Ludwig Wittgenstein y Francisco Varela - los conceptos de expresión y enacción
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(2) Tabla de Contenidos Lista de Figuras.....................................................................................................................i Resumen..............................................................................................................................ii Expresión.............................................................................................................................3 Modo de actuar de Wittgenstein..............................................................................6 Forma de pensar, la lógica que expresa Wittgenstein..............................................8 Wittgenstein denuncia el “Ansia de Generalidad” que expresa la filosofía.........................................................................................................8 Posición de Wittgenstein frente al “Ansia de Generalidad” expresada por la. filosofía...............................................................................................10. Forma de pensar expresada por Wittgenstein y el tema del “significado de las palabras del lenguaje humano”.............................................................13 Recorrido por la geografía que describimos con nuestras explicaciones acerca del significado de las palabras ¿en dónde buscamos la vida del signo?......................14 Reorientación expresada en las aclaraciones que hace Wittgenstein.....................19 Síntesis de lo dicho hasta el momento...................................................................23 Proyección..............................................................................................................24 El significado de las palabras: Wittgenstein, la alternativa de la expresión llana........................................................................................................................30 Primera conclusión central presentada por esta tesis.............................................36 Segunda conclusión central presentada por esta tesis............................................36 Primera derivación principal que esta tesis realiza con respecto a lo expresado por Wittgenstein...........................................................................................................37.
(3) Segunda derivación principal de esta tesis con respecto a lo expresado por Wittgenstein...........................................................................................................39 Tercera conclusión central presentada por esta tesis..............................................39 Primera derivación secundaria que hace esta tesis con respecto a lo expresado por Wittgenstein...........................................................................................................40 Segunda derivación secundaria que hace esta tesis con respecto a lo expresado por Wittgenstein...........................................................................................................41 Tercera derivación principal de esta tesis con respecto a lo expresado por Wittgenstein...........................................................................................................42 Mención relacionada con lo dicho hasta el momento............................................43 Enacción.............................................................................................................................44 Mención acerca del contenido del libro de “De Cuerpo Presente”........................45 Visión de las ciencias cognitivas expuesta por los autores de “De Cuerpo Presente”................................................................................................................46 Exposición. del. enfoque. enactivo. como. parte. de. las. ciencias. cognitivas...............................................................................................................49 Cognitivismo..............................................................................................50 Propiedades emergentes , o, conexionismo................................................55 Enfoque enactivo........................................................................................61 Idea de representación....................................................................63 ¿Qué. ha. sucedido,. recientemente,. en. las. ciencias. cognitivas?......................................................................................69 Una. nueva. forma. de. comprensión:. El. enfoque. enactivo...........................................................................................71.
(4) Alternativa:. “La. cognición. como. acción. corporizada”...................................................................................88 Discusión..........................................................................................................................110 Primera conclusión...............................................................................................111 Segunda conclusión: Mundos sin fundamentos...................................................119 Referencias.......................................................................................................................126 Anexo A...........................................................................................................................127 Anexo B...........................................................................................................................133.
(5) i Lista de Figuras Figura 1. Construcción de un autómata celular simple........................................... 72 Figura 2. Modelos cooperativos emergentes (“atractores”) en los autómatas celulares................................................................................................................ 74 Figura 3. Bittorio en una sopa aleatoria de unos y ceros......................................... 81 Figura 4. Un Bittorio de regla = 1001000, que sólo escoge secuencias impares de perturbaciones....................................................................................................... 83 Figura 5. Un Bittorio sensible a una secuencia de perturbaciones dobles................84.
(6) ii Resumen Esta tesis presenta y discute dos ideas relevantes para el estudio de los fenómenos cognitivos. Por una parte, se expone la idea de “expresión” utilizada por el filósofo Ludwig Wittgenstein. Por otra parte, se presenta el concepto de “enacción” elaborado por el biólogo, neurocientífico Francisco Varela. Las fuentes centrales de esta tesis son el “Cuaderno Azul”, escrito por Ludwig Wittgenstein, y el libro “De Cuerpo Presente” escrito por Francisco Varela en cooperación con el filósofo Evan Thompson y la psicóloga cognitiva Eleanor Rosch. En esta tesis se realiza por lo tanto un trabajo conceptual. No se desarrolla un proyecto investigativo. Las ideas presentadas en esta tesis ponen en el centro de la atención de nuestras preocupaciones acerca de los fenómenos cognitivos, la realización o el ocurrir concreto de una forma de vida en el mundo en tanto como elemento clave en el surgimiento y sostenimiento del sentido y el conocimiento. En el Cuaderno Azul Wittgenstein expone los elementos de una investigación gramatical1 de expresiones como “pensar”, “referirse a”, “interpretar”, “significar”, etc. Esta investigación aclara que no tiene sentido hablar de un proceso de pensar independiente del proceso de expresar un pensamiento y el cual se realizaría en un medio insólito o extraño. En otras palabras, no tiene sentido decir que el significar una palabra o el pensar se realiza antes, en paralelo, o después de la expresión concreta del pensamiento o del uso de una palabra. Por su parte, Francisco Varela revalora la idea de sistema en las ciencias cognitivas y con esta revaloración distingue a los sistemas vivos como caracterizados por la autonomía de sus proceso acoplados a un ámbito más amplio de acontecimientos. Un sistema vivo así definido no.
(7) iii representa un mundo que se puede especificar antes de la actividad autónoma del organismo en el mundo, más bien el sistema vivo pone en acto la emergencia (enacción) de una mente y un mundo a partir de las acciones que este ser realiza en su entorno. El organismo hace parte concreta y activa de las emergencias que tienen lugar en el mundo natural, el punto central aquí es asumir que existen cualidades radicalmente emergentes entre las que se incluye la “cognición de un mundo”, fenómeno que no se puede especificar antes del surgimiento del mundo biológico. Esta tesis concluye mostrando que las ideas que se eligieron exponer desvirtúan el uso de la distinción subjetivo/ objetivo para juzgar el mundo vivido o la expresión llana de un organismo. Y además, ponen en relieve que el organismo no hace uso de puntos de referencia fijos y pre-dados a la realización o expresión concreta de su forma de vida en el mundo: fundamentos que guíen la acción.. 1. Es decir, una investigación acerca del uso de las palabras..
(8) Expresión y enacción 1 El objetivo de esta tesis es exponer y discutir dos ideas, ambas relevantes para el estudio de los fenómenos cognitivos. Estas son: la idea de expresión utilizada por el filósofo Ludwig Wittgenstein, y la idea de enacción propuesta por el biólogo, neurocientífico Francisco Varela. Para realizar este objetivo esta tesis se basa exclusivamente en dos textos: el libro titulado, “De Cuerpo Presente. Las ciencias cognitivas y la experiencia humana”, escrito por Francisco Varela en cooperación con el filósofo Evan Thompson, y la psicóloga cognitiva Eleanor Rosch; y, el “Cuaderno Azul”, escrito por el filósofo Ludwig Wittgenstein. En esta tesis se realiza entonces una actividad conceptual, la exposición y discusión de las ideas arriba mencionadas. Por lo tanto, se debe tener en cuenta que a continuación se encontrará una tesis teórica, no un proyecto investigativo. Las razones por las cuales se exponen las ideas elegidas se irán descubriendo con el desarrollo de esta tesis. Sin embargo, por el momento, se introduce al lector anotando que las ideas escogidas representan alternativas para definir el estudio de los fenómenos cognitivos, las cuales expresan posibilidades diferentes a las articuladas por los marcos teóricos dominantes que funcionan actualmente en las ciencias cognitivas. A grandes rasgos estas alternativas expresan los siguientes argumentos. La comprensión de la cognición se debe buscar en el acontecer, el ocurrir, el realizarse de un organismo, en tanto como forma de vida en un mundo. Con esta frase general esta tesis quiere expresar dos argumentos centrales. Primero, que la cognición es un proceso que tiene lugar en el momento en el que un organismo se expresa. En otras palabras, la cognición no es un mecanismo o proceso que sucede o tiene lugar antes, en paralelo o después de la expresión del organismo del que se dice es cognitivo (este es el concepto.
(9) Expresión y enacción 2 de expresión). Segundo, que la expresión de un organismo es el acontecimiento de un mundo. Es decir, el mundo y la forma de vida acontecen, se realizan con-juntamente: en este sentido “la cognición no es la representación de un mundo pre–dado por una mente pre-dada sino más bien la puesta en obra de un mundo y una mente a partir de una historia de la variedad de acciones que un ser realiza en el mundo [este es el concepto de enacción].” (Varela et al., 1997, p. 33 –34). El estado de cosas expresado con estas ideas es diferente al que usualmente expresamos con nuestras explicaciones acerca de la cognición y el mundo que decimos se conoce. Estas ideas pueden parecer un tanto confusas. Es pues objetivo de esta tesis explicarlas claramente. Cabe anotar que, debido a que esta tesis presenta las ideas expresadas por dos autores distintos, que trabajaron en contextos diferentes (filosofía por una parte, y ciencias naturales por otra parte), se advierte al lector que a continuación encontrará dos tipos distintos de discusión. Y, además, se resalta que parte del objetivo de esta tesis es articular las dos ideas que se escogieron presentar sin mezclarlas indiscriminadamente y sin transgredir el contexto en el que se expresaron. En este sentido, e introduciendo al lector, esta tesis afirma que ambas ideas siguen lógicas muy similares, que expresan una intuición común por parte de los autores que las usaron; a saber: comenzar a pensar y vivir en mundos sin fundamentos: sin la necesidad de hacer uso de puntos de referencia absolutos, fijos y pre-dados en nuestro actuar con sentido en el mundo. De inmediato damos inicio a la labor que nos ocupa..
(10) Expresión y enacción 3 Expresión Como se mencionó arriba la idea de expresión es usada por el filósofo Ludwig Wittgenstein. Se inicia esta sección de la tesis con una breve introducción a la obra de este filósofo. Ludwig Wittgenstein fue un filósofo austriaco que vivió durante la primera mitad del siglo XX (1889 –1951). Su obra se puede dividir en dos periodos, conocidos como “el Primer y el Segundo Wittgenstein”. El primer periodo está conformado en esencia por la obra el Tractatus Lógico -Philosophicus, 1921. Mientras que el Segundo Wittgenstein está compuesto por trabajos posteriores como son el Cuaderno Azul y Marrón, Sobre la Certeza, e Investigaciones Filosóficas. Hay que destacar que el contenido de los dos periodos es radicalmente distinto el uno del otro: Luego de haber concluido el Tractatus, Wittgenstein abandonó la filosofía durante una década. En 1929 regresó a Cambridge y reanudó su trabajo. Los primeros años los dedicó a desmantelar la filosofía del Tractatus, en la que ahora veía graves defectos, y a sustituirla por un punto de vista diametralmente opuesto. (Hacker,. 1998, p. 8).. En el Tractatus Lógico –Philosophicus Wittgenstein elaboró principalmente los siguientes temas: ...la naturaleza general de la representación, los límites del pensamiento y del lenguaje, el carácter de la necesidad lógica y de las proposiciones de la lógica. Su mayor logro fue la elucidación de las verdades de la lógica, no como las leyes más generales del pensamiento (como eran comúnmente concebidas) o como las verdades más generales acerca del universo (como sostuvo Russell), sino más bien como tautologías, que son verdaderas independientemente de lo que ocurra y que no dicen nada en absoluto, aunque constituyen formas de prueba. El libro fue la principal inspiración para el Círculo de Viena, grupo que dio origen al movimiento que se conoce como “positivismo lógico”, que floreció durante el periodo de entreguerra. Fue también la.
(11) Expresión y enacción 4 influencia más importante sobre la escuela analítica de Cambridge en los años veinte y treinta. El Tractatus engendró el “giro lingüístico” característico de la filosofía analítica del siglo XX, al orientar la investigación y la metodología filosóficas hacia el estudio de la lógica de nuestro lenguaje y su uso. (Hacker,. 1998, p. 7 –8).. Por otro lado, el periodo conocido como el Segundo Wittgenstein expresó una posición nueva en relación con lo escrito en el Tractatus. En este segundo periodo Wittgenstein, presentó. una. concepción. revolucionaria. de. la. filosofía,. una. aproximación. completamente nueva a la filosofía del lenguaje y una muy original filosofía de la mente. Junto a esto, trabajó extensamente sobre la filosofía de las matemáticas, área en la cual los resultados a los que llegó fueron no menos radicales que en otras áreas de la filosofía sobre las cuales también escribió. (Hacker,. 1998, p. 8).. Esta tesis se basa en lo que se conoce como el Segundo Wittgenstein, centrándose específicamente en el Cuaderno Azul. Teniendo en cuenta esto último esta tesis afirma que lo que éste filósofo expresó con su trabajo fue básicamente un modo de hacer las cosas y una forma de pensar. Este modo de actuar y esta forma de pensar expresan una reorientación de la manera en como se pueden abordar y tratar las cuestiones filosóficas. El punto central de esta reorientación se puede resumir, en muy grandes líneas, de la siguiente manera: Wittgenstein busca orientar nuestra atención hacia lo que hacemos nosotros en cada caso particular en el que nos encontramos “filosofando”, a saber: nos encontramos usando palabras (y de una manera muy particular). En esta medida, la reorientación que expresa Wittgenstein se dirige a la investigación del uso que hacemos de las palabras en cada caso particular en el que estas son usadas, y de ser necesario, buscar evidenciar las confusiones conceptuales en las que podemos caer, encontrando la manera de aclararlas..
(12) Expresión y enacción 5 El modo de actuar de Wittgenstein no tiene como objetivo encontrar la verdadera definición de las palabra que nos inquietan, sino más bien describir y evidenciar el uso que podemos hacer nosotros de esas palabras estudiando los casos particulares (concretos) en los que se usa una palabra. Se puede hablar del trabajo de Wittgenstein como de una investigación gramatical, y esto en el sentido de que el modo de actuar de Wittgenstein se centra en nuestras expresiones lingüísticas como tal. Vale la pena resaltar aquí que en el Cuaderno Azul Wittgenstein habla de lo que él hace en sus investigaciones como de “uno de los descendientes” de la filosofía (Wittgenstein, 1998, p. 57). En resumidas cuentas, Wittgenstein aborda nuestras inquietudes filosóficas centrándose de entrada en nuestras expresiones lingüísticas, en nuestro uso de las palabras, porque usando palabras es lo que primariamente nos encontramos haciendo al filosofar. Si nos encontramos usando palabras, entonces Wittgenstein no pretende comenzar el camino de sus indagaciones más allá del uso de las palabras. Cabe anotar que una de las maneras en como se expresa la filosofía tradicional (entre otras prácticas) es usando una combinación particular de palabras como principio de su acción, a saber: las palabras se comienzan a ordenar en el discurso filosófico usando una expresión interrogativa del tipo, ¿qué es un [sustantivo]? El principio del actuar de Wittgenstein es diferente. Esta tesis toma seriamente la afirmación de Wittgenstein que expresa que su modo de actuar representa una práctica filosófica nueva. Y esta tesis afirma que esto es así porque Wittgenstein lleva a cabo una manera diferente de razonar (usar palabras), la cual expresa una evolución concreta: reconoce y asume la reflexividad que expresamos los humanos al actuar con palabras, y esto quiere decir simplemente que en su actuar.
(13) Expresión y enacción 6 Wittgenstein tiene en cuenta que las palabras se usan junto a más palabras y que sólo de esta manera tiene sentido comenzar a hablar acerca del significado de una palabra. En esta dirección Wittgenstein expresa: “La filosofía, tal como nosotros utilizamos la palabra, es una lucha contra la fascinación que ejercen sobre nosotros las formas de expresión.” (Wittgenstein, 1998, p. 56). 1. Modo de actuar de Wittgenstein Wittgenstein comienza el Cuaderno Azul de la siguiente manera. De entrada él plantea la pregunta, “¿QUÉ es el significado de una palabra?” (Wittgenstein, 1998, p. 27). Con la exposición de la manera en como este filósofo maneja esta pregunta comenzamos nuestra presentación de su trabajo. Observemos. Podemos decir que esta es una pregunta que nos puede parecer muy natural realizar, sin embargo, Wittgenstein nos invita a ser cautelosos con nuestras formas de expresión porque nos pueden llevar a confusiones. Él nos sugiere que reformulemos nuestra inquietud para evitarnos la tentación que puede surgir cuando, al vernos con un sustantivo entre las manos (la palabra “significado”), nos obliguemos a tener que ir a buscar una cosa u objeto que le corresponda (Wittgenstein, 1998, p. 27). En lugar de formular esta clase de preguntas Wittgenstein nos aconseja hacernos preguntas como, “¿qué es una explicación del significado de una palabra?; ¿a qué se parece la explicación de una palabra?” (Wittgenstein, 1998, p. 27). Y de este consejo Wittgenstein dice cosas como: “La forma en que esta pregunta nos ayuda es análoga a la forma en que la pregunta “¿cómo medimos una longitud?” nos ayuda a comprender el. 1. Esta tesis afirma que lo que se dice en esta cita, en sentido estricto, aplica para todo el que use palabras (por más de que se encuentre haciendo una de las actividades que nosotros llamamos empíricas)..
(14) Expresión y enacción 7 problema de “¿qué es longitud?” (Wittgenstein, 1998, p. 27). Es evidente que lo que digamos acerca de “cómo medimos una longitud” nos enseñará algo acerca del significado de la palabra “longitud”. Pues bien, esta es la manera en como Wittgenstein aborda o encara la pregunta con la que comienza su Cuaderno. Análogamente, se podría decir que, si la pregunta con la que Wittgenstein hubiera comenzado su Cuaderno hubiera sido la pregunta “¿qué es longitud?”, él no hubiera buscado dar una definición de la palabra “longitud”, sino que en lugar de esto su modo de actuar hubiera sido el de formular una pregunta del estilo “¿cómo medimos una longitud?” y hubiera comenzado a describir ejemplos concretos en los que se puede decir “medimos una longitud”. Lo anterior expresa la actitud y el modo de actuar de Wittgenstein. En lugar de buscar una definición, el primer paso que da este filósofo es el de girar hacia lo que hacemos nosotros con las palabras, por ejemplo, observar casos en los que podemos usar las expresiones “medir una longitud” o “explicar el significado de una palabra”. Y este giro lo hace antes de que nos sintamos tentados a decir cualquier cosa acerca de la cuestión que nos interesa, antes de que se exprese nuestra “ansia por una definición”. Vale la pena anotar que quizás este giro que hace Wittgenstein representa gran parte de la dificultad que muchas personas podemos tener al leer a este filósofo. Esto se debe a que él no está nunca buscando dar la definición de las “palabras” que aborda (lo cual es lo que uno esperaría o desearía), en lugar de esto Wittgenstein simplemente discute distintos casos concretos en los que usamos las “palabras” sobre las cuales nos cuestionamos en nuestras discusiones. Pero Wittgenstein no sigue este modo de actuar porque sí, este modo de actuar expresa una lógica..
(15) Expresión y enacción 8. Forma de pensar, la lógica que expresa Wittgesntein La mejor manera de apreciar la forma de pensar de Wittgenstein es leyendo sus libros, percibiendo directamente su modo particular de actuar. Sin embargo, a continuación se presentan algunos elementos que pueden servir como guías. para. abordar la forma de pensar que expresa este filósofo con su trabajo. Estos elementos son: 1. Wittgenstein denuncia el “Ansia de Generalidad” que expresa la filosofía. 2. Posición de Wittgenstein frente al “Ansia de Generalidad” expresada por la filosofía. 3. Forma de pensar expresada por Wittgenstein y el tema del “significado de las palabras del lenguaje humano”.. Wittgenstein denuncia el “Ansia de Generalidad” que expresa la filosofía Wittgenstein cuestiona la actitud de la filosofía que él denomina “Ansia de Generalidad” o “La Actitud Despectiva Hacia el Caso Particular” (Wittgenstein, 1998, p. 45- 46). Como su nombre lo indica es una actitud que tiende a sobrevalorar lo general y a despreciar lo particular. En el Cuaderno Azul Wittgenstein describe parcialmente el porqué de esta actitud (Wittgenstein, 1998, p. 45- 49). Esta tesis resalta una de las razones que da Wittgenstein a este respecto porque esta razón en particular sirve para comprender la lógica que expresa este filósofo. En grandes líneas, se puede decir que la actitud de la filosofía supone que tiene que existir algo general que siempre este presente en cualquiera y en todos los casos particulares observados. El punto a tener en cuenta es que con esta actitud se expresa un énfasis casi que exclusivo sobre lo que puede ser.
(16) Expresión y enacción 9 común a los casos particulares que se observan. Wittgenstein dice lo siguiente hablando de estas cuestiones. Este ansia de generalidad es el resultado de cierto número de tendencias conectadas con algunas confusiones filosóficas. Hay a). la tendencia a buscar algo común a todas las entidades que usualmente. incluimos bajo un término general. Tenemos tendencia a pensar que tiene que haber algo común, digamos a todos los juegos, y que esta propiedad común es la justificación de que se aplique el término general “juego” a los distintos juegos; ya que los juegos forman una familia, cuyos miembros tienen aires de familia.. (Wittgenstein, 1998, p. 45).. Se podría llegar a decir entonces que con la actitud expresada por la filosofía, antes que la apreciación de los “hechos lingüísticos” (las combinaciones de palabras que tenemos frente a nosotros), se encuentra un énfasis sobre un modelo de explicación particular: el tener que encontrar lo común, lo general, la ley de los “hechos” (pareceríamos pensar que sólo así se puede fundar nuestra comprensión). Desde este estado de cosas la actitud filosófica nos lleva a buscar y a hacer “generalizaciones”: en el intento de capturar lo que es común, general, en otras palabras, lo más esencial que el caso concreto y particular que tenemos frente a nosotros. En este sentido se habla de “Ansia de Generalidad”. Evidentemente el “Caso Particular” adquiere una posición muy “reducida” ante esta actitud: sólo parece relevante en la medida en que nos sirva para revelar algo que pensamos “más básico y completo”..
(17) Expresión y enacción 10 Posición de Wittgenstein frente al “Ansia de Generalidad” expresada por la filosofía Wittgenstein parte de un modo de pensar y hacer las cosas que contrasta radicalmente con el pensamiento y la actitud de la filosofía 2 . En lugar de tener toda la atención dirigida por el “ansia de generalidad” la actitud que expresa Wittgenstein se inspira en un estado de cosas diferente, el cual puede abordarse con el siguiente diagrama: LO GENERAL/LO COMÚN (lo similar. vs. vs.. LO PARTICULAR/LO NO COMÚN la diferencia). Wittgenstein: para él ambas instancias están en el mismo plano de importancia, revalora así la relación diferencia/similitud: esto lleva a un modo de hacer las cosas donde se buscan a la vez las similitudes y las diferencias entre los casos concretos observados –proceso de contrastación- sin asumir nada a priori acerca de cada caso particular observado. Esto es un principio: es una forma de pensar y hacer las cosas 3 . Escuchemos al propio Wittgenstein hablar al respecto: Por ejemplo, si alguien intenta explicar el concepto de número y nos dice que un determinado tipo de definición no sirve o es tosco porque sólo se aplica , digamos, a los cardinales finitos, yo le replicaría que el simple hecho de que hubiese podido dar tal definición limitada hace extremadamente importante para nosotros esta definición. (No es la elegancia lo que estamos discutiendo.) Pues ¿por qué ha de ser más interesante para nosotros lo que los. 2. Podría decirse también, sin mucho riesgo, que contrasta con las actitudes y formas de pensar más comunes en occidente. 3 Nota. Decir que los “casos particulares” pueden tener una explicación está muy bien, pero decir que la única explicación posible es que los casos particulares siguen una ley general, o manifiestan una forma común, es escoger un modelo de explicación entre muchos otros posibles..
(18) Expresión y enacción 11 números finitos y transfinitos tienen en común que lo que los distingue? O mejor, no debería haber dicho “por qué ha de ser más interesante para nosotros”: no lo es; y esto caracteriza nuestro modo de pensar.. 4. (Wittgenstein, 1998, p. 46- 47).. Como se observa arriba Wittgenstein revalora la relación similitud/diferencia y al hacerlo establece la importancia del “Caso Particular”.. De esta manera, el “caso. particular” toma un valor, una dimensión central, puesto que todo lo que podemos hacer se hace sobre la base de él. Nuestra atención queda así anclada a los acontecimientos particulares per se , sin la necesidad de tener que descansar sobre la base de un modelo de explicación que supone la existencia de una esencia o generalidad subyacente que explique al caso particular. Una vez más, escuchemos a Wittgenstein. La idea de que para lograr claridad acerca del significado de un término general haya que encontrar el elemento común a todas sus aplicaciones ha sido una traba para la investigación filosófica, pues no sólo no ha conducido a ningún resultado, sino que hizo además que el filósofo abandonase como irrelevantes los casos concretos, que son los únicos que podrían haberlo ayudado a comprender el uso del término general. Cuando Sócrates hace la pregunta “¿qué es el conocimiento?” no la considera siquiera como una respuesta preliminar para enumerar casos de conocimiento. Si yo desease averiguar qué clase de cosa es la aritmética, me daría por muy contento con haber investigado el caso de una aritmética cardinal finita. Pues a). b). esto me conduciría a todos los casos más complicados, una aritmética cardinal finita no es incompleta, no tiene lagunas que tengan que ser cubiertas por el resto de la aritmética.. (Wittgenstein, 1998, p. 47 –48). Como se observa en la anterior cita, Wittgenstein nos está diciendo que actuemos de una manera distinta, distinta a tener que buscar de entrada una definición general cuando nos inquieta, por ejemplo, el significado de una palabra. Wittgenstein 4. nos. La actitud hacia lo más general está conectada en lógica con el uso de la palabra “tipo”, el cual a su vez está relacionado con el uso de la palabra “completitud”; a este respecto, para entender mejor la.
(19) Expresión y enacción 12 reorienta hacia lo concreto y particular, este debe ser el principio de nuestra acción: simplemente comencemos observando casos concretos en los que utilizamos la palabra cuyo significado nos inquieta, y observando las similitudes y diferencias entre estos casos; antes de que se exprese nuestra ansia por una definición general, lejana y supuestamente más “completa” que el uso concreto y particular que tenemos frente a nosotros. Para dirigirnos claramente hacia lo concreto debemos reconocer que nuestro razonar esta guiado por un modo específico de explicación (de organizar palabras), el cual expresa que las palabras se tienen que organizar de una manera determinada independientemente de cualquier particularidad. Esta manera de organizar las palabras, el modo de explicación en el que hacemos tanto énfasis toma la forma de una definición general: decimos, “esta palabra (la que estemos explicando) significa esto en realidad... (y elaboramos una organización determinada de palabras que pretendemos se aplique a todos los casos en los que podemos combinar la palabra de la que hablamos)”. Wittgenstein dice: La persona filosóficamente perpleja ve una ley en el modo en que se utiliza una palabra y, al intentar aplicar esta ley de forma consistente, se enfrenta con casos en los que conduce a resultados paradójicos. Muy frecuentemente la vía que sigue la discusión de tal perplejidad es ésta: En primer lugar se hace la pregunta: “¿Qué es el tiempo?” Esta pregunta hace que parezca que lo que queremos es una definición. Pensamos erróneamente que lo que eliminará la dificultad es una definición (del mismo modo que en ciertos estados de indigestión sentimos una especie de hambre que no se quita comiendo). Se contesta entonces la pregunta mediante una definición errónea; por ejemplo: “El tiempo es el movimiento de los cuerpos celestes.” El siguiente paso consiste en ver que esta definición no es satisfactoria. Pero esto solo quiere decir que no. actitud hacia lo más general véase Wittgenstein, 1998, p. 47..
(20) Expresión y enacción 13 utilizamos la palabra “tiempo” como sinónimo de “movimiento de los cuerpos celestes”. Sin embargo, al decir que la primera definición es errónea, sentimos la tentación de pensar que tenemos que reemplazarla por una diferente, por la correcta. Comparemos el caso de la definición de número con el anterior. Aquí la explicación de que un número es la misma cosa que un numeral satisface este primer ansia de una definición. Y resulta muy difícil no preguntar: “Bien, si no es el numeral, ¿qué es?” La filosofía, tal como nosotros utilizamos la palabra, es una lucha contra la fascinación que ejercen sobre nosotros las formas de expresión [negrillas añadidas].. (Wittgenstein, 1998,. p. 56).. Forma de pensar expresada por Wittgenstein y el tema del “significado de las palabras del lenguaje humano” Ahora bien, al mirar hacia el “caso particular” en el lenguaje, Wittgenstein orienta nuestra atención hacia cada caso concreto en el que se presenta una palabra o expresión con sentido. Para hablar de los “casos particulares lingüísticos” Wittgenstein utilizó la expresión “uso”. Se puede decir que con respecto al lenguaje la expresión “uso” puede ser más “adecuada” o “acertada” que la expresión “caso particular” porque esta expresión habla acerca de la particularidad del caso particular “lingüístico”, a saber: los momentos cuando las personas hacemos uso de las palabras. Por lo tanto, desde este estado de cosas es conveniente resaltar que nuestra atención queda así orientada al momento particular per se en el que acontece una palabra. Se puede decir que el modo de hacer las cosas que expresa Wittgenstein, en última instancia, se “dirige hacia” y “parte de” los momentos particulares en los que acontecen las palabras. En este sentido el punto clave a resaltar es el siguiente: la utilización de la expresión “uso” en Wittgenstein tiene sentido en el contexto de lo que.
(21) Expresión y enacción 14 se puede decir acerca de los casos particulares “lingüísticos”, a saber, las personas haciendo uso de las palabras... Estos son algunos elementos centrales que expresan explícitamente la forma de pensar de Wittgenstein. Con esto en mente retomemos ahora la empresa que este filósofo lleva a cabo en el Cuaderno Azul, la cual introdujimos cuando empezamos nuestra presentación del trabajo de este filósofo. Observemos entonces a dónde nos puede llevar el continuar en la dirección del giro que Wittgenstein realiza cuando aborda la pregunta, ¿qué es el significado de una palabra? Recordemos cómo él nos invita a que observemos casos en los que podemos decir que estamos dando “explicaciones del significado de una palabra”. Y no se nos olvide, este giro expresa la forma de pensar de este filósofo.. Recorrido por la geografía que describimos con nuestras explicaciones acerca del significado de las palabras ¿en dónde buscamos la vida del signo? Tenemos las “palabras” a la vista, como por ejemplo, los objetos que se están leyendo en este momento: distintas formas de “rayas de tinta” en un papel. Pero preguntémonos, ¿en dónde encontramos el “significado” de estos objetos? Esta pregunta puede recibir diversas respuestas, sin embargo, se puede identificar una clase de respuestas que se puede decir hacen parte del. centro de nuestras. explicaciones acerca del significado de las palabras. Es esta clase de explicaciones la que Wittgenstein aborda en el Cuaderno Azul, puesto que ellas expresan una parte importante de nuestra comprensión acerca del sentido expresado con el lenguaje.
(22) Expresión y enacción 15 humano. Las explicaciones que discute Wittgenstein hablan de cosas como las siguientes. Por ejemplo, una respuesta muy tentadora a la pregunta ¿en dónde encontramos el “significado” de las palabras? puede expresar que el significado de una palabra es un objeto, como una imagen o representación, que se encuentra en nuestra mente. Y esta respuesta tentadora parece tener sentido para nosotros de la misma manera que tiene sentido decir cosas como: “cuando hablamos sabemos lo que decimos, porque en nuestra mente se encuentra el objeto de nuestro pensamiento, el cual manifestamos con las palabras”. A esta respuesta tentadora se nos puede antojar añadir otros elementos. Por ejemplo, podemos decir que las palabras son algo “físico” que percibimos fácilmente, mientras que el significado es algo “no físico”, es “mental”. Además, la palabra “sola” es un objeto físico “sin vida”, mientras que el significado es la “vida” de la palabra. Y podemos continuar diciendo, la “palabra” está ahí, “abierta” a la vista, y está acompañada por el significado, “oculto”, y es justamente esta compañía la que le imparte vida a la palabra. De manera tal que podemos decir que nuestras explicaciones acerca del significado de las palabras expresan distintas distinciones. Por ejemplo, de entrada parece natural y acertado hacer una distinción entre el signo (la palabra o la frase) y el significado; y junto a esta distinción central hablamos también de lo abierto y lo oculto, lo físico y lo no físico/mental, lo inorgánico y lo orgánico, etcétera, etcétera. Y de estas parejas de distinciones decimos que los miembros de la pareja se acompañan, y sin importar de qué manera se acompañan, lo que decimos (nuestra lógica) es que se.
(23) Expresión y enacción 16 acompañan el uno al otro. Escuchemos al propio Wittgenstein hablar del estado de cosas que pueden expresar estas distinciones. Nos sentimos inducidos a pensar que la acción del lenguaje consta de dos partes; una parte inorgánica, el manejo de signos, y una parte orgánica, que podemos llamar comprender estos signos, significarlos, interpretarlos, pensar. Estas últimas actividades parecen realizarse en un extraño tipo de medio: la mente; y el mecanismo de la mente, cuya naturaleza según parece, no comprendemos completamente, puede producir efectos que ningún mecanismo material podría causar [negrillas añadidas].. (Wittgenstein, 1998, p. 30). Observamos entonces en nuestras explicaciones acerca del significado de las palabras un estado de cosas en donde se contrastan y distinguen “dos partes”, algo “abierto”/“material”, “acompañado por”, algo “oculto”/ “mental”. Es decir, observamos todo lo que tiene que ver con los espacios que así se describen, y que definen una geografía particular, en la cual nos movemos cuando hablamos acerca del significado de las palabras o los signos. Es este estado de cosas expresado en esta clase de distinciones el que Wittgenstein recorre con sus investigaciones, y al hacerlo nos coloca en una posición particular desde la cual podemos acercarnos con nueva libertad a la pregunta, ¿en dónde buscamos la vida del signo? Observemos entonces algunos ejemplos de la manera en como Wittgenstein recorre la geografía que describen nuestras explicaciones acerca del significado de las palabras; para observar, más adelante, a dónde nos lleva este recorrido. Primer ejemplo: Si doy a alguien la orden “tráeme una flor roja de esta pradera”, ¿cómo sabrá él qué tipo de flor traerme, puesto que yo le he dado solamente una palabra? Ahora bien, la respuesta que uno podría sugerir en primer lugar es la de que él fue a buscar una flor roja llevando una imagen de rojo en su mente, comparándola con las flores para.
(24) Expresión y enacción 17 ver cual de ellas tenía el color de la imagen. Ahora bien, existe tal modo de buscar y no es en modo alguno esencial que la imagen que usamos tenga que ser una imagen mental. De hecho el proceso puede ser éste: yo llevo un plano que coordina nombres y cuadrados coloreados. Cuando oigo la orden “tráeme, etc” paso mi dedo por el plano desde la palabra “rojo” hasta un cierto cuadrado y voy y busco una flor que tenga el mismo color que el cuadrado. Pero este no es el único modo de buscar y no es el modo usual. Vamos, miramos a nuestro alrededor, damos unos pasos hasta una flor y la cogemos, sin compararla con nada. Para ver que el proceso de obedecer la orden puede ser de este tipo, consideremos la orden “imagina una mancha roja”. En este caso no se está tentado a pensar que antes de obedecer se tiene que haber imaginado una mancha roja que sirva como pauta para la mancha roja que se ordenó imaginar [negrillas añadidas].. (Wittgenstein, 1998, p. 29).. Vemos como en esta cita Wittgenstein se desplaza por lo que nosotros describimos como lo “oculto” /”mental” y lo “abierto” / “material”. Al hacer esto él resalta que aún si nos encontramos hablando con respecto al “lugar oculto”, al escuchar la orden “imagina una mancha roja”, el decir que una imagen tiene que estar acompañada por otra imagen no parece ser necesario para llegar a la comprensión del significado de la primera imagen; antes de obedecer la orden no parece tener sentido que ya tengamos que haber imaginado otra imagen para luego sí obedecer. En lugar de estas explicaciones, Wittgenstein evidencia que parece ser que simplemente nos puede bastar con escuchar o leer la palabra que se expresa en una frase, en el caso de la anterior cita, la palabra “roja”, en las ordenes “tráeme una flor roja de esta pradera”, e, “imagina una mancha roja”.. En esta misma dirección Wittgenstein continua. Cuaderno Azul y nos lleva a tener en cuenta lo siguiente. Segundo ejemplo:. su recorrido en el.
(25) Expresión y enacción 18 Si el significado del signo (toscamente, lo que importa del signo) es una imagen construida en nuestras mentes cuando vemos u oímos el signo, adoptemos por lo pronto el método que acabamos de describir, consistente en reemplazar esta imagen mental por algún objeto exterior visto, por ejemplo, una imagen pintada o modelada. Ahora bien, ¿porqué habría de tener vida el signo escrito más esta imagen pintada, si el signo escrito sólo estaba muerto? De hecho, tan pronto como se piensa en reemplazar la imagen mental por, digamos, una imagen pintada y tan pronto como la imagen pierde de este modo su carácter oculto, deja de parecer que imparte cualquier tipo de vida a la frase. (De hecho, era precisamente el carácter oculto del proceso mental lo que uno necesitaba para sus propósitos.) [negrillas añadidas].. (Wittgenstein,. 1998, p. 31) Una vez más, en la anterior cita Wittgenstein nos hace caer en cuenta que el tratar de explicar el significado de una palabra gracias a la existencia de otro objeto que acompaña a la palabra no parece ser acertado. Para evidenciar esto último Wittgenstein se centra en esta última cita en el uso que hacemos en nuestras explicaciones de las palabras “oculto” y “abierto”. En este caso, él nos da a entender que nosotros buscamos con nuestras explicaciones acerca del significado de las palabras que el signo (que está a la vista) adquiera significado gracias a la existencia y compañía de otro objeto, el cual no podemos ver.. Con este movimiento conceptual (de palabras) encontramos una. manera “convincente” de dar descanso a la inquietud que se expresa con nuestras preguntas acerca del significado: “de hecho, era precisamente el carácter oculto del proceso mental lo que uno necesitaba para sus propósitos.” (Wittgenstein, 1998, p. 31). Con los dos ejemplos arriba discutidos estamos en posición de hacer la siguiente afirmación con respecto a las aclaraciones que hace Wittgenstein acerca de lo que tiene sentido decir del significado de las palabras; es decir, acerca de las razones que podemos dar nosotros con respecto a este tema. Se puede afirmar que, con el recorrido realizado.
(26) Expresión y enacción 19 hasta el momento Wittgenstein expresa un intento por eliminar la tentación de pensar que tiene que haber algo, ubicado en “otro lugar” geográfico, que acompaña (de cualquier manera imaginable) a la “palabra” y que es lo que le confiere vida. Y es más, si ese algo que acompaña a la palabra fuese por ejemplo una imagen, una representación, o aún, un evento mental de cualquier tipo, la pregunta que nos interesa seguirá presente, puesto que tendríamos que preguntar a su vez, ¿cómo adquiere significado esa imagen, representación o evento mental de cualquier tipo? Es decir, sin importar cuánto hacemos retroceder la cuestión de esa manera con nuestras explicaciones (buscando algo que “acompañe” desde “otro lugar” a la frase), nuestra inquietud acerca de lo significativo, del sentido, siempre estará presente. El punto es reconocer la falta de necesidad de tener que hablar de las distinciones que diferencian un objeto oculto a otro objeto abierto cuando se trata de comprender estos temas. En lugar de la palabra “objeto” en la anterior frase se pudo haber utilizado la expresión “cualquier evento oculto/mental acompañando a otro evento no oculto”. Esta aclaración hecha por Wittgentein nos comienza a colocar en un lugar nuevo desde el cual podemos abordar nuestras inquietudes acerca del significado de las palabras con nueva libertad. Observemos entonces en qué perspectiva nos ubica este filósofo.. Reorientación expresada en las aclaraciones que hace Wittgenstein Ahora bien, se acaba de mostrar que Wittgenstein intenta eliminar la tentación de pensar que una palabra tiene que estar acompañada necesariamente por algo ubicado en otro lugar (usualmente identificado como “mental”) para que sea posible que esta palabra exprese “sentido”. Al hacer esto al principio del Cuaderno Azul Wittgenstein.
(27) Expresión y enacción 20 comienza a realizar lo que se puede considerar como uno de sus esfuerzos centrales en este Cuaderno, a saber: su intento por reorientar nuestras miradas hacia una nueva dirección o estado de cosas con respecto a lo que podemos decir acerca del sentido expresado con las palabras. El primer paso de esta reorientación vendría a ser el siguiente, Wittgenstein nos dice: “Pero se tiene la tentación de imaginar aquello que da vida a la frase como algo de una esfera oculta que acompaña a la frase. Pero cualquier cosa que le acompañase sería para nosotros precisamente otro signo” (Wittgenstein, 1998, p. 33). Así de simple y llano, Wittgentien nos invita a apreciar, antes que nada , que las palabras están acompañadas por más palabras. Y en esta misma dirección, simple y llana, Wittgenstein dice también: “El signo (la frase) obtiene su significado del sistema de signos, del lenguaje a que pertenece” (Wittgenstein, 1998, p. 31). Y no nos afanemos, al leer la palabra “sistema” no nos pongamos ansiosos, puesto que hasta el momento únicamente estamos hablando de palabras o signos junto a más palabras, formando un conjunto de palabras, y esto sería por el momento lo que entendemos nosotros como un sistema de signos 5 . Continuando en esta misma dirección Wittgenstein expresa, “y además resulta claro que ninguna adición de signos inorgánicos puede dar vida a la proposición” (Wittgenstein, 1998, p. 31). Entonces hay que decir que las palabras están acompañadas por más palabras, pero que esto no parece suficiente cuando hablamos del tema del. 5. Nótese que aquí se habla de un “conjunto” de palabras, y al utilizar esta expresión se quiere dar a entender que no estamos hablando de un “montón” de palabras o rayas de tinta, pues, en este caso un conjunto de palabras es un agrupamiento con “sentido”, con algún orden particular que conforma un sistema determinado. A este respecto cabe dar el siguiente ejemplo, el conjunto de palabras que se están leyendo en estas hojas es un agrupamiento de palabras con sentido y en esta medida expresan un sistema de lenguaje..
(28) Expresión y enacción 21 “significado”, y por lo que hemos discutido hasta ahora movernos con “nuestras explicaciones” del significado hacia un “lugar oculto” no parece ser la opción acertada. Continuemos entonces con Wittgenstein, quien concluye: “Pero si tuviésemos que designar algo que sea la vida del signo, tendríamos que decir que era su uso.” (Wittgenstein, 1998, p. 31) Y esta cita expresa claramente la dirección hacia la cual Wittgenstein nos reorienta y nos invita a mirar: hacia lo que tiene sentido decir acerca de la palabra “uso”: Diccionario de la Lengua Española, “Uso. Acción y efecto de usar. 2. Ejercicio o práctica general de una cosa ... 4. Modo determinado de obrar que tiene una persona o una cosa. 5. Empleo continuado y habitual de una persona o cosa.” Enciclopedia Lexis, “Uso. Acción y efecto de usar. Ejercicio o práctica general de una cosa”; Diccionario Académico Ilustrado, “Uso. Acción y efecto de usar... Estilo o práctica general”. La propuesta de Wittgenstein es clara y sencilla. Si queremos hablar acertadamente acerca del sentido que se expresa con el lenguaje humano él nos invita entonces a dirigir nuestra atención hacia los signos junto a más signos cuando estos son usados, es decir, cuando hay una “acción o efecto de usar” los signos por parte de las personas. Así de simple y llano, nuestra atención debe ir dirigida hacia la acción humana, hacia lo que sucede durante su acontecimiento, su realización. En esta medida, al hablar del sentido de las palabras no estamos hablando solamente de palabras junto a más palabras, sino de lo que sucede en la acción humana, la cual incluye a las palabras 6 . Pues bien, el punto a resaltar es que no es necesario ir a buscar a un “lugar oculto” el “significado” de una palabra, pues basta con comenzar a apreciar lo que. 6. Cuando se hable de la palabra “expresión” que usa Wittgenstein en su trabajo, el punto que se está resaltando en esta frase escrita en negrillas quedará expuesto con mayor claridad..
(29) Expresión y enacción 22 sucede en la acción humana; por ejemplo, la manera en como se usan las palabras que se están leyendo en estas hojas 7 . Llegados a este punto hagamos un paréntesis y realicemos un comentario relacionado con lo que se acaba de decir. Cuando se habla de la Metodología, o el modo de actuar que expresó Wittgenstein en sus escritos no se puede caer en la confusión de decir que él hacia un análisis conceptual o gramatical, y entender por esto que él solo trabajaba con palabras como opuesto a trabajar con hechos físicos. Como ya vimos, el expresar esta clase de distinciones (mental/ físico, o, orgánico/ inorgánico) cuando se habla del sentido de las palabras es justamente expresar una comprensión que Wittgestein invita a reconsiderar en sus escritos; el punto es que no tenemos porque jugar con estas distinciones. Más bien, en lugar de hablar de la Metodología de Wittgenstein usando la expresión “análisis gramatical de palabras”, sería más prudente hablar de un “análisis gramatical del uso de las palabras”, y esto se debe no a que la primera expresión sea incorrecta, sino a que con la segunda expresión se resalta que cuando hablamos de palabras hablamos del uso de estas palabras porque es en la acción de usar donde se expresa el significado de las palabras. De esta manera podemos evitarnos la tentación de pensar que al hablar acerca de la Metodología de Wittgenstein estamos hablando exclusivamente de palabras o conceptos (lo que llamaríamos “conceptual”) como si estos fueran independientes de la “acción o efecto de usar”8 .. 7. La persona que diga que un texto escrito no expresa acción alguna puede preguntarse “¿cómo llegaron estas rayas de tinta tan particulares a estas hojas que tiene en frente?” y “¿qué se encuentra usted haciendo en este momento?” 8 A este respecto piénsese en lo siguiente. Los textos escritos, es decir, la palabra escrita, es sólo una de las expresiones del “uso” de las palabras. Vale la pena resaltar que no hay que confundir la “palabra escrita” con el “uso” de las palabras. Esta tesis afirma que en este sentido se expresa una de.
(30) Expresión y enacción 23 Síntesis de lo dicho hasta el momento Pues bien, llegados a este punto de la discusión hagamos un repaso del camino que hemos recorrido de la mano de Wittgenstein. Este filósofo, al caminar por la geografía de lo “oculto” y lo “abierto”, nos comenzó a mostrar que en ninguno de estos lugares se encuentra un objeto que tengamos que identificar como el “significado de” la palabra. Nos puede parecer entonces que quedamos con las manos vacías, sin embargo, Wittgenstein nos señala inmediatamente que no hay necesidad de dirigir nuestra mirada a otro lugar distinto al lugar en el que se presentan las palabras, y con este llamado de atención Wittgenstein nos anima a apreciar el hecho de que las palabras están acompañadas de más palabras, por ejemplo, todo el conjunto de palabras que se están leyendo en estas hojas, o, el conjunto de palabras que escuchamos por última vez hoy decir a una persona. Así de simple y llano. Y, en este mismo sentido, Wittgenstein nos señala también que si seguimos dirigiendo nuestra mirada al lugar en el que se presentan las palabras, observamos que las palabras surgen con la acción humana, es decir, cuando las personas usamos las palabras. Así de simple y llano. A este lugar es al que llegamos con el recorrido que hace Wittgenstein. Pero probablemente el lector se sienta decepcionado, quizás quería leer acerca de un gran descubrimiento que hubiera hecho este filósofo. Sin embargo, se le invita al lector a que mantenga su atención dirigida a este lugar que nos señala Wittgenstein y a lo que sucede en este lugar, con paciencia, sin desesperar y comenzar a intentar dirigir la mirada hacia otro lugar (que quizás no. nuestras confusiones acerca del significado de las palabras o los conceptos (sin embargo, no es el momento de ampliar esta cuestión)..
(31) Expresión y enacción 24 podamos ver con claridad) 9 . La dificultad de lo que propone Wittgenstein radica quizás en su simpleza. Vale la pena destacar que con el recorrido que Wittgenstein realiza parecemos alejarnos cada vez más de las distinciones que expresamos normalmente con nuestras explicaciones acerca del significado y las palabras.. Proyección El siguiente paso que nos sentimos inclinados a dar es el de pensar que puesto que el objeto de nuestro pensamiento no es el hecho, es una sombra del hecho. Hay diferentes nombres para esta sombra, por ejemplo, “proposición”, “sentido de la frase”.. (Wittgenstein, 1998, p.. 61). La discusión aun no termina. Wittgenstein aclara aun más toda la cuestión para evitar la tentación de volver a buscar en “otro lugar” (muy probablemente “oculto” y/ o “extraño”) la respuesta a nuestras inquietudes acerca del significado de las palabras. Wittgenstein resalta y aclara los siguientes dos puntos con respecto a lo que tiene sentido decir acerca de los objetos o representaciones. (“la sombra”) que nosotros. tendemos a identificar en nuestras explicaciones como el significado de las palabras. Primer punto: Parece que en ocasiones nos sentimos muy inclinados a pensar que, es absolutamente esencial para la representación que imaginamos ser la sombra, el que sea lo que llamaré una “imagen por similaridad”. No quiero decir con esto que sea una imagen similar a lo que se cree que representa, sino que es una imagen que sólo es correcta cuando es. 9. Para ser precisos, hay que anotar que Wittgenstein no habla de un “lugar” al que debemos observar. En realidad lo que deberíamos hacer, si se sigue textualmente lo que este filósofo escribe, es atender a la acción humana; la acción concreta de usar las palabras y no especular acerca de unos objetos o entidades que se encuentran en un extraño medio o lugar oculto..
(32) Expresión y enacción 25 similar a lo que representa. Podría utilizar para este tipo de imagen la palabra “copia”. En pocas palabras, las copias son buenas imágenes cuando pueden confundirse fácilmente con lo que representan [negrillas añadidas]. (Wittgenstein,. 1998, p. 66 –67).. Para nuestras explicaciones acerca del significado parece esencial en muchos casos que las representaciones mentales que decimos le imparten significado a las palabras sean algo así como una “imagen por similaridad”, es decir, una imagen que sólo tiene razón de ser en la medida en que es similar a lo que representa. Pero sin embargo Wittgenstein nos señala: Una proyección plana de un hemisferio de nuestro globo terrestre no es una imagen por similaridad o una copia en este sentido. Podría concebirse que yo retratase el rostro de alguien proyectándolo de alguna forma extraña, aunque completamente conforme con la regla de proyección adoptada, sobre un trozo de papel, de tal modo que nadie llamaría normalmente a la proyección “un buen retrato de tal y tal”, ya que no se parecería en nada a él. Si tenemos en cuenta la posibilidad de una imagen que, aunque sea correcta, no tenga similaridad con su objeto, la interpolación de una sombra entre la frase y la realidad pierde toda finalidad. Pues ahora la frase misma puede servir como una sombra de este tipo. La frase es precisamente una imagen de tal tipo que no tiene la menor similaridad con lo que representa.. (Wittgenstein, 1998, p. 67). Resaltemos el punto central que Wittgenstein está expresando en estas últimas dos citas. Nosotros, con nuestras explicaciones acerca del significado de las palabras, damos a entender en ocasiones que la única manera de coordinar dos cosas es a partir de la similaridad, o de lo que viene a ser igual, de una relación 1 a 1. Pero Wittgenstein nos señala que esta no es la única manera posible, válida de conexión/ coordinación. Y en este asunto Wittgenstein es preciso, él nos hace saber que. existen muchas otras. alternativas, de las cuales él habla con claridad al expresar que una imagen es correcta.
(33) Expresión y enacción 26 en la medida en que es una derivación o proyección “completamente conforme con la regla de proyección adoptada.” (Cuaderno Azul, p. 67). Si tenemos en cuenta la enorme cantidad de procesos de proyección posibles que pueden llevarse a cabo podemos entonces comenzar a pensar que no es necesario postular o suponer la existencia de algo que se encuentre en “algún otro lugar” y que se interponga entre la frase (o la expresión de la frase) y el mundo, pues “la frase es precisamente una imagen de tal tipo que no tiene la menor similaridad con lo que representa” (Wittgenstein, 1998, p. 67). Segundo punto: No obstante la importancia que la idea de la semejanza puede tener en nuestras explicaciones acerca del sentido de las palabras, podemos expresar también una distinción diferente, quizás más sutil, para caracterizar o dar razón de los objetos o representaciones mentales que decimos son el significado de las palabras. Podemos decir: Resulta bastante claro, sin embargo, que la semejanza no constituye nuestra idea de un retrato, pues en la esencia de esta idea está el que tendría sentido hablar de un buen o un mal retrato. En otras palabras, es esencial que la sombra sea capaz de representar las cosas tal como no son de hecho. Una contestación obvia y correcta a la pregunta: “¿Qué es lo que hace de un retrato el retrato de tal y tal?” es que lo que hace esto es la intención. Pero si deseamos saber lo que significa “intentar que esto sea un retrato de tal y tal”, ... Hay una infinita variedad de acciones y palabras, que tienen entre sí un aire de familia y que llamamos “intentar copiar” [negrillas añadidas]. (Wittgenstein,. 1998, p. 61 –62).. En esta última cita Wittgenstein menciona un tema que puede serle familiar a las personas que hayan leído acerca de las discusiones filosóficas o psicológicas acerca de la “mente” o la “cognición”, el tema de la intencionalidad. Sin embargo, no nos alejemos.
(34) Expresión y enacción 27 de lo que Wittgenstein expresa en esta cita. Como observamos en esta cita, la intencionalidad parece expresar una manera acertada de hablar acerca de las representaciones, y en este punto Wittgenstein aclara lo siguiente: Supongamos que hemos dicho: “el que una imagen sea un retrato de un objeto determinado consiste en haber sido derivada de este objeto de un modo particular”. Ahora bien, resulta fácil describir lo que llamaríamos procesos de derivar una imagen de un objeto (procesos de proyección, hablando en términos generales). Pero existe una especial dificultad para admitir que cualquiera de dichos procesos sea lo que llamamos “representación intencional”. Pues cualquiera que sea el proceso (actividad) de proyección que describimos, existe un método de reinterpretar esta proyección. Por tanto –se siente la tentación de decir- tal proceso no puede ser nunca la intención misma. Pues siempre podríamos habernos propuesto lo contrario reinterpretando el proceso de proyección [negrillas añadidas].. (Wittgenstein, 1998, p. 62 –. 63). En esta cita Wittgenstein nos está diciendo que podemos hablar de la “representación intencional” como del proceso mismo de derivación (proyectar) que llevamos a cabo. Además, Wittgenstein habla del proceso de proyección como de una actividad. Por lo tanto, se puede decir que la representación intencional que expresa la derivación de un objeto es una actividad, la actividad de un proceso de proyección. Entonces, podemos comenzar a hablar de la representación, no como de un objeto, sino como de la expresión de una actividad; y pronto ampliaremos esta idea. En síntesis. Para hablar del significado de las palabras no hay necesidad de hablar de algo que se interpole entre el mundo y la frase (o, la expresión de la frase), puesto que la frase es una imagen del mundo, aunque no una imagen por similaridad, “no tiene la menor similaridad con lo que representa” (Wittgenstein, 1998, p.67). Además, podemos decir también que la frase expresa una representación, representación.
(35) Expresión y enacción 28 que no es un objeto que este en algún “lugar” determinado, sino que es la expresión de una actividad, la actividad de un proceso de proyección. Todo este asunto, de comprender la representación o el “sentido de la frase” como una actividad será expuesto con mayor claridad cuando pasemos a exponer explícitamente la alternativa que Wittgenstein expresa en el Cuaderno Azul acerca del significado de las palabras del lenguaje humano. Por el momento se hace un comentario acerca de las ideas presentadas en los dos puntos elaborados arriba. Lo que se acaba de decir puede sonarnos un poco extraño, quizás posible, pero extraño en todo caso; pues acaso, ¿cómo puede ser la frase una proyección? En lugar de dar argumentos a favor de esta alternativa hagamos algo distinto por un momento. Pongamos nuestra mente en suspenso, es decir, no nos cuestionemos por un instante acerca de esta cuestión, y en lugar de ello léase el siguiente párrafo que Wittgenstein escribe relacionado con este tema. De ser posible se invita al lector a leer de corrido este párrafo dos veces, una vez después de la otra. La idea de que aquello que deseamos que suceda tiene que estar presente como una sombra en nuestro deseo está profundamente enraizada en nuestras formas de expresión. Pero, de hecho, podríamos decir que se trata solamente del absurdo más cercano a aquel que realmente nos gustaría decir. Si no fuese demasiado absurdo, diríamos que el hecho que deseamos tiene que estar presente en nuestro deseo. Pues ¿cómo podemos desear que suceda precisamente esto si no está presente en nuestro deseo precisamente esto? Es completamente cierto decir: la mera sombra no vale, ya que se detiene un poco antes del objeto y nosotros queremos que el deseo contenga el objeto mismo. Nosotros queremos que el deseo de que Mr. Smith entre en esta habitación desee que precisamente Mr. Smith, y no un sustituto suyo, haga la entrada, y no algo que la sustituya, en mi habitación, y no en algo que la sustituya. Pero esto es exactamente lo que dijimos [negrillas añadidas].. (Wittgenstein, 1998, p. 67)..
(36) Expresión y enacción 29 Siempre estuvimos hablando de Mr. Smith, de la entrada, y de mi habitación: ahí están las palabras frente a nosotros, y estas fueron las que expresamos; ¡y no cualquier clase de sonidos o rayas de tinta, sino las palabras!, así de simple y llano. En ningún momento nos referimos a un objeto que representara lo que deseábamos, sino que siempre estuvimos expresando lo que deseábamos. Escuchemos al propio Wittgenstein hablar explícitamente acerca de, ¿cómo es posible que la frase sea una proyección?: Si tuviésemos dudas acerca de cómo la frase “King’s College está ardiendo” puede ser una imagen del King’s College ardiendo, no necesitamos más que preguntarnos: “¿Cómo explicaríamos lo que significa la frase?” Tal explicación puede consistir en definiciones ostensivas. Por ejemplo, diríamos: “esto es el King’s College” (señalando al edificio), “esto es un fuego” (señalando a un fuego). Esto muestra el modo en que pueden conectarse palabras y cosas [negrillas añadidas].. (Wittgenstein, 1998, p. 67).. Con respecto a esta cita, para evitar confusión, aclaremos que cuando Wittgenstein menciona el ejemplo de la expresión, “esto es un fuego” (señalando a un fuego)”, lo que está queriendo expresar es algo por el estilo de decir, “esto es llamado un fuego (es decir, está diciendo: aquí usamos la palabra “fuego”, mientras señalamos un fuego). Así de simple y llano. En un sentido similar Wittgenstein dice también: Dijimos que la conexión entre nuestro pensar, o nuestro hablar, sobre una persona y la persona misma se realizaba cuando, para explicar el significado de la palabra “Mr. Smith”, señalábamos hacia él diciendo “éste es Mr. Smith”. Y no hay nada misterioso en esta conexión. Quiero decir que no hay ningún acto mental extraño que haga aparecer a Mr. Smith en nuestras mentes mediante un conjuro cuando no está aquí realmente. Lo que hace difícil ver que la conexión es ésta, es un modo de expresión particular del lenguaje ordinario, que hace que parezca.
(37) Expresión y enacción 30 que la conexión entre nuestro pensamiento (o la expresión de nuestro pensamiento) y la cosa sobre la que pensamos tiene que haber subsistido durante el acto de pensar [negrillas añadidas].. (Wittgenstein, 1998, p. 69). En síntesis. No es necesario interpolar algo entre la frase (o la expresión de la frase) y el mundo, hay muchas maneras de conexión/ coordinación aparte del establecimiento de una relación por similitud, 1 a 1. Además, la conexión (representación) puede hallarse simplemente en la realización de nuestra actividad de expresión lingüística (proyectar). Para comprender más plenamente la idea de proyección es importante tener en cuenta otros elementos que Wittgenstein discute y aclara, concretamente, los elementos que formulan o expresan la posición de Wittgenstein con respecto al tema del significado de las palabras. Veamos.. El significado de las palabras: Wittgenstein, la alternativa de la expresión llana Podemos comenzar a pensar que no se tienen que seguir necesariamente las distinciones que describen nuestras explicaciones para buscar la vida de las palabras. No es necesario usar las distinciones de lo “oculto” y lo “abierto” para hablar con sentido acerca de lo “significativo” (junto a otras distinciones). Con el recorrido que hace Wittgenstein se adquiere otra apreciación de las posibilidades a través de las cuales nos podemos desplazar para abordar la cuestión que nos interesa. Es en este sentido que se puede decir que con su trabajo Wittgenstein nos está redirigiendo la mirada, o nos está aclarando el panorama. Y esta redirección o aclaración se puede entender como el intento de Wittgenstein por resaltar un estado de cosas donde la tendencia de buscar en “otro lugar” (oculto o no oculto) y en los “procesos” que sucederían en ese otro lugar, no es necesaria para hablar acerca del significado de las palabras. Recordemos que.
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