A PÉNDICE 5: E N B USCA DEL A RCA P ERDIDA
Adán y Eva gozaron de dos grandes privilegios: la Presencia de Dios y la comunión con Dios, sin embargo, ambos cayeron en pecado y los perdieron. Cuando Cristo vino al mundo por primera vez, llevó a cabo su sacrificio en la cruz y reconcilió a la humanidad con la presencia de Dios para que pudiéramos tener comunión con Él por medio del Espíritu Santo y tuviéramos de vuelta los privilegios que se habían perdido.
“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con
todos vosotros. Amén”.
2 Corintios 13:14 (RVR1960)
Las dos bendiciones más grandiosas que un creyente puede tener son la presencia de Dios y la comunión con Él. Es por esto que el enemigo siempre buscará dañar la presencia de Dios en nosotros y romper nuestra comunión con Él. Este es el centro de la batalla espiritual del creyente.
La Iglesia del Señor debe cuidar con gran celo la presencia de Dios y la comunión en el Espíritu y, para esto, es necesario que comprenda los distintos principios que existen para entrar y permanecer en la presencia de Dios. Para entender el significado de Su presencia en medio nuestro, debemos conocer la historia del pueblo de Israel y su experiencia con Dios.
I
SRAEL Y LAP
RESENCIA DED
IOSAl salir de la esclavitud de Egipto, una de las promesas que Dios dio a su pueblo Israel fue que Él habitaría en medio de ellos. Para esto, Dios le pidió a Moisés que construyera un templo portátil llamado el Tabernáculo de Reunión, donde Dios se encontraría con ellos por medio de los sacerdotes que servían en ese lugar. Este tabernáculo era el símbolo de la presencia de Dios en medio de su pueblo.
El templo portátil se armaba y desarmaba constantemente durante la travesía del pueblo por el desierto. Tenía tres partes: 1) el atrio (patio exterior al aire libre, cubierto con pieles) y dos secciones separadas por una cortina de piel: 2) el Lugar Santo y 3) el Lugar Santísimo. El Lugar Santísimo tenía forma de cubo; era un cuadrado con medidas perfectas de longitud, anchura y altura. Allí se manifestaba la presencia de Dios y era el lugar para tener comunión con Él. Sin embargo, tenía un acceso limitado. Solamente los levitas, sacerdotes y el sumo sacerdote podían servir en el tabernáculo. Este lugar estaba prácticamente escondido y el pueblo no tenía acceso a él. Nadie, excepto el sumo sacerdote, podía entrar al Lugar Santísimo y solamente podía hacerlo una vez al año.
Entre setiembre y octubre, el sumo sacerdote debía entrar llevando la sangre de un cordero para utilizarla como sacrificio por el perdón de los pecados del pueblo y así reconciliarlos con Dios.
Esta ceremonia era tan estricta que, si algo salía mal o los sacerdotes no cumplían las normas de santificación al pie de la letra, ellos morían dentro del santuario. Todo esto simbolizaba la separación que el pecado producía entre Dios y su pueblo y, para quitar la cortina que separaba a la humanidad de la presencia de Dios, era necesario realizar un sacrificio. En la actualidad, los judíos recuerdan ese momento en el llamado “día del perdón” (Hebreos 9:1-8). No obstante, con la muerte de Cristo, el velo que nos separaba de la presencia de Dios fue quitado.
“50 Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. 51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron…”
Mateo 27:50-51 (RVR1960)
¿C
UÁL ERA LA IMPORTANCIA DELA
RCA DELP
ACTO?
El tabernáculo representaba la misma identidad del pueblo con Dios y, sin duda, el Lugar Santísimo era el lugar más importante en Israel, ya que allí era donde se manifestaba la presencia de Dios llamada Shekina. Dentro del Lugar Santísimo, había un mueble muy especial que representaba la presencia de Dios: el Arca del Pacto (también conocida como el Arca del Testimonio, el Arca de Dios y el Arca de la Alianza). Asimismo, había otros muebles como el altar del sacrifico, la fuente de bronce, el candelero, la mesa de los panes de la proposición, el altar del incienso, incensarios y otros utensilios. Sin embargo, el Arca de la Alianza era el mueble que representaba la vida espiritual de Israel.
Ahora veamos el panorama completo. En medio de todos los pueblos de la tierra, había uno que era especial: Israel. En medio de Israel, había un lugar especial: el Tabernáculo. En el Tabernáculo, había un lugar especial: el Lugar Santísimo, y en el Lugar Santísimo, había un mueble muy especial: el Arca del Pacto.
El arca tenía forma de cofre y estaba construida con madera recubierta de oro. Estos materiales simbolizaban la doble naturaleza que iba a tener el Mesías: la madera se refería a su humanidad y el oro a su divinidad. Asimismo, el arca debía ser cargada por cuatro ministros (servidores) de la tribu de Leví quienes debían ser santificados y autorizados para llevarla.
Cuando la trasportaban, debía ir cubierta de manera que no fuera visible al pueblo. Nadie podía acercarse ni mirarla y mucho menos tocarla porque eso era pena de muerte. El arca tenía una tapa o cubierta llamada “Propiciatorio” y, sobre ella, tenía dos figuras de ángeles (querubines) de oro. Dentro del Arca, había tres artículos: las tablas de la ley, la vara de Aarón que reverdeció y una muestra del maná1. El arca era el símbolo visible de la presencia invisible de Dios.
E
LA
RCAS
ECUESTRADAEn una ocasión, los israelitas se encontraban perdiendo una guerra contra el pueblo pagano de los filisteos. Debido a su rebeldía contra el Señor, el pueblo de Israel no contaba con la bendición de Dios y fueron derrotados. Pensaron que si traían el arca al campo de batalla, esto les garantizaría la victoria, sin embargo, no querían cambiar sus caminos de pecado y rebeldía.
¿Qué sucedió? El pueblo de Israel perdió la batalla de nuevo y los filisteos robaron el Arca. El secuestro del Arca fue la mayor tragedia que vivió el pueblo de Dios ya que cayó en manos de los enemigos. Fue tal el impacto de la noticia del arca secuestrada que el sacerdote cayó hacia atrás y murió. El pueblo gritó y lloró como nunca. Esto nos muestra, sin duda, que no hay mayor catástrofe que perder la presencia de Dios. Lastimosamente, hay creyentes, ministros y hasta iglesias que la han perdido, pero la mayor tragedia es que no se lamentan por ello.
¿Q
UÉ SUCEDIÓ CUANDO ELA
RCA FUE LLEVADA A LA TIERRA DE LOS FILISTEOS?
Veamos el relato de 1 Samuel 5 (NTV):
“1 Después de que los filisteos capturaran el arca de Dios, la llevaron del campo de batalla en Ebenezer hasta la ciudad de Asdod. 2 Llevaron el arca de Dios al templo del dios Dagón y la pusieron junto a una estatua de Dagón. 3 Pero cuando los ciudadanos de Asdod fueron a verla
a la mañana siguiente, ¡la estatua de Dagón había caído boca abajo delante del arca del Señor! Así que levantaron a Dagón y nuevamente lo colocaron en su lugar. 4 Pero temprano al
día siguiente sucedió lo mismo: de nuevo Dagón había caído boca abajo frente al arca del Señor. Esta vez su cabeza y sus manos se habían quebrado y estaban a la entrada; solo el tronco de su cuerpo quedó intacto. 5 Por eso, hasta el día de hoy, ni los sacerdotes de Dagón
ni nadie más que entra al templo de Dagón, en Asdod, pisan el umbral.
1El maná era el pan que Dios enviaba a su pueblo para alimentarlos mientras estaban en el desierto.
6 Entonces la mano dura del Señor hirió a la gente de Asdod y de las aldeas cercanas con una plaga de tumores. 7 Cuando el pueblo se dio cuenta de lo que sucedía, exclamó: «¡No podemos quedarnos con el arca del Dios de Israel ni un minuto más! ¡Él está en contra de
nosotros! Todos seremos destruidos junto con Dagón, nuestro dios». 8 De modo que convocaron a los gobernantes de las ciudades filisteas y les preguntaron: — ¿Qué debemos hacer con el arca del Dios de Israel? Los gobernantes deliberaron y contestaron: —Trasládenla
a la ciudad de Gat. Así que trasladaron el arca del Dios de Israel a Gat. 9 Pero cuando el arca llegó a Gat, la mano dura del Señor cayó sobre sus hombres, jóvenes y mayores; los hirió con
una plaga de tumores, y hubo gran pánico.
10 Entonces enviaron el arca de Dios a la ciudad de Ecrón, pero cuando los habitantes de Ecrón vieron que se acercaba, clamaron: «¡Traen el arca del Dios de Israel a nuestra ciudad para
matarnos a nosotros también!». 11 Entonces el pueblo volvió a llamar a los gobernantes filisteos y les suplicó: «¡Por favor, regresen el arca del Dios de Israel a su propio país, o nos
matará a todos!». Pues ya había comenzado la plaga mortal enviada por Dios, y un gran temor se apoderaba del pueblo. 12 Los que no morían, sufrían de tumores; y el clamor del
pueblo ascendió al cielo”.
1 Samuel 5:1-12 (NTV)
En este pasaje, el Señor mostró su gloria frente a los dioses falsos y, así, el pueblo filisteo tuvo que devolver el Arca. La presencia manifiesta de Dios no es para cualquier lugar y no podemos manipularla. (Puede seguir leyendo el relato en 1 Samuel 6:1-21).
Veamos el fin de esta historia:
“1 Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de Jehová, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de
Jehová. 2 Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y
toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová”.
1 Samuel 7:1-2 (RVR1960)
Cuando el pueblo de Israel recuperó el Arca, la guardaron en una casa. Quedó abandonada por veinte años, nadie preguntaba por ella y quedó en el olvido. El primer rey de Israel, Saúl, nunca se interesó por saber qué había pasado con ella hasta que el rey David apareció en escena. David fue quién dio al Arca la importancia que merecía y estableció un nuevo orden de adoración el cual tenía como eje central la presencia de Dios.
Sin embargo, antes de recuperar el Arca, algo alteró los planes del rey David. Cuando la trasportaban, cometieron el error de hacerlo en una carreta. Los bueyes que llevaban la carreta tropezaron, el Arca resbaló y un hombre del pueblo intentó sostenerla pero murió al instante.
Esto trajo mucha tristeza al rey David y prefirió posponer el traslado. El arca quedó, entonces, en la casa de Obed-edom geteo.
Veamos la historia en 2 Samuel 6 (RVR1960). (Ver también 1 Crónicas 13:5-14).
“1 David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, treinta mil. 2 Y se levantó David y partió de Baala de Judá con todo el pueblo que tenía consigo, para hacer pasar de allí el arca
de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines. 3 Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo.
4 Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab, que estaba en el collado, con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca. 5 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con
toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. 6 Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la
sostuvo; porque los bueyes tropezaban.
7 Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios. 8 Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue
llamado aquel lugar Pérez-uza,[a] hasta hoy. 9 Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo:
¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová? 10 De modo que David no quiso traer para sí el arca
de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo”.
2 Samuel 6:1-10 (RVR1960).
¿Q
UÉ SUCEDIÓ EN LA CASA DEO
BED-
EDOM CUANDO EL ARCA LLEGÓ?
“11Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa. 12 Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la
casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó
con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David”.
2 Samuel 6:11-12 (RVR1960)
Dios bendijo la casa de Obed-edom de forma extraordinaria. Mientras que los filisteos habían recibido juicio todo el tiempo que tuvieron el Arca secuestrada, Obed-edom y su familia recibieron gran bendición a través de ella. Dios bendijo todo cuanto tenían; todo se multiplicaba y prosperaba. Fue tal la bendición que llamó la atención de la gente y la noticia llegó hasta el rey David. Dios se sintió cómodo en esa casa y con esa familia porque le dieron la bienvenida a Su presencia.
¿Le gustaría ser como Obed-edom? Entonces permita que su casa sea un lugar donde se guarda, se cuida y se respeta la presencia de Dios. ¡Que la Presencia de Dios inunde también la Iglesia!
¡Que la bendición de Dios sea tal que llame la atención de todos!
Piense en el privilegio que tuvo Obed-edom. Su nombre hizo historia. Obed-edom está ahora asociado al Arca de Dios y él no hizo nada para merecerlo. Sin esperarlo, la muerte de un hombre le trajo la bendición de ser el anfitrión del Arca de Dios. De la misma forma, fue necesario que uno muriera (Cristo) para que hoy gocemos de la presencia manifiesta de Dios en nuestra vida y en medio de su pueblo.
D
AVID TRAE EL ARCA AJ
ERUSALÉN(2 S
AMUEL6:13-15)
“13Y cuando los que llevaban el arca de Dios habían andado seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero engordado. 14 Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino. 15 Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de
Jehová con júbilo y sonido de trompeta”.
2 Samuel 6:13-15 (RVR1960)
¿Q
UÉ SUCEDIÓ CON EL ARCA Y QUÉ PASÓ CONO
BED-
EDOM?
El rey David trajo el arca a Jerusalén en medio de música, alegría, danzas y celebración. Esa es la forma correcta para estar delante de la presencia de Dios. A pesar de que David colocó el Arca en una tienda improvisada y sencilla (esa tienda se llamó el Tabernáculo de David), ese lugar marcó para siempre el orden de la alabanza y adoración a Dios: en un culto que está centrado en la presencia de Dios, no en rituales ni en ceremonias.
¿Q
UIÉN FUEO
BED-
EDOM?
El corazón de Obed-edom se encendió con un anhelo ferviente por la presencia de Dios y quedó atrapado en ella. Esto solamente sucede cuando realmente se ha experimentado la presencia manifiesta de Dios: no se puede vivir sin experimentar Su presencia.
NOTA: El orden de adoración en el Tabernáculo de David lo estudiaremos en el curso de Teología de la Adoración, en la etapa de Liderazgo y Ministerio. Sin embargo, puede estudiarlo en los capítulos de 1 Crónicas 15-16; 24-26.
1. Obed-edom fue portero en la casa de Dios.
Un portero era el encargado de vigilar las puertas de la casa de Dios, revisaba todo lo que entraba y salía de ella pues sabía que adentro estaba el Arca y, por eso, debía velar y cuidar todo lo que entraba al templo como lo hacía en su casa. Los porteros representan a los intercesores que se paran en la brecha contra el enemigo mientras oran por otros.
También se relacionan con los ministros de adoración quienes son responsables de velar por que la presencia de Dios se manifieste constantemente en el culto y de forma correcta. Deben ser los guías del pueblo hacia el Lugar Santísimo:
“Y con ellos en segundo lugar a sus parientes: Zacarías, Ben, Jaaziel, Semiramot, Jehiel, Uni, Eliab, Benaía, Maasías, Matatías, Elifelehu, Micnías, Obed-edom y Jeiel, los porteros...”
1 Crónicas 15:18 (RVR1960)
2. Obed-edom fue músico.
La bendición de Dios provocó en Obed-edom un deseo de cantar al Señor como forma de agradecimiento y, por eso, empezó a servirle tocando un instrumento musical para alabarlo, tal como lo hacía en su casa. La alabanza y la adoración son el ambiente correcto para la presencia de Dios. La Iglesia necesita más siervos como los levitas y menos artistas en el pulpito:
“Y Matatías, Elifelehu, Micnías, Obed-edom, Jeiel, y Azazías, tenían arpas afinadas en la
octava para dirigir...”
1 Crónicas 15:21 (RVR1960)
3. Obed-edom fue uno de los guardianes del Arca.
David escogió guardianes del Arca para que estuvieran siempre cerca de ella. Dios tiene hoy guardianes que cuidan que la presencia de Dios se manifieste en su pueblo. Por ejemplo, velan y supervisan el tipo de música que se toca durante el culto y, con gran celo, disciernen los ataques del enemigo contra la presencia de Dios en la Iglesia.
“Y Sebanías, Josafat, Natanael, Amasai, Zacarías, Benaía y Eliezer, los sacerdotes, tocaban las trompetas delante del arca de Dios. Obed-edom y Jehías también eran porteros del arca...”
1 Crónicas 15:24 (RVR1960)
4. Obed-edom tuvo una familia ministerial.
Dios premió a la familida de Obed-edom y bendijo a cada uno de sus ocho hijos con favores;
además, les otorgó habilidades para servir al Señor:
“4 Y Obed-edom tuvo hijos: Semaías el primogénito, Jozabad el segundo, Joa el tercero, Sacar el cuarto, Natanael el quinto... 5 ...Amiel el sexto, Isacar el séptimo y Paultai el octavo; porque Dios había bendecido a Obed-edom 6 ...Y a Semaías también le nacieron hijos que gobernaron
la casa de su padre, porque eran hombres fuertes y valientes...”
1 Crónicas 26:4-6 (RVR1960)
5. Su tercera generación fue bendecida.
El libro de 1 Crónicas 26:6-8 dice: “6...Y a Semaías también le nacieron hijos que gobernaron la casa de su padre, porque eran hombres fuertes y valientes.... 7 ...Los hijos de Semaías fueron Otni, Rafael, Obed y Elzabad, y sus hermanos, los valientes Eliú y Samaquías.... 8 ...Todos éstos fueron de los hijos de Obed-edom; ellos, sus hijos y sus parientes fueron hombres capaces con fuerza para el servicio: sesenta y dos de Obed-edom.... Su tercera generación fue de Gibbores, es decir, de valientes y hombres de fuerza y valor como de soldado. Tuvieron riqueza, virtud y valor. Notemos la forma en la que Dios bendijo a Obed-edom solo por tener el arca en su casa.
Su familia fue bendecida, fue familia de valientes, de fuerza, de riqueza, de virtud, todos le servían al Señor. Dios bendijo todo lo que tenía”. (RVR1960)
E
LA
RCA EN LAT
IENDA DED
AVIDEl Arca fue llevada de la casa de Obed-edom a la tienda de David, llamada el “Tabernáculo de David”. El otro Tabernáculo de Moisés seguía funcionando pero ya sin el Arca, solamente se hacían los rituales y las ceremonias de forma mecánica y sin vida, mientras que, alrededor del Arca, nació el nuevo orden de adoración en el Tabernáculo de David. Este nuevo orden establecía que el centro de la adoración era la presencia de Dios meramente. Quienes hoy menosprecien la adoración espiritual permanecerán en el antiguo sistema de sacrificios ritualistas y sin vida, ya sin la presencia de Dios.
L
ECCIONESA
PRENDIDAS:
Todos los creyentes necesitan la presencia de Dios y la comunión con el Espíritu Santo. El enemigo siempre va a querer robar la presencia de Dios del corazón de los creyentes y de la Iglesia y tratará de romper nuestra comunión con Dios. Esto lo logra cuando le fallamos a Dios a través del pecado.
Muchas veces, descubrimos que la Iglesia ha perdido su amor por la presencia de Dios; incluso, la menosprecia. Hay creyentes que solo buscan las bendiciones y que Dios cumpla sus promesas, pero no extrañan Su presencia. Es como si le dijeran: “Envía tus bendiciones pero no vengas tú.
Aquí en tu casa, nosotros estamos a cargo. Queremos ser bendecidos, prosperados y vivir en victoria, pero déjanos en paz”.
Lastimosamente, todo lo hemos comercializado, es decir, lo hemos convertido en un producto de venta. Ni la unción ni la presencia de Dios han escapado al voraz apetito que muchos pastores y predicadores han desarrollado por las cosas materiales, la fama y el protagonismo.
Son frecuentes los eventos donde el predicador dice que tiene una unción especial y usa los medios de comunicación para atraer a la gente de todas las iglesias y, de ser posible, aun robarse a las personas que son fáciles de engañar. Nada ha escapado a la corrupción. No entremos en el juego de las personas manipuladoras y más bien seamos guardianes del Arca.
La presencia del Arca en la casa de Obed-edom los marcó para siempre. Él vivió toda su vida cerca de ella, lo más cerca posible, y buscó estar cerca de la presencia de Dios. ¡Qué el Señor nos permita, en su gracia, desarrollar un hambre insaciable para buscar Su presencia!
“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios
?”Salmo 42:1-2 (RVR1960)