Un acercamiento a la opinión pública generada por el graffiti político en el centro de Medellín
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(2) 2. INTRODUCCIÓN El presente trabajo de grado es el resultado de la indagación acerca de la expresión política del graffiti y su relación con un sector de la opinión pública en Medellín. En particular, se tendió un puente entre el interés personal de los estudiantes investigadores, el énfasis en Comunicación Pública de la Universidad Cooperativa de Colombia (sede Medellín) y el deseo de aumentar la cantidad de trabajos referentes al graffiti político en Colombia. Luego de realizar una previa investigación, se encontró que América Latina, en específico Cuba, México, Venezuela, Chile y Argentina, tienen estudios especializados en el tema, y más aún, autores que han realizado varios textos de importancia y que referencian cómo el graffiti ha aparecido en todos los procesos políticos de los países. A diferencia de esos países, el caso de Colombia muestra limitaciones en el número de investigaciones enfocadas al ámbito político del graffiti, y más aún, que lo enfoquen a la historia social-política del país y de las ciudades y al comportamiento de los ciudadanos frente a los rayones. Teniendo en cuenta ese vacío, el objetivo principal de esta investigación se orientó a explorar la opinión pública a través de las consideraciones de dos grupos de ciudadanos, que transitan y trabajan en el centro de Medellín, acerca de los graffitis políticos plasmados en las paredes de esta zona de la ciudad. Luego de establecer la base teórica, se realizó la selección de ambos grupos sociales de la ciudad teniendo en cuenta que circulan con frecuencia las calles por donde se hacen los recorridos de las manifestaciones de protesta en la ciudad. De igual manera, se pensó en la mejor opción de recopilar la información y de trabajar con estos grupos, por lo cual se decidió trabajar el “grupo de discusión”, como un método que posibilita reconocer la diversidad de opiniones y percepciones de la ciudadanía. Previamente se hizo un recorrido por el centro de la ciudad para recolectar una amplia muestra de graffitis políticos que servirían para mostrar en la actividad de los grupos de.
(3) 3. discusión. Después de realizar la actividad, se realizó la transcripción de lo grabado en los grupos de discusión, para tener un respaldo físico y realizar un análisis paralelo y comparativo de los dos grupos trabajados. De allí se extrajeron las conclusiones acerca de la opinión pública en relación con los graffitis políticos en el centro de la ciudad de Medellín. En las conclusiones, se desarrolla un análisis general de las respuestas de cada grupo, al igual que un cruce de respuestas para confirmar la variación de las opiniones de estos dos grupos sociales. De igual manera se anexan las fotografías de los graffitis encontrados a lo largo del recorrido por las vías del Centro, además de los graffitis utilizados en las sesiones y las preguntas de los grupos de discusión..
(4) 4. MARCO TEÓRICO “Si el graffiti corresponde a una Ideología de muro y escrita, la ciudad entera no puede escapar nunca a ser descrita por sus habitantes” Armado Silva Acerca del graffiti El graffiti en Medellín se convirtió en un medio de denuncia disidente de la población inconforme. Cada tanto tiempo salen a las calles, movilizaciones de protesta en contra de leyes, políticas o problemáticas de diverso tipo; dichas marchas de movimientos sociales, provocan la aparición de los rayones en las paredes, para nuestro caso los graffitis políticos. Teniendo en cuenta el contexto social o político en el que aparecen los graffitis en el centro, se realizó una clasificación de estos, incluyendo a los gráficos denominados “esténcil”. La clasificación es la siguiente: Denuncia Señalamientos a personajes o partidos políticos Educación Salud Empleo Alusiones al conflicto armado colombiano Político- sociales. Cada una de estas variables reúne una cantidad de graffitis políticos que representan los pensamientos y sentimientos políticos y sociales de las clases obreras, estudiantiles y marginadas..
(5) 5. Cabe tener en cuenta, que los estudios del tema en la ciudad escasean, debido a que muchos de ellos son enfocados al graffiti como metodología artística y cultural, y no al tema de denuncia política y social.. La misma causa, es expuesta por (Abreu Sojo: 2003: EN: Revista Latina de Comunicación Social: 55), cuando afirma que en Venezuela “Un tema con pocos estudios en el país ha sido el graffiti o pintada, no entendido como arte o expresión individual de sentimientos, sino como comunicación política”. Por eso es importante realizar la diferenciación del graffiti artístico hip hop y el graffiti político disidente.. Medellín es una ciudad en la cual desde hace varios años, la misma Alcaldía y empresas privadas han prestado sus paredes para que los artistas plasmen sus mensajes de paz, muchos de estos mensajes quedan en las paredes mediante el método del graffiti artístico; diferenciado del político, por sus formas redondas, variedad de colores y grandes formatos. Camilo Baena (1980)1, explica que el graffiti es uno de los elementos del hip- hop2. Aparecido en Colombia y en el caso de Medellín en la época de los 80 acompañado del Breack Dance, en búsqueda de animar los lugares Underground o Ghettos.. Luego de su aparición, los movimientos sociales de la ciudad comienzan su aplicación con “rayones” para mostrar mensajes e ideas políticas, con la finalidad de que el resto del pueblo observe y se entere de lo que está ocurriendo en la ciudad y el país.. 1. Camilo Baena es conocedor de la cultura Hip-Hop desde 1988, aerografista de Knockout y ex integrante de la Cripta 2 El Hip Hop se compone de 4 elementos: Graffiti, Dj, Mc y Breack Dancing.
(6) 6. ¿Qué es el Graffiti Político? La inscripción urbana que llamamos graffiti político corresponde a un mensaje conjunto de. ideas, inspiradas. en la marginalidad,. el anonimato. y la. espontaneidad, entre otras3; mensajes plasmados con aerosoles de manera rápida y en líneas denominadas rayones. Por esos elementos, como explica Silva (1986: 28), “en el expresar aquello que comunican, violan una prohibición para el respectivo territorio social” dentro del cual se manifiesta. Para explicar el graffiti político, Silva (1986: 28) elabora una teoría con especial referencia a las ciudades colombianas. El autor señala las características por las cuales una rayada se convierte en graffiti, los elementos que lo diferencian y lo convierten en un mensaje para la ciudadanía. Para que una inscripción urbana pueda llamarse graffiti debe estar acompañada por siete valencias4 que actúan a manera de correlatos: Marginalidad; anonimato; espontaneidad; escenicidad; precariedad; velocidad y fugacidad. Las tres primeras son pre-operativas. Esto es, existen previamente a la misma inscripción, por lo cual no habrá el graffiti si no le antecede el conjunto de las tres condiciones. Estos tres elementos del graffiti, se explican en forma que la Marginalidad es la condición del mensaje de no caber dentro de la oficialidad de la sociedad, sea por ideología o privacidad; el Anonimato representa el desconocimiento del autor del graffiti; y la Espontaneidad se basa en el momento adecuado y la velocidad de la rayada que realiza el grafitero. Estos tres primeros elementos le dan sentido al graffiti político, debido al cumplimiento de ellos en cada una de las muestras visuales que se pueden observar en Medellín; transforma los mensajes como “fuck of the sistem”, “fuego a los bancos” y “a la calle a tumbar al gobierno paramilitar”, en graffitis políticos.. 3. 4. Este resaltado es de los autores de este trabajo de grado. Según Silva (1986) las valencias son: marginalidad, anonimato, espontaneidad, escenicidad, velocidad, precariedad y la fugacidad..
(7) 7. Los tres primeros elementos se explican en el caso de Medellín, por la esencia del graffiti político, sus tipos de mensaje y la velocidad y momento en que son realizados en las paredes del centro de la ciudad. Las siguientes tres características son operativas porque responden más bien a circunstancias materiales y de realización del texto: la escenicidad apunta al lugar donde se realice el graffiti, diseño, materiales y colores, con estas valencias se busca caracterizar el mensaje y se usa como estrategia de impacto. La velocidad habla del tiempo de elaboración del mensaje y del graffiti, y la precariedad atiende a los bajos costos del material y a la baja inversión. La última valencia corresponde al grupo de los pos-operativos; la fugacidad es la duración que tiene el graffiti de vida, el tiempo que este perdura en la pared antes de desaparecer a manos de la misma autoridad pública, privada o de algunos ciudadanos. Lo que en el caso de la ciudad en los últimos años es de menor tiempo, por el interés de los propietarios de las paredes de mantener limpias sus paredes y la idea de la Alcaldía de tener una Cultura Ciudadana. Armando Silva (1986: 28) menciona que el individuo ciudadano transformó su represión a través del desarrollo de su expresividad. Por ello podemos decir que en la ciudad de Medellín las personas dejaron a un lado el ser tradicional, para transformarse en el ser abierto y comenzaron con los nuevos métodos de expresión que años después, adornarían las calles del centro de la ciudad. Así, en Medellín, los graffitis terminan haciendo parte del contexto urbano de los ciudadanos en los que varios grupos sociales plasman sus problemas, inconformidades desacuerdos y también, intentando generar la observación de ese público que transita y vive el centro de la ciudad para completar un ciclo comunicativo. Como lo explica Candia Gaja (2011: 9), el graffiti también debe ser examinado desde la mirada ciudadana y de la opinión pública “ya que no consta únicamente de la acción llevada a.
(8) 8. cabo por aquel que escribe el mensaje, sino también por aquel que lo mira” e implica la generación de sus propias percepciones y opiniones. De igual manera, el graffiti es tan solo una oportunidad política que tienen los manifestantes, generada tanto por los movimientos sociales, como por las acciones colectivas que han sido transmitidas durante la evolución de las manifestaciones a nivel global.. El Graffiti Político y su teoría social-política El graffiti en la historia europea y norteamericana aparece cada que el crecimiento social, económico, político o urbanístico, no se ve reflejado en el mejoramiento de las condiciones de vida de los pobres o menos favorecidos de las sociedades: “Con la creación de las estructuras urbanas, las personas que no tienen la capacidad, oportunidad o que simplemente no desean manifestar sus ideas a través de los medios de comunicación convencionales como la prensa escrita; han hecho uso de los muros que conforman las ciudades para manifestar dichas ideas. Estas representaciones son conocidas como graffiti, el cual ha sido utilizado durante décadas y en distintos contextos históricos y sociales” (Rodríguez-Espínola; Candia- Gajá, 2011: 3). Como lo explica Candia Gajá (2011:3), el graffiti político aparece en las sociedades, cuando las garantías sociales o políticas no son para todos los ciudadanos, y se comienza con el sentimiento de inconformidad social del pueblo. En los años setenta y ochenta comenzaron a surgir de manera fuerte, movimientos que rayaban las principales vías de la metrópolis mostrando su inconformismo político y social, el cual persuadía poco a poco a estudiantes de las universidades públicas con frases célebres que hasta hoy son muy empleadas en las paredes..
(9) 9. Argumenta Candia Gaja (2011:3), que el graffiti se ha utilizado como medio para expresar inconformidad o simplemente vandalismo. Tienen un factor común y es el ser visto por la gente que se convierte en receptora de estos mensajes. “En el siglo XX en América Latina se utilizó el graffiti en cada proceso electoral y cada decisión gubernamental. De este modo, las paredes latinoamericanas han representado un lugar para que la sociedad lleve a cabo una catarsis colectiva, sin importar si el autor fue uno o todos, al ser cómplices de éste” (Rodríguez Espínola; Candia Gajá: 2011:8). Debido a las características del graffiti, podemos considerarlo como una actividad discursiva, que como lo expone Escamilla (1989: 7), es una actividad en la que aparecen implicados como verdaderos protagonistas un enunciante y un destinatario. En un caso específico, en las calles de Medellín se realizan en diferentes oportunidades marchas a favor o en contra de sucesos sociales o políticos, generando oportunidades políticas para que los manifestantes utilicen varios tipos de acciones colectivas, entre ellas, el graffiti político. Con el único fin de que todos los transeúntes de la zona se conviertan en destinatarios de ese mensajes y así generarles recordación y opinión acerca de los temas tratados en ese día de marcha..
(10) 10. De los movimientos sociales y sus acciones colectivas en el escenario de la ciudad Con el transcurso de los años, los movimientos sociales se han convertido en agrupaciones políticas colectivas, con un carácter movilizador y participativo, persiguiendo cambios a través de las acciones colectivas no convencionales que han venido evolucionando dependiendo de los intereses de los grupos. Debido a los desafíos que tienen los movimientos sociales, estos recurren a ciertas formas de acción colectiva que han ido variando con los años, pero con el mismo fin de obtener visibilidad, esos principales desafíos son, según I Puig (2010): •. Diseñar acciones de protesta eficaces que atraigan la atención de los medios;. •. Tratar de que estos no oculten o distorsionen sus objetivos; y. •. Generar simpatía e involucrar en esas acciones el mayor número posible de. personas. Los movimientos sociales actuales ya no se basan en una estructura homogénea como los registrados anterior a la época de los 60. Laraña (1999: 129) define a los nuevos movimientos sociales, como agrupaciones sociales diferenciadas o clasificadas por sus intereses estudiantiles, pacifistas, feministas, religiosos, etc. Esta definición aplicaría a la creación de movimientos estudiantiles e indígenas en Colombia, que durante años han adoptado algunas de las acciones colectivas europeas y norteamericanas para la escucha de sus demandas. La definición y teoría de Laraña de los nuevos movimientos sociales, permite incluir a una gran variedad de agrupaciones sociales no estructuradas dentro del círculo de los movimientos sociales..
(11) 11. La acción colectiva referenciada al Graffiti Político Durante muchos años, la mejor forma de que los movimientos sociales fueran escuchados, fue utilizar las acciones colectivas planeadas, para reunir individuos y actuar. (Tarrow: 1997: 36), explica que “Karl Marx respondió a la pregunta de ¿cómo se incorporan los individuos a la acción colectiva en términos de clase? La gente se suma a acciones colectivas, pensaba, cuando la clase social a la que pertenece está en contradicción, plenamente desarrollada, con sus antagonistas”. (Tarrow, 1997:36) Por su parte I Puig (2010), afirma que la acción colectiva es el instrumento con el que se estimula la movilización y el apoyo de la gente. De este modo, expone que la acción colectiva se usa para: •. Comunicar y transmitir las exigencias de los movimientos sociales, pues supone. una exteriorización de demandas que, de otro modo quedarían silenciadas. •. Generar solidaridad e identidad entre los miembros y de este modo, vincular a. los líderes con sus seguidores. •. Convencer a los participantes que son más fuertes de lo que son.. •. Desafiar a sus adversarios y generar incertidumbre.. Los usos y objetivos de las acciones colectivas son producto de una previa planeación, de escoger cuál de ellas es más acorde para el cumplimiento de las ideas de los grupos. De este modo, la selección de las acciones convencionales o violentas que han sido implementadas en Europa o América durante la historia se aplican en las oportunidades políticas que ven los movimientos sociales. “En cuanto a las estrategias y el repertorio de los movimientos sociales pueden ir desde la acción colectiva violenta hasta a la utilización de acciones convencionales –como huelgas, cartas a medios de comunicación y manifestaciones. Entre estos dos extremos existe un abanico de propuestas indefinidas y cambiantes que utilizan la “disrupción”. En este sentido, la historia de la acción colectiva es la historia de cómo se incorporan al.
(12) 12. repertorio. formas. nuevas. de. acción. colectiva. al. ser. aprendidas,. experimentadas, vividas y asimiladas tanto por los movimientos como por los oponentes y las elites. Por ello, a largo plazo, el repertorio evoluciona incorporando las innovaciones que funcionan y rechazando las que no. A la vez que con el paso del tiempo muchas de las formas originalmente disruptivas se vuelven convencionales, tal como ha ocurrido con la huelga, que ha pasado de ser delito a derecho fundamental, o la manifestación”. (Puig, 2010:5) La acción colectiva tuvo una evolución con el transcurso de los años, las ideas de acciones más fuertes continuaron y fueron heredadas por los nuevos líderes de los movimientos sociales. Un ejemplo de eso fueron los tipos modulares de acción colectiva como la efigie, boicoteo y la protesta. Tarrow (1997: 94) realizó un estudio de prensa italiana que permitía clasificar la acción colectiva en tres variables: convencionales (se basan en las rutinas conocidas y aceptadas), de confrontación y simbólicas (basadas en actividades disruptivas o novedosas) y violentas (expresiones de daño y agresión). Ubicando al graffiti político en la variable de las convencionales por ser una acción colectiva conocida y aceptada por los integrantes del movimiento y de la acción. La ciudad, se ha convertido en escenario de los nuevos movimientos sociales que han ido apareciendo a medida que los grupos han dejado la homogeneidad que definió a los primeros movimientos sociales. En Medellín también se pueden ver movimientos sociales tradicionales realizando protestas y marchas por las principales vías de la ciudad; los campesinos, obreros trabajadores, asociaciones sindicales y estudiantes, que al igual que “los nuevos movimientos sociales”, son los principales protagonistas en el uso de las acciones colectivas no convencionales. Al igual que las. vías de la ciudad se convirtieron en escenario de las acciones. colectivas de los movimientos sociales, también las paredes se convirtieron en el.
(13) 13. “tablero” de expresión de protesta gráfica casi permanente provocado por los movimientos sociales. De acuerdo con este marco, se puede inferir, que los graffitis políticos vistos del centro de la ciudad, pertenecen tanto a los nuevos, como a los movimientos sociales tradicionales. Se puede concluir que los graffitis aparecerían dentro de la aplicación de las acciones colectivas convencionales, tales como la protesta, que luego de varios años, terminó siendo un derecho fundamental de la ciudadanía. Tarrow (1997: 19) considera que el graffiti político sería una acción colectiva contenciosa, justificada por el poco acceso de los actores a las instituciones, que “actúan en nombre de reivindicaciones nuevas o no aceptadas y que constituyen una amenaza fundamental para los otros”. Este comportamiento es el visto en la ciudad de Medellín, ejemplo, los graffitis realizados en la Marcha del Trabajo del 1 de mayo de 2012. Una agrupación autodenominada el Bloque Negro, realizó destrozos y graffitis políticos a favor de la reivindicación del pueblo; generando con esas acciones una amenaza para el resto de los asistentes a la marcha y al resto de los ciudadanos..
(14) 14. El Público, el Ciudadano y el Graffiti como base de la Opinión Pública La opinión pública es definida por (Barbero: 2008: 214), como la acción que se oponía a la práctica del secreto, propia del Estado absolutista, y que será después el principio de la crítica como derecho del público a debatir las decisiones políticas, esto es el debate ciudadano: espacio de articulación entre la sociedad civil y la sociedad política, entre conflicto y consenso. El desplazamiento de la legitimidad de lo político desde afuera hacia dentro “marca la des-privatización radical de esa esfera por la borradura de los linderos entre Estado y sociedad” (Barbero, 2008: 214). Por esta afirmación de Barbero (2008: 214) consideramos que el graffiti influye en la generación de opinión pública en los transeúntes del centro de Medellín, que consideraría a este público y a los realizadores de los rayones, como los principales integrantes del grupo de debate político de las calles. Por ello el comportamiento de éste ‘público’ nos lleva a utilizarlo como base del término ‘opinión pública’ contemplado en la pregunta de investigación de este trabajo. La concepción sociológica del público contempla a éste como una colectividad imprecisamente organizada que surge del transcurso de la discusión en torno a una cuestión. En contraste con la masa, que se basa únicamente en una atención común hacia algún asunto y que está formada por respuestas idiosincráticas formadas lejos de cualquier debate de discusión, el público se distingue por una resolución colectiva de algún problema por medio de argumentos y réplicas5. De igual manera, la conceptualización de ‘el público’ presenta diferencias con ‘la multitud’. Según LeBon (citado por Price: 1994: 44), mientras que el público se caracteriza por el discurso racional. La multitud se desarrolla como respuesta a emociones compartidas; el público se organiza en respuesta a un asunto. Los asuntos son definidos como cuestiones en pugna entre sectores poblaciones o individuos específicos, dentro o fuera del gobierno. De allí que mientras en la multitud es fundamental “la capacidad de sentir y empatizar”, hacer parte del público requiere “la 5. El destacado es de los autores de este trabajo de grado..
(15) 15. capacidad de pensar y razonar con otros”. Aunque el público puede, al menos en parte, guiarse por la emoción, darle prioridad a este elemento lo pone en riesgo de disolverse o transformarse en multitud. Todas las anteriores son las características del individuo dentro de la sociedad, denominado como ciudadano por Silva (1989: 2), el ciudadano de la Urbe es aquel que no es espectador de una galería, ni lector de un periódico, ni receptor de un programa de televisión; sino un ciudadano que al recorrer sus calles y rincones tendría que encontrarse -y en ocasiones literalmente estrellarse- con toda su mensajería, y que dependiendo de sus distintas actitudes va a complementar la definición del género graffiti. De este modo el ciudadano refuerza su observación e interpretación de los mensajes encontrados en sus recorridos diarios o pasajeros por la ciudad. Obligándose a sí mismo a tomar partido de las situaciones sociales y políticas que para el caso de la investigación, generan opinión pública en ellos mismos. Muchas de esas opiniones se convierten en acciones colectivas sin el conocimiento o razonamiento de los sujetos: “El desacuerdo y la discusión alrededor de un asunto concreto hacen existir a un público. Un problema fuerza a la gente actual colectivamente para dar una respuesta, pero les faltan tradiciones, normas o reglas que indiquen claramente qué tipo de acción ha de llevarse a cabo” (Price: 1994:44). En consecuencia, según Blumer, argumentación y contra-argumentación se convierten en los medios por los cuales se moldea opinión pública. Para que esta discusión se realice, es necesario un lenguaje común de términos fundamentales, un “universo de discurso”. Es entender la opinión pública como proceso. Las personas y grupos involucrados necesitan ser capaces de tener en cuenta las posiciones de los otros y tener la voluntad de comprometerse para determinar un transcurso de la acción colectiva aceptable. El público cambia también en su composición, ampliándose desde aquellos más directamente implicados en la definición del asunto, los que formulan propuestas y debaten sus méritos, hasta otros muchos.
(16) 16. que simplemente siguen la escena según se desarrolla. En tal sentido,. Lippmann. (1925, citado por Price, 1994:45) planteó la existencia de actores y espectadores en la conformación de la opinión pública: los actores (funcionarios oficiales o cualquier ciudadano interesado) son aquellos que intentan influir directamente en el curso de los asuntos políticos; se dan cuenta de los problemas, proponen soluciones, e intentan persuadir a los demás de su punto de vista; y los espectadores son personas que siguen las acciones de los actores con diversos grados de interés y actividad. “Pero la distinción entre actores y espectadores en el público no es definitiva, y ‘hay, con frecuencia, una mezcla de los dos tipos de conducta’. Además, los miembros de estos dos estratos, no claramente delimitados cambian con cada asunto. Tal como indica Lippmann (1925: citado por Price: 1994:45), ‘los actores de un determinado asunto son espectadores en otro, y los hombres pasan continuamente de uno a otro lado’ ” (Price: 1994:50). En resumen, el público está conformado por un sector que tiene un interés inmediato por la forma en la que se resuelve un asunto y que participan activamente para conseguir sus peticiones; y por otra parte, por un sector más pasivo y con actitud de espectador. Esta definición de público, enfatiza en los comportamientos de los actores de los movimientos sociales y operadores de acciones colectivas, que transitan la ciudad con el interés de dar a conocer al ‘público’ los problemas sociales actuales mediante los graffitis políticos y esténcil del centro de la ciudad de Medellín..
(17) 17. Opinión pública ciudadana y ‘las marchas’ Durante mucho tiempo las movilizaciones callejeras carecieron de aceptación como generadoras de opinión pública, debido al menosprecio de la sociedad a las manifestaciones de las mayorías. Las manifestaciones fueron estigmatizadas debido al temor de ciertas sociedades frente al llamado “voto con los pies”, y a la sedición del espacio público. El uso del espacio público por parte de los marchistas, generó repudio en las clases altas y políticas; la voz del pueblo en conjunto tendía a no ser escuchada hasta mediados del siglo XIX que la calle se aceptó como un lugar para manifestaciones colectivas, y se comenzaron a generar estrategias para que los medios de comunicación escucharan los reclamos de los descontentos. Explica (Miralles 2002: 72), que las marchas, han sido “un tópico ignorado en muchas universidades, particularmente en América Latina, donde la sospecha sobre este tipo de expresión popular sigue vigente”. (Miralles, 2002: 72) La protagonista de las marchas es una masa anónima y difusa en la que se destaca la clase trabajadora. El uso de la calle como espacio público por parte de estos actores colectivos de opinión, demuestra que la aparente armonía societal es rota por aquellos que no piensan lo mismo que las mayorías no marchantes y que, no por eso, deben ser descartados como generadores de opinión pública. Y son precisamente los inconformes, quienes haciendo uso de su derecho a disentir, manifiestan su molestia no sólo a través del grito y la pancarta, sino también a través del graffiti, huella que permanece por días en muros y paredes de la ciudad como señal de las estrategias de expresión de los movimientos sociales..
(18) 18. METODOLOGÍA Fundamentalmente la metodología aplicada se basó en la ejecución de grupos de discusión. Con tal fin, previamente se escogieron los graffitis que harían parte de las conversaciones de los grupos de discusión que posteriormente se convocarían. A continuación se explicita con mayor detalle este proceso de recolección de información. Escogencia de los grafitis políticos Para la escogencia inicial de los grafitis de nuestra investigación tuvimos presente el planteamiento de Silva (1983:5) sobre cómo realizó él su indagación para formular una teoría a partir de la configuración de los supuestos ciudadanos que pueden acudir al conocimiento de los mensajes ya definidos previamente como graffiti: “Mi esfuerzo se concentró en concebir el tipo sicológico y social de individuo que se diseñaba, desde la misma enunciación del texto, esto es el destinatario como estrategia de la misma enunciación; al mismo tiempo intenté descifrar la vía contraria, o sea los posibles juegos sicológicos y sociales que podrían ocurrir a un individuo ciudadano al encontrarse como lector u observador efectivo de tales mensajes. Lo anterior quiere decir que mi investigación no previó en ningún momento realizar contacto directo con los grafiteros, sino que me seguí manteniendo en un análisis sobre sus escritos, para, de tal muestra, sacar las conclusiones” (Silva, 1989: 5).. La argumentación realizada por Silva en su escrito, apoya nuestra idea de enfocarnos en la generación de opinión pública por los graffitis políticos en Medellín, y no en los grafiteros. La ciudadanía es la principal receptora de los mensajes e ideas plasmadas de las paredes, por lo cual es el principal punto de investigación. En “Ciudad como comunicación”, Armando Silva (1989) define el proceso mediante el cual los ciudadanos observan y analizan los graffitis y sus mensajes, como la “operación graffiti”, la cual se manifiesta en 3 pasos para llegar a su análisis:.
(19) 19. 1- Objeto de exhibición. 2- Observación por un sujeto real -o sea el ciudadano. 3- Consecuencias sobre la mirada. El primer punto debe cumplir los aspectos de marginalidad, anonimato y espontaneidad, de tal modo sería un graffiti que contiene un mensaje. En el segundo punto el ciudadano trata de hacer coincidir lo que ya sabe con lo que ahora se le informa y conoce a través del mensaje del muro de manera implícita. Acerca del tercer punto dice Silva, se puede desprender que el texto no se dirige a un ciudadano considerado individualmente sino a la ciudadanía, por lo menos a aquella implicada dentro de los límites del territorio aludido. Se trata tanto de un ejercicio ideológico, en cuanto a desenmascarar una conducta ante la ciudadanía.. Así, la importancia de la ciudadanía en esta investigación radicó en la necesidad de conocer sus opiniones acerca de la realización u observación de los graffitis políticos del centro de Medellín y de sus mensajes.. Del mismo modo, se realizó un recorrido para observar y fotografiar la mayor cantidad de graffitis políticos en el centro de Medellín.. Calles, graffiti y fotografía Los recorridos en el centro de Medellín fueron: desde San Juan cll. 44, Av. Oriental Cra. 46, Cra. 45 El Palo, Cra. 43. De este modo, se recopilaron los graffitis políticos que posteriormente se pondrían a consideración de los participantes de los grupos de discusión.. Después de hacer este recorrido por las calles del Centro por donde se realizan las movilizaciones de protesta, se fotografiaron varios graffitis políticos allí plasmados (Ver Anexo 2). Luego se realizó un análisis de los graffitis, para clasificarlos dependiendo de su contenido. En tal sentido, en esta investigación se valoró más el mensaje que el.
(20) 20. formato. Por ello se incluyó tanto los rayones como el esténcil con carácter político. La clasificación de estos mensajes fue la siguiente:.
(21) 21. Denuncia Señalamientos a personajes o partidos políticos Educación Salud Empleo Alusiones al conflicto armado colombiano Político- sociales. Cada una de estas categorías reúne una cantidad de graffitis políticos que podrían representar la marginalidad y pensamientos políticos de sus actores.. Los grupos de discusión como método de recopilación de información. En sus comienzos, el grupo de discusión estaba enfocado a las investigaciones de mercado como método de obtención de información sobre las preferencias de productos por parte de los consumidores.. Sólo fue hasta después de 1969, como explica Galeano Marín (2004), que el grupo de discusión se llevó al terreno de la investigación social, con el fin de estudiar las opiniones e ideologías de los grupos sociales; ese cambio significó una perspectiva cualitativa de la investigación social. “El paso de la esfera del mercado a la de la investigación social cualitativa marca su apertura a temas como imágenes y actitudes frente al trabajo, la familia, la relación de pareja, el aborto, el machismo, la globalización, etc.” (Marín Galeano: 2004: 188). La intención, entonces, de utilizar este método investigativo en este trabajo, se basó en el deseo de trabajar con grupos humanos lo más homogéneo posible, permitiendo la interacción y las respuestas abiertas y libres según las condiciones específicas de grupo. Además, en este método en ningún momento el moderador (o investigador).
(22) 22. interviene para exigir cierto enfoque de las respuestas, sólo para evitar que las respuestas se salgan del tema específico del trabajo grupal. En este sentido, las críticas a la medición cuantitativa de la opinión pública se justificarían. Miralles (2002), por ejemplo, explica que aunque las estadísticas de los sondeos de opinión pueden mostrar tendencias de opinión pública, “no revelan las opiniones. En la pregunta cerrada habla más el encuestador que el encuestado, a pesar de los grupos de foco”. (Miralles, 2002: 80) Argumenta Gil Flores (1992-1993: 199-214) en su documento “La Metodología de Investigación Mediante Grupos de Discusión”, que la adecuación de las discusiones de grupo para la obtención de datos cualitativos sobre las percepciones, opiniones, actitudes, sentimientos o conductas de los sujetos en relación a un determinado tema en estudio, llevaría a grandes resultados. Por esto se tomó la decisión de seleccionar a los grupos de discusión como metodología para la obtención de las conclusiones del trabajo, con lo cual se quiso generar interacción con las personas convocadas, escuchar sus opiniones y conceptos acerca del tema de los graffitis políticos en la ciudad.. En resumen, el grupo de discusión como metodología de investigación pretende analizar realidades sociales de diverso tipo desde una óptica abierta a la complejidad humana. A diferencia de los llamados focus groups usados en mercadotecnia, el grupo de discusión se concibe como un método (no una técnica) para encontrar los matices verbales de las gentes analizadas en torno a temas específicos que le son propuestos por los coordinadores del grupo. De esta manera, las opiniones expresadas durante el desarrollo de éste, son la manifestación de las ‘gradaciones’ de la opinión de las gentes sin que con ello se pretenda encasillar en rangos estadísticos sus apreciaciones. En otras palabras, el investigador genera la discusión y se dispone a recibir las respuestas imprevistas que la realidad social le plantee, y en ningún momento busca verificar en dicha realidad sus preconcepciones de ella. De allí que sea un método, ante todo, cualitativo..
(23) 23. Dos grupos desiguales. En el caso particular de esta indagación, los grupos de discusión se realizaron con el fin de conocer las opiniones, pensamientos y formas de apreciar los graffitis políticos en el centro de Medellín por parte de grupos de personas segmentados social y económicamente, pero con el factor común que es el trabajar en las zonas recorridas por las marchas de la ciudad.. La segmentación se realizó para saber qué opinaban las personas con mayor capacidad de adquisición empleadas en una empresa importante de la ciudad (La Nubiola); y qué consideraban los empleados agremiados en una reconocida asociación sindical de la ciudad (ADIDA). La selección de estos dos grupos se realizó teniendo en cuenta la cercanía con las calles del centro usadas con mayor frecuencia por los movimientos sociales y con la aparición de los graffitis. La decisión se basó en el criterio de que las empresas seleccionadas pertenecen a diferentes grupos económicos y sociales, tanto Nubiola con su manejo de negocios con ánimo de lucro influenciados por su filosofía multinacional, como ADIDA que es una de las organizaciones generadoras de acciones colectivas en la ciudad.. Escoger estas dos empresas aportó un paralelo de opiniones y convicciones frente al tema del Graffiti, la sociedad y la inconformidad social que se presenta en el centro de Medellín. En otras palabras, dos instituciones que representan dos perspectivas distintas acerca de lo político, lo social y lo económico en la ciudad de Medellín. Con base en lo anterior, surgió el interés por saber qué opinan los ciudadanos que observan recurrentemente los graffitis que dejan las marchas por el centro de Medellín; y qué piensan los que organizan y apoyan los movimientos, marchas y acciones colectivas que expresan su inconformidad política con pintas en las paredes del centro de Medellín..
(24) 24. Para cada grupo de discusión se formularon 11 preguntas referentes al conocimiento, lectura e interpretación del graffiti político (Ver Anexo 4). Las preguntas se realizaron en estos dos grupos de discusión, en sesiones de 1 hora de duración y que se dividieron en dos partes: en la primera parte se realizó una primera tanda de preguntas sin enseñar las fotografías de los graffitis, buscando saber si los participantes del grupo tenían o no conocimiento del tema y de sus características. Para la segunda tanda de preguntas, se mostraron 5 graffitis políticos fotografiados en el centro de la ciudad, con el fin de generar sus opiniones acerca de estos graffitis en particular (Ver anexo 3).. Los graffitis mostrados en la segunda tanda fueron relativos a los temas de salud, educación, empleo y político-sociales. Dichos graffitis fueron los siguientes: Salud: “primero lo primero, salud y educación” Educación y empleo: “Educación informal para el empleo inmediato” Político- social: “América Latina, mestiza y socialista” Señalamiento ataque a personajes políticos: “Por cada 3 políticos, 2 tienen vínculos paramilitares”. El primer grupo de discusión se realizó en la empresa Nubiola Colombia Pigmentos S.A., cuyas oficinas administrativas están ubicadas en la Av. Oriental Cll 53 No 45-77 piso 9, Edificio Cámara de Comercio. Nubiola es una multinacional especializada en la producción de pigmentos inorgánicos. En esta empresa nos reunimos con 7 mujeres entre los 25 a 45 años. La reunión se realizó el 21 de noviembre de 2011 a la 1 de la tarde y tuvo una duración de 60 minutos. Las personas asistentes al grupo de discusión fueron muy abiertas con sus respuestas y opiniones, tenían muy claro sus tendencias sociales y políticas, lo que facilitó el enrutamiento de las preguntas y conclusiones.. El segundo grupo de discusión se realizó el 24 de noviembre de 2011 en la Asociación de Institutores de Antioquia (ADIDA). Como ya dijo, esta agremiación sindical nos interesó pues representaba una de las más importantes organizadoras de marchas en la ciudad (p.e. en relación a problemas entre educadores y gobierno local,.
(25) 25. departamental o nacional). Adida está ubicada en la Cll 57 No 42- 70, Argentina, cerca de Girardot, lugar donde permanentemente quedan plasmados decenas de graffitis en contra de las leyes del Gobierno (reforma a la ley 30) y al desempleo en el país.. Para la realización de la transcripción de los audios, se tuvo en cuenta la cantidad de asistentes o participantes y sus géneros, para lo cual la “H” representa los hombre y la “M” a las mujeres, al igual que el número es una forma de enumeración de los asistentes a cada grupo. En la transcripción no se realizó anotación de las opiniones que estuvieran relacionadas con otros tipos o clasificaciones de graffitis, otras ciudades, o comentarios que no estuvieran enfocados a ser respuesta de las preguntas. Las opiniones importantes que emergían en el transcurso de las sesiones se anotaron al final de la transcripción de cada grupo..
(26) 26. ANALISIS DEL DESARROLLO DE CADA GRUPO DE DISCUSIÓN 1.. Empresa Nubiola Colombia Pigmentos S.A.. Cuando realizamos la primera pregunta de inmediato salió a relucir una respuesta de una de las participantes6 ¿Saben qué es un graffiti político? R/:“Es una expresión visible que se hace para realizar una crítica”. Otra de las participantes opinó que el graffiti político era “Algo que está viéndose en la política de hoy, es una crítica al gobierno”. Con las respuestas que obtuvimos, nos dimos cuenta que el término “graffiti político” era reconocido por el 57% de los participantes, y que la apuesta de segmentar los públicos por los lugares por donde transitaban las marchas era acertada. Rápidamente el grupo reconoció que los graffitis políticos eran opiniones o mensajes críticos en contra del Gobierno acerca de temas que concernían a toda la ciudadanía. La segunda pregunta fue: ¿ha visto graffitis políticos en la ciudad y dónde? El 57% de los participantes comentaron que en la Av. Oriental. Un 42% que en muros. Otro 28% afirmó que los han visto por las zonas de las Universidades y un 14% que los ha visto en época de elecciones, “cuando hay elecciones”, idea que ha sido uno de las causas que hemos utilizado para explicar la aparición de los graffitis políticos en el centro de la ciudad. Con la tercera pregunta nos encontramos con que el 57% opinan en común frente a los mensajes de los graffitis políticos: son mensajes de marginados e inconformes sociales, y demuestran la “bajeza de la gente”. Consideramos que esta posición es representativa de personas de estrato alto o con considerable poder adquisitivo; personas que no comparten ni los mensajes ni el método subversivo que utiliza el graffiti. Respecto a la cuarta pregunta, el 42% opinaron que lo hacen porque quieren opinar acerca de temas de ciudad. El 14% que hay unos bonitos. Y un 28% clasificó a los grafiteros como incultos y desadaptados sociales. 6. A la 1p.m. dimos por comenzado el grupo de discusión, contextualizamos la intención de este y de inmediato recibimos agradecimientos por haberlos tenido en cuenta y ofrecieron todo su empeño para que la actividad fuera satisfactoria..
(27) 27. Posteriormente, la quinta pregunta pretendía saber si los graffitis del centro de la ciudad, estaban generando recordación en los transeúntes y en nuestro grupo de discusión, nos encontramos con que el 57% de las participantes recordaban graffitis políticos del centro, fuera por violentos u obscenos, entre ellos: “Santos, cucaracha”, y “Ministra, piroba”, y un 14% analizó el contenido de los Graffitis. Esta recordación corresponde a que los transeúntes realizan a diario recorridos por los las calles ‘graffiteadas’, y apoya la teoría de la existencia de los graffitis en la ciudad. Al realizar la sexta pregunta, relacionada con el momento en que aparecían los graffitis políticos en las paredes de la ciudad, el grupo enfocó sus respuestas al tema de las marchas, protestas sociales 28% y temas políticos un 42%. Como dijo una de las participantes: los graffitis aparecen “cuando hay temas importantes de interés general”. O sea, los graffitis son mensajes importantes para la ciudadanía y aparecen como resultado de acción colectiva, “cuando la clase social a la que pertenece está en contradicción, plenamente desarrollada, con sus antagonistas” (Tarrow: 1997: 36). En este punto de la sesión apareció la siguiente contra pregunta: ¿de qué temas han visto ustedes graffitis en la ciudad? Las respuestas obtenidas del grupo apoyaron la clasificación ya realizada en la metodología (Educación, Salud, Justicia, Pueblo, Guerra o conflicto): La Educación con 42%, Salud y Aborto con 14%, la Justicia 28%, el Pueblo 28% y la Guerra o Conflicto con 28%. De acuerdo con la idea y objetivo principal del trabajo de investigación, las preguntas 7 a 11, estuvieron enfocadas a analizar y medir cualitativamente la opinión que generan los graffitis políticos en este grupo de discusión y transeúntes de las calles del centro de Medellín. Al preguntar al grupo, si se habían detenido alguna vez a leer y a reflexionar los mensajes de los graffitis, el 57% afirmó y de igual manera obtuvimos de uno de los participantes una respuesta interesante: “Sí, llaman la atención y reflexionan. Por ejemplo con la ley 30, yo veía los graffitis y las marchas… Yo veía un programa de televisión que decía todo lo contrario de la ley. Entonces, ¿quién dice la verdad? Y lo.
(28) 28. cuestiona a uno”. Otra de las participantes opinó que alguna inquietud le generaba a la gente. El grupo en un 71% estuvo de acuerdo en que la intención del grafitero es dar a conocer los problemas de la ciudad y generar opiniones en los transeúntes. Luego preguntamos al grupo, si estaba de acuerdo o en desacuerdo con la frase “por cada 3 políticos, 2 tienen vínculos paramilitares”. El 42% de los participantes de inmediato enfocaron sus respuestas a los problemas ocurridos en los últimos años en el Gobierno nacional y afirmaron que el mensaje no era una falsedad, sino “una estadística real” del país. Solo un 14% opinaron que no les parecía esa afirmación. Con la pregunta ¿qué opinión le genera o le produce el anterior graffiti?, el grupo se inclinó a afirmar en un 28% que el mensaje del graffiti tienden a ser “socialistas”, con una alta carga ideológica en apoyo a los movimientos sociales tradicionales, convocando a la lucha popular mediante los aerosoles; contextualizaron los mensajes con palabras comunes como “privatización”, “la igualdad”, y afirmaciones de que “a veces se atreven a afirmar la realidad del país”. Para otro 28% serían acerca de clientelismo, al igual que otro 28% pensarían que tratan de igualdad y realidad. Un 14% opina que el graffiti en contexto es anarquista. Las preguntas de opinión también se enfocaron a la percepción que tienen de los grafiteros. Con las respuestas obtenidas se puede hacer una segmentación de quiénes son las personas que realizan los graffitis políticos en la ciudad. Según las respuestas, el 71% de los participantes opinan que los graffitis son hechos por “gente baja sin conciencia de hacer empresa; es el estilo guerrillero, subversivo, el estilo paramilitar, el estilo clase baja social, o estudiante desordenado”. Un 28% piensa que son hechos por personas que protestan y están atentos a la revolución. Las mismas respuestas señalan a los grafiteros como habitantes de la “Comuna 13”, “estudiantes pobres, son personas con menos acceso a lo privado”, “personas con espíritu revolucionario”. Según los participantes, los grafiteros son personas de un.
(29) 29. estrato social bajo, con poco acceso a la educación y a la economía, con pensamientos revolucionarios. La última pregunta de opinión generó una respuesta importante frente a lo que ocurre en algunos casos en la sociedad política. Al preguntarles ¿qué pasaría si ustedes no vuelven a ver un graffiti en el centro de la ciudad?, 42% del grupo estuvo de acuerdo con que habían dos escenarios teóricos: el primero, la gente se habría civilizado, estarían conformes, o el gobierno habría mejorado; el segundo escenario respondería a la “compra de opinión”, la “prohibición de la expresión” y la represión de la ciudadanía. Un 28% estaría contento si no los volviera a ver. Terminado el grupo de discusión, se pudo analizar que los graffitis políticos si generaron opinión pública en este grupo segmentado como transeúnte del centro de la ciudad de Medellín. Mostrando porcentualmente sus conocimientos y aplicación de sus opiniones al contexto social de la ciudad. 2.. Asociación de Institutores de Antioquia (Adida)7. En la primera pregunta, solo el 16% supo qué era un Graffiti. La respuesta más destacable fue que el graffiti político “es una información, escrita y particular, a veces puede ser un dibujo”. Está respuesta se prestó para la explicación de la diferencia entre graffiti y esténcil, pero que el uso del segundo, es válido por su mensaje. Al encontrar pocas respuestas, se decidió contra preguntar: ¿qué mensaje debe tener un graffiti para ser político?. De esta pregunta podemos destacar que el 50% opina que se deben destacar los mensajes de temas políticos y sociales; y un 16% dice que para ser Graffiti Político, debe tener plasmado el pensamiento general del grafitero. La respuesta dada por una de las mujeres del grupo: “todo lo que sucede aquí es político; lo que sucede ahora y que siempre ha sido problema nuestro, el problema de la ley 30. Esos son graffitis. Realmente es una forma de pensar. Yo personalmente porque siento lo que pienso, lo pongo en una pared; puede ser en forma artística o 7. El grupo de discusión en Adida se realizó a las 9 a.m. con 6 participantes, entre personal administrativo y docentes..
(30) 30. pueden ser pintas como a las carreras. Refleja el pensamiento o la ideología de algunas personas respecto a lo que está sucediendo”. Esta respuesta se convirtió en la definición que el 83% del grupo consideró más acertada acerca de los graffitis. Los participantes de Adida señalaron que han observado graffitis políticos en: 32% los alrededores de las universidades: en la calle Barranquilla (Cll 67). 16% en los postes y bigas del Metro. Otro 16% afirma que los ha visto: “sí, casi siempre por donde pasan las marchas, siempre hay rayones, hay graffitis que muestran por lo que se está luchando”. Al preguntarle al grupo acerca de su percepción de los graffitis políticos, el 32% señalan que “el único medio de comunicación que los de izquierda tienen, son las paredes”; y un 16% opina que son inútiles y nadie les presta atención. Preguntando por la percepción que tienen de quienes realizan los graffitis, el 32% del grupo los cataloga como personas inteligentes, con el conocimiento de causa para plasmar los mensajes en el lugar y momento adecuado buscando que el público los vea. El 16% dicen que son personas que quieren informar a la ciudadanía. Uno de los participantes opina que los grafiteros “no los realizan dirigidos a un público en especial, es para todos”, refiriéndose a mensajes incluyentes y de igual importancia para todas las clases sociales. El 66% del grupo recordó y analizó en alguna ocasión anterior algún graffiti del centro. Graffitis como “soldado, desmovilízate”, stencil de Uribe implorándole a Bush que apruebe el TLC, son los que más les ha generado recordación a los participantes de este grupo de discusión. Pero el clásico stencil de El Che, también es recordado por su filosofía subversiva. A la pregunta ¿sabe usted en qué momento aparecen más graffitis políticos en la ciudad?, 66% del grupo afirmo que aparecían en los momentos políticos del país “yo creo que en la era política”, “en los cambios de turno, de jefe”, “cuando se da la aplicación de alguna ley en el gobierno, por ejemplo la ley 30”. Y un 32% opinó que aparecían durante y después de las protestas. En las respuestas predomina la.
(31) 31. concepción de que los graffitis aparecen debido a las acciones del gobierno, sean sociales o políticas. Con las respuestas recibidas tanto en Adida como en Nubiola, se demuestra la interpretación realizada por Sidney Tarrow (1997), al hablar de la oportunidad política, y como están generan espacios del entorno político que ofrecen incentivos para que la gente participe de acciones colectivas al afectarse sus expectativas personales. Con. el fin de obtener opiniones y percepciones de los participantes del grupo de. discusión, las preguntas 7 a 11 estuvieron enfocadas a analizar la opinión que generan los graffitis políticos en nuestro grupo de discusión. La séptima pregunta fue ¿se ha detenido usted a leer y a reflexionar el mensaje de un graffiti político? Las respuestas que dieron los asistentes, permitieron consolidar la teoría de que los graffitis políticos sí generan opinión pública en las personas que los leen, opinión relacionada con la actualidad y realidad de la ciudad o del país. El grupo contestó en un 100%, que ellos sí lo leen, hacen la tarea de pensar en el mensaje, y como dice uno de los participantes, “claro! yo si me paro miro, y lo he discutido con otras personas, o hemos terminado en la misma idea, y riéndonos”. También afirman que en ocasiones se han encontrado con personas paradas en una pared leyendo los mensajes de los graffitis y a algunos de ellos les genera “polémicas muy interesantes” frente al graffiti observado. La concepción de supuesta corrupción del gobierno, queda plasmada en las paredes de la ciudad constantemente. La fotografía del stencil cuyo mensaje dice “Por cada 3 políticos, 2 tienen vínculos paramilitares” (ver anexo 3), se utilizó en este grupo de discusión para saber si los asistentes estaban o no de acuerdo con el mensaje. El 83% del grupo estuvo de acuerdo con esta afirmación o estadística, la tomaban como una verdad, un hecho vivido en el país: “uno ahí mismo analiza lo que se está viviendo, pero analizando de fondo, me identifico con esta realidad”. Este fue el comentario que realizó uno de los participantes. Con respecto al bloque de los graffitis fotografiados y mostrados en la sesión, el 16% de los participantes consideraron que los mensajes no eran falsos; que eran.
(32) 32. afirmaciones de la realidad política y social del país. Otro 16% dijo que los grafftis no pasan de ser solo quejas y nada de realidad. Graffiti: “Educación informal para el empleo inmediato” motivó la siguiente opinión: “es una queja, lo que está escrito allí es lo que está pasando con la educación, la educación informal es para que vos podás ir a trabajar a una maquila, para que te ganés máximo el mínimo”. Al momento de preguntar ¿qué opinión tenían de los grafiteros?, las respuestas del grupo confluyeron en un 83% en que “son muchachos o personas inteligentes”, que saben cómo se maneja la política; están al tanto del manejo político y social de la ciudad y del país. Como afirma uno de los participantes: “es alguien que sabe lo que pasa con el país”. Los participantes llegaron a una conclusión propia: la redacción y manera de escribir o realizar el graffiti demuestra si la persona tiene estudios, o si tan sólo es un resentido social. Un 16% argumentó que los grafiteros son personas pobres, resentidos sociales y que en algunas oportunidades son obligados a escribir los mensajes en las paredes. La última pregunta fue enfocada a saber ¿qué pasaría si los participantes no volvieran a ver un graffiti en el centro de la ciudad?. Inmediatamente el 83% de los participantes nombraron los términos “prohibición” y “represión”. Las respuestas se dividieron en 2 supuestos: el primero apelaba al cambio de conducta y actitud de la sociedad. El segundo, se basó en la hipótesis de la prohibición y la represión. Uno de los asistentes opinó que “el día que no haya graffitis en el centro, hay una represión”. En general, el grupo de discusión de Adida fue muy receptivo a las fotografías y a la sesión de preguntas, opinando y afirmando que los graffitis sí generan opinión pública, sin importar el estrato o el grupo social que los observe, debido a que agrupan los hechos sociales y políticos en el acto de graffitear las calles. Aunque las respuestas no fueron tan técnicas como con el grupo anterior, de igual modo, se recibió un buen porcentaje de respuestas y de información para sustentar la generación de opinión en los grupos..
(33) 33. CUADRO COMPARATIVO DE RESPUESTAS EN LOS GRUPOS DE DISCUSIÓN PREGUNTAS REALIZADA ¿Sabe qué es un Graffiti Político?. ¿Ha visto Graffitis Políticos en la ciudad, y dónde?. ¿Qué opinión tiene de los Graffitis Políticos? ¿Qué opina de quienes hacen graffitis?. ¿Hay algún graffiti que le haya generado recordación? ¿En qué momento aparecen más Graffitis Políticos en la ciudad? ¿A leído o reflexionado algún graffiti de la ciudad? La frase: por cada 3 políticos, 2 tienen vínculos paramilitares. Acuerdo o desacuerdo. ¿Qué opinión le genera ese graffiti?. ¿Qué persona cree usted que escribe este mensaje?. ¿Qué pasaría si usted no vuelve a ver un graffiti en el centro de la ciudad?. RESPUESTAS GRUPO 1 RESPUESTAS GRUPO 2 NUBIOLA ADIDA 57% si 16% si 57% Oriental 28% Universidad 32% Universidad 14% Elecciones 32% muros y marchas 57% negativa 16% negativa 42% inteligentes, quieren expresar 28% incultos y desadaptados 57% recordó. 66% recordó. 42% en época de elecciones 28% protestas. 66% en época de elecciones 32% protestas. 57% si. 100% si. 42% identificados 14% no 28% Socialista 28% Clientelismo 28% Igualdad 14% Anarquia. 83% identificados 12% no. 16% es una queja. 16% aceptan que es cierto 71% resentidos sociales 16% resentidos sociales 83% inteligentes 42% sospecharían de 83% sospecharían de represió y prohibición prepresión y prohibición 28% les agradaría. Fuente: elaboración propia de los autores del trabajo. 48% inteligentes, quieren expresar.
(34) 34. CONCLUSIONES Realizando una exhaustiva comparación basada en las respuestas obtenidas en los grupos de discusión, podemos concluir de los grupos de discusión, que ADIDA, siendo un posible promotor de las acciones colectivas que resumen los Graffitis Políticos, son en un gran porcentaje, los defensores de esta acción de graffiti, y de sus realizadores, definiéndolos como personas inteligentes que sólo quieren expresarse e informar a la ciudadanía. Sin embargo, en lo que respecta al conocimiento del tema, los participantes de Nubiola, fueron los más asertivos frente a la definición del Graffiti Político. De igual manera se notó el disgusto y repudio de los asistentes por la utilización del graffiti en las calles de Medellín. La pregunta 7 que fue realizada a los grupos de discusión, buscaba medir si los participantes habían visto algún graffiti, y habían realizado el proceso de lectura y análisis; las respuestas analizadas y observadas en el comparativo, demuestran que ambos grupos han realizado ese proceso de observación y análisis. Demostrando que los Graffitis Políticos en el centro de Medellín, no sólo generan recordación, sino también son analizados por los transeúntes que cumplen con el papel de receptor. La generación de opinión puede ser medida al revisar la transcripción textual de los grupos, y también por la pregunta 9 realizada a los grupos. Con ella se esperaba saber la opinión que le generaba al grupo un graffiti en específico. Mostrando al grupo de Nubiola Pigmentos, como al qué más opinión les generaba la frase: Por cada 3 políticos, 2 tienen vínculos paramilitares. En general, en ambos grupos se evidenció la generación de opinión pública por la observación de Graffitis Políticos en el centro de Medellín; aunque la variación fuera negativa, positiva, de adjetivos calificativos y por definiciones y clasificaciones. Se notó que no hay un desconocimiento del tema en la ciudad ni en sus transeúntes. También podemos concluir gracias al análisis de las respuestas de los grupos: que los graffitis políticos son un mensaje o información escrita, plasmada en las paredes,.
(35) 35. basada en una crítica social o política que pretende llegar a toda la ciudadanía. La definición es la indicada sí observamos el análisis que realiza Silva (1986:28), cuando afirma que el que el individuo ciudadano transformó su represión a través del desarrollo de su expresividad. La idea de represión social y política, marchas de protesta en la ciudad terminaron siendo los principales temas mencionados por ambos grupos en la aparición de graffitis políticos en las paredes del Centro de Medellín. El marco teórico plantea que los movimientos sociales organismos de carácter movilizador y participativo, que darían la oportunidad política para que el Graffiti Político, aparezca como un elemento de las acciones colectivas que generan los grupos marchistas en Medellín. Estás manifestaciones de protesta contextualizan los mensajes que van apareciendo en las paredes. La falta de derechos por falta del estado, el clientelismo político, la indiferencia, la pobreza y la brecha tan grande que existe entre clases sociales on tópicos que se plantearon en ambos grupos. Que asimilaron que las manifestaciones realizadas son debido a esos casos sociales. Pudiendo aplicar la teoría de Borja (2002: 7), “los ‘ciudadanos’ son iguales entre ellos y en la teoría no se puede distinguir entre ciudadanos de primera, segunda, etc. En el mismo territorio, sometidos a mismas leyes, todos tienen que ser iguales”. Esto significa que las manifestaciones en Medellín y los grafiteros, tienen un deseo utópico de igualdad social, que sería la el deseo que los impulsaría a rayar las paredes, y querer contarle a la ciudadanía lo que está pasando con la salud, educación, empleo, seguridad, etc. Fueron pocos los participantes que tuvieron una opinión negativa de los graffitis, pero esas pocas opiniones se enfocaban a la importancia de mantener la estética de la ciudad, el evitar que los graffitis interrumpan la limpieza y visibilidad de los edificios del centro, y más en lo que respecta a las fachadas de estos; lo que implica un respeto por la propiedad privada y por la personalidad de los demás ciudadanos y de su diversidad social, cultural y política. Esa diversidad cultural es poco eficaz como plantea Borja (2003: 216), cuando “la convivencia cotidiana en el territorio (el barrio, la calle, la entrada de la escalera).
(36) 36. deviene una confrontación de intereses y comportamientos que aparecen como incompatibles”. El lenguaje usado en los graffitis fue valorado por uno de los grupos como “desagradable”; el uso de palabras obscenas en estos graffitis hirió la susceptibilidad de uno de nuestros participantes pues contenía insultos para referirse a personas en el Gobierno. Según Silva (1986: 28), esta agresión se basaría teóricamente en la marginalidad y espontaneidad en la que existe la definición y aplicación del Graffiti Político. Aún así, es normal ver este tipo de graffitis que se basan en los insultos para referirse a un personaje o problema político-social. Argumenta Candia Gaja (2011: 3), el graffiti se ha utilizado como medio para expresar inconformidad o simplemente vandalismo. Por otra parte, en ambos grupos fue notoria la recordación de los mensajes de los graffitis políticos: el que ambos grupos recuerden casi textualmente los mensajes de los graffitis o los stencil que han visto en sus recorridos por la ciudad, señala que la ciudadanía observa, reflexiona, repudia o comprende los graffitis. De este modo, los graffitis no sólo le están generando recordación, sino opinión en todos los transeúntes que a diario los observan; convirtiéndolos según Lippmann (1925, citado por Price, 1994:45), en espectadores, seguidores de las acciones de los actores políticos conformados por ciudadanos interesados que intentan influenciar a los demás en el curso de los asuntos políticos y sociales, en este caso, de Medellín o del país. Enfocados en la teoría del actor y el espectador, con los grupos pudimos trabajar directa o indirectamente el tema de la intención que tienen los grafiteros, lo que dio como resultado una afirmación en la generación de opinión pública en los grupos de discusión, incluso con aceptación o rechazo de las ideas plasmadas en ellos. La aparición de momentos en los cuales se puedan discutir los mensajes y llegar a conclusiones, es normal según varios de nuestros participantes. En resumen, el análisis de las respuestas de los participantes de dos grupos sociales que transitan con frecuencia por las calles que regularmente son utilizadas para las.
(37) 37. marchas de protesta en dos distintas vías del centro de la ciudad, nos permitió llegar a conclusiones relativas a la generación de opinión pública en los ciudadanos que a diario ven rota su monotonía por los mensajes escritos en las paredes de los edificios de Medellín. Implícito en las respuestas de los participantes aparecen sus concepciones de ciudad a partir de sus consideraciones acerca de los graffitis políticos. En otras palabras, el deseo de justicia social expresado por los graffiteros, o el descrédito a quienes rayan las paredes fueron, en general, posiciones que mostraron las visiones de mundo que se mueven al interior de la ciudadanía medellinense. Ello comprobaría la posición de varios de los teóricos aquí mencionados en los que se plantea la ciudadanía en la urbe de hoy como escenario de encuentros y desencuentros, lo que se verificó en las verbalizaciones de quienes construyen la opinión pública en la ciudad. Así entonces, en respuesta del objetivo principal de la investigación, podemos concluir que el graffiti político genera opinión pública según el origen de los grupos sociales y la formación política, académica o económica de sus integrantes. Sean o no promotores de acciones colectivas, el graffiti genera opiniones y consideraciones de aprobación o rechazo frente a la realidad social o política de la ciudad y el país. En tal sentido, autores como Armando Silva, nos muestran la importancia del graffiti en el desarrollo del pensamiento social de los ciudadanos que intervienen en - y observan - los asuntos políticos a partir de los mensajes del aerosol en las paredes de la urbe. Con esto queda abierta la posibilidad de continuar con nuevos estudios del graffiti político en la ciudad, que como muestra nuestra investigación, explicarían las expresiones de la opinión pública tanto de los promotores directos como de los observadores del fenómeno del graffiti en Medellín..
(38) 38. BIBLIOGRAFÍA 1. Appadurai, A. (2001). La modernidad desbordada. Dimensiones culturales de la globalización. Buenos Aires; Trilce/F.C.E. 2. Barbero, J. (2008). Lo público: experiencia urbana y metáfora ciudadana. EN; Cuadernos de Información y Comunicación. 3. Borja, J. (1998). Ciudadanía y espacio público. Barcelona; Centro de cultura Contemporánea de Barcelona. 4. Borja, J. (2002). Ciudadanía y globalización. Buenos Aires; Centro de Documentación en Ciencias Políticas. 5. Borja, J. (2003). Ciudad Conquistada. Madrid; Alianza editorial 6. Escamilla Morales, J. (1989). El graffiti: su proceso de producción e interpretación: EN Glotta; Órgano de difusión lingüístico (Bogotá) Volumen 4, No. 3. 7. Galeano Marín, M. (2004). Estrategias de investigación social cualitativa. Medellín; La carreta editores 8. Marti I Puig, S. (2010). Los movimientos sociales. Material del curso de Ciencia Política y de la Administración. Salamanca; Universidad de Salamanca, España. 9. Miralles, A. (2002). Periodismo, opinión pública y agenda ciudadana. Bogotá; Grupo editorial Norma. 10. Price, V. (1994). La opinión pública: Esfera pública y comunicación. Barcelona; Paidós. 11. Rodríguez-Espínola, A. Candia- Gajá, P. (2011). Graffiti como manifestación de disidencia en América Latina. México; Universidad Iberoamericana. 12. Silva Tellez, A. (1986). Una ciudad imaginada: Graffiti y expresión urbana. Bogotá; Fondo Editorial de la Universidad Nacional. 13. Silva Tellez, A. (1989) Armando. Ciudad como comunicación: Punto de vista ciudadano. EN; Revista Académica de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social. 14. Tarrow, S. (1997). El poder en movimiento: los movimientos sociales, la acción colectiva y la política. Madrid; Alianza Editorial, S.A..
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