ESPECIALIZACION EN DESARROLLO HUMANO CON ENFASIS EN CREATIVIDAD Y PROCESOS AFECTIVOS
INFORME FINAL
Color: historia de un género en pintura.
CARLOS ANDRES GONZALEZ MANCERA COD. 20131176008
ASESOR
JORGE DAVID SANCHEZ
Tabla de Contenidos
Introducción ……… 3
Titulo ……… 4
Objeto ……… 5
Justificación ……… 6
Bases conceptuales ……… 9
Descripción del proceso de creación ……… 15
Resultados ……… 19
Introducción
Titulo
Color. Historia de un género en pintura.
Objeto
Género literario: cuento.
Justificación
piensa inventar cuando sabemos cuál es el campo de acción en el que invierte toda su energía, el todo se fragmenta y cada una de sus partes se especializa. Se pretende conocer el todo con “conceptos” que no han sido creados por nosotros mismos, al igual que vivimos la apariencia de nuestra vida. ¿Qué podemos decir de nuestra función creadora dentro del marco del desarrollo humano?. Enfrentamos dos fuerzas, lo creativo subjetivo contra la especie humana, generamos un aprieto con plano propio que lo sostiene, no es una dialéctica ni una discusión, es el momento en el que se identifica un problema y es cuando debemos animar como mínimo un acto de creación, en el sentido más potente y vital posible. Necesitamos de una idea y un concepto.
Hablar de arte, pensar el arte desde ideas no preestablecidas; hay una exigencia estética de un espacio que no exista previo a nuestra creación. El plano está fragmentado, como un buen cine; los fragmentos no tienen orden y menos una lógica que nos oriente. Esta es una regla fundamental para no caer y ser presa del mismo problema que se piensa. Este es el punto en el que hay una idea artística, pero su orientación arguye a un desarrollo humano desde lo creativo, y más grande aun, a un desarrollo humano desde lo creativo que no caiga en las conexiones de la representación. Es el momento principal en este camino, localizar conceptos, conceptos filosóficos que conecten los elementos en una identidad propia, que no le haya sido dada, que no sea dada ni por la cultura ni por nada; conceptos que necesariamente den una consistencia interna a la obra, y si se logra, la supremacía de lo singular sobre lo particular del creador. El concepto es el de la repetición.
Bases conceptuales
El recorrido inicia en el análisis sobre el renacimiento, el cual está regido por la semejanza, en donde la palabra tiene que parecerse esencialmente a aquello que quiere significar, una cosa se relaciona con otra infinitamente; en el episteme renacentista no hay una relación del mundo con las palabras que lo representan, en ese momento las palabras mismas son parte de lo que describen. Luego viene la época clásica, aquí las palabras no se asemejan a las cosas, las palabras permiten categorizar, además de analizar y discriminar por jerarquías. El conocimiento está ligado por la diferencia que se tiene frente a otras cosas y por el orden que permite su organización. Es el momento más importante de la representación, su punto lógico: el lenguaje es una representación del pensamiento dentro del cual estará inmerso el orden de todas las cosas que existen en el mundo. Lo que caracteriza este momento histórico previo a la época moderna es la representación de un hombre ideal, el hombre de la modernidad. El problema no es el ideal de vida, de desarrollo, pues se sospechaba que el hombre seria el centro del mundo, el problema identificado esta en el hecho, y esto nos compete directamente, de que las posibilidades de proyección de los sujetos dentro del marco del desarrollo humano, se siguen evidenciando en el mismo terreno de la representación, un desarrollo humano en donde prima el lenguaje como mediación y nunca como fin, de esto es de lo que se trata en esta muestra de creación.
representación y a su fracaso como proyecto, que transgrede la organización; es la repetición. Sería una actitud, una conducta, sostenida por todo lo que no puede ser reemplazado, que también hace referencia a una singularidad que no tiene posibilidades de ser sustituida. Correspondería a lo original en su grado más interno, lo original en la historia del sujeto, en su creación, que se conmemora cada vez que esa potencia se erige como eje de su existencia. Gilles Deleuze en su trabajo Repetición y diferencia nos muestra un punto de convergencia en el pensamiento de Nietzsche y de Kierkegaard en referencia a la repetición, los elementos más importantes de esta relación son actitudes que nos indican que desde el origen de la filosofía esta ha sido la postura que ha permitido su presencia. Así es que proponen convertir la repetición en algo nuevo, como objeto supremo de la libertad, oponer la repetición a las leyes de la naturaleza pues explican que para las leyes naturales la repetición sería imposible, oponer la repetición a la ley moral pues esta sería el logos del “pensador privado” y oponer la repetición no solo a las generalidades del habito, sino a lo particular de la memoria. Con esta serie de contradicciones en las que se muestra la repetición dentro de su marco filosófico, se delimita el material conceptual que origina y argumenta teóricamente la propuesta de creación, por medio de la cual se busca elucidar la relación implícita que tiene el desarrollo humano con la creatividad.
A continuación hago una descripción de los conceptos sobre los que se argumenta la propuesta para una mayor claridad de esta articulación en el proceso creativo:
¿Qué es un concepto para Deleuze y Guattari?
a otro problema. Esta misma consistencia interna tiene la característica de lo heterogéneo de los elementos que habitan al concepto, pero que se vinculan en un orden que les da una zona de proximidad. La característica externa se refiere a la relación que tiene un concepto con otros conceptos, pero dado sobre un plano de inmanencia, que será el suelo en donde se darán las relaciones de sus componentes y una posibilidad por fuera del caos. Esto hace que un concepto sea el fruto de la filosofía y que esta sea el arte de crearlos.
¿Qué es la representación y cuál es su relación con el concepto de repetición? Pensar desde la representación, es una categoría desde donde se asume perceptualmente nuestro universo, ha sido la lógica del pensamiento occidental en donde se presuponen principios fundamentales; significa que la creación está supeditada a un principio original determinante. En este sentido la literatura se sostiene en un pacto previo con conceptos externos más que con su causa interna, siendo una estética pasiva y negativa en el sentido que no se afirma a sí misma. La representación como “razón” se define por los siguientes elementos que implican el reconocimiento de lo MISMO: la identidad del concepto, la oposición en la determinación del concepto, la analogía del juicio, y la semejanza en el objeto. En este orden dichos elementos capturan al concepto en la diferencia con otros, en su distinción, en lo parecido y en su oposición, siendo la semejanza el valor determinante de un sentido común y de la lógica de la percepción. Deleuze implica a los sujetos con la representación así:
Este esquema de la representación no permite pensar la diferencia ni la repetición en sí misma, ya que esta solo se reconoce, se reparte, se reproduce y se asemeja. ¿A que remite el concepto de repetición en el sentido deleuziano?
“Repetir es comportarse, pero con respecto a algo único o singular, que no tiene algo semejante o equivalente.” (Deleuze, 1968. p. 21).
Indica que el sujeto ya no está por fuera de relación estética, todas sus formas están inmersas en una experiencia que se soporta así misma y que no es transmisible. El sentido común ya no es el eje de toda interpretación, el Yo devendrá cambio, transmutación, se ejercita en nuevas lógicas:
“El sentido común se definía subjetivamente con la supuesta identidad de un Yo (Moi) como unidad y fundamento de todas las facultades y, objetivamente, por la identidad del objeto cualquiera del cual se supone que todas las facultades se relacionan. Pero esa doble identidad permanece estática. Así como no somos ese Yo (Moi) universal, tampoco nos encontramos ante objeto cualquiera universal. Los objetos se recortan por y en campos de individuación, del mismo modo que los Yo (Moi). Por consiguiente, es preciso que el sentido común vaya más allá de si mismo hacia otra instancia, dinámica, capaz de determinar el objeto cualquiera como tal o cual, e individualizar el Yo (Moi) situado en tal conjunto de objetos.” (Deleuze, 1968, p. 339)
Repetir trasgrede, fundamenta lo que no puede ser reemplazado, remite a una singularidad insustituible y exalta el alma de la creación, es la universalidad de lo singular. Es la oposición a todas las formas de generalidad:
Descripción del proceso de creación
Cuando se quiere explicar la creatividad se hace necesario evidenciar un proceso que contenga su misma lógica, este no es un simple concepto que pueda quedar en el nivel de la definición, ya que con esta se estaría negando su propia fuerza y su carácter divergente. Todo proceso que busque resultados creativos estará apelando por una dimensión de la originalidad y de la autenticidad del mismo producto, al igual que la de todos los sujetos involucrados. Este procedimiento es la ruptura con toda falsa estética que explica las relaciones dentro de cualquier estructura, y la eleva casi al nivel de una ley general. Si hay una ley es porque se ha aceptado en apariencia pertenecer a ella, pero por ser genérica tiene la posibilidad de transformarse desechando elementos que antes la conformaban. La creatividad no puede ser reemplazada por la sencilla razón que no se puede cambiar algo que no existe, el acto de creación es; pues la creatividad no es una búsqueda, es un encuentro.
esta pregunta es crear, alimentar el plano de lo que se queda por fuera de todo imperativo, amar cada palabra como consecuencia de mi reconocimiento.
Las fases dentro del proceso de creación son tres:
1. Elección de un concepto propio del desarrollo humano (origen), en donde se captura una potencia creativa, sin caer en las redes representativas ni en una inspiración ilusoria que solo sostendría un sinsentido caótico. Todo concepto para Deleuze dentro de la filosofía no tiene un mismo concepto de inicio, lo cual determina que el texto literario en su origen no parta desde una referencia objetiva. El concepto de origen es singular cuando lo diferenciamos de la generalidad, pues esta se presenta en lo cualitativo de las semejanzas y en lo cuantitativo de las equivalencias, y si la fuerza creativa que origina el texto se relaciona de algún modo con estas características, su sentido conceptual podría ser reemplazado o sustituido por cualquier otro evento. Estos intercambios definen una conducta de la generalidad a la cual Deleuze confronta con una postura que está dada en relación, con todo aquello que no puede ser reemplazado: la repetición. Esta propiedad es fundamental para el proceso de creación, pues repetir es la posibilidad de asumir una postura frente a aquello que no tiene semejanza y menos una equivalencia, dándonos como resultado la posibilidad de una liberación de la representación. El cuento Color, historia de un género en pintura, es una oposición clara a la generalidad de lo particular, desde lo universal de lo singular, dado en un plano del desarrollo humano y de creatividad, que asumo poco original mientras siga integrado con una forma de conocimiento, así como lo explica Foucault en la cual los signos del lenguaje, corresponden a una descripción organizada en géneros y especies de las cosas del mundo, lo que llamó la episteme de la representación.
Resultados
Referencias
Deleuze, G 1968 “ Diferencia y Repetición” 1era edición Amorrortu Buenos Aires 2002
Deleuze, G. 1971 “Nietzsche y la filosofía” Anagrama. Barcelona
Nietzsche, F 1979 “Nacimiento de la tragedia” Alianza. Madrid