• No se han encontrado resultados

- MEMORIA - Sandra Mink David Ruiz de León

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "- MEMORIA - Sandra Mink David Ruiz de León"

Copied!
93
0
0

Texto completo

(1)

- MEMORIA -

(2)

ÍNDICE

Página

1. INTRODUCCIÓN ………. 3

1.1. Antecedentes ……… 3

1.2. Objetivos ……….…….. 4

1.3. Delimitación de la zona de estudio ………..……. 4

1.4. Tiempo de ejecución y equipo de trabajo ………..….. 5

1.5. Marco legislativo ……….. 6

2. METODOLOGÍA DE TRABAJO ……….………. 7

2.1. Localización de vertederos ……….. 7

2.2. Trabajo de campo ………...………...… 8

2.2.1. Descripción de las fichas ……….... 9

2.3. Base de datos ………...…… 14

3. CARACTERIZACIÓN DEL MEDIO ……… 15

3.1. Medio Físico ……….. 15 3.1.1. Hidrografía ………...… 15 3.1.2. Climatología ………. 17 3.1.3. Geología ………... 20 3.1.3.1. Características geológicas ……….…. 20 3.1.3.2. Geomorfología ……….…. 22 3.1.3.3. Hidrogeología ……… 24 3.1.3.4. Patrimonio Geológico ……….. 25 3.1.4. Edafología………. 26 3.2. Medio biótico ……….. 27 3.2.1. Unidades de vegetación ……… 27 3.2.2. Fitogeografía……….……… 29 3.2.3. Fauna ……… 33

3.2.4. Unidades ambientales y espacios protegidos ……… 34

3.3. Medio Socioeconómico ……… 38

3.3.1. Demografía ……….…. 38

(3)

4. LOS RESIDUOS EN EL CONCEJO DE LLANES ……… 40

4.1. Planificación autonómica: Plan Básico de Residuos de Asturias ……….. 40

4.2. Gestión de los residuos ……… 45

4.2.1. Consorcio para la gestión de los residuos sólidos en Asturias (Cogersa).. 45

4.2.2. Servicios municipales de recogida de basura y limpieza viaria ……… 47

4.3. Recogida selectiva ………. 51

4.4. El punto limpio ……… 55

5. ANÁLISIS DEL INVENTARIO ………. 58

5.1. Localización ……….…………...… 58

5.2. Volumen y superficie de los vertederos .………...………. 58

5.3. Tipos de residuos ……….. 60

5.3.1. Residuos urbanos no especiales ……….. 61

5.3.2. Residuos urbanos especiales ……… 62

5.4. Impactos y riesgos ambientales ……….. 64

5.5. Actuaciones prioritarias ………. 66

6. ESTRATEGIAS PARA LA GESTIÓN DE RESIDUOS A NIVEL LOCAL ………….…….. 71

6.1. Hacia una gestión sostenible ………. 71

6.2. Objetivos ………...… 71

6.3. Problemáticas ……….. 73

6.3.1. Residuos de construcción y demolición (RCD)………. 73

6.3.2. Neumáticos fuera de uso (NFU) ………..………...…… 77

6.3.3. Residuos vegetales ………...… 79

6.4. Propuestas de actuación ……… 80

7. CONCLUSIONES ……… 89

8. BIBLIOGRAFÍA ………. 90

9. ANEXOS ………....…… 91

9.1. Fichas de recogida de información 9.2. Encuestas

9.3. Listado de legislación

9.4. Ordenanza de limpieza de vías públicas y recogida de residuos sólidos del ayuntamiento de Llanes. (BOPA Nº 89, de 18 de abril de 2002)

(4)

1. INTRODUCCIÓN

1.1. Antecedentes

Este proyecto se enmarca dentro del Plan de Acción 2005-2006 de la Agenda 21 Local del Concejo de Llanes.

La necesidad de localizar e inventariar los vertederos ilegales del concejo es una de las actividades que se ha estimado como prioritaria por parte de los distintos colectivos que se reúnen periódicamente dentro del marco del Foro de la Agenda 21 municipal. Aprovechando a su vez el interés del Ayuntamiento de Llanes por mejorar la gestión de los residuos en el concejo, se ha puesto en marcha un estudio que aporte mayor información y que sirva como base para poder emprender acciones futuras encaminadas a erradicar los vertederos incontrolados y a optimizar la gestión de los residuos en beneficio de la población y del medio ambiente.

Una de las consecuencias de las grandes concentraciones humanas es la gran producción de residuos en un espacio de dimensiones reducidas. La presencia de vertederos incontrolados en un territorio indica la existencia de una problemática asociada a la gestión de los residuos. Generalmente se suele detectar falta de instalaciones adecuadas, de medios materiales o de dificultades de acceso a las mismas por parte de la población. Asimismo, muchas veces se acompañan de una insuficiente concienciación ambiental de la población por la ausencia de campañas de información adecuadas. Esto unido a que los esfuerzos de las autoridades responsables para controlar estas actividades no suelen ser suficientes contribuye a la proliferación de este tipo de acciones que conllevan graves riesgos para la salud humana y el medio ambiente.

No es sencilla la tarea de modificar comportamientos, sobre todo de hábitos, teniendo en cuenta las formas de vida, las condiciones laborales, las rutinas de ocio y la propia estructura urbana que se da en nuestra actual sociedad. Es imprescindible superar esta realidad, siendo condición necesaria elevar los índices de sensibilización e implicación social para minimizar los efectos de la producción de residuos. Los responsables públicos deben incitar a la población a participar activamente en la tarea. Es necesario mejorar la gestión de los residuos y propiciar la reducción, la reutilización y el reciclaje.

El nivel de desarrollo hay que empezar a medirlo incorporando parámetros ecológicos a largo plazo. Un valor no cuantificable desde el punto de vista económico, es la concienciación social, la necesidad de que cada ciudadano comprenda la importancia de su responsabilidad en el conjunto de emisión de desechos y su aportación individual para disminuir sus efectos.

La correcta gestión de los residuos y las medidas correctoras encaminadas a la eliminación de los vertederos incontrolados necesitan de una aproximación integrada que tenga en cuenta la naturaleza multidisciplinar de los elementos que la componen. Para ello es necesario el

(5)

desarrollo de estrategias complementarias que abarquen un amplio espectro de actividades y que involucren a los diversos elementos sociales, económicos y ambientales que los constituyen.

En definitiva todos los sectores sociales son responsables del avance hacia sistemas de desarrollo sostenible. Pero son las administraciones, tanto locales y autonómicas, como la estatal, las obligadas por su posición a contemplar y aplicar los criterios de sostenibilidad a la gestión de los residuos.

1.2. Objetivos

Elaboración de un documento en el que se determinen la localización, el tipo, las características y la situación actual de los vertederos incontrolados del Concejo de Llanes, así como las problemáticas asociadas a los mismos.

Los objetivos primarios que se pretenden cumplir con este estudio serán los que se concretan a continuación:

1. Identificación y catalogación de los vertederos incontrolados del Concejo de Llanes a fin de elaborar un inventario.

2. Creación de una base de datos digital y de un sistema de información geográfica que contenga toda la información recopilada.

3. Elaboración de un documento de síntesis y de referencia que sirva como base para el desarrollo de acciones posteriores.

1.3. Delimitación de la zona de estudio

El ámbito geográfico del estudio abarca la totalidad del Concejo de Llanes que se localiza en la costa oriental del Principado de Asturias.

El Mar Cantábrico establece el límite por el Norte mientras que la sierra de la Cubeta y la del Cuera actúan como divisorias territoriales por el Sur. El río Guadamía y el río Cabra delimitan el territorio por el Este y el Oeste, respectivamente

El municipio presenta una morfología alargada con una línea litoral de 56 kilómetros y presentando una anchura máxima de 24 km comprendidos entre el Cabo de San Antonio y la divisoria de la Sierra del Cuera.

(6)

La superficie total del concejo es de 263,59 km2 y el número de habitantes residentes en el concejo fue de 12.982 habitantes en el año 2004 (datos del Instituto Nacional de Estadística).

La capital del concejo es la Villa de Llanes que es el núcleo poblacional de mayor densidad. Otros núcleos de importancia son Posada o Nueva, aunque existen una gran cantidad de núcleos rurales de menor tamaño dispersos a lo largo de todo su territorio.

Fig.1. Mapa de localización del Concejo de Llanes

1.4. Tiempo de ejecución y equipo de trabajo

El tiempo de ejecución del estudio ha sido de 6 meses. Las actividades comenzaron en enero de 2006.

Se ha dispuesto para ello de un presupuesto fijo de 6.500 euros (IVA incluido).

El equipo encargado de realizar el proyecto se compone de tres personas con amplios conocimientos y experiencia en el campo ambiental que presentan el siguiente perfil:

1. Una Licenciada en Ciencias Ambientales 2. Un Licenciado en Ciencias Químicas 3. Una Licenciada en Ciencias Geológicas

Los trabajos que se han desarrollado a lo largo del proyecto se han ajustado a los medios humanos y materiales disponibles.

(7)

1.5. Marco legislativo

El marco legislativo en el campo de los residuos viene regulado por la Ley 10/98 de Residuos y la Ley 11/1997 de Envases y Residuos de Envases y su desarrollo reglamentario que establecen la normativa básica de gestión de los residuos para todo el territorio nacional. Adicionalmente se han desarrollado normativas para determinados tipos de residuos en las que se regulan procedimientos específicos para su gestión. Esta normativa básica puede ser desarrollada por las comunidades autónomas, lo que no ha sucedido en el Principado de Asturias que a fecha de hoy no ha establecido normas adicionales de protección y regulación. Lo que sí se ha realizado es el Plan Básico de Gestión de Residuos en Asturias (aprobado por Consejo de Gobierno el 14 de junio de 2001. BOPA núm. 157 de 7 de julio de 2001), cuyo ámbito temporal se extiende hasta el año 2010 y que establece las directrices para la reutilización, el reciclado, la eliminación y la valoración de residuos.

La ley dictamina que las Entidades locales serán competentes para la gestión de los residuos urbanos. Les corresponde como servicio obligatorio, la recogida, el transporte y, al menos, la eliminación de los residuos urbanos, en la forma en que establezcan las respectivas Ordenanzas. Los municipios con una población superior a 5.000 habitantes estarán obligados a implantar sistemas de recogida selectiva de residuos urbanos que posibiliten su reciclado y otras formas de valorización.

Concretamente en lo relativo a la problemática de los vertederos incontrolados hay que referirse al artículo 12.2 de la Ley de Residuos que establece lo siguiente:

Queda prohibido el abandono, vertido o eliminación incontrolada de residuos en todo el territorio nacional y toda mezcla o dilución de residuos que dificulte su gestión.

Este artículo define las acciones de vertido de residuos como infracciones a la ley que podrán ser sancionadas por las administraciones según su gravedad.

Las normas generales para la correcta gestión de residuos, redactadas en el apartado anterior del mismo artículo, ponen especial relevancia en el respeto a la salud humana y al medio ambiente:

Las operaciones de gestión de residuos se llevarán a cabo sin poner en peligro la salud humana y sin utilizar procedimientos ni métodos que puedan perjudicar al medio ambiente y, en particular, sin crear riesgos para el agua, el aire o el suelo, ni para la fauna o flora, sin provocar incomodidades por el ruido o los olores y sin atentar contra los paisajes y lugares de especial

(8)

En el Anexo 9.4 se presenta la normativa nacional aplicable a la gestión de residuos. Este campo se encuentra ampliamente regulado tal como se aprecia en la extensión y número de normas existentes. A nivel local, la ordenanza de limpieza de vías públicas y recogida de residuos sólidos, sienta las bases y las normas en materia de residuos en un grado más detallado de aplicación en el municipio de Llanes. La ordenanza se puede consultar en el Anexo 9.4.

2. METODOLOGÍA

2.1. Localización de vertederos

La elaboración del trabajo se ha llevado a cabo en diferentes etapas. En primer lugar se ha realizado una búsqueda bibliográfica y la recogida previa de información. Para ello se han consultado informes y trabajos similares realizados previamente en diferentes zonas geográficas. Las fuentes de información se han centrado principalmente en la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, el Ministerio de Medio Ambiente, el Instituto de Recursos Naturales y de Ordenación del Territorio (INDUROT), ayuntamientos, universidades, así como en otras entidades públicas o privadas.

La segunda etapa ha consistido en la preparación del trabajo de campo. Éste se ha planificado de acuerdo a la cartografía 1:25.000 y 1:5.000, a las ortofotos digitales más recientes disponibles y a la cartografía temática (mapas hidrogeológicos 1:200.000 (IGME), mapas geológicos 1:50.000 (IGME), mapas de vegetación y litología 1:25.000).

El trabajo de campo se ha realizado combinando entrevistas y encuestas a diversas personas que pudiesen proporcionar información sobre la localización de vertederos y posteriormente se realizado la búsqueda y localización de vertederos sobre el terreno en la cuál se ha prestando especial interés a los núcleos urbanos y las vías de comunicación

A partir del inventario se ha digitalizado la información utilizando un sistema de información geográfica como ArcGis para elaborar la cartografía que se adjunta. En una base de datos se ha tratado la información y se ha analizado las principales áreas de vertido, los tipos de residuos mayoritariamente desechados y detectando las afecciones más importantes al medio ambiente para poder valorar la situación global del municipio.

(9)

Fig. 2. Esquema resumido de la metodología empleada

2.2. Trabajo de campo

Para la localización de los vertederos se ha combinado la realización de campañas de campo y entrevistas a diverso personal del ayuntamiento y a vecinos del municipio. La realización de encuestas y entrevistas a personal municipal tales como jardineros, guardas rurales, alcaldes de barrio y otros colectivos (vecinos) ha sido de gran ayuda y ha proporcionado valiosa información de las zonas de vertido. Se han realizado entrevistas a aquel personal del ayuntamiento con mayor contacto con la problemática y que pueden tener un mayor conocimiento del municipio como son el concejal de medio ambiente, los jardineros y electricistas municipales o los técnicos de urbanismo. También se han entrevistado telefónicamente a diversos alcaldes de barrio.

La encuesta está estructurada en tres partes. En primer lugar figuran los datos del encuestado a fin de poder realizar un estudio estadístico posterior. La segunda parte es un breve cuestionario con preguntas acerca de la existencia de vertederos incontrolados en la zona y por

1. RECOGIDA DE INFORMACIÓN

Documentación Estudios, Investigaciones, Artículos

Cartografía Topográfica, Temática, Ortofotos

Encuestas Personal del ayuntamiento, Alcaldes de barrio,

Vecinos 2. TRABAJO DE CAMPO

1. Localización e identificación de los vertederos 2. Recogida datos de los puntos del vertido y su entorno 3. Toma de fotografías

3. TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN

MEMORIA REGISTRO BASE DE DATOS S.I.G

- Medio natural - Medio socio-económico -Análisis y conclusiones

- Inventario con las fichas de los vertederos -Registro fotográfico - Digitalización de la información en Access 2002 - Consultas e informes - Localización geográfica de la información - Cartografía y elaboración de mapas

(10)

último figuran unas preguntas sobre los hábitos de reciclaje y desecho de basuras y otros enseres. El modelo de encuesta se adjunta en el Anexo 9.2.

2.2.1. Descripción de las fichas

La recogida de información se ha realizado en unas fichas de campo que constan de ocho apartados (Anexo 9.1).

El primero recoge los datos generales del vertedero tales como la parroquia, coordenadas o el acceso mientras que en el segundo se recogen las características del entorno tales como la topografía, la vegetación, el tipo de suelo, o el uso del mismo.

El tercer apartado recoge las características del vertedero. Aquí figuran datos tales como el estado actual, la tipología del vertido, la localización del vertedero dentro del entorno o las dimensiones aproximadas del mismo.

El punto cuatro se centra en la información geológica de la zona: litología del terreno de apoyo, existencia de recursos hídricos (cauces fluviales, manantiales...). Al tratarse de vertederos de escasa entidad en su mayoría se han suprimido apartados como la existencia de infraestructuras de apoyo, grado de fracturación del terreno o compactación del material. Si en algún caso se ha observado alguna característica o detalle de interés, se ha hecho constar en el apartado de observaciones.

El apartado quinto pretende recoger información acerca de las repercusiones e impactos que puede causar el vertedero. Se han tratado factores ambientales como la visibilidad del vertedero desde zonas urbanas o vías de comunicación, susceptibilidad de originar polvo o malos olores, posibilidad de que se generen procesos de combustión. En este apartado figura también una pequeña tabla que pretende hacer una valoración cualitativa de la necesidad de actuación, puntuando del 0 al 2 factores de afección medioambiental. El punto seis se ha destinado a anotar observaciones y el siete a la realización de un pequeño croquis o mapa de la zona de vertido.

La información previa obtenida acerca de posibles localizaciones de vertederos, se ha complementado con un recorrido visual por las carreteras y caminos del Concejo. Las campañas de campo se han centrado principalmente en el recorrido de las principales carreteras y caminos del municipio y en el entorno de los núcleos urbanos, ya que estas áreas son las más propensas a sufrir la aparición de vertederos incontrolados. Una vez localizado un vertedero se procedió a completar las fichas de campo. El inventario recoge todas las fichas de los puntos de vertido detectados con la información geográfica, características del vertedero, hidrológica y geotécnica y ambiental recopilada.

(11)

Al mismo tiempo se han tomado varias fotografías de cada punto para componer un registro fotográfico que permite ver el estado actual en que se encuentran los vertederos y que sirve para poder comprobar posteriores cambios y evoluciones de los mismos. De cada punto se han tomado un mínimo de dos fotografías digitales, una general de la zona de vertido y otra de detalle que muestre los residuos. Estas fotografías se han insertado en las fichas (apartado 8) y se encuentran incluidas en el CD adjunto.

FICHA DE CAMPO

Nº de vertedero: Número que identifica con un valor única a cada vertedero. Fotografías: Número e identificación de las fotografías tomadas en lugar. Fecha: Fecha en la que se realizó la visita de campo.

1. DATOS GENERALES

1.1 Parroquia: Parroquia en la que se localiza el vertedero.

1.2 Coordenadas: Coordenadas geográficas X e Y correspondientes a la longitud y latitud.

1.3 Cartografía:

Hoja 1:25000: Identificación de la hoja del mapa del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:25.000 en la que se ubica el vertedero.

Hoja MAGNA: Número de la hoja del Mapa Geológico Nacional del IGME

1.4 Acceso: Descripción detallada del camino de acceso al lugar en el que se ubica el vertedero.

2. CARACTERÍSTICAS DEL ENTORNO

2.1 Topografía: Descripción del relieve del entorno del vertedero. Se han descrito las siguientes categorías: llano, ondulado, montañoso.

2.2 Vegetación: Caracterización de la vegetación del entorno: autóctona, arbórea de repoblación, cobertura vegetal no arbórea, sin vegetación.

2.3 Usos del suelo: Asignación del uso que se da al suelo en la zona del vertedero a alguna de las siguientes categorías: baldío, agrícola, monte bajo, forestal, urbano, infraestructuras, industrial o varios.

3. CARACTERISTICAS DEL VERTEDERO

3.1 Estado Actual: Se indica si el vertedero se encuentra en uso (activo) o en desuso (inactivo). Si no se ha podido determinar el estado, el campo se ha dejado en blanco.

3.2 Tipología del vertido: Caracterización de los residuos presentes en el vertedero. Se han establecido dos categorías, residuos urbanos no especiales y residuos urbanos especiales, según

(12)

Dentro de la categoría de residuos urbanos no especiales se distinguen los siguientes tipos de residuos: residuos domésticos, residuos vegetales, escombros de obras, muebles.

En la categoría de residuos urbanos especiales se indica si el vertido presenta: electrodomésticos, aceites, pilas o baterías, neumáticos, animales muertos, aerosoles, pinturas o disolventes u otros. 3.3 Localización de vertedero: Disposición de los residuos sobre el terreno. Presentarán distinta morfología dependiendo de la zona en la que se encuentren. Se han clasificado en las siguientes categorías:

En vaguada: el vertido se localiza en una zona deprimida. En ladera: los residuos se encuentran en una zona de pendiente. En divisoria: el vertedero se ubica sobre un promontorio.

De relleno: los residuos rellenan un hueco o agujero. Exento: sin disposición.

Otros: otro tipo de disposición no definida.

3.4 Superficie ocupada: Área, en metros cuadrados, del terreno inutilizado por los residuos.

3.5 Volumen estimado: Volumen del vertedero, en metros cúbicos.

4. INFORMACIÓN GEOLÓGICA

4.1 Naturaleza del terreno de apoyo:

Litología: Tipo de materiales sobre los que se asienta el vertedero. Edad: Edad del material.

4.2 Información Hidrogeológica:

Superficial: Datos de interés referidos a las aguas superficiales. Cauce de agua más cercano:

Permanente: Aquel por el que discurre agua a lo largo de todo el año.

Intermitente: Aquel que presenta una fuerte estacionalidad, llegando a no circular agua durante algún periodo de tiempo a lo largo del año.

Subterránea: Datos de interés referidos a las aguas subterráneas.

Permeabilidad del sustrato: Capacidad que presenta el material para que lo atraviese un fluido. Clasificación de los materiales de la zona en tres categorías de permeabilidad: baja, media y alta. Los materiales impermeables se han considerado de permeabilidad baja ya que, en ocasiones, se encuentran fracturados o karstificados (en el caso de las calizas), lo que les confiere cierta permeabilidad.

A la hora de completar el apartado de hidrogeología en las fichas, se han considerado las permeabilidades de los materiales en los que se han localizado los vertederos de la siguiente manera:

Gravas, arenas y limos (Aluvial). Edad: Holoceno. Permeabilidad media

Conglomerados, brechas y arenas (Derrubios de Ladera). Edad: Holoceno. Permeabilidad alta

Arcillas (Cubetas de descalcificación). Edad: Holoceno. Impermeable. Rasas marinas. Edad: Pleistoceno. Impermeable

(13)

Lutitas y calizas. Edad: Carbonífero superior. Permeabilidad media

Calizas oscuras laminadas. Edad: Carbonífero superior. Permeabilidad media. Calizas claras bioclásticas. Edad: Carbonífero superior. Permeabilidad alta.

Calizas negras con laminación paralela y brechas sinsedimentarias (Fm. Barcaliente). Edad: Carbonífero superior. Permeabilidad alta

Areniscas, limonitas, lutitas y capas de carbón. Edad: Carbonífero superior. Impermeable. Areniscas, conglomerados, arcillas y carbón. Edad: Devónico. Permeabilidad media. Paraconglomerados, cuarcitas blancas, areniscas y limonitas (Fm. Barrios). Edad: Ordovícico inferior. Impermeable

Cuarcitas con intercalaciones lutíticas. Edad: Ordovícico inferior. Impermeable.

Unidad hidrogeológica: Unidad hidrogeológica en la que se engloba el área del vertedero en base a las definidas por el IGME.

Acuífero: Denominación del acuífero.

5. INFORMACIÓN AMBIENTAL

5.1 Visibilidad del vertedero desde: Evaluación de la visibilidad del vertedero desde zonas con distinto uso e infraestructuras tales como áreas urbanas, zonas industriales, carreteras, vías férreas.

5.2 Impactos: Modificaciones del estado original o alteraciones sobre elementos del medio asociadas a la presencia del vertedero:

Susceptibilidad de originar malos olores: por la presencia de animales muertos u otros residuos orgánicos susceptibles de procesos de descomposición.

Susceptibilidad de originar polvo: presencia de escombros u otros materiales que contengan partículas de pequeñas dimensiones que sean fácilmente transportables por el aire.

Posibilidad de procesos de combustión: presencia de materiales inflamables o materiales que puedan favorecer un incendio.

Presencia de Insectos/Aves/Roedores: detección de especies animales que puedan actuar como transmisoras de enfermedades y suponer un peligro para la salud y ejercer como dispersores de elementos contaminantes.

Presencia de transeúntes rebuscando

5.3 Valoración de Riesgos:

Se han establecido tres magnitudes en la valoración: 0: Probabilidad nula o muy baja de afección 1: Probabilidad media-alta de afección.

2: Probabilidad alta o existencia manifiesta de afección

(14)

Afección a las aguas superficiales: Se determinará la magnitud en función de la localización del vertedero y su distancia a cauces discontinuos de baja entidad, a discontinuos de cierta entidad o a cauces continuos y la tipología del vertido.

Afección a las aguas subterráneas: En función de la permeabilidad del sustrato sobre el que se asienta el vertedero y de la tipología de los residuos

Afección a suelos: En función de la litología y su grado de vulnerabilidad y de la presencia de elementos contaminantes.

Afección a la atmósfera: En función de la presencia de residuos provocantes de malos olores, compuestos volátiles o la posibilidad de procesos de combustión.

Para hábitats y ecosistemas: En relación con la presencia de elementos contaminantes que puedan tener un efecto negativo sobre la fauna y flora del entorno y de la localización del vertedero en un espacio con figura de protección.

Para la salud y poblaciones: En relación con la cercanía a núcleos urbanos, la distancia a captaciones de agua para abastecimiento humano, existencia de roedores u otros animales transmisores de enfermedades.

Afección paisajística: Depende de la visibilidad del vertedero desde su entorno y las proximidades y de su localización en zonas de valor natural o con figura de protección. (Volumen)

Suma: Recoge el valor total resultante de la valoración de riesgos.

5.4 Necesidad de actuación: En función del valor de la suma de la valoración de riesgos se han establecido tres categorías que permitan priorizar las actuaciones que se puedan llevar a cabo en un futuro.

Muy alta: valores de la suma > 7 Alta: valores de la suma de 4 a 7 Media: valores de la suma de 0 a 3

6. OBSERVACIONES: Otras apreciaciones consideradas de importancia.

7. CROQUIS: Dibujo esquemático o mapa que ilustra la localización del vertedero.

(15)

2.3. Base de datos

Una vez elaborado el inventario se ha procedido a introducir toda la información en una base de datos digital. El programa informático utilizado para este fin ha sido Access 2002. El diseño se ha basado en la estructura de una base de datos relacional compuesta de distintas tablas que permita gestionar de manera eficaz los datos recopilados. Las etapas metodológicas han sido las siguientes:

1. Planificación de la estructura de la base de datos determinando previamente el número de tablas que se crearán y la vinculación entre las mismas para evitar duplicaciones de información y relaciones inconsistentes.

2. Elección de los campos a introducir en cada tabla y del método de codificación de la información si es necesario.

3. Introducción manual de la información.

4. Diseño de formularios que mediante el uso de filtros permitan un acceso rápido y ágil a los datos que se precisan.

5. Diseño de una función de creación de informes que posibilite su impresión con un formato apropiado.

Todo ello se ha hecho de modo que la base de datos resultante presente un interfaz sencillo para el usuario final y su uso sea práctico y rápido.

(16)

3. CARACTERIZACIÓN DEL MEDIO

Consta de un primer apartado sobre el medio natural en el que se describen individualmente los distintos elementos naturales, tanto físicos como bióticos, en función de las posibles interacciones que presenten con los residuos. La presencia de vertederos tiene asociados distintos tipos de riesgo. Pueden causar una contaminación de los suelos e influir negativamente a los ecosistemas introduciéndose en las cadenas tróficas y causando daños irreversibles en la vida vegetal y animal. Asimismo, pueden provocar distorsiones en los procesos naturales de escorrentía favoreciendo inundaciones o producir afecciones a las aguas subterráneas.

Se analizará la geología, la climatología, la hidrología superficial y subterránea, los elementos biológicos para comprender el alcance y las repercusiones que pueden tener los vertederos sobre el medio natural.

En el apartado del medio socio-económico se describirán brevemente aspectos como la evolución demográfica del concejo o las principales actividades industriales. Es necesario considerar estos factores a la hora de realizar un estudio sobre vertidos con el fin de mejorar la gestión de los mismos y establecer las medidas necesarias para que el número de los vertederos ilegales vaya disminuyendo.

El conocimiento de factores concretos como el posible aumento de la población o las principales actividades que generan residuos permitirá tomar medidas para actuar contra este problema medioambiental de la forma más eficaz. Para que sean efectivas deberán ser tomadas medidas de prevención específicas para problemas específicos y acompañarlos de campañas de divulgación y concienciación.

3.1. Medio Físico

3.1.1. Hidrografía

Dentro de la península ibérica, nos encontramos en la Cuenca Hidrográfica Norte II que se compone por distintas cuencas conformadas por los ríos que drenan la Cordillera Cantábrica hacia el mar. Su límite occidental lo constituye la cuenca del río Eo y el oriental, los límites de las provincias de Cantabria y Vizcaya. Atendiendo al Plan Hidrológico de la Cuenca Norte los recursos hídricos del municipio de Llanes se encuentran catalogados dentro del sistema 26. Costa Astur Oriental. Esta zona se encuentra subdividida en dos unidades de análisis:

120.100 Cuencas costeras entre los ríos Deva y Sella. 122.100 Cuencas entre los ríos Sella y España.

(17)

El Concejo de Llanes se comprende dentro del sistema 120.100 Deva – Sella. La zona es surcada por pequeños ríos costeros que, en comparación con los ríos que constituyen las grandes cuencas fluviales del Eo, del Navia y del Nalón, parecen no ser muy significativos, debido a lo cual existe poca información de los mismos. Aunque se suele presentar a los ríos costeros orientales como una unidad, se pueden distinguir distintas cuencas locales que constituyen sistemas de drenaje independientes. Pero aún así presentan características comunes a todos ellos.

Las cuencas en sus zonas de cabecera son de reducida extensión, con forma de V en un ángulo bastante cerrado, como consecuencia de su encajamiento en los materiales carbonatados. En las zonas de desembocadura el ángulo se abre al llegar a la zona costera más llana. Otro aspecto influyente es la cercanía al litoral debida a la cual el recorrido de los cursos fluviales es corto. La mayoría de ellos nace en las laderas norte de la sierra del Cuera que supone un obstáculo insalvable para los cursos de agua de mayor recorrido que provienen de las cumbres de los Picos de Europa. Estos modifican su trayectoria hacia el este (Cares, Deva) o hacia el oeste (Sella) con el fin de esquivarla por lo que Llanes se ve privado de su presencia.

Algunas de las cuencas de drenaje se transforman en pequeñas rías en su tramo bajo. Se trata de depresiones kársticas inundadas por el avance del mar sobre la tierra, invadiendo el valle fluvial a consecuencia de un lento hundimiento del área costera.

La dirección de desagüe predominante de las cuencas es hacia el norte ya que los cursos fluviales han buscado el camino más rápido hacia su desembocadura. Sin embargo, en el nacimiento de los cursos muchos siguen una trayectoria E – W, paralela a las estructuras del relieve de cuyas laderas recogen las aguas, hasta que encuentran una salida hacia el norte cortando las formaciones. Así sucede, por ejemplo, con el río Nueva o el río Piedrahita que se incorpora al Bedón.

La evacuación de las aguas en el municipio de Llanes se produce a través de un sistema de pequeñas cuencas de drenaje, en el cual se pueden distinguir distintas unidades. A veces resulta difícil precisar el límite de las cuencas en la zona próxima a la costa por la existencia de numerosas depresiones a consecuencia del modelado kárstico que dificultan la identificación de una divisoria de aguas bien definida. A la hora de la delimitación de las unidades, en los casos de los cortos cursos fluviales que no presentan ni afluentes ni cuencas claras, se han incluido en las unidades vecinas por drenar las aguas de la mismas formaciones debido a lo cual una unidad no siempre se corresponde exactamente con una cuenca hidrográfica.

En el Mapa de Unidades de Drenaje de la siguiente página se han delimitado las siguientes unidades:

(18)

3. Unidad del río de las Cabras 4. Unidad de la costa central 5. Unidad de los valles colgados 6. Unidad del río Carrocedo 7. Unidad del río Purón 8. Unidad del río Novales 9. Unidad del río Cabra

Fig. 3. Mapa de unidades de drenaje

3.1.2. Climatología

La región de Llanes se enmarca en la región dominada por un clima atlántico que abarca todo el litoral cantábrico. Tiene un clima templado y húmedo condicionado por los principales factores de la latitud, la altitud, la topografía y la cercanía al mar. Las lluvias son frecuentes y no se suelen alcanzar temperaturas extremas.

En relación con el clima del resto de Asturias, Llanes presenta unas variables climatológicas fuertemente influenciadas por la presencia de la sierra del Cuera que se alza hasta los 1000 m a tan sólo 6 km en perpendicular desde la línea de costa.

(19)

El concejo de Llanes cuenta con cuatro estaciones meteorológicas, localizadas todas ellas en la zona costera. Todas las estaciones recogen datos de precipitación, pero de las cuatro estaciones la única en registrar datos pluviométricos (P) y termométricos (T) es la de Llanes.

Nombre Indicativo Altura Latitud Longitud Características Llanes 1183 12 m 43º 25’10’’ N 04’’44’57’’W P T Llanes “G.C” 1183A 11 m 43º 25’20’’ N 04’’45’17’’W P

Vidiago 1182E 60 m 43º 23’45’’ N 04’’39’57’’W P

Parres - - - - P

Tabla 1. Estaciones meteorológicas en Llanes

La temperatura media anual calculada a partir de los valores termométricos de la estación 1183 de Llanes es de 13,68 º C. La presencia de la sierra del Cuera parece influir sobre las temperaturas locales disminuyendo sus valores si se compara con los datos de otras estaciones del oriente asturiano.

El clima a lo largo de todo el año es suave, presentando el municipio un régimen termométrico muy homogéneo y sin temperaturas extremas debido a la regulación ejercida por el Mar Cantábrico. La variación anual de las temperaturas es pequeña siendo inferior a un rango de 10 ºC. Los meses más fríos se corresponden con Enero y Febrero en donde la temperatura no llega a superar los 10 º C, mientras que los meses más cálidos son Julio y Agosto en los cuales no se alcanzan los 20 º C de media.

La ETP anual es de 676,4 mm con lo que supera con creces la media de España que se sitúa en torno a los 441 mm. La explicación a este valor lo encontramos en las frecuentes precipitaciones que se dan a lo largo del año en la zona, propiciando la permanencia de humedad en el suelo. Este hecho posibilita a la vegetación tener a su disposición agua suficiente para satisfacer sus necesidades. Su variación a lo largo de un año es similar a la de la temperatura, ya que está muy relacionada con la misma. El mínimo se da en los meses de invierno, en los que supera ligeramente los 20 mm, y el máximo en los de verano, donde alcanza valores superiores a los 100 mm.

Las precipitaciones medias anuales varían entre los 1074,6 mm de Llanes G.C. y los 1304,9 mm de Vidiago, que registra el mayor volumen de precipitaciones a lo largo del año. Las lluvias se presentan a lo largo de todo el año, aunque su frecuencia e intensidad sean mayores en los meses invernales. También en verano se producen precipitaciones, lo que permite el desarrollo de una vegetación adaptada al clima atlántico y que no tiene que hacer frente a prolongados periodos de estiaje.

(20)

Precipitaciones medias mensuales en el Concejo de Llanes 0 50 100 150 200 250 Octub re Novie mbre Diciem bre

EneroFebreroMarzo Abril Mayo Junio JulioAgosto Septi embre P re c ip it a c ió n ( m m ) Llanes Llanes G.C P arres Vidiago

Fig 4. Precipitaciones medias mensuales de las estaciones pluviométricas presentes en Llanes de la serie de datos desde 1961 – 1990.

El tiempo viene determinado por la localización geográfica de los sistemas de presión. Los anticiclones y las depresiones dirigen el flujo de las masas de aire y los frentes asociados a los mismos. Según su posición y de la dirección del viento, el tiempo de la región será estable o inestable. Es posible distinguir distintas situaciones tipo que se dan con una alta frecuencia.

La mayoría de las borrascas que llegan a las costas cantábricas están asociadas a zonas de bajas presiones en el atlántico que se desarrollan como consecuencia de distorsiones locales en el frente polar. Estas borrascas traen asociadas vientos del noroeste y lluvias de carácter continuo y persistente debido al estancamiento de las nubes al encontrarse con la Cordillera Cantábrica.

Cuando el anticiclón de las azores extiende su área de influencia y abarca la zona cantábrica, el tiempo tiende a ser estable. En las zonas de altas presiones la circulación del aire es en sentido horario, por lo que el viento sopla del nordeste. El aire proviene entonces de las zonas continentales europeas, cargado de poca humedad, aunque este aspecto se ve suavizado un poco al atravesar el Golfo de Vizcaya.

Los vientos asociados a las borrascas de trayectoria baja de origen subtropical suelen tener una componente W – SW lo que da lugar a que se produzca un efecto foehn, ya que las masas de aire descargan toda su humedad en la zona de León al chocar contra las laderas de la Cordillera y verse obligadas a ascender. Una vez superada la barrera orográfica baja aire seco por la ladera norte que se va calentando, a medida que desciende. De este modo, mientras que las bajas presiones dejan precipitaciones copiosas de agua en la ladera sur de la Cordillera Cantábrica, en la cara norte se suelen abrir grandes claros dando lugar a buen tiempo.

(21)

El balance hídrico para la estación de Llanes demuestra que durante la mayor parte del año existe un excedente de agua. Únicamente en los meses de julio y agosto y, en menor medida, en septiembre tiene lugar un déficit. No obstante, la cuantía del déficit, 59,36 mm, es muy inferior al valor del excedente que asciende a la cifra de 487,56 mm.

3.1.3. Geología

3.1.3.1. Características geológicas

Desde el punto de vista geológico, el municipio de Llanes se localiza en la Cordillera Cantábrica perteneciente al Macizo Ibérico. La Cordillera Cantábrica se compone a su vez de la zona Astur Occidental Leonesa al oeste y la zona Cantábrica al este (Fig. 5), donde se ubica Llanes, concretamente en la unidad del Manto de Ponga (Marquínez, 1989).

Las estructuras geológicas existentes se generaron durante las orogenias hercínica y alpina. La tectónica hercínica afectó al basamento paleozoico y dio lugar a un conjunto de cabalgamientos, pliegues y fallas. Posteriormente la tectónica alpina afectó al basamento paleozoico y a la Cobertera Mesozoica-Terciaria y dio lugar a nuevos pliegues y fallas, además de reactivar antiguas estructuras hercínicas.

En la zona se pueden distinguir las siguientes litologías:

- Cuarcitas de la formación Barrios (Cámbrico - Ordovícico). También conocidas como cuarcitas armoricanas. Afloran en bandas de dirección E-O, junto a paraconglomerados, areniscas y limolitas. En los llanos de las rasas se encuentran gravas, arenas, lutitas negras y se han desarrollado turbas, de alto valor ambiental, que incluso se han explotado comercialmente.

- Caliza “griotte o alba” (Devónico – Carbonífero inferior). Estrechas bandas que se disponen siguiendo el flanco sur de los materiales ordovícicos. Se trata de conglomerados, areniscas, arcillas y limolitas del Devónico y calizas nodulosas rojas con radiolaritas del Viseense.

(22)

Fig. 5. Situación geológica de Zona Cantábrica donde se ubica el concejo de Llanes (Marquínez y Adrados, 2004).

- Calizas de montaña (Carbonífero superior). Las calizas son, por extensión, el sustrato rocoso de mayor importancia en toda la zona. Se sitúa estratigráficamente, por encima de la caliza “griotte”. Se distinguen dos formaciones:

1. Formación Barcaliente o inferior: constituida por calizas oscuras con laminación fina. Posee pocos fósiles y posiblemente se generó en un medio sedimentario somero.

2. Formación Valdeteja o superior: constituida por calizas de color claro con abundantes restos orgánicos y de aspecto masivo; de edad Namuriense superior – Westfaliense inferior.

Estas formaciones alternan en bandas de anchura aproximada de 2 km, en dirección E-O en la zona centro-este del municipio, con la formación Picos de Europa de menor anchura, constiuida por calizas bioclásticas de color claro. En la zona occidental predomina en la costa, de Naves a Pría, la formación Picos de Europa y hacia el interior, la Caliza de Montaña (Vibaño, Meré, Riocaliente, etc.).

En la zona, este tipo de calizas da lugar morfologías kársticas, como lapiaces, dolinas, uvalas, poljes y un importante sistema de cavidades.

- Cretácicos – Terciarios: De época mesozoica sólo se conservan representados materiales cretácicos asociados a una cuña de materiales mesozoicos y terciarios del Sinclinal de Colombres, cuya punta más occidental penetra por el este del municipio en una estrecha franja hasta el pueblo de Purón. Ocupan una extensión reducida y se componen por una alternancia de capas de distintos materiales: areniscas, limos, conglomerados, calizas, dolomías y margas que abarcan una cronología desde el Cretácico inferior hasta el Cretácico superior.

(23)

Al oeste de Tresgrandas se encuentran apoyados disconformemente sobre el Cretácico superior los sustratos terciarios. Forman parte de la pequeña cuenca terciaria de San Vicente de la Barquera, de facies marina, aunque apenas penetra en Llanes la punta más occidental. Se trata de calizas que presentan diversos fósiles (Alveolinas, Nummulites, etc.) del Paleoceno y del Terciario inferior.

- Depósitos cuaternarios: son muy diversos pero de poca importancia. Presentan poca extensión como consecuencia del fuerte relieve y del encajamiento de la red fluvial. Se diferencian: depósitos aluviales, de pie de monte, playas, terrazas, rasa marinas, rellenos de cubetas de descalcificación, etc.

Los depósitos aluviales asociados al curso de los ríos Riensena, de las Cabras y Cabra principalmente son gravas, arenas y cantos con matriz arenosa.

Abundan en la costa pequeñas playas, de tipo cala, de arenas silíceas muy finas. En algunas de ellas, como la de San Antolín, la de Vidiago o la de Cuevas del Mar se han acumulado en la parte posterior una gran cantidad de bolos de cuarcita.

Los depósitos de pie de monte tienen una buena representación al pie de la banda cuarcítica que constituye la Sierra Plana de la Borbolla, al sur de Porrúa, Parres y La Galguera. Se componen de depósitos arenosos con cantos poco rodados que a veces están bastante consolidados. Al tratarse de arenas bastante puras, han sido explotadas por algunas canteras de la zona, alguna de las cuales se encuentran abandonadas. También se pueden observar algunos derrubios de ladera al sur de Piñeres y de Belmonte, al igual que en la zona de Riocaliente y Palacio o en el valle de Caldueño.

Debido a la disolución de las calizas, se han acumulado en zonas deprimidas (cubetas de descalcificación) depósitos de arcillas de color rojizo que corresponden a los materiales insolubles. Estos materiales abundan en la zona costera de Posada a Llanes donde existen numerosas dolinas y en la llosa de Viango asociada a un polje ligado a la presencia de fallas inversas.

3.1.3.2. Geomorfología

Teniendo en cuenta el relieve y las morfologías existentes en el concejo de Llanes, se pueden distinguir tres unidades principales:

- zona de alto relieve, caracterizada por altas pendientes y fuerte incisión de los cauces fluviales. Se localizan en áreas ocupadas por cuarcitas de la formación Barrios.

- zonas de bajo relieve con modelado kárstico, localizada principalmente en la franja costera y en los alrededores de Posada de Llanes. Se han desarrollado sobre materiales calcáreos (Calizas del Cuera) y presentan una morfología tabular plana ligeramente inclinada hacia el mar,

(24)

- zona de aplanamiento o rasas marinas, desarrolladas en las cuarcitas de la formación Barrios. Se trata de planicies elevadas en las cuales el drenaje es escaso, por lo que suelen presentar zonas estacionalmente encharcadas.

Una de las características geomorfológicas de la zona es la presencia de modelado kárstico. El término karst define aquellos paisajes cuyo modelado se debe, fundamentalmente, a procesos de disolución de rocas carbonáticas. Uno de los elementos más característicos del karst son las cuevas o cavidades kársticas, abundantes en la zona de estudio (Tabla 2).

El modelado kárstico se desarrolla fundamentalmente sobre rocas calizas debido a procesos de disolución y precipitación, dando lugar a paisajes singulares al combinar las formas generadas en superficie (formas exokársticas) con las que aparecen ocultas en su interior (endokársticas). Entre las formas exokársticas más abundantes destacan las dolinas, uvalas y poljes, el lapiaz y las surgencias. Por otra parte, las formas endokársticas más conocidas son las estalactitas y estalagmitas, pero además de ellas existe una gran variedad de espeleotemas, denominando así a las formaciones generadas en el interior de las cavidades kársticas.

En el modelado kárstico la acción de los cursos de agua, tanto superficial como subterránea, favorece el desarrollo de las formas fluviokársticas, características de este tipo de paisaje, como son los valles ciegos, valles fósiles, llanuras de disolución y cañones.

Destaca el sistema kárstico de La Llera perteneciente al acuífero Costero de Llanes. Se ubica entre las poblaciones de Posada y Quintana y se extiende hasta la costa en las localidades de Barro y Niembro. Los conductos subterráneos alcanzan una longitud de más de 13 km en los que existen cursos de agua.

Cueva Localización

Complejo de Cobijero Buelna

Cueva Cuetu Lledías Lledías

Cueva de Balmori Balmori

Cueva de Bolado La Pereda

Cueva de Cardín Lledías

Cueva de Coverizas o Sabina Posada

Cueva de Cueto de la Mina Bricia

Cueva de Fonfría Barro

Cueva de La Herrería, Herrerías o Bolao La Pereda

Cueva de la Joradada Cueva de la Llana

Cueva de La Riera Quintana

Cueva de la Sonrasa Andrín

Cueva de los Hijancanos

Cueva de Samoreli Rales

Cueva del Fresno El Mazuco

(25)

Cueva El Covarón Parres

Cueva El Quintanal Balmori

Cueva El Tebellín Bricia

Cueva Los Abarqueros El Mazuco

Gruta natural de Debodes Bebodes

Tabla 2. Principales cavidades de la zona de estudio

3.1.3.3. Hidrogeología

El municipio de Llanes se localiza en la unidad hidrogeológica 01.16 Llanes – Ribadesella (MOPU, 1988) cuyos materiales acuíferos son fundamentalmente de naturaleza calcárea o calcáreo-dolomítica, de edad Carbonífero superior. Dicha unidad hidrogeológica se subdivide en cinco acuíferos considerados en su mayor parte independientes, aunque en algunas zonas puede existir una conexión hídrica entre ellos. Son los siguientes: Acuífero Mesoterciario Costero, acuífero Costero de Llanes, acuífero costero de Ribadesella, acuífero Sierra del Cuera y acuifero del Mofrechu.

La recarga del acuífero se produce principalmente a partir de la infiltración directa del agua de lluvia, mientras que la descarga natural se realiza a través de manantiales y, en el caso del acuífero costero de Llanes, la descarga se produce hacia el mar y hacia el río Bedón. En la Sierra de Cuera, el drenaje se realiza a través de numerosos manantiales y probablemente por descarga lateral hacia el acuífero costero de Llanes (Meléndez y Rebollar, 2001).

El acuífero del Sueve se desarrolla en una banda continua y uniforme de Caliza de Montaña, que constituye el flanco de un sinclinal. Su espesor medio es de 1000 m.

Los acuíferos de Ribadesella y Monfrechu, se encuentran separados por una serie pizarrosa impermeable del Carbonífero, presentan una estructura de escamas de cabalgamiento subvertical y una elevada fracturación y karstificación.

El acuífero costero de Llanes, se desarrolla en la Caliza de Montaña (facies Barcalinete y Valdeteja) y la Formación Picos de Europa (calizas masivas grisáceas o blancas), también con estructura de escamas de cabalgamiento, pudiendo alcanzar espesores superiores a 500 m.

Los acuíferos de la sierra de Cuera, en el extremo oriental de Asturias, se sitúan en la Caliza de Montaña (con espesores de hasta 1500 m) y en materiales cretácicos y terciarios (alternancia de calizas, areniscas y margas).

Las aguas procedentes de los acuíferos calcáreos corresponden en general a facies bicarbonatada cálcica o cálcico mágnésica, tiene dureza media y mineralización ligera.

(26)

Fig. 6. Acuíferos en el municipio de Llanes

3.1.3.4. Patrimonio Geológico

Se considera Patrimonio Geológico al conjunto de recursos naturales de valor científico, cultural, educativo y/o recreativo que permiten conocer, estudiar e interpretar la historia geológica de la Tierra, los procesos que la han modelado, los climas y paisajes del pasado y presente y el origen y evolución de la vida sobre este planeta.

Según el Inventario Nacional de Puntos de Interés Geológico (PIG) y los puntos seleccionados a través del proyecto MAGNA de cartografía geológica a escala 1:50.000, en el municipio de Llanes se han localizado los siguientes PIGS:

• Sección de la Playa de Pendueles; en la que se aprecia una serie turbidítica y se caracteriza por un alto valor estratigráfico y paleontológico

• Bufones de Vidiago: constituidos por simas que conectan con galerías horizontales en un karst donde penetra el agua marina que comprime el aire originando un sonido muy característico.

• Rasas de Cue – Andrín: superficies planas, largas y estrechas que cortan diferentes unidades litológicas.

• Playa de San Antolín: de 1 km de longitud, en la que desemboca el río Bedón

• Karst y playa de Cuevas del Mar: interesante ejemplo de la invasión por el mar de un karst y el desarrollo posterior de una playa

(27)

• Complejo kárstico del Mazuco: Sistema kárstico con valles ciegos, grandes dolinas y poljés y profundas simas

• Cavidad kárstica y playa de Gulpiyuri: playa resultante de la invasión marina de una antigua cavidad en las calizas carboníferas.

Existen además dos Paisajes Protegidos: el de la Costa Oriental y el de la Sierra de Cuera.

3.1.4. Edafología

Un suelo es el resultado de la interacción de múltiples factores a lo largo del tiempo. Los principales factores que influencian su desarrollo son el clima, la topografía, el sustrato geológico y la actividad biológica. No es, como se pudiera pensar, un medio inerte que no evoluciona, sino todo lo contrario. Los suelos van sufriendo transformaciones en función de las condiciones ambientales en las que se encuentran.

Los suelos dominantes en el municipio de Llanes son los siguientes:

Orden: Inceptisol Suborden: Ochrept Grupo: Eutrochrept Asociación:Rendoll Inclusión: Hapludalf Orden: Inceptisol Suborden: Ochrept Grupo: Dystrochrept Asociación: Haplumbept Orden: Inceptisol Suborden: Aquept Grupo: Haplaquept

Asociación: Eutrochrept + Ochraqualf

Orden: Alfisol Suborden: Udalf Grupo:Hapludalf Asociación:Eutrochrept

(28)

por presentar carbonatos en el suelo o una saturación de bases (NH4Oac) del 60 % o más en uno o más horizontes entre 25 y 75 cm desde la superficie mineral del suelo. A su vez, los rendollic eutrochrepts presentan un 40 % o más de carbonatos en todos los horizontes, entre el límite superior del horizonte cámbico y una profundidad de 100 cm desde la superficie del suelo mineral, o un contacto dénsico, lítico o paralítico si es menor. Los suelos del suborden aquept se desarrollan con una menor lentitud debido al exceso de agua que presenta en el perfil del suelo.

Cómo norma general los suelos del municipio se caracterizan por la presencia de carbonatos, por su riqueza en nutrientes y por su carácter básico.

3.2. El Medio Biótico

3.2.1. Unidades de vegetación

En la cartografía de vegetación a escala 1:25.000 elaborada por el Indurot se ha procedido a clasificar el territorio en unidades de vegetación. En cuanto a las hojas referidas al Concejo de Llanes cabe destacar la escasa superficie que se conserva de bosques naturales a pesar de ser la vegetación potencial de prácticamente toda el área, debido principalmente a la intensa utilización del territorio. Por concejos, Llanes se encuentra más deforestado que sus vecinos del sur (Cangas de Onís, Onís y Cabrales). De las unidades de vegetación descritas en la zona en la cartografía temática la que presenta una mayor extensión es la de los Prados y pastos, seguida de los brezales tojales y matorrales de brecina y los aulagares. En menor medida se describen las unidades de cultivos y plantaciones, de bosques maduros y de áreas urbanas e industriales, por este orden.

Los prados se desarrollan sobre zonas de topografías suave y buenos suelos, ocupando las áreas potenciales de las alisedas y carbayedas eutrofas y oligótrofas. Los pastos presentan menor extensión y se localizan áreas altas de las sierras.

Las formaciones de brezales cubren buena parte de las laderas silíceas y áreas de enclaves calcáreos de suelos muy lavados, mientras que los aulagares definen el paisaje de las zonas altas. Se presentan en el territorio en las zonas de roquedos calcáreos y en zonas rocosas de las rasas costeras.

La unidad de cultivos y plantaciones engloba los cultivos hortícolas, plantaciones de frondosas, de coníferas y de frutales.

Los bosques maduros, representan la etapa climácica que puede alcanzar la vegetación de la zona, sin embargo, como ya se ha comentado, su extensión se encuentra reducida a zonas que no han sufrido alteraciones en cuanto a su uso.

(29)

Las principales unidades que se distinguen en el Concejo son las siguientes:

1. Bosques maduros

Bosques mixtos eútrofos con carbayo y fresno Bosques oligótrofos con carbayo y abedul Bosque ribereños

2. Prebosques

3. Formaciones arbustivas

Formaciones arbustivas oligótrofas Formaciones arbustivas estrofas Saucedas

4. Piornales, escobonales y formaciones de brezo blanco 5. Brezales, tojales y mat. de brecina

6. Aulagares

7. Helechales y zarzales 8. Prados y pastos

9. Formaciones herbáceas no pratícolas 10. Vegetación halófila de costas arenosas 11. Vegetación dulceacuícola 12. Vegetación rupícola 13. Cultivos y plantaciones Cultivos e Invernaderos Plantaciones de frondosas Plantaciones de coníferas

Por último, reseñar que se localiza en el territorio llanisco una especie catalogada como en peligro de extinción en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Flora del Principado de Asturias. Se trata de la Hierba de llamuerga (Rhynchospora fusca) cuyo hábitat son las Turberas pioneras de esfagnos. Existe una única población conocida en Asturias, concretamente en la Turbera de Llano Roñanzas en Llanes, donde no se la ha localizado en los últimos años. Su principal amenaza consiste en la explotación de las turberas en las que desarrolla y su transformación en prados y tierras de cultivo. Asimismo las turberas suelen ser localizaciones propicias al desarrollo de vertederos.

(30)

3.2.2. Fitogeografía

Fitogeográficamente el Concejo de Llanes se enmarca dentro de la provincia cantabroatlántica, y dentro del sector galaico-asturiano dentro del subsector ovetense. El clima de la zona, la altitud y la distancia al mar son los principales factores que determinan sus características. En este caso la cercanía al Mar Cantábrico juega un importante papel.

Fig. 7. Provincias y sectores fitogeográficos en Asturias

En la Provincia Cántabro-Atlántica dominan las series de vegetación del carbayo, mientras que en la Provincia Orocantábrica dominan los bosques de roble albar y los hayedos. Dentro de ella, el Sector Ovetense se caracteriza, frente al Sector Galaico-Asturiano Septentrional, por la existencia de comunidades vegetales de carácter eutrofo, especialmente los encinares.

El fuerte relieve del entorno determina la existencia de cinturas altitudinales con termoclimas bien diferenciados y cubiertas vegetales características, que constituyen los llamados pisos bioclimáticos. Se pueden distinguir tres: las áreas colinas (en los valles, en altitudes inferiores a los 700 m de altura), áreas montanas (hasta los 1.700 - 1.800 m de altura) y por encima de éstas, las subalpinas. Se suele utilizar el criterio bioclimático para describir la vegetación en Asturias. En base a los datos aportados por las estaciones meteorológicas más cercanas y según los criterios bioclimáticos expuestos en Rivas Martínez & al. (1987), se reconoce el piso bioclimático colino para la mayor parte del territorio, con un ombroclima húmedo inferior. Además, la presencia de determinadas especies y comunidades vegetales bioindicadoras permiten definir el horizonte termocolino en el tramo estrictamente litoral. Por otro lado, las zonas más elevadas, la sierra de Cuera, han de ser incluidas en el piso montano, con mayor nivel de pluviosidad, si bien la ausencia de estaciones en estas altitudes impide su correcta definición bioclimática. La mayor parte del territorio llanisco representa los pisos colino y montano, cuyas series de vegetación poseen etapas climácicas forestales.

(31)

Fig. 8. Regiones y pisos bioclimáticos en Asturias

Piso Vegetación Series

pinares albares 3a-3c

abetales 4a,4b abedulares altimontanos 16c hayedos 5a-5h robledales 7b,10,8d,9a,9b abedulares montanos 7a fresnedas 6b,6c montano

encinares y sabinares 11c,15a

fresnedas 6a robledales 6d,8a-8c Eurosiberiana colino encinares 11a,11b a) Series de vegetación

La descripción de la vegetación colina y montaña incluye las siguientes series:

1. Series de vegetación del carbayo (Quercus robur)

La etapa climácica de estas series son las carbayedas. Ligada a territorios con suelos ricos en nutrientes procedentes de sustratos carbonatados suele encontrarse la serie de las cabayedas eutrofas. Esta serie aparece asociadas a zonas termocolinas y colinas. Sin embargo, en áreas termocolinas, colinas y montanas con suelos maduros pobres y húmedos se encuentra la serie de las carbayedas oligótrofas. En los bosques de cabecera disminuye la presencia de los carbayos para dejar paso a los arces (Acer pseudoplatanus), fresnos (Fraxinus excelsior), tilos (Tilia sp. pl.) olmos (Ulmus glabra). Los fresnos, avellanos y arces dominan en las etapas arbustivas en las que

(32)

2. Series de vegetación del haya (Fagus sylvatica)

Los hayedos constituyen las etapas maduras de estas series, las más generalizadas y típicas de los territorios montanos asturianos. Se sitúan generalmente entre los 700 y 1.500 m de altitud. En la Sierra del Cuera, en zonas que presenten elevada humedad, pueden aparecer pequeños bosques en los que predomina el haya, incluso a veces en el piso bioclimático colino, pero debido a su composición florística se aconseja encuadrarlos como faciaciones con hayas de las series de Carbayo.

3. Series de vegetación de la encina (Quercus ilex) de la carrasca (Quercus rotundifolia) y el alcornoque (Quercus suber)

Son característicos de ambas series los elementos de hoja lustrosa lauroide, que han encontrado refugio en estos hábitats cuando, como en la actualidad, las condiciones mesoclimáticas se han tornado poco propicias. Estos bosques han de ser considerados como las etapas maduras de series de vegetación de carácter relicto.

4. Series de vegetación ribereñas y saucedas arbustivas

Estas series y comunidades de vegetación ocupan suelos localizados en las vegas fluviales, donde la humedad es más elevada que la debida únicamente a las precipitaciones. En el centro y oriente de la región crecen las alisedas centro-orientales, cabeceras de la serie centro-oriental del aliso. En ambas series, las etapas arbustivas corresponden a saucedas de sauce ceniciento (Salix atrocinerea). Los zarzales de Rubus sp. pl. y los prados de siega higrófilos completan las etapas seriales de las alisedas.

b) Complejos de Vegetación

Destacan en el concejo los de la zona litoral. Se reúnen bajo está denominación las comunidades vegetales que se desarrollan sobre suelos con cierto grado de salinidad aportado por el agua del mar y las desarrolladas en las zonas intermareal y submareal.

1. Acantilados: Se incluye en este apartado la cubierta vegetal de la franja de las costas acantiladas en las que, por influencia directa del agua del mar, aparecen suelos con cierta salinidad. La vegetación, por tanto, es de tipo halófila o al menos subhalófila.

Cabe señalar la existencia de valiosas comunidades relícticas de acebuche (Olea europaea) en el litoral oriental, en los concejos de Llanes y Ribadedeva. Estas formaciones crecen formando pequeñas y cerradas masas arbustivas que ocupan biotopos muy característicos: a escasos metros de la línea litoral, en laderas abruptas y acantilados calizos y orientados preferentemente al Sur. Crecen sobre suelos esqueléticos, reducidos a fisuras del roquedo. Representan valiosos testimonios de la flora típicamente mediterránea que han quedado arrinconados en estas

(33)

situaciones favorables (termocolino) al amparo de las heladas y de los fríos durante las épocas climáticas más desfavorables.

2. Playas y dunas:En las áreas litorales donde se produce sedimentación de materiales de textura arenosa o más gruesa se distinguen dos tipos de estaciones diferentes: por un lado las playas, de relieve casi plano, inundadas en las pleamares y sometidas a la acción de las olas en los temporales; por otro lado las dunas, montículos arenosos de origen eólico que forman cordones más o menos complejos. En las playas aparecen comunidades vegetales únicamente en su borde superior, donde se producen depósitos de restos orgánicos en las mareas intensas. Son comunidades vegetales formadas por plantas de ciclo corto y desarrollo estival adaptadas a la colonización de suelos arenosos, salinos y ricos en sales nitrogenadas.

3. Marismas y marjales subhalófilos: Estos espacios suelen aparecer en las desembocaduras fluviales y en las rías, diferenciándose dos complejos de vegetación en función de la salinidad de las aguas inundantes: las marismas son áreas directamente anegadas por el agua mariana, de elevada salinidad, y los marjales subhalófilos, inundados por la mezcla de aguas dulces de origen continental y de aguas marinas, en proporción variable dependiente del estado de la marea. Tanto en las marismas como en los marjales subhalófilos, en los claros de las comunidades perennes, crecen comunidades efímeras constituidas por plantas anuales de tallos carnosos articulados del género Salicornia.

4. Vegetación de la zona intermareal y submareal:En este apartado se consideran únicamente la vegetación algal bentónica, es decir, las algas que viven fijas al sustrato.

5. Otros complejos de vegetación: Existen otros tipos de vegetación mucho más limitados en cuanto a su extensión y su aportación a la configuración del paisaje, pero de gran interés desde el punto de vista de la conservación. Deben destacarse, en este contexto, los complejos de vegetación asociados a zonas húmedas continentales (turberas, lagos y charcas), dispersos por todo el territorio asturiano, especialmente en las áreas de montaña pero también representadas y quizá más amenazados, en las zonas bajas.

Los complejos de vegetación higrófila, tanto acuática como anfibia, están ligados bien a los cursos fluviales, bien a las charcas y pequeñas lagunas. La zonación de la vegetación en charcas y remansos es bastante compleja: crecen cañaverales, formaciones de cárices, comunidades flotantes de lentejas de agua, comunidades de suelos fangosos nitrificados, etc.

Merecen especial mención las turberas de esfagnos. Son formaciones relícticas de épocas pasadas, de clima más frío y húmedo, cuyo máximo desarrollo y diversificación se da en las zonas boreales del Norte de Europa. En Llanes se pueden localizar en las sierras planas como en el llano de Roñanzas y en la Sierra de la Borbolla. En las zonas bajas se desarrollan sobre todo sobre

(34)

3.2.3. Fauna

La fauna existente en el municipio de Llanes está influida por el notable grado de humanización y la pérdida de hábitats potenciales. Los grandes mamíferos forestales han ido disminuyendo su presencia en el área.

Las aves, el grupo de vertebrados de mayor interés, son las comunes a la mayor parte de las campiñas asturianas. Las aves acuáticas no disponen de estuarios adecuados para el refugio, por lo que la presencia de anátidas y limícolas es muy ocasional en la mayor parte del litoral. El elementos de mayor interés son las poblaciones nidificantes de aves marinas: cormorán moñudo (Phalacrocorax arsitotelis) y paíño europeo (Hydrobates pelagicus).

El primero es especie catalogada como de interés especial en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas y mantiene en el litoral oriental un número muy reducido de colonias reproductoras, de difícil valoración debido a lo inaccesible de las mismas. Durante el invierno la población parece desplazarse al litoral occidental de condiciones climáticas más benignas. El paíño europeo, también catalogada como especie de interés especial, gusta para la nidificación de pequeñas oquedades y fisuras. Los acantilados kársticos del litoral oriental ofrecen para ello las mejores condiciones y albergan una nutrida población nidificante. El Castro de Santiuste, enfrentado al límite de los concejos de Llanes y Ribadedeva, da cobijo a una colonia de casi 200 parejas que podría ser la mayor de todo el litoral cantábrico y que padece la amenaza de la presencia desde antiguo de una población de conejos domésticos naturalizada. Otras colonias de menor entidad se sitúan en los castros de Ballota y Torimbia. Los mismos emplazamientos sirven de lugar de nidificación a importantes poblaciones de gaviota patiamarilla (Larus cachinnans). El ya citado Castro de Santiuste cobija una colonia reproductora de casi 2000 parejas, que podría ser la mayor de la región, y es el único lugar conocido de cría de la garceta común (Egretta garzetta).

La fauna de mayor interés observable en el Cuera es la correspondiente a los diferentes grupos de rapaces diurnas como el azor (Accipiter gentilis), el halcón peregrino (Falco peregrinus) o el buitre común (Gyps fulvus) que son moradores habituales del área. Tampoco es rara la presencia de alimoche (Neophron percnopterus) o águila real (Aquila chrysaetos), nidificantes en la zona o procedentes de los Picos de Europa.

La degradación de los hábitats naturales en los valles y sierras de Asturias ha supuesto la reducción de su capacidad de acogida para la fauna, provocando la desaparición de algunas especies que se han visto forzadas a trasladar su área de distribución a las zonas más montañosas de la Cordillera Cantábrica. Sin embargo, perviven nutridas poblaciones de especies cinegéticas como el corzo (Capreolus capreolus) o el jabalí (Sus scofra) y, en las montañas del Sueve, gamo (Dama dama).

Entre las especies calificadas en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias como singulares debe citarse al lobo (Canis lupus), al búho real (Bubo bubo) o al pico

Referencias

Documento similar

Fuente de emisión secundaria que afecta a la estación: Combustión en sector residencial y comercial Distancia a la primera vía de tráfico: 3 metros (15 m de ancho)..

La campaña ha consistido en la revisión del etiquetado e instrucciones de uso de todos los ter- mómetros digitales comunicados, así como de la documentación técnica adicional de

You may wish to take a note of your Organisation ID, which, in addition to the organisation name, can be used to search for an organisation you will need to affiliate with when you

Where possible, the EU IG and more specifically the data fields and associated business rules present in Chapter 2 –Data elements for the electronic submission of information

The 'On-boarding of users to Substance, Product, Organisation and Referentials (SPOR) data services' document must be considered the reference guidance, as this document includes the

In medicinal products containing more than one manufactured item (e.g., contraceptive having different strengths and fixed dose combination as part of the same medicinal

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in