El ecosistema de manglar, en la costa pacífica de América va desde el Mar de Cortéz en el noroeste de la costa de México, pasando por Centroamérica y el Golfo de Panamá, entrando al conti-nente sudamericano en Esmeraldas en la costa pacífica de Colombia, bajando por Manabí al Golfo de Guayaquil. Este ecosistema llega a su extremo más austral en el norte de la costa peruana (Olson et al., 2001). Es ahí donde se encuentran los únicos manglares del Perú.
MANGLARES PERUANOS
Los manglares se desarrollan en lugares donde se combina una serie de condi-ciones: zonas tropicales, aportes de agua dulce y sedimentos transportados por los ríos, amplitud de mareas e intrusión de las mismas hacia la tierra facilitada por el relieve plano (CDC, 2006). En el Perú, estas condiciones en conjunto se dan únicamente en las desembocaduras de los ríos de la costa norte peruana. Es por ello que se ha encontrado y/o reportado manglares en las desembocaduras de los ríos Zarumilla, Tumbes, Chira y Piura. En conjunto se estima que esta ecorre-gión en el Perú tiene una extensión aproximada de 10 550 ha (CDC, 2006).
Un manglar es una intrincada planicie cubierta de bosques de mangle. En los lugares donde hay grandes exten-siones de manglar, forman una red de islas recortadas por cursos de agua o “esteros” y algunos canales artificiales. Los manglares son bosques compues-tos de varias especies de mangle, un árbol cuyas raíces necesitan respirar aire. Las especies más comunes son el mangle rojo (Rhizophora mangle), que es la más abundante, el mangle colora-do (Rhizophora harrisonii), el mangle blanco (Laguncularia racemosa) y mangle salado (Avicennia germinans). Al interior de las islas más grandes de manglar, existen parches de bosque seco tropical, con especies típicas de estos, tales como ceibos (Ceiba trischistandra), algarrobos (Prosopis pallida), charanes (Caesalpinia paipai), palo verde (Parkinsonia aculeata) y otras especies, combinadas con áreas arenosas y fangosas, así como peque-ños cuerpos de agua donde se pueden ver aves playeras, patos y flamencos.
En la región peruana de Tumbes, ocurre la más grande extensión de manglares, sobre las desembocaduras de los ríos Tumbes y Zarumilla. En la parte norte de este complejo de manglar está la única área protegida formal donde
Fernando Angulo Pratolongo1
existe manglar: el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes. Esta área protegida por el Estado cuenta con 2972 hectáreas (INRENA, 2007). Además, en la parte sur de este complejo está Puerto Pizarro, con sus famosas Isla del Amor e Isla de los Pájaros.
AVES ÚNICAS EN EL PERÚ Y SITIO DE CONCENTRACIÓN DE AVES PLAYERAS
Cuando uno entra en bote -con el motor apagado- por los esteros bordeados de manglar, se tiene una sensación de paz increíble, salpicada por la gran varie-dad de aves que se pueden ver desde el bote. Diferentes tipos de garzas, espátulas rosadas, ibises y bulliciosos zarapitos acompañan la travesía. Las fragatas inundan el cielo con su afilada silueta y los pelícanos atiborran las islas.
Los manglares son los ecosistemas donde algunas especies de aves ocurren únicamente en el Perú. Ejemplos de esto son el rascón montés de cuello rufo (Aramides axillaris) y la garza-tigre mexicana (Trigrisoma mexicanum), especies reportadas para el Perú de los manglares de Tumbes recién en el año 2002 por Thomas Valqui y Barry Walker (Valqui & Walker, 2002).
También están restringidas a este ecosistema el rascón manglero (Rallus longirostris), el gavilán manglero (Buteogallus subtilis, actualmente no considerado como especie válida sino como subespecie de B. anthracinus), el corocoro o ibis blanco (Eudocimus albus), el clarinero de cola grande (Quiscalus mexicanus) y la reinita amarilla o del manglar (Dendroica petechia) entre otras. Es interesante saber que la famosa pava aliblanca (Penelope albipennis) fue descrita de un espécimen colectado por J. Stolzmann el 18 de diciembre de 1876 en la Isla La Condesa, cerca del pobla-do de Santa Lucía, en Tumbes. Esta isla está descrita como una isla de mangle, con el centro ocupado por bosque seco (Taczanowski, 1878).
Los resultados del censo de aves playe-ras realizado en el 2010 por CORBIDI y la Universidad de Cornell arrojó como uno de sus resultados más importan-tes, la gran concentración de playeras en los manglares del departamento de Tumbes, estando entre los sitios más importantes de la costa pacífica de Sudamérica para las aves playeras. Este complejo formado por la Bahía de Tumbes y Los Manglares de Tumbes, alberga en conjunto aproximadamente 85 000 aves (Senner & Angulo, 2014).
Fig. 1. Concentración de aves playeras en la
desembocadura del río Tumbes. Foto: Fernando Angulo
Fig. 2. Vista general de los manglares.
LOS MANGLARES MÁS AUSTRALES DE LA COSTA PACÍFICA
Otro complejo de manglares que merece especial mención son los Manglares de San Pedro de Vice, los más australes de la costa del Pacífico. Se ubican en el distrito de Vice, en la provincia de Sechura, en el depar-tamento de Piura. Estos manglares, además de aves típicas de manglar albergan una población de la cortarra-ma peruana (Phytotoma raimondii) y de gaviotín peruano (Sternula lorata), ambas especies amenazadas (Chávez, 2007). Los manglares (aprox. 1000 ha), fueron declarados sitio RAMSAR en el 2008 (RAMSAR, 2014). Asimismo, fueron reconocidos como un área de Importancia para la Conservación de Aves (IBA) en el 2009 (Angulo, 2009) y recientemente como “Sitio de Importancia Regional” de la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras” (RHRAP).
FUENTE DE OTROS RECURSOS
Los manglares del Perú son una fuente muy importante de recursos
hidrobiológicos para los pobladores locales. Destacan entre estos la famosa y poderosa concha negra (Anadara tuberculosa) y el cangrejo del manglar (Ucides occidentalis), además de diversos peces y otros crustáceos y moluscos. Los manglares son una fuente de sustento económico para muchos pobladores de los alrededores de estos ecosistemas, agrupados en numerosas asociaciones de extractores de productos hidrobiológicos.
Está claro que los manglares ocurren en el Perú de manera marginal, en comparación a su extensión en el
Fig. 4. Extracción de conchas negras en los
manglares de Tumbes. Foto: Fernando Angulo
Fig. 3. Extractor de recursos
resto del continente. Sin embargo, son una fuente importante de ingresos para los pobladores locales, ya sea por actividades extractivas como por otras de uso indirecto del entorno, como el turismo. Esta última actividad va en aumento vertiginoso en esta zona, debido básicamente al boom del turismo en los hoteles y albergues de las playas en la costa norte del Perú. Los turistas, luego de algunos días de playa, buscan otras actividades de recreación, y la visita a los manglares está dentro de las más apetecibles. De hecho, ya existen varias empresas que ofrecen visitas a los manglares. Como ejemplo, el SERNANP viene trabajando una serie de nuevos circui-tos turísticos al interior del Santuario Nacional Manglares de Tumbes y junto con PromPerú, viene promocionando el lugar como un destino para observado-res de aves o “birdwatchers”.
ECOSISTEMA EN PELIGRO
Los manglares en el Perú han sufrido una drástica disminución en su superfi-cie, básicamente debido a la actividad comercial de cultivo de langostino, que se inició en 1978 en Tumbes. Por
esta razón, el Estado peruano declara mediante Decreto Supremo Nº 018-88-AG la creación del Santuario Nacional Manglares de Tumbes (Perú, 1988). En la actualidad se ve un cierto equilibrio entre la expansión de la actividad langostinera y los manglares, puesto que esta no está reduciendo la super-ficie en los últimos años. Sin embargo, esto debe ser cuidadosamente monito-reado para evitar mayores pérdidas.
En los últimos años, otras amenazas se ciernen sobre los manglares, especial-mente sobre Vice. En este caso, la actividad petrolera está poniendo en riesgo este lugar, y con eso, la econo-mía e identidad del distrito de Vice. Se debe buscar la forma de no afectar a dicho manglar con esta actividad, llevándola a cabo de la manera más responsable posible.
En resumen, el aporte de este ecosis-tema a la biodiversidad y a la econo-mía familiar en el Perú es significativo. Vale la pena visitar este ecosistema y llenarse los ojos de su abundancia de aves; navegar por su laberinto de islas es una experiencia altamente recomendable.
Angulo, F. 2009. Perú. Pp 307 – 316. In: Devenish, C., Diaz Fernandez, D. F., Clay, R. P., Davidson, I. & Yepez Zabala, I. Eds. 2009. Important Bird Areas Americas – Priority sites for biodiversity conservation. Quito, Ecuador: BirdLife International (BirdLife Conservation Series Nº 16).
Centro de Datos para la Conservación –Universidad Nacional Agraria La Molina (CDC-UNALM). 2006. Análisis de la cober-tura ecológica del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado. Lima, Perú: CDC-UNALM/TNC.
Chávez, C. 2007. Las aves del Santuario de Conservación Regional Manglares San Pedro de Vice, Sechura, Perú. Cotinga 27 (2007): 32–37.
INRENA. 2007. Plan Maestro del Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes 2007 – 2011. Lima.
Olson, D. M., Dinerstein, E., Wikramanayake, E. D., Burgess, N. D., Powell, G. V. N., Underwood, E. C., D’Amico, J. A., Itoua, I., Strand, H. E., Morrison, J. C., Loucks, C. J., Allnutt, T. F., Ricketts, T. H., Kura, Y., Lamoreux, J. F., Wettengel, W. W., Hedao, P., Kassem, K. R. 2001. Terrestrial ecoregions of the world: a new map of life on Earth. Bioscience 51(11):933-938.
Perú. 1988. DECRETO SUPREMO N° 018-88-AG. Declaran Santuario Nacional superficie ubicada en Zarumilla, Tumbes.
RAMSAR. 2014. La Lista Ramsar de Humedales de Importancia Internacional. Disponible en http://www.ramsar. org/pdf/sitelist.pdf, accedido el 31/08/2014.
Senner, N. R. & Angulo, F. 2014. Atlas de las aves playeras del Perú. Sitios importantes para su conservación. CORBIDI. Lima, Perú. 289 pp.
Taczanowski, L. 1877. Supplément à la liste des oiseaux recueillis au nord du Pérou occidental par MM. Jelski et Stolzmann. Proceedings of the Zoological Society of London, pp. 744-754.
Valqui, T. & Walker, B. 2002. Importance of mangrove forests in Peru with notes on Bare-throated Tiger-Heron