República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior
Universidad Simón Bolívar
Baruta, Edo. Miranda
La Autonomía Universitaria
Bryan Azabache Gonzales
Carnet: 12-11512
“La Universidad saca a la luz todas las capacidades, incluida la incapacidad”. Anton Pavlovich Chejoj.
Introducción
A través de la historia y principalmente en el siglo XX en Latinoamérica, las universidades han jugado un papel protagónico y muy importante en las transformaciones sociales y revoluciones que se han dado en contraposición a los regímenes militares y dictatoriales que han tratado de alguna manera de atentar contra las libertades individuales, ya sea reprimiendo o negando el acceso de los estudiantes a una universidad libre, plural, autónoma y tolerante.
Actualmente Venezuela lidera los índices de inflación más altos de la región, esto se traduce en un deterioro de los salarios y aumento de los precios de los productos. Esta crisis económica afecta a todas las áreas incluyendo la Universitaria la cual actualmente, particularmente las universidades autónomas, no cuentan con los recursos suficientes para su buen funcionamiento. Hoy en día la universidad además de exigir mejoras en el presupuesto también exige un mejor salario para sus trabajadores en todas las áreas. Para esta lucha que se lleva a cabo debemos tener más claros los principios de la universidad así como su razón de ser y los principios en los cuales fueron fundados. Sólo así podremos tener una visión amplia sobre lo que se está luchando y lo que está en juego: la pérdida de la autonomía en las universidades de Venezuela. Hoy las universidades autónomas son el único espacio de discusión y de intercambio libre de ideas, en un país polarizado como Venezuela donde el gobierno no ha podido intervenir hasta ahora. Si no se tiene precaución en las acciones de la crisis universitaria que actualmente hay en Venezuela, el gobierno podría tomar los errores como excusa para intervenir las universidades autónomas.
Origen de La Autonomía Universitaria
La palabra Autonomía tiene su origen en el término griego αὐτονομία (autos: por sí mismo) y (nomos: regla). En este sentido los griegos usaban la palabra autonomía para referirse a la libertad política. Por otra parte, el concepto de universidad autónoma tiene su origen en las primeras universidades Europeas a mediados del siglo XIII (Bolonia, Oxford, Paris, Salamanca) las cuales recibían ciertos privilegios por parte de las jurisdicciones religiosas o civiles.
Latinoamérica está relacionada históricamente con Europa desde la época de la conquista. El intercambio cultural afectó a ambos continentes en muchos aspectos como la lengua y la religión. En el caso de las universidades, éstas son una herencia de las primeras universidades de Europa. Principalmente, de España dado que las primeras Universidades en Nueva Granada eran muy semejantes a la Universidad de Salamanca, la cual poseía Autonomía por decreto del rey español Alonso X. Esta autonomía, desde el punto de vista administrativo, dependía del estado quien era el encargado de nombrar a los profesores y a los directivos. Así mismo, algunas universidades estaban bajo el dominio de comunidades religiosas, en cuyo caso los cargos eran nombrados por el Provincial de la Orden.
Desde la perspectiva de la autonomía financiera se les otorgaba recursos y se concedían rentas las cuales eran administradas a criterio de cada universidad sin necesidad de consultar al Rey o a las comunidades religiosas. Sin embargo, en el punto de vista académico la universidad no era totalmente autónoma, dado que había algunas cátedras con contenido condicionado por las autoridades religiosas. No fue sino hasta los años 1918-1930 cuando en Latinoamérica surgieron diferentes movimientos estudiantiles; entre ellos, el de la Universidad de Córdoba,
siendo ésta la principal influencia en los movimientos reformistas universitarios de Latinoamérica. Los estudiantes exigieron al gobierno una reforma universitaria en la cual se estipulara un sistema de cogobierno entre estudiantes, profesores y egresados de la universidad en el cual ellos pudieran elegir a los cuerpos directivos. Basado en huelgas y protestas, no solo fue un movimiento con participación estudiantil, sino que también involucró a la sociedad y cambió la historia universitaria. Con ello se logró la Reforma Universitaria de 1918 en la que se incluye la Autonomía universitaria. Esta autonomía consistía no solo en elegir a sus directivos, sino en la libre docencia, la libre asistencia, la adecuación de los métodos de enseñanza a los tiempos en que se logró la reforma, el compromiso de la universidad con los problemas de la sociedad mediante la extensión universitaria y la asistencia social a los estudiantes. Con este último punto se pudo democratizar el ingreso a la universidad.
Universidad Autónoma En Venezuela:
En Venezuela las universidades han sufrido ataques por parte de algunos gobiernos. Inicialmente, durante el gobierno de Guzmán Blanco, se produjeron expulsiones de estudiantes así como cierres de universidades, lo que desembocó en manifestaciones recurrentes para expresar su descontento frente a tales acciones.
Durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, los aires de reforma universitaria provenientes de los movimientos universitarios en Latinoamérica no surtieron ningún efecto. Todo se mantuvo igual en el ámbito universitario hasta 1936 cuando finalmente se planteó al congreso un Proyecto de Ley Orgánica de Educación Nacional en el cual se le daba al estado la responsabilidad y gratuidad de la educación. En principio, aquí se gestaron los inicios de la autonomía. Sin embargo, este proyecto no fue aprobado por el congreso.
En 1940 se recupera levemente la autonomía mediante una ley sancionada por el congreso en la cual se le da el poder a las escuelas de la Universidad Central de Venezuela para elegir dos candidatos que pasan a una lista que se le entregaba al Ejecutivo Federal para nombrar al Rector, Vicerrector y al Secretario.
Posteriormente, hacia 1943, se reforma la Ley de Educación en la cual el ejecutivo tiene potestad para designar y remover los cargos de las autoridades universitarias. Se podría decir que esto fue un retroceso para los ideales a los cuales se quería llegar.
Hacia 1946, a través del Estatuto Orgánico de las Universidades Nacionales, se reconoce la participación de los estudiantes en los organismos de dirección de sus universidades, así como la autonomía administrativa de estas instituciones y la organización de las facultades. Esto fue un gran avance porque ya se tomaba en cuenta a los estudiantes como parte del gobierno universitario y se logró la autonomía administrativa. Todo esto estaba inspirado en la Reforma Universitaria de Córdoba. Con este estatuto se le da una autonomía a medias a las universidades, dado que los universitarios no tenían aún la potestad para elegir a sus autoridades.
El camino hacia la total autonomía universitaria se vio estancado durante el gobierno de la Junta Militar, dado que mediante un decreto dictado el 17 de octubre de 1951 se interviene la Universidad Central. El Ejecutivo Federal fue el encargado de nombrar a una persona que tendría la potestad para gobernar la universidad en todos sus ámbitos. En pocas palabras, la Universidad Central de Venezuela perdió su autonomía.
Después del derrocamiento de Pérez Jiménez el 5 de diciembre de 1958, mediante un decreto, se le devuelve la autonomía a las universidades y se restituyen las autoridades que habían sido removidas de sus cargos.
En los próximos años se produjeron muchos problemas y tensiones, dado el ambiente político de esa época en Venezuela. Las universidades se convirtieron es espacios de politización y movimientos revolucionarios de izquierda. Y, en el
año 1966, se lleva a cabo la primera intervención militar en la Universidad Central de Venezuela.
El 8 se Septiembre de 1970 se decretó la ley de universidades con la finalidad de poner orden en las instituciones que no eran plenamente autónomas. Según la gaceta de dicha fecha se decreta en el artículo 9 las atribuciones que tienen las universidades para ejercer así su autonomía:
Artículo 9: Las Universidades son autónomas. Dentro de las previsiones de la Presente Ley y de su Reglamento, disponen de:
1. —Autonomía organizativa, en virtud de la cual podrán dictar sus normas Internas
2. —Autonomía académica, para planificar, organizar y realizar los
programas de Investigación, docentes y de extensión que fueren necesarios para el Cumplimiento de sus fines
3. —Autonomía administrativa, para elegir y nombrar sus autoridades y designar su personal docente, de investigación y administrativo
4. —Autonomía económica y financiera para organizar y administrar su Patrimonio.
Con esta ley se le da a las universidades su plena autonomía dado que las universitarios ahora son los encargados de elegir a sus autoridades y ellas no son impuestas por el Presidente de turno.
Las dos décadas posteriores a esta ley de universidades se caracterizan por algunos atentados contra la autonomía universitaria así como por luchas sociales con participación universitaria activa. Finalmente en el año 1999 con la llegada de Hugo Chávez Frías, se decreta en la constitución la autonomía universitaria, lo cual representa un hecho histórico para las universidades de Venezuela.
Autonomía Universitaria en la Actualidad:
En la Latinoamérica del siglo XXI se lucha por preservar y defender la autonomía por la cual lucharon las pasadas generaciones, sobre todo en un mundo tan convulsionado y que está en constante cambio. En Venezuela, la autonomía universitaria se ve amenazada por el contexto político. La Revolución Socialista que actualmente gobierna en Venezuela está centrada en el estado desde los medios de producción hasta el sistema de transporte; es por ello que el estado está intentando intervenir la educación en todos sus niveles para así poder implementar el sistema socialista, porque para que el modelo socialista resulte se necesita cambiar la forma de pensar de las personas.
El papel de los universitarios en la actualidad es mantener aquellos principios en los cuales se basa la autonomía universitaria a partir del movimiento de la Universidad de Córdoba así como la educación gratuita no sólo para esta generación, sino también para las futuras generaciones. Sólo así podemos lograr un mundo donde las universidades, además de formar profesionales, puedan formar personas críticas y con criterio propio.
La importancia de las universidades autónomas es que estos son los espacios en los cuales se preserva la discusión y el debate, así como el intercambio de ideas. En esta lucha que actualmente se lleva en Venezuela lo más importante es mantenernos unidos como universidad con todos los gremios que la conforman e involucrarnos con cada una de las demandas. Solo así podemos llegar a buenos resultados, recordando que esta lucha no es política si no una lucha por un derecho que está establecido y que además el estado está en obligación de hacerla cumplir.