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Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo . Bases teóricas, co
nceptuales y metodológicas
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Guatemala, diciembre de 2009
36
Coediciones
Cuenta Integrada de Recursos
del Subsuelo
Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Anexo 2
Este documento ha sido publicado por el Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la Universidad Rafael Landívar (IARNA/URL) y el Banco de Guatemala (BANGUAT) en el contexto del Convenio Marco de Cooperación URL-BANGUAT suscrito entre ambas instituciones en enero de 2007. Dicho convenio gira en torno a la iniciativa denominada “Sistema de Cuentas Ambientales y Económicas Integradas de Guatemala” (Cuente con Ambiente), la cual involucra al BANGUAT como socio, brindando la información e infraestructura necesaria para desarrollar el Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica Integrada de Guatemala (SCAEI). El propósito del presente trabajo es documentar el proceso de elaboración de la Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS) en Guatemala.
Cuenta Integrada de Recursos
del Subsuelo (CIRS)
Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
36
CoedicionesAnexo 2
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Autoridades institucionales
Banco de Guatemala Presidenta
María Antonieta Del Cid Navas de Bonilla
Vicepresidente
Julio Roberto Suárez Guerra
Gerente general
Manuel Augusto Alonzo Araujo
Gerente económico
Oscar Roberto Monterroso Sazo
Director de estadísticas económicas
Otto López
Universidad Rafael Landívar Rector
Rolando Alvarado, S.J.
Vicerrectora académica
Lucrecia Méndez de Penedo
Vicerrector de investigación y proyección
Carlos Cabarrús, S.J.
Vicerrector de integración universitaria
Eduardo Valdés, S.J. Vicerrector administrativo Ariel Rivera Secretaria general Fabiola de Lorenzana Director IARNA Juventino Gálvez
Créditos del proceso SCAEI y del documento
Coordinación general: Juventino Gálvez
Analista general del SCAEI: Juan Pablo Castañeda
Analistas específicos del SCAEI
Agua: José Miguel Barrios y Jaime Luis Carrera Bosque: Edwin García y Pedro Pineda
Energía y emisiones: Renato Vargas
Gastos y transacciones: Ana Paola Franco, José Fidel García y Amanda Miranda
Recursos hidrobiológicos: Mario Roberto Jolón, María Mercedes López-Selva y Jaime Luis Carrera Residuos: Rodolfo Véliz, María José Rabanales y Lourdes Ramírez
Subsuelo: José Hugo Valle y Renato Vargas
Tierra y ecosistemas: Juan Carlos Rosito y Raúl Maas Especialistas (IARNA)
Bienes y servicios naturales: Juventino Gálvez Bienes forestales: César Sandoval
Estadística: Pedro Pineda y Héctor Tuy Economía ambiental: Ottoniel Monterroso
Sistemas de información: Gerónimo Pérez, Alejandro Gándara, Diego Incer y Claudia Gordillo
Preparación del documento: Juan Pablo Castañeda y Juventino Gálvez
Edición: Juventino Gálvez Cecilia Cleaves Impresión Serviprensa, S.A. 3ª. avenida 14-62, zona 1 PBX: 2245 - 8888 [email protected]
iv
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL BANGUAT y URL-IARNA (Banco de Guatemala y Universidad Rafael Landívar, Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Am-biente). (2009). Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo: Bases teóricas, conceptuales y metodológicas. Guatemala: Autor. Serie Coediciones 36, anexo 2
ISBN: 978-9929-587-11-3 x, 66 p.
Descriptores: Contabilidad ambiental, cuentas verdes, cuentas nacionales, Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica Integrada, recursos del subsuelo.
Publicado por: Este documento ha sido publicado por el Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la Universidad Rafael Landívar (IARNA-URL) y el Banco de Guatemala (BANGUAT) en el contexto del Convenio Marco de Cooperación URL-BANGUAT suscrito entre ambas instituciones en enero de 2007, el cual gira en torno a la iniciativa denominada “Sistema de Cuentas Ambientales y Económicas Integradas de Guatemala –SCAEI- (Cuente con Ambiente)”. Dicha iniciativa invo-lucra al BANGUAT como socio, quien brinda la información generada por el Sistema de Cuentas Nacionales, así como la infraestructura institucional física para que el IARNA, por medio de la Unidad de Estadísticas Ambientales (UEA), desarrolle el SCAEI 2001-2006. Los datos estadísticos fueron compilados y son responsabilidad de la UEA, que además funciona a través de alianzas estratégicas con el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), la Secretaría de Programación y Planificación de la Presidencia (SEGEPLAN), la Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) y la Asociación Instituto de Incidencia Ambiental (IIA).
Esta publicación forma parte de una serie que pretende divulgar los principales hallazgos del proceso nacional de for-mulación del SCAEI, conocido como “cuentas verdes”, que se define como un marco contable que proporciona una descripción detallada de las relaciones entre el ambiente y la economía. El propósito del presente trabajo es documentar el proceso de elaboración de la Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS) en Guatemala.
Copyright © 2009, IARNA-URL
La reproducción total o parcial, en cualquier formato, de esta publicación está autorizada para fines educativos o sin fines de lucro, sin requerir permiso especial del titular de los derechos, bajo la condición de que se indique la fuente. El IARNA agradecerá que se le remita un ejemplar de cualquier texto cuya fuente haya sido la presente publicación.
Disponible en: Universidad Rafael Landívar
Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente (IARNA) Campus central, Vista Hermosa III, zona 16
Edificio Q, oficina 101 Guatemala, Guatemala
Tels.: (502) 2426-2559 ó 2426-2626, extensión 2657. Fax: extensión 2649 E mail: [email protected]
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Corrección textos: Jaime Bran Publicación gracias al apoyo de:
Embajada del Reino de los Países Bajos
Tras la verdad para la armonía.
Contenido
Siglas y acrónimos vii
Presentación ix Resumen 1
Summary 2
1. Introducción 5
2. Marco de referencia 9
2.1 Economía de los bienes no renovables 9
2.2 Estadísticas de los bienes del subsuelo 11
2.3 Antecedentes sobre los sistemas de cuentas nacionales y ambientales 12
2.3.1 Estructura del SCAEI de Guatemala 15
2.3.2 Proceso de implementación del SCAEI en Guatemala 16
2.4 Contabilidad de los bienes del subsuelo 18
2.4.1 Contexto internacional de las cuentas del subsuelo 18
3. Objetivos y definición de la Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS) 23
3.1 Objetivos 23
3.2 Definición 23
4. Descripción del marco de compilación 27
4.1 Estructura 27
4.1.1 Cuenta de activos 28
4.1.2 Cuenta de flujos 29
4.1.3 Cuenta de gastos y transacciones 30
4.1.4 Cuenta de agregados e indicadores complementarios 30
4.2 Clasificaciones 30
5. Aspectos generales sobre la información utilizada 37
5.1 Principales fuentes de información 37
5.2 Algunas estimaciones relevantes 38
5.2.1 Reclasificaciones y estimaciones de las series de tiempo 38
5.2.2 Valoración de los activos del subsuelo 39
vi
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL
7. Consideraciones finales 47
Bibliografía 51 Anexos 59
Índice de figuras
Figura 1 Esquema simplificado de las relaciones entre el ambiente y la economía 15
Figura 2 Estructura del marco contable del SCAEI 16
Figura 3 Proceso de implementación del SCAEI en Guatemala 17
Figura 4 Estructura del marco contable del SCAEI y las cuentas de la CIRS 27
Figura 5 Esquema del Cuadro de Oferta y Utilización (CUO) 30
Figura 6 Clasificación de activos del subsuelo 33
Figura 7 Esquema de implementación de la CIRS 43
Índice de cuadros
Cuadro 1 Ejemplo de una cuenta de activos del subsuelo 28
Cuadro 2 Categorías de la NAEG que agrupan el sector primario de extracción
de bienes del subsuelo 31
Cuadro 3 Categorías de la NPG que agrupan el sector primario de extracción
de bienes del subsuelo 32
Índice de recuadros
Recuadro 1 La regla de Hotelling, como condición de equilibrio 10
Recuadro 2 Antecedentes del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) 13
ABS Agencia de Estadísticas de Australia
APEC Asia Pacific Energy Research Center
BANGUAT Banco de Guatemala
BM Banco Mundial
CAPA Clasificación de Actividades de Protección Ambiental
CCIS Clasificación Cruzada de Industrias y Sectores Institucionales
CEI Cuadro de Cuentas Económicas Integradas
CENU Comisión Estadística de las Naciones Unidas
CEPAL Comisión Económica para América Latina y el Caribe
CGRN Clasificación de Gestión de Recursos Naturales
CIB Cuenta Integrada del Bosque
CICA Comité Interinstitucional de Cuentas Ambientales
CIEE Cuenta Integrada de Energía y Emisiones
CIGTA Cuenta Integrada de Gastos y Transacciones Ambientales
CIIU Clasificación Internacional Industrial Uniforme
CINPE Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible
CIRE Cuenta Integrada de Residuos
CIRH Cuenta Integrada de Recursos Hídricos
CIRPA Cuenta Integrada de Recursos Pesqueros y Acuícolas
CIRS Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo
CITE Cuenta Integrada de Tierra y Ecosistemas
CNUMAD Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
CONAP Consejo Nacional de Áreas Protegidas
COU Cuadro de Oferta y Utilización
DENU División de Estadística de las Naciones Unidas
EESS Sección de Estadísticas Ambientales y de Energía
EIA Administración de Información de Energía (por sus siglas en inglés)
EUROSTAT Oficina de Estadística de la Comunidad Europea (por sus siglas en inglés)
FAO Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
GL Grupo de Londres
IARNA Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la Universidad
Rafael Landívar
IEA International Energy Agency
IIA Asociación Instituto de Incidencia Ambiental
INAB Instituto Nacional de Bosques
INE Instituto Nacional de Estadística
INEGI Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México
viii
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL
INFOM Instituto de Fomento Municipal
INSIVUMEH Instituto de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología
JODI Joint Oil Data Initiative
MAGA Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación
MARN Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales
MCD Ministerio de Cultura y Deportes
MEM Ministerio de Energía y Minas
MICIVI Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda
MINFIN Ministerio de Finanzas Públicas
MVPN Método del Valor Presente Neto
NAEG Nomenclatura de Actividades Económicas de Guatemala
NPG Nomenclatura de Productos de Guatemala
NSIG Nomenclatura de los Sectores Institucionales de Guatemala
NTG Nomenclatura de las Transacciones y otros Flujos de Guatemala
OCDE Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico
OLADE Organización Latinoamericana de Energía
ONU Organización de las Naciones Unidas
OPEP Organización de Países Exportadores de Petróleo
PIB Producto Interno Bruto
PIBA PIB Ajustado Ambientalmente
PIN Producto Interno Neto
PINE Producto Interno Neto Ecológico
PINFOR Programa de Incentivos Forestales
PNUMA Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
SAUP Sea Around Us Project (Proyecto Mar Alrededor Nuestro)
SBS Secretaría de Bienestar Social
SCAEI Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica Integrada
SCEEM Sistema de Cuentas Económicas y Ecológicas de México
SCN Sistema de Contabilidad Nacional
SEAM Sistema de Estadísticas Ambientales de México
SEGEPLAN Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia
SEPREM Secretaría Presidencial de la Mujer
SERIEE Sistema Europeo de Recolección de Información Económica sobre Medio
Ambiente (European System for the Collection of Economic Information on the
Environment)
SIAF-MUNI Sistema Integrado de Administración Financiera Municipal
SICOIN Sistema de Contabilidad Integrada Gubernamental
SW Oficina Nacional de Estadísticas de Suecia
URL Universidad Rafael Landívar
USGS Servicio Geológico de los Estados Unidos de América (por sus siglas en inglés)
VA Valor agregado
WEC Consejo Energético Mundial (por sus siglas en inglés)
Presentación
El presente documento forma parte de la serie de publicaciones que resumen los hallazgos del proceso de conceptualización, diseño y desarrollo del Sistema de Contabilidad Ambiental y Eco-nómica Integrada (SCAEI) de Guatemala. El proceso inició en el año 2006 bajo un acuerdo de trabajo interinstitucional entre el Banco de Guatemala (BANGUAT) y la Universidad Rafael Landí-var (URL) a través del Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente (IARNA). El Insti-tuto Nacional de Estadística (INE) y el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) han participado activamente proveyendo información oficial. El proceso también ha sido conocido y respaldado por la Sección de Cuentas Ambientales y Económicas de la División de Estadística de Naciones Unidas (CENU) y se ha presentado en varios países del hemisferio como caso de estudio, tanto por el proceso metodológico implementado y los hallazgos obtenidos, como por el arreglo institucional utilizado para su impulso.
Como se explica con profundidad y propiedad en los documentos de esta serie, el SCAEI es un marco analítico sistémico que permite revelar el aporte de los bienes y servicios naturales a la economía nacional, y el nivel de impacto de los procesos económicos en el estado de los com-ponentes ambientales. En el primer caso, el análisis permite conocer el estado de los bienes y servicios naturales en un año o en un periodo de varios años; en el segundo, identifica modali-dades, patrones de uso, intensimodali-dades, eficiencia y actores en el uso de éstos. El marco analítico permite, además, revisar el papel de las instituciones en estas relaciones, y lo hace estudiando el nivel de inversión pública y privada relacionado con la protección, el mejoramiento y el uso sostenible de los bienes y servicios naturales. A partir de estos elementos, el SCAEI apoya la formulación de conclusiones acerca de la sostenibilidad del desarrollo y, finalmente, provee las bases para el diseño y mejoramiento de políticas de desarrollo sustentadas en límites naturales socialmente deseables.
Para el IARNA-URL esta publicación no sólo es motivo de satisfacción, sino de mayor compromiso con nuestra misión de aportar nuestras capacidades académicas en la conceptualización, diseño y puesta en marcha de iniciativas que permitan replantear el modelo de desarrollo nacional, a fin de revertir los ritmos de agotamiento, deterioro y contaminación actuales. Se ha documentado ampliamente que bajo esta realidad ambiental se incrementa el riesgo a eventos desastrosos, derivados éstos, de la correlación entre eventos naturales extremos y ciertas condiciones so-cioeconómicas (como la pobreza originada por la desigualdad y la exclusión) y físicas (como la deforestación sostenida y el deterioro del ciclo del agua), que generan vulnerabilidad.
x
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL Nuestra mayor aspiración es que los hallazgos presentados sean analizados por funcionarios públicos, organizaciones sociales, gremios empresariales, académicos, analistas de medios de comunicación y gestores del desarrollo en general para promover acciones a favor de esquemas de desarrollo que conservan, restauran y utilizan racional y equitativamente los bienes y servicios naturales.
MSc. Juventino Gálvez Director
Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente Universidad Rafael Landívar
Este documento presenta una sistematiza-ción del proceso de elaborasistematiza-ción de la Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). En el mismo se abordan aspectos tanto teó-ricos y conceptuales como estrictamente téc-nicos, y se proponen potenciales alternativas para superar las limitaciones y obstáculos que este tipo de procesos pueda encontrar. Además, se aporta información útil para ini-ciativas similares que pretendan emprender-se en otros paíemprender-ses.
La CIRS ofrece una descripción detallada de las relaciones existentes entre la economía guatemalteca y dichos recursos. Para tal fin, la cuenta ordena y sistematiza información física relativa a los recursos del subsuelo y la vincu-la con información económica, utilizando el marco del Sistema de Contabilidad Ambien-tal y Económica Integrada (SCAEI), el cual ha sido desarrollado y promovido desde finales
de los años ochenta por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en conjunto con la Comisión Europea (CE), el Fondo Moneta-rio Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Banco Mundial (BM).
Como corolario, en el documento se muestra que la carencia de información es un desafío importante, de cara a la planificación de los bienes del subsuelo. A pesar de ello, con todo y las limitaciones de información encontradas en Guatemala, la CIRS permite identificar y va-lorar las principales presiones, en términos de volumen demandado, y deducir intensidades y eficiencias en el uso de los bienes del sub-suelo derivados de las actividades económicas estudiadas. Este debiera ser el punto de parti-da para el diseño y aplicación de instrumentos sectoriales que permitan un manejo óptimo de esos bienes.
2
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URLSummary
This document contains the systematization of the process to develop the Subsoil Resources Integrated Account (CIRS, in Spanish). It covers theory, concepts and technical aspects as well as potential alternatives to overcome limitations and obstacles for this kind of processes. It also provides useful information for similar initiatives to be overtaken by other countries.
CIRS provides a detailed description of the interactions between the economy and the subsoil resources in Guatemala. To achieve this, the account classifies and systematizes physical information regarding the subsoil resources and links it with the economy, using the framework of the System of Environmental
and Economic Accounting (SEEA) developed by the UN in the 1980’s and promoted by the European Commission (EC), the International Monetary Fund (IMF), the Organization for Economic Cooperation and Development and the World Bank (WB).
Te document shows that the lack of information becomes an important challenge to overcome when conducting plans for the subsoil goods. Regardless, CIRS allows for identification and valuation of the main pressures in terms of the demand and deduction of intensity of uses as well as how efficient such uses are. This should be the starting point to design and apply tools that can allow for the best possible management of such goods.
La economía y la sociedad guatemaltecas
de-penden del sistema natural1, principalmente
de la función de éste como proveedor de ma-teriales y energía; y aquéllas como receptoras y asimiladoras de residuos, derivados de las actividades económicas y sociales. En este sen-tido, el sistema natural es la base fundamental de la sobrevivencia y el bienestar de la pobla-ción, y de ahí surge la evidente exigencia de utilizar los recursos, más o menos escasos, de manera sostenible y eficiente.
La Cuenta Integrada de Recursos del Subsue-lo (CIRS) se enmarca en este contexto. Por un lado, provee información sobre las existencias de bienes del subsuelo al principio y al final de cada año, lo que facilita monitorear el ritmo de uso y agotamiento de los mismos. Por el otro, la CIRS permite establecer las relaciones entre los bienes del subsuelo y la economía guatemalteca, porque describe la intensidad con que las distintas actividades económicas y de consumo los emplean. Finalmente, la CIRS identifica los beneficios económicos que se derivan de la utilización de los bienes del subsuelo, lo que muestra la importancia eco-nómica de las actividades que se basan en la extracción de los mismos.
1 Para efectos del presente documento se tratan como sinóni-mos los términos bienes naturales y recursos naturales, uti-lizándolos de forma alterna a lo largo del texto. Del mismo modo, el término de bien o recurso natural no renovable es sinónimo de bien o recurso del subsuelo. Esto es una genera-lización, ya que es conocido que muchos de los recursos no renovables, como las rocas superficiales, no forman parte de las capas sub-superficiales de la Tierra.
La CIRS da respuesta, con el mayor deta-lle posible, a las siguientes preguntas: ¿con cuántos y cuáles bienes del subsuelo cuenta el país?, ¿en qué medida son utilizados por las distintas actividades económicas y de consu-mo?, ¿cuál es su valor para el país? y ¿cuál es su aporte a la economía nacional? Responder a estas interrogantes es esencial, por un lado, para formular políticas que garanticen que la utilización del activo del subsuelo sea óp-tima, en términos económicos y sociales, lo que se traduce efectivamente en mayor bien-estar para el país y la población en general. Por otro lado, valorar los beneficios económi-cos y sociales que estos bienes proporcionan es importante, en el sentido de que deben ser contrastados con los impactos ambientales que su extracción implica en la mayoría de los casos.
El propósito del presente trabajo es documen-tar el proceso de elaboración de la CIRS y apor-tar información útil para iniciativas similares, que deseen emprenderse en otros países. Para ello, en la sección 2 se incluyen los anteceden-tes teóricos y conceptuales de las relaciones entre los bienes del subsuelo y la economía, así como los antecedentes de las estadísticas y la contabilidad vinculada a los bienes no re-novables. Luego de incluir la definición y ob-jetivos de la cuenta en la sección 3, se aborda el marco de compilación específico de la CIRS en la sección 4. La sección 5 señala las prin-cipales fuentes de información utilizadas para elaborar la cuenta y describe aquellos cálculos que, por sus características particulares,
6
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL ritan una explicación. La sección 6 describe el
proceso de implementación y resalta algunas lecciones aprendidas durante el mismo.
Final-mente, en la sección 7, el documento esboza algunas consideraciones finales sobre el pro-ceso y desafíos futuros de la CIRS.
2.1 Economía de los bienes no
renovables
Las actividades económicas utilizan bienes na-turales, ya sea directa o indirectamente. Co-múnmente se hace la distinción entre bienes naturales renovables y no renovables. Los bie-nes renovables son aquellos cuyo stock o
in-ventario2 no es fijo, sino que pueden aumentar
o disminuir en función de la explotación que de ellos se haga y de cómo se regeneren (por ejemplo, los bosques). Los bienes o recursos no renovables son aquellos que, posiblemen-te, podrán renovarse pero de forma tan lenta que, desde la perspectiva humana, su creci-miento se considera nulo. Esto significa que la utilización del recurso implica una disminu-ción del stock.
La mayoría de los bienes no renovables son de origen geológico, como sucede con el pe-tróleo, los minerales o el agua proveniente de acuíferos que no se regeneran. A nivel planeta-rio, existe un stock fijo de esos bienes, que no suele conocerse con exactitud, pues muchos de sus depósitos aún no han sido descubier-tos por el ser humano. En cualquier caso, la principal preocupación de la sociedad y la eco-nomía en su conjunto radica, por un lado, en determinar la escasez relativa del recurso (es decir, la medida en que estos bienes se agotan)
2 El término stock es un anglicismo para el vocablo inventario, ambos se utilizan en forma alterna en el documento, pero con el mismo significado.
y, por el otro, en definir cuál es la política ópti-ma de extracción y consumo.
El análisis del problema de la escasez de los bienes no renovables cobró auge en la literatura económica durante la crisis del petróleo, en la década de 1970; sin embar-go, algunos autores habían expresado su preocupación en torno a esa realidad, desde mucho tiempo atrás. Por ejemplo, William Stanley Jevons (1835-1882) escribió el tra-tado La cuestión del carbón (1865), en el que se preguntaba, en gran detalle, acerca de lo que podía depararle a la “grandeza ma-nufacturera y comercial de Inglaterra” y a la “prosperidad” de esa nación, si se considera-ba la proconsidera-bable duración y agotamiento de las reservas de ese mineral, en un contexto de libre comercio. El carbón, como en la época actual, era indispensable para la Revolución Industrial, pues servía para forjar el hierro y para producir vapor de agua.
Los estudios encaminados en la línea de la de-terminación de la tasa de explotación óptima son la base de lo que, en la literatura econó-mica actual, se denomina “economía de los recursos no renovables”. Al respecto, destacan los aportes de Hotelling (1931), quien escri-bió un artículo de gran impacto, titulado La
economía de los recursos agotables. En éste,
presenta la regla que lleva su nombre, y que se explica con mayor detalle en el Recuadro 1. A la postre, este modelo se ha convertido en el principio básico que rige el análisis de los recursos no renovables, por supuesto, con
10
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL variaciones y ajustes propios del avance de la
ciencia económica3.
A pesar de sus numerosas aplicaciones, la hipótesis en que se basa el modelo de Hotelling –de que en condiciones de com-petencia perfecta, las rentas aumentarán de acuerdo con la tasa de interés– no es totalmen-te válida en el mundo real (UN et al, 2003). En la práctica, el volumen de activos económicos del subsuelo no es fijo y, en muchos casos, el aumento de esos activos como resultado de descubrimientos o reclasificaciones ha sobre-pasado las extracciones. Además, los precios
3 Al respecto, el lector puede referirse a los modelos de aná-lisis que se plantean en Riera, García, Kriström y Brännlund (2005).
mundiales de los minerales y las cantidades extraídas no se rigen por las normas de la competencia perfecta.
Es por ello que, en la actualidad, para la valo-ración de las reservas económicas se utiliza el Método del Valor Presente Neto (MVPN). Este método es la base para la estimación del valor del stock utilizado en la CIRS, el cual se explica en la sección 5.3.1. Cabe señalar que el MVPN también es empleado para la valoración de bienes renovables dentro del SCAEI, en el res-to de subcuentas, lo cual da consistencia a los datos monetarios del patrimonio natural total.
Recuadro 1
La regla de Hotelling, como condición de equilibrio
De acuerdo con la regla de Hotelling, las rentas de un recurso no renovable seguirán una senda de tal forma que de un periodo a otro aumenten a una tasa equivalente al tipo de interés de mercado. Esta evolución de los precios garantizaría un flujo positivo de oferta del recurso en todos los periodos, y que sus propietarios no tengan incentivos para querer aumentar ni disminuir las cantidades que ofrecen. Lo que ganan conserván-dolo un periodo adicional es exactamente igual a lo que ganan explotánconserván-dolo en el presente.
El tipo de interés r ya es, de por sí, una tasa de crecimiento. Nos muestra, en términos porcentuales, en cuán-to aumentan los recursos de un agente al invertirlos en activos financieros. Supongamos que al inicio de un periodo disponemos de 100 unidades monetarias que invertimos (por ejemplo, en una cuenta a plazo fijo), y que al final del periodo disponemos de 120 unidades monetarias, nuestros ahorros han aumentado en 20 unidades monetarias en términos absolutos, y en términos relativos, en un 20 por ciento. El tipo de interés sería, pues, del 20% (r=0.2 en tanto por uno).
Mientras los precios del recurso no renovable, deducidos los costes operativos de extracción, aumenten en un 20%, los propietarios se mostrarán indiferentes entre explotar el recurso antes o después. Por tanto, no modificarían sus decisiones de oferta, y los precios se mantendrían en equilibrio.
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
2.2 Estadísticas de los bienes
del subsuelo
A nivel mundial, la Conferencia de las Nacio-nes Unidas sobre el Medio Humano (Estocol-mo, 1972) fue el acontecimiento que animó, tanto a nivel internacional como nacional, el desarrollo de estadísticas ambientales como un nuevo campo de la estadística oficial (UN, 2009). La primera iniciativa concreta a nivel internacional, dirigida al desarrollo de un sis-tema de estadísticas ambientales, surgió de la Conferencia de Estadísticos Europeos en la Comisión Económica para Europa en 1973; en la cual se reconoció la necesidad de elaborar sugerencias y guías generales para el estable-cimiento de estadísticas en materia ambiental (UN, 1984).
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), celebrada en Río de Janeiro en 1992, reafirmó, internacionalmente, los vínculos existentes entre cuestiones ambientales y aspectos so-cioeconómicos de pobreza y desarrollo. En esa instancia, se planteó la necesidad de incluir los aspectos relacionados con el ambiente entre las políticas y planes de desarrollo, y se reco-mendó, a través de la Agenda 215, la elabora-ción e implementaelabora-ción de sistemas de indica-dores que integren información económica y ambiental (UN, 2009).
El Informe Brundtland en 1987 y la preocu-pación por el “desarrollo sostenible” en éste expuesto, manifiesta la necesidad de conside-rar aspectos ambientales en las cuentas nacio-nales (UN, 1991). Las estadísticas ambientales son multidisciplinarias e integradoras por na-turaleza, provienen de fuentes diversas y son generadas a través de distintos métodos (UN, 1984; 2009). En este contexto, existen orga-nismos de distinta naturaleza a nivel
interna-cional que elaboran o compilan estadísticas relacionadas con aspectos específicos de los bienes del subsuelo. Estos organismos, por lo regular, se traslapan con los que se ocupan del tema energético, debido a que existe un espe-cial interés a nivel global, tanto por la extrac-ción de hidrocarburos como por las emisiones que se generan cuando éstos son puestos al servicio de las actividades económicas.
En el ámbito internacional y desde la perspec-tiva de los bienes del subsuelo, destacan or-ganismos como el Servicio Geológico de los Estados Unidos de América (USGS, por sus si-glas en inglés), que genera información sobre minerales metálicos, minerales no metálicos e hidrocarburos a nivel global, por lo que se le considera una de las principales fuentes de información confiable y oportuna. Otros or-ganismos de relevancia internacional enfocan sus energías en el registro de información so-bre aquellos bienes no renovables asociados a la producción de energía, entre los que des-tacan el Consejo Energético Mundial (WEC, por sus siglas en inglés), el Observatorio del Petróleo (Oil Watch, por sus siglas en inglés) y la Organización de Países Exportadores de Pe-tróleo (OPEP u OPEC, por sus siglas en inglés). A nivel internacional, resalta la labor de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de la División de Estadísticas de Na-ciones Unidas (DENU), que genera estadísti-cas consolidadas de minería y energía para todos los países miembros. Al respecto, los reportes y datos respectivos los agrupa en la sección de estadísticas ambientales y de energía, destacando las estadísticas de pro-ducción de carbón, lignito, petróleo crudo y gas natural, que son compiladas mensula-mente y publicadas en el Boletín de
Estadís-ticas. Otras agencias e iniciativas
12
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL Joint Oil Data Initiative (JODI), Asia Pacific
Energy Research Center (APEC), EUROSTAT, International Energy Agency (IEA/OECD), y
el International Energy Forum Secretariat (IEFS).
En Latinoamérica, la principal agencia que recopila información sobre bienes del sub-suelo asociados a la producción energética es la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), la cual goza del respaldo de la Co-misión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). OLADE es la organización po-lítica y de apoyo técnico, mediante la cual sus Estados miembros realizan esfuerzos comunes para la integración energética regional y subre-gional, y busca contribuir a la integración, al desarrollo sostenible y a la seguridad energé-tica de la región, asesorando e impulsando la cooperación y la coordinación entre sus países miembros. Las estadísticas sobre minería son más limitadas y no existe un organismo a nivel regional que aglutine a todo el sector, aunque hay organizaciones que tratan minerales espe-cíficos, como el oro, el zinc y el plomo. En el ámbito nacional, el Ministerio de Ener-gía y Minas (MEM) es la entidad que genera las estadísticas oficiales sobre el tema de mi-nería e hidrocarburos. Para tal fin, emite bo-letines anuales de producción, consumo y exportación de todos los bienes del subsuelo y, en algunos casos, realiza estudios sobre las
reservas probadas, probables y posibles4.
Es-pecíficamente, dos dependencias del MEM son las encargadas de los reportes estadísticos re-lacionados con la CIRS: la Dirección General de Hidrocarburos y la Dirección General de Minería.
4 Estos términos se explican detalladamente en el numeral 4.1.1.
2.3 Antecedentes sobre
los sistemas de cuentas
nacionales y ambientales
El Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) es el principal instrumento de medición del creci-miento económico en la mayor parte de países del mundo. Dicho sistema tiene como propó-sito registrar y describir, de forma sistemática, los fenómenos esenciales que constituyen la vida económica de un país, es decir: produc-ción, ingreso, consumo, acumulaproduc-ción, riqueza y relaciones con el exterior. Hasta hace algu-nos años, el año base del SCN de Guatemala era 1958 y se sustentaba en el marco meto-dológico del SCN 1953 (SCN53). A partir de 1997, se inició un proceso de cambio que de-rivó, en 2006, en la consolidación del nuevo marco de compilación basado en el Sistema de Cuentas Nacionales 1993 (SCN93), cuyo año base era 2001.
El marco contable5 del SCN93 es flexible, dado
que reconoce la necesidad de la creación de
“cuentas satélite6” para presentar conceptos
adicionales o diferentes a los de su marco cen-tral, lo que amplía la capacidad analítica del sistema, sin sobrecargarlo o desorganizarlo. Esto se debe a que en ciertos tipos de análi-sis, el objetivo básico no es utilizar conceptos económicos alternativos, sino simplemente
5 Un marco contable consta de un conjunto coherente, sistemá-tico e integrado de cuentas macroeconómicas, balances y cua-dros basados en un conjunto de conceptos, definiciones, cla-sificaciones y reglas contables, aceptados internacionalmente. 6 Según Ortúzar (2001), las cuentas o sistemas satélite “subra-yan la necesidad de ampliar la capacidad analítica de la conta-bilidad nacional a ciertas áreas de interés social” y permiten: i) proporcionar información adicional sobre determinados aspectos, ii) utilizar conceptos complementarios y/o alter-nativos (incluida la utilización de clasificaciones) cuando se necesita introducir dimensiones adicionales en el marco con-ceptual de las cuentas nacionales, iii) ampliar la cobertura de los costos y beneficios de las actividades humanas, iv) ampliar el análisis de los datos mediante indicadores y agregados per-tinentes, y v) vincular las fuentes y el análisis de datos físicos con el sistema contable monetario.
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas centrar la atención en determinado campo o
aspecto de la vida económica y social, en el contexto del SCN. Por razones operativas, las cuentas satélite se clasifican comúnmente en dos categorías. Por un lado, las cuentas
sa-télite internas reorganizan las transacciones
existentes en el SCN para resaltar aquellas que sean pertinentes para cierto sector y, por el otro, las cuentas satélite externas extienden el alcance del sistema, incluyendo inventarios, flujos y transacciones que no son contabiliza-das en el SCN.
La cuenta satélite ambiental, también denomi-nada Sistema de Contabilidad Ambiental y Eco-nómica Integrada (SCAEI), reporta los mayores avances metodológicos en la primera década del siglo XXI (Recuadro 2). Dicho sistema tiene la particularidad de poseer características ope-rativas tanto internas como externas. Su propó-sito principal es examinar las relaciones entre la economía y el ambiente para poder evaluar tres aspectos que definen dicha relación. Un primer aspecto de análisis permite precisar el aporte de los bienes y servicios naturales a la econo-mía nacional y conocer la situación de éstos.
Recuadro 2
Antecedentes del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN)
Los orígenes de la contabilidad macroeconómica pueden rastrearse a partir de los primeros ejercicios desa-rrollados en el siglo XVIII por los fisiócratas, en particular con los trabajos de Quesnay sobre los flujos del in-greso nacional. A partir de entonces, y luego de varias décadas de avances teóricos y metodológicos, surge el Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) a inicios del siglo XX. La formalización del SCN se remonta al menos a 1928, año en que la Liga de las Naciones ofreció una conferencia internacional sobre estadísticas económicas, con el fin de promover su comparación internacional y la adopción de métodos uniformes de presentación. Si bien el Departamento de Comercio de los Estados Unidos de América empezó a reportar estadísticas sobre la producción nacional desde 1934, fue la Segunda Guerra Mundial la que supuso la importancia de contar con un sistema de contabilidad para responder a la necesidad de estimar los niveles de producción militar y los efectos sectoriales de movilizar recursos para la guerra.
La experiencia acumulada en la posguerra permitió la publicación del primer informe sobre el Ingreso Na-cional en 1947, el cual fue preparado por el Subcomité de Estadísticas del Ingreso NaNa-cional del Comité de Expertos Estadísticos de la Liga de las Naciones, a partir de un memorándum elaborado por Richard Stone (Premio Nobel de Economía de 1984). Tras un proceso permanente de revisión y validación, se publicaron tres manuales del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) en 1953, 1968 y 1993 (SCN53, SCN68, SCN93). El Manual del Sistema de Cuentas Nacionales de 1993 (SCN93) se elaboró con el respaldo de la Comisión Estadística de las Naciones Unidas (CENU), y con la participación de la Organización de las Naciones Uni-das (ONU), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Oficina de Estadística de la Comunidad Europea (EUROSTAT) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El propósito de dicho manual fue definir las bases teóricas, conceptuales y metodológicas para la contabili-dad macroeconómica. Desde su publicación no ha sido modificado en su estructura central, y sólo ha estado sujeto a revisiones periódicas que se divulgan a través de memoranda específica suministrada por la CENU.
14
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL En el segundo nivel de análisis, se logra conocer
el grado en que los procesos económicos impac-tan en los componentes ambientales, mediante la identificación de modalidades, patrones de uso, intensidades, eficiencias y actores en el uso de éstos. Finalmente, el SCAEI permite revisar el papel de las instituciones en estas relaciones, y lo hace estudiando las características y los
ni-veles de la inversión pública y privada relaciona-da con la protección, el mejoramiento y el uso sostenible de los bienes y servicios naturales. A partir de estos elementos, se pueden obtener conclusiones acerca de la sostenibilidad del de-sarrollo, y proveer las bases para el diseño y me-joramiento de políticas de desarrollo, sustenta-das en límites naturales socialmente deseables.
Recuadro 3
Antecedentes del SCAEI
La necesidad de una contabilidad ambiental o verde surge casi simultáneamente con la de hacer operativo el concepto de desarrollo sostenible, el cual ha incluido al ambiente, entre otros aspectos, en las discusiones sobre el tema. Las dificultades para formalizar un sistema de contabilidad ambiental han estado íntimamente ligadas a los diversos enfoques que se han utilizado para conceptualizar el desarrollo sostenible. De ello se derivan varias formas de medición, algunas de las cuales involucran indicadores físicos, otras incluyen aspec-tos monetarios y la mayor parte presentan registros tanto monetarios como físicos, como en el caso del SCAEI. En este contexto, a principios de los años ochenta, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambien-te (PNUMA) tomó la iniciativa de explorar de qué forma podían modificarse las cuentas nacionales, de manera que éstas consideraran los cambios medioambientales. Luego de una serie de seminarios con expertos, se concluyó que era factible “corregir” las cuentas nacionales, aunque no hubo consenso respecto a la manera como habrían de transformarse. No obstante, partiendo de los análisis y resultados de las reuniones, varias instituciones decidieron trabajar en forma conjunta, y prepararon un SCN reformado que fue desarrollado cuatro años más tarde. El SCN93 contenía un nuevo dispositivo de “cuentas satélite para el medio ambiente”, denominado Sistema de Contabilidad Ambiental y Económico Integrada (El Serafy, 2002).
El Manual del Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica Integrada de 2003 (SCN03) se elaboró con el respaldo de la Comisión Estadística de las Naciones Unidas (CENU) y se contó con la participación de las mismas instituciones que realizaron el manual para el SCN93 (ver Recuadro 1). Su propósito es definir las bases teóricas, conceptuales y metodológicas para la contabilidad ambiental.
El SCAEI comparte parte de su estructura, definiciones y clasificaciones con el SCN y, de esta manera, provee un marco conceptual y metodológico común para el desarrollo y análisis de la información económica y am-biental. En este sentido, este sistema aporta indicadores y estadísticas descriptivas que permiten monitorear la interacción de la economía y el ambiente, hacer un análisis consistente de la contribución del ambiente a la economía y evaluar el impacto de ésta sobre el ambiente (CEPAL, 2005). Al igual que el SCN, el SCAEI ha estado sujeto a un proceso de revisión y validación permanente, que cierra una importante etapa en el año 2003, con la publicación del manual System of Environmental and Economic Accounting 2003 (SEEA03). La elaboración de dicho manual fue respaldada por la CENU, y basada en el trabajo desarrollado desde 1998 por el Grupo de Londres (GL), el cual fue creado en 1993 para permitir el intercambio de experiencias en el desarrollo e implementación de cuentas ambientales, desde entonces ha funcionado como un ente externo asesor de la División de Estadísticas de las Naciones Unidas (DENU) para la preparación de los respectivos manuales. Desde años recientes, el GL enfoca sus energías en la preparación de una nueva publicación del manual donde se incorporarán los progresos desde 2003.
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas 2.3.1 Estructura del SCAEI
de Guatemala
El punto de partida para el SCAEI es el reco-nocimiento de la relación intrínseca entre el
ambiente7 y la economía (Figura 1). En esta
relación, el ambiente provee bienes, en for-ma de insumos para la producción (suelo, nutrientes, madera, entre otros), y servicios, por ejemplo las condiciones que afectan el desarrollo de procesos productivos (regula-ción del clima, control de erosión, refugio, entre otros). En la economía se producen y se consumen bienes y servicios, cuyo proce-so genera residuos que, en su mayor parte, son depositados en el ambiente y en pocos
7 En el contexto del SCAEI, el subsistema natural es tratado como sinónimo de ambiente natural, medio ambiente o am-biente. El término recurso natural también es tratado en for-ma análoga con el de bien natural.
casos son reutilizados (reciclaje). De estas re-laciones se derivan las cuentas y subcuentas que integran el marco contable del sistema. Para Guatemala, el marco contable del SCAEI se define como una plataforma de análisis que proporciona información, a nivel nacio-nal, sobre las existencias (stocks) y los flujos asociados al subsistema natural, y brinda una descripción detallada de las relaciones entre
éste y el subsistema económico8. Dicha
plata-forma se construye a partir de la armonización de tres elementos: el marco central del SCN y las dos estructuras que determinan el mar-co central del SCAEI, es decir: una estructura contable y una estructura temática (Figura 2).
8 El SCAEI adopta un enfoque de sistemas, en el cual los sub-sistemas natural y económico, al igual que el social e institu-cional, son parte de un sistema socioecológico. Para una des-cripción de dicho enfoque, véase IARNA-URL, 2009. Para una descripción detallada de los aspectos conceptuales del SCAEI véase IARNA-URL, 2007b. Un resumen fácil de leer sobre el SCAEI de Guatemala se encuentra en IARNA-URL, 2007c. Para algunos antecedentes acerca de la relación entre cuentas am-bientales y el desarrollo sostenible, IARNA-URL e IIA, 2006b.
Producción Empresas Hogares Consumo Productos Economía Desechos y emisiones Bienes Servicios Empleo Ambiente Activo forestal Activo hídrico Activos del subsuelo Activo tierra y ecosistemas
Activos hidrobiológicos
Inversiones ambientales
Figura 1
Esquema simplificado de las relaciones entre el ambiente y la economía
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Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL
Figura 2
Estructura del marco contable del SCAEI
Como se aprecia en la Figura 2, los distintos temas que aborda el SCAEI son: bosque, agua, subsuelo, energía y emisiones, tierra y ecosiste-mas, recursos pesqueros y acuícolas, residuos, y gastos y transacciones. Cada uno recibe la de-nominación de “cuenta integrada” para reflejar el énfasis hacia la armonización y consolidación de la información en un marco común. Dichos temas se desarrollan por separado y tienen sus respectivas clasificaciones, pero se integran en una sola estructura contable, lo cual se logra a
Estructura temática
Estructura contable
CIB
Cuenta Integrada del Bosque
CIRH
Cuenta Integrada de Recursos Hídricos
SCN
SCAEI
CIEE
Cuenta Integrada de Energía y Emisiones
CITE
Cuenta Integrada de Tierra y Ecosistemas
CIRPA
Cuenta Integrada de Recursos Pesqueros y Acuícolas
CIRS
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo
Cuenta de activos
+ Recursos naturales + Ecosistemas
+ Tierra y aguas superficiales + Residuos
Cuenta de flujos
+ Recursos naturales + Insumos de los ecosistemas + Productos
Cuenta de gastos y transacciones ambientales
+ Gastos de protección ambiental + Gastos de gestión de recursos naturales
Cuenta de agregados e indicadores complementarios
+ Depreciación
+ Indicadores complementarios
CIRE
Cuenta Integrada de Residuos
CIGTA
Cuenta Integrada de Gastos y Transacciones Ambientales
Fuente: Elaboración propia, con base en IARNA-URL (2007).
través de cuatro categorías de cuentas comu-nes: activos, flujos, gastos y transacciones, y agregados e indicadores complementarios. 2.3.2 Proceso de implementación del
SCAEI en Guatemala
En Guatemala el SCAEI se construye con base en el documento denominado Elementos
esenciales para la compilación del Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica
In-Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas tegrada de Guatemala (IARNA-URL, 2007b),
en el cual se establecen los lineamientos ge-nerales para entender y poner en práctica el sistema, basado principalmente en tres instru-mentos. El primero es el Manual del SCAEI, edición 2003, elaborado por las Naciones Uni-das y otros organismos internacionales (UN,
et al., 2003). En este documento se propone la
utilización de una cuenta satélite, que amplía la capacidad analítica del SCN, porque le in-corpora información ambiental a través de una estructura, definiciones y clasificaciones comu-nes. El segundo instrumento es el documento de aspectos metodológicos del SCN de Guate-mala, elaborado por el Banco de GuateGuate-mala, donde se describe el marco para la estimación de los principales indicadores del desempeño de la economía nacional (BANGUAT, 2007).
Finalmente, el tercer instrumento es el Manual de la Comunidad Europea para el desarrollo de la contabilidad física de materiales, el cual enfatiza la medición de los flujos físicos de la economía (European Communities, 2001). Dicho sistema se desarrolló y consolidó en un proceso de cinco etapas, las cuales se presentan en la Figura 3: a) Formalización de acuerdos en-tre instituciones que generan, utilizan y oficia-lizan información; b) Formulación, aplicación y validación del marco analítico para el SCAEI y para las cuentas específicas; c) Compilación y/o generación de la información necesaria para la etapa anterior; d) Análisis de información, producción de resultados y generación de pro-puestas; y e) Diseño y aplicación de instrumen-tos y mecanismos de seguimiento y evaluación.
Figura 3
Proceso de implementación del SCAEI en Guatemala
Arreglos institucionales
Formulación y validación del marco analítico
Compilación de la información
Análisis, generación de propuestas y difusión Diseño y aplicación de instrumentos de
seguimiento y evaluación
Formalización de acuerdos
Conformación del grupo de trabajo
Conceptualización y definición del marco analítico del SCAEI
Ejercicio piloto para la cuenta de bosque
Revisión, depuración y sistematización
Generación de información
Armonización y consolidación
Incorporación a la plataforma tecnológica
Indicadores económico-ambientales Informes analíticos
Difusión e incidencia política Procesos, resultados, metodologías
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Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL
2.4 Contabilidad de los bienes
del subsuelo
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS) es la forma como se le ha denominado a la cuenta de recursos minerales del subsuelo en Guatemala. Este tipo de cuenta, junto con otras cuentas ambientales (bosque, agua, ener-gía, recursos pesqueros y acuícolas, etcétera), conforman el Sistema de Contabilidad Am-biental y Económico Integrado (SCAEI). Este último es un marco analítico que comparte de-finiciones y clasificaciones con el Sistema de
Contabilidad Nacional9 (SCN), y que ha sido
desarrollado por las Naciones Unidas desde principios de los noventa, con la finalidad de analizar las interrelaciones del medio ambien-te y la economía. En esambien-te sentido, el SCAEI es un tipo de cuenta satélite que proporciona un marco analítico que permite integrar informa-ción económica y ambiental de manera consis-tente con el SCN (UN et al., 2003).
Las cuentas de recursos del subsuelo son ins-trumentos importantes para el monitoreo y planificación del uso de estos bienes, ya que permiten ordenar de manera sistematizada la información relativa a la disponibilidad y al ritmo de utilización y agotamiento de los mis-mos. Asimismo, proveen información relevante acerca de la generación de riqueza por parte de las actividades que se dedican a su extrac-ción, a la vez que ofrecen bases sólidas sobre las cuales generar políticas que se centren en un crecimiento y desarrollo sostenibles, desde el punto de vista ambiental y social (NU, et al., 1993). Algunos de los países que elaboran o han elaborado este tipo de cuentas son Austra-lia, Dinamarca, Noruega, Sudáfrica, Colombia, Estados Unidos, entre otros.
9 El SCN es la fuente primaria de la información económica en la mayoría de países (UN et al., 2003).
2.4.1 Contexto internacional de las cuentas del subsuelo
Las cuentas del subsuelo, bajo el modelo del SCAEI, se han desarrollado en varios países durante las últimas dos décadas. Dichas cuen-tas han sido compiladas por Australia, Canadá y Estados Unidos, en forma permanente. En algunos países en vías de desarrollo también se han compilado cuentas del subsuelo, pero de manera esporádica, como el caso de Ecua-dor y Perú, donde la dimensión de su stock de activos del subsuelo es una de las fuen-tes principales de generación del ingreso na-cional. En Europa se actualizan registros de cuentas de activos del subsuelo para Austria, Dinamarca, Francia, Holanda, Noruega, Sue-cia y el Reino Unido. Dichos registros se ha-cen de forma alterna en periodos que oscilan entre tres y seis años.
A pesar de que los bienes del subsuelo están incluidos en las hojas de balance y cuentas de acumulación del estándar para las cuentas nacionales (por ejemplo, el SCN), muy pocos países han implementado esta parte del siste-ma, como en el caso de Guatemala que, como se cita anteriormente, no hace este tipo de re-gistros para ninguno de los activos no produ-cidos, ni para los producidos. Por lo anterior, es previsible que las metodologías y alcances de las cuentas del subsuelo difieran de un país a otro. En la Comunidad Europea, por ejem-plo, el enfoque ha sido hacia el registro de da-tos de petróleo y gas natural, los cuales son los activos de mayor importancia en esa región. En otros países, como Australia, Canadá y los Estados Unidos de América, con una base de bienes del subsuelo más amplia, se registran también minerales metálicos y no metálicos. Desde 1993, se ha venido discutiendo la for-malización de un estándar para las cuentas
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas del subsuelo bajo el paraguas del SCAEI. Este
trabajo ha sido desarrollado principalmen-te por el Grupo de Londres, que elaboró en principio el manual del SCAEI 2003 (SEEA 2003, por sus siglas en inglés), y en la actua-lidad está en el proceso de actualizar dicho manual, para elevarlo a nivel de estándar in-ternacional a partir de 2012. Se espera que
para ese año se finalice un proceso que ini-ció con la publicaini-ción del manual del SCN en 1993, hasta consolidar, veinte años después, un sistema de cuentas ambientales totalmen-te compatible con el marco central del SCN, que armoniza con clasificaciones internacio-nales, y permite hacer comparaciones a nivel internacional.
3. Objetivos y definición de la
Cuenta Integrada de Recursos
del Subsuelo (CIRS)
3.1 Objetivos
El objetivo general de la CIRS es describir las relaciones entre los bienes del subsuelo y la economía guatemalteca.
Los objetivos específicos de la CIRS son: a) Registrar contablemente el inventario de
bienes del subsuelo del país.
b) Registrar contablemente los flujos de bie-nes del subsuelo entre el ambiente y la economía, y entre los distintos agentes económicos (actividades económicas, los hogares, las instituciones gubernamenta-les y las no gubernamentagubernamenta-les).
c) Contabilizar los gastos vinculados a la
ex-tracción de recursos del subsuelo y a la prevención y mitigación de los impactos generados.
d) Proveer de un conjunto de indicadores para monitorear el desempeño económi-co-ambiental de las actividades relaciona-das con los recursos del subsuelo.
3.2 Definición
La CIRS es un marco analítico que describe detalladamente las relaciones entre los bie-nes del subsuelo y la economía guatemalteca.
Para tal fin, ordena, sistematiza e integra infor-mación física de estos recursos, y la vincula a información económica. En términos
genera-les, la CIRS describe los flujos de oferta y la utilización de los minerales e hidrocarburos por las distintas actividades económicas y de consumo, también registra la cantidad de di-chos bienes con que cuenta el país.
La CIRS complementa la capacidad analíti-ca del SCN, al incorporar información sobre los bienes del subsuelo a los cuadros de ese sistema, respetando su estructura y compar-tiendo definiciones y clasificaciones comu-nes (UN, 2007). De esta manera, la CIRS no sobrecarga ni distorsiona el marco central del SCN (Ortúzar, 2001). De hecho, la utiliza-ción del marco contable del SCN para descri-bir las relaciones entre el agua y la economía presenta varias ventajas. En primer lugar, ga-rantiza mayor consistencia entre las estadís-ticas ambientales y económicas y facilita el análisis de las interrelaciones del subsuelo y la economía (UN, 2007). En segundo lugar, la estructura de cuentas favorece el cálculo de un número de indicadores claramente definidos, consistentes y vinculados entre sí, que se derivan del mismo sistema estadístico (UN, 2007).
Adicionalmente, la CIRS provee de un sistema en el que es posible incorporar valoraciones monetarias de los costos ambientales, a la vez que supera algunas limitaciones de las estadís-ticas ambientales tradicionales, ya que amplía el campo de análisis de los temas vinculados a la minería y los hidrocarburos, y favorece la co-nexión con otras estadísticas, particularmente económicas y sociales.
3. Objetivos y definición de la Cuenta Integrada
de Recursos del Subsuelo (CIRS)
4. Descripción del marco
de compilación
4.1 Estructura
En esta sección se describen los distintos com-ponentes que forman la Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS), con sus caracte-rísticas particulares para el caso de Guatemala. Estos componentes se denominan cuentas, de manera análoga a los componentes que forman el SCN. En términos generales, la CIRS está con-formada por las cuentas que se muestran en la Figura 4, las cuales son: cuenta de activos,
cuen-ta de flujos, cuencuen-ta de gastos y transacciones, y cuenta de agregados e indicadores complemen-tarios. Los aspectos desarrollados para la CIRS se presentan en el lado derecho de la Figura 4. Aunque en el proceso de cálculo los temas del SCAEI se abordan por separado, todos se inte-gran en una sola estructura de cuentas, la cual se logra a través de la división en cuatro cuentas comunes: cuenta de activos, cuenta de flujos, cuenta de gastos y transacciones, y cuenta de agregados e indicadores complementarios.
4. Descripción del marco de compilación
Figura 4
Estructura del marco contable del SCAEI y las cuentas de la CIRS
Subsistema natural
Estructura por tema
Estructura por cuenta
CIB
Cuenta Integrada del Bosque CIRH
Cuenta Integrada de Recursos Hídricos
SCN
SCAEI
CIEE
Cuenta Integrada de Energía y Emisiones
CITE
Cuenta Integrada de Tierra y Ecosistemas
CIRPA
Cuenta Integrada de Recursos Pesqueros y Acuícolas CIRS
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo Cuenta de activos Cuenta de flujos Cuenta de gastos y transacciones ambientales Cuenta de agregados e indicadores complementarios CIRE
Cuenta Integrada de Residuos CIGTA
Cuenta Integrada de Gastos y Transacciones Ambientales Cuenta de activos Activos físicos • Hidrocarburos • Minerales metálicos • Minerales no metálicos Cuenta de flujos Flujos físicos Flujos monetarios
Cuenta de gastos y transacciones vinculados a las actividades extractivas
Gastos de protección públicos Gastos de protección privados Cuenta de agregados e indicadores complementarios
Contribución al PIB del grupo económico vinculado a los recursos del subsuelo
28
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas
Banco de Guatemala e Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la URL 4.1.1 Cuenta de activos
La cuenta de activos muestra los inventarios de recursos minerales y de hidrocarburos del país y sus cambios a través del periodo contable, producto de su extracción, descubrimiento de nuevas reservas y cambios debidos a la reclasi-ficación, es decir, cuándo una reserva cambia de categoría. La cuenta de activos clasifica los recursos del subsuelo en tres: a)
hidrocarbu-ros, b) minerales metálicos, y c) minerales no metálicos.
La estructura típica de una cuenta de activos se muestra en el Cuadro 1, donde se identifi-can las principales variables y sus categorías:
stock de apertura, extracción, otras reservas,
otros cambios en el volumen y stock de cierre. Dichas variables se definen con mayor detalle a continuación.
Cuadro 1
Ejemplo de una cuenta de activos del subsuelo
Variable Signo Año n Año n+1
Stock de apertura 1,000 950
Extracción ( - ) 100 100
Otras reservas 1,500 1,500
Reservas probables y posibles 1,500 1,500
Evaluación de reservas - -
Otros cambios en volumen ( + / - ) 50 -5
Descubrimientos 50 -
Pérdidas/reevaluaciones - 5
Stock de cierre 950 845
Fuente: Elaboración propia.
a) Stock de apertura o inventario inicial
Se refiere a la cantidad total de las reservas probadas en el año de referencia. Las reservas probadas son los yacimientos de minerales e hi-drocarburos existentes en una fecha determina-da, cuya calidad y cantidad se han definido con base en estudios geológicos, con la mayor cer-teza posible. Además, éstas son económicamen-te viables, dado el estado de la económicamen-tecnología y los precios relativos en el mercado internacional.
b) Extracción
Se refiere a la reducción del recurso natural causada por la extracción, bombeo, corte o al-gún otro medio.
c) Otras reservas
Son aquellas reservas de las que no se tiene plena certeza respecto a su calidad, cantidad y viabilidad. Esta variable no afecta el stock to-tal, a menos que exista un cambio de catego-ría. Por ejemplo, una reserva probable puede convertirse en reserva probada al momento de obtener estudios que la determinen como tal, en cuyo caso pasa a ser parte del stock. En el caso de Guatemala, se hacen dos tipos de re-gistro para otras reservas: i) reservas probables y posibles, ii) evaluación de reservas.
En el primer tipo de registro, se unifican las reservas probables y posibles, debido a que las fuentes de información existentes no permiten
Cuenta Integrada de Recursos del Subsuelo (CIRS). Bases teóricas, conceptuales y metodológicas hacer una distinción de este tipo. Las reservas
probables son masas mineralizadas para las
cuales existe información disponible de: can-tidad, calidad, continuidad, volumen, costos de explotación y costos de capital. Para catego-rizar las reservas como probables se necesita contar con indicativos acerca de la posibilidad de una operación económicamente viable; sin embargo, no se sabe con exactitud la cantidad existente. En general, las reservas probables son menos certeras que las reservas probadas. Las reservas posibles se refieren a recursos cu-yas estimaciones cuantitativas o apreciaciones de expertos están basadas en un conocimien-to muy general de las características geológicas del yacimiento, y de los cuales se disponen de pocas muestras de mediciones o incluso no se dispone de ninguna muestra.
En el segundo caso, se llevan registros de “eva-luación de reservas” o también llamadas reeva-luaciones, cuando surgen estudios que permi-ten establecer la exispermi-tencia de nuevas reservas, ya sea probadas, probables o posibles. En el Cuadro 1 se puede observar un valor de cero en el registro de “evaluación de reservas”, lo cual quiere decir que no se han realizado reevalua-ciones, o en el caso de que se hayan hecho no se encontraron indicios de nuevas reservas.
d) Otros cambios en volumen
Se refiere a cambios que puedan darse como producto de descubrimientos y por pérdidas de recursos, debido a factores no económicos (como un evento natural de grandes dimen-siones que cause un desplazamiento de la re-serva). Los descubrimientos hacen referencia a nuevos hallazgos de reservas del recurso y,
por lo tanto, su signo es positivo; mientras que las pérdidas/reevaluaciones se refieren a las pérdidas ocasionadas por desastres y las ree-valuaciones que se puedan hacer a las reservas probadas, por lo que pueden asumir un signo positivo o negativo, según sea el caso.
e) Stock de cierre
Se obtiene de la diferencia entre el stock inicial y la extracción, a lo cual se le adiciona los nuevos descubrimientos, y por último se restan las pér-didas causadas por los desastres. El stock final corresponde al inventario inicial del siguiente año de estudio para el período analizado. 4.1.2 Cuenta de flujos
El objetivo de la cuenta de flujos es evaluar la dependencia de la economía respecto a deter-minados bienes del subsuelo. Provee, a nivel de cada actividad económica del país, infor-mación sobre el uso de materiales y recursos para el consumo intermedio y final. Los flujos quedan registrados en un cuadro de oferta y utilización (COU), que asocia actividades eco-nómicas (columnas) y productos (filas). En el COU mostrado en la Figura 5 se observa que, por el lado de la oferta, se registra la produc-ción y las descargas de emisiones por cada ac-tividad económica; mientras que por el lado de la utilización, se registran el consumo in-termedio (insumos para la producción) y los insumos que van del ambiente a la economía. En ese contexto, como lo muestran las flechas de la Figura 5, la cuenta de flujos distingue tres tipos de flujos: i) flujos del ambiente a la economía, ii) flujos dentro de la economía, iii) flujos de la economía al ambiente.