Chile: estado y avances en
lectura.
Revisión y análisis de estudios internacionales
n los últimos años, Chile ha participado en diversas
evaluaciones internacionales del ámbito educativo. El Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE), una de las evaluaciones de desempeño más representativas de Latinoamérica, fue implementado durante 2013 por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), enmarcado en la acción de la UNESCO. Su propósito es evaluar los logros de aprendizaje de los estudiantes de educación básica de quince países de América Latina y el Caribe, y proporcionar información confiable para la toma de decisiones en políticas educativas, que contribuyan a mejorar la calidad de la educación. Para ello, se realiza cada siete años (PERCE 1998 y SERCE 2006) y evalúa a una muestra representativa de estudiantes de nueve y doce años de cada país.
Los resultados preliminares del estudio muestran un progreso en la competencia lectora en la región: la mayoría de los países mejoró sus resultados en ambos niveles. Chile destacó en este ámbito, obteniendo los mejores resultados de Latinoamérica y un avance significativo -once puntos- en el promedio nacional de los estudiantes de doce años1. Según la Agencia de Calidad de la Educación de Chile, esto se podría atribuir a un efecto acumulativo de las diversas políticas implementadas en los últimos años, como las mejoras a nivel curricular, el aumento en el financiamiento y la Subvención Escolar Preferencial (SEP), que entrega mayores recursos a los establecimientos con alumnos más vulnerables. Si bien la noticia es positiva, es necesario tomarla con mesura: aunque estaríamos liderando a
nivel regional, las brechas respecto al contexto internacional siguen siendo
importantes2.
El estudio PISA, que mide las habilidades lectoras en estudiantes de 15 años, entregó resultados similares: Chile está sobre el promedio de Latinoamérica, pero a una distancia de 55 puntos del promedio de la OCDE, ocupando el lugar 47 del total de
65 países participantes3.
1
Agencia de Calidad de la Educación (2014). Avance de resultados Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo. Disponible en
https://s3.amazonaws.com/archivos.agenciaeducacion.cl/TERCE_2013_avance_de_resultados.pdf [consulta: junio 2015]
2
Ramírez, N. (2014). Escolares chilenos obtienen los mejores resultados en Matemáticas y Lectura a nivel latinoamericano. Disponible en http://www.emol.com/noticias/nacional/2014/12/04/693075/escolares-chilenos-lideran-en-matematicas-y-lectura-en-paises-de-latinoamericanos.html. [consulta: junio 2015]
3
Agencia de Calidad de la Educación (2012). Resultados PISA 2012 Chile. Disponible en https://s3-us-west-2.amazonaws.com/documentos-web/Informes/Resultados+PISA+2012+Chile.pdf [consulta: junio 2015]
Los resultados del TERCE evidencian otros aspectos preocupantes para nuestro país. En primer lugar, alrededor de un tercio de los niños y niñas chilenos no alcanza los niveles de desempeño adecuados para su nivel escolar, con un 35% de los estudiantes de nueve años y un 31% de los de doce ubicados en el nivel II, I o inferior. Esto quiere decir que, a lo más, son capaces de localizar información en un texto breve (y distinguirla de otra en el caso de los alumnos mayores), discriminar palabras de un solo significado, reconocer reformulaciones simples de frases y redundancias entre los códigos gráfico y verbal, e integrar la información de ambos códigos.4
Por otra parte, en PISA existen seis niveles, donde el segundo corresponde a la línea de base de competencia lectora. Quienes se sitúan aquí son capaces de localizar información que satisfaga varios criterios, contrastar aspectos en relación con una característica, identificar información explícita de distintos niveles de dificultad y relacionar contenidos del texto a su experiencia personal. Bajo este nivel, los estudiantes sólo son capaces de localizar información explícita y realizar inferencias simples. Teniendo en cuenta esto, se observa una tendencia similar a TERCE, con un 33% de los estudiantes chilenos de 15 años que no logra alcanzar el nivel necesario para participar completamente de una sociedad moderna. Si bien esta proporción dista bastante del promedio de América Latina (46%), también plantea una brecha importante respecto al 18% de los alumnos de la OCDE en dicho nivel. Así, si bien la tendencia desde el año 2000 ha sido a la disminución de los estudiantes chilenos en los niveles más bajos de desempeño, aún queda un importante camino para
avanzar hacia estándares internacionales.5
4
Agencia de Calidad de la Educación (2014). Op cit.
5
Otro elemento relevante a considerar corresponde a las diferencias por nivel socioeconómico en el aprendizaje: en la prueba PISA, la brecha entre el nivel más bajo y el más alto es de 101 puntos, lo que equivale a un poco más de dos años de escolaridad. Esta brecha no ha variado de forma significativa entre 2006 y 2012. Aunque aún no se dispone de los resultados definitivos de TERCE, es posible esperar un panorama similar, considerando que la medición anterior nos posicionaba como el país con las diferencias socioeconómicas más pronunciadas en la región6. El Simce de lectura 2014, que fue aplicado este año a estudiantes de 2°, 4°, 6° y 8° básico y II° medio refuerza esta tendencia, reportando brechas de casi 50 puntos entre los resultados del nivel más bajo y el más alto en todos los niveles, incrementándose a 70 puntos para II° medio. El hecho de que al controlar por esta variable, las diferencias según dependencia del establecimiento desaparezcan, evidencia la necesidad de políticas públicas que apunten a romper con la segregación y a mejorar el nivel de los establecimientos educativos en general, avanzando hacia
un sistema educativo equitativo y de calidad7.
Está claro que los factores que inciden en el rendimiento lector son múltiples. Considerando esto, la entrega definitiva del TERCE permitirá conocer los factores contextuales -asociados al contexto socioeconómico, familiar y personal, así como a las políticas educativas y las características de la dinámica escolar- que influyen en el aprendizaje de los estudiantes. El SERCE nos entregó algunas directrices en este sentido, donde se observa que los factores que más repercutían en Lectura en Chile
eran el clima escolar y el contexto educativo del hogar8. Si bien ha pasado casi una
década desde esta medición, existen puntos de convergencia con el último Simce: los factores internos de la escuela asociados a la comprensión lectora corresponden, en primer lugar, al clima de convivencia escolar, seguido por la retroalimentación docente, el involucramiento de padres y apoderados y el liderazgo directivo9
6
Agencia de Calidad de la Educación (2014). Op cit.
7
Agencia de Calidad de la Educación (2015). Presentación Entrega de Resultados Aprendizaje 2014. Simce e indicadores de desarrollo personal y social. Disponible en http://archivos.agenciaeducacion.cl/resultados-2014/Presentacion_Entrega_Resultados_2014.pdf
[consulta: junio 2015]
8
OCDE (2014). Factores asociados al aprendizaje en Chile. Disponible en
http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/FIELD/Santiago/pdf/Chile-SERCE-documento-informativo-factores-asociados.pdf
[consulta: junio 2015]
9
En relación a los factores internos de los estudiantes, diversas fuentes indican que la lectura diaria por placer y las actitudes y motivaciones hacia la lectura se asocian a
una mejor competencia lectora y a un dominio de ésta en la edad adulta10. En
promedio, los estudiantes que leen diariamente por placer presentan una puntuación
equivalente a un año y medio de escolarización más que quienes no lo que hacen11.
En PISA 2009, un 61% de los jóvenes chilenos declaró leer por placer, similar al promedio OCDE (64%). Si bien en 2000 esta proporción era más alta (70% de los estudiantes chilenos declaraba leer por placer), esta baja responde a una tendencia mundial. En los países de la OCDE, el promedio de alumnos que declaraba leer por
placer descendió en un 5% entre 2000 y 2009, a pesar de sus beneficios asociados12.
Con un alcance más local, en un reciente estudio realizado para Bibliotecas Escolares CRA se abordó la valoración de la lectura de 5° a 8° básico, encontrando que poco más de un tercio de los estudiantes lee por placer de manera habitual (al menos una vez por semana). Un dato importante es que, a medida que los estudiantes van avanzando de grado, perciben la lectura como menos entretenida y la ven más como
una ayuda para sus estudios, implicando mayor obligatoriedad y aburrimiento13. Si
bien revertir este panorama no se limita al ámbito escolar, el desafío aquí es amplio: políticas e iniciativas tendientes a mejorar la motivación, flexibilizar la lectura obligatoria, proporcionar material de lectura que los alumnos consideren interesante y relevante y perfeccionar a los docentes en el fortalecimiento de la lectura recreativa, son algunas medidas que puede tener un
impacto14. El programa Mis lecturas diarias de
Bibliotecas Escolares CRA ha permitido avanzar en este camino, proporcionando una selección de lecturas variada
y actualizada a los alumnos de 2° básico a IV° medio.
10
CIAE (2012) The role of reading engagement in PISA 2001 - 2009 reading achievement improvement in Chile. Documento de trabajo n° 2, Octubre 2012; Clark, C. & Rumbold, K. (2006). Reading for pleasure. A research overview. National Literacy Trust. Disponible en
http://pennykittle.net/uploads/images/PDFs/Reports/Reading_pleasure_2006.pdf[consulta: junio 2015]; OCDE (2011). ¿Leen actualmente los estudiantes por placer? PISA in Focus 2011/8 (Septiembre);
11
OCDE (2011). Op. cit; CIAE (2012), Op cit.
12
Resultados PISA 2009. Competencias de los Estudiantes Chilenos de 15 años en Lectura, Matemática y Ciencias. Disponible en
http://www.agenciaeducacion.cl/pisa-programme-for-international-student-assessment/ [consulta: junio 2015]; CIAE (2012), Op cit.
13
Latorre, M. (2014). Estudio Mis lecturas diarias y Valoración de la lectura. 5° a 8° básico. Centro de Estudios Mineduc.
14
Finalmente, ¿qué rol cumplen las bibliotecas escolares como herramienta de cambio? Según el SERCE, la infraestructura escolar también tiene un impacto positivo en el
rendimiento. Así, la presencia de espacios de apoyo a la docencia -como
bibliotecas, laboratorios de ciencias y salas de computación- sería uno de los factores más altamente asociados al aprendizaje15. Respecto a la lectura en particular, dado que los hogares pobres tienen un menor acceso a material de lectura, y el léxico familiar es más limitado, las bibliotecas escolares pueden representar un apoyo significativo, atenuando la brecha socioeconómica en el aprendizaje,
especialmente importante en el contexto chileno16. En esta línea, el CERLALC hace
un alcance importante: “la decisión de crear bibliotecas debe hacer parte de las
políticas educativas y no dejarse al voluntarismo de la escuela. Debe ser asumida por los Ministerios de Educación”17. De esta manera, si se busca mejorar los procesos de formación de lectores, así como la calidad y equidad de la educación en general, es necesario un programa nacional integral, que involucre distintas áreas y asegure un uso intensivo y provechoso de la biblioteca escolar en los establecimientos. En este sentido, el programa Bibliotecas Escolares CRA se encuentra alineado con esta descripción, al ser parte de una política de Estado que asegura no sólo una amplia cobertura, sino que también apunta al cumplimiento de estándares de calidad que efectivamente permitan mejorar los niveles de aprendizaje. La implementación de una Encuesta censal de uso de Bibliotecas CRA permitirá tener información fidedigna y completa en esta materia, lo cual será un insumo importante a la hora de implementar mejoras en sus diversos ámbitos de acción.
15
Duarte, J., Bos, M, &Moreno, M. (2011). Inequidad en los Aprendizajes Escolares en Latinoamérica. Banco Interamericano de Desarrollo. División de Educación. Nota técnica #4.
16
LLECE (2010). Factores asociados al logro cognitivo de los estudiantes de América Latina y el Caribe. Documento informativo 1/2010.
17
CERLALC (2007). Por las Bibliotecas Escolares de Iberoamérica. Pag. 51 Disponible en http://cerlalc.org/wp-content/uploads/2013/03/Por_Bibliotecas_escolares.pdf [consulta: junio 2015]
En definitiva, los estudios internacionales en los que participamos nos entregan información valiosa para evidenciar el estado y los avances de Chile en materia lectora, situándonos además en un contexto internacional. Así, es importante recalcar los avances de nuestro país respecto a la comprensión y motivación por la lectura, el liderazgo regional a nivel de rendimiento y la progresiva disminución de los estudiantes chilenos en los niveles más bajos de aprendizaje. Sin embargo, aún existen desafíos importantes para Chile en esta materia. Avanzar hacia los niveles más altos de desempeño lector es coherente con estudiantes más preparados para desenvolverse en sociedad, teniendo a disposición habilidades más avanzadas, como la capacidad de comprender, integrar y jerarquizar información tanto explícita como implícita en un texto y reflexionar y evaluar críticamente lo leído. Paralelamente, potenciar el gusto por la lectura es una tarea fundamental que debe ser abordada tanto en las escuelas como fuera de ellas, teniendo en consideración que, por ejemplo, casi un 40% de los estudiantes de 15 años nunca lee por placer. Finalmente, romper con la segregación educativa y acercar la lectura de manera transversal e inclusiva a los niños y jóvenes chilenos también es una tarea pendiente particularmente relevante.
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