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MÓDULO Formativo Competencias Lingüísticas Comunicación UNPRG

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Academic year: 2021

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Conocimientos Disciplinares con Enfoque Intercultural

Bloque Temático

Competencias Lingüísticas

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2

Componente

Conocimientos Disciplinares con Enfoque Intercultural Bloque Temático

Competencias Lingüísticas

Jefe de Proyecto

Enrique Cárpena Velásquez Coordinador Académico Milton Manayay Tafur

Diagramación y corrección de estilo Johanna Ramírez Fernández

Equipo de Especialistas Johanna Ramírez Fernández Jessica Ramírez García Redacción de contenidos Milton Manayay Tafur Johanna Ramírez Fernández

___________________________________________________________________________ Las imágenes incluidas en este Módulo Formativo

tienen fines estrictamente explicativos e ilustrativos.

___________________________________________________________________________

PROGRAMA DE ESPECIALIZACIÓN EN COMUNICACIÓN NIVEL DE EDUCACIÓN SECUNDARIA

2012 – 2014 II CICLO

Universidad Nacional ―Pedro Ruiz Gallo‖ – Lambayeque Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación

Dirección: Avenida Juan XXIII 341 – Lambayeque. Teléfono: 074283146 Correo Electrónico: [email protected]

Página Web: www.unprg.edu.pe

© Reproducción: Derechos reservados conforme a ley.

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Índice

Presentación 05 Ruta formativa 06

UNIDAD I

COMPETENCIA FONOLÓGICA Desde la práctica 08 Reflexión teórica 09

1.1 Cómo se produce el sonido articulado 09

1.2 Enfoque formal de la fonología 10

1.3 El fonema 12

1.4 Los alófonos 15

1.5 Fonemas y grafías 17

1.6 Enfoque funcional de la fonología 17

1.7 Enfoque funcional/formal de la fonología 18

Herramientas para la nueva práctica 21

Actividades de reflexión grupal e individual 22

Actividades metacognitivas 22 Referencias 23 Glosario 24 Documento 01 25

UNIDAD II

COMPETENCIA SINTÁCTICA Desde la práctica 28 Reflexión teórica 29

2.1 Función ideacional: representación del mundo 31 2.1 Función interpersonal: interacción a través del discurso 33

2.3 Acerca de la sintaxis del verbo 35

2.4 Acerca del sujeto y del sintagma nominal 40

Herramientas para la nueva práctica 42

Actividades de reflexión grupal e individual 43

Actividades metacognitivas 43 Referencias 44 Glosario 45 Documento 02 46 Documento 03 51

UNIDAD III

COMPETENCIA MORFOLÓGICA Desde la práctica 62 Reflexión teórica 63 3.1 El lugar de la gramática 63

3.2 Acerca del diminutivo 69

Herramientas para la nueva práctica 70

Actividades de reflexión grupal e individual 70

Actividades metacognitivas 71

Referencias 71

Documento 04 72

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UNIDAD IV

COMPETENCIA SEMÁNTICA Desde la práctica 90 Reflexión teórica 91 4.1 El significado idiomático 91 4.2 El proceso léxico-idiomático 99

4.3 Un enfoque cognitivo de la metáfora 123

Herramientas para la nueva práctica 134

Actividades de reflexión grupal e individual 134

Actividades metacognitivas 136

Referencias 136

Glosario 137

Documento 06 138

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5

P R E S E N T A C I Ó N

A través del Módulo Formativo de Competencias Lingüísticas la IFD Universidad

Nacional Pedro Ruiz Gallo de Lambayeque (UNPRG) tiene como objetivo organizar el

sustento teórico de la propuesta pedagógica alternativa, relacionado con el desarrollo

y fortalecimiento de las competencias lingüísticas de los estudiantes, determinando sus

implicancias en las otras áreas del currículo, buscando que los docentes participantes

refuercen las bases teóricas del área para la mejora del uso del lenguaje como

herra-mienta de la comunicación; orientándolo hacia el dominio expresivo y comprensivo de

los usos verbales y no verbales de la comunicación humana.), lo que implica plantear el

trabajo disciplinar desde el enfoque funcional, partiendo de usos comunicativos

contex-tualizados.

El Módulo Formativo toma como base las experiencias de trabajos realizados en las

sesiones de pregrado, maestría, la práctica pedagógica de los docentes y las

situacio-nes sociales en donde el lenguaje constituye un índice lingüístico y social.

La competencia específica y los contenidos del Módulo aportan: (a) al fortalecimiento

de la formación disciplinar del docente de Comunicación; (b) en la construcción de un

conjunto de principios disciplinares que garanticen la intervención del enfoque

comu-nicativo funcional en la práctica pedagógica del docente (c) en la sistematización de los

principios disciplinares del Plan de Acción de la investigación-acción que los

partici-pantes habrán de construir en el Ciclo II para intervenir en el problema pedagógico

diagnosticado en el Ciclo I.

La UNPRG contribuye a la formación docente través del estudio sistemático de las

competencias lingüísticas desde el enfoque funcional para garantizar una práctica

pe-dagógica en Comunicación orientada al desarrollo de la competencia comunicativa

con enfoque intercultural.

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RUTA FORMATIVA

Estimado/a docente participante de Comunicación:

El Módulo Formativo de Competencias Lingüísticas aporta al logro de la siguiente com-petencia específica de Bloque Temático: Organiza el sustento teórico de la propuesta pe-dagógica alternativa relacionado con el desarrollo y fortalecimiento de las competencias lingüísticas de los estudiantes, determinando sus implicancias en las otras áreas del cu-rrículo. El Módulo se organiza en cuatro unidades temáticas:

Primera unidad. Aborda la competencia fonológica en sus dimensiones lingüísticas,

co-municativas y socioculturales. Explica e interviene en eventos comunicativos en que los fenómenos fonético-fonológicos son marcas de prácticas de exclusión y marginación de identidades.

Segunda unidad. Estudia la competencia sintáctica desde una entrada lingüística,

cogniti-va y pragmática. Explica los procedimientos sintácticos, cognitivos y pragmáticos en uni-dades oracionales y textuales.

Tercera unidad. Comprende la competencia morfológica, explica los procedimientos

mor-fológicos del idioma y reflexiona sobre los valores y usos sociales de estos procedimientos.

Cuarta unidad. Trata acerca de la competencia semántica enfatizando la dimensión

so-ciopragmática, explica los procedimientos léxico-semánticos del idioma, y reflexiona sobre los usos sociales del léxico, interpreta el rol de la metáfora como procedimiento cognitivo. El eje de las Unidades es la reflexión acerca de situaciones comunicativas en las prácticas escolares y comunales, generando alternativas de intervención en la enseñanza de la Co-municación.

El Módulo aporta en la construcción de los principios disciplinares del Plan de Acción de la investigación-acción. Asimismo contribuye a la enseñanza de los contenidos lingüísticos desde una dimensión reflexiva, comunicativa y democrática.

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Unidad I

La competencia fonológica

Presentación

La Unidad I propone el tratamiento teórico-reflexivo de la competencia fonológica. Los

temas son las unidades segmentales (fonema: rasgos distintivos) y suprasegmentales

(entonación, acentuación). El enfoque es funcional, es decir, enfatiza los usos

comuni-cativos con la finalidad que la práctica pedagógica del docente sea contextualizada,

sig-nificativa e intercultural.

Organizador de contenidos

Competencia fonético-fonológica

Rasgos segmentales

Fonema: rasgos distintivos

Rasgos suprasegmentales

Pronunciación, entonación, acento

Enfoque formal

Estructura de las unidades fonológicas

Enfoque funcional

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8 En una institución Educativa de Chiclayo, Diego, estudiante de tercer grado y natural de Cajamarca, en la sesión sobre «narración», pronuncia [kabállo] mientras cuenta la historia sobre su niñez. Ante esta pronunciación uno de sus compañeros protesta: se dice [kabáyo] no [kabállo].

Responda:

1. ¿Qué repertorios acerca de la pronunciación subyacen en el acto de correc-ción?

2. Ante esta situación, ¿cuál debe ser la actitud del maestro? Explique.

3. ¿Qué aporta el enfoque funcional de la competencia fonológica en esta situa-ción comunicativa-pedagógica?

Desde

la práctica

Estudiantes de la Institución Educativa ―Nuestra Señora del Rosario‖, Chiclayo, en actividad de expresión oral. Profesora: Matilde Polo Burga.

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9 1.1. ¿Cómo se produce el sonido articulado?

Cuando se pronuncia un sonido se produce en el organismo una serie encadenada de movimientos generada por tres grupos de órganos distintos: 1) los órganos de la res-piración, 2) los de la fonación, y 3) los de la articulación.

A. La respiración

Consta de dos fases: aspiración (o inspiración) y espiración. En la primera hay un flujo de aire del exterior hacia el interior. En la segunda, el flujo se invierte y va del interior al exterior. Durante la espiración, el aire aspirado y contenido en los pulmones sale de éstos por los bronquios y por la tráquea, obligado por la presión del diafragma y por la reducción total de la cavidad torácica. El aire espirado, materia prima de los sonidos articulados, es la base y fundamento de la palabra. Respirando en silencio, la espira-ción sólo es un poco más larga que la aspiraespira-ción, el volumen de aire empleado es pequeño, y su salida ordinaria es por la nariz; por el contrario, mientras hablamos, la espiración es muy larga, la aspiración muy corta, el volumen de aire empleado es rela-tivamente grande, y su salida ordinaria es por la boca.

La mayor parte de las lenguas se articulan utilizando la corriente espiratoria y sólo ex-cepcionalmente se utiliza la corriente aspiratoria (o inspiratoria) en algún sonido de alguna lengua. Esto se debe en parte a la disposición de la laringe, que hace que sea más fácil la vibración glótica si el aire va de abajo-arriba. Pero también se debe a la mayor capacidad que tiene el sujeto para controlar y modular la corriente egresiva, frente a la poca facilidad que tiene de programar la corriente ingresiva.

B. La fonación

La fonación tiene lugar en la laringe. La columna de aire espi-rado pasa desde la tráquea a la laringe. La laringe está com-puesta por cuatro cartílagos: el tiroides, el cricoides y los dos aritenoides; los dos primeros forman una especie de tubo cor-to y ancho, que es la parte de la garganta llamada vulgarmen-te nuez o bocado de Adán. En el centro de esvulgarmen-te tubo, en posi-ción perpendicular a sus paredes, se hallan las cuerdas voca-les.

Las cuerdas vocales son dos músculos gemelos, elásticos, a modo de pliegues o bios, formados por la capa muscular que reviste interiormente los cartílagos de la la-ringe. Por uno de sus extremos, dichas cuerdas se hallan sujetas al vértice o parte

Reflexión

teórica

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10 delantera del tiroides; por el extremo opuesto acaba cada una de ellas en un aritenoi-des, pudiendo ambas, según los distintos movimientos de los aritenoiaritenoi-des, tenderse o aflojarse, aproximarse entre sí hasta poner sus bordes en contacto, o separarse más o menos, dejando entre ellas una abertura triangular, cuyo nombre es glotis. Cuando respiramos de una manera normal, la glotis está ampliamente abierta; cuando habla-mos, las cuerdas se juntan, la glotis se cierra, las presión del aire, empujado desde los pulmones, obliga a las cuerdas a entreabrirse; pero su propia elasticidad les hace vol-ver instantáneamente a cerrarse, produciéndose de este modo una serie rapidísima de movimientos uniformes y regulares que, al poner en vibración la columna de aire que va escapándose al exterior, producen el sonido que llamamos voz.

C. La articulación

El aire espirado sale desde la laringe, por la faringe, a la boca. El campo total de la articulación lo constituyen la cavidad bucal, la cavidad faríngea y la cavidad nasal. Los movimientos de los labios, de la mandíbula inferior, de las mejillas, de la lengua y del velo del paladar modifican la forma y el espacio de la cavidad bucal, haciendo que el aire produzca a su paso efectos acústicos más o menos diferentes. A la especial posi-ción adoptada conjuntamente por dichos órganos en el momento de producir un soni-do, se le llama articulación.

La cavidad bucal está formada, de una parte, por una bóve-da inmóvil, que comprende los dientes superiores, la protu-berancia alveolar, que llamaremos simplemente alvéolos, correspondiente a la raíz de los dientes, y el paladar duro, órganos pasivos de la articulación; y de otra parte, por unos órganos movibles, que son principalmente los labios, la len-gua y el velo del paladar, órganos activos de la articulación. Entre estos órganos, la lengua es el más importante; su complicada estructura muscular le permite hacer los movi-mientos más rápidos y flexibles, adquirir las formas y posi-ciones más distintas y ponerse en contacto con todos los puntos de la cavidad bucal.

1.2. Enfoque formal de la fonología

Recordemos que Saussure parte de la idea de la lengua como un ‗sistema de signos‘ solidarios y convencionales. Esta definición involucra a su vez varias condiciones que se visibilizan en el circuito durante un acto mínimo de comunicación entre dos perso-nas:

un fenómeno psíquico, en el cerebro del emisor (persona A) el ‗concepto‘ ―edi-ficación habitable‖ se asocia con la ‗imagen acústica‘/kása/; es decir, el concep-to como hecho de conciencia desencadena a nivel cerebral una imagen acústi-ca representativa;

un proceso fisiológico, producida la ‗imagen acústica‘ el cerebro trasmite a los órganos de la fonación (aparato fonador) un impulso correlativo a ella;

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11  un proceso físico, las ondas sonoras producidas se propagan por el aire desde la boca del ‗emisor‘ hasta el oído del ‗receptor‘ (persona B), /K-á-s-a/; otra transmisión fisiológica: en el ‗receptor‘, su oído trasmite a su cerebro la ‗imagen acústica‘ /kása/;

otro fenómeno síquico, en el cerebro del ‗receptor‘ la ‗imagen acústica‘/kása/ se asocia con el respectivo ‗concepto‘ ―edificación habitable‖.

Si B responde a A, el circuito seguirá la misma ruta y cumplirá las mismas fases suce-sivas.

Recuérdese:

Desde una perspectiva sincrónica, la lengua es un sistema de signos organizados por oposiciones. La primera cuestión básica que habría que aclarar, a partir de esta idea, es la naturaleza de estos signos. Según Saussure estos signos son una uni-dad entre un significado (un concepto) y un significante (imagen fónica), al decir que un signo es una unidad implica que no hay que identificar el signo con el significado o con el significante sino con la asociación que los reúne. Así, es el hecho de que [árbol] signifique ‗árbol‘ en español es lo que constituye el signo, no la forma fonética [árbol] ni el concepto ‗árbol‘ por sí mismos. Otro punto importante a señalar es el hecho de que tanto el significante como el significado son esencialmente arbitrarios y la asociación de ambos también es arbitraria, esto se evidencia en el hecho de que lenguas diferentes tienen palabras diferentes para referirse a las mismas ‗realida-des‘.

Según la arbitrariedad la asociación entre significante y significado no está determi-nada por ninguna relación natural interior. No es natural el nexo que vincula el signifi-cado ―hermano del padre‖ con la secuencia sonora / t-í-o / que le sirve de significante, muy bien pudo ser otra serie de sonidos. El significado ―mueble con tablero y patas‖ está asociado arbitrariamente con los significantes /mésa/ (en español), /téybl/ (en inglés) y /stól/ (en ruso). De ese mismo modo se asocian el significado ―macho vacuno castrado‖ con los significantes /buéi/ (en español), /bóf/ (en francés) y /oks/ (en ale-mán). Por la arbitrariedad se explica también que la idea ―barrita de grafito útil para escribir‖ tenga como significantes escritos ‗lápiz‘ (en español), ‗pencil‘ (en inglés), ‗bleistift‘ (en alemán), ‗matita‘ (en italiano) y ‗karandash‘ (en ruso).

Arbitrariedad del signo no quiere decir que el significante depende de la libre elección del hablante. No. Quiere designar solamente que la relación significante/ significado es inmotivada, no natural.

¿Y qué sucede con las onomatopeyas?

Dos posibles objeciones al principio arbitrario del signo son las onomatopeyas y las exclamaciones. Sin embargo, las onomatopeyas, como ‗imitación de sonidos‘, no son propiamente elementos de un sistema lingüístico, se mueven en el plano no concep-tual del lenguaje y existen en número reducido. Las onomatopeyas ostentan pues un

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12 estatus distinto, el de los otros signos de una lengua. Ellas no excluyen totalmente la arbitrariedad ya que imitan los ruidos solamente de manera aproximativa y semicon-vencional, variando de una lengua a otra según la particularidad de cada sistema so-noro: el ladrido del perro es imitado como guauguau (en español), bowbow (en inglés), ouaoua (en francés), hamham (en rumano), hafhaf (en ruso); al canto del gallo le co-rresponden las imitaciones cocorico (en francés), cock-a-doodle-do (en inglés) y kikeri-ki (en alemán).

Ocurre que una vez incorporadas en la lengua las onomatopeyas son arrastradas por el mecanismo interno y terminan gramaticalizándose, ocupando un lugar en alguna categoría idiomática: miaumiau>maullar; muuuu>mugir; piopío>piar; piffpiff>pifiar. Sa-bido es que históricamente el francés ―pigeon‖ ‗pelona‘ ha derivado de una onomato-peya, el latín vulgar ―pipio‖.

Las exclamaciones, por su parte, responden a estados de ánimo, son expresiones de la subjetividad y también varían de lengua a lengua: ¡ay! (en español), ¡aie! (en francés) y ¡au! (en alemán).

1.3. El fonema

Hay sonidos que diferencian significados dentro del sistema: estos sonidos se deno-minan fonemas y son estudiados únicamente por la Fonología. El fonema es un soni-do ideal o modelo de sonisoni-do. Es una realidad abstracta, es decir, una unidad lingüísti-ca mínima (no se puede dividir más) que no signifilingüísti-ca nada, pero que es lingüísti-capaz de dife-renciar significados.

Jakobson y los rasgos distintivos

Para construir su propuesta teórica, Jakobson parte cuestionan-do lo señalacuestionan-do por Saussure en cuestionan-dos puntos principales a) el rácter esencialmente secuencial del signo lingüístico y b) el ca-rácter no restrictivo de la arbitrariedad del signo lingüístico.

Respecto al carácter secuencial del signo lingüístico, Jakobson señalaba que esta afirmación hace suponer que el análisis se detiene en las unidades cuya dimensión es la del segmento, lo que dificultaría la posibilidad de seguir analizando los signos lin-güísticos en sus unidades que las componen, es decir, siguiendo una ruta de análisis como la que se presenta a continuación:

Palabra → morfema → fonema → unidades que componen el fonema

Secuencialidad del signo lingüístico: Saussure

Juan envió un beso a Juana

bes o

b e s O

unidades que componen el fonema (Jakobson)

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13 Para generar un conjunto de rasgos que pueden aplicarse a todas las lenguas, Jakob-son señala que las definiciones de estos rasgos deben plantearse en términos de pro-piedades relativas en lugar de absolutas dado que estos están definidos en función a un conjunto de propiedades generales independientes de una lengua determinada; sin embargo, los segmentos conceptuados mediante estos rasgos pueden determinarse sobre la base de una lengua concreta. Observemos este hecho en la organización fonológica de las vocales del búlgaro.

Vocales Rasgos

/i/, /e/ anterior no redondeada [no labializada] /u/, /o/ posterior redondeada

/ə/, /a/ posterior no redondeada

Estos rasgos no podrían generalizarse a las vocales en español, puesto que la estructura del sistema fonológico es diferente. Por ejemplo /u/ y /o/ se construyen articulatoriamente distin-tos.

Propuesta de Jakobson, a partir del principio de oposiciones binarias

/u/, /o/ posterior redondeada

grave/ agudo /i/, /e/ anterior no redondeada [no labializada]

Oposición fonológica que funciona en otras lenguas /u/, /o/ posterior redondeada

bemolizado/ no bemolizado /ə/, /a/ posterior no redondeada

Oposición fonológica que funciona en otras lenguas Tanto en Saussure como en Jakobson este sistema se refiere a las relaciones de

oposición que configuran este sistema de signos. Un signo tiene existencia solo en

relación con otro signo, es decir, no es el contenido específico de cada signo lo que le proporciona existencia sino su relación con otros signos del mismo sistema, en espe-cial, el hecho de que sea diferente de todos los demás signos y esta diferencia se marca porque en esta relación los signos comparten rasgos pero también difieren en rasgos y son esos rasgos diferentes los que permiten que un signo se oponga a otro y adquiera existencia en una red de relaciones.

A estos rasgos que sirven para diferenciar un signo de otro y que le proporcionan exis-tencia en el sistema, Jakobson les denominó rasgos distintivos. Por ejemplo en fono-logía, los fonemas /b/ y /m/ tienen algo en común, ambos comparten los rasgos de: consonantes, bilabiales, sonoras; pero hay un rasgo que los distingue y que por lo tan-to los constituye en unidades diferentes el fonema /b/ es oral; mientras que el fonema /m/ es nasal; decimos que son unidades diferentes porque constituyen una oposición funcional, porque si, por ejemplo, en lugar de decir bote decimos mote, es español estamos diciendo cosas diferentes. En el siguiente cuadro podemos observar los ras-gos del fonema /b/ en relación a los fonemas /m/, /d/, /g/, /p/, /f/.

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14 El fonema /b/ se opone al fonema /m/, rasgos diferentes: oral / nasal; se opone al fo-nema /d/, rasgos diferentes: labial/dental; se opone al fofo-nema /g/, rasgos diferentes: labial/velar; se opone al fonema /p/, rasgos diferentes: sonoro/sordo; se opone al fo-nema /f/, rasgos diferentes: labial/labiodental. Los signos tienen existencia en relación con otros signos. Estas relaciones de oposición no solo funcionan en la fonología sino también en la gramática corro/corres y el léxico hermano/ hermana; toro/vaca.

significado ‗espacio para habitar‘

hay un relación arbitraria

no todos los significantes son pertinentes

significante asca acsa casa saca

a s c a a c s a c a s a s a c a

restricción de la arbitrariedad, convención social y

RELACIÓN Y SELECCIÓN DE SONIDOS FONOLÓGICAMENTE PERTINENTES

Si bien el significante es arbitrario en su relación con el significado, en su conexión con el uso que la comunidad lingüística hace de él, resulta impuesto y obligatorio, resiste al cambio y sitúa al signo en la condición inmutable. Todo signo queda ligado a la lengua y la comunidad acuerda utilizarlo tal y como es. La lengua ‗elige ése y no otro signo‘ y ni el hablante ni la masa colectiva pueden ejercer soberanía sobre él, no hay opción para el reemplazo.

Ningún hablante de español está en posibilidad de modificar el signo ―niña‖ por ―siña‖ o ―nipa‖, domina aquí la inmutabilidad, el ‗no-cambio‘ del signo. Por la inmutabilidad la lengua aparece siempre como herencia de la época precedente, es un producto heredado de las generaciones pasadas y por eso debe ser acep-tada tal cual. En español decimos ―hombre‖ y ―perro‖ porque an-tes de nosotros también se ha dicho ―hombre‖ y ―perro‖. El factor histórico implicado en la transmisión de una lengua la domina plenamente y excluye todo cambio general y súbito.

La inmutabilidad del signo es explicada por las siguientes razones: el carácter arbitra-rio del signo, la complejidad del sistema de la lengua, la multiplicidad de signos lingüís-ticos, resistencia de la inercia colectiva a toda innovación lingüística. Acota Saussure:

/b/ /m/ /d/ /g/ /p/ /f/

Consonante Consonante Consonante consonante Consonante Consonante

Labial Labial Dental Velar Labial Labiodental

Oral Nasal Oral Oral Oral Oral

Sonoro Sonoro Sonoro Sonoro Sordo Sordo

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15 ―… al recordar que ‗la lengua‘ es siempre herencia de una época precedente, hay que añadir que estas fuerzas sociales actúan en función del tiempo. Si la lengua tiene un carácter de fijeza no es sólo porque está unida al peso de la colectividad, lo es también porque está situada en el tiempo. Estos dos hechos son insepara-bles (Ibíd.: 94).

Vale decir, la inmutabilidad o fijación del signo tiene su fundamento en la dimensión sincrónica de la lengua, ella ‗en un momento determinado de su evolución‘.

Como contraparte a su inmutabilidad (continuidad) el signo lingüístico opone su muta-bilidad (alteración), su cambio en el tiempo. Inmutamuta-bilidad y mutamuta-bilidad aparecen co-mo dos rasgos solidarios, el segundo (lo alterado) se funda en el primero (lo continuo). La evolución del latín ―pannus‖ ‗trozo de tela‘ hasta el español ―paño‖ y el inglés ―pane‖ obedece precisamente a la persistencia de esa palabra. La lengua es intangible, sí, pero no inalterable.

El cambio o mutabilidad de un signo implica el desplazamiento de la relación entre significante y significado‖.

Sea un cambio en el significante (‗cambio fonético‘) o en el signi-ficado (‗cambio semántico‘) el desplazamiento afecta la unidad sígnica. El latín ―necare‖ ‗matar‘, por ejemplo, cambió al francés ―noyer‖ ‗ahogar‘ y al español ―anegar‖ ‗inundar‘. Significante y significado, ambos han cambiado. El signo ―dritteil‖ ‗el tercio‘ (alemán antiguo) paso a ser ―drittel‖ ‗el tercio‘ (alemán moderno). Aquí el significado se ha mantenido pero el significante y la for-ma grafor-matical sí se han alterado: ―dritteil‖ es palabra compuesta y ―drittel‖ palabra simple. El inglés moderno ―foot‖ ‗pie‘ ha deriva-do del inglés antiguo ―foti‖ ‗pies‘.

Un caso ilustrativo lo ofrece el Diccionario de la Real Academia Española con las vo-ces ―vulturnus‖ ‗viento del este‘ (latín) y ―bochorno‖ sofocamiento producido por algo que, ‗molesta o avergüenza‘ (español). La palabra española deriva de la latina luego de una serie de cambios fonéticos producidos en el acusativo ―vulturnum‖:

Vu > bo (bajamiento vocálico) Lt > ch (palatalización) Ur > or (bajamiento vocálico)

Num > no (elisión de m final y bajamiento vocálico) 1.4. Los alófonos

Los sonidos son realizaciones materiales, físicas, de los fonemas, que son realidades abstractas. El sonido es, pues, una realidad material: lo que pronunciamos en una emisión fónica determinada. El fonema, por su parte, es una realidad mental. Entre los sonidos distinguimos:

Ferdinand de Saussure

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16 a) Los sonidos individuales (los que un individuo puede emitir a lo largo de su vida) son teóricamente infinitos.

b) Los sonidos de la norma, o sea, los que dependen del contexto, son finitos, pero siempre son muchos más que los fonemas de la lengua:

[ n ] (alveolar) [ ņ ] (dental) /n/ [ ņ ] (interdental) [ ṉ ] (palatal) [ m ] (labial) [ ƞ ] (velar) [ ṃ ] (labiodental)

Un ejemplo de este fenómeno es el siguiente: La «n» de una palabra como sin se pronuncia en castellano y otros dialectos, de varias maneras, dependiendo del sonido que le sigue. Si le sigue una palabra que empieza por vocal, sin se pronuncia si[n], con una nasal alveolar, como por ejemplo en si[n] amigos. En este caso, la «n» puede también pronunciarse como si formara parte de la sílaba siguiente, así que se puede oír si-[n]a-mi-gos. En vista de ello, podemos asumir que el sonido [n] de sin es un alófono del fo-nema /n/; de manera que la palabra sin termina con el fonema /n/: si/n/.

Ahora bien, si la palabra sin va seguida de otra palabra que empieza por consonante, /n/ no se pronuncia [n] sino que se pronuncia con el mismo punto de articulación que la consonante siguiente, es decir, como una nasal bilabial [m] si le sigue una consonante bilabial, por ejemplo en si[m] padre, como una nasal labiodental [μ] si le sigue una consonante labiodental, por ejemplo en si[μ] falta, como una nasal interdental [ṇ] si le sigue una interdental, por ejemplo en si[ṇ] cerezas, etc. Por supuesto, si le sigue una consonante alveolar, como por ejemplo [s], la /n/ se pronuncia alveolar, es decir, [n], como en sin saber. Los sonidos que dependen del contexto y que representan un mismo fonema se llaman alófonos y se representan siempre entre corchetes. No son variantes libres, sino variantes combinatorias.

Así también, la diferencia fonética que hay entre un [b]eso y mi [β]eso no es distintiva. Los hablantes del español perciben estas dos realizaciones fonéticas de la palabra beso como si fueran la misma, «oyen la misma palabra», por así decir, y generalmente no se percatan de que se pronuncian de manera distinta. La diferencia entre el sonido oclusivo [b] y el sonido fricativo [β] no permite distinguir palabras en español, por ello los hablantes de esta lengua tienen dificultad en reconocer que hay una diferencia entre [b] y [β]: para ellos [b] y [β] son realizaciones de una misma realidad o representación mental, el fonema.

Samuel Herrera y estudiantes de la Institución Educativa ―Karl Weiss‖,

Chiclayo.

Sonia Arana y estudiantes de la Insti-tución Educativa ―Nuestra Señora

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17 Lo que los hablantes «oyen» no es lo que sus oídos perciben, es decir, los sonidos del habla o fonos, sino las representaciones mentales a las que los fonos remiten, los fo-nemas, que sí son distintivos. Los fonos de un mismo fonema, en este ejemplo [b] y [β], se llaman los alófonos de dicho fonema. Los alófonos de un fonema no tienen ca-rácter distintivo, y para los hablantes no es fácil reconocer en qué se diferencian.

1.5. Los fonemas y grafías

La escritura del español ha partido del alfabeto latino, como todas las escrituras de-pendientes del cristianismo occidental romano. Tras numerosas vacilaciones entre los centros de cultura medievales, en el siglo XIII se unifica adoptando la norma cortesana de Toledo. Y aunque esta se ha revisado hasta hoy en diversas ocasiones, no se han abandonado fórmulas ya anticuadas con el paso del tiempo por mera fidelidad a la etimología latina, a pesar de ser fuente de abundantes errores. Así se explica, ponga-mos por caso, el mantenimiento de letras como h, que carece de sonido perceptible; de x, que en general corresponde a una secuencia de dos sonidos «ks», o de la dife-rencia, puramente ortográfica, entre b y v aun cuando suenan del mismo modo, «b», desde por lo menos el siglo XIV. Igualmente se explica el uso múltiple de la letra c, con valor de «k» (cara) y de «» (cera), lo que, por otro lado, se complica aún más al di-versificar el mismo fonema «k» en tres posibles expedientes ortográficos: casa [kása], queso [késo], kilo [kílo]. Lo mismo ocurre con los fonemas «x» y «» entre dos: paja [páxa], página [páxina] y veloz [beló], veloces [belóes], respectivamente.

Para reflexionar

¿Es el enfoque formal pertinente para la enseñanza de los contenidos lin-güísticos, si lo que queremos consiste en lograr una convivencia armónica y cultural? Explique.

¿Otras entradas teóricas, como la pragmática, anulan el enfoque formal es-tructural del estudio del lenguaje? Explique.

1.6. Enfoque funcional de la fonología Villaescusa (2000) señala que:

existe una tendencia a enseñar la pronunciación con un objetivo único de co-rrección fonético-fonológica (Poch, 2004; Mellado, 2005), olvidando que la pro-nunciación de cada palabra o sonido pierde su significado cuando se separa del discurso, y que la precisión fonológica cumple un papel crucial en cada enunciado, revelando su significado literal, pragmático e, incluso, cultural. Es más, la pronunciación tiene un profundo papel en la creación de la identidad cultural. Dentro de una misma lengua, las diferencias de pronunciación entre las variantes dialectales –en el caso del español, pongamos como ejemplo, la variante argentina y la peninsular– transmiten tanta carga cultural como las di-ferencias de léxico.

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Para reflexionar

¿Qué actividades de la práctica pedagógica, en relación con la pronuncia-ción, reproducen la corrección fonético-fonológica?

¿Hacia dónde debe orientarse la práctica pedagógica, en relación con la pro-nunciación y el acento?

¿Qué actitudes deben promover los maestros frente a repertorios estereoti-pados con respecto a la pronunciación o la forma de hablar? Por ejemplo, an-te estos repertorios: “Por tu dejo yo sé de dónde eres”; “Por tu forma de

ha-blar reconozco a qué grupo social perteneces y si fuiste al colegio o no”.

1.7. Enfoque formal/funcional de la fonología

Estudiar el lenguaje desde los contextos de uso comunicativo fue una idea planteada por Jakobson (1963); él insistía en este enfoque funcional al referirse a la multifuncio-nalidad del uso lingüístico (funciones referencial, conativa, emotiva, poética, fática, metalingüística).

Desde un enfoque formal el fonema interesa por sus rasgos distintivos. Ante /m/, in-teresa señalar los rasgos: consonántico, nasal, labial, sonoro. El fonema tiene una representación abstraída del contexto.

¿Cómo trataríamos este segmento desde un enfoque funcional?

Interacción 1

A: Hola, Gabriel, ¿cómo te sientes? B: mmmmmmm

¿Qué significados se construyen?

¿Qué elementos intervienen en la construcción de los significados?

Interacción 2

A: Mira, Mario, te presento a mi enamorada, es bonita ¿no? B: mmmmmm

¿Qué significados se construyen?

¿Qué elementos intervienen en la construcción de los significados?

Interacción 3

A: Ayer tomé un taxi hacia la Plaza Mayor y adivina qué B: qué

A: el taxista no sabía dónde estaba la Plaza Mayor B: ¿que no sabía dónde estaba la Plaza Mayor?

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19  ¿Qué significados proporciona la entonación en la segunda intervención de B?

Explique.

¿Los significados que se derivan provienen sólo de ese enunciado? Explique. Álvarez (2001) señala que:

el lenguaje es el identificador por excelencia. La manera de hablar de alguien puede indicar al interlocutor la procedencia o el sexo de un hablante - la perte-nencia a una comunidad lingüística determinada, pero también su ubicación en ese grupo humano, tanto desde el punto de vista social, como generacional. En los diferentes niveles del lenguaje -fonético/fonológico sintáctico/morfológico, léxico/semántico y quizás hasta discursivo- se encuentran elementos que pue-den ayudarnos a ubicar a una persona pue-dentro de su grupo social. La variación ocupa un porcentaje muy pequeño en el lenguaje, ya que de otra forma la comprensión sería imposible. En este caso se habla de indicadores sociolin-güísticos, es decir, variables que covarían con factores extralingüísticos como el socioeconómico, la edad, el sexo, los grupos étnicos, etc.

¿A partir del siguiente texto, qué valores sociolingüísticos se derivan de la pronuncia-ción?

En nuestro medio social, cuando una persona se presenta a solicitar el puesto de

geren-te en alguna compañía importangeren-te difícilmengeren-te se permitirá eliminar la d ingeren-tervocálica

o final, cerrar las vocales u omitir sonidos de una palabra al hablar. No dirá: toi

can-sau o eta ciudá, porque sabe que corre el riesgo de no obtener el empleo. En otras

pa-labras, conoce formas lingüísticas con prestigio y formas lingüísticas sin prestigio.

Es claro que tanto la forma prestigiosa como la forma sin prestigio son igualmente

comprensibles; ¿cuál es, entonces, la razón por la que, en algunas circunstancias, se

prefiere la primera a la segunda? La respuesta a esta pregunta se encuentra no en las

expresiones mismas sino en una serie de factores culturales con los cuales están

aso-ciadas estas formas lingüísticas. En un medio como el nuestro es bastante sencillo

re-conocer la proveniencia de una persona a partir de la forma en que habla. Estamos

acostumbrados a clasificar a los individuos por su modo de vestir, el trabajo que

desempeñan, su lugar de residencia, su poder adquisitivo, el color de su piel, sus

creen-cias religiosas y, sobre todo, por la forma en que hablan.

Esta costumbre se explica porque, en principio, los grupos humanos se diferencian por

estos rasgos. Una tribu amazónica es, por ejemplo, un grupo étnico cuyos miembros

comparten una lengua, una serie de creencias religiosas, costumbres determinadas y

ciertos rasgos físicos. Pero esta confluencia de características definidas se da porque

estamos ante un grupo histórico, geográfica y económicamente aislado que por lo tanto

tiende a la homogeneidad. Sin embargo, en una sociedad tan heterogénea como la

nuestra es difícil encontrar grupos claramente definidos. Esto quiere decir que no hay

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20

razón para que un rasgo determinado (cierto color de piel, por ejemplo) vaya

acompa-ñado necesariamente de cierto nivel socioeconómico o cierto modo de hablar.

Es un hecho, sin embargo, que dentro de esta heterogeneidad hay ciertas recurrencias.

Las condiciones económicas, por ejemplo, determinan los niveles de educación y éstos,

a su vez, pueden determinar los modos de hablar de los individuos. Es decir, que, si

bien podemos asumir que cierto modo de hablar corresponde usualmente a cierto nivel

socioeconómico y a éste corresponde ciertas características biológicas externas (que

solemos llamar raciales) como el color de la piel, los rasgos faciales o la complexión,

no hay ninguna razón para asumir que estas correspondencias son necesarias.

Si regresamos a nuestro ejemplo inicial, el del individuo que postula al cargo de

geren-te en una empresa, comprenderemos que escoge ciertas expresiones y no otras. Su uso

de expresiones prestigiosas responde a un deseo de dejar en claro que pertenecen a

cierto grupo dentro de la sociedad, ya que, de haber utilizado alguna de las formas de

hablar no prestigiosas, probablemente no habría obtenido el trabajo. Las razones para

no otorgarle el empleo se deben, entonces, a la segregación. Se asume que si el

indivi-duo habla de cierta manera pertenece a cierto grupo social que no es "bien visto". Es

así que el modo de hablar se convierte en un rasgo a partir del cual se clasifica,

favo-rable o desfavofavo-rablemente, a las personas. Por su asociación con ciertos rasgos como

el nivel socioeconómico y el color de la piel, la clasificación de una persona a partir de

su modo de hablar se convierte en una manifestación más de racismo. Esta es una

prueba más de lo que el término "raza", tal como se lo entiende habitualmente, no tiene

que ver exclusivamente con las características biológicas de las personas sino con una

serie de factores de índole social y cultural.

La identidad geográfica, social y cultural de una persona se percibe a través de sus

características fonológicas individuales. La pronunciación de una persona forma

parte de su identidad.

Para reflexionar

¿Qué acciones asumiremos como maestros si en aras de la “correcta pronunciación” nos olvidamos que esta forma parte de la identidad de nuestros estudiantes?

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Actividades de aplicación

Dados los siguientes enunciados:

- Así, no se pronuncia, pronuncia correctamente. - ¿Tú eres de la sierra, no?

- Los piuranos hablan cantando.

- Por tu manera de hablar sé que eres del campo, ¿no? - Los españoles tienen la mejor pronunciación.

Los participantes organizados en grupo:

- Explican cuáles son los rasgos sociolingüísticos y pragmáticos que se cons-truyen a partir de la pronunciación.

- Reflexionan sobre los estereotipos que derivan de los rasgos prosódicos, y qué valoraciones se les asigna a los sujetos con los rasgos presentes en el enunciado.

Los participantes, de manera individual, analizan conversaciones cotidianas pa-ra precisar qué sentidos se construyen a partir de la pronunciación.

Herramientas

para la nueva práctica

Estudiante de la Institución Educativa “Nuestra Señora del Rosario”, Chiclayo, en actividad de registro oral en espacios socioculturales comuna-les. Profesora: Matilde Polo Burga.

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22 Reflexión individual

¿Cómo contribuye el enfoque funcional de la lengua, en la enseñanza de la competen-cia fonológica? Ejemplifique desde situaciones de la propia práctica pedagógica. Reflexión grupal

Explique la diferencia entre el enfoque formal y funcional al tratar contenidos lingüísti-cos en la escuela. Ejemplifique.

¿Qué contenidos de Comunicación corresponden al desarrollo de la competencia fo-nológica?, ¿cómo se abordarían a partir de lo tratado en este módulo? Explique.

Autoevaluado mi aprendizaje

Como docente de comunicación, ¿por qué es importante poseer un conocimiento dis-ciplinar sobre la competencia fonológica?

¿Cómo puedo intervenir en situaciones comunicativas de discriminación por registro lingüístico a partir de los aprendizajes adquiridos en esta unidad? explique y ejemplifi-que.

Actividades

de reflexión grupal

e individual

Actividades

metacognitivas

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Referencias

1. Álvarez, A. (2001). Análisis de la oralidad: una poética del habla cotidiana. Estudios de lingüística del español, 15. Recuperado de http://elies.rediris.es/elies15/index.html#ind

2. Álvarez, G. (2005). Contornos de entonación en el discurso de una docente. Su rela-ción con algunos aspectos pragmáticos. ONOMAZEIM, 11, 67-85. Recuperado de http://www.onomazein.net/11/Ono11_5.pdf

3. Cépeda, G. y Rosas, C. (2007). Entonación versus justificación adverbial como efecto de cortesía. RLA, 45(2). Recuperado de http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-48832007000200009&script=sci_arttext

4. Coseriu, E. (1992). Competencia lingüística. Madrid: Gredos.

5. Deví, E. (2011). La entonación de (des)cortesía en el español coloquial. PHONICA, 7. Recuperado de http://www.publicacions.ub.edu/revistes/phonica7/documentos/733.pdf 6. Hidalgo, A. (1998). Expresividad y función pragmática de la entonación en la

conversa-ción coloquial. Algunos usos frecuentes. Recuperado de

http://www.valesco.es/web/Val.Es.Co/Miembros/1998%20ORALIA.pdf

7. Hidalgo, A. (2011). Humor, prosodia e intensificación pragmática en la conversación co-loquial española. Verba, 38. Recuperado de

http://www.usc.es/revistas/index.php/verba/article/view/122

8. Hidalgo, A. (2001). Modalidad oracional y entonación. Notas sobre el funcionamiento pragmático de los rasgos suprasegmentales en la conversación. Moenia, 7, 271-292. Recuperado de http://minerva.usc.es/bitstream/10347/5836/1/pg_273-294_moenia7.pdf 9. Lluch, J. (2008). La pragmática de la entonación en el discurso político [Tesis electróni-ca]. Recuperado de http://athenaeum.libs.uga.edu/bitstream/handle/10724/12512/lluch-latorre_javier_200805_ma.pdf?sequence=1

10. Narbona, B. (2000). La función pragmática del acento en la expresión de la emoción. ELIA I. Recuperado de http://institucional.us.es/revistas/elia/1/7-bea.pdf

11. Payá, M. (s.f.). Hacia la unidad del discurso oral, entre la fonología y la pragmática. Re-cuperado de

http://prosodia.upf.edu/aev/recursos/documents/PAYA/Hacia%20el%20estudio%20de% 20la%20unidad%20del%20discurso%20oral,%20entre%20la%20fonolog%C3%ADa%2 0y%20la%20pragm%C3%A1tica.pdf

12. Prieto, P. y otros (2011). Entonación y pragmática en los enunciados interrogativos ab-solutos del español en un corpus de habla dirigida a niños. ORALIA, 14, 227-255. Re-cuperado de http://prosodia.upf.edu/home/arxiu/publicacions/prieto/prieto_entonacion-pragmatica-enunciados-interrogativos-absolutos-espanol.pdf

13. Vicente, J. (2008). La melodía (natural) de los enunciados: aspectos semánticos y pragmáticos de la entonación. Círculo de la lingüística aplicada a la comunicación (clac), 33. Recuperado de http://www.ucm.es/info/circulo/no33/vicente.pdf

(24)

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Glosario

Funcionalismo. Escuela lingüística de los funcionalistas, quienes siguen los métodos y estu-dios que se basan en una interpretación funcional de la lengua.

Enfoque funcional. Enfoque que señala el valor del uso lingüístico en el contexto comunicati-vo de uso.

Fonética. Dicho de un alfabeto, de una ortografía o de un sistema de transcripción: que trata de representar los sonidos con mayor exactitud que la ortografía convencional.

Fonología. Rama de la lingüística que estudia los elementos fónicos, atendiendo a su valor distintivo y funcional.

Fonema. Cada una de las unidades fonológicas mínimas que en el sistema de una lengua pueden oponerse a otras en contraste significativo; p. ej., las consonantes iniciales de pozo y gozo, mata y bata; las interiores de cala y cara; las finales de par y paz; las vocales de tan y ten, sal y sol, etc. dentro de cada fonema caben distintos alófonos.

Alófono. Cada una de las variantes que se dan en la pronunciación de un mismo fonema, se-gún la posición de este en la palabra o sílaba, sese-gún el carácter de los fonemas vecinos, etc.; p. ej., la b oclusiva de tumbo y la fricativa de tubo son alófonos del fonema /b/.

Rasgo (diferencial, distintivo, pertinente o relevante). Rasgo que sirve para distinguir una uni-dad lingüística, especialmente un fonema, de otra u otras de la misma lengua; p. ej., en espa-ñol los rasgos pertinentes del fonema consonántico m son nasal, labial.

Oclusivo. Consonante que se articula con los órganos de la palabra formando en algún punto del canal vocal un contacto que interrumpe la salida del aire espirado.

Fricativo. Consonante que se articula permitiendo una salida continua del aire emitido, y hace que este produzca cierta fricción o roce en los órganos bucales; p. ej., la f, s, z, j.

Africada. Consonante que se articula con una oclusión y una fricación formadas rápida y suce-sivamente entre los mismos órganos; p. ej., la ch en ocho.

Nasal. Sonido en cuya pronunciación la corriente espirada sale total o parcialmente por la na-riz.

Vibrante. Sonido de pronunciación caracterizada por un contacto oclusivo, simple o múltiple, entre los órganos de la articulación; p. ej., la r de hora es vibrante simple y la de honra vibrante múltiple.

Sonoro. Sonido que se articula con vibración de las cuerdas vocales. Sordo. Sonido que se articula sin vibración de las cuerdas vocales.

Prosodia. Es el conjunto de fenómenos fónicos que abarcan más de un fonema o segmento -entonación, acentuación, ritmo, velocidad de habla, etc.-, por lo que se les denomina fenóme-nos suprasegmentales. La prosodia cumple una función clave en la organización e interpreta-ción del discurso y, además, transmite informainterpreta-ción emotiva, sociolingüística y dialectal.

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25 Documento

01

Acerca de la prosodia

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La prosodia es el conjunto de fenómenos fónicos que abarcan más de un fonema o segmento -entonación, acentuación, ritmo, velocidad de habla, etc.-, por lo que se les denomina fenómenos suprasegmentales. La prosodia cumple una función clave en la organización e interpretación del discurso y, además, transmite información emotiva, sociolingüística y dialectal.

La palabra prosodia proviene del griego clásico. En un principio se refería a una canción acom-pañada de música instrumental. Posteriormente empezó a emplearse en literatura griega y latina para referirse a la versificación y a la métrica: sílabas largas y breves, ritmo, etc. Finalmente, el término se ha incorporado a disciplinas como la fonética y la fonología modernas, con el signi-ficado que esbozamos aquí.

En el caso del español, los dos fenómenos prosódicos más relevantes son la acentuación y la entonación. Un tercer fenómeno es el ritmo, cuya función esencial es agrupar los sonidos del discurso en bloques, llamados palabras fónicas o grupos rítmicos, con el fin de facilitar la des-codificación y comprensión del mensaje. Las pausas, por su parte, contribuyen de forma decisi-va a caracterizar los patrones rítmicos y entonativos de la lengua.

Veamos con un ejemplo el sentido del término suprasegmental. Si oímos la sílaba aislada [/sa/], no es posible saber si su vocal es átona o tónica. Por el contrario, si oímos [/lamésa/] o [/losábe/], sí es posible establecer una relación átonas-tónica: vemos que /sa/ es átona en [/lamésa/] y tónica en [/losábe/]. Es preciso un punto de apoyo átono para poder realzar la vocal tónica, por lo que el fenómeno de la acentuación abarca varios fonemas o segmentos.

Para caracterizar los fenómenos suprasegmentales de una lengua, se estudian las características o rasgos prosódicos de sus sonidos: el tono, el timbre, la intensidad y la duración. Otras cues-tiones de las que también se ocupan los análisis prosódicos son las relativas al tipo o cualidad de la voz -susurrada, ronca, inestable, nasalizada, etc.- o a la articulación -precisa o imprecisa-.

Con frecuencia se emplea el término prosodema para referirse a la unidad significante mínima, esto es, la unidad básica de la prosodia. El prosodema es una unidad abstracta, como también lo es, por ejemplo, el fonema. Asimismo, se habla de patrones acentuales o acentemas, patrones entonativos o entonemas y patrones rítmicos; todos ellos son los esquemas prosódicos generales de la lengua.

Existen ciertos puntos en común entre la prosodia y la comunicación no verbal, posiblemente debido a una planificación conjunta. Se ha constatado experimentalmente, por ejemplo, una correlación entre la elevación o descenso del tono y el movimiento análogo de la cabeza o de las cejas del hablante.

Salvo en contadas ocasiones, quienes aprenden una L2 conservan, en mayor o menor medida, rasgos fónicos -segmentales y suprasegmentales- característicos de la L1, aun cuando sean ca-paces de alcanzar un dominio excelente de la L2 en otros niveles (léxico, gramatical, estilístico,

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26 pragmático, etc.). Podría decirse que la pronunciación y, muy en particular, la entonación es el componente más íntimo de la identidad lingüística del aprendiente, dada la estrecha relación existente entre el componente afectivo y el entonativo. En efecto, la entonación revela una in-formación sumamente personal: actitud, estado de ánimo, sentimientos, emociones... En este sentido, comenta T. Navarro Tomás (1944: 8-9) que determinados alumnos de ELE «se oponen con tenaz resistencia a imitar inflexiones de entonación a las que no están acostumbrados [...] El pudor de desnudarse de los hábitos de la lengua extranjera tiene en la entonación su más fuerte reducto». Un problema importante de las alteraciones prosódicas es que pueden entorpecer la inteligibilidad de la producción oral y, en casos extremos, el hablante extranjero puede crear situaciones embarazosas o incluso llegar a ofender involuntariamente a su interlocutor, por el mero hecho de emplear una entonación inapropiada. Esto puede ocurrir mayormente en la ento-nación enfática, la más compleja y difícil de dominar, de modo que, por ejemplo, un enunciado con el que un estudiante desea pedir ayuda a un nativo puede sonarle a éste como una orden de un superior autoritario. Otro ejemplo, en este caso referido a la vertiente de la percepción, es cuando un extranjero no contesta a una pregunta de su interlocutor, sencillamente, porque no ha sabido captar la entonación interrogativa, con final ascendente.

Profesores y lingüistas reconocen que la prosodia española es compleja; por ello, conviene pres-tarle la debida atención en el aula. El peso específico de la prosodia en clase ha ido variando considerablemente a lo largo de la historia, en función de las corrientes metodológicas. Así, por ejemplo, en el Método gramática-traducción o en el Enfoque del código cognitivo la prosodia, sencillamente, no se tiene en cuenta. Por el contrario, en el Método directo, así como en los modelos didácticos basados en el conductismo -el Método audiolingüe, el Enfoque oral, el En-foque situacional-, el alumno escucha e imita la pronunciación del profesor y de las grabaciones. Actualmente, en el Enfoque por tareas se crea un marco de acción propicio -tanto en las preta-reas como en las tapreta-reas- para el desarrollo de las formas lingüísticas, entre las que tienen cabida la prosodia. En cualquier caso, para que los alumnos lleguen a dominar la prosodia de la LE, es esencial que la practiquen integrada con los demás componentes del lenguaje y en discursos de habla espontánea, ya que el significado del componente prosódico también se negocia entre los interlocutores.

Bibliografía básica

Cortés Moreno, M. (2002). Didáctica de la prosodia del español: la acentuación y la entona-ción. Madrid: Edinumen.

Martínez Celdrán, E. (1996). El sonido en la comunicación humana. Barcelona: Octaedro.

Quilis, A. (1993). Tratado de fonología y fonética españolas. Madrid: Gredos.

Cantero, F. J. (2002). Teoría y análisis de la entonación. Barcelona: Ediciones de la Universitat de Barcelona.

Cortés Moreno, M. (2002). «Didáctica de la entonación: una asignatura pendiente». En Didáctica (Lengua y Literatura), Universidad Complutense de Madrid, 14, pp. 65-75.

Martínez Celdrán, E. (1984). Fonética. Barcelona: Teide.

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27

Unidad II

La competencia sintáctica

Presentación

La Unidad II propone el tratamiento teórico-reflexivo de la competencia sintáctica. Los

temas a abordar en la Unidad son las funciones del lenguaje desde la propuesta de

Mi-chael Halliday, quien propone que las estructuras lingüísticas organizan las formas en

que los hablantes comprenden y dan sentido al mundo. Halliday propone las funciones

representativa, interpersonal y textual. Los temas relacionados con el desarrollo de esta

competencia serán abordados a partir del enfoque funcional de la lengua, es decir, desde

los usos comunicativos mismos, con la finalidad que la práctica pedagógica del docente

sea contextualizada, significativa e intercultural.

Organizador de contenidos

Competencia sintáctica

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28 Una de las tareas escolares respecto a la sintaxis, es la siguiente:

Analizar las siguientes oraciones en sujeto, verbo y predicado. 1. Juan corre por el parque.

2. Alberto, el amigo de Braulio es muy inteligente. 3. El abuelo trajo dulces para sus nietos.

4. Por la mañana, María leía su diario. 5. Ana se lava la cara en el estanque.

En el sujeto identificar los modificadores directo, indirecto y la aposición. En el predicado identificar el objeto directo e indirecto.

Identificar el tipo de verbo: transitivo, intransitivo, reflexivo, copulativo.

¿Cuál es el objetivo que perseguimos con esta actividad de análisis?

¿Qué repertorio sobre la lengua y su uso subyace en esta actividad pedagógica? Si lo que pedagógicamente se busca es el desarrollo de la competencia comunicativa intercultural, ¿la actividad sintáctica se reduce al análisis de oraciones? ¿Por qué? Una sintaxis funcional, ¿anula el conocimiento de las categorías y roles gramaticales? ¿Es útil el análisis sintáctico para la comprensión y producción textual? Explique.

Desde

la práctica

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29 Halliday (2002) señala que:

Para que una gramática que se orienta al discurso apor-te perspectivas reveladoras acerca del significado y la eficacia de un texto, debe ser de vocación funcional y semántica, con categorías gramaticales que se expli-quen como la realización de patrones semánticos. De lo contrario, se volverá endocéntrica y no exocéntrica, y caracterizará el texto en términos formales y explícitos, pero sin proporcionar un sustento que lo relacione con el universo no lingüístico de su entorno situacional y cul-tural.

¿Cuáles son las líneas principales que derivan del pensamiento de Halliday? ¿Cómo se relaciona lo planteado por Halliday con el enfoque que esta

Especia-lización propone? Relación en el sentido de cómo estudiar los contenidos lin-güísticos en las prácticas pedagógicas.

Halliday (1970) parte del principio que:

La forma del sistema gramatical de la lengua está muy relacionada con las necesidades sociales y personales que la lengua ha de cumplir.

Es decir, las formas lingüísticas, cómo se estructura el lenguaje, se relaciona con la forma cómo se representa y entiende el mundo.

Frente a un suceso, dos diarios representan (a través del lenguaje) dos construccio-nes diferentes:

 Diario La República, Perú:

Henrique Capriles tiene orden de captura, afirma dirigente opositor.  Diario La Tercera, Chile:

Oposición venezolana denuncia supuesta orden captura contra Capriles.

Reflexión

teórica

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30 En el primer titular se afirma categóricamente el hecho.

¿Cuál es el elemento gramatical que permite conocer esa afirmación categóri-ca?

¿Quiénes son los sujetos en ambos discursos? ¿Son identificables? Es decir, ¿tienen un referente directo?

¿Qué roles cumplen estos sujetos? ¿Son agentes? ¿Son pacientes?

¿Cómo se construyen sus identidades como sujetos sociales? ¿Qué acciones realizan? ¿Las acciones sociales que realizan son valoradas como positivas o negativas?

A partir de las preguntas anteriores, la forma cómo se representa el mundo, cómo se le comprende, tienen mucho que ver con los la estructura lingüística, la selección léxi-ca, los procesos que seleccionamos (ver el Documento 03, págs. 46-50), por ello se-ñala que ―tenemos verbos y sustantivos que se ajustan al análisis de la experiencia en forma de procesos y participantes‖.

Según el ejemplo anterior, decir ―dirigente opositor‖ no es lo mismo que decir ―oposi-ción venezolana‖.

Siguiendo la propuesta de Halliday, para quien la función social del lenguaje está ínti-mamente relacionada con la estructura lingüística, lo verbal cumple tres metafuncio-nes, asumidas como abstracciometafuncio-nes, que permiten conectar la lengua con el contexto social en que es utilizada:

- Función ideacional o representativa. - Función interpersonal.

- Función textual.

La función ideacional organiza nuestra experiencia tanto del mundo exterior como del mundo interior; la función interpersonal es crucial para el establecimiento de las rela-ciones interpersonales y finalmente, la función textual contextualiza las unidades lin-guísticas para mostrar que son operativas en su contexto. (Martínez, s/f, Aspectos esenciales de la gramática sistémica funcional).

La función ideacional se representa por medio de la transitividad. La función interpersonal por medio del modo y la modalidad. La función textual por medio del sistema de la lengua.

Así, la función textual en la base sobe la cual se organizan las dos metafunciones res-tantes.

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31 2.1. Función ideacional: Representación del mundo

La transitividad designa a los actores en relación con los procesos (verbos). Responde a las preguntas:

¿De qué manera pueden ser representados los actores sociales en el discur-so?

¿Qué procesos realizan los actores del discurso? ¿Qué imagen de la realidad construimos?

Texto 1: «Representantes de nativos se comprometen a cesar protestas en la Amazonía» Texto 2: «Dirigentes nativos rompen diálogo con el Gobierno».

¿Quiénes son los actores sociales? ¿Qué acciones realizan?

¿Qué imagen de la realidad se construye a partir del discurso?

La transitividad se relaciona con la elección de tipos de procesos y roles de los parti-cipantes: el mundo de las acciones, relaciones, participantes, y circunstancias que dan contenido a su discurso.

Obsérvese el siguiente texto:

INTRANSIGENCIA QUE RAYA EN LA SUBLEVACIÓN Dirigentes nativos rompen diálogo con el Gobierno

Corte fue abrupto pese a que habían llegado a acuerdos. Antonio Brack acusó a humalista de manipular a nativos.

Luego de media jornada de conversaciones en la selva loretana con el ministro del Ambiente, Antonio Brack Egg, en la cual habían obtenido algunos acuerdos, abruptamente Marcial Muda-rro, subdirector regional de la Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas, y sus pares decidieron romper el diálogo. El dirigente de los nativos, sorpresivamente, minimizó la pre-sencia de Brack y adujo que el ministro no tenía la autoridad para firmar los acuerdos. Brack denunció a Juan Sapayuri -- a quien vinculó con el humalismo-- de manipular a los dirigentes. Los nativos realizan desde hace seis días un paro en San Lorenzo (provincia Datem del Mara-ñón en Loreto).

¿Quiénes son los actores sociales? ¿Qué roles desempeñan? ¿Qué acciones realizan?

¿Qué imagen de la realidad se construye a partir del discurso?

¿Cómo se construye la identidad de los actores sociales en este discurso? fo-calicemos nuestra atención en los procesos que realizan.

Componentes de la transitividad

Procesos, participantes y circunstancias.

Recordemos que: la elección del proceso va asociada con los roles de los participan-tes. La selección de procesos tiene lugar en los sintagmas verbales.

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Procesos De acción

La parcialización del juez Malzón Urbina a favor del regreso de los comerciantes del exmercado mayorista de La Parada es de tal magnitud que llegó a emitir una resolu-ción escrita a mano pidiendo que se retiren los bloques de concreto. (La República, 17.04.2013).

El compositor Augusto Polo Campos atropelló a un peatón esta mañana, en Miraflo-res. (La República, 17.04.2013)

Verbales: son procesos de dicción

―En la tarde han llegado policías para realizar el rescate de los cuerpos desapareci-dos, pero la cantidad de tierra y lodo lo hacen imposible. Mañana por la mañana llega-rán rescatistas de Pozuzo para intentar seguir con los trabajos de búsqueda‖, señaló Deysi Heandinger. (La República, 18.04.2013)

―Los diputados del oficialismo llegaron sin mediar palabras a insultarme y me golpea-ron en la cara. De igual forma, a Dávila le partiegolpea-ron la cabeza con un objeto que le arrojaron y ya le están agarrando puntos‖, denunció Borges. (Diario 16, 18.04.2013)

Eventivos

Eso ocurrió; y lo que a mí me interesaba era demostrar que se puede gobernar con serenidad, con prudencia y con pragmatismo para darle más a la gente. Lo hemos logrado.

Relacionales

Yo diría que esas son frases de campaña, y no voy a traducir ni explicar lo que piensa el señor Humala. Honestamente no lo veo con temor. Él mismo ha dejado de ser un candidato antisistema, quiere dar más énfasis social y necesita hacerlo para ganar votos. Sí me permitiría decirle que en mi haber tengo 3‘200.000 peruanos con luz eléctrica y 10.000 pueblos electrificados, que tenemos más de 3‘000.000 de peruanos que tienen agua potable por primera vez, y que tenemos 10.500 kilómetros de carrete-ra que llegan a los pueblos que antes no tenían asfalto. (Alán García, entrevista pacarrete-ra El Comercio).

Mentales

Como se recuerda, Humala manifestó ayer durante inauguración de obras en Ate que el crecimiento de la economía peruana se debe a todos los ciudadanos que contribu-yen día a día al desarrollo nacional, y no a "esos panzones, gordos que creen que el crecimiento económico se debe a ellos". (La República, 19.02.2013)

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Participantes

La selección de participantes tiene lugar en los grupos nominales.

Veamos las funciones o roles de los participantes.

Los papeles temáticos (también llamados roles temáticos) son las relaciones se-mánticas (agente, paciente, tema, experimentador, beneficiario, instrumento, lugar, origen, meta, causa) que desempeñan los participantes en un evento o estado.

Algunos ejemplos:

- Francisco afirmó que la Iglesia no puede hacer de “niñera” de los cristia-nos. (El que dice, sujeto responsable del proceso verbal)

- Messi firma una camiseta del Barcelona para el papa Francisco. (Sujeto agente, realiza o lleva a cabo la acción)

- Gobierno: “los indígenas fueron manipulados” (sujeto paciente, recibe la acción)

Circunstancias

Se expresan a través de grupos preposicionales y grupos adverbiales.

- El Pontífice hizo estas manifestaciones en la misa que celebró en la capilla de la residencia de Santa Marta, donde se aloja, en la que subrayó que ser cristiano "no es una carrera, como se puede estudiar derecho o medicina" y aseguró que la potencia del bautismo da a los cristianos la valentía de anunciar a Cristo en cualquier condición.

¿Qué rol cumple el sujeto? ¿Qué acciones realiza? ¿En qué circunstancias?

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