TEORIA DE ELI GINZBERG BIOGRAFÍA DE ELI GINZBERG
Nacido en Nueva York el 30 de abril de 1911 viviendo bajo un núcleo familiar estable se crió a pocos bloques de distancia de la Universidad de Columbia. Su padre, profesor del seminario de teología judía, fue uno de los más destacados profesores del Talmud del siglo XX, y su casa fue lugar de reunión de los mayores especialistas universitarios.
Como sus padres, Ginzberg fue activo en las causas judías, como voluntario del United States Committee y como miembro de la junta de gobernadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en los años cincuenta publica un libro, The Eye of Illusion, en 1993, se centra en su carrera profesional.
Eli Ginzberg, economista que enseñó en la Universidad de Columbia durante más de seis décadas, fue asesor de ocho presidentes de EE UU y dirigió esfuerzos investigadores pioneros en los campos del empleo y la salud pública, murió en 2002 en su casa de Nueva York, a los 91 años.
Teoría de la Selección Vocacional
Esta teoría ha ejercido gran importancia sobre la psicología vocacional desde su publicación en 1951, producto de una investigación empírica acerca de las características de los eventos que influyen en la selección vocacional.
En base a los hallazgos empíricos de los estudios, el grupo de Ginzberg llego a la conclusión de que en la elección vocacional estaban implicadas por lo menos cuatro variables significativas. La primera fue identificada como el factor de la realidad, el cual es el causante de que el individuo responda a las presiones de su ambiente tomando decisiones de impacto vocacional. En segundo lugar se encuentra la influencia del proceso educativo, la cual se percibe en la cantidad y calidad de educación que una persona ha tenido, originando limitación o facilitación de la flexibilidad y el tipo de elecciones vocacionales que realice. En tercer lugar se presentan los factores emocionales, estos se implican en la respuestas del individuo hacia su ambiente, produciendo concomitantes vocacionales. Por último se distingue la influencia de los valores del individuo en la calidad de las selecciones hechas en virtud de los valores inherentes a cada carrera.
Ginzberg y sus colaboradores colocaron énfasis al papel que desempeñan los factores emocionales de las carreras, por lo que realizaron investigaciones en las cuales tuvieron cuidado en excluir a los sujetos que parecían ser emocionalmente
inestables. Estas observaciones condujeron a los investigadores a concluir que los problemas emocionales eran factores importantes en los patrones de elección vocacional desviada.
Los autores llegaron a la conclusión de que son cuatros componentes importantes que contribuyen a la adecuación de un proceso individual de elección vocacional durante la adolescencia y los mismos son:
El probar la realidad
El desarrollo de una perspectiva adecuada del tiempo La habilidad de aplazar las gratificaciones
La habilidad para aceptar e implementar los compromisos de los planes vocacionales.
Si muchos de estos componentes no se desarrollan adecuadamente, es probable que surja un patrón vocacional desviado o el ajuste emocional del joven no será efectivo. De esta manera parece existir un vínculo entre la estabilidad emocional y la desviación vocacional; sin embargo, no está claro si esta relación es de naturaleza causal o correlacionar.
Durante el periodo de fantasía, los niños se identifican con todos los adultos y realizan juegos donde reflejan muchas de esa identificaciones, sin embargo a medida que ellos entran a la etapa de los intereses del periodo tentativo, limitan sus modelos; de esta manera muchos jóvenes se identifican con sus padres alrededor de los 11 años a 12 años de edad.
Las identificaciones que ocurren durante las diferencias etapas le dan algunas direcciones a los planes vocacionales del joven y lo implican activamente en la tarea de la selección vocacional.
El grupo de Ginzberg elaboro un concepto importante sobre las personas y sus trabajos. Ellos sugieren la existencia de dos tipos básicos de personalidad en la relación con el trabajo, las personas orientadas laboralmente y la orientación hacia el placer.
El individuo orientado laboralmente, puede ser identificado por su habilidad para aplazar la gratificación y por ser relativamente impermeable ante los desvíos de su trabajo o de sus metas ocupacionales, de igual forma son personas orientadas hacia el placer generalmente no aplaza las gratificaciones por el trabajo y es distraído con facilidad de curso vocacional, son personas pasivas que parecen ser reactivos, es decir, emiten una respuesta en lugar de solucionar los problemas. La interacción de estas dos variables ejerce una influencia sobre el
estilo con el cual la gente joven se aproxima a la tarea evolutiva de la elección vocacional.
Posteriormente, surge la teoría del desarrollo vocacional de D.E. Super (1953-57) la cual plantea la preferencia vocacional de una persona a través de un proceso evolutivo que expresa la idea de la persona que es, ya que al ingresar en una profesión trata de poner en práctica el concepto que tiene de sí misma, y estableciéndose en una ocupación consigue la actualización de sus conocimientos. El proceso de desarrollo vocacional sintetiza las necesidades y recursos individuales por una parte, y las demandas socioeconómicas y culturales por otra.
Los principales períodos del proceso de elección vocacional son:
1. PERIODO DE FANTASIA: Es la naturaleza arbitraria de las elecciones del niño y la carencia de una orientación realista, lo cual es expresado en las preferencias ocupacionales de ese período. La primera tarea que logra el niño durante el primer período de desarrollo vocacional es parte del proceso general de maduración que consiste en cambiar su “orientación lúdica” por una “orientación laboral”. Según Ginzberg y sus colaboradores, los niños establecen preferencias vocacionales claras desde muy temprana edad, alrededor de los cuatro o los cinco años. Al inicio, las preferencias y los juegos reflejan lo que ellos denominan “placer funcional”. A medida que el niño crece y se acerca al punto terminal del período de fantasía, ocurre una reorientación gradual, reflejándose una preferencia por actividades vocacionales que conducen a realizaciones que provocan satisfacciones abstractas, tales como agradar a uno de los padres.
2. PERIODO TENTATIVO: Este período ocurre aproximadamente entre los 11 y los 18 años. El período tentativo está dividido en cuatro etapas que difieren por sus respectivas tareas vocacionales.
Etapa de los intereses: Se presenta alrededor de los 11 y los 12 años de edad, cuando el niño está comenzando a reconocer la necesidad de identificar una dirección en su carrera. Las necesidades se presentan por un interés creciente en identificar las actividades que les gustan y disgustan. Las elecciones son consideradas en función del potencial que tienen para originar un placer intrínseco. Estas elecciones reflejan una fuerte identificación con el padre, pero, es ambivalente, ya que los niños reconocen su inestabilidad, una función de la anticipación de los cambios físicos y emocionales de la
adolescencia, y aceptan la necesidad y la posibilidad de aplazar la selección final hasta cuando sean mayores.
Etapa de las capacidades: Se presenta alrededor de los 12 y los 14 años de edad. Los estudiantes comienzan a introducir la noción de habilidad dentro de sus consideraciones vocacionales, evalúan sus habilidades para realizar buenas ejecuciones en las áreas de interés. Existe un decremento en el grado de identificación con el padre y un incremento en la influencia de otros modelos más distantes.
Etapa de los valores: Se presenta entre los 15 y los 16 años de edad, los estudiantes experimentan un cambio en su aproximación hacia la elección vocacional, ya que se da la introducción de la idea de servicio a la sociedad. Los adolescentes parecen tomar conciencia de que el trabajo ofrece algo más que la potencialidad para satisfacer las propias necesidades. Surgen nociones más claras acerca de los diferentes estilos de vida ofrecidos y llegan a estar más enterados acerca de los usos que pueden darle a sus habilidades.
Comienzan a desarrollar una perspectiva más amplia respecto del tiempo, piensan acerca de una carrera en términos de las actividades cotidianas, así como también, se vuelven más sensibles al arribo de los compromisos vocacionales. A los 16 años falta muy poco para que la persona se comprometa irrevocablemente con un patrón de vida, introduciendo un sentimiento de urgencia en la planeación, el cual es frustrado por la continua dependencia hacia los padres.
Etapa de transición: Se presenta alrededor de los 17 ó los 18 años y es la más calmada que las otras etapas del período anterior. El individuo comienza a enfrentarse a la necesidad de tomar decisiones inmediatas, concretas y realistas acerca de su futuro vocacional, y además asume la responsabilidad por las consecuencias de sus decisiones. El incremento de la libertad conduce a la búsqueda de nuevos ambientes en los cuales se pueden ensayar las habilidades y el talento. Se presenta un aumento de la toma de conciencia acerca del mundo externo. Se agudiza el reconocimiento de las diferentes recompensas económicas, así como la
toma de conciencia en relación de las circunstancias de cada carrera. La persona comienza a estudiar la cantidad y calidad de la preparación necesaria en las diversas carreras. Durante esta etapa el incremento de los impulsos sexuales y el deseo de contraer matrimonio se estanca en función del deseo del entrenamiento requerido para terminar la carrera.
3. PERIODO REALISTA: Continúa inmediatamente después de la última etapa del periodo tentativo. Se presenta entre los 18 o los 22 años, en ocasiones pueden demorarse hasta los 24 años. Se considera el periodo más variable en relación con su duración, debido al hecho de que parcialmente cada carrera requiere de diferentes patrones de entrenamiento.
Este periodo consta de 3 etapas entre las que se encuentran:
Etapa de la exploración: Se caracteriza por metas limitadas, manteniendo gran flexibilidad vocacional. En este ambiente, el estudiante experimenta una mayor libertad, pero a expensas de una considerable ambigüedad. La indecisión general continúa, debido en parte, a que los intereses aún están experimentando cambio y en parte a que la realidad de la situación aún no requiere que se tome una decisión especifica. Durante esta etapa la principal tarea es la selección de un camino que permita seguir dos o tres intereses.
Etapa de la cristalización: Está caracterizada por la emergencia de algunos patrones vocacionales basados en los éxitos y los fracasos que el individuo ha experimentado durante la etapa de exploración. En este momento los estudiantes se han llegado a involucrar de una manera más o menos profunda en un dominio específico. Poseen ahora una idea clara acerca de las tareas que se desean evitar. En presencia de las fechas definitivas e inminentes en las cuales se deben tomar decisiones, se vuelven firmes y aumenta el grado de compromiso hacia una elección.
Etapa de la especificación: el individuo escoge una posición o una especialidad profesional, elaborando sobre la decisión académica, la selección de una tarea específica o una especialización. Constituye el punto final del desarrollo de las carreras.
Variaciones en los patrones
Pueden ocurrir variaciones individuales en los patrones, debido a razones de orden Biológico Psicológico Ambientales. Ciertos individuos varían con respecto al rango de la elección que se expresan a través del tiempo. Dado en el caso en el que algunas personas seleccionaran una ocupación más temprana en la vida y jamás variaran significativamente en la vida, mientras que otras realizaran una serie amplia de diversas elecciones ocupaciones antes de llegar eventualmente a implementar una. Estos autores llegaron a la conclusión que la naturaleza especifica de las habilidades de cada individuo influenciaran la elección de la carrera. Otra dimensión de variabilidad respecta a la duración de la etapa de cristalización, debido a que algunas personas cristalizan sus elecciones vocacionales hacia el final del periodo tentativo y en otros puede ocurrir alrededor de los 21 años. La razón de los patrones desviados es variante, igualmente pueden influir razones emocionales o circunstancias económicas poco comunes.
Otras variantes se evidencian en los estudios de:
Grupos excepcionales: donde Ginzberg y sus colaboradores diseñaron su teoría de acuerdo con una investigación del desarrollo vocacional a un grupo de muchachos altamente privilegiados, con la finalidad de identificar el proceso que ocurre con las personas sujetas a una minina presión ambiental.
Muchachos desamparados: la muestra de sujetos constaba de un Grupo de jóvenes de escasos recursos. El comportamiento de los sujetos de bajos recursos durante el periodo tentativo fue similar al de los muchachos de las posiciones más altas. Obteniendo como Resultados que los jóvenes de clase baja resultaron tener mayor experiencia y más pasivos en la aproximación a la elección vocacional en comparación a los jóvenes de clase alta. Tenían el mismo interés en cuanto a las carreras eventuales e implicaciones a futuro.
Grupo femenino: su muestra constaba en un grupo de 10 mujeres, las cuales fueron entrevistadas con el fin de evaluar las similitudes y las diferencias entre los procesos de elección vocacional entre hombres y mujeres. Obteniendo como resultados: las muchachas no pueden plantear de una manera realista su carrera ya que no saben si se casaran o no, en caso de que se casen las características de sus esposos desempeña un factor importante en la elección de sus planes nacionales. Igualmente factores económicos, maternidad entre otros infieren sobre la elección.
VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA TEORÍA
VENTAJAS DESVENTAJAS
Proporciona al orientador información normativa acerca del proceso vocacional: el orientador puede identificar a los niños que no parezcan estar desarrollándose de acuerdo con los patrones usuales de maduración.
Su mayor aporte a la psicología vocacional es la estimulación en crear un interés en el acrecentamiento de fundamentos teóricos para el estudio del desarrollo de las carreras
Permite que el orientador acreciente algunas expectativas de los problemas relacionados con el desarrollo de las carreras cuando se ve enfrentado a un individuo con patrón vocacional desviado.
Ausencia de alguna técnica específica para facilitar el desarrollo ocupacional. Igualmente no indica que hacer ante la presencia de patrones desviados.
Falta de metas de asesoría en relación a los componentes básicos de la elección y crecimiento vocacional: El probar la realidad, el desarrollo de una perspectiva adecuada del tiempo, la habilidad de aplazar las gratificaciones, la habilidad para aceptar e implementar los compromisos de los planes vocacionales.
TEORIA DE SUPER BIOGRAFIA DE DONALD SUPER
Donald Super nació el 10 de julio de 1910 en Honolulu, Hawaii. Su padre era el personal especialista, su madre escritora. Cuando tenía 12 años, su familia se trasladó a Varsovia, Polonia. Durante el primer invierno en Polonia, Super perdió a su hermano mayor de una enfermedad mortal. A partir de este cambio de vida, Super desarrollado fortaleza y un intelecto racional. Aquellos se convirtieron en sus principales mecanismos de afrontamiento (Savickas, 1995). Se basó en estos rasgos mientras asistía a un internado en Ginebra, después de graduarse, se matriculó en la Universidad de Oxford donde recibió su licenciatura en historia económica.
Sus experiencias en Oxford durante la Gran Depresión, así como la observación de su padre, destacado en entrenamiento personal, hecha de Super más sensibilizados sobre la importancia del empleo. Súper decidió dedicar su vida a ayudar a la gente a encontrar trabajos de montaje (Savickas,1995). Super, tuvo su primer empleo como especialista en colocación de empleo en el YMCA de
Cleveland y
al mismo tiempo enseñó en la universidad de Fenn, que ahora es la Universidad Estatal de Cleveland. Después de dos años de trabajo, Super recibió una subvención que le permita desarrollar una orientación basada en la comunidad, el Servicio de Orientación de Cleveland. Él dirigió el programa durante dos años.
En este momento,decidió inscribirse en un programa de doctorado en la orientación profesional y la psicología aplicada a Teachers College de la Universidad de Columbia. Una vez que terminó su disertación recogida de datos,Súper se convirtió en profesor asistente de psicología en la Universidad de Clark en la cual también dirigió la Oficina Personal del Estudiante. Completó su tesis doctoral sobre los intereses vocacionales en 1940.Dos años más tarde, publicó Dinámica de Ajuste Vocacional (Savicka,1995). Durante la Segunda Guerra Mundial, el Cuerpo Aéreo del Ejército encargado de Super como teniente primero en 1942 y lo ascendió a mayor en el momento en que terminó el servicio activo en 1945. Como psicólogo de aviación, él fue capaz de llevar a cabo una investigación y dirigir los servicios psicológicos a un hospital militar. Después de la Segunda Guerra Mundial, comenzó un nuevo trabajo en la Universidad de Columbia, en el Colegio de Maestro. Él trabajó allí hasta su jubilación en 1975 (Savickas, 1995). Super tuvo varios libros y publicaciones acerca de La Psicología de la Carrera, la evaluación de la Aptitud profesional por medio de pruebas psicológicas, publicó también “Desarrollo de la Carrera: AutoConcepto de la teoría”, entre otras. Super tiene publicaciones en la revista American Psychologist. En 1972, la Asociación Nacional de Desarrollo de Carrerale otorgó el Premio “EminentCareerAward”. La American PsychologicalAssociation (APA) en
1980, le hizo entrega de la División de Psicología de asesoramiento, el premio “AM Leona Tyler”por su trayectoria, y le otorgó el Premio Científico Distinguido por su contribución para que las aplicaciones de la Psicología en 1983 (Savickas, 1995). Súper fue nombrado el presidente honorario de por vida en 1983 por la Asociación Internacional de Educación y Orientación Profesional. En 1985, fue galardonado con el Premio al Alumno Distinguido de TC.En 1990 se le otorgó la Medalla de Teachers College de Aportaciones para la Educación (Savickas, 1995). 2. La teoría
Antes de la publicación de los primeros postulados teóricos, Super ya había dado a conocer algunos aspectos de sus pensamientos; sin embargo, como el mismo lo admitió, los postulados de Ginzberg y sus colegas (1951) lo impulsaron a formular su primer enunciado teórico formal. Super creyó que el trabajo de Ginzberg era bastante incompleto; uno de los temas que no tenía en cuenta era la existencia tan significativa de una serie de información sobre el desarrollo vocacional y educacional.
Los primeros trabajos de Super fueron presentados en un discurso ante la American Psychological Association (APA) en 1953 y en 1957 fueron publicados en un libro. Este investigador propone que el esfuerzo de una persona para mejorar su concepto de si mismo lo lleva a escoger la ocupación que cree le permite la mayor autoexpresión. Además, Super sostiene que los comportamientos que la persona emplea para mejorar su concepto de sí mismo están en función de su nivel de desarrollo. A medida que se madura, este concepto de si mismo se estabiliza; sin embargo, la forma como esté mejora a través de la vocación depende de condiciones que son externas al individuo. De acuerdo con Super, los diversos comportamientos vocacionales pueden comprenderse mejor si se tiene en cuenta el papel que desempeñan las demandas y presiones que cada ciclo vital impone en el individuo y que están dirigidas a mejorar el concepto de sí mismo.
Al desarrollar su teoría, Super se esforzó por aumentar la corriente de pensamiento e investigaciones en esta área de la psicología (1953). Este esfuerzo por crear una teoría que tuviera como fundamento la investigación era deliberado, ya que critico abiertamente la teoría de Ginzberg porque sus autores desconocieron los datos existentes sobre la elección vocacional.
El marco de referencia de la teoría de Super se fundamenta en tres áreas psicológicas. La primera es el campo de la psicología diferencial. Con base en los datos existentes en esta área de la psicología. Super concluyo que las personas poseen la capacidad para desempeñarse exitosamente en una variedad de ocupaciones. Elaboró en la noción del “factor característico” la idea de que las personas poseen una calificación diferencial para las ocupaciones, y sugirió que los intereses y habilidades corresponden a ciertos patrones que están más de acuerdo con ciertas ocupaciones que con otras. Se obtendrá mayor éxito y satisfacción en aquellas ocupaciones que requieren de habilidades e intereses que se relacionan con las características personales.
La segunda influencia psicológica en la teoría de Super es la del concepto de sí mismo. Super defendió que el concepto vocacional de si mismo lo desarrolla el niño tomando como base las observaciones y las identificaciones que él tiene del adulto en el trabajo. La tercera influencia en la teoría de Super se refiere a la psicología evolutiva. Las etapas del desarrollo enunciadas por Buehler (1933), quien plantea que la vida debe ser vista por diferentes etapas o periodos. El primero es el periodo del crecimiento, que empieza con el nacimiento y termina alrededor de los 14 años. El siguiente es un periodo exploratorio, que va de los 15 a los 25 años. Le sigue el periodo de mantenimiento que abarca los 40 años siguientes, es decir, hasta aproximadamente los 65 años. A partir de esta edad, empieza el periodo de declinación. Basado en esta teoría Super propone que la forma de adaptarse de una persona a un periodo de su vida, permite predecir la técnica con que ella se adaptara en las etapas siguientes.
Los conceptos del desarrollo también llevaron a Super a la noción de “patrones de carreras”. Tomando los trabajos de Miller y Form (1951), y Davidson y Anderson (1937), Super desarrolló su concepto de “patrones de carreras”; esto es, que la gente en su comportamiento hacia las carreras sigue patrones generales, los cuales pueden reconocerse y predecirse después de un examen y estudio del individuo. Estos patrones son el resultado de factores psicológicos, físicos, sociales y situacionales, que se acumulan y que conforman la vida del individuo. Entre los patrones de cerreras pueden distinguirse el patrón estable, por ejemplo en la medicina, en donde el individuo ingresa temprano y en forma permanente; el patrón convencional, en el cual se ensayan varios trabajos, uno de los cuales lleva más tarde a un trabajo estable; el patrón inestable, caracterizados por una serie de trabajos que proporcionan una estabilidad temporal la cual es pronto interrumpida; y finalmente el patrón de ensayo múltiple, en el cual el individuo se mueve de un nivel de trabajo a otro. Tal como se observa en carreras de servicio doméstico (Super y colaboradores, 1957).
En base a los principios anteriormente descritos, Super enuncia diez proposiciones que sirven de fundamento a la teoría sobre el desarrollo vocacional. El resumen de ellos aparece en la siguiente lista:
1. Las personas difieren en sus habilidades, intereses y en su personalidad. 2. En virtud de estas características, son aptas para un variado número de
ocupaciones.
3. Cada una de estas ocupaciones requiere de un patrón típico de habilidades, intereses, rasgos de personalidad, que permite una amplia gama de ocupaciones para cada individuo y una variedad de individuos para cada ocupación.
4. Las competencias y las preferencias vocacionales, las situaciones en las cuales la gente vive y trabaja, así como el concepto que de si mismo se tiene cambia con el tiempo y la experiencia (aun cuando el concepto de sí mismo es bastante estable desde la adolescencia hasta la etapa adulta). Esto hace que la adaptación y la toma de decisiones sean un proceso continuo.
5. Este proceso se resume en una serie de periodos que se caracterizan por el crecimiento, la exploración, el establecimiento, la manutención y el declinamiento. Estos periodos se subdividen en: a) las fases fantástica, tentativa y realística del periodo exploratorio; b) las fases de ensayo y de definición del periodo de establecimiento.
6. La naturaleza de los patrones de carreras (esto es, el nivel ocupacional obtenido, la secuencia, la frecuencia, la duración del ensayo y el establecimiento en un trabajo definido) está determinada por el nivel socioeconómico de los padres del individuo, por la capacidad mental, por las características de la personalidad, y por las oportunidades a que cada persona está expuesta.
7. El desarrollo en las etapas de la vida puede ser guiado hacia facilitar el proceso de maduración de las habilidades e intereses, hacia la ayuda del conocimiento de la realidad y al desarrollo del concepto de sí mismo.
8. El proceso del desarrollo vocacional es esencialmente un desarrollo del concepto de sí mismo. Este concepto es el producto de la interacción de las aptitudes, de la composición neutral y endocrina, de la herencia, de las oportunidades que se tengan en la vida para desempeñar diferentes papeles y de la evaluación de hasta donde el resultado obtenidos en los papeles desempeñados es aprobado por los superiores y compañeros. 9. El compromiso entre el individuo y los factores sociales, entre el concepto
de sí mismo y la realidad, está presente en todos los papeles que el individuo desempeñe, ya sea que estos papeles tengan lugar solo en la
fantasía, en la entrevista de asesoría vocacional o en la vida real, como es una clase, un club o un trabajo.
10. La satisfacción en el trabajo y en la vida depende de la cantidad de salidas adecuadas que el individuo encuentre para sus habilidades, intereses, rasgos de personalidad y valores. Estas salidas están en función de la ubicación en un trabajo y del papel que durante las experiencias exploratorias y de crecimiento se consideró apropiado.
5. Carreras y ocupaciones
Es importante la diferenciación que Super hace al dividir la psicología en la de ocupaciones y la de carreras. La psicología de las ocupaciones tiene como base principal la psicología diferencial y supone que si el individuo y la carrera que eligió están de acuerdo, él “vivirá siempre feliz”. Por otra parte, la psicología de las carreras se fundamenta en la psicología evolutiva y supone que el desarrollo de las carreras se realiza conforme al desarrollo humano, el cual es en su naturaleza evolutivo. Super escogió el término psicología vocacional para referirse al área de estudio que resulta de la fusión de esas dos corrientes de pensamiento. Como los métodos e instrumentos son más adecuados al estudio de la psicología de las ocupaciones que a la psicología de las carreras, entonces Super sostiene que esta última ha sido negada a favor de la primera (1961ª; 1964ª). El pretende corregir, con sus formulaciones teóricas, esta condición de rechazo hacia la psicología de las carreras.
6. Madurez vocacional
Super, elaboró el concepto de madurez vocacional como una extensión de su teoría. Esta se define como la congruencia que existe entre el comportamiento vocacional del individuo y la conducta que vocacionalmente se espera de él a su edad, por lo que se determina que mientras más cerca estén entre si estos aspectos, mayor será la madurez vocacional. La madurez vocacional le permite al observador medir el nivel del desarrollo del individuo con respecto a los asuntos de su carrera. Se espera que el comportamiento vocacional maduro tome diferentes formas que dependen del periodo de vida en que se encuentra el individuo. Por ejemplo, el joven de 14 años, vocacionalmente maduro, estará preocupado por evaluar sus intereses y habilidades para tomar una decisión adecuada sobre su plan de estudios. Por otra parte, una persona de 45 años estará preocupada por la forma cómo lograr conservar su estatus profesional frente a la competencia que le presenta la gente joven.
1. Planificación: Consiste en la capacidad que tiene el sujeto para analizarse personalmente y proyectar su imagen al futuro, tomando como base los descubrimientos pasados y el desempeño de un oficio en el presente. 2. Exploración: Refiere a la actitud que va atener el sujeto para mirarse así
mismo. Es decir, para entrar en su interior y preguntarse que es lo que quiere, que ocupación u oficio desea desempeñar y con que cuenta para lograrlo.
3. Información: Se constituye todo lo referente a la carrera y las oportunidades de trabajo.
4. Toma de Decisiones: Aquella capacidad que va a tener el sujeto para evaluar las posibles alternativas para finalmente seleccionar aquella que le ofrezca éxito. Así como también saber qué hacer en caso de que no resulte lo planificado.
5. .- Realismo: es el más complejo de las dimensiones ya que se le debe agregar a la toma de decisión, que tan factible es que se den todos los proyectos o planes.
Por otra parte, Super plantea los modelos de carrera los cuales explican que la elección de carrera sigue pautas generales que responden a las etapas por las cuales la persona pasa en su actualidad. Estos modelos son planteados en las formas siguientes:
1.- El modelo de Enrejado:
Representa el mundo laboral en un enrejado de tres dimensiones. • Niveles Ocupacionales
• Campos Ocupacionales • Tipo de Empresa
2.- El modelo de Arcoíris:
Determina que en la medida que el sujeto se va desarrollando personal y vocacionalmenteeste representa diferentes papeles o roles (niño, estudiante, trabajador) e incluso varios a la vez, y en cinco escenarios (hogar, comunidad, empresa, centro de estudio).Plantea además que estos roles interactúan, crecen, se estancan y disminuyen constituyendo el “Ciclo Vital”, es decir que cada vez que se asume un nuevo papel, aparecerán una serie de situaciones que se denominaran.
Puntos de decisión: Aquellas decisiones vocacionales transcendentales constituidas por mini-decisiones, que en función de su grado de importancia conducen a una maxi-decisión
Carrera: Donald Súper la define, como una serie de roles o papeles que desempeñamos a lo largo de nuestra vida y la importancia relativa que le damos a esos papeles en diferentes momentos.
Determinantes vocacionales: Aquellos factores que demarcaran una madurez vocacional, los cuales pueden ser:
a) Internos (Personales): - Actitudes - Intereses - Valores - Autoconocimiento b) Externos (Situacionales): - Sociales - Económicos - Comunidad - Familiar
7. Etapas del desarrollo
Super determinó las etapas del desarrollo de la vida en función de la conducta vocacional. De esta manera, indicó dos etapas básicas en el período vocacionalmente significativo, las cuales son y se dividen a su vez, de la siguiente manera:
a) Etapa exploratoria Fase tentativa Fase de transición
Fase de ensayo sin compromiso b) Etapa del establecimiento
Fase de ensayo comprometido Fase avanzada de decisión
Estas se inician con las interrogaciones y pruebas tentativas de la niñez tardía, las cuales se vuelven muy fuertes al iniciarse la adolescencia, cuando aumenta la importancia de tomar decisiones, y finalmente llevan a una decisión vocacional o educacional preliminar. Estas decisiones son, a su turno, evaluadas para modificarlas o cristalizarlas y guían hacia un estado maduro de elaboración del comportamiento vocacional.
El proceso ocurre a través de cinco actividades que Super ha deno¬minado tareas del desarrollo, comenzando con la cristalización de una preferencia vocacional, lo cual requiere que el individuo piense acerca de cuál es el trabajo más apropiado para él. También requiere del desarrollo del concepto de si mismo y del autoconcepto ocupacional, lo que le permite tomar decisiones educativas que estén de acuerdo con la elección vocacional tentativa. Aun cuando la tarea de cristalización puede ocurrir a cualquier edad, como sucede con todas las tareas del desarrollo vocacional, lo más común es que se presente entre los 14 y los 18 años.
7.1 ACTITUDES Y COMPORTAMIENTOS IMPORTANTES EN EL DESARROLLO DE LAS TAREAS VOCACIONALES
Las actitudes y comportamientos importantes en el desarrollo de las tareas vocacionales son aquellos requisitos que reflejan la necesidad de que el individuo haga explícito su plan, aprenda a identificar las variables pertinentes, aprenda a recabar datos sobre esas variables importantes, y a interpretar esa información de tal forma que el plan pase a la siguiente etapa de evaluación e implementación. Estas se presentan de la siguiente manera:
Cristalización (14 -18 años)
a) Conciencia de la necesidad de cristalización. b) Utilización de los recursos.
c) Conciencia de los factores importantes a considerar.
d) Conciencia de las contingencias que pueden afectar el logro de los objetivos. e) Diferenciación de los intereses y valores.
f) Conciencia de las relaciones presentes y futuras. g) Formulación de una preferencia generalizada. h) Consistencia en la preferencia.
i) Posesión de información concerniente a la ocupación preferida. j) Planeación de la ocupación preferida.
k) Prudencia en la preferencia vocacional.
Especificación (18-21 años)
a) Conciencia de la necesidad de especificación. b) Empleo de los recursos en la especificación.
c) Conciencia de los factores importantes a considerar.
d) Conciencia de las contingencias que pueden afectar el logro de las metas. e) Diferenciación de intereses y valores.
f) Conciencia de las relaciones presente-futuro. g) Especificación de una preferencia vocacional. h) Consistencia en la preferencia.
i) Posesión de información concerniente a la ocupación preferida. j) Planeación de la ocupación preferida.
k) Prudencia en la preferencia vocacional. l) Confianza en la preferencia especificada. Implementación(21-24años)
a) Conciencia de la necesidad de implementar la preferencia. b) Planeación de la implementación de la preferencia.
c) Ejecución de los planes para ingresar. d) Obtención de un trabajo inicial.
Estabilización (25-35 años)
a) Conciencia de la necesidad de estabilizarse. b) Planeación de la estabilización.
c) Calificar para el desempeño de un trabajo estable o aceptación dé la inestabilidad.
d) Obtención de un trabajo estable y regular o aceptación dé la inestabilidad. Consolidación (35 años y más)
a) Conciencia de la necesidad de consolidación y avance.
b) Posesión de información de la forma cómo consolidarse y avanzar. c) Planeación de la consolidación y el avance.
d) Ejecución de los planes de consolidación y avance. 8.- ETAPAS DE DESARROLLO
Súper propuso la idea de que de que cada una de las dos etapas básicas en los periodos vocacionalmente significativos tiene varias fases, extendiéndose al análisis de las etapas de la vida desde el punto de vista de la conducta vocacional en (1963c). Así, la etapa de exploratoria está compuesta por la fase tentativa, por la fase de transición y finalmente por la fase de ensayo sin compromiso. A esta fase le sigue la etapa del establecimiento, la cual está formada por la fase de ensayo comprometido y la fase avanzada de decisión, la cual no son exactamente la que estableció Ginzber, aun cuando tienen una correspondencia general con ellas.
El proceso ocurre a través de cinco actividades que Súper ha denominado tareas del desarrollo, donde los nombres de las etapas y fases sugieren la
naturaleza de la preocupación vocacional, iniciando con las interrogaciones y pruebas tentativas de la niñez tardía, donde se vuelven muy fuertes al iniciarse la adolescencia, aumentando la importancia de tomar decisiones, finalizando a llevar una decisión vocacional o educacional preliminar. Ya que a su vez estas decisiones son a su turno y evaluadas para modificarlas guiando un estado maduro de elaboración y embellecimiento del comportamiento vocacional. Estas cinco actividades son las siguientes:
Cristalización de una preferencia vocacional: puede ocurrir a cualquier edad, pero lo más común es que se presente entre los 14 y 18 años. Y requiere que el individuo piense acerca de cuál es el trabajo más apropiado para él. Asimismo el desarrollo del concepto de sí mismo y del auto concepto ocupacional, lo que le permite tomar decisiones educativas que estén de acuerdo con la elección vocacional tentativa.
Actitudes y comportamientos necesarios:
a) Conciencia de la necesidad de cristalización. b) Utilización de los recursos.
c) Conciencia de los factores importantes a considerar.
d) Conciencia de las contingencias que pueden afectar el logro de los objetivos.
e) Diferenciación de interés y valores.
f) Conciencia de las relaciones presentes y futuras. g) Formulación de una preferencia generalizada. h) Consistencia en la preferencia.
i) Posesión de información concerniente a la ocupación preferida. j) Planeación de la ocupación preferida.
k) Prudencia en la preferencia vocacional.
Especificación de la preferencia vocacional: Se realiza principalmente durante la edad de los 18 a los 21 años. Requiere que el individuo pase del campo general de su carrera a un área específica de ella y que realice los pasos necesarios para implementar esa decisión. Y las actitudes y comportamientos necesarios para el cumplimiento de esta tarea son
similares a las que se requieren en la tarea de cristalización, pero refiriéndose a la especificación.
Actitudes y Comportamientos necesarios:
a) Conciencia de la necesidad de especificación. b) Empleo de los recursos en la especificación.
c) Conciencia de los factores importantes a considerar.
d) Conciencia de las contingencias que pueden afectar el logro de las metas.
e) Diferenciación de intereses y valores.
f) Conciencia de las relaciones presentes-futuro. g) Especificación de una preferencia vocacional. h) Consistencia en la preferencia.
i) Posesión de información concerniente a la ocupación preferida. j) Planeación de la ocupación preferida.
k) Prudencia en la preferencia vocacional. l) Confianza a la preferencia especifica.
Implementación de la preferencia vocacional: Esta tarea se realiza a los 21 años y generalmente se completa a los 25. Requiere que el individuo haya terminado su entrenamiento y haya iniciado un trabajo. Las actitudes y comportamientos necesarios de la necesidad de planear la implementación y la puesta en marcha de ese plan.
Actitudes y Comportamientos necesarios:
a) Conciencia y necesidad de implementar la preferencia. b) Planeación de la implementación de la preferencia. c) Ejecución de los planes para ingresar.
d) Obtención de un trabajo inicial.
Estabilización en una carrera: ocurre aproximadamente entre los 25 y 35 años e implica el establecer en un determinado campo de trabajo y el
empleo de los propios talentos en tal campo, de manera que se demuestre lo apropiado de la decisión previamente hecha. Se espera que el individuo cambie de posiciones durante el periodo de estabilización, pero muy rara vez cambiara su vocación.
Actitudes y Comportamientos necesarios:
a) Conciencia de la necesidad de estabilizarse. b) Planeación de la estabilización.
c) Calificar para el desempeño de un trabajo estable o aceptación de la inestabilidad.
d) Obtención de un trabajo estable y regular o aceptación de la inestabilidad.
Consolidación y el Avance: ocurre entre los 30 y los 40 años. En ella, el individuo se establece de tal manera que puede disfrutar de comodidad y de una posición ventajosa a medida que su carrera madura entre los 50 y los 60 años.
Actitudes y Comportamientos necesarios:
a) Conciencia de la necesidad de consolidación y avance.
b) Posesión de información de la forma como consolidarse y avanzar. c) Planeación de la consolidación y avance.
d) Ejecución de los planes de consolidación y avance.
Estos requisitos reflejan la necesidad de que el individuo haga explicito su plan, aprenda a identificar las variables pertinentes, aprenda a recabar datos sobre variables importantes, y a interpretar esta información de tal forma que el plan pase a la siguiente etapa de evaluación e implementación.
9.- COMPORTAMIENTO EXPLORATORIO
Mientras los psicólogos experimentales han estudiado el fenómeno de la conducta exploratoria en general, los psicólogos vocacionales han fracasado en reconocer el valor que tienen las investigaciones sobre “el comportamiento
vocacional exploratorio”. Sin embargo uno de los estudiantes de Súper, Jordán (1963) intento hacer el concepto de la exploración vocacional lo suficientemente explicito para estudiarlo en forma empírica. Y propuso la existencia de una compleja relación entre la conducta exploratoria del individuo y el conocimiento que tiene de sí mismo. Donde lógicamente sostuvo que el comportamiento exploratorio suele llevar a experiencias cuyos resultados dan información que contradice las creencias que el individuo tiene de sí mismo. Y por lo general el individuo acude a “probar hipótesis distorsionadas”, con el fin de crecer psicológicamente. Es decir, se necesita una persona psicológicamente madura para tolerar la disonancia cognoscitiva y reducirla acudiendo a la realidad, y no a experiencias distorsionadas.
Súper de acuerdo con Jordán, dice que ciertos rasgos personales y determinadas condiciones ambientales facilitan el comportamiento exploratorio. Así mismo deben servir para el orientador que trabaja con individuos que están en la etapa exploratoria. Ya que la gente hará mas actos exploratorios si logra ser capaz de tolerar la ambigüedad, la incertidumbre, la tensión y la frustración que acompaña a la inseguridad de que uno siente antes de tomar una decisión o de iniciar una acción. Sin embargo la exploración puede ser más útil si la actitud defensiva es mínima, ya que la nueva información puede aparecer como amenazante de los valores y de la vieja imagen de sí. Por otra parte Súper añade que existen factores que influyen en el individuo sobre el resultado de la exploración, que son los padres y la sociedad.
Es por esto que los orientadores vocacional deben dirigir sus esfuerzos a enseñar a los estudiantes el hecho de que la exploración requiere de la habilidad para tolerar inconformidad emocional, reforzando tanto por ayudar a los padres a comprender su papel de facilitar la exploración, como por ayudar a los estudiantes a desarrollar la habilidad de mantener la posibilidades abiertas e implementar las mejores oportunidades que se les presenten durante el proceso exploratorio. 10.- LENGUAJE Y CARRERA
Starishevsky y Matlin (1963), propusieron la idea de dos lenguajes vocacionales, con el fin de explicar las nociones de traslación e incorporación del concepto de sí mismo en términos vocacionales. Y además fue propuesta para destacar el hecho de que el concepto de si mismo varía de una persona a otra y de que la gente traspasa en diferentes formas el concepto de sí mismo a las ocupaciones. El primer lenguaje se denomina, Psychtalk; en el cual el individuo piensa sobre sí mismo, aquel en el cual refleja el concepto de sí mismo en términos verbales. Ejemplo: “Soy honesto”, “Siempre trato lo mejor”, “Soy perezoso”. Y además
puede extenderse a otros, como por ejemplo: “él es gordo”, “usted está ansioso por tener dinero”, “Ella no es honesta”.
Y el termino Occtalk; ha sido acuñado para el segundo lenguaje, que implica tanto el lenguaje verbal como las expresiones de conducta que son ocupacionales o educativas, por ejemplo:” seré mecánico”, “me voy a inscribir en derecho”. Y se pueden hacer traducciones de un lenguaje a otro. Así una persona puede decir, “voy a inscribirme en la facultad de medicina”. Sin embargo otra persona puede reflejar su ambivalencia (razonamiento) en su incapacidad para asumir una responsabilidad vocacional (expresión verbal). El termino Incorporación ha sido definido para reflejar el grado en que la elección ocupacional del individuo está de acuerdo con el concepto de sí mismo. Ejemplo, una persona que se cree fuerte, inteligente y humanitaria (razonamiento). Puede escoger una carrera como abogacía. En su expresión verbal puede describir a los abogados como inteligentes, fuertes y justos.
Según los autores nombrados anteriormente, los orientadores vocacionales se preocupan porque sus clientes emitan verbalmente tanto representaciones del concepto de sí mismo, como representaciones del “Occtalk” , para ayudarles luego a armonizar el concepto personal con las posibilidades ocupacionales. Y se puede armonizar logrando ayudar al cliente a modificar su concepto personal cuando este sea inapropiado, o ampliando o modificando su léxico ocupacional cuando este sea inadecuado o limitado.
11.- IMPLICACIONES PARA LA ORIENTACION VOCACIONAL
Una de las características que distingue a la teoría de Súper es la aplicación que tienen sus formulaciones en la orientación vocacional y personal. En 1951 súper publica un artículo, donde señala que aun cuando el concepto de si mismo estaba en función de las influencias genéticas en los factores físicos, como la estructura glandular, y en los factores psicológicos, como las aptitudes, actuaban en combinación con las variables ambientales, como las condiciones sociales y económicas. Ya que el concepto se estabiliza al finalizar la adolescencia y en la edad adulta. Además Súper describió los factores que guían hacia una elección vocacional específica. Pero la diferencia está en que agrego varias ideas nuevas a las antiguas. Como los datos acerca de la madurez vocacional en el noveno grado reflejan una considerable inestabilidad en las preferencias vocacionales.
Es por esto que los orientadores deberían trabajar con los jóvenes durante un periodo de mayor desarrollo del concepto de sí mismos apuntando hacia el desarrollo de las tareas vocacionales importantes. Ya que la tarea del orientador,
en situaciones de trabajo con jóvenes maduros e inmaduros es diferente porque este ultimo conocen muy poco las decisiones que tienen que tomar dificultando en ubicar las cuestiones importantes para su vocación. Por eso como objetivo el orientador debe desarrollar el sentido de planificación en el estudiante, lo cual facilitara más tarde el proceso de toma de decisión y comprenda cuales son los factores importantes en su elección vocacional, para así aumentar su empleo efectivo de los recursos y desarrolle la comprensión del campo vocacional que le interesa. Por otra parte el estudiante interesado en preparación, necesita información acerca de los programas de estudio ofrecidos por las universidades que se relacione con sus planes.
Otra de las tareas del orientador donde haga a un lado la teoría son las posibilidades de “la emergencia temprana” que generalmente se identifica con el mundo adulto, donde el orientador debe revisar las figuras importantes en la vida del asesorado, a fin de conocer los antecedentes de los intereses de esta persona. Como también “el florecimiento tardío” en donde el sujeto no se ha identificado en grado suficiente con el mundo adulto, por ende; necesita de una relación de aceptación por parte del adulto, quien debe servirle de modelo y de quien el estudiante debe aprender a aceptar la salida de los adultos respecto a interés y talentos. Otro de los problemas son los individuos que poseen un talento múltiple; que tiene muchos intereses y posibilidades y comúnmente se mueve de un área a otra en busca de mejores oportunidades. En su madurez este individuo tiene éxito en una profesión, luego se incorpora a la rama ejecutiva o administrativa y frecuentemente termina su carrera en el gobierno en la política. Y como tarea del orientador debe ayudar a trazar planes que le satisfagan, ya que con frecuencia no expresa ningún interés vocacional especial. O que no tienen ningún talento, donde tampoco expresa preferencia vocacional especial alguna. Generalmente cambia sin ningún sistema de un trabajo a otro, sus trabajos tienen poca continuidad, así pueden trabajar como repartidores de pan, operarios, empleados de oficina o como ensambladores. En donde por lo general este tipo de gente necesita aprender a aprovechar cualquier habilidad que posea y adquirir entrenamiento en eso, de manera que no quede a la deriva de las condiciones cambiantes o de las exigencias del sistema económico local. Es decir ambos tienden ser generalistas por razones diferentes.
Es por esto que súper ofrece algunos alineamientos específicos para la práctica de la orientación. Ya que un orientador que trabaje con este marco de referencia por apreciar los periodos de vida de su cliente. a fin de definir las metas principales de la asesoría. También ayudara a su cliente a clarificar su concepto de si mimos y, dentro del contexto del periodo de vida en que se encuentre, lo expondrá a ciertos acontecimientos tanto dentro como fuera de la situación de
orientación. Entre las urgencias que Súper menciona, están la apreciación del concepto vocacional, el estimulo hacia obtención de experiencia fuera del Servicio de Orientación, el empleo de los recursos de la comunidad, y la codificación de las ocupaciones y de las universidades para ayudar al estudiante a reconocer los pasos apropiados que debe dar cuando va a tomar una decisión.
TEORÍA VOCACIONAL DE HOLLAND
INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA VOCACIONAL DE JOHN HOLLAND ANTECEDENTES Y ORÍGENES DE LA TEORÍA
La concepción que Holland emplea en su teoría es una elaboración de la hipótesis que afirma que la elección de una carrera representa una extensión de la personalidad y una tentativa por implementar ampliamente el estilo de comportamiento personal en el contexto de nuestra vida laboral. El nuevo rasgo que Holland introduce, es la noción de que la gente proyecta sobre títulos ocupacionales, sus puntos de vista acerca de ella misma y del mundo laboral que prefiere.
La concepción de Holland, acerca del desarrollo vocacional tuvo su origen a partir de sus experiencias con las personas implicadas en la toma de decisiones relativas a las carreras. Esté observó que la mayoría de las personas veían el mundo ocupacional en términos de estereotipos ocupacionales. Holland supuso que este proceso de los estereotipos se basa en las experiencias individuales de cada sujeto con el trabajo. Así pues, los estereotipos fundamentan la realidad y poseen un alto grado de utilidad y precisión.
Para esto, Holland empleó seis escalas del inventario de preferencias vocacionales, que corresponden a los siguientes tipos de personalidad:
• Realista • Investigador • Artístico • Social • Emprendedor • Convencional.
Luego realizó un análisis factorial tan completo que Guilford (1954) hizo de los intereses humanos, del cual obtuvo seis factores principales para explicar la diversidad de intereses y rasgos de la personalidad:
• Mecánico
• Científico de Asistencia Social • Científico de Empleado
• Comercial • Estético.
La idea de evaluar medios a través de la clasificación de las personas de un ambiente particular proviene de Linton (1945), quien sugirió que una gran parte de la fuerza del medio se transmite por otras personas. Así, la psicología formuló
un método para poner en práctica la idea de Linton; es decir, calculó la distribución de tipos en el medio para conocer éste. Esta hipótesis llevó al desarrollo de la técnica de valoración ambiental, que se ha utilizado para describir los medios universitarios. La proporción de que la conducta humana depende tanto de la personalidad como de los medios específicos en que vive la persona tiene una larga historia; no obstante, las formulaciones de Murray (1938), acerca de las “necesidades” personales y “presiones” ambientales fueron el estímulo del uso que aquí hacemos de los tipos de personalidad y modelos de ambiente.
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
Al desarrollar la tipología y los modelos ambientales, se consideraron los siguientes principios los cuales se consideran difíciles de considerar como falsos:
La elección de una vocación es expresión de la personalidad: Diferentes puntos de vista suponen continuamente que los intereses vocacionales de la persona surgen de su historia y su personalidad. Si los intereses vocacionales se construyen como una expresión de la personalidad, entonces representan la expresión de la personalidad en el trabajo, en las materias escolares, en los pasatiempos, en las actividades recreativas y en las preferencias. En resumen, lo que se ha querido llamar “Intereses vocacionales” es simplemente otro aspecto de la personalidad.
Los inventarios de intereses son inventarios de la personalidad: Si los intereses vocacionales son una expresión de la personalidad, entonces se desprenden que los inventarios de intereses también lo son de la personalidad. Forer (1948) fue probablemente el primero en construir un inventario para evaluar la personalidad a partir de los intereses y las actividades, y en ilustrar la forma en que las respuestas que el sujeto da a un contenido aparentemente neutral (Interese y actividades vocacionales) pueden interpretarse como expresiones de diversas dimensiones de la personalidad.
La teoría de Forer llevó a elaborar el inventario de preferencias vocacionales de Holland (1958,1965) inventario de personalidad compuesto enteramente por nombres de ocupaciones. En general se desarrollaron las escalas partiendo de la hipótesis, que las preferencias por ocupaciones son expresiones de la personalidad. La expresión razonada de la elaboración del inventario contiene una formulación más completa de esta hipótesis: la elección de una ocupación es un acto expresivo que refleja la motivación, el conocimiento, la personalidad y capacidad de la persona. Las ocupaciones constituyen una forma de vida, un ambiente y no un conjunto de funciones o destrezas de trabajo. En este sentido, la
preferencia y/o elección de un hombre hacia ocupación representa varios tipos de información: la motivación del sujeto, su conocimiento de la ocupación en cuestión, su reflexión y comprensión de sí mismo, y sus capacidades. En resumidas cuentas, las respuestas a los reactivos pueden considerarse como registros expresivos o como proyectivos limitados, pero útiles (Holland, 1965, pág. La elaboración y validación del inventario de preferencias vocacionales deja claro que las preferencias vocacionales son efectivamente signos de rasgos de la personalidad.
Los estereotipos vocacionales tienen significados psicológicos y sociológicos confiables e importantes: La experiencia cotidiana ha producido un conocimiento a veces impreciso, pero aparentemente útil, en relación a la forma de ser de las personas ante diversas ocupaciones. En un principio, los científicos sociales se mostraron escépticos sobre la precisión de estas ideas populares acerca de los estereotipos vocacionales, incluso, algunos aún lo son, pero investigaciones recientes dejan en claro su utilidad, al demostrar que muchas tienen cierta validez.
O’ Dowd y Beardslee (1960, 1967) han demostrado que las ocupaciones se perciben de una manera similar por los estudiantes universitarios, los de secundaria, los maestros universitarios y los hombres y las mujeres. También encontraron que las diferencias demográficas (es decir, la posición social de la persona) determinan diferencias sólo muy pequeñas en cuanto a la percepción de las ocupaciones y que los estereotipos ocupacionales cambian sólo ligeramente durante los años universitarios. Más recientemente, Marks y Webb demostraron que los estudiantes que ingresan a los campos de la administración industrial o de la ingeniería eléctrica tienen una imagen bastante precisa, eso suponiendo que los profesionales sepan de lo que hablan, del titular típico de la ocupación a que están aspirando. Su elaborado estudio acerca de dos ocupaciones consideradas en tres niveles de experiencia (universitarios de primero y último año de la carrera y profesionales antes, durante y después de su educación) prácticamente anula el argumento de que las personas inexpertas y experimentadas no tienen el mismo concepto de una ocupación.
Este descubrimiento tiene una importancia considerable por cuanto toca a la conducta vocacional. La mayoría de los inventarios de intereses se basan primordialmente en la suposición de que las personas tienen una idea fija de las ocupaciones y sus actividades asociadas y que esas ideas siguen siendo las mismas durante mucho tiempo. Asimismo, las preferencias y elecciones vocacionales de la persona se basan en las mismas suposiciones. Si no tuvieran
validez las ideas que se tienen de las ocupaciones, los inventarios de interese tendrían poca o ninguna validez.
Los miembros de una vocación tienen personalidades similares, e historias parecidas de desarrollo personal: Si una persona sigue una carrera universitaria debido a su personalidad e historia en particular, se desprende que cada vocación atrae y mantiene a individuos con personalidades similares. Como las personas de un grupo vocacional tienen personalidades similares, responderán a muchas situaciones y problemas de maneras análogas y crearán medios interpersonales característicos.
La satisfacción, estabilidad y logro profesionales dependen de la congruencia entre la personalidad de uno y el medio (Compuesto mayormente por otras personas) en que se trabaja: Así como nos encontramos más cómodos entre amigos cuyos gustos, alcances intelectuales y valores son similares a los nuestros, también es más probable que nos desempeñemos bien en una profesión que psicológicamente “Se ajuste” a nosotros. La congruencia de una persona y su ambiente se define en términos de la estructura de los tipos de personalidad y de los modelos ambientales. Ejemplo: una persona estará en un medio congruente o apropiado a ella cuando dicho medio necesite de las actividades que ella prefiere, demande sus capacidades especiales y refuerce su disposición personal y sus características; es decir; su forma particular de ver el mundo, los “papeles” que prefiere desempeñar, sus valores y sus rasgos personales.
2.- MODELO HEXAGONAL DE HOLLAND O JERARQUÍA EVOLUTIVA A. HISTORIA PAPEL DE LA JERARQUÍA EVOLUTIVA
Presumiblemente, la evolución de las orientaciones corresponde a nociones generales acerca del desarrollo de la personalidad tal como es presentada por otras teorías, o sea, que la personalidad es el resultado de influencias genéticas y ambientales. Este tipo de jerarquía está representado por el ajuste del individuo ante los seis ambientes ocupacionales.
Holland indica la manera en que la orientación, una vez establecida influye en el comportamiento vocacional. Si una orientación es, claramente dominante en relación con las otras, el individuo buscará un ambiente ocupacional que corresponda a dicha orientación. Por otra parte, si dos o más orientaciones tienen
la misma o casi la misma fuerza, el individuo vacilara en la selección de un ambiente ocupacional.
Para explicar dichas orientaciones, Holland elabora un modelo denominado en el cual se visualizan las diferentes áreas ocupacionales con las que se identifica el sujeto. Este modelo plantea seis orientaciones que reciben en la teoría original los mismos nombres de los ambientes ocupacionales, pero más tarde Holland (1962) les dio otros nombres. Los seis tipos de ajustes provenientes de la jerarquía evolutiva representan los principales patrones y estilos de vida de las relaciones entre el individuo y su mundo:
B. JERARQUÍA DE NIVELES
La orientación predominante ejerce una gran influencia sobre el ambiente ocupacional particular que el individuo escoge, así mismo sobre el hecho de que el experimente o no indecisión.
La duda de saber si el nivel dentro del cual un ambiente ocupacional que el individuo escoge es una función de otras variables se titula Jerarquía de Niveles. Esta jerarquía está definida en función de la inteligencia del individuo y sus autoevaluaciones.
C. INTERACCIÓN ENTRE LA JERARQUÍA EVOLUTIVA Y LA JERARQUÍA DE NIVELES
El proceso se lleva a cabo de la siguiente manera: Una persona desarrolla gradualmente una orientación predominante de personalidad, la cual la conduce, en determinados momentos, a tomar decisiones educativas que tienen implicaciones para un ambiente ocupacional específico.
La uniformidad de sus decisiones está afectada por la claridad de la estructura de su jerarquía evolutiva. De esta manera, si las circunstancias de vida
resultan en una jerarquía no cristalizada, entonces se encontraran dificultades en la selección de un ambiente ocupacional, y el individuo cambiara de un ambiente a otro.
La carrera que escoge una persona está influida no sólo por su orientación personal dominante, sino también por el patrón de las orientaciones dentro de las jerarquías del individuo. De acuerdo con la teoría, la duda de un orden típico o no típico tiene mucha importancia, ya que el orden afecta los éxitos del individuo al escoger sus dominios, lo mismo que su estabilidad. Mientras menos típico sea el patrón de la jerarquía, menos intensa será la elección y, en consecuencia, la persona será menos persistente en sus esfuerzos por implementarla.
D. OTRAS INFLUENCIAS EN LA ELECCIÓN DE CARRERA
Además del concepto de autoevaluación, Holland introdujo un concepto nuevo: el autoconocimiento. Este se refiere a la cantidad y a la precisión de la información que un individuo tiene acerca de si mismo. Se diferencia de la autoevaluación en cuanto que esta última se refiere a la valoración que el individuo se atribuye a sí mismo. Holland afirma que lo acertado de la elección ocupacional es, en gran parte, función de lo adecuado del autoconocimiento y del conocimiento ocupacional. Mientras mayor sea la cantidad y la exactitud de la información que el individuo tenga acerca de cada uno de ellos, más adecuada será su elección. Holland incluye explícitamente otros rasgos ambientales importantes, como las presiones sociales y las oportunidades disponibles en la sociedad.
Las personas con jerarquías evolutivas bien estructuradas serán menos afectadas por las presiones externas que las personas que posean jerarquías personales ambiguas. Holland también expresa la importancia que tienen las presiones sociales experimentadas con los padres durante la primera infancia y la adolescencia, las cuales influyen en las elecciones vocacionales. Puesto que tale influencias ocurren antes de que se desarrolle la jerarquía estable de la orientación personal, se considera que estas experiencias probablemente influyen en la forma de la jerarquía. Estos dos tipos de experiencia están relacionados de manera íntima.
E. DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD
Tiene como objetivo esbozar la manera como se desarrollan los tipos de personalidad, haciéndolo en el contexto de las formulaciones de los tipos. Estas afirmaciones tienen el objeto de hacer más completa la teoría y facilitar su estudio,
y aplicación. Se supone que cada tipo se desarrolla de acuerdo a cada tipo de padre, los cuales proporcionan una gran cantidad de oportunidades ambientales, al igual que ciertas insuficiencias, que se extienden hacia las actitudes de estos mismos. Los padres realistas, se ocupan de actividades realistas características dentro y fuera del hogar, se rodean de un cierto equipo, posiciones, materiales e instrumentos, y eligen amigos y vecinos realistas.
Si se emplea las configuraciones de personalidad de los padres y los conceptos secundarios de correspondencia y diferenciación, podrán estimarse la claridad e intensidad de la influencia de los padres. La herencia y experiencias especiales del niño producen primeramente preferencias por cierto tipo de personalidad y aversiones a otras.
F. DESCRIPCIÓN DE LOS TIPOS DE PERSONALIDAD
Tipo Realista (Motriz): La personas orientadas hacia este papel se caracterizan por una conducta agresiva, poseen gran interés en actividades que requieren coordinación motriz, habilidades y fuerza física. Evitan tareas que implican habilidades verbales e interpersonales y buscan situaciones problemáticas concretas y no abstractas.
Tipo Intelectual: Se encuentran las personas cuyas principales características son las de pensar, organizar y comprender, y sociabilidad. Prefieren evitar los contactos interpersonales íntimos, aun cuando la cualidad de sus evitaciones parece ser diferentes de las personas realistas. Tipo Social (Apoyo): Parecen satisfacer sus necesidades de atención por
medio de una situación terapéutica o mediante una situación de enseñanza. Las personas de orientación social buscan situaciones interpersonales íntimas y son muy hábiles en ellas. Evitan situaciones en las que se les puede comprometer en la solución de problemas intelectuales o en la utilización extensa de habilidades físicas.
Tipo Convencional (de Conformidad): Se caracteriza por un gran interés en las normas y las regulaciones, un gran autocontrol, la subordinación de las necesidades personales y una fuerte identificación con el poder y el estatus. Este tipo de personas prefieren la organización y el orden, buscando así situaciones laborales donde sea posible la organización.
Tipo Emprendedor (de Persuasión): Poseen una gran habilidad verbal, pero en vez de utilizar esta habilidad para servir de apoyo a otros, la utilizan para dominar y manipular a las personas. Se interesan por el poder y el estatus como las personas convencionales, pero difieren de estas en que no lo hacen para beneficiar a los demás.
Tipo Artístico (Estética): Manifiestan una fuerte autoexpresión y se relacionan con otras personas indirectamente por medio de sus expresiones artísticas. Les desagrada la organización y más bien prefieren las tareas que dan énfasis a las habilidades físicas o a las relaciones interpersonales. Son asociales como las personas de orientación intelectual, pero difieren de estas en que son más femeninas que masculinas, manifiestan autocontrol mínimo y expresan sus emociones más rápidamente que la mayoría de las personas.
3.- MODELOS AMBIENTALES
A. CONCEPTO Y DESCRIPCIÓN.
La conducta humana depende tanto de la personalidad del individuo como del medio en que vive, para estudiar los tipos de personalidad se necesita además de la información relativa al medio. Para ello se utilizan seis (6) ambientes modelos que caracterizan los medios comunes sociales y físicos de nuestra cultura. Los ambientes modelos corresponden a los tipos de personalidad.
El tipo de personalidad refleja preferencias vocacionales. El modelo ambiental puede definirse como la situación o atmósfera que crea la gente que predomina en un ambiente dado. Como los tipos de personalidad y los modelos ambientales comparten un conjunto común de estructura, es posible clasificar a las personas y a los medios en los mismos términos, y así pronosticar el resultado de asociar a ciertas personas con determinados medios. Por ejemplo la relación del tipo convencional y el medio correspondiente habrá de producir cierto número de resultados positivos, tales como satisfacción en el trabajo, logro y estabilidad vocacional.
Descripciones de los medios ambientales:
Las descripciones de los medios ambientales son similares a las de los tipos de personalidad, por las actividades, habilidades, percepciones y valores.