CONTENIDO
Introducción ... 2
1. Definiciones: evangelización, testificación ... 5
2. Cada miembro, un ministro ... 12
3. Dones espirituales para evangelizar y testificar ... 19
4. La evangelización y la testificación como estilo de vida ... 26
5. Evangelización y testificación secuenciales ... 33
6. Evangelización y testificación personales ... 40
7. Evangelización y testificación corporativas ...47
8. Equipar para el ministerio ... 54
9. Liberar para el ministerio ... 61
10. Una respuesta de amor ... 68
11. Que la iglesia lo sepa ... 75
12. Evaluar los ministerios... 82
13. Un ministerio perpetuo ... 89 Guía de Estudio de la
Biblia (Lecciones de la Escuela Sabática)
Edición pa ra adultos Abril - junio de 2012 Autor: Joe A. Webb Dirección General: Clifford Goldstein Dirección editorial: Marcos G. Blanco Traducción y redacción Rolando A. Itin Diseño: Nelson Espinoza Ilustraciones Lars Justinen
Las Guías de Es tu dio de la Bi blia son pre pa ra das por la ofi ci na de las Guías de Es tu dio de la Bi blia pa ra Adul tos de la Aso cia ción Ge ne ral de los Ad ven tis tas del Sép ti mo Día. La pre pa ra ción de es tas guías ocurre ba jo la di rec ción ge ne ral de una co mi sión mun dial de eva lua ción de ma-nus cri tos pa ra la Es cue la Sa bá ti ca, cu yos miem bros ac túan co mo con sul-to res. Las lec cio nes pu bli ca das re fle jan las su ge ren cias de la co mi sión, de mo do que no re pre sen tan ex clu si va men te la in ten ción del au tor de ellas.
Evangelismo y testificación
Colección Guía de Estudio de la Biblia
GUÍA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA PARA LA ESCUELA SABÁTICA EDICIÓN PARA ADULTOS (Sabbath School Lessons), (USPS 308-600). Spanish-language periodical for second quarter, 2012. Volume 117, No. 2. Published quarterly by the Pacific Press® Publishing Association, 1350 North Kings Road, Nampa, ID 83687-3193, U.S.A. Subscription price, $10.20;
single copies, $3.99. Periodicals postage paid at Nampa, ID. POSTMASTER: Send address changes to GUÍA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA PARA LA ESCUELA SABÁTICA EDICIÓN PARA ADULTOS, P.O. Box 5353, Nampa, ID 83653-5353. Printed in the United States of America.
TEXTO Y DIAGRAMACIÓN: CASA EDITORA SUDAMERICANA.
IMPRESIÓN Y DISTRIBUCIÓN: PACIFIC PRESS® PUBLISHING ASSOCIATION.
DERECHOS RESERVADOS.
COPYRIGHT © 2012, BY PACIFIC PRESS® PUBLISHING ASSOCIATION.
INTRODUCCIÓN
¿POR QUÉ NUESTRA IGLESIA?
A
unque los expertos no están de acuerdo en el número exacto, una cosa es cierta: hoy existen muchos credos protestantes. Centenares; tal vez, miles. Esto nos lleva a preguntas tales como: ¿Por qué hay una Iglesia Adventista del Séptimo Día? ¿Cuál es nuestro propósito? ¿Qué relevancia tenemos?La respuesta es sencilla: Dios suscitó esta iglesia para proclamar la “verdad presente”, los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14:6 al 12.
Sí, existen muchas iglesias, y muchas de ellas tienen programas de evangeli-zación agresivos. Pero, en última instancia, hay solo una iglesia que específica-mente proclama los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14. Esa iglesia es la nuestra, y por ello estamos aquí. Punto.
De este modo, sea lo que fuere lo que nuestra iglesia haga, lo primero y más importante es que, con toda intención, procuremos conducir a tantas personas como sea posible al Reino eterno de Dios. Sea que lo llamemos “esparcir el mensaje”, “evangelizar al mundo”, o predicar la “verdad presente”, nuestra tarea central es contar la historia de Jesús con la intención de que la gente acepte a Jesús como su Salvador, y las personas lleguen a ser discípulos y sean también discipuladores.
Aunque la mayoría de las iglesias están involucradas en muchas activi-dades, e idealmente todas esas actividades son buenas y útiles, nuestro desafío debe ser que todo lo que hagamos como iglesia esté relacionado con la tarea central de alcanzar a los perdidos con el “evangelio eterno” (Apoc. 14:6) y todo lo que implica.
Por supuesto, aun con los beneficios de la tecnología moderna, la tarea es enorme. Y, cuando todo se ha dicho y hecho, la tarea recae sobre millones de voluntarios motivados por el amor a Dios y a la humanidad perdida, amor por aquellos cuyos pecados llevó Jesús en la cruz, así como cargó también con los nuestros.
Aunque la evangelización y la testificación son la responsabilidad personal de cada uno de los creyentes, todo el cuerpo de los creyentes adventistas (la iglesia) también tiene una responsabilidad corporativa. Mientras cada feligrés contribuye a las metas y las estrategias evangelizadoras de su iglesia local, se
ganan almas preciosas para Cristo. Y aquí hay un punto que no puede ser enfa-tizado demasiado: si eso no se hace en el nivel de la iglesia local, sencillamente no se hará.
En el contexto de la extensión hacia otros, comprender los dones espiri-tuales también es importante. Sin embargo, es vital no solo animar a los feli-greses a descubrir qué dones espirituales poseen, sino también presentarles oportunidades para ejercitarlos. La Creencia Fundamental Nº 16 dice en parte: “Dios concede a todos los miembros de su iglesia, en todas las edades, dones espirituales, los cuales cada miembro debe usar en el ministerio de amor para el bien común de la iglesia y la humanidad. Dados por la agencia del Espíritu Santo, el cual reparte a cada miembro según su voluntad, los dones proveen todas las capacidades y los ministerios que necesita la iglesia para cumplir sus funciones divinamente ordenadas” (Creencias de los Adventistas del Séptimo
Día, [Buenos Aires, Asociación Casa Editora Sudamericana, 1988], p. 236).
Una comprensión de la historia del evangelio, unida a una conexión per-sonal con Jesucristo, capacitará a las personas para trabajar con la motivación correcta a fin de salvar almas. La evangelización y la testificación, es decir, actividades misioneras, deberían ser motivadas por una respuesta de amor, no por temor o por culpa.
Como con cualquier otro estudio, las lecciones de este trimestre ayudarán a aumentar el almacén de conocimientos bíblicos de cada uno. Eso es bueno, pero la meta no es solo la de ganar conocimiento, no importa cuán maravilloso sea este. La meta es que usemos ese conocimiento para el bien y, en este con-texto, el mayor bien es dar, a quienes afrontan la destrucción eterna, la oportu-nidad de obtener la vida eterna.
Esa es la razón de ser de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. ¿Qué mejor
razón podría haber?
Joe A. Webb es pastor de las iglesias de Nambour y de Yandina, en la Asocia-ción del Sur de Queensland, Australia.
CLAVE DE ABREVIATURAS
CE El colportor evangélico DTG El Deseado de todas las gentes
Ev El evangelismo
HAp Los hechos de los apóstoles JT Joyas de los testimonios, 3 tomos MC El ministerio de curación
OE Obreros evangélicos PR Profetas y reyes
PVGM Palabras de vida del gran Maestro TI Testimonios para la iglesia, 9 tomos
Sábado 31 de marzo
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Hechos 4:33; 13:48; 1 Juan 1:3; Hechos 13:1-49; 22:2-21; 1 Pedro 3:15.
PARA MEMORIZAR:
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mat. 28:19, 20).
PENSAMIENTO CLAVE: Si hemos de estar involucrados en cumplir la gran comisión evangélica, debemos comprender lo que queremos decir con “evangelización” y “testificación”.
CON FRECUENCIA, LOS EMPLEADOS reciben una “descripción de tareas”, que es
una reseña detallada de los deberes que se espera que ellos cumplan.
La Biblia también tiene una “descripción de tareas” para el pueblo de Dios. En 1 Corintios 15:58, el apóstol Pablo amonesta a los creyentes corintios para que estén “firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre”. Aunque Pablo no especifica a qué obra se refiere, él usa una frase similar en 1 Corintios 16:10, con respecto a la obra de Timoteo de evangelizar y testificar acerca del plan de salvación. Ciertamente la amonestación de Pablo en el capítulo 15 in-cluía la obra de difundir el evangelio.
Esta semana analizaremos qué son la evangelización y la testificación; es decir, procuraremos descubrir nuestra “descripción de tareas” bíblica.
Lección 1: Para el 7 de abril de 2012
DEFINICIONES:
Lección 1 // Domingo 1º de abril
LA EVANGELIZACIÓN ES...
Al considerar la obra de los primeros evangelistas, vemos qué es la evange-lización. Su mundo era como el nuestro: el mundo de ellos era caído, pecami-noso, y sin esperanza ni salvación. Hace mucho, Arthur Schopenhauer, cono-cido como el “filósofo del pesimismo”, expresó así la condición humana: “No ha vivido ninguno que no haya deseado más de una vez que no tuviera que vivir al día siguiente”.–The World as Will and Idea, p. 204. Poco cambió desde el tiempo del apóstol y de Schopenhauer, hasta el nuestro. Por eso, los puntos principales de la predicación del siglo primero también deben ser los nuestros hoy.
Lee Hechos 4:33; 5:42; 2:36 al 39; 7:56; y 13:48. ¿Cuáles son algunos temas específicos que predicaron los discípulos, que deberíamos incluir en la evangelización de hoy?
Para ser un evangelista, hay que comprender y experimentar el “evangelio eterno”. Este evangelio produce la creencia, la confesión, la conversión, el bau-tismo, el discipulado y la promesa de la vida eterna.
Los líderes judíos veían en la osadía de los apóstoles algo que los con-vencía de que ellos habían estado con Jesús (ver Hech. 4:13): se vieron confron-tados con hombres que parecían no hablar de otra cosa sino de la vida y las enseñanzas de Jesús. La evangelización y la testificación tienen que ver con la vida y las enseñanzas de Jesús, la diferencia que ellas produjeron en la vida de los creyentes, y lo que Jesús puede hacer en la vida de todos los que lo aceptan como Señor y Salvador.
La evangelización y la testificación son un proceso continuo en vez de so-lamente un programa o un evento. Una parte vital del proceso es el estableci-miento y la “alimentación”. La palabra perseveraban indica el compromiso de los nuevos creyentes con una estrategia continua para su alimentación espiri-tual. Para esa iglesia, la evangelización era mucho más que la predicación del mensaje. Ese proceso se completaba únicamente cuando las personas llegaban a ser discípulos y estaban incorporadas a la iglesia local.
// Lección 1 Lunes 2 de abril
LA TESTIFICACIÓN ES...
Un testigo es quien da un testimonio y confirma algo que conoce por expe-riencia personal. El testimonio cristiano personal de la obra de Dios en su vida puede ser muy poderoso. En una ocasión, Jesús sanó a un hombre poseído por demonios (ver Mar. 5:1-19). Cuando, ya sanado, quiso seguir a Jesús, él le dijo: “Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo y cómo ha tenido misericordia de ti” (Mar. 5:19).
Sin duda, en el poco tiempo que pasó este hombre con Jesús, no aprendió el arte de enseñar o de predicar. Solamente aprendió las verdades básicas del evangelio antes de que se le dijera: “Vete, y cuenta”.
Lee Marcos 5:18 al 20; Hechos 22:15 y 16; y 1 Juan 1:3. ¿Qué punto común e importante tienen todos estos textos?
Dios nos ha dado la responsabilidad de compartir cómo él cambió nuestras vidas, así como se lo ordenó al endemoniado en Gadara y a sus demás seguidores.
Testificar es compartir la experiencia personal que tuvimos con Dios –para animar a otros a aceptar a Cristo–; no es tan organizada e intencional como la evangelización por radio, televisión o en público. Ser un testigo puede ser muy espontáneo, ya que la oportunidad de compartir a Jesús puede surgir en cual-quier lugar y momento. Por eso, debemos estar alertas para poder compartir nuestro conocimiento y experiencia.
La relación entre la testificación y la evangelización es que son estrategias diferentes para ganar almas para Cristo. La testificación es más espontánea y breve, mientras que la evangelización es de mayor duración y más intencional. Algunas veces la evangelización planeada es fortalecida por la testificación personal y a veces la testificación espontánea conduce a las personas a par-ticipar de un programa más elaborado, pero ambas son componentes vitales del proceso general. Los que están abiertos a la conducción del Espíritu Santo querrán saber más, cuando compartimos lo que Jesús ha hecho por nosotros. Algunos discuten tus doctrinas, tu teología, tus creencias, pero no es tan fácil argumentar en contra de tu testimonio personal.
¿Cuándo fue la vez última vez que testificaste a alguien acerca de lo que Cristo hizo por ti? ¿Qué dijiste? ¿Cuál fue la reacción? ¿Cómo cambió Cristo tu vida?
Lección 1 // Martes 3 de abril
LA EVIDENCIA BÍBLICA
Los primeros creyentes tuvieron que afrontar obstáculos al comenzar a di-fundir las buenas noticias acerca de Jesús. Tal vez no fue menor el hecho de que la mayoría no había sido educada en las escuelas religiosas de la época y, por lo tanto, tendrían muy poca credibilidad a los ojos de la iglesia establecida.
No obstante, a pesar de los obstáculos, los apóstoles y otros creyentes sin-tieron con fuerza el llamado de Dios de continuar evangelizando y testificando. Las bendiciones del perdón y la seguridad que ellos habían experimentado per-sonalmente los impulsaron a compartir. La testificación fue el resultado natural de la conversión.
Lee Hechos 13:1 al 49. ¿A qué obra llamó el Espíritu Santo a Bernabé y a Saulo?
La “Palabra de Dios” que se predicó en todas partes muy probablemente contenía los pasajes mesiánicos del Antiguo Testamento. Esos pasajes prede-cían la muerte y la resurrección del Salvador, y su consiguiente perdón y jus-tificación de los pecadores, y se presentaban como habiéndose cumplido en Jesús de Nazaret.
El Nuevo Testamento revela claramente lo que estos creyentes se compro-metieron a predicar y a compartir. Entre los puntos principales que regular-mente enfatizaban estaba Jesús como Señor y Cristo; la salvación por medio de su justicia, la venida del Reino de Dios y la promesa de vida eterna.
Estudia Hechos 6:1 al 7. Concéntrate especialmente en los versículos 4 y 7. ¿Qué capacitó a la iglesia primitiva para tener tanto éxito en la evangelización del clero profesional en Jerusalén?
Muchas personas creyeron en Jesús y lo aceptaron como su Salvador per-sonal por el testimonio de los creyentes que compartían sus propias experien-cias que cambiaron sus vidas, y no sencillamente por haber visto milagros.
Por poderosos y apremiantes que hayan sido los testimonios y la testificación de estos primeros evangelistas, ellos se referían constantemente a las Escri-turas. Es decir, usaban la Biblia para interpretar sus experiencias. ¿Cuán bien conoces la Biblia, y cómo puedes estar suficientemente firme para poder usarla
// Lección 1 Miércoles 4 de abril
CONTAR NUESTRA HISTORIA
Como dijimos antes, la testificación más poderosa que puede dar un cre-yente en favor de Jesús es compartir su testimonio personal. Es decir, compartir lo que Dios ha hecho por mí, y cómo él ha afectado mi vida y mi experiencia. Ge-neralmente, un testimonio personal se expresa en tres movimientos diferentes. La primera parte es un breve repaso de la vida del creyente antes de aceptar a Jesús como su Salvador personal. La segunda parte es una explicación de cómo la persona se encontró con el Señor. La tercera es una declaración de la experiencia de la vida desde que conoció a Jesús.
Lee Hechos 22:2 al 21. El discurso de defensa de Pablo ante el concilio de Jerusalén tiene la forma de un testimonio personal. ¿Cuáles fueron algunos de los puntos que presentó en cada sección de su testimonio?
Su vida antes de conocer a Jesús (vers. 3-5): Cómo se encontró con el Señor (vers. 6-16): Su vida desde su conversión (vers. 17-21):
Aun si te criaste en un hogar cristiano y no tuviste una experiencia dra-mática de conversión, ciertamente tuviste un momento en que hiciste un com-promiso personal con Jesucristo. Piensa en tu experiencia y trata de escribir algunos puntos que te ayudarán a formular tu propio testimonio personal.
Mi vida antes de conocer a Jesús (o antes de hacer el compromiso con él): Cómo me encontré con Jesús (o qué influyó para comprometerme con él): Mi vida desde que acepté a Jesús como mi Salvador personal:
Un testimonio personal no debería ser una autobiografía muy larga ni deta-llada. Mencionamos antes que la testificación es una forma más espontánea de compartir a Jesús de lo que es un enfoque de evangelización planificada. Los cris-tianos deberían ser capaces de dar su testimonio en un breve momento, ya que no sabemos cuándo puede surgir la oportunidad de hablar por Jesús. Podría ocurrir en lugares y en momentos inesperados. Puede ser en una terminal de ómnibus o en un avión. Puede suceder en una breve llamada telefónica. Cualquiera que sea la manera en que surja la oportunidad, deberíamos estar listos y dispuestos a hablar acerca de lo que Dios hizo por nosotros, qué razones tenemos para nuestra fe y la esperanza que Dios nos ofrece, y se la ofrece también a los demás.
Considera la diferencia eterna entre los perdidos y los salvados, entre la muerte eterna y la vida eterna. A la larga, ¿qué otra cosa realmente importa?
Lección 1 // Jueves 5 de abril
LA DESCRIPCIÓN DE NUESTRA TAREA
Lee 1 Pedro 3:15. ¿Qué nos enseña Pedro acerca de la testificación? ¿De qué modo esto es apropiado para lo que hemos visto?
Ya vimos suficiente de la evangelización y la testificación como para sugerir una descripción bíblica de nuestra tarea. No necesitamos definiciones con las que todos estén de acuerdo en cada detalle, pero las definiciones que acep-temos deben incluir los elementos esenciales para compartir a Jesús y lo que él ofrece al mundo.
Considera esta definición de evangelización. ¿Crees que es una defi-nición adecuada? ¿Qué le añadirías, o qué le quitarías? La
evangeliza-ción es el proceso de proclamar claramente y en forma persuasiva el evangelio del Señor Jesucristo, de modo que las personas lo acepten como su Salvador personal y lo sigan como Señor, y que lleguen a ser discípulos y formadores de discípulos.
Aunque la definición de una tarea no es una descripción detallada de esa tarea, da una idea general. Cuando se trata de la testificación, la experiencia del creyente con Dios determinará qué enfoque le dará. Pero, el comprender el deseo divino de alcanzar a un mundo perdido por medio de su iglesia nos hará considerar un enfoque planificado para la testificación y la evangelización.
El crecimiento de la iglesia primitiva se debió a la convicción y el compro-miso de sus miembros, basados en su experiencia personal con Jesús y el de-rramamiento del Espíritu Santo, que les dio poder. Las enseñanzas de Jesús y el poder del Espíritu Santo siguen siendo básicos en toda testificación y evan-gelización.
“Millares pueden ser alcanzados de la manera más sencilla y humilde. Los más intelectuales [...] son a menudo refrigerados por las sencillas palabras de alguien que ama a Dios, y que puede hablar de ese amor tan naturalmente como los mundanos hablan de las cosas que les interesan.[...] Pero, la expre-sión veraz y honrada de un hijo o una hija de Dios, hablada con sencillez na-tural, tiene poder para abrir la puerta de los corazones que por mucho tiempo han estado cerrados para Cristo y su amor” (CE 41).
// Lección 1 Viernes 6 de abril
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Piensa acerca de tu testimonio personal y asegúrate de que eres capaz de darlo cuando surja la oportunidad.Toma algún tiempo para sentarte en forma tranquila y considera en qué áreas de la vida de la iglesia te gusta participar, o en aquella en que conside-rarías participar si se te pidiera. Escríbelas. Puedes estar interesado en un área de evangelización en la que tu iglesia no participa en este momento. También anota esa área.
Comienza a considerar de qué manera puedes llegar a involucrarte en un ministerio evangelizador en tu iglesia. Si ya participas en un ministerio y de-seas quedar allí, ora para que Dios siga bendiciendo ese ministerio. Si en este momento no estás involucrado en ninguno, ora para que Dios te revele dónde quiere que trabajes para él.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. En la comisión evangélica de Mateo 28:19 y 20, hay cuatro verbos: ir, hacer
discípulos, bautizar y enseñar. Los verbos de ir, bautizar y enseñar están todos
subordinados al imperativo que dice: “haced discípulos”. Considerando este énfasis claro, analiza lo que significa ser un discípulo y cómo se hacen los dis-cípulos.
2. Considera la siguiente cita y luego analiza esta pregunta: ¿De qué modo nosotros, como individuos y como grupo de iglesia, llegamos a ser parte del canal de comunicación de Dios a un mundo perdido?
“Como representantes suyos entre los hombres, Cristo no elige ángeles que nunca cayeron, sino a seres humanos, hombres de pasiones iguales a las de aquellos a quienes tratan de salvar. Cristo mismo se revistió de la humanidad, para poder alcanzar a la humanidad. La divinidad necesitaba de la humanidad; porque se requería tanto lo divino como lo humano para traer la salvación al mundo. La divinidad necesitaba de la humanidad, para que esta pudiese pro-porcionarle un medio de comunicación entre Dios y el hombre” (DTG 263).
3. Considera tu propia vida. ¿Qué clase de ejemplo das al mundo? ¿De qué modo tus palabras, actos, vestimenta, conducta y actitudes impactan a quienes te rodean? En pocas palabras, ¿qué clase de testimonio presentas al mundo, aunque no estés “testificando” activamente? ¿En qué áreas de tu vida puedes mejorar decididamente?
Lección 2: Para el 14 de abril de 2012
CADA MIEMBRO,
UN MINISTRO
Sábado 7 de abril
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Efesios 4:12; 2 Corintios 5:15-20; Juan 4:35-41; 1 Tesalonicenses 1:5-8; Hechos 14:27.
PARA MEMORIZAR:
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo ad-quirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Ped. 2:9).
PENSAMIENTO CLAVE: A menudo la evangelización y la testificación son consideradas como la obra exclusiva del pastor; esta actitud está equivocada.
PEDRO DIJO QUE EL PUEBLO DE DIOS es elegido para ser un “real sacerdocio”.
Como los sacerdotes tenían un ministerio, si somos “sacerdotes”, entonces tam-bién tenemos un ministerio. Pero, debemos entender que lo primero y principal es que Dios nos llama a tener una relación con él mismo y, como resultado de esta relación, nos vemos impulsados a compartir con otros las grandes cosas que Dios ha hecho y hace por nosotros. Esto está en el centro del testimonio personal.
Por lo tanto, cada uno de nosotros tiene un ministerio personal que realizar: proclamar las alabanzas de aquel que nos “llamó de las tinieblas a su luz ad-mirable”.
Esta semana, exploraremos el concepto del “ministerio de cada miembro” y veremos cómo cada experiencia individual contribuye al ministerio del cuerpo de la iglesia. Cada uno tiene un papel que desempeñar en la obra de evange-lizar y de alcanzar a otros.
// Lección 2 Domingo 8 de abril
EL MINISTERIO DE CADA MIEMBRO
Algunos cristianos se lamentan de que no tienen suficiente talento para hacer algo importante para Dios. Aunque el diablo quisiera que pensemos eso, la Biblia nos dice que todos los cristianos tienen un ministerio otorgado por Dios. Necesitamos saber cuál es, y entonces decidir que, por la gracia de Dios, lo usaremos para su gloria.
Examina Efesios 4:12 y 2 Corintios 5:15 al 20. ¿Qué enseñan estos pasajes acerca del ministerio de cada creyente?
Pablo dice que los santos han de ser equipados para un ministerio. Todo el que ha sido reconciliado con Dios por el sacrificio de Jesús recibe el ministerio de la reconciliación y es un embajador de Cristo. Un embajador representa per-sonalmente a un soberano o jefe de Estado. Este concepto enfatiza la relación personal entre Cristo y todos los que han sido reconciliados, mientras llevan el mensaje de su amor y su gracia al mundo.
Hay mucha confusión acerca de la palabra ministerio. Hoy se ve al minis-terio como algo que hace el pastor; después de todo, él está “en el minisminis-terio”. Aunque algunos que se ocupan del ministerio pastoral tienen ciertas áreas es-peciales de trabajo, la Escritura es firme en el sentido de que parte de la obra del pastor es equipar a los miembros para un ministerio personal.
El Nuevo Testamento da evidencias de que los primeros creyentes compren-dieron el concepto del ministerio de cada miembro. Dondequiera que iban, y en cualquier circunstancia, ellos predicaban al Señor Jesús (ver Hech. 8:1-4).
Hay otra forma en la que Jesús muestra que todos tenemos un ministerio es-pecial que realizar. Él afirmó que no vino para ser servido sino para servir (ver Mat. 20:28; Luc. 22:27) y que sus seguidores también deben ser siervos (ver Mat. 23:11; 20:26, 27). Si eso no es verdadero ministerio, entonces, ¿qué es?
Jesús no nos ordena sencillamente ser siervos, sino también nos conduce a comprender que un ministerio servidor es el resultado de nuestra conexión con él. Estos versículos afirman que estar en Cristo es continuar su ministerio.
¿Cuán dispuesto estás a servir a otros? ¿Es tu inclinación natural o tratas de obte-ner algo de otros en vez de dar? ¿Cómo puedes adquirir esta actitud de servicio?
Lección 2 // Lunes 9 de abril
LA NECESIDAD DE OBREROS
A veces cosechamos donde otros trabajaron el suelo, sembraron la semilla y regaron el plantío. Aunque puede haber alguna ocasión en la que una per-sona cava, siembra, riega y cosecha en un campo, esta no es la regla. En el mundo apresurado de hoy, la gente entra y sale de nuestra esfera de influencia, y debemos estar listos para edificar sobre la obra evangelizadora que otros co-menzaron.
Lee Juan 4:35 al 41. Aunque a menudo nos entusiasmamos en la eta-pa de cosecha del crecimiento cristiano de una persona, ¿qué nos dicen estos versículos acerca de alegrarnos con otros que han contribuido a lo largo del proceso?
Al hablar de cosechar, generalmente nos referimos a cierta época del año cuando los sembrados están listos para ser segados. Los cultivos agrícolas tienen una época específica para la siega. En el ámbito espiritual, sin embargo, no hay momentos específicos para cosechar. Jesús recalcó esto en Juan 4:35. En términos agrícolas, es posible que falten cuatro meses para la cosecha; pero, con respecto a los que están listos para aceptar a Jesús, alguna parte del campo está siempre madura para la siega.
Junto al pozo de Jacob, Jesús sembró la semilla del evangelio en el corazón de la mujer samaritana. Ella la sembró entre la población de Sicar, y los samaritanos caminaron hacia Jesús por los campos que no estaban maduros para la siega del grano. Como sucedió con los discípulos, el Señor nos anima a cosechar parte del campo del mundo que continuamente está madurando para la siega.
Considera 2 Pedro 3:9. ¿Por qué Dios está ansioso por hallar obreros que cosechen?
Por el amor y la compasión de Dios por la humanidad, él desea que vayan obreros a la cosecha (ver Mat. 9:36-38). Al considerar el campo mundial de hoy, la cosecha todavía parece grande; y los obreros, pocos. Jesús les dijo a los discípulos que oraran para que se enviaran obreros a la mies. Como discípulos modernos, al orar por obreros, el Espíritu Santo abrirá el camino para que noso-tros hagamos la obra que él nos llamó a hacer.
Piensa en los días pasados. ¿Cuántas oportunidades tuviste de testificar de tu fe, de plantar algunas semillas que un día producirán una cosecha? ¿Cuántas
// Lección 2 Martes 10 de abril
INDIVIDUALES PERO JUNTOS
La iglesia no es un grupo de personas separadas que asisten al mismo lugar una vez por semana. Según la Biblia, la iglesia consiste en personas que están estrechamente ligadas como lo están las partes de un cuerpo. Pero es posible que las personas se reúnan sin ser parte de un cuerpo. Esto puede ser cierto, pero debemos concentrarnos en la necesidad de estar unidos en las áreas de la evangelización y de la testificación.
Lee Efesios 4:16. ¿Cuán efectivo sería un cuerpo si perdiera las articu-laciones del codo, de la muñeca o de las rodillas? Y ¿qué dice Pablo de la iglesia como un cuerpo de creyentes, que recibió una misión?
Pablo dice que una iglesia crece cuando todos los miembros hacen su parte. ¿Qué indica esto acerca de las iglesias que no crecen? La primera reacción sería echarles la culpa a quienes creemos que no hacen su parte. Eso puede ser cierto, pero piensa: ¿cuán a menudo las iglesias privan a sus miembros de la oportunidad de contribuir al cuerpo? Si los líderes no comprenden el ministerio
de todos los creyentes, no se esforzarán por hacerlos participar en la iglesia y en
sus ministerios.
Lee 1 Tesalonicenses 1:5 al 8. ¿Qué hizo la iglesia de Tesalónica con el evangelio que había recibido de Pablo?
La iglesia de Tesalónica recibió el evangelio y lo compartió, y es un ejemplo. Dios todavía quiere que su iglesia actúe así.
Se reciben muchas bendiciones cuando cada feligrés actúa en una acción evangelizadora planificada. Dos áreas son importantes: el incentivo y la res-ponsabilidad; y, al trabajar en equipo, debemos considerar estas áreas con se-riedad. La falta de incentivo ha sido la muerte de muchos ministerios laicos valiosos. Las personas pueden poseer talentos y dones especiales, y deben tra-bajar hacia metas comunes, con estrategias corporativas. Del mismo modo, la dinámica del grupo estimula la responsabilidad de repasar y evaluar lo hecho, y no juzgar a otros.
¿Cómo podrías trabajar mejor con los miembros de la iglesia para alcanzar a otros? ¿Por qué es tan fácil volverse complaciente y somnoliento?
Lección 2 // Miércoles 11 de abril
TRABAJAR JUNTOS, CON DIOS
Ayer notamos la importancia de trabajar juntos en la evangelización. De-bemos comprender que trabajamos juntos para alcanzar un objetivo divino. Por lo tanto, cuando una iglesia considera planes de testificación y evangelización, los miembros deben sentir que están trabajando juntos y con Dios, quien mo-tiva, da poder y provee el crecimiento.
Lee Hechos 2:47 y 1 Corintios 3:5 al 9. ¿Cuál es el resultado de la in-fluencia de Dios en la iglesia al compartir el evangelio?
Lee 2 Pedro 3:9 y Tito 2:11. ¿Qué motiva y da poder a los creyentes para trabajar juntos con Dios?
Las Escrituras abundan en evidencias del amor de Dios por los seres hu-manos. Por eso, no sorprende que Dios haya tomado la iniciativa en la salvación de la humanidad. En verdad, la cruz provee todas las pruebas que necesitemos con respecto a cuánto nos ama Dios y desea que estemos en su Reino eterno. De hecho, el Señor nos ha bendecido por medio de su gracia maravillosa, como se revela por medio de la cruz, y esto crea en nosotros el deseo de compartir lo que hemos recibido gratuitamente (ver Mat. 10:8).
Aunque a veces los discípulos trataron de trabajar solos (ver Mat. 17:14-21), mayormente trabajaron juntos lo humano y lo divino.
Jesús llamó a los primeros discípulos y les prometió hacerlos pescadores de hombres; y, por medio del ministerio de ellos, muchos otros llegaron a ser creyentes. Sin embargo, había otro aspecto divino que necesitarían después de que Jesús regresara al cielo. Ese era el Espíritu Santo, que daría poder a la iglesia primitiva en su misión de testificación y de evangelización.
Quienes hoy participan en la evangelización también son colaboradores de Dios para la salvación de otros. Debemos orar para que el Espíritu Santo nos enseñe a presentar el amor de Dios de una manera que alcance los corazones de aquellos que necesitan un Salvador. Necesitamos percibir que no podemos hacer nada sin el Señor, y que solo por una actitud de fe, humildad y disposición a morir al yo y a servir a otros podemos ser testigos más efectivos.
// Lección 2 Jueves 12 de abril
INFORMAR A LA IGLESIA
Ya notamos algunos aspectos importantes de la obra de un creyente para Dios. Ahora tocaremos el tema de los “informes” (veremos esto con más deta-lles en la lección 12). Informar a la iglesia sobre las actividades de testificación y de evangelización produce un clima de ánimo y bendición. Los que informan pueden recibir el estímulo de la feligresía, y esta es bendecida al ver lo que Dios está logrando por medio de su pueblo.
Lee Hechos 14:27 y 15:4. ¿Por qué crees que se trajeron informes a la iglesia?
El contexto de estos versículos revela que los informes fueron llevados a la iglesia después de un tiempo prolongado de evangelización transcultural. Estas sesiones de informes muestran el interés de la iglesia en la difusión del evan-gelio y el apoyo que le daban.
El libro de los Hechos es un informe de las actividades misioneras de la iglesia primitiva, y está lleno de lecciones para la iglesia actual. Una es la im-portancia de informar; ¿qué sería Hechos si se eliminaran los informes de las actividades evangelizadoras?
Lee Marcos 6:30. ¿Por qué crees que los discípulos dieron a Jesús in-formes de lo que habían hecho?
Aunque hay testificación personal y evangelización que suceden espontá-neamente, también es cierto que la iglesia debe tener un enfoque planificado e intencional. Trabajar dentro de la estrategia o de los planes generales de la iglesia ayuda a mantener el foco y la progresión lógica de las actividades, y provee oportunidades para informar y evaluar. Informar no es solo enumerar las cosas que hicimos. Por medio de los informes, la iglesia y los que testifican pueden ser colaboradores con el Señor.
Algunas personas vacilan en entregar informes porque se cuestionan si eso no es una forma de jactarse por los logros humanos; pero, por medio de in-formes fieles, Dios es glorificado y su iglesia se fortalece en la fe. Los primeros cristianos glorificaron a Dios cuando oían los informes misioneros de Pablo (ver Hech. 21:19, 20).
Si tuvieras que informar a la iglesia de tus esfuerzos evangelizadores más re-cientes, ¿qué dirías? ¿Qué dice esto acerca de ti mismo y de lo que tal vez necesitarías cambiar?
Lección 2 // Viernes 13 de abril
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Elegir un ministerio en el que participar. La semana pasada fuiste estimulado a considerar todas las áreas de testifi-cación y de evangelización de la vida de la iglesia en las que te gustaría involu-crarte o en las que participarías si te lo pidieran. El desafío de esta semana es elegir una actividad evangelizadora e involucrarte en ella. Las siguientes son áreas clave para concentrarte en esta tarea.1. Repasa la lista de actividades evangelizadoras en las que podrías tal vez involucrarte. Acorta tu lista a dos o tres áreas de ministerio, considerando en cuáles sientes que tus talentos servirán y en cuáles sientes que Dios te está lla-mando.
2. Reduce aún más tu lista, considerando cuánto tiempo podrás dedicar regularmente cada semana a cada ministerio. También considera que te com-prometes a un ministerio que continuará doce meses, de modo que puedas avanzar por las etapas de planificación, puesta en práctica y evaluación.
3. Elige un ministerio, e informa a tu pastor y al director de Ministerio Per-sonal acerca de tus deseos de participar en tu área preferida. Solicita una reunión con ellos para compartir tus ideas y tus sueños. Pregunta cuáles son los planes que ellos tienen para la evangelización en la iglesia y decide cómo puedes involucrarte en ellos o dónde tu ministerio preferido puede comple-mentar los planes que la iglesia ya tiene.
4. Humildemente pide a tu pastor y al director de Ministerio Personal que compartan lo que ellos piensan acerca de cuán apropiado eres para el minis-terio que elegiste. Ellos querrán que tengas éxito en el área de testificación y evangelización que hayas elegido; por lo tanto, el consejo de ellos será muy valioso.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. ¿Cómo se relaciona la siguiente cita con la verdad bíblica del sacerdocio de todos los creyentes? ¿De qué modo apoya la necesidad de que cada miembro trabaje junto con los demás? “La obra de Dios en esta Tierra no podrá nunca terminarse antes de que los hombres y las mujeres abarcados por el total de miembros de nuestra iglesia se unan a la obra, y aúnen sus esfuerzos con los de los pastores y los dirigentes de las iglesias” (OE 365).
2. Como clase, analicen qué estrategias podría usar tu iglesia para ayudar a cada uno de los feligreses a comprender que son importantes para la testi-ficación y la evangelización. ¿Cómo pueden trabajar mejor hacia la máxima participación de los miembros?
Lección 3: Para el 21 de abril de 2012
DONES ESPIRITUALES PARA
EVANGELIZAR Y TESTIFICAR
Sábado 14 de abril
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Pedro 4:10; Juan 16:8, 13; 1 Corintios 12:28-31; Hechos 2:40-47; 13:4, 5.
PARA MEMORIZAR:
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evange-listas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efe. 4:11, 12).
PENSAMIENTO CLAVE: Los dones espirituales son atributos especiales dados a cada miembro con el fin de ser usados para la gloria de Dios y para la salvación de almas.
COMO IGLESIA HEMOS ENFATIZADO, correctamente, el don espiritual de profecía,
pero no siempre hemos enfatizado la importancia de otros dones espirituales para el ministerio. No obstante, es importante que lo hagamos. Es una doc-trina bíblica clara; por ello, como iglesia, necesitamos tomar estos dones con seriedad, para que los miembros puedan llegar a estar cómodos al recibir y ejercer estos dones.
Es desafortunado que muchos feligreses no aprovechen los dones que han recibido. Hay muchas razones para esta falta. A veces la falta es de los miem-bros mismos. Otras veces se podría estimular más a los miemmiem-bros a descubrir sus dones, y luego usarlos en el ministerio y el trabajo por otros, bajo la direc-ción del Espíritu Santo. ¡Qué desperdicio es tener un don y nunca usarlo para lo que debería usarse!
Lección 3 // Domingo 15 de abril
CREYENTES DOTADOS
Si les preguntaras a los miembros de tu iglesia si tienen algún don espiritual que la Biblia enumera, muchos de ellos tendrían que pensar mucho antes de llegar a una conclusión, aun cuando probablemente ya han estado ejerciendo algún don espiritual mencionado en la Biblia y no lo han reconocido como tal. Otras personas que no han descubierto su don tienen un ministerio específico en áreas en las cuales se sintieron llamadas, y su iglesia los ha apoyado. Muy a menudo un seminario para descubrir los dones espirituales confirma los dones que ya se manifestaron en un ministerio. Por lo tanto, claramente es posible que haya gente que ejerce un don espiritual bajo la dirección del Espíritu Santo sin haberlo descubierto formalmente. Hay otros que encuentran difícil participar en alguna actividad de la iglesia porque consideran no tener algún don particular. Es importante estimularlos a descubrir que tienen un don y procurar que tra-bajen en el área en la que lo tienen.
Lee 1 Pedro 4:10. ¿Qué dice aquí acerca de que todos los que se han comprometido con el Señor tienen algún don?
Ya hemos visto que cada creyente tiene un ministerio, de modo que Dios nos equipará para usarlo. Por lo tanto, todos los que aceptan la gran comisión evangélica como un mandato evangelizador personal de Dios serán equipados por el Espíritu para participar en ella. Con respecto a la obra de salvar almas, Dios sabe lo que se necesita, en qué lugar y en qué momento.
Lee 1 Corintios 12:11. El otorgar dones espirituales a los creyentes es parte de la obra del Espíritu Santo con el fin de equipar a los santos para toda buena obra (ver Efe. 2:10). El Espíritu Santo no solo distribuye los dones espirituales a los creyentes, sino también, como revela Hechos 1:8, nos da poder para usarlos.
Los pasajes bíblicos en los que se enumeran los dones espirituales no son idénticos. Esto sugiere que estas listas no son completas; es decir, puede haber otros dones que podrían añadirse a las listas.
Piensa acerca de la palabra don o dones. ¿Qué implica la palabra? ¿Qué te dice acerca de tu responsabilidad de usar lo que se te ha dado gratuitamente para
// Lección 3 Lunes 16 de abril
EL ESPÍRITU Y SUS DONES
Hasta cierto punto, los dones espirituales de una persona definen su lugar en la iglesia local; es decir, están donde el Señor quiere que actúe en el cuerpo. ¿Te pidieron alguna vez participar en un área en la cual no tenías ningún in-terés? ¿Conoces a personas que aceptaron cargos solo para renunciar después de un tiempo, porque sentían que no eran para ese trabajo? Es probable que la gente a la que le pidieron hacer una tarea haya intentado realizarla, pero estaba en un ministerio para el que no tenía dones para hacerlo. Aunque esto sucede, no tiene que ser la regla.
Lee Hechos 13:1 al 3. ¿Qué sucedió allí, y qué nos indica acerca de la importancia de ser llamados a un ministerio?
Es importante notar que el Espíritu Santo es quien nos llama a ministrar para Dios. Bernabé y Saulo fueron llamados y equipados por el mismo Espíritu. El versículo 2 revela que Bernabé y Saulo ya estaban involucrados en ministrar para el Señor antes de que fueran llamados a un ministerio específico, mientras que Simeón y Manaén no fueron llamados en ese momento.
Jesús prometió que el Espíritu Santo vendría para ser nuestro Ayudador. Parte de la obra del Espíritu es equiparnos para difundir el evangelio. Por eso, si él nos da dones para evangelizar, ciertamente estos son importantes, y nece-sitamos ejercerlos.
¿Qué nos revelan los siguientes versículos acerca de la interacción del Espíritu con nosotros? Juan 16:8, 13; Hechos 13:4; Rom. 8:11; Hech. 1:8.
Al comprender por qué el Espíritu otorga dones espirituales, vemos cuán vitales son para la salvación de los perdidos que necesitan a Cristo. Por medio de este llamado, cada creyente está involucrado, de diversas formas, en la obra de esparcir el evangelio.
A veces podemos decir que algunos dones son más importantes o espe-ciales pero, en realidad, todos los dones son vitales para la misión de la iglesia. A veces ponemos sobre un pedestal a un evangelista, a un predicador o a un maestro lleno de dones, pero aquellos que tienen dones que alimentan y hacen discípulos son igualmente vitales.
Lección 3 // Martes 17 de abril
DESCUBRIR NUESTROS DONES
Es fácil descubrir los dones de otros. Podrás reconocer rápidamente las áreas para las cuales el pastor y otros dirigentes clave tienen dones en tu iglesia. Debes observar qué están haciendo y notar cómo la gente responde a su minis-terio. Sin embargo, otra cosa es considerar cuáles son tus dones.
El proceso de descubrir los dones espirituales de una persona se ha pre-sentado a veces en forma simplista: llena un formulario, aplica una fórmula, y se descubre tu don. Muchos feligreses intentaron descubrir sus dones por este medio, pero se chasquearon cuando su iglesia no los puso en los lugares donde podían ejercerlos.
Asistir a un seminario de dones espirituales es tal vez lo más sencillo para comenzar a descubrir tus dones. Pero es sabio considerar que el seminario es solo el comienzo de la búsqueda.
Lee 1 Corintios 12:28 al 31. ¿Qué nos está enseñando Pablo aquí acer-ca de los dones espirituales?
Estos versículos no nos dicen que debemos desear uno o dos dones consi-derados los mejores. Aquí Pablo muestra que los dones espirituales son distri-buidos de acuerdo con las necesidades que tiene una iglesia en algún lugar y momento. Por eso, los mejores dones serán los que darán poder a los miembros de la iglesia local.
Al considerar tus posibles dones, no subestimes lo que otros miembros de la iglesia dicen. Cuando una comisión de nombramientos busca elegir a los lí-deres y los equipos de apoyo para el siguiente año eclesiástico, procuran hallar personas que ya han demostrado interés y capacidad en ciertos ministerios. Aun cuando la comisión no esté considerando intencionalmente los dones es-pirituales, busca personas que tengan dones en áreas específicas.
Cuando alguien cree que tú podrías ser realmente efectivo en cierto cargo, puede ser que se estén confirmando tus dones. Sería sabio escuchar y orar sobre ello.
Los resultados de un seminario de dones espirituales, unidos al apoyo de otros creyentes y a los resultados de un período de prueba en un ministerio específico, serían una indicación clara de que el Señor te ha llamado y te ha dado dones para esto.
// Lección 3 Miércoles 18 de abril
OTROS DONES
Al pensar en los dones espirituales, solemos concentrarnos en los dones del evangelismo, la predicación y la enseñanza. No todos los dones son clara-mente evangelizadores pero, si se usan dentro de la iglesia, contribuirán a la misión evangelizadora de esta.
Lee Hechos 6:1 al 4. Estas personas recibieron responsabilidades si-milares a las de los diáconos de hoy. ¿Por qué los discípulos creyeron que no debían hacer esa obra? ¿Cómo hemos de entender el principio que se revela aquí?
Los diáconos elegidos contribuían al programa misionero al liberar a los discípulos para que dedicaran todo su tiempo a predicar. Aunque podríamos considerar que las acciones de los diáconos no eran dones de primera línea, produjeron un impacto evangelizador, porque al distribuir la ayuda para las viudas hacían que la gente estuviera más dispuesta a escuchar las predica-ciones. Solamente Dios sabe el bien que ellos hicieron con sus tareas.
Una iglesia funciona si tiene líderes en las áreas de organización, finanzas, y otras. Quienes sirven en estas áreas deben sentir que son parte de un equipo y que su contribución es esencial para el impulso misional de la iglesia.
Lee Hechos 2:40 al 47. ¿Qué dones espirituales se manifestaron aquí, y cuál fue el resultado, no solo en la testificación sino también en el disci-pulado? ¿Qué lecciones importantes hay para nosotros hoy?
La palabra añadía, en Hechos 2:47, significa incorporarlos a una sociedad. Aunque los nuevos conversos eran añadidos a la iglesia, también ingresaban al compañerismo y eran atendidos. Podemos concluir que entre ellos había dones espirituales en las áreas de administración, liderazgo, hospitalidad, mi-nisterio pastoral y servicio. Este es un ejemplo del ejercicio de dones espiri-tuales individuales para beneficio de la iglesia entera al apoyar el ministerio evangelizador de otros.
Piensa en tu propio ministerio en la iglesia. ¿Dónde se incorpora a la misión de la iglesia como un todo?
Lección 3 // Jueves 19 de abril
LOS DONES Y LA RESPONSABILIDAD CRISTIANA
No descubrimos los dones espirituales solo para satisfacer nuestra curio-sidad, sino para saber lo que el Señor quiere que hagamos y conocer nuestro lugar en el cuerpo de la iglesia. Es una gran responsabilidad cumplir aquello para lo cual el Señor nos ha equipado.
Compara Romanos 12:4; 1 Corintios 12:12; y Efesios 4:16. ¿Qué nos enseñan acerca de los dones espirituales y el cuerpo?
Los tres capítulos enumeran los dones espirituales en el contexto del cuerpo de la iglesia. Esto muestra que, aunque una persona pueda involucrarse en la testificación o en la evangelización, como sucedió con Felipe (Hech. 8), cada uno tiene la responsabilidad de ejercer sus dones por medio de la iglesia.
Vimos que lo que haga la iglesia debe hacerse bajo la autoridad y la direc-ción del Espíritu Santo. Debemos buscar la voluntad de Dios y obrar en armonía con lo que el Espíritu nos revele. No debemos caer en la trampa de hacer planes y luego pedir la aprobación divina, o decir: “¿Qué puede hacer nuestra iglesia para Dios?” Mejor es descubrir lo que Dios está haciendo y participar en ello.
¿De qué modo el Espíritu Santo dirigió a los discípulos según Mateo 10:19 y 20; y Hechos 13:4 y 5; y 16:6 y 7?
Los discípulos permitieron que el Espíritu Santo los dirigiera. Algunas veces trataron de entrar en otros campos, y el Espíritu lo impidió. Pablo recibió una visión en la que el Espíritu Santo lo instruyó sobre dónde debía trabajar (ver Hech. 16:9, 10).
Los dones espirituales deben usarse responsablemente, y la mejor manera de hacerlo es que quien recibe un don mantenga una comunicación abierta con el Espíritu. Tenemos la responsabilidad de mantener la unidad de la iglesia. Si somos guiados por el Espíritu, habrá unidad, porque el Espíritu dirige a la iglesia, y a los individuos dentro de ella.
Cuando nos comprometemos con el servicio de Cristo, sucederán grandes cosas al derramarse el Espíritu Santo sobre nosotros, pero la clave es que, como individuos y como iglesia, estemos listos para recibir lo que el Espíritu nos da.
// Lección 3 Viernes 20 de abril
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Descubre (u organiza) oportunidades locales de adiestramiento.Si has decidido colaborar en un área de testificación y evangelización, y lo has conversado con el pastor y los dirigentes de acción misionera, es tiempo de considerar tu preparación para la tarea. Querrás tener la mejor oportunidad po-sible de influir sobre las personas en favor de Jesús; por eso, el adiestramiento es importante. Recuerda: trabajar como un equipo en vez de trabajar solo ase-gurará el estímulo, el apoyo y el éxito. Las siguientes son áreas clave para enfo-carse esta semana.
1. En consulta con tu pastor y el director de Ministerio Personal, analiza si hay algún evento o algún proceso de adiestramiento que puedas aprovechar. Todo el adiestramiento no necesita ocurrir en la iglesia local. Explora las posibi-lidades de asistir a una reunión regional de entrenamiento, o a algún seminario local de adiestramiento.
2. Otra opción de adiestramiento es solicitar a tu pastor, o a otro líder, que proporcione adiestramiento local en cuanto a testificación y evangelización. Si los costos son prohibitivos y hay solo pocas personas que desean ese mismo entrenamiento, ¿por qué no avisar en las otras iglesias de la región, y realizar un evento de preparación con base en tu iglesia?
3. Mientras estás en el adiestramiento para el área de tu elección, considera los recursos disponibles. Conocer estos recursos, y cómo usarlos, forma una parte importante de la preparación para tu ministerio.
4. Vital para tu ministerio de evangelización es la preparación espiritual per-sonal. Te darás cuenta de tus necesidades espirituales al comenzar a servir a Dios. Cuando solicites y recibas una mayor infusión del Espíritu Santo, recibirás poder para un servicio mayor. Ora para que el Espíritu Santo te dirija y use.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. “Dios puso en la iglesia diferentes dones. Estos son preciosos en sus de-bidos lugares, y todos pueden desempeñar una parte en la obra de preparar a un pueblo para la pronta venida de Cristo” (OE 496). Si se enfatizan los dones espiri-tuales en tu iglesia local, ¿qué puedes hacer para aumentar el perfil de los dones? 2. “Todos los hombres no reciben los mismos dones, pero se promete algún don del Espíritu a cada siervo del Maestro” (PVGM 263). ¿Cómo podemos esti-mular a los feligreses a descubrir, desarrollar y usar sus dones espirituales? ¿Por qué es importante que hagamos esto?
Lección 4: Para el 28 de abril de 2012
LA EVANGELIZACIÓN Y LA
TESTI-FICACIÓN COMO
ESTILO DE VIDA
Sábado 21 de abril
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 2 Corintios 3:2, 3; Mateo 8:36-38; 1 Corintios 9:20-22; Marcos 5:1-19; Juan 17:11-19.
PARA MEMORIZAR:
“Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía” (Hech. 9:36).
PENSAMIENTO CLAVE: Lo reconozcamos o no, todos los creyentes pre-dican un mensaje por medio del ejemplo de sus vidas.
SE HA DICHO QUE EL CRISTIANISMO no es solo la adhesión a un conjunto de
creencias; también es una manera de vivir. Después de todo, lo que creemos impactará en nuestras elecciones y en la vida que tengamos.
También los que pretenden ser cristianos son ávidamente observados por otros que miran para ver si sus vidas se corresponden con las creencias que profesan. Aun si no es nuestra intención, los que nos observan aprenden de nosotros. Por eso, la pregunta importante no es: “¿Estamos influyendo en otras personas y les estamos transmitiendo cosas a ellos?”, sino más bien: “¿Cómo estamos influyendo sobre otros, y qué les transmitimos?”
Aunque deberíamos recordar la importancia de nuestra influencia involun-taria sobre otros, también debemos ayudar a la gente a establecer una conexión entre la fe y el estilo de vida. Esta semana estudiaremos de qué manera el estilo de vida del cristiano puede demostrar la relevancia de la fe en la vida diaria.
// Lección 4 Domingo 22 de abril
SERMONES SILENCIOSOS
¿Cómo habrías reconocido a los seguidores de Jesús en el siglo I? Podrías reconocer a los sacerdotes y a los fariseos por la forma en que se vestían. Del mismo modo, reconocerías a los pescadores, a un agricultor o a un soldado romano por sus ropas. Pero ¿cómo reconocerías a un cristiano?
Lee Juan 13:35. De acuerdo con Jesús, ¿de qué manera especial se identifican sus seguidores? ¿Qué significa eso en términos prácticos?
Jesús dijo que si nos amamos unos a otros los demás sabrán que somos sus discípulos. ¿Cómo lo sabrán? Porque el amor en acción los convencerá. El amor que tenemos por Jesús y por los demás creyentes determinará cómo res-pondemos a la voluntad de Dios y cómo nos tratamos mutuamente. Además, el amor y la preocupación que tenemos por los que están fuera del redil de Dios determinará cómo los tratamos a ellos. Este es el sermón que ellos verán, y que habla más alto que cualquier cosa que digamos. Muchos padres han notado que, muy temprano en la vida, sus hijos desarrollan un “detector de hipocresía” interno, y que se sintoniza mejor a medida que crecen. Por lo tanto, debemos recordar que muchas de las personas con las que nos asociamos, y a quienes testificamos, también tienen esta habilidad muy desarrollada, y reconocen la diferencia entre una experiencia espiritual genuina y una mera profesión de espiritualidad.
Lee 2 Corintios 3:2 y 3. ¿De qué manera Dios quiere usar a su pueblo para influir sobre las vidas de otros?
No debemos subestimar nuestra influencia intencional, así como la invo-luntaria, sobre quienes nos rodean. La vida del cristiano ha de ser como una carta enviada por Jesucristo al mundo. Con un corazón renovado por la gracia divina, esta carta demostrará el poder del evangelio para transformar vidas y testificará por el Señor.
¿Cómo te han afectado aquellos cuyas acciones concuerdan con su profesión, o aquellos cuyas acciones no concuerdan con su profesión? ¿Cómo puedes recordar siempre que tus acciones influirán sobre otros en un sentido o en otro?
Lección 4 // Lunes 23 de abril
TUVIERON COMPASIÓN DE LA GENTE
Cada día nos cruzamos en la calle con personas que no conocemos, nos sentamos cerca en los restaurantes y esperamos junto a ellas en las filas. A veces reconocemos su presencia con una leve inclinación de la cabeza. Aunque no podremos entrar en contacto personal con cada uno que vemos a diario, Dios desea que todos ellos lo acepten en sus vidas.
Lee Mateo 9:36 al 38. Los sentimientos que expresó Jesús no se limita-ban solo a un contexto específico y singular. ¿Qué estaba queriendo decir Jesús, y cómo se aplica eso a tu área inmediata?
La multitud que Jesús veía estaba angustiada y deprimida. Los guardianes que Dios había puesto a cargo de su bienestar espiritual habían descuidado su deber. En consecuencia, la gente estaba dispersa y descorazonada. Jesús tuvo compasión de ella, pues sabía que necesitaba un pastor espiritual.
Entre quienes nos rodean, muchos están comprometidos con Jesucristo. Pero, muchos más necesitan con desesperación al Buen Pastor y deben ser al-canzados para Cristo.
Jesús, los discípulos y algunos seguidores se ocuparon en la siega del evan-gelio; pero, a medida que la cosecha crecía, se necesitaban más segadores. La invitación de Jesús a orar para que haya más obreros probablemente tenía la intención de conseguir que algunos seguidores se consideraran llamados a la siega; Dios comprende la necesidad de más obreros, y los suministrará.
La mayoría de las iglesias está rodeada por un campo tan grande para cosechar que no es práctico dejar la siega a unos pocos miembros. Cuando tengamos compasión por la gente que vive alrededor de nuestras iglesias, sen-tiremos la necesidad de orar para que el Señor envíe obreros y tal vez veamos que nosotros tenemos potencial como sembradores y segadores.
Al concentrarnos en alcanzar a otros, es importante que repasemos nuestro potencial local de sembradores y segadores. Estas personas locales, muchas de las cuales ya están buscando a Dios, serán impactadas para el bien por la compasión que les mostremos.
Analiza qué significa compasión. ¿Cómo puedes aprender de tu propio
// Lección 4 Martes 24 de abril
CAMINAR EN SUS SANDALIAS
Es importante que, en vez de proveer lo que nosotros pensamos que la gente necesita, aprendamos a ver lo que ellos ven como prioridades. ¿Acerca de qué están preocupados? ¿Cuáles son sus problemas? ¿Qué creen que necesitan?
Lee 1 Corintios 9:20 al 22. ¿Qué nos indica este enfoque de Pablo, de identificarse con las necesidades y las preocupaciones de diferentes personas? ¿Qué podemos aprender y aplicar para alcanzar a quienes nos rodean? (Ver también Hech. 4:15.)
Sin transigir en asuntos de principios, Pablo estaba dispuesto a ir a cual-quier parte y hacer cualcual-quier cosa para estar en mejor situación de convencer a la gente acerca del evangelio. Es decir, él estaba dispuesto a caminar en las sandalias de la gente para comprenderla y decidir el mejor modo de alcanzarla.
A menudo tratamos de proveer a la gente lo que nosotros pensamos que necesita. Pero, deberíamos primero tratar de comprender lo que ellos ven como sus necesidades. Caminar en los zapatos de otros significa que intentamos en-tender su vida, con sus complejidades y problemas desde la perspectiva de ellos, comprender sus dolores y sus gozos. En otras palabras, es ir adonde ellos están.
Y justo eso es lo que Jesús hizo. Se identificó con los que él había venido a salvar. Él puede comprender nuestras luchas y dolores porque él experimentó lo mismo. Tuvo grandes chascos, soportó acusaciones falsas, rechazo y un cas-tigo injusto. Él era “Dios con nosotros” en el sentido más pleno.
Además, como conoce nuestras experiencias, puede encontrar a las per-sonas donde están. Al leer los evangelios descubrimos que Jesús no tuvo solo un método de evangelización. Alcanzó a la gente en el contexto de su vida. A la mujer en el pozo de Jacob le habló del agua viva. A los agricultores les contó his-torias acerca de la siembra, la cosecha y el tiempo. A los pescadores les habló acerca de peces, redes y tormentas. Jesús presentaba grandes verdades espiri-tuales al identificarse con los problemas normales de la vida diaria, y quienes lo escuchaban aprendían de la necesidad de sembrar las semillas del evangelio. Muchos de ellos hasta llegaron a ser pescadores de hombres.
Lección 4 // Miércoles 25 de abril
UN ESTILO DE VIDA HOSPITALARIO
Hay un dicho que se repite cuando hablamos de alcanzar personas para Cristo. Dice: “La gente no se interesa por cuánto sabemos hasta que sabe cuánto nos interesamos en ella”. El punto es que podemos enseñar y predicar todo lo que queramos, pero si la gente no se siente comprendida, amada ni aceptada, nuestro testimonio será muy limitado, no importa cuán elocuente sea nuestra predicación o cuán razonable sea nuestra enseñanza.
Esto nos lleva a la sencilla idea de la hospitalidad. Esta incluye las áreas de aceptación, bienvenida, cuidado, generosidad, bondad y amistad. Estas cuali-dades tienen que ver con la manera en que Dios quiere que los cristianos se relacionen mutuamente y con los que procuran alcanzar para el Señor.
Lee la historia del hombre poseído por demonios en Marcos 5:1 al 19. ¿Qué le dijo Jesús a este hombre, que ilustra el principio de que los amigos son más receptivos a nuestro testimonio del evangelio? ¿Cómo po-demos aprender a aplicar este principio a nuestra propia tarea misional?
Jesús podría haber dicho a este hombre que volviera a su pueblo y les con-tara a todos su experiencia de curación. Pero el Señor le ordenó específica-mente que buscara a sus amigos, lo que subraya la verdad de que aquellos con quienes ya tenemos una relación son los más receptivos a las buenas nuevas del amor, la gracia y la liberación que nos da Jesús. Esos amigos compartirán luego las noticias con sus otros amigos, y así el mensaje del evangelio se extiende.
Es importante, en este proceso, que tengamos amigos fuera de nuestro círculo de creyentes. Como muchos trabajan afuera, naturalmente tendrán muchas per-sonas conocidas, pero no todos son amigos cercanos. Sin embargo, los conocidos pueden llegar a ser amigos por medio de lo que se ha llamado la evangelización de la hospitalidad. En otras palabras, la evangelización de la hospitalidad es la forma en que vivimos. (Ver también Luc. 14:12-14.)
¿De qué modo podrías ser más hospitalario con los que te rodean? ¿Cómo pue-des estar más dispuesto a dar de ti a fin de atender las necesidapue-des de quienes
// Lección 4 Jueves 26 de abril
AMPLÍA TU CÍRCULO DE AMISTAD
Ocasionalmente, un alma que busca la verdad puede acercarse a un cris-tiano y preguntarle: “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Los creyentes deben buscar a las ovejas perdidas. Algunos sugieren que la iglesia actúa como una fortaleza desde la cual unas pocas personas salen a buscar conversos que son amonestados a no acercarse mucho al mundo del cual acaban de ser salvados. Si esto es cierto, o solo una percepción, no es el punto. Lo cierto es que muchos adventistas tienen pocas o ninguna relación significativa fuera de la congrega-ción. Aunque debemos evitar influencias no santas, hay cierto grado de aisla-miento que no permite alcanzar a las personas con el mensaje del evangelio.
Examina Juan 17:11 al 19. ¿Qué revelan estos versículos acerca del lugar del cristiano en el mundo? Ver también Colosenses 4:2 al 6.
De estos versículos, podemos enumerar las siguientes verdades acerca de los discípulos de Jesús y su relación con el mundo:
Están en el mundo (vers. 11). No son del mundo (vers. 14, 16).
No han de ser sacados todavía del mundo (vers. 15). Jesús los envió al mundo (vers. 18).
Todos hemos nacido en este mundo y, mientras estemos aquí, Dios tiene una obra para que hagamos en él. Así como a sus primeros discípulos, Jesús nos ha enviado al mundo para presentar a toda la humanidad la promesa de salvación que él ofrece.
El desafío, para cada uno, es el de ampliar nuestro campo misionero per-sonal. Esto puede significar ajustar nuestro estilo de vida a fin de relacionarnos con más personas que no conocen a Jesús como su Salvador. Esto no signi-fica que debemos transigir en los principios, las convicciones, los valores, sino buscar oportunidades donde podamos interactuar con otros de manera que les permitamos llegar a ser amigos y, como resultado, seamos canales de la verdad de Dios.
A menudo invitamos a las personas a que vengan. Pero Jesús nos dijo que vayamos a ellos. De este modo, necesitamos preguntarnos si nos hemos retirado demasiado del mundo, y hemos perdido algunas oportunidades evangelizadoras.
Mírate a ti mismo: ¿tiendes a aislarte mucho del mundo? ¿O estás demasiado cómodo en el mundo? ¿Cómo puedes aprender a estar en el mundo (y así tes-tificar a otros) y, sin embargo, no “ser de él”?
Lección 4 // Viernes 27 de abril
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Descubre dónde cabe tu ministerio en los planes generales de tu iglesia.Mientras que la mayoría de los departamentos de las iglesias locales tienen programas bien organizados y están bien ocupados, existe la posibilidad de que quienes están involucrados en esos departamentos puedan no saber mucho acerca de lo que sucede en otras áreas de la vida de la iglesia. Además, puede no haber un plan evangelizador general de la iglesia, por el cual cada departamento puede no conocer cómo contribuir a él. Para animar, apoyar y hacer una evaluación efectiva, es mejor que tu ministerio evangelizador y de testificación sea una parte de la estrategia general de la iglesia. Para lograr esto, las siguientes sugerencias son importantes:
1. Reúnete con tu pastor, los ancianos o los líderes de evangelización, para conocer y entender las metas de evangelización y testificación que tiene la iglesia, y qué estrategias se están siguiendo para alcanzar estos blancos. Re-cuerda, estás tratando de descubrir dónde caben tus actividades misioneras en el plan general de la iglesia, para ayudar a alcanzar sus metas.
2. Puedes descubrir que, aunque hay mucha actividad evangelizadora en tu iglesia, no hay metas o estrategias documentadas. Si ese es el caso, solicita una reunión con el pastor, los ancianos o los líderes de acción misionera, y pregúntales cuáles son sus metas para la evangelización. Toma notas durante la conversación. Estás construyendo un cuadro de tu visión de liderazgo evan-gelizador que ayudará a sugerir metas y medios de alcanzar a otros.
3. En esta etapa, puedes decidir unirte a un ministerio evangelizador ya es-tablecido. Sin embargo, si el ministerio que elegiste es un área nueva de evange-lización o de testificación, necesitarás reunir a un pequeño grupo de personas que compartan tu visión. Documenta tus blancos y las estrategias que usarás para alcanzar esas metas.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. “Demasiado a menudo la influencia del sermón predicado desde el púl-pito queda neutralizada por la que se desprende de las vidas de personas que se dicen defensoras de la verdad” (JT 3:290).¿Qué clase de testimonio revela tu vida a diferencia de tus palabras o profesión?
2. Piensa acerca de tu iglesia como un todo. ¿Cuán integrada se encuentra en la comunidad? Si tu iglesia desapareciera mañana, ¿ se notaría alguna diferencia?
Lección 5: Para el 5 de mayo de 2012
EVANGELIZACIÓN Y
TESTIFI-CACIÓN
SECUENCIALES
Sábado 28 de abril
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 25:35-40; 1 Corintios 3:1-3; 1 Pedro 2:2; Juan 6:54-66; Lucas 8:4-15.
PARA MEMORIZAR:
“Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía” (1 Cor. 3:2).
PENSAMIENTO CLAVE: En toda evangelización y testificación, es im-portante que primero presentemos la verdad sencilla del evangelio.
LA EVANGELIZACIÓN SECUENCIAL es una estrategia basada en el entendimiento
de que la gente pasará de un programa eclesiástico a otro cuando los programas sigan un orden apropiado. Sin embargo, esto tiene que hacerse correctamente o hará más daño que bien.
El texto arriba citado muestra cómo entendió Pablo el hecho de que po-demos arruinar algo si lo hacemos en exceso. Popo-demos entregar material tan complejo, y en el orden equivocado, que quien lo reciba se ahogue por el vo-lumen, no capte lo profundo de su significado, o vacile en aplicar personal-mente lo que aprendió. La dieta de un bebé comienza con leche y gradualpersonal-mente pasa a incluir alimentos sólidos; así, los bebés en Cristo deben recibir alimento espiritual que puedan asimilar al desarrollar su comprensión espiritual.
Esta semana exploraremos cómo las estrategias y los programas de evange-lización y de testificación se combinan y se apoyan mutuamente durante todo el año de evangelización secuencial de la iglesia.