• No se han encontrado resultados

INT Querido_hijo_estamos_en_huelga_OK.indd 1 20/08/16 18:39

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2022

Share "INT Querido_hijo_estamos_en_huelga_OK.indd 1 20/08/16 18:39"

Copied!
10
0
0

Texto completo

(1)

www.loqueleo.com

INT Querido_hijo_estamos_en_huelga_OK.indd 1 20/08/16 18:39

(2)

Querido hijo: estamos en huelga

© Del texto: 2000, Jordi Sierra i Fabra

© De las ilustraciones: 2000, Ximena Maier

© De esta edición:

2016, Distribuidora y Editora Richmond S.A.

Carrera 11 A # 98-50, oficina 501 Teléfono (571) 7057777

Bogotá – Colombia www.loqueleo.com

• Ediciones Santillana S.A.

Av. Leandro N. Alem 720 (1001), Buenos Aires

• Editorial Santillana, S.A. de C.V.

Avenida Río Mixcoac 272, Colonia Acacias, Delegación Benito Juárez, CP 03240, Distrito Federal, México.

• Santillana Infantil y Juvenil, S.L.

Avenida de Los Artesanos, 6. CP 28760, Tres Cantos, Madrid ISBN: 978-958-743-498-9

Impreso en Colombia

Impreso por Editorial Delfín S.A.S.

Primera edición en Colombia: octubre de 2012

Primera edición en Loqueleo Colombia: noviembre de 2015 Quinta reimpresión en Loqueleo Colombia: enero de 2018 Dirección de Arte:

José Crespo y Rosa Marín Proyecto gráfico:

Marisol Del Burgo, Rubén Chumillas y Julia Ortega

Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada en o transmitida por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia o cualquier otro, sin el permiso previo, por escrito,

(3)

Querido hijo:

estamos en huelga

Jordi Sierra i Fabra

Ilustraciones de Ximena Maier

INT Querido_hijo_estamos_en_huelga_OK.indd 3 20/08/16 18:39

(4)
(5)

5

El primer día

En el momento de abrir los ojos, Felipe se que- dó mirando el techo.

Había una mancha de humedad desde hacía algunas semanas. Cosas de vivir en el último piso. Lo curioso era que la mancha de hume- dad tenía forma de indio, con plumas y todo.

Un inmenso penacho. La cara, de perfil, desde luego pertenecía a un gran jefe. Nariz grande y poderosa, de patata, labios enormes y ojos pe- netrantes. Él le llamaba Águila Negra. «Águila»

por las plumas y «Negra» porque la mancha era oscura, y en la penumbra de la habitación toda- vía más.

—¡Jao! —saludó a su compañero.

Águila Negra siguió tal cual.

INT Querido_hijo_estamos_en_huelga_OK.indd 5 20/08/16 18:39

(6)

6

Felipe se incorporó y miró la hora en el reloj digital de su mesita de noche.

Las nueve y cuarenta.

¿Las nueve y cuarenta?

¡Las nueve y cuarenta!

No pudo creerlo. Era tardísimo. ¿Por qué su madre no lo había despertado? Vale, el cole ha- bía terminado hacía tres días, pero ella, como mucho, a las nueve ya le ponía en pie con su ba- tería de argumentos: que si se le pegaban las sábanas, que si luego se acostumbraba a dor- mir y en septiembre le costaría volver a coger los hábitos escolares, que si dormía mucho per- día demasiadas horas del día, sobre todo las de la mañana que eran las mejores, que si se pon- dría fondón, que si...

Fue hacia la ventana, subió la persiana y se asomó al exterior.

Ah, un día precioso.

Todavía no era verano. Faltaban dos sema- nas para irse de vacaciones, pero el día desde luego invitaba a hacer de todo: salir a la calle,

(7)

7

divertirse con los amigos, jugar un partido...

Bueno, eso si su madre le dejaba, porque des- pués de las notas...

Cate en mates.

Cate en lengua.

Las dos a la vez, encima.

La bronca que le habían echado sus padres tres días antes fue de campeonato. De órdago.

De vuelta a los «que si»: que si no lo aprove- chaba, que si sería un burro, que si así no iría a ninguna parte, que si tendría que recuperar en verano, que si con lo inteligente que era no te- nía sentido que suspendiera, que si era un gan- dul y un vago, que si se distraía con el vuelo de una mosca, que si no ponía atención, que si...

—Mira, Felipe —le había dicho su padre—, estudiar es importante; pero leer, todavía más.

Yo no tuve tu suerte, no pude estudiar, pero leía todo lo que pillaba, y gracias a eso soy lo que soy y estoy donde estoy.

—Mira, Felipe —le había dicho su madre—.

O cambias y te pones las pilas o un día te arre-

INT Querido_hijo_estamos_en_huelga_OK.indd 7 20/08/16 18:39

(8)

8

pentirás, porque ya no habrá vuelta atrás y se- rás un pobre sin cultura, que es lo peor que hay.

Bueno, faltaban tres meses para los exáme- nes de septiembre. No iba a ponerse ya a estu- diar y leer, nada más acabar el cole. Necesitaba un descanso.

Desconectar.

Esa era la palabra. Los mayores la usaban mucho, ¿no? Pues él también.

A lo mejor por eso su madre no le había puesto en pie antes, para que «desconectara».

Tenía que ducharse, lavarse los dientes y vestirse. Cosas que le daban siempre pereza, pe ro más en vacaciones. Qué manía con la du- cha. Y qué manía con lo de los dichosos dien- tes. Total, se le caerían con setenta u ochenta años, como al abuelo Valerio. Si se los lavaba por la noche, ¿para qué volver a lavárselos por la mañana? ¡No los había usado, por lo tanto seguían limpios!

Mientras salía de la habitación, hizo memo- ria.

(9)

9

¡Había quedado con Ángel para jugar al fút- bol en el parque!

Vale, ese sí era un buen plan.

Así que fue a buscar a su madre, que, como trabajaba de traductora en casa, no tenía un horario riguroso ni se pasaba el día en la calle.

INT Querido_hijo_estamos_en_huelga_OK.indd 9 20/08/16 18:39

(10)

10

La gimnasta

Su madre estaba en la terraza de la galería ha- ciendo...

—Mamá, ¿qué haces?

—Pues gimnasia.

Felipe abrió los ojos. ¿Gimnasia?

Su madre tenía cuarenta años, era alta, todo el mundo decía que muy guapa, ojos grandes, nariz perfecta, cabello largo y negro, buena fi- gura. Su padre la adoraba. A veces la miraba y le soltaba a él:

—Tienes la madre más preciosa del mundo.

Se querían, claro.

Ahora su madre hacía gimnasia.

Allí, en mitad de la terraza, luciendo un ajustado top y unos pantaloncitos, a la vista

Referencias

Documento similar

Si bien en nuestra muestra un 92% de los niños ha- bía incluido en su merienda en los últimos tres días algún alimento saludable (bocadillo, sánd- wich, fruta, pan

beralidades piadosas de esta envidiable R eyna, que fué grande, no para nuestra miseria, como el insolente Difilo.. Pedro Crisd- logo que est in cwlis

BUBER'NEUaiAMN, Margarete ¡ Von Potsáam ndch Moskau. SMíionen eines Irftveges. Stuttgart, 1957; Deutsche Verlags-Anstalt, 480 págs... DAHM: Deutsches Reckt. Die geschichüichen

Sabemos que, normalmente, las ​cookies deben ser almacenadas y enviadas de vuelta al servidor sin modificar; sin embargo existe la posibilidad de que un atacante

Hay que resaltar que el re- glamento de doctorado de la UMA, que se aplicaría a este Programa y se menciona explícitamente en la memoria, considera una duración notablemente mayor

¿Cómo se traduce la incorporación de ésta en la idea de museo?; ¿Es útil un museo si no puede concebirse como un proyecto cultural colectivo?; ¿Cómo puede ayudar el procomún

Volviendo a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, conviene recor- dar que, con el tiempo, este órgano se vio en la necesidad de determinar si los actos de los Estados

Se ha diseñado y aplicado una encuesta en la que se incluyeron preguntas que permitiesen verificar las hipótesis. Se denomina “Virtualización de las actividades