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Cambios en las condiciones socioeconómicas de la tercera edad en España durante la década de los ochenta

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(1)
(2)

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CAMBIOS

EN LAS

CONDICIONES

SOCIOECONÓMICAS

DE

tA

TERCERA

EDAD

EN ESPAÑA

DURANTE LA DÉCADA

DE LOS

OCHENTA

UNIVERSIDAD

ELIROPEA-CEES

Departamento de Fundamentos del An¿ílisis Económico Documentos de Trabajo

(3)

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IINTVERSIDAD EUROPEA.CEE S

Documentos de Trabaio 2198

Cambíos øn las condiciones socioeconómicas

de la tercera edad en Espafra

durante la década de los ochenta

Villaviciosa de Odón (Madrid), junio de 1998

@ 1998 Pilar Abad Romero y Eva RodríguezMíguez

@ 1998 Universidad Europea-CEES Ediciones

Diseño de la colección y dirección editorial:

(4)

INDICE

Resumen

l.

Introducción

2.

Los datos.

Análisis descriptivo

3.

Modelo

econométrico

4. Resultados

5.

Conclusiones

Apéndice

Bibliografía

Notas del

lector

4

)

6

to

t3

l6

L9

29

30

(5)

CAMBIOS

EN

I.AS

CONDICIONES

SOCIOECONÓMICAS

DE LA

TERCERA

EDAD

EN

ESpANA

DURANTE

I-A

nÉcann

DE

Los

Bo.

Plrnn

ASAD

RounRo

Universidad

Europea-CEES

Departamento

de

Fundamentos

del

Análisis Económico

EvA RoDRÍcuEz

MÍcunz

Universidad Complutense

Departamento

de

Fundamentos

del

Análisis Económico

Rnsuu¡N

Esa trøbøjo ikscríbe l"a siuación d¿ Ia Tercerø Edad at

hpana

en lø dêcada ile los

ochenta, medianæ

el

ønálßis de hogares

en

los que viven uno

0

mds øncianos.

La

probabilidad de que éstos vivan con indivi"duos de otros grupls de población, se modelizø

mfunci,6n del hogøry de sus cøract¿rßticas personøles. Los resultados obtenidos medinnte

estimación de moilelos de elección dßcretn sugíeren programas de øyudas socinles difermtes mfunción de la composición de los hogares.

*

Queremos agradecer los comentarios y sugerencias de fosé de Hevia, Mt

(6)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas...

@ {IEM.CEES EDICIONES 5

l.

INrnoouccróN

En

las

últimas

décad¿s

los

gastos sociales

han

experiment¿do

un

fuerte

incremento

tånto

cualitåtiva

como cuantitåtivamente.

La

Tercera Edadt es, si-n

duda, el

colectivo que

estå absorbiendo

una mayor cantidad

de

estos gastos.

Además, es evidente que incluso manteniendo

el nivel

de prestaciones actuales,

estos gastos sociales se verán incrementados aceleradamente en los próximos años

debido al envejecimiento de la población2. El recuso al déficit público para financiar

estos gastos sociales crecientes se hace cada vez más

diffcil,

dadas las presiones existentes del

entomo

económico internacional. En este contexto, la búsqueda de

una asignación eficiente del gasto implica un análisis previo de las características del c<¡lectivo al que van dirigidos estos recursos.

El objetivo de este trabajo es analizar las condiciones de vida de la Tercera Edad en España, concretåmente queremos detectar si las ayudas que precisan los

hogares donde sólo viven ancianos, son diferentes de las que necesitan aquellos en

los que conviven con individuos de otras edades. Para ello, se estudia la composición

de los hogares tratando de encontrar las variables que los caracterizan. Se pretende

contrastår hipótesis como: åSon las condiciones de los hogares en los que viven

a¡rcia¡ros más precarias que las del resto?, Zse han producido en la década de los 80

cambios relevantes en las necesidades de estos hogares?, åcuáles son las variables que guardan una mayor relación con el

tipo

de convivencia del anciano?, etc.

Mediante un modelo de elección binaria se estudia el comportamiento de los ancianos cuando tienen que elegir ent¡e vivir solos -o con otros ancianos-

y

vivir

con sus hijos. Se explica la decisión del anciano en términos de probabilidad,

utilizando

como va¡iables explicativas de dicha elección las características socio-económicas del anciano

y

el equipamiento del hogar.

Los

datos que

se

utilizan en

este

estudio

proceden

de

la

Encuesta de

Presupuestos Familiares (EPF), facilitada por el I.N.E. Su elección se debe a que estâ

fuente estadística proporciona la información más completa

y

exhaustiva con que

contamos en España sobre datos individuales (caracteústicas personales, relación

Se considera Tercera Edad al gmpo de individuos que tienen más de ó5 años.

Mientras en l98O la población mayor de ó5 años supone un 10,9% de la población total, Ias

(7)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Miguez

C am b i os en las condi ciones soc i oeconomi ca s...

@ UEM-CEES EDICIONES 6

con la activid¿d, ingresos,...)

y

del hogar (gastos, equipamiento,...) de las familias

españolas.

En la segunda sección se explica de forma escuetå el trat¿miento que se ha

dado a los

datos. Además, se procede

a

realizar

un

análisis descriptivo

de

las

variables que

hemos considerado relevantes, después

de

un

estudio

previo

de frecuencias. Este análisis descriptivo ha

permitido

obtener una visión global de las

cåracterísticås personales del colectivo de i¡rterés, así como las de su vivienda. En la tercera sección, se exponen los modelos logitbtnomiales que se

utilizan

para calcular

la probabilidad

de que los individuos mayores de

65

años

vivan

solos3

o

con sus

hijosa. En la cuana sección, se presentån los resultados de las estimaciones obtenidas

por máxima

verosimilitud,

analizando los coeficientes de cada una de las variables

y

calculando

probabilidades estimadas

para

algunos ancianos representativos.

Finalmente, se extraen las conclusiones más relevantes.

2.

Los

DATos.

ANÁusrs

DEscRrgrryo

Para el análisis descriptivo de la situación de la Tercera Ed¿d en España

y

su

evolución en el tiempo se ha procedido al estudio de las dos

últimas

EPF básicas

(

l980-8

| y

l99O-91).

El primer problema metodológico es que

la

EPF

80-81

se

encuentra clasificada por familias, mientras que la EPF 9O-91 lo está por individuos. Para hacerlas comparables se

ha

procedido

a

la

t¡ansformación

del

fichero por

familias

de

la

EPF

80-81,

en un fichero por individuos, tratåndo

de

constmir

variables con igual definición para ambas encuestås. Después, se han seleccionado

los hogares en los que al menos existe una persona de la Tercera Edad, ya que es

este el grupo de población en el

que

se centra el estudio. I-Jna vez realizados estos

ajustes, se procede

al

análisis descriptivo de los datos, obteniendo los siguientes resultados:

I.-

En

la t¿bla

I

se ofrece

información

sobre

el

número de ancianos

y

el

número

de hogares, en los que

habita

al

menos

un

anciano, en ambas EPF. La

Se incluyen dentro de este grupo, además, aquellos hogares en los que el anciano vive con su

cónyrrge o con otros ancianos.

Los hogares en los que viven ancianos con individuos menores de ó5 años, distintos de su

cón¡rge, los consideramos como hogares en los que conviven los ancianos con sus hijos, por ser esta Ia situación que se presenta con meyor frecuencia.

(8)

P. Abad Romero - E. Rodriguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas--.

población mâyor de 65 años supone

el

1496 de la población española

en

1990, tres puntos porcentuåles por encima de lo que el mismo colectivo suponía

l0

años antes,

confirmando

el envejecimiento poblacional que se ha producido a

lo

largo de la

década. Paralelamente, el número de hogares en los que al menos edste un anciano

se ha incrementado cuatro puntos porcentuales, pasando del 3lolo

en

l9B0

aI35o/o

en 1990. Sin embargo, si dentro de estos hogares distinguimos entre hogares en los

que sólo hay ancianos

y

el resto, este incremento no ha sido homogéneo. Mient¡as

el peso relativo de los hogares en los que sólo hay ancianos se ha incrementado ó

puntos porcentuales, el del resto se reduce en igual cuantía.

2.-

La

composición

de los

hogares

y

su

evolución

en

el

tiempo pone

en evidencia fuertes diferencias ent¡e los dos años obieto de estudio, como se aprecia en las tablas 2

y

3.

En la tabla 2 se advierte el elevado número de ancianos que viven solos -o con su cónyuge-, alcanzando en 1990la mitad de este colectivo. También se aprecia, en

la década de los ochenta, una disminución del 496 de los ancianos que viven con sus

hijos.

Sin

embargo,

si dentro

de este

último

grupo distinguimos

entre

aquellos ancianos que son sustent¿dores principales

y

aquellos que no

lo

son (ver tabla 3),

esta disminución no ha sido equilibrada. Así, a

lo

largo de la déc¿da se produce

un

anmento del

496 de los ancianos que son sustentådores principales

y,

al

mismo

tiempo, una disminución

del

8%

de

los

ancianos que

no

1o son. Esto

pone

de

manifiesto un mayor grado de independencia económica de este colectivo.

Resulta interesante estudiar las variaciones por tramos de edad (ver tabla 3)

para detectar

el

ret¡aso que, con respecto

a

1980, se produce en

el

efecto "nido

vacío".

Este efecto hace referencia

a

la

situación

en

que se quedan los hogares cuando los hijos los abandonan para formar un nuevo hogar.

En

la EPF del 90-91

obsen¡amos

que los

ancianos

entre 65-70

años

que

viven con

sus

hijos

son mayoritariamente sustentâdores principales

y

es en el tramo de 7O-75 años cuando éstos tienden a irse de casa aument¿ndo el porcentaje de ancianos que viven solos.

Sin

embargo,

en

1980

este efecto

"nido vacío"

se

producía

en

edades más tempranas, como pone de manifiesto la reducción del número de ancianos que viven

con

sus

hiios,

figurando como sustentådor

principal.

Esto pone de manifiesto el

retraso

en la

independencia

de los

jóvenes

y

una mejora relativa

en el

status

económico de los ancianos, a lo que sin duda han cont¡ibuido las altas tasas de paro juveniles y el desarrollo del est¿do de bienestar. En tramos de edad superiores a los

75 años, como consecuencia de las mayores necesidades asisænciales que se originan

(9)

P Abad Romero - E. Rodrígrez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas.

@ UEM.CEES EDICIONES 8

de los que viven solos. Ahora bien, la incorporación de los ancianos al hogar de sus

hijos se produce en edades más avanzadas que

en

1980. Así, mientras

en

1980 un

23o/o de ancianos mayores de 85 años viven solos o con su cónyuge,

en

1990 alcanza

eI32o/o.

Por el contrario, el comportamiento diferencial por sexo no varía en ambos peúodos muestrales (ver tabla

2).

Hay que destacar que mientras el porcentaje de

hombres y mujeres en la población total es prácticamente similar, en el colectivo de

ancianos los hombres representån, en ambos períodos,

el4396.

En

la tabla

3

se

obsen¡a el porcentaje de ancianos de cada sexo por tramos de edad. Mient¡as en el

tramo

65-70

años existe una diferencia

de

l0

puntos porcentuales entre ambos

sexos, esta diferencia alcanza los

30

puntos en los ancianos mayores de

85

años.

Esto es una clara muestra de la mayor esperanza de vida femenina. Respecto a la

independencia, el hombre sin cónyuge tiende a formar parte de la unidad

familiar

de sus hijos. La muier, por el contrario, es más independiente

y

tiende a

vivir

sola una vez que muere su cón¡rge. De este modo, mientras el número de ancianas solas

alcanza

en l99O

el 2Oo/o, el de ancianos

tån

sólo supone eI 6Vo. Hay que tener en

cuentå que en este

alto

porcentåje de mujeres solas intervienen

tånto

su mayor

esperanza de vida, como una tendencia cultrual a contraer

mat¡imonio

con hombres

de mayor edad.

3.- En cuanto a su distribución

territorial,

se detecta el efecto de la movilidad

geográfica

y

del éxodo urbano. Así, mientras

en

1980 los municipios de menos de

2000

habitantes

recogían

el

lTVo de los hogares con

al

menos

un

anciano, este

porcentåie desciende

al

13%

en

1990.

4.- Para analizar los ingresos se han

dividido

ambas encuestås en hogares en

los que el sustent¿dor

principal

es una anciano

y

en los que

no.

El porcentaje de

hogares en los que el sustentador principal es anciano se incrementå en la década

de los ochenta del26Vo al35%. Paralelamente, si sólo tomamos como referencia los

hogares en los que al menos hay un anciano, este porcentaie, aunque disminuye con

la

edad,

se ha incrementådo del72o/o al B0% en el mismo periodo.

Si nos centramos en el nivel de ingresos, se ha considerado relevante analizar

el ingreso del hogary el de los individuos que ingresan. Para hacer comparables los

ingresos de hogares con distinta composición, se ha

utilizado

el ingreso medio por unidad de consumo equivalentes. La ventaja de este indicador respecto al ingreso medio per-cápita es que tiene en cuentâ las economías de escala que se producen al

(10)

P. Abad Romero - E. Rodriguez Míguez

Cambios en Ias condiciones socioeconomicas... @IJEM{EES EDICIONES 9

aurnentår

el

tamaño

dei

hogar. Mient¡as

en

l98O los

ingresos

por

unidad

de

consurno equivalente de los hogares sustentådos por personas mayores de 65 años

son

un

87Vo de los ingresos del resto de los hogares (con

y

sin ancianos),

en

l99O

estos ingresos alc¿nzan el93Vo. Este resultado se debe tener en cuenta a la hora de

llevar a cabo políticas redistributivas.

Si

analizamos los ingresos medios individuales, considerando sólo aquellos

individuos

que poseen

,lgún tipo

de ingresos,

también

se detectå esta mejoúa.

Mient¡as

en 1980los

ingresos de los mayores de 65 años suponen, en media, casi

la mitad que para el resto de los que ingresan, en

l99O

prácticamente se equiparan.

Así, mientras el

crecimiento

nominal

de los ingresos de los ancianos ha sido del

23596, el de los no ancianos se sitúa en

torno

al 13l%.

Sin embargo, el crecimiento

real de los ingresos de ambos colectivos ha sido negativo.

Si nos centramos en el subgrupo de ancianos que no perciben

^iogr^

tipo

de

ingresos, fundamental para detectar focos de exclusión

y

marginación, se obsewa también unå notåble mejoría. El número de ancianos que no percibe ningun

tipo

de

ingresos se ha reducido de un 2596 en 1980 a

un

l5oó en 1990. Además, se detect¿n

elevadas diferencias

por

sexo, mientras

en

l99O

r¡n 5% de varones ancianos no

tienen

ningr¡n

tipo

de ingresos monetarios, el porcentaje de muieres sin ingresos alcanza

el28%,

aunque con una fuene mejoría con respecto

a

1980, donde este

porcentaje eståba en

torno

al4196.

La principal conclusión en cuånto a los ingresos es que el colectivo de ancianos

ha

adquirido

un

meyor

grado

de

autosuficiencia,

como

consecuencia

de

la consolidación del Estado del Bienestar.

Araîz

de estos resultados, hoy en día no se

puede

justificar

una política indiscriminada de redistribución de rentas a favor de

los

ancianos, sin que

ello implique

descuidar las políticas selectivas enfocadas a

ciertos

segmentos marginales.

No

debe olvidarse que

en

1990

todavía

hay

un número considerable de ancianos que no tienen ningun

tipo

de ingresos.

5.- Finalmente, se ha considerado relevante analizar las diferencias que hay

entre el equipamiento básico de aquellos hogares en los que el sustentador

principal

es una anciano y los restantes. Para ello nos hemos centrado en la tenencia o no de

agta,htz, calefacción, senricios higiénicos y teléfono. Como puede observarse en la

tåbla 5, ambos tipos de hogares han mejorado, a lo largo de la década, en cada una

de las características consideradas. Así, por ejemplo, mient¡as en l98O

un

15% de

hogares sustentådos por ancianos no tenía ningún

tipo

de servicios higiénicos

y

un

7,596 no tenía agua corriente,

en

1990 estos porcentajes se han reducido I

I

y

6.5

puntos porcentuâles, respectivamente. En cuanto a las diferencias ent¡e ambos, hay

(11)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Míguez Cambios en Ias condiciones socioeconomicas...

@ TIEM-CEES EDICIONES IO

condiciones considerablemente inferiores que el resto; sin embargo, est¿s diferencias se han acortådo, aunque no eliminado,

en

1990.

Si se ordenan los hogares en frrnción de las condiciones de la vivienda

y

de la

composición

del

hogar,

las

peores condiciones se

encontradan

en los

hogares comPuestos Por un anciano solo, seguido de los hogares en los que el anciano vive con su cónyuge. A continuación, se situarían los hogares en los cuales el anciano es

el sustentador principal y vive con sus hiios. Finalmente, los mejor equipados serían

aquellos en

cuales

los hiios

son

los

sustentadores principales. Este ranking, que Pennanece en ambos periodos, no sólo pone de marrifiesto las diferencias en la rentâ

de los

diferentes

hogares,

sino también, las

diferencias generacionales

en

la percepción de las necesidades básicas.

3.

Moopro

EcoNorvrÉTRrco

En

el

modelo

que

exponemos

en

este

artículo, trat¿mos

de

analizat

el

comportamiento

de los ancianos cuando tienen que elegiró ent¡e dos alternativas mutuå.rnente exduyentes: vivi¡ solo o con otros ancianos

y

vivir

con sus hijos. Para ello, se utilizan como variables explicativas las características socio-económicas del

anciano

y

el

equipamiento

del

hogar,

y

como variable dependiente

la

elección realizada por cada anciano (véanse las definiciones de las variables en el cuadro

I

del

apéndice). Se explica

la

decisión

del

anciano

en términos

de probabilidad,

utilizando

un modelo de elección binariaT.

Consideramos

una

variable

latente para cada alternativa

que

puede interpret¿rse como la

utilidad

asociada a cada una de ellas, según es percibida

por

el anciano. Éste elegirá aquella opción que le reporte mayor

utilidad.

La variable endógena latente que definimos como

\'

puede explicarse a t¡avés de una frrnción

lineal en un coniunto de Kvariables exógenas

{

menos un

término

de perturbación.

El modelo, por tånto, tendrá la siguiente forma:

y.'

=

\Tc -

e,.

6 Aunque no

siempre se trata de una elección por parte del anciano, a efectos metodológicos no será relevante.

7

La diversidad de situaciones que se incluyen en cada una de las dos categorías de la variable

dependiente condujo a una estimación inicial de diferentes modelos multinomiales. Sin embargo,

los resultados most¡aron la imposibilidad de encont¡ar variables que permitieran discriminar

(12)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Míguez

Cambios en las condiciones socioeconomicas... @UEM4EES EDICIONES 1I

Se obtiene tura frrnción F que relaciona la variable latente con la observable,

de

tal

forma

que cuando

la

variable

latente

sobrepasa

un

determinado

nivel

se

observa un éxito en la segunda variable, y

un

fiacaso en caso contrario. Sin pérdida

de generalidad, se sitúa la fronæra que determina el paso de éxito a fracaso en O. Por

tånto,

Y,=F(Y.')=

I

si

Y,'=0

O

si

\'<O

Si

la

variable observable toma

valor

0

cuando elige

vivir

solo

o

con otros ancianos

y valor

I

cuando elige

vivir

con sus

hijor,

entonces podemos

definir

la probabilidad de respuesta o de elección como:

P,

=P(Y,

=

l/4 ) =P(Y,' =4to -

e.

>

0)

=P(e,=X,to) =F(4to)

o bien:

P(Y, =O/\)

=

I -P,

=

I -F(\to

)

donde F( ) se define como la firnción de dist¡ibución

de ei,

que supondremos

independiente de

{.

Nuest¡o modelo no está definido de forma única respecto al parámetro a:

P,=F(4to)

,

v

l.>0

T

-4

u )'

lo cual se soluciona imponiendo la rest¡icción de elegir

un

,1, de forma que la

varianza

dee.

sea conocida. Esto es,

\'=4'p+8i,

cor

E(e,)=O

y

V(e,)=oo,

para

(13)

P. Abad Romero - E. Rodrígrez Miguez Cambios en las condiciones socioeconomicas...

rO UEM4EES EDICIONES 12

P,

=F(4tP)

Llegados â este

punto

es preciso hacer

un

supuesto acerca de

la función

de

distribución

de

e..

Se supone que sigue una

distribución

logística, obteniendo un

modelo /agzt:

P(e<X)=F(X)=

"*PX

--(X<-I

+expX

Por

tanto,

la probabilidad de que el anciano decida

vivir

con sus hijos es:

P,

=P(e,<\tp)=

"*P

(

4rp

)

I

+

exp

(

4tp

) I

+

exp

(

-\tp

I

Se ha estimado el modelo

por

máxima verosimilituds, en consecuencia, las

estimaciones result¿ntes son consistentes

y

asintóticamente eficientes. Cuando en

el

modelo

se

incorporan

todas

las

categorías

de

cada variable,

existe multicolinealidåd exacta. De Ias distintas soluciones utilizadas en la literatura, se ha

procedido a

efectuar

una

paramet¡ización consistente

en

que

la

suma

de

los coeficientes asociados a todas las categorías de cada variable es cero.

El término

constånte se

interpreta

como una media común para todos los

ancianos.

Es

decir, realizando

la

transformación logística,

se obtendría

la

probabilidad media estimada de que

un

anciano viva con sus hijos.

Cuando

el

coeficiente asociado

a

una

categoría

no

es significativo,

se

interpreta que estå categoría no es relevante en la decisión del anciano. Si el signo del coeficiente es positivo indica que está correlacionado positivamente con nuestra variable dependiente, es deci¡, si el anciano pertenece a dicha categoría posee una

probabilidad por encima de la media de

vivir

con sus hijos.

En todos los cont¡astes de hipótesis de nuest¡os modelos de elección binaria

utilizaremos

el est¿dístico de contraste de razón de

verosimilitud

que se formula

como:

Àrn=2tg(p)-g(pR)l-,(],

donde

g(p)

y

g(pR)

denotan el logaritmo de la

I

(14)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Mígrez

Cambios en las condiciones socioeconomicas...

@ UEM.CEES EDICIONES 13

función de verosimilitud

evaluada

en el

vector

de

parámetros

estimado

sin restricciones

y

con restricciones, respectivamente fvéase Amemiya ( 198 I ) ].

4.

Rnsurrnoos

En esta sección se ery)oneny comentan los resultados más significativos de los

diferentes modelos estimados

tånto

para la EPF del 80-81 como para la del 90-91.

Se ha seleccionado como aproximación del nivel de renta el ingreso

individual

del

ancianoe.

Porúltimo,

dado que en 1990 existe la posibilidad de

inclui¡

la educación

del anciano como variable explicativa, se han realizado dos estimaciones con

y

sin

esta variable respectivamentero.

A.

En

el modelo binomial estimado

con datos de

la

EPF

del

8O-81 se

toman

como variables explicativas, además de

la

constante, aquellas que hacen referencia a las ca¡acte¡ísticas socio-económicas del anciano -ingresos, sexo

y

edad-,

y

las que reflejan las condiciones del hogar en el que vive -t¿maño del municipio, tipo de sen¡icios higiénicos del hogar, disponibilidad de teléfono,

tipo

de suministro

de agua y calefacción del hogar, así como régimen de tenencia

y

calificación legal de

la vivienda.

Los resultados de la estimación se eryonen en la tabla 6, donde se observa que

los coeficientes estimados de todas las variables explicativas excepto el sexo son

significativas. Este resultado es interesante porque

a

pesar

de

que

del

total

de

ancianos que viven solos, más de un 659ó son mujeres (véase tabla

2),

no se estima

un comportâmiento diferenciador entre sexos.

En cuanto a Ia interpret¿ción del resto de los resultados de la estimación, el término constânte positivo nos indic¿ una probabilidad por encima

del50%

de que trn anciano viva con sus hijos, en concreto, la probabilidad media estimada es 54oÂ. El coeficiente asociado a la variable ingresos del anciano tiene un signo negativo,

lo

cual indica que cuanto

mayores

son

sus

ingresos,

este anciano

tendrá

una

Se han realizado estimaciones semejantes utilizando ingresos

y

gastos totales del hogar,

obteniendo análogos resultados

9

r0

La EPF de 1980-81 sólo proporciona información sobre el nivel educativo del sustentador

(15)

P Abad Romero - E. Rodriguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas.

@ UEM.CEES EDICIONES 14

probabilidad mayor que la media de

vivir

solo. Como erâ de esperar, unos ingresos altos

facilitan

la independencia del anciano. También se observa que los ancianos

con edad entre 65

y

80 años tienen una probabilidad por encima de la media de

vivir solos, siendo ésta decreciente a medida que arxnenta su edad. Las causas que subyacen a este comportamiento es el deterioro ftsico de los ancianos a medida que avanza. su edad, produciéndose un incremento de sus necesidades asistenciales. Por

tånto,

deben estar en un hogar donde vivan personas más jóvenes.

En cuanto a las variables relacionadas con las características del

hogary

del

hábitat

se destacan los siguientes resultados: a) respecto al tamaño de municipio,

pertenecer a

ámbito

n-ral-definido

como los municipios con menos de 10.000 habitantes- tiene asociado un coeficiente positivo, que indica una probabilidad

por

encima

de

la

media

de

vivir

con los hijos.

Esto pone

en

evidencia

la

fuerte integración generacional que existía en los ámbitos rurales;

b)

cuando la vivienda

está en régimen de propiedad, la probabilidad de

vivir

con los hijos es superior a la

media. Ocurre

lo contrario

cuando la vivienda es cedida gratuitamente. Esto nos muestra

un

ámbito de actuación de las políticas sociales en este colectivo; c) si la vivienda comparte cuårto de baño, cårece de teléfono y de agua en general o de agua caliente en particular la probabilidad de

vivi¡

solo se sitúa por encima de la media; d) tener calefacción

colectiva

a lma probabilidad por encima de la media de

vivir

solo, mient¡as que no tener calefacción o que sea de eparatos móviles no

resulta relevante en la situación del anciano.

En general, los coeficientes de las diferentes categorías relacionadas con las

características del hogar presentån los signos esperados. Se obsewa una correlación

fuerte entre precariedad en las condiciones del hogar

y

hogar compuesto sólo por

ancianos.

B.

A

continuación,

se comentån

los

resultados de

la estimación de

dos modelos con los datos de

la

EPF 90-91. En el primero no incluimos la educación del anciano para comparar los resultados con el modelo anterior. En el segundo, se

estima

un

modelo

en el

cual

se

incluye

la

variable

educación contrastando su

relevancia.

Los resultados de la primera estimación, que se exPonen en la

tabla

7, son

semejantes a los obtenidos para el mismo modelo con datos del año 1980, salvo en

(16)

P. Abad Romero - E. Rodrígurez Míguez

C a mb ios en las condi c i one s soc ioeconómic as...

@ UEM-CEES EDICIONES 15

descriptivo-; b) los ingresos dejan de ser significativos en este modelo, indicando que la probabilidad de que un anciano viva con sus hijos es independiente de su nivel

de renta. En

este resultado

influyen

dos

efectos contfapuestos: unos mayores

ingresos

posibilitan

al anciano su independencia, pero también permite a sus hijos

una perrnanencia mayor en el hogar patemo motivado por un recrudecimiento de las perspectivas profesionales en los úhimos años; c) respecto a las características del

hogar, las categorías de

la

variable tamaño del municipio invierten su signo. Debido

a la reducción de las penpectivas profesionales en los municipios pequeños durante

la

década de los ochenta, los jóvenes tienden a emigrar a municipios con mayor

número de habitantes, lo que provoca una probabilidad por encima de la media de

que los ancianos residentes en municipios pequeños vivan solos;

d)

conviene resaltar

que las categodas de la variable calefacción que afectaban a la probabilidâd de que

el anciano viviera con sus hiios en el año 1980, dejan de ser relevantes, pasando a ser significativas aquellas que no lo eran. De modo que poseer calefacción

individual

con aparatos móviles sitúa Ia probabilidad de que el anciano viva solo por encima de la media.

Los resultados del modelo en el cual incluimos la educación se exponen en la

tabla 8.

La

inclusión

de la variable educación

no

modifica significativamente los

coeficientes estimados del modelo anterior,

lo

cual nos garantiza

la

robustez del

modelo.

Se

ha

aceptado

la

relevancia

de

la

variable

educación

utilizando

un

contraste de razón de

verosimilitud

[Amemþ

(

1980)],

tomando

la

decisión de

incluirla

en el modelo final.

Los coeficientes de las diferentes categorías de la variable educación muestran

los signos esperados: cuanto mayor es el nivel de educación del anciano mayor es la

probabilidad

de

vivir

solo. Existe una estrecha relación entre el

nivel cultural

del

anciano

y

su

capacidad para valerse

por

sí mismo en las actividades de la vida cotidiana, de ahí que sean estos ancianos los que poseen una mayor probabilidad

de

vivir

solos o con otros ancianos.

C.

Finalmente, resulta interesante reahzar

un

ejercicio de predicción sobre cuál es la

probabilidad

que tiene

un

anciano

de

vivir

con sus

hiios en

f 98O

y

en

1990.

Se calculan las probabilidades estimadas a

partir

de las especificaciones

de las tablas

6y

7. En ambos casos podemos distinguir 4.320 "ancianos

tipo".

Para

establecer una

limitación

a este elevado número, se presentan las probabilidades estimadas para los 'ancianos

tipo"

más representativos en la tabla 9.

(17)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Mígrez

Combios en las condiciones socioeconómicas... @ T'EM.CEES EDICIONES 16

tipo de ancianos

(Al)

vive en un hogar que se ha considerado "precario". Este hogar se caracteriza por ser cedido gratuitåmente, no tener servicios higiénicos,

ni

agua

caliente,

ni

calefacción,

ni

teléfono. El segundo

tipo

de ancianos

(42)

vive en un

hogar que se considera

'no

precario". Este hogar se posee en propiedad

y

tiene agua caliente, calefacción, teléfono

y

al menos un cuarto de baño. Para los ancianos

Al

y A2

se calcula

la

probabilidad

estimada de

vivir

con sus

hijos

condicionada al

tåmåño de municipio, a su edad

y

a su nivel de ingresos. En particular, pare ambas

encuestå.s, se ha calculado

la

probabilidad para ancianos de sexo masculino, que

viven en ámbitos nrrales y urbanos, para tres tramos de edad -entre 65

y 70,

entre

76

y

80,

y

mayores

de

85

años-,

y

para dos niveles de ingresos

-l

millóny

2

millones de pesetas const¿ntes de 1990. Los aspectos más interesantes se resurnen a

continuación:

a) la probabilidad estimada de

vivir

con sus hijos en ambos años para un anciano del tipo

Al

es claramente inferior a la estimada para un anciano del

tipo 42,

independientemente de los ingesos, la edad,

y

el ámbito en el que vive. Esto muest¡a que la probabilidad de que un anciano viva con sus hiios aumentå a medida que meiora el equipamiento del hogar en el que vive;

b)

respecto al tamaño del

municipio,

en

1980

la

probabilidad estimada de que el anciano

viva

con sus

hijos

es

inferior

cuando el

municipio

es urbano, a diferencia

de l99O

en que esta

probabilidad es

inferior

cuando el

muricipio

es

rural

c) la probabilidad de que el anciano

viva

con sus hijos aumentå con su edad en ambos periodos. Esto guarda relación con el empeoramiento de la salud del anciano a medida que envejece. Sin

embargo,

en I99O

se observa

una probabilidad

inferior

para

el tramo

de

edad intermedio. Este hedro refleia el retraso que en el efecto "nido vacío" se produce en

1990 con respecto

a

I98O;

d) en

1980 el aumento de los ingresos de un

millón

a

dos millones de pesetas increment¿ la probabilidad de

vivi¡

con los hijos. Este hecho

no se constata

en

1990, por ser est¿ variable no significativa.

5.

CoNcrusroNEs

En

este trabajo

nos

hemos aproximado

al

colectivo

de

ancianos preocupándonos principalmente de la composición de los hogares en que habitan.

Concretamente, hemos analizado en qué medida estå composición está relacionada

(18)

P. Abad Romero - E. Rodriguez Míguez

C a m b i os en las co nd ici ones soci oeconom i ca s...

@ UEM.CEES EDICIONES T7

de que un a.nciano viva solo se ha incrementado en gran cuantía, pasando del 460/o

al630/o.

En

ambos periodos, se

ha

puesto de

manifiesto

que los hogares formados

exclusivamente por ancianos se

identifican

con aquellos hogares

más

precarios

y

que el envejecimiento de los ancianos provoca

un

aumento de la probabilidad de

vivi¡

con su hijos.

Los cambios más importantes orperimentados en la década de los ochenta, tienen su origen en u.n contexto económico cambiante. Así, el incremento del paro

en

el

sector agrario

y

en

el

colectivo de los jóvenes ha

tenido

gran influencia en nuestros resultados. Por una parte,

vivir

en un

municipio

de tamaño reducido que

incrementaba

la probabilidad de

vivir

con sus hiios

en

1980, pasa a reducirla en 1990. Por ot¡a parte, se obsen¡a un retlaso en el efecto

"nido

vacío" en 1990.

Se han deæctado características diferenciadoras entre aquellos hogares en los

que conviven sólo ancianos

y

el resto. Estas características serán de

gan

utilidad

para analizar el

tipo

de prestaciones sociales que necesita el colectivo de ancianos,

según vivan solos o estén integrados en el hogar de sus hijos. El mantenimiento de

los ancianos solos en su hogar du¡ante el mayor tiempo posible, requiere programas

de ayrdas

encaminados a que sus hogares reúnan unas condiciones mínimas de

habitabilidad, accesibilidady adaptación a las discapacidades que elperimentâ este

colectivo. Las medidas instmmentadas para su consecución deben concretårse en diversos

tipos

de

ayrda

a

domicilio

(realización de tareas domesticas, asistencia médica y de enfermería, servicio de comidas

y

hospitalización a

domicilio),

ayrdas

técnicas para

promover

su

autonomía

funcional

y

estancias

temporales

en establecimientos residenciales. Por el contrario, la integración de los ancianos en el hogar de sus hijos requiere ayrdas financieras a las familias con ancianos a su cargo

y

acogidas temporales en otros núcleos familiares.

En

un

primer

momento, el objetivo

prioritario

de los programas de ayudas sociales

fue

el

internamiento de los

ancianos

en

grandes eståblecimientos. Sin

embargo,

la tónica

actual gira en

torno

a políticas de inserción cuyo

objetivo

es

facilitar

la permanencia del anciano en su propio hogar durante el mayor tiempo posible

y,

en su defecto,

facilitar

su incolporación en ot¡os núcleos familiares. En este contexto, los resultados de este estudio adquieren gran importancia.

Independientemente

del

tipo

de

convivencia

del

anciano,

el

análisis descriptivo pone de manifiesto la necesidad de políticas selectivas de redist¡ibución

de rentas a determinados segmentos del colectivo de ancianos que se encuentran en

(19)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Miguez

Cambios en las condiciones socioeconomicas... @ IJEM{EES EDICIONES 18

situación

económica

del

colectivo en su

coniunto,

se desmiente

la

necesidad de

políticas generalizadas.

Por

último,

la correlación positiva ent¡e edatl del anciano

y

probabilidad de

vivi¡ con sus hijos, se debe a que eståmos

utilizando

la edad como una variable proxi de una no disponible, la salud. Así, nuestro modelo nos estaría indicando cómo la

salud

condiciona

en

gran medida

la

pauta de comportamiento

estudiada. Para

contrastår estå hipótesis,

una

extensión lógica de este

trabajo

sería

recurrir

a la

Encuesta

Nacional

de Salud que proporciona detallada

información

tanto

de la salud objetiva como subietiva.

A

partir

de un profundo análisis de est¿s cuestiones podremos obtener la información necesaria para construir índices de bienest¿r de

(20)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas.

@ UEM-CEES EDICIONES T9

ApÉruucn

Cuadro

I

Definición

de las

variables dependiente

e

independientes

Ingresos monetarios totales del anciano (en

mill.

de ptas. Ingresos

Variables independientes :

Tipo

de agua de que dispone el hogar

AGUA

0

sin agua o sin agua caliente

AGUA

I

con agua caliente

AGUA

Calefacción

CALEF O

CALEF

I

CALEF 2

CALEF 3

no tiene

individual

con aparatos móviles

individual

con aparatos fijos central

CALEF

Tamaño del

municipio

de residencia

TMUN

0

hasta 10.000 habitantes

TMUN

I

más de 10.000 habitantes.

TMUN

Sen¡icios higiénicos en el hogar

SERHIG.

0

no tiene

SERHIG.

I

compartido o algún

tipo

de aseo

SERHIG.

2

al menos un cuarto de baño SERHIG

Variable dependiente:

Relación ent¡e el anciano

y

el

tipo

de hogar en el que vive.

Cuando en el hogar encontramos un anciano que vive solo (es sustentador

principal),

un anciano que

sustentå a su cónyrge no anciano

(<65

años), un

anciano que es sustentado por su cónyuge no anciano, una pareja de ancianos (por

tånto

es un anciano el sustentador

principal)

o un hogar en el que conviven solo ancianos

y

más de

I

(cuando son dos no son pareja).

Un

hogar con un anciano sustentador

principal

de

otros no ancianos, excepto su cónyrge con el cual puede

vivir

o no, o un anciano que vive en un hogar sustent¿do por no ancianos

distinto

de su cónyuge (puede

vivi¡

con éste o no)

I

(21)

P. Abad Romero - E. Rodrígrrez Míguez Cambios en Ias condiciones

socioeconomicas-@ UEM.CEES EDICIONES 20

Nivel

de estudios completådos

EDUC

0

analfabeto o sin estudios

EDUC

I

estudios primarios o medios

EDUC

estudios

EDUC

2

Teléfono

TELÉF. O

TELÉF.

I

no tiene

al menos un teléfono

Régimen de tenencia

y

TENCAL

O

TENCAL I

TENCAL

2

vivienda

te

CAL

cedida en propiedad

en arrendamiento

SEXO O

SEXO

I

varon

Tramos de edad

EDAD

O

EDAD I

EDAD

2

EDAD

3

EDAD

4

entre 65

y

70

ent¡e 71

y

75

entre 76

y

80 entre 81

y

85

mayor de 85

(22)

P. Abad Romero - E. Rodriguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas.

@ T'EM.CEES EDICIONES 2I

Tabla

I

Frecuencias obsen¡adas en ambas encuestas

Elaboración propia a partir de la EPF de l98O-81 y L99O-91

anctanos

no ancianos

e hog. con ancianos

e hog. sin ancianos

88.540

10.071

78.469

12.875

65.594

too

tt,4

88,ó

(l0o)

14,5 (16,4) 74,1 (83,6)

72.123

to.239

61.884

10.405

5r.479

IOO

14,2

85,8

(100)

L4,4 (16,8) 71,4 (83,2)

l{

fu

individuos

EPF

90-9t

Totøl %

%

EPF

80-8t

Total

l{

de hogarcs

hogares sin ancianos

hogares con ancianos

solo ancianos

23.971

16.558

7.4t3

2.751

4.662

too

69,1

30,9

(100)

l

l,5

(3 7, 1) 19,4 (62,9)

2r.155

13.818

7.337

3.

t63

4.t74

rco

ó5,3

34,7

(

too)

14,9 (43,1)

19,7 (56,9)

(23)

P. Abad Romero - E. Rodrígr.rez Míguez Cambios en Ias condiciones socioeconomicas...

@ UEM-CEES EDICIONES 22

Tabla

2

Frecuencias obsen¡adas en

la

composición

de

los

hogares

con

al

menos

un

anciano

propia a partir de de la EPF de 1980-81 y L99O-91

EPF 80-81

Total

% %

EPF

90-9t

Totøl

Total

øneíønrrs

hombre

mujer

ancíønos solo

hombre

mujer

anciano con cónJuge

hombre mujer

anoiano con otros øneiønos

hombre

muier

ønciano con ióvencs

(24)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Miguez

C amb ios en la s con d ic i ones soc i oeconom i cas...

@ T'EM.CEES EDICIONES 23

Tabla

3

Tipo

de

convivencia

en

función

de

la

edad (frecuencias

observadas)

6s -70 (4r,4) 7O-7s (2s,e) 7 s -80 (r 8,e) 8O-85(8,s)

h(44,e)

h(44,7)

h(4o,7)

h(37,r)

m(s5,1) m(55,3) m(se,3)

m(62,e)

>8515.2) h(34,8) m(ó5,2)

Total

(%)

Total

(%)

Total

(%)

Total (%) Total (%)

708(r7,0)

ee(24,8)

703(37,0) 4s6(s3,2) 319(óO,ó)

4.r73(tOO) 2.613(tOO) r.eO2(rOO) 8s7(tOO) s26(1OO)

408(e,8) 333(12,7) 272(t4,3)

r

r2(r3,1)

4r(7,8)

1.874(44,e)

r.r08(42,4) ó33(33,3) lós(1e,3)

80(r5,2)

1.r83(28,3)

523(20,O)

2e4(Ls,s)

r24(r4,s)

8ó(1ó,3)

65 -7O(4r,e) 70-7s (22,8) 7s -8O(r8,1) 80-8s (10,6) > 85(ó,s)

h(47,6) h(43,2) h(41,8)

h(37,3)

h(28,4)

m(s2,3) m(só,8) m(58,2)

m(62,7)

m(7r,6)

Total

(%)

Total

(%)

Total

(%)

Total

(%)

Total (%)

4.2e3(rOO) 2.336(100) 1.8s1(tOO) t.OSe(IOO) 670(100)

437(rO,2) 35e(1s,4)

32eQ7,7)

183(ló,8)

e0(13,4) r.877(4s,7) r.078(46,r) 7sO(4O,s)

sre(2e,s)

123(18,41

r.507(35,1)

s43(23,2)

3t7(r7,r)

172(15,8) r32(re,7"

472(rr,O\ 3só(1s,2)

4s6(24,6)

4ls(38,I)

32s(48,s1

Total (l0O) h(42,e)

m(57,1)

Total (%)

to.o7t(roo)

1. 1óó( 1 r,ó)

3.8óO(38,3)

2.2rO(2r,e)

2.83s(28,2)

Total (l0O)

h(43,2) m(56,8)

Totat (%)

to.23e(too)

r.3e7(13,6)

4.t47(4O,s)

2.67r(26,r)

2.O24(r9,8)

Total arcianos

solos

con otros ancian.

con jóvenes (anc.

sustentador ppal)

con jóvenes (jov.

sustentador ppal)

Total øncianos

solos

con otros ancian.

con jóvenes (anc.

sustentador ppal.)

con jóvenes (jov. sustentador ppal.)

EPF 90-91

Edad del anciano (% del total) (9ó de hombres)

(% de muieres)

EPF 80-81

Edad del anciano (% del total)

(9ó de hombres) (% de mujeres)

(25)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas.

Tabla

4

Ingresos

medios

en pesetas

corrientes (para

la

muestra completa)

Elaboración propia a partir de 1980-81 y l99O-91

Tabla

5

Equipamiento del

hogar

(frecuencias observadas para

la

muestra

EPF

90-9r

EPF 80-81

Ingresos m¿díos dc los que ingrcsøn

jóvenes

ancianos

%o ancianos que no ingresan

Ingresos m¿dios equivølentes dcl hogar joven sustentador ppal.

anciano sustentador ppal.

1.O45.975

934.242

15,296

905.72r

840.

r93

452.837

278.821

25o/o

30t.2t4

2ó 1.831 Hog. joven sust.ppal (%)

98,7 1,3 99,7 0,3 88,4 11,ó 76,5 23,5

Hog. anciano

sust.ppal (%)

96,3 3,7 99,O 1,0 8ó,0 t4,o 71,9 28,1 Hog. joven sust.ppal (%)

94,6 5,4 96,9 3,1 41,0 59,O 52,O 48,0 Hog. anciano

sust.ppal (9ó)

84,8 15,2 92,5 7,5 27,1 72,9 36,4 63,6

EPF 90-er

EPF 1980-8r

Servicios higiénicos

.

tiene

.

no tiene

Agua

.

tiene

.

no tiene Calefacción

.

tiene

.

no tiene

Teléfono

.

tiene

.

no tiene

(26)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Mguez

Cambios en las condiciones socioeconomicas... @ UEM.CEES EDICIONES 25

Tabla

6

Resultados

de

la estimación del

modero

binomial

EpF

g0-gl.

Los

coeficientes son

obtenidos

respecto a

la elección

de

vivir

con

sus

hiios

Variables Coeficiente Desv. típica Estadís. "t"

Constante o.L760 o.o5765 3.053

Ingresos -o.7900 0.r200 -ó.óo5

TMLIN O

TMLIN I

SERHIG. O

SERHIG. I

SERHIG.2

AGUA O

AGUA I

0.0458 -0.o458

-o.o45 t

-0.3083 0.3534 -o.2479 o.2479 -0.000r -0.0094 0.1599 -0.1505 0.1ó84 -0.041I -o.1273 -0.01ó9 0.oló9 -0.5889 -0.5450 -o.1796 o.4439 o.8696 -o.2202 o.2202 o.0246 o.0246 o.0491 o.0427 0.0403 o.0293 0.0293 0.0410 0.0505 o.o&7 0.0ó85 0.0350 o.0444 0.0543 o.0234 o.0234 0.0395 o.4892 o.o477 o.0662 0.0883 o.o256 o.o256 1.8ó3 -1.8ó3 -0.919 -7.216 8.760 -8.463 8.4ó3 -0.003 -0. t8ó 2.473 -2.t98 4.8r2 -o.923 -2.344 -o.722 o.722 -14.897

-l.t

14 -3.7& 6.704

9.852

-8.602 8.602

TENCAL O

TENCAL I

TENCAL 2

SEXO O

SEXO I

CALEF O

CALEF 1

CALEF 2

CALEF 3

EDAD O

EDAD I

EDAD 2

EDAD 3

EDAD 4

TELÉF. O

TELÉF. I

LOG VER : -6426.825

(27)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas...

@ UEM4EES EDICIONES 26

Tabla

7

Resultados

de

la estimación

del

modelo binomial

EPF 9O-9L

sin

variable

estudios. Los coeficientes

son

obtenidos

respecto a

la

elección de

vivir

con sus

hiios

Variables Coeficientes Desv. típica Estadíst.

t

Constante

Ingresos

TMUN O

TMUN I

SERHIG. O

SERHIG. I

SERHIG.2

AGUA O

AGUA I

CALEF O

CALEF I

CALEF 2

CALEF 3

TENCALO

TENCAL I

TENCAL 2

SEXO O

SEXO 1

EDAD O

EDAD I

EDAD 2

EDAD 3

EDAD 4

-0.5353 -o.oo24 -o.0449 o.0449 o.2587 -o.4L78 0.r591 -o.2672 o.2672 o.t744 -0.1780 -o.o2t4 0.0250 o.2796 -o.o473 -o.2324 -0.0141 0.ol4t -0.2031 -o.4923

-0.3 r83 o.2289 o.7848 0.0óóo 0.004ó o.0226 o.0226 o.0926 o.o757 o.oó14 0.0435 0.0435 0.0491 0.0344 0.043ó o.0590

-8. I t2

-0.51 I

-1.990 t.990

2.793

-5.5 r8

2.593 -6.t44 6.144 3.553 -5.180 -0.490 o.425 6.747 -0.885 -3.449 -o.682 o.682 -5.747 -5.080 -7.O82 4.194

t t.152

o.o4t4 0.0534 o.0674 o.0207 o.0207 0,0353 0.0970 o.0449 0.054ó o.o704

TELÉF.O

-0.1039

0.026r

-3.974

TELÉF.

I

0.1039

0.0261

3.974

(28)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas...

@ TIEM.CEES EDICIONES 27

Tabla

8

Resultados

de

la estimación del

modelo

binomial

EPF

90-91con variable

estudios.

Los

coeficientes son

obtenidos

respecto a

la

elección

de

vivir

con

sus

hiios

Variables

Coeficientes

Desv. típica Estadís.

t

Constante -0.431 0.070r -9.t70

Ingresos -0.0020 o.oo32 -0.ó31

CALEF O

CALEF I CALEF 2

CALEF 3

TMUN O

TMLIN I

SERHIG. O

SERT{IG. I

SERHIG.2

AGUAO

AGUA I

-0.0594 0.o594 o.2547 -0.4195

o.t&9

-o.277r o.2771 0.1338 -0.2138 0.0010 o.o79l o.2753 0.0190 -o.2563 0.004ó -0.004ó -o.t734 -o.4818 -o.3241 o.2t57 0.7ó35 -0.1320 0.1320 o.0227 o.0227 o.0927 0.0758 0.0ó14 0.0436 0.043ó o.0496 0.0343 o.0439 0.0599 0.041ó 0.0538 o.o677 0.02r0 0.0210 0.0357 0.0982 0.0451 0.0548 0.0706 0.02ó5 0.02ó5 -2.611 2.611 2.749 -5.535 2.683 -6.357 6.357 2.697 -6.236 0.023 1.320 6.625 -0:353 -3.788 0.2r8 -0.218 -4.854 -4.909 -7.t89 3.939 10.81I -4.976 4.976

TENCAL O

TENCAL I

TENCAL 2

SEXO O

SEXO I

EDAD O

EDAD I

EDAD 2

EDAD 3

EDAD 4

TELÉF. O

TELÉF. I

EDUC

0

0.2318

0.0378

6.128

EDUC

I

-0.0387

0.035ó

-1.O8ó

EDUC

2

-0.1931

0.0582

-3.32r

(29)

P. Abad Romero - E. Rodríguez Míguez Cambios en los condiciones socioeconomicas...

Tabla

9

Probabilidades

estimadas

de

que el anciano

viva

con sus

hiios

para 48

"ancianos

tipo"

con

la

EPF

del

80-81

y

con

la

de 9O-91

NOTA I^as probabilidades se han Para tipos ancianos que se denotan por

Al

y ,L2. El anciano de tipo

Al

vive en un hogar tienen la siguiente combinación de categoías:

t€.higo, aguaO, calefO, tencal3, telefo. El hogar del anciano A2 tiene serhig2, agual, calef2, tencalO

y telefl.

2

mill.

I

mill.

tmun0 tmunl

tmunO

tmunl

o.27 o.25 0.50 0.50 o.47 o.73 o.29 o.27 0.53 o.52 o.49 o.74 o.27 o.25 0.50 0.50 o.47 0.73 o.29 o.27 0.53 o.52 o.49 o.74

EPF

90-9t

2

mill.

EPF 80-81

I

mill.

tmuno tmunl tmuno

tmunl

o.2r

o.29 0.53

0.6I

o.7

|

0.87 o.20 o.27 0.51 0.59 o.69 0.86

0.

l6

(30)

P. Abad Romero - E. Rodrígrez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas...

(o ITEM.CEES EDICIONES 29

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(31)

P. Abad Romero - E. Roddguez Míguez Cambios en las condiciones socioeconomicas...

OUEM.CEES EDICIONES 30

Nores

DEL LECToR

Notas

(32)

UNIVERSIDAD

EUROPEA.CEES

SERIE

<DOCUN{ENTOS DE TRABAIOU

rfruros

PUBLICADoS

3 / 96. S. A. Loppz NAvIA,

b

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(Depto. de Fundamentos del Análisis Econô

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2l

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6 / 97. N. Sn¡.¡ Eu¡rnruo, I¡s detechos

defúe-dad en el Neoinstitucionalismo (Dqto. de Ft¡n-damentos del Análisis Económico)

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delpriner catedráticn ile F¡nnomía Polítiu del

Ate-neo Español de 7820: Casimiro ilc Ormx y RÁoago

(Depo. de Fundamenbsdel Análisis Económico)

2lgï.P.Asno RoMERo YE. RoDRfcuEz MIcuEz,

Cø¡ttbios en bs condicianæ *ciæættotttiüs de l4 tet'

ærø

dd

en Espña ìlurante ls ¡leuda dc los ochenta

(33)

Referencias

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