CEMLA
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Bancos Centrales Asociados (vox et vo- tum) y Miembros Colaboradores (vox)
JUNTA DE GOBIERNO, 2005-2007 Presidente: Banco Central de la Re- pública Argentina Miembros: Ban- co Central de Belice Banco Central de Brasil Banco Central de Costa Rica Banco de México (permanen- te) Banco Central de Reserva del Perú Banco Central de Venezuela.
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PERSONAL DIRECTIVO Director General: Kenneth Coates Subdirector General: José-Linaldo Gomes de Aguiar Coordinadora Institucional de Capacitación: Jimena Carretero Gordon Coordinador Ins- titucional de Programas y Reuniones Técnicas de Banca Central: Fernando Sánchez Cuadros Coordinador Ins- titucional de Servicios de Información:
José de Jesús Sobrevilla Calvo Coordinador Institucional de Adminis- tración y Finanzas: Javier Granguill- home Morfín.
monetaria es una publicación trimestral del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, Durango n0 54, México, D. F., 06700. ISSN 0185 1136.
monetaria
VOLUMEN XXIX, NÚMERO 3, JULIO-SEPTIEMBRE DE 2006
Rodolfo Guerrero José Luis Negrín
235
Eficiencia del sistema bancario mexicano 1997-2004: una estimación dinámicaPaul Castillo Carlos Montoro Vicente Tuesta
261
Estimación de la tasa natural de interés para la economía peruanaWalter Orellana Bernardo Fernández Vladimir Fernández
299
Subasta electrónica interactiva y subasta a sobre cerrado: un análisis comparativo de los resultados en BoliviaLos trabajos firmados son responsabilidad de los autores y no coinciden nece- sariamente con el criterio del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.
Publica el CEMLA, con la debida autorización, la investigación de R. Guerrero y J.
L. Negrín, funcionarios del Banco de México. El trabajo se presentó en la X Reu- nión de la Red de Investigadores de Bancos Centrales del Continente Americano, auspiciada por el Banco Central de Reserva del Perú y el CEMLA, celebrada en Li- ma, el 5 y 7 de octubre de 2005. Los autores agradecen a Norma Angélica Gonzá- lez y Susan French su valiosa ayuda. El contenido de este trabajo es de exclusiva responsabilidad de los autores y no compromete la opinión del Banco de México o de sus autoridades. Correos electrónicos: 〈[email protected] y jlnegrin@
banxico.org.mx〉.
MONETARIA, JUL-SEP 2006
Rodolfo Guerrero
José Luis Negrín
Eficiencia del sistema
bancario mexicano 1997-2004:
una estimación dinámica
I. INTRODUCCIÓN
El sistema bancario mexicano registró una profunda transforma- ción durante la década de los años noventa. Después de la crisis del “tequila” de 1994-95, se adoptaron reformas económicas con el propósito de crear un sistema más eficiente y estable.
Como resultado, la industria bancaria sufrió importantes cam- bios institucionales y estructurales. Este documento estudia la evolución de la eficiencia del sistema bancario mexicano duran- te el período 1997-2004. El objetivo no es identificar al banco más eficiente, sino seguir el comportamiento del sistema banca- rio en conjunto a fin de analizar el impacto del proceso de ajus- te que siguió a la crisis del “tequila” sobre la eficiencia.
MONETARIA, JUL-SEP 2006 236
Este análisis indica que la eficiencia del sistema bancario mexicano siguió dos tendencias diferentes durante el período analizado. Por una parte, de 1997 a 2001, los indicadores de eficiencia declinaron significativamente. Durante este período, al tiempo que se adoptaron importantes reformas, los bancos continuaron padeciendo las consecuencias de la crisis económi- ca de 1995. Por otra parte, de 2001 a 2004, la eficiencia del sec- tor bancario mexicano se incrementó consistentemente. Duran- te este segundo período, algunas de las reformas previamente adoptadas dieron resultados positivos. Adicionalmente, y de manera coincidente, se observó una mayor participación ex- tranjera e importantes fusiones de bancos mexicanos.
Este estudio, muestra que durante el período examinado el nivel promedio de ineficiencia de los bancos mexicanos era, como máximo, 19%. La subutilización promedio de recursos con respecto a la mejor práctica, es similar a los niveles encon- trados en otros estudios internacionales.1 Sin embargo, este re- sultado debe tomarse con prudencia, dado que los niveles de ineficiencia de los bancos individuales son relativos a la mejor práctica que incluye la muestra; en consecuencia, no es posible hacer una comparación con otras muestras.
El nivel de eficiencia de un banco se relaciona con la forma en que adquiere y combina sus insumos para transformarlos en servicios financieros. Cuando un banco es ineficiente, puede que no produzca tanto como debiera, dados sus insumos; es po- sible que esté usando recursos más costosos para producir un nivel dado de servicios, o que no haya seleccionado la correcta combinación de productos a fin de maximizar los beneficios. En resumen, el banco está desperdiciando recursos (Wheelock y Wilson, 1995). Formalmente, el concepto de eficiencia se com- pone de la eficiencia técnica y de asignación. La eficiencia técni- ca se define como “la capacidad y voluntad de una unidad eco- nómica para generar el máximo producto posible dados los in- sumos y la tecnología”. La eficiencia de asignación consiste en
“la capacidad y voluntad de una unidad económica para igualar el valor marginal específico del producto con su costo marginal”
(Kalijaran y Shand, 1999).
En este documento se emplea una técnica para medir la efi- ciencia relativa. Con base en esta técnica, se identifica la institu- ción con la mejor práctica (localizada en la frontera eficiente) y el nivel de eficiencia de los otros bancos se mide en relación con
1 En la mayor parte de la literatura se estiman ineficiencias cercanas al 20%, Véase Berger y Humphrey (1992).
R. GUERRERO, J. L. NEGRÍN 237
este punto de referencia. La frontera eficiente se estima a partir de la base de datos y no se requiere necesariamente una meto- dología de tecnología óptima verdadera.2 En esta estimación se usan dos conceptos económicos: costos y beneficios alternativos, tal como han sido desarrollados por Berger y Mester (1997).
Los costos y beneficios se estiman por medio de funciones trans- logarítmicas.
La estimación se lleva a cabo mediante un panel de datos mensuales obtenidos de un grupo de bancos. La base de datos incluye todos los bancos grandes mexicanos y algunos bancos de tamaño mediano. Los bancos pequeños no se incluyen, dado que las diferencias entre bancos pequeños y grandes hacen difí- cil suponer que todos los bancos usan la misma tecnología, tal como requiere la metodología de análisis. No obstante, los ban- cos que se han seleccionado representan más del 88% del total de activos bancarios mexicanos durante 2004.
En esta investigación, se realizaron y aplicaron dos tipos de estimación a los conceptos de costo y de beneficio: estática y di- námica. En la primera, se da por supuesto que los niveles de eficiencia no cambian con el tiempo; en consecuencia, su esti- mación es constante durante todo el período en estudio. La es- timación de la eficiencia dinámica elimina el supuesto anterior y se introduce una función dependiente del tiempo, de acuerdo con Cornwell, Schmidt y Sickles (1999). Esta función refleja el cambio de eficiencia a lo largo del tiempo para cada banco.
Adicionalmente, el sistema en su conjunto está representado por un banco dentro de la muestra. Los datos bancarios se normalizan por su respectivo nivel de activos, a fin de eliminar las diferencias de escala. Esto permite la introducción de datos del sistema, normalizados por activos del sistema, como si se tratara de un banco adicional en la muestra. Resulta interesante hacer notar que el comportamiento dinámico de la eficiencia del sistema es robusto con respecto a la función estimada. No obstante, la evolución de la eficiencia de los bancos individuales cambia de acuerdo con la función estimada.
En términos de las variables incluidas en el análisis, tanto las funciones de costo como de beneficios, requieren el precio de insumos y las cantidades de productos. Los depósitos se tratan como un insumo en lugar de un servicio bancario. Sin embar- go, dada la importancia de los ingresos derivados de los servi- cios bancarios (por oposición a los ingresos por préstamos), se introdujeron los depósitos como una variable “proxi” de esos
2 Véase Berger y Humphrey (1992).
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servicios. Los reportos también se incluyen en el análisis. En el curso de los años noventa, el mercado de reportos repre- sentó una importante fuente de recursos para los bancos me- xicanos.
El documento se estructura como sigue: la sección II hace una revisión del concepto de eficiencia económica en la literatu- ra de las aproximaciones empíricas para medir la eficiencia; la sección III explora las estimaciones de eficiencia previa, aplica- das al sistema bancario mexicano y ofrece la información prin- cipal sobre las recientes tendencias de la regulación bancaria mexicana; en la sección IV se explica la metodología que se aplica al análisis empírico; la sección V presenta los datos in- cluidos en la estimación; la sección VI presenta los resultados de las estimaciones econométricas; y la sección VII ofrece una breve conclusión.
II. INFORMACIÓN BÁSICA
1. Antecedentes de la eficiencia económica
La estimación de la eficiencia económica permite hacer una comparación relativa de la eficiencia entre unidades económicas con las mismas características. Los métodos de medición se ba- san en el supuesto de que las empresas no necesariamente tie- nen éxito en la maximización de los niveles de eficiencia y en que existe un cierto grado de dispersión natural entre las uni- dades de la muestra. Las medidas de eficiencia se calculan com- parando la ineficiencia estimada de cada institución financiera con la mejor práctica en la muestra.
La eficiencia económica tiene dos componentes: eficiencia técnica y eficiencia de asignación. La eficiencia técnica se pre- senta cuando una institución minimiza el uso de insumos en la producción de un bien usando una tecnología específica y con los precios dados de los insumos. De la misma manera, también se observa cuando maximiza su nivel de producción con canti- dades dadas de insumos y una tecnología específica. La eficien- cia de asignación se define como la capacidad de una institución para seleccionar una combinación de insumos y productos que minimizan los costos y maximizan los beneficios. En otras pala- bras, consiste en la capacidad del agente económico para igua- lar los costos marginales con los beneficios marginales. Final- mente, una estimación de la eficiencia puede derivarse de con- ceptos, como costos, beneficios y producción.
R. GUERRERO, J. L. NEGRÍN 239
2. Métodos empíricos para medir la eficiencia
La eficiencia económica puede medirse usando diferentes métodos. Las metodologías se agrupan en dos categorías prin- cipales: los métodos de frontera paramétricos y no paramétri- cos. Todas las aproximaciones tienen por objeto estimar una frontera que representa la mejor práctica del sistema. Esta fron- tera estimada se usa como referencia para establecer una com- paración entre empresas. Las diferentes aproximaciones se ca- racterizan por la forma en que se obtiene la frontera.
Los métodos no paramétricos se usan principalmente para estimar las fronteras eficientes de producción. La frontera efi- ciente se construye usando métodos de programación lineal, ta- les como el análisis envolvente de datos (Data Envelopment Analysis, DEA) y el Free Disposal Hull, para lo cual se requiere una especificación explícita de la función de producción. La frontera se compone de unidades para las que no hay otras empresas, ni combinaciones lineales de otras unidades, que produzcan más con una cantidad dada de insumos. El proble- ma principal con estos métodos es que no consideran el ruido aleatorio en la construcción de la frontera. Los choques aleato- rios temporales o los problemas de recolección de datos pueden modificar la frontera y causar distorsiones en la estimación de la eficiencia.
La literatura actual ofrece numerosos enfoques que usan mé- todos paramétricos para medir la eficiencia. Estas metodologías introducen un error aleatorio en la estimación. La principal di- ferencia entre ellas es la forma en que aíslan el componente de ineficiencia en relación con el componente de error. Los tres principales enfoques son: el enfoque de frontera estocástica (denominado en inglés Stochastic Frontier Approach, SFA), el enfoque de distribución libre (Free Distribution Approach, FDA) y el enfoque de frontera gruesa (Thick Frontier Approach, TFA). La SFA separa el componente de ineficiencia del error aleatorio, al hacer supuestos específicos acerca de sus respecti- vas distribuciones.3 Por lo que respecta al error aleatorio y el componente de ineficiencia, se hace generalmente el supuesto de una distribución simétrica (normal) y una distribución asi- métrica (seminormal), respectivamente. La principal crítica aso- ciada a esta aproximación es que estas distribuciones son arbi- trarias. De hecho, si la distribución del componente de error
3 La SFA se ha aplicado sobre todo en los análisis de las instituciones finan- cieras de Estados Unidos.
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aleatorio no está positivamente sesgada, el supuesto acerca de la distribución es erróneo.
El FDA es un método paramétrico, en el sentido de que su- pone una forma específica para las funciones de costo y benefi- cio (translogarítmica, cuadrática, etc.), pero separa de diferente manera el error compuesto. Este método no supone una fun- ción de distribución específica para los componentes de error (ineficiencia y error aleatorio). El análisis FDA supone que existe una eficiencia intrínseca para cada banco, que es una constante en el tiempo, mientras que el error aleatorio tiende a cancelarse por sí mismo durante el período de análisis. Por lo tanto, el pe- ríodo de estudio debe ser suficientemente largo.
El tercer método paramétrico usado en las aplicaciones ban- carias es el TFA introducido por Berger y Humphrey (1991).
Como su nombre lo indica, el TFA no busca estimar una fronte- ra precisa, sino predecir una zona con un rango amplio. El TFA se basa en el supuesto de que los bancos más eficientes se locali- zan en la cola inferior de una distribución promedio, usualmen- te el primer cuartil. Estos bancos se usan para construir una primera frontera que se compara con una segunda frontera pa- ra el grupo de compañías localizadas en la cola superior de la distribución promedio, típicamente el cuarto cuartil, que repre- senta a las compañías menos eficientes. Las diferencias entre es- tas funciones estimadas se dividen en dos categorías: diferencias que se explican por los datos (factores de mercado) y diferen- cias inexplicables (ineficiencia residual).
Un supuesto compartido por todos los métodos paramétricos es que la eficiencia económica es constante a lo largo del tiem- po, aun en el caso de que pueda ser inexacto si el período de análisis es suficientemente largo. Cuanto más largo sea el pe- ríodo de análisis, menos válido es el supuesto de la eficiencia constante. De ahí que Cornwell, et al. (1990) y Battese y Coello (1992) propongan una función estocástica que permite los cam- bios de eficiencia a lo largo del tiempo, y describen varios mé- todos para estimar esta función. Uno de estos métodos es el usado en este análisis y será descrito en detalle en las siguientes secciones.
III. EL CASO DE MÉXICO
1. Estudios empíricos aplicados al Sistema Bancario Mexicano Taylor, Thompson, Trall y Dharmapala (1997) desarrollaron
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un modelo no paramétrico, a fin de medir la eficiencia de ban- cos mexicanos durante 1989-1991. Para cada año se estima la frontera de producción y los bancos se clasifican según su nivel de eficiencia. Trece bancos son objeto del estudio, en la época en que los bancos eran propiedad del gobierno mexicano. Los depósitos se usan como insumos y la producción representa el ingreso total de los bancos. A los trece bancos se les designa un rango, de acuerdo con sus niveles de eficiencia.
León (1999) presenta una estimación DEA para 1997, basada en una estimación de frontera de costo para 23 bancos mexica- nos. Encontró que la ineficiencia promedio del sistema es 39%;
los bancos más grandes y los bancos extranjeros demostraron ser los más ineficientes.
Zúñiga (2005) desarrolla un enfoque no paramétrico de una función de costo para resolver los problemas de selección y si- multaneidad observados en estimaciones previas y lo aplica a México para el período 1990-2002. El estudio llega a la conclu- sión de que la eficiencia promedio al final del período analiza- do, fue aproximadamente 15% más elevada que al inicio del pe- ríodo.
El estudio de Zúñiga se asemeja estrechamente a este análisis en términos del período cubierto y la función de costos usada.
Sin embargo, independientemente de la metodología utilizada, existen amplias diferencias. En este documento, los bancos se seleccionaron cuidadosamente para evitar distorsiones poten- ciales. Reportos y depósitos se tratan de tal modo que resultan importantes determinantes en las medidas de eficiencia. Final- mente, el sistema bancario en conjunto se introduce como un banco adicional y las funciones de beneficios se estiman para va- lidar los resultados.
2. Breve información básica sobre los cambios institucionales mexicanos
El sistema bancario mexicano sufrió una profunda transfor- mación durante los años noventa. En los años que siguieron a la crisis del “tequila” de 1994-1995, el gobierno no sólo suministró apoyo a los depositantes, sino que además modificó leyes y creó las instituciones necesarias para permitir un sistema más esta- ble. Tales acciones y cambios puede argüirse que afectaron la eficiencia de los bancos. En los siguientes párrafos, se presentan algunos de los cambios más importantes que pueden haber im- pactado la eficiencia durante el período en estudio.
Después de 1995, el gobierno mexicano inició varios pro-
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gramas para consolidar a los bancos con problemas. En 1995, se abrió una ventanilla de liquidez en dólares para aquellos bancos que no podían renovar sus préstamos en dólares en el mercado.
El Banco de México administró este programa al cual se conoce como Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa).
Asimismo, en 1995, la Comisión Nacional Bancaria implementó un programa de capitalización temporal, con la intención de limitar los problemas de riesgo moral. Este programa obligó a los bancos a incrementar su capital requerido, por medio de la emisión de deuda subordinada. Fobaproa asumió esta deuda.
Adicionalmente, Fobaproa inició un programa de compra de cartera vencida a los bancos, de modo que pudieran cumplir sus requisitos de capitalización. Los bancos que se beneficiaron de este programa fueron obligados a hacer contribuciones adi- cionales a su requerimiento de capital. Fobaproa pagó esta car- tera con bonos del gobierno no negociables.
A fin de dar apoyo a los deudores, la Secretaría de Hacienda desarrolló varios programas para ayudar a las empresas peque- ñas y medianas que no estaban en condiciones de cumplir los pagos de su deuda (programas de apoyo a la planta productiva y de apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa en 1995);
estos programas permitieron a las empresas reestructurar sus préstamos. La Secretaría de Hacienda también lanzó varios programas para ayudar a los deudores a reestructurar sus hipo- tecas (Apoyo Inmediato a Deudores de la Banca, en 1995 y Punto Final, en 1998).4
La regulación del sistema financiero también registró cam- bios. Una de las principales reformas permitió la apertura a la inversión extranjera directa. Las restricciones a la participación extranjera, que fueron impuestas en 1982, se flexibilizaron en 1995 y prácticamente fueron eliminadas en 1998. En conse- cuencia, los dos bancos mexicanos más grandes fueron com- prados por bancos extranjeros: en agosto de 2000, Bilbao Viz- caya compró Bancomer; y un año después, Citibank se fusionó con Banamex. Otras instituciones que recibieron inversiones extranjeras fueron Serfín, comprado por Santander en 2000, e Inverlat, adquirido por Nova Scotia en 2001. Como resulta- do, para el año 2001, más de 75% del capital del sistema banca- rio estaba en manos de bancos extranjeros.
Otro cambio importante en la regulación fue una modifica- ción en la definición del capital requerido, que restringió el uso de ciertos activos como capital, mejorando cualitativa y cuantita-
4 Información basada en Murillo (2002).
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tivamente el capital del sistema bancario en su conjunto. A principios de 1997, se modificaron también los criterios de con- tabilidad, a fin de obligar a los bancos a adoptar normas inter- nacionales. Además, en 1999, el Instituto de Protección al Aho- rro Bancario (IPAB) comenzó sus operaciones, eliminando gra- dualmente la ilimitada cobertura de las obligaciones de los ban- cos. Un último cambio institucional para promover una mejor eficiencia bancaria consistió en la introducción de una oficina de información crediticia, el Buró de Crédito Comercial (1995- 1997).5
IV. METODOLOGÍA
Este estudio se relaciona con los análisis de frontera de distribu- ción libre realizados por Berger y Mester (1997), y con el análi- sis dinámico de eficiencia de Cornwell, Schmidt y Sickles (1990).
El análisis consiste en una aproximación econométrica para es- timar las funciones de costo y beneficio de los bancos mexicanos durante el período 1997-2004. Las funciones de costo y benefi- cio estimadas son similares a las propuestas por Berger y Mester (1997). Debe hacerse notar que la función estándar de beneficio no se calcula, puesto que la función alternativa de beneficio tie- ne mayores ventajas.
Los residuales de las regresiones se usan como indicadores de eficiencia y se dividen en dos partes: un error aleatorio, o ruido blanco; y un componente de eficiencia. Como en el mé- todo de distribución libre (FDA) propuesto por Berger (1992), no se hace ningún supuesto con respecto a la distribución de los errores. El componente dinámico de este análisis sigue a Corn- well, et al. (1990); nuevamente no se requieren supuestos en cuanto a la distribución de errores y el número de parámetros que debe estimarse es relativamente pequeño. El método de Cornwell, et al. (1990) permite que la eficiencia de los bancos cambie a lo largo del tiempo, sin tener que suponer indepen- dencia entre la ineficiencia y las variables explicativas. El cambio del nivel de eficiencia en el tiempo para cada banco se obtiene introduciendo una función de tiempo explícita en el modelo es- timado. Esta aproximación requiere datos de panel para obte- ner una medida promedio y una serie temporal de la variable de eficiencia para cada banco. La medida de eficiencia se obtie- ne mediante la comparación de la ineficiencia estimada para
5 Véase Negrín (2001).
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cada banco con la correspondiente mejor práctica incluida en la muestra.
1. La función de costos
La frontera de costo estocástico se estimará usando la si- guiente función de costo variable:
(1) Cit=C w , y ,z ,v ,u ,
(
it it it it i εit)
donde Cit representa el costo variable para el banco i en el pe- ríodo t; wit es el vector de precios de insumos variables; yit es el vector de productos; zit es la cantidad de insumos o productos fi- jos; vit es el vector de entorno o variables de mercado; ui repre- senta el factor ineficiencia que afecta el costo; y εit es el error aleatorio, que se incluye para representar los problemas con la medición de datos o con choques temporales que afectan los costos bancarios.6 El vector zit se incluye a fin de aislar costos va- riables. La variable de ineficiencia ui incorpora a la vez inefi- ciencias tanto de asignación como técnicas para el banco i. Nó- tese que el nivel de ineficiencia dado por ui permanece fijo a través del tiempo. Para simplificar, la ineficiencia, el error alea- torio y la constante son multiplicativas y separables del resto de la función; esto se presenta en logaritmos naturales:
(2) Cit=α0+ f w , y ,z ,v
(
it it it it)
+lnui+lnεit donde f es la forma funcional.Aprovechando la ventaja de la información de datos de pa- nel, el supuesto de invarianza del factor ineficiencia puede ser suavizado mediante una función flexible de tiempo,7 con dife- rentes parámetros para cada banco. El modelo final se repre- senta como:
(3) Cit=α0+ f w , y ,z ,v
(
it it it it)
+lnuit+lnεit (4) α0it=α0+lnuit(5) α0it=Ωi1+Ωi2t+Ωi3t2
donde uit representa el factor de ineficiencia dependiente del tiempo. Esta variable se estima usando datos longitudinales que
6 Véase Berger y Mester (1997).
7 Véase Cornwell, Schmidt y Sickles (1990).
R. GUERRERO, J. L. NEGRÍN 245
permiten movimiento a lo largo del tiempo. La estimación del índice de eficiencia relativa se construye con base en los resi- duales. Para el banco i en el período t, la fórmula es:
(6) c 0min 0
it ˆit ˆit
eff =exp α⎡⎣ −α ⎤⎦ donde 0min
ˆit
α es el valor mínimo en la muestra para el período t.
ˆ0it
α será usado como el nivel de eficiencia absoluta para la com- paración a lo largo del tiempo. Nótese que effitc es una medida específica de eficiencia relativa respecto a la función costo; esta medida es igual a uno para el banco más eficiente, y menor a uno para los otros bancos.
2. La función de beneficios
Como en Berger y Mester (1997), la función de beneficios depende de los precios de productos, precios de insumos, y otras variables relevantes. Esta función permite el análisis de los efectos sobre beneficios cuando se modifican los niveles de in- sumo y producto, suponiendo que el mercado determina los precios de estos bienes (competencia perfecta). El nivel de inefi- ciencia es determinado por la reacción de las instituciones a cambios de los precios relativos en el mercado. La función es- tándar de beneficios es:
(7) ∏ = ∏it
(
w , p ,z ,v ,u ,εit it it it i it)
donde Πιt representa los ingresos para el banco i en el período t; estos incluyen el ingreso por intereses, comisiones y otros in- gresos por la venta de diversos productos, menos el costo varia- ble. wit, zit y vit se definen de la misma manera que en la función de costos, pit es el vector precio de producción. ui representa el factor eficiencia que afecta los beneficios del banco i, y εit es el error aleatorio. En logaritmos naturales la función estándar de beneficios es:
(8) ∏ =it α0+ f w , p ,z ,v
(
it it it it)
+lnui+lnεitSegún Berger y Mester (1997), la medida de eficiencia deri- vada de la función beneficio es superior a la basada en la función costo, ya que es posible identificar los errores en la selección de productos e insumos. De la misma manera, otros estudios han demostrado que la ineficiencia debida a la pobre selección de productos puede ser mayor que la ineficiencia debida a la pobre
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selección de insumos (Berger, et al., 1993). Berger y Mester (1997) explican que cuando los supuestos implícitos usados pa- ra obtener la función estándar de beneficios no se satisfacen, la mejor manera de medir la eficiencia es por medio del uso de la función alternativa de beneficios. Esta función tiene las mismas variables independientes que la función costo. La función alter- nativa de beneficios en logaritmos naturales es:
(9) ∏ =it α0+ f w , y ,z ,v
(
it it it it)
+lnui+lnεitLa función es similar a la función estándar de beneficios, aunque el vector pit se sustituye por el vector yit. Como en el caso previo, a fin de suavizar el supuesto de invarianza temporal, se introduce una función flexible del tiempo que usa diferentes parámetros para cada banco. El modelo final dinámico para la eficiencia de beneficios alternativa es:
(10) ∏ =it α0+ f w , y ,z ,v
(
it it it it)
+lnuit+lnεit (11) α0it=α0+lnuit (12) 1 2 30it i it it2
α =Ω +Ω +Ω En la misma forma que la eficiencia-costo, la eficiencia- beneficio se basa en la comparación directa con la mejor prácti- ca de la muestra. La eficiencia relativa puede, en consecuencia, ser formalmente definida como: la relación entre los beneficios pronosticados de cada banco y los beneficios estimados del me- jor banco en el sistema.
(13) 0 0max
it ˆit ˆit
eff∏ =exp α⎡⎣ −α ⎤⎦ donde 0max
ˆit
α es el nivel máximo de ˆa en la muestra para el pe-0it
ríodo t. Así, los niveles de eficiencia cambian junto con los cam- bios en los precios del producto. Se usará αˆ0it como el nivel de eficiencia absoluto para comparaciones a lo largo del tiempo.
Como Berger y Mester (1997) afirman, la eficiencia de bene- ficios alternativa es más adecuada cuando se hallan presentes las siguientes características: i) existen grandes diferencias de calidad entre los diversos bancos en el sistema, que no pueden medirse; ii) el nivel de producción no es perfectamente flexible, en consecuencia, algunos bancos no pueden seleccionar todas las combinaciones posibles de insumos y productos; iii) el mer- cado no es perfectamente competitivo y algunos bancos poseen poder de mercado, lo que les permite fijar los precios del produc- to; y iv) los precios del producto no se miden apropiadamente.
R. GUERRERO, J. L. NEGRÍN 247
En la industria bancaria mexicana se hallan presentes tres de estas condiciones. Teniendo en cuenta la significativa diferencia de tamaño entre los bancos mexicanos, es de esperar que la ca- lidad de servicio variará entre bancos grandes y pequeños. De la misma manera, hay evidencias de poder de mercado en el sis- tema. Aún más, no existe información confiable con respecto a los precios que establecen los bancos por sus productos y servi- cios, no obstante que son necesarios para realizar el análisis. A continuación destacan estos puntos.
Las funciones alternativas de beneficios permiten controlar las diferencias no cuantificables en la calidad de los productos y servicios ofrecidos por los bancos, dado que una mejor calidad incrementa el nivel de los ingresos. Los bancos buscan diferen- ciar sus productos, ofreciendo servicios adicionales de más ele- vada calidad; algunos clientes están dispuestos a pagar más por mejores servicios. Un ejemplo lo constituye el número de caje- ros automáticos (sin comisión por retiros) que el banco pone a disposición de sus clientes. Un banco grande puede ofrecer me- jores servicios, puesto que puede instalar mayor número de ca- jeros automáticos que un banco pequeño. De acuerdo con esta lógica, dentro del sistema bancario mexicano la calidad de los servicios ofrecidos por los bancos varía significativamente, se- gún el tamaño del banco.
La medida de eficiencia derivada de la función alternativa de beneficios tiene un mejor desempeño cuando los bancos gozan de poder de mercado. La función estándar de beneficios supo- ne que los precios son exógenos, y que los bancos (según supo- ne implícitamente) pueden vender cualquier nivel de produc- ción, sin bajar los precios. Es más recomendable considerar que el nivel de producción se fija en el corto plazo, y que los bancos pueden fijar los precios y determinar los servicios bancarios y su calidad. A fin de dominar un nicho de mercado o incrementar sus beneficios, un banco fijará los precios al nivel en que el mer- cado esté en equilibrio; adicionalmente, seleccionará los servi- cios bancarios, para crear por medio de la diferenciación de servicios una clara ventaja de mercado. Una institución con po- der de mercado, podrá incrementar sus beneficios por medio de la diferenciación de servicios, cuando no haya otros compe- tidores operando dentro de un nicho particular. De esto han encontrado evidencia Guerrero y Villalpando (2005), así como Rodríguez (2002). Ellos encontraron una relación positiva y significativa entre las participaciones de mercado y los benefi- cios del banco.
La última justificación para la función alternativa de benefi-
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cios se relaciona con problemas que miden los precios de pro- ductos y servicios ofrecidos por los bancos. Desafortunadamen- te, la información que concierne a estos precios no es consisten- te a lo largo del tiempo, y no existe para todos los productos considerados en el análisis. Por esta razón, los precios de pro- ductos no deben incluirse y en cambio se incluyen los niveles de producción (como en la función alternativa de beneficios pro- puesta).
3. Formas funcionales
La metodología paramétrica seleccionada para estimar la efi- ciencia, requiere especificar una forma funcional para las fun- ciones de costo y alternativa de beneficios, asimismo, requiere la especificación de insumos, productos y otras variables relevantes.
Como en investigaciones previas, se seleccionó la función translo- garítmica debido a su gran flexibilidad. La forma funcional para el costo puede expresarse como:
(14)
2 2 2
i i j
i ij
i 1 i 1 j 1
1 3 1 1 1
4 4 4
k k m r
k km r
k 1 3 k 1 m 1 3 3 r 1 3
2 2
r s
r 1 s 1 rs 3 3
w 1 w w
Ln = ln ln ln
w 2 w w
y 1 y y z
ln ln ln ln
z 2 z z z
z z
1 ln ln
2 z z
Ci
w z α β β
γ γ δ
δ
= = =
2
= = = =
= =
⎛ ⎞ ⎛ ⎞ ⎛ ⎞ ⎛ ⎞
+ +
⎜ ⎟ ⎜ ⎟ ⎜ ⎟ ⎜ ⎟
⎝ ⎠ ⎝ ⎠ ⎝ ⎠ ⎝ ⎠
⎛ ⎞ ⎛ ⎞ ⎛ ⎞ ⎛ ⎞
+ ⎜ ⎟ + ⎜ ⎟ ⎜ ⎟ + ⎜ ⎟
⎝ ⎠ ⎝ ⎠ ⎝ ⎠ ⎝ ⎠
⎛ ⎞ ⎛
+ ⎜ ⎟ ⎜
⎝ ⎠ ⎝
∑ ∑∑
∑ ∑∑ ∑
∑∑
2 4 ik i ki 1 k 1 1 3
2 2 4 2
i r k r
ir kr r
i 1 r 1 1 3 k 1 r 1 3 3
2 2 2
1 3 1 3
w y ln ln
w z
w z y z
ln ln ln ln
w z z z
ln 1 ln ln ln
z m 2 m
m mn c c
m m
env env
v v u
z η
ρ τ δ
ε
= =
= = = =
= =
⎞ ⎛ ⎞ ⎛ ⎞
⎟+ ⎜ ⎟ ⎜ ⎟
⎠ ⎝ ⎠ ⎝ ⎠
⎛ ⎞ ⎛ ⎞ ⎛ ⎞ ⎛ ⎞
+ ⎜ ⎟ ⎜ ⎟+ ⎜ ⎟ ⎜ ⎟
⎝ ⎠ ⎝ ⎠ ⎝ ⎠ ⎝ ⎠
⎡ ⎤
⎛ ⎞ ⎛ ⎞
+ ⎜ ⎟+ ⎢ ⎜ ⎟⎥ + +
⎝ ⎠ ⎣ ⎝ ⎠⎦
∑∑
∑∑ ∑∑
∑ ∑
donde C es el costo variable, wi es el precio del insumo i, yk es el nivel de producción del servicio k, zr es el nivel de insumos y productos fijos, y envm es la variable de entorno m, que puede afectar el comportamiento del banco. En los casos en que el lo- garitmo natural se aplica a números negativos, o cero, se agrega el valor absoluto del mínimo de la variable, más uno. Para el ca- so de la función de beneficios, la variable C es sustituida por Π, que representa la utilidad operativa del banco. Con excepción de las variables de precios de insumos, todas las variables usa- das son normalizadas por los activos totales z3, a fin de controlar por heteroscedasticidad y evitar los problemas de escala que pudieran presentarse en la estimación. La condición de homo-
R. GUERRERO, J. L. NEGRÍN 249
geneidad lineal en los precios de insumos está garantizada por la normalización del costo total C y los precios de insumos w2, y w3, por el precio del insumo w1. De igual manera se procedió con la función de beneficios para mantener la consistencia en los resultados y poder comparar las estimaciones eficiencia- costo y eficiencia-beneficio.
V. DESCRIPCIÓN DE DATOS
Para llevar a cabo este estudio, se usó la base de datos mensua- les a nivel banco del Banco de México. El análisis abarca el pe- ríodo de 1997-2004. Aunque se dispone de datos para todos los bancos dentro del sistema financiero mexicano, el estudio se llevó a cabo considerando solo un grupo de bancos comerciales.
Las diferencias entre los bancos mexicanos grandes y pequeños son considerables. Las instituciones más grandes están repre- sentadas por bancos que abarcan toda la nación, los cuales ofre- cen una amplia variedad de servicios. Los bancos pequeños pueden considerarse como bancos de nicho, que ofrecen una limitada diversidad de servicios. Considerando esto, sería in- apropiado suponer que todos los bancos disponen de la misma tecnología, tal como se requiere por la metodología en este es- tudio.8
Inicialmente fueron seleccionados veintiún bancos para el es- tudio; sin embargo, al finalizar el período de investigación, el número de bancos había disminuido a causa de la oleada de fu- siones y adquisiciones ya mencionada. La mayoría de los bancos seleccionados para este proyecto fueron grandes y medianos. A pesar del reducido número de bancos que forma parte de este estudio, el total de ellos representa aproximadamente 88% de los activos bancarios totales para el año 2004. Esto se debe a la elevada concentración del sistema bancario mexicano.
A fin de analizar el comportamiento del sistema bancario en su conjunto, se introdujeron en la muestra datos del sistema, como si se tratara de una institución bancaria adicional. Puesto que todos los datos fueron normalizados por los activos (con ob- jeto de evitar problemas de escala), la información agregada del sistema no distorsiona la estimación. La eficiencia asociada con
8 Vale la pena hacer notar que en este estudio fueron excluidos cierto nú- mero de bancos pequeños, aunque no a causa de su escala. Todos los datos fueron normalizados por activos; por lo tanto, comparar la información entre bancos de diferente tamaño no ofrece problema.
MONETARIA, JUL-SEP 2006 250
esta institución ficticia, indica cuan cerca está el sistema en su conjunto de la mejor práctica de la muestra. Adicionalmente, es- te mecanismo incorpora indirectamente en el estudio al resto de los bancos mexicanos.
La selección de insumos y productos sigue la teoría de la in- termediación (Benson et al., 1982), según la cual los bancos ad- quieren fondos para financiar los créditos y comprar bonos y tí- tulos; es decir, los depósitos en sí mismos se consideran como otro insumo en vez de un servicio.
Como se mencionó previamente, las funciones de costo y al- ternativa de beneficios dependen de los niveles de los precios de insumos y productos. No obstante, hay varios aspectos atípi- cos en la definición de las variables en este estudio, que requie- ren atención especial y que más adelante abordaremos.
A fin de eliminar las distorsiones debidas a la escala de los bancos, las dos variables dependientes (costos y beneficios ope- rativos) fueron normalizadas por activos totales. Las variables dependientes y los precios de los insumos fueron a su vez nor- malizados usando el precio de los fondos, con objeto de asegu- rar la condición de homogeneidad en las funciones objetivo (Berger y Mester, 1997).
Se incluyeron tres precios de insumos: fondos (w1), trabajo (w2), y capital físico (w3). Primero, el precio de los fondos finan- cieros es una tasa de interés promedio ponderada de todas las tasas pagadas a diferentes tipos de depósitos. Incluido en esta tasa promedio va el costo de los contratos de reporto, en los que el banco actúa como receptor de un depósito (o como provee- dor de un bono), ya que se considera un mecanismo de fon- deo. Segundo, el precio del capital físico se obtiene mediante la división de los gastos en activos fijos por el valor de los bie- nes totales. Finalmente, el precio del trabajo es la relación gas- tos de salario/activos totales.
En términos de productos, se incluyen el crédito y el portafo- lio de valores con que cuenta el banco. Sin embargo, durante el período en estudio, una parte creciente del ingreso de los ban- cos mexicanos provino de las comisiones por servicios distintos al crédito y de su operación con valores y reportos. Consecuen- temente, el valor de los reportos, está incluido como un servi- cio en el cual el banco actúa como proveedor de un préstamo y como receptor de un bono. Asimismo, está incluido el valor de los depósitos como una aproximación de los servicios que generan comisiones para los bancos. Se ha observado que el volumen de los depósitos está fuertemente correlacionado con el ingreso por comisiones. Además, los ingresos por comisiones no se incorpo-
R. GUERRERO, J. L. NEGRÍN 251
raron directamente, ya que representan una variable de flujo, en tanto que todas las demás variables se obtienen de los acer- vos.9
De conformidad con el trabajo de Berger y Mester (1997), se incluyen dos netputs (producto o insumo), así como dos variables del entorno. Los factores fijos son: capital fijo (bienes raíces, mobiliario y equipo), y los bonos Fobaproa en manos de las ins- tituciones bancarias. Como se ha mencionado ya, los bonos Fo- baproa fueron proporcionados a los bancos durante 1996 y 1997, a cambio de cartera crediticia. Para varios bancos, estos bonos representaban una parte considerable de sus activos. Aun- que los bonos generan ingresos por intereses, los bancos no es- tán autorizados para comerciar con ellos; así, para los propósi- tos de este estudio, se les considera producto fijo.
Este documento incorpora dos factores del entorno relacio- nados con el riesgo: cartera vencida y capital contable. El pri- mero representa la calidad de la cartera de créditos del banco, mientras que el último indica las pérdidas que un banco puede absorber, sin enfrentar la quiebra. Estas variables, hasta cierto
CUADRO 1. VARIABLES EMPLEADAS EN LAS FUNCIONES DE COSTO Y AL- TERNATIVA DE BENEFICIO
Variable dependiente Definición
C Costos operativos más costos de intereses variables
Π Beneficios variables
Precios insumos
w1 Tasa de interés real de depósitos y reportos w2 Precio del trabajo
w3 Costos operativos/bienes raíces Cantidad de producción
y1 Préstamos totales
y2 Títulos
y3 Depósitos
y4 Financiamiento con colateral (reportos) Netputs fijos
z1 Bienes raíces, mobiliario y equipo
z2 Préstamos IPAB
z3 Activos totales
Entorno env_npl Cartera Vencida env_se Capital Contable
9 Nótese que la introducción de reportos y depósitos como variable “proxi”
de comisiones, alteró significativamente las estimaciones de la eficiencia.
MONETARIA, JUL-SEP 2006 252
punto, son exógenas, y pueden ser influidas por choques ma- croeconómicos que afectan a los bancos.
Las variables introducidas en la estimación se resumen en el cuadro 1, y los estadísticos básicos de esas variables se presentan en el cuadro 2.
CUADRO 2. VARIABLES EMPLEADAS EN LAS FUNCIONES DE COSTO Y AL- TERNATIVA DE BENEFICIO (en promedio mensual)
Variable dependiente Promedio Desviación estándar
C/z3 0.019 0.019
Π/z3 0.001 0.004
Precios insumos
w1 0.002 0.004
w2 0.002 0.002
w3 0.232 0.302
Cantidad de producción
y1/z3 0.626 0.191
y2/z3 0.145 0.122
y3/z3 0.587 0.169
y4/z3 0.169 0.252
Netputs fijos
z1/z3 0.015 0.010
z2/z3 0.098 0.147
Entorno
env_npl/z3 0.044 0.078
env_se z3 0.141 0.111
VI. ESTIMACIÓN ECONOMÉTRICA
En cuanto a la estimación, la eficiencia-costo y la eficiencia- beneficio se midieron por medio de las ecuaciones (3) y (10) res- pectivamente. La prueba Hausman indica que las dos ecuacio- nes se estiman mejor usando efectos fijos en vez de efectos alea- torios.
Se realizaron dos conjuntos de ejercicios: estático y dinámico.
Las estimaciones estáticas se hicieron para obtener una aproxi- mación del nivel de ineficiencia de los bancos mexicanos duran- te el período en estudio. Como consecuencia, se obtuvieron los rangos de ineficiencia relativa para todos los bancos incluidos en la muestra.10 En este caso, el efecto fijo representa el indica-
10 Los datos utilizados en este análisis están sujetos a un acuerdo de confi- dencialidad entre los bancos y el Banco de México. Por lo tanto, los nombres
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dor de eficiencia, o la eficiencia promedio de cada banco, supo- niendo que no se registran cambios a lo largo del tiempo. Este enfoque corresponde al método de frontera de ecuación simple, descrito por Kumbhakar y Lovell (2000). La estimación estática también permite un análisis preliminar de los diferentes resul- tados obtenidos de la función de costos y de la función de bene- ficios estimadas.
Los ejercicios dinámicos son necesarios, dado que la base de datos incluye ocho años de información y el supuesto de efi- ciencia invariante podría invalidarse. Este análisis sigue a Corn- well, et al. (1990), con respecto a los supuestos acerca de la dis- tribución de los errores. Los modelos de costos y de beneficios se estiman usando el método “within”, como la prueba Haus- man lo indica. Los residuales fueron calculados para cada ban- co, a fin de usarlos como la variable dependiente en la regre- sión contra las variables tiempo y tiempo al cuadrado [véanse las ecuaciones (5) y (12)]. Los valores ajustados de estas regre- siones se usan como indicadores de eficiencia o ineficiencia, se- gún el caso [véanse las ecuaciones (6) y (13)].
El análisis dinámico suministra una serie más rica de resulta- dos. Principalmente, permite el monitoreo de la eficiencia del sistema durante los años en estudio. Asimismo, permite que las estimaciones de las funciones de costo y beneficios del sistema puedan compararse a través de todo el período de análisis.
Además, a pesar de ordenar de manera diferente a los bancos, ambas estimaciones indican que el sistema evoluciona en la misma dirección. Con respecto a la evolución de la eficiencia de los bancos individuales (1997-2004), también se examina el im- pacto que las fusiones bancarias han tenido sobre dicha eficien- cia.
1. Resultados estáticos
El cuadro 3 contiene los niveles de eficiencia promedio duran- te todo el período de estudio para los dos conceptos de optimi- zación (costos y beneficios alternativos) y para todos los bancos incluidos en la muestra.11 La eficiencia promedio fue de 81%, basada en el concepto de costos, de 85% si se usa el concepto beneficios. Esto quiere decir que, en promedio, sólo 19% del co- sto se desperdicia en instituciones ineficientes. De la misma ma- nera, en promedio, los beneficios podrían mejorarse en 15%, si
——— de los bancos participantes han sido excluidos de los informes de resultados.
11 Los bancos que permanecieron operando en 2004.
MONETARIA, JUL-SEP 2006 254
todos los bancos fueran tan eficientes como la mejor práctica de la muestra. Este resultado implica que el nivel promedio de efi- ciencia en México, relativo a la mejor práctica en el país, es simi- lar a los niveles que se mencionan para otros sistemas bancarios, en relación con sus respectivas mejores prácticas.12
Existen, sin embargo, importantes diferencias entre los dos mecanismos de estimación, no sólo en el nivel de eficiencia promedio, sino también en la posición relativa de los bancos in- cluidos en la muestra. Como se indicó anteriormente, estas di- ferencias pueden estar relacionadas con factores que están au- sentes en la función de costos, y que se incluyen en la función de beneficios.
Resulta también interesante advertir que la desviación están- dar del estimador de eficiencia-costo es 18%, lo que sugiere una dispersión significativa, aunque la muestra no comprende más que bancos relativamente similares. Por lo que respecta a la efi- ciencia-beneficio, la desviación estándar es de 12 por ciento.
De acuerdo con las estimaciones el nivel de eficiencia-costo del sistema es bastante similar al nivel de eficiencia-beneficio del mismo. Sin embargo, si observamos a bancos específicos, los dos indicadores de eficiencia son notablemente discrepantes (véase cuadro 3). El cambio de rango, derivado de las dos aproximacio- nes, podría explicarse por las diferencias en la calidad de servicio
CUADRO 3. RANGO DE EFICIENCIA PARA ACTIVOS DE BANCOS EN 2004 Banco Eficiencia-
costo Rango Eficiencia-
beneficio Rango
Sistema 0.806 9 0.846 6
A 0.916 3 0.849 5
B 0.808 8 0.958 2
C 0.865 5 0.937 3
D 0.975 2 0.780 8
E 1.000 1 0.782 7
F 0.760 10 0.667 11
G 0.890 4 0.700 10
H 0.834 7 0.726 9
I 0.646 11 1.000 1
J 0.422 13 0.856 4
K 0.425 12 0.662 12
L 0.850 6 0.632 13
Desviación es-
tándar 0.180 0.120
R2 0.581 0.584
12 La mayoría de los informes de la literatura consultada mencionan alre- dedor de 20%. Véase Berger y Mester (1997).
R. GUERRERO, J. L. NEGRÍN 255
o en el poder del mercado. Algunos bancos ofrecen mejor calidad de servicios que otros y estas instituciones están en mejor posición para incrementar sus beneficios de manera más eficiente. Duran- te el período que se estudia, los bancos en la muestra ampliaron la variedad de servicios financieros ofrecidos, tales como: nue- vos derivados, nuevos fondos mutuos, y nuevos servicios en línea.
2. Resultados dinámicos
La estimación dinámica proporciona una estructura temporal para los indicadores de eficiencia a lo largo del período de es- tudio. Esta estimación se lleva a cabo para los bancos individua- les y para el sistema en su conjunto. Con respecto a la eficiencia del sistema bancario mexicano, es posible identificar dos ten- dencias (véase gráfica I). La primera tendencia, de 1997 a 2001, pone de manifiesto niveles decrecientes de eficiencia. La se- gunda tendencia, de 2001 a 2004, muestra un incremento con- tinuo de los niveles de eficiencia, hasta alcanzar un nivel global superior de eficiencia-costo a finales del período y una impor- tante recuperación de la eficiencia-beneficio. Aunque este com- portamiento es consistente en ambas funciones, la estimación de eficiencia-costo resulta ser más volátil que la de eficiencia- beneficio.
La mejoría significativa en eficiencia que se registró en Méxi- co después de 2001, coincide con varios factores. En primer lu- gar, la participación de instituciones extranjeras en la industria bancaria mexicana se ha vuelto progresivamente más dominante.
MONETARIA, JUL-SEP 2006 256
Segundo, se ha registrado un incremento en la concentración de los bancos en México. Adicionalmente, un sólido entorno macroeconómico, junto con cambios en las condiciones compe- titivas y las innovaciones regulatorias, han propiciado un mejor marco financiero. Estos factores pueden desempeñar un papel significativo en los patrones de comportamiento observados en la eficiencia; sin embargo, el análisis detallado de estos y otros factores, es objeto de una investigación en curso (véase Guerre- ro, et al., 2005).
A nivel de cada banco, el comportamiento de los índices de eficiencia-costo y eficiencia-beneficio a través del tiempo no si- guen la misma tendencia. Resulta particularmente relevante analizar el desempeño de los bancos tras las fusiones y adquisi- ciones a fin de identificar si tales modificaciones dieron por re- sultado una mayor eficiencia. Con este fin, la gráfica II presenta la evolución del índice de eficiencia-costo para un grupo de bancos que fueron fusionados, en cierto momento, durante el período en estudio.13
Como se observa en la gráfica II, a raíz de la fusión, algunas instituciones mejoraron sus respectivos indicadores de eficien- cia-costo, en tanto que otras empeoraron. Esto parece implicar que una fusión, per se, puede no traducirse inmediatamente en mayores niveles de eficiencia. Esto podría deberse al hecho de
13 A fin de evitar la identificación de los bancos individuales que fueron ad- quiridos (muchos por instituciones extranjeras) no se suministran fechas y to- dos los casos se presentan a partir del mismo punto.
R. GUERRERO, J. L. NEGRÍN 257
que a los nuevos propietarios de bancos puede resultarles difícil cambiar las prácticas bancarias inmediatamente. Asimismo, las condiciones competitivas no son estáticas, de modo que los ban- cos adquiridos pueden tomar algún tiempo en ajustarse a una competencia más intensa. Del mismo modo, después de las fu- siones, el mismo desempeño indefinido se observa cuando se usa el modelo de eficiencia-beneficio14 (véase gráfica III).
VII. CONCLUSIONES
Este documento analiza la evolución de la eficiencia en el siste- ma bancario mexicano. El análisis se lleva a cabo mediante el uso de dos diferentes conceptos de optimización: minimización del costo y maximización de beneficios. El estudio también em- plea dos diferentes métodos de estimación: estático y dinámico.
Entre los principales resultados obtenidos, el análisis muestra que el nivel de eficiencia en el sistema bancario mexicano en conjunto gozó de una marcada tendencia positiva entre 2001 y 2004. El patrón que se describe es el mismo, ya sea que se esti- men sus costos o beneficios alternativos.
14 Otro aspecto interesante de este estudio sería comparar la evolución de la eficiencia de los bancos que fueron adquiridos, con los que no lo fueron. De la misma manera, podría realizarse la comparación de la eficiencia de los bancos que tienen una parte de capital extranjero predominante, versus, aquellos ban- cos que no lo tienen. Sin embargo, no hay suficientes bancos de cada tipo en la muestra mexicana para realizar tales comparaciones.
MONETARIA, JUL-SEP 2006 258
Los resultados también indican que es difícil detectar una tendencia general por lo que respecta a la eficiencia de los ban- cos inmediatamente después de su adquisición o fusión. En al- gunos casos, se incrementa la eficiencia a raíz de su adquisición y en otros casos decrece. Finalmente, este estudio llega a la con- clusión de que el nivel de ineficiencia promedio en el sistema bancario mexicano no discrepa de manera significativa de los niveles que se registran en otros países. Es decir, los bancos mexicanos, en conjunto, operan con bastante cercanía a los ni- veles de eficiencia que muestra la mejor práctica en el sistema.
Esto, sin embargo, no implica una conclusión con respecto al nivel de eficiencia de los bancos mexicanos respecto a los bancos internacionales. De hecho, el nivel de eficiencia estimado en es- te estudio, se relaciona únicamente con los bancos incluidos en la muestra; por esta razón no es comparable con distintas mues- tras.
El objetivo de este análisis no es encontrar una explicación de los niveles de eficiencia estimados, sino el de estudiar la evolu- ción de la eficiencia en el sistema bancario mexicano durante los años 1997-2004. Está bastante claro que factores como las nuevas regulaciones, cambios institucionales, fusiones, adquisi- ciones y participación del capital extranjero tuvieron un impac- to profundo sobre el reciente desempeño de los bancos mexica- nos. No obstante, se requiere una investigación más a fondo pa- ra obtener resultados más específicos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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