R E C O R R I D O S I N V I S I B L E S
Juliana Toro Suárez
E L M A P A Y E L R E C O R R I D O
Una pasión por el mapa, una fascinación por la forma en la que este reúne historias y viajes, pero a la vez, un interés por el valor objetual y la precisión en su expresión gráfica. Es sorpren-dente la carga histórica y las anécdotas entorno a la manera en la que se logra finalizar su estructura para tratar de brindar una fiel representación del espacio. Por ejemplo, historias tan fantásticas como la del mapa de Vinland que data del año 1000, la cual es rela-tada en el libro En el mapa de Simon Garfield, en la que se cuenta cómo un mapamundi fue realizado de manera tan meticulosa que logró confundir durante años a los más expertos. Su apariencia sembró la duda sobre la veracidad de los mapas y la condición que poseen para mostrar una realidad, a veces basada en la ficción. El mapa generó una falsa historia sobre la llegada de Colón a América a partir de sus características físicas y técnicas que simularon tal veracidad. Sin embargo, tras largos años de estudio e investiga-ción, se concluyó que el mapa debió ser una falsificación realizada posterior al año 1920. El episodio de Vinland es sólo una anécdo-ta que refleja el poder que hay detrás del mapa, en el cual el ser humano ha fiado su conocimiento espacial a través de los años.
En mi caso este tipo de cartografía es un punto de par-tida que genera una inquietud sobre la manera en la que percibo la ciudad, sus elementos, formas de lectura y más puntualmen-te, la forma en que se construyen experiencias y relaciones entre el transeúnte y el espacio. La historia del mapa tiene ejemplos contemporáneos como el del libro Mapping Manhattan de Bec-ky Cooper, quien en el año 2013 tomó el croquis de Manhattan y lo repartió a distintos personajes en la calle pidiéndoles que rellenarán ese espacio basándose en las cargas de significación que adquiere la ciudad desde sus experiencias individuales. Por consiguiente, el mapa empieza a cobrar otros niveles de
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Por esta razón mi interés no solo gira entorno a la ma-nera en la que se construye visual y formalmente el mapa, sino también, en el profundo significado que se teje con el espacio gracias a diferentes experiencias que no alcanzan a ser plasma-das en la simpleza de sus líneas. Becky Cooper escribe “We start with stylized, conceptual depictions of our world (…) and slowly begin to see, and then show, the elements that maps can’t captu-re, the irreducible optical presence of the world as it really is: this leaf, this shadow, this morning, this one animal.”(1) Así se vuelve interesante partir de la idea de un mapa que captura elementos que van más allá de las calles y carreras.
Las imágenes a continuación muestran cómo el vivir en un espacio específico se vuelve un punto más relevante que el croquis mismo ya trazado del territorio y, más aún, que las idea-lizadas cartografías. Cada persona como un individuo particula pone toda su atención sobre diferentes elementos que componen la ciudad. Tanto así, que el espacio, los puntos cartográficos y las convenciones desaparecen y empiezan a dominar los modos de vida en la ciudad, al igual que la percepción individual del ser hu-mano como habitante y los detalles más insignificantes del diario vivir. Es interesante comparar las distintas percepciones de un mismo espacio. Por ejemplo, el mapa de la izquierda habla de di-ferentes barrios de Manhattan a través del miedo o seguridad que le causan a una persona específica y los enfatiza con diferentes adjetivos como “esperanza, ansiedad, preocupación y terror en-tre otros”. Por otro lado, el mapa de la derecha se define a partir de ideas sueltas, recuerdos y eventos muy precisos. Ambos casos revelan el pensamiento de un habitante particular en un mismo espacio en el que convergen distintas expresiones.
Así mismo se empieza a pensar la idea del mapa como un lienzo vacío al que el artista recurre para explorar pero, sobre todo, para acentuar otras formas de significación. Aplicando di-ferentes métodos que le otorgan el poder de mostrar lo intangi-ble. De esta manera, el mapa suscita el interés sobre la forma en que se aborda la ciudad y el espacio urbano y, así mismo, en los detalles que, para cada individuo, atesoran un significado total-mente diferente. Eric Fischer es un programador estadounidense quien ilustra la manera en que el mapa se convierte en un campo de experimentación para mostrar diferentes elementos del ser humano en la ciudad. En su serie Geotaggers World Atlas usa datos de los lugares más etiquetados en las redes socuales de di-ferentes ciudades, para plasmarlos en un mapa. Fischer dice “I think that what I am doing that appeals to people is telling them things they already know but on a larger scale”(2) El mapa en este sentido deja de ser mapa, deja de ser un plano para ubicar-se y, ubicar-se vuelve un medio para contar otro tipo de información respecto a la ciudad. “Es por tanto, un mapa anti-turístico, que invita a la dispersión y a la desorientación, a encontrar lugares alejados de los circuitos de circulación masivo. Saber perderse, decía Benjamin, es casi más importante que orientarse.”(3) *
Posteriormente, surge el interés sobre el recorrido en el espacio, sobre el andar para descubrir y ampliar la idea de la ciudad misma. Gracias a la teoría de Francesco Careri en El an-dar como práctica estética, y apoyada sobre las distintas concep-ciones a través de la historia del caminante-artista, comencé a recorrer la ciudad con el propósito de encontrar algo para poder plasmar mi experiencia individual en el plano. Careri dice que “… en todas las épocas, el andar ha producido arquitectura y paisaje, y esta práctica, casi olvidada por los propios arquitectos se ha visto reactivada por los poetas, los filósofos y los artistas, capaces de ver aquello que no existe y hacer que surja algo de ello”.(4) En este sentido, leer sobre los situacionistas y la deriva fue ab-solutamente relevante para entender otras formas de abordar el espacio y así poder visualizar lo invisible.
Los situacionistas, influenciados por el dadaísmo y el surrealismo, reinventaron la forma en que se observa la ciudad. Partieron de la idea de la deriva que, según Careri, es una cons-trucción y una experimentación de nuevos comportamientos en la vida real. Es decir, la materialización de un modo alternati-vo de habitar la ciudad.(5) Estos crean nuealternati-vos mapas, que, ante todo, rompen con la estructura clásica. Se alejan de la imagen homogeneizadora para convertirlo en un plano donde se ex-presa lo intangible de la relación entre el individuo y el espacio. Guy Debor —uno de sus fundadores— en The naked city (1957) muestra un ejemplo de cómo la cartografía forma un campo per-sonal e intrínseco a partir de quien la vive. Este hace de París una suma de islas alejadas entre sí por las tensiones afectivas. Gracias a esto, nace el término de la psicogeografía. Esta intenta demostrar la manera en que el espacio afecta las emociones y como consecuencia se crea un plano permeado por la conciencia de la persona, cuyo significado tiene un único sentido, conectado esencialmente a quién camina o deriva la ciudad.
U N E L E M E N T O N O M ÁS
Los recorridos empiezan a revelar detalles antes obvia-dos por el constante devenir y el ritmo de la ciudad, suscitando pensamientos alrededor de lo urbano y los componentes que for-man la ciudad. Así, se redescubren aspectos sutiles del diario vi-vir, que se hacen obvios e indispensables para la construcción de la ciudad como, por ejemplo, los postes y cables del alumbrado público. Deren dice sobre esto que son “Lugares que se repiten en el discurrir de la vida diaria, donde apenas prestamos aten-ción a los detalles de los acaeceres cotidianos, a los símbolos, las huellas, los rastros urbanos que forman un conjunto de signos, mensajes encriptados, invisibles retales del tejido urbano.”(6) La atención se posa sobre este elemento de caótica apariencia y grisácea dejadez; sobre la forma en que estas líneas, a veces sutiles pero también rudas cruzan el paisaje urbano, como un dibujo hecho sobre el horizonte de la ciudad. La mirada cambia y se le abre campo a un elemento que, por su misma cotidiani-dad muchas veces pasa desapercibido.
Además, surge el interés por la composición geométrica que comprenden los cables al ser vistos desde abajo en yuxtapo-sición con el cielo. Bajo esta idea se da la abstracción del plano, al que pertenecen los cables y postes del alumbrado público, tra-tando de evidenciar la manera en que estos se constituyen como una de las diferentes capas de la ciudad, que, como un tejido, se entrelazan consolidando el paisaje urbano. Se crea así una me-táfora abstracta del mapa, una imagen que visualiza no solo los cables sino que infiere los recorridos realizados para construir los planos. En este sentido es pertinente nombrar la influencia del artista japonés On Kawara. Su obra gira en torno a la demos-tración de su existencia a través del tiempo y el espacio. Usa dife-rentes elementos como postales, fechas, mapas, entre otros, para revelar su experiencia en el mundo. Su serie de mapas, en la que en diferentes días va marcando la ruta de los caminos recorridos, habla de las dimensiones temporales y espaciales desde un solo elemento de su vida, con el cual conforma una obra. Es relevante ya que, al igual que Kawara, Recorrido Invisible es una evidencia muy sutil y abstracta de los distintos recorridos realizados por Bo-gotá. Es una demostración de mi postura y un ejemplo de cómo en la vida del transeúnte el espacio se traduce a elementos específicos que prevalecen frente al resto de los componentes de la ciudad. *
Tomando este elemento común, el cual es despojado de su contexto, se construyen nuevos escenarios. Escenarios basa-dos en el día a día que rescatan un elemento urbano de la ciudad moderna. En el documental Crumb sobre Robert Crumb de Te-rry Zwigoff, el artista se refiere a esta clásica imagen de la ciudad como, “Ordinary modern streets in the real world: this is not crea-ted to be visually pleasing, it’s just accumulation of the modern in-dustrial world that people don’t even notice, they block it out”.(7) Lo que me interesa resaltar, y sobre lo cual está basado Recorrido Invisible, es sobre la presencia de este elemento y la manera cómo a partir de él se prueba una forma de percibir la ciudad. Dicho esto, el proyecto busca transformar, potencializar, interpretar y recrear mi relación con la ciudad a partir de los postes y cables.
Las imágenes independientes de los cables se yuxtapo-nen generando un tramado. Por lo tanto, el único vínculo que aún se mantiene con la cartografía es la idea de construir una forma para plasmar la ciudad y los posibles recorridos. Sin em-bargo, Recorrido Invisible difiere en que no intenta acoplar va-rios elementos e íconos de la ciudad, sino que, por el contrario, los elimina sustrayendo un único elemento para crear un nuevo plano. Dicho plano, aunque no evidencia el recorrido, sugiere e incita a imaginarlo y a construirlo visualmente.
R E C R E A R U N E S P A C I O
En el transcurso del proyecto toma bastante fuerza la idea de reinventar un espacio a partir de los dibujos del alumbra-do público. En este sentialumbra-do, el libro Ciudades invisibles de Ítalo Calvino se vuelve una gran fuente de inspiración. El autor, en diferentes relatos cortos, va tejiendo un sinnúmero de ciudades y entre líneas va señalando aspectos relevantes e interesantes de
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nas de la calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos, en las astas de las banderas, cada segmento surcado a su vez por arañazos, muescas, incisiones, comas.”(8) La ciudad se conforma de de-talles que quedan estáticos en el lienzo que supone ser para el habitante. Recorrido Invisible aprovecha uno de estos detalles y lo exalta, reconfigura la mirada para darles una nueva vida. El proyecto pone en tela de juicio, mediante la reconstrucción de un nuevo escenario, cómo se mira y se aborda el espacio que rodea al ciudadano. Se pasa de una mirada centrada y cerra-da —como en el mapa tradicional— a una miracerra-da abierta que sobrepasa el límite de la cabeza. Se le da pie al observador para notar otros elementos. El artista Juan Escauriaza, pinta fragmentos del paisaje a los cuales “Inevitably, he is drawn to those elements of the landscape that many of us might pass by without registering a second glance.”(9) Tomar uno de los ele-mentos que el movimiento de la ciudad a veces invisibiliza es el propósito del proyecto.
Se construye así un tramado de cables que parte de una imagen real pero al ser superpuestos, intervenidos y mezclados inventan un nuevo espacio. Este espacio renuncia al significado y la carga simbólica que los cables suponen para plasmarlos en un plano limpio, recreando una postura personal frente a la ciudad.
E N T R A M A D O
En un espacio donde la línea se lleva el mayor protago-nismo surgen de la nada postes con distintas perspectivas. Un enredo de cables que puede pasar de la congestión a la ligereza donde, de un momento a otro, se encuentran cables gruesos de un negro profundo y que al recorrerlos con la mirada se llega a unas líneas frágiles y temblorosas. La totalidad de las líneas, en un ambiente cautivador, envuelve la mirada y descontextualiza el ojo por un segundo. Se vuelve difusa la idea de una posible
realidad. Se intuye una leve sospecha de un escenario existente en algún lado de la ciudad. No obstante se deja sembrada la incertidumbre sobre la posibilidad de que eventualmente exista o no dicha realidad
Este entramado muestra el constante movimiento y rit-mo de la ciudad y, para fijarse en ellos, hay que levantar la mirada. No son notorios en un recorrido casual. Por esta razón, ese ritmo visual a veces pasa desapercibido. Sin embargo, los cables son solo un esqueleto que refleja, un fragmento del sistema que estructura la ciudad. Estos dibujos generan un recorrido visual que supone un mapeo de una red infinita y se convierte así en una forma de vi-sualizar las interminables conexiones que se dan en una ciudad tan vasta y enorme como Bogotá. Son una especie de sistema de venas, en donde su cuerpo es la ciudad, que contiene diferentes sistemas. De estos, el proyecto rescata uno que pretende ser aquel que trans-porta información y permite que la ciudad se mueva y viva.
A Q U Í Y A L L Á
El proyecto permite pensar en la manera como este ele-mento, el alumbrado público, se ha transformado en una imagen que identifica a muchas de las ciudades en vías de desarrollo. La idea de este componente como algo tan propio de Latinoamé-rica se desdibuja cuando se habla de referentes creados al otro lado del mundo como los del artista tailandés Nguyen Ngoc Dan, quien pinta marañas de cables tan similares a las de Bogotá. O cuando se ven las pinturas de Juan Escauriaza que retrata pe-queños pasajes de Estados Unidos en los que aún persisten esos despojos de la modernidad. Por último, también es pertinente nombrar el proyecto LX Type, que aunque remite inicialmente al diseño, pues toma los cables como referentes para crear una tipografía propia de Lisboa, pone sobre la mesa los cables del
Recorrido Invisible da la posibilidad de representar cualquier otra ciudad. Es acá y es allá. Pero también no es nin-gún lado. Son una serie de líneas que permiten crear cualquier otro lugar. Por esta razón, hace alusión a un espacio inventado, basado en la realidad de muchos, pero llevado al límite de la ima-ginación donde se intenta evidenciar, no una ciudad, sino una sensación urbana. Una sensación que remite al caos, al desorden, al movimiento y al flujo. Superponiendo diferentes postes encon-trados en distintos lugares se crea una maraña interminable de líneas que envuelven al observador. Al continuar con la líneas provenientes de cada dibujo y gracias al movimiento que realiza la vista entre una línea y la otra se denota el devenir de la ciudad. Se retorna así a la idea de un mapa de la ciudad, una geografía del espacio que plasma una infinidad de recorridos y posibilidades.
Los diferentes grosores de línea demuestran ese vaivén de información, de energía y de comunicación. A veces se adel-gazan y paulatinamente vuelven a engrosar mostrando el flujo y la congestión. Me gusta pensar la manera en que Recorrido In-visible se convierten en una abstracción del ritmo de vida de un ciudadano. Empezando de manera ligera, pasando por un movi-miento descontrolado, denso y acelerado para luego, por último, entrar en un estado tenue y calmado.
Hay un cierto componente de aleatoriedad que habla una vez más de la ciudad. Dibujos que se mezclan una vez y que pueden ser mezclados otra vez en un distinto orden para crear siempre nuevos planos. Es igualmente la historia de la ciudad, un espacio en el que, a pesar de congregar una infinidad de rutinas, cambia constantemente de ritmos y de flujos. Un lugar donde día a día se tejen diferentes historias y, de la misma manera, se cons-truyen estos dibujos, bajo un cierto aire de azar que puede nunca terminar, y que presenta al observador distintas opciones de reco-rrer y visualizar la ciudad.
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El proyecto por otro lado, rememora un elemento de la ciudad que guarda consigo la historia del cableado público. Los cables y postes con el tiempo tenderán a desaparecer. Con el mismo desarrollo de la ciudad se irán desvaneciendo para luego dejar de ser visibles, como hoy en día en las grandes avenidas y calles. Pasarán de estar suspendidos en el aire a estar escondidos por debajo del suelo. No obstante, Recorrido Invisible rescata lo que queda del cableado —que por lo general está localizado en barrios, calles y carreras poco transitadas— para darle un mo-mento de importancia y congelarlo en el tiempo. Para recordar su existencia y estética, que en unos años ya no estará. Las imagen a continuación es una muestra de la primera década de 1900 en la que aún hacían parte del paisaje urbano en Nueva York los postes y cables de energía. De esta manera, el proyecto busca rescatar dicho elemento para no olvidar que este entramado es también una visualización de las relaciones humanas y de las relaciones de la sociedad con su entorno.
Para finalizar, solo cabe recalcar que Recorrido invisi-ble no es más que una suma de líneas, pero también de camina-tas, de recorridos y de imágenes. Es un plano que se dispone ante el observador para sacarlo de su entorno, e introducirlo en esta maraña visual. Es una capa más de los muchos componentes que construyen esta ciudad y en general las ciudades y es así un siste-ma construido línea por línea que, ante todo, intentan generar un ambiente, una sensación y, evidenciar mi experiencia personal y mostrar la ciudad desde mi perspectiva.
B I B L I O G R A F Í A
1. Cooper, Mapping Manhattan, 5
Traducción mia: “Empezamos con estilizadas y conceptuales percepciones de nuestro mundo (…) y lentamente empezamos a ver, luego a mostrar, los elementos que los mapas no pueden capturar, la irreducible presencia del mundo tal como es: esta hoja, esta sombra, esta mañana, este animal.”
2. “Eric Fischer”, University of Chicago, visitado el Octubre 18, 2014 http://www.uchicago.edu/features/20111017_fischer/ Traducción mia: “Yo creo que lo que estoy haciendo que le gusta tanto a la gente es decirles cosas que ya saben pero en una escala mayor.”
3. Benjamin, W. (1990): Infancia en Berlín hacia 1900, Madrid, Alfaguara.
4. Careri, El andar como práctica estética, 92 5. Careri, El andar como práctica estética, 123
6. Martina Deren en el texto Construir caminando: Francis Alÿs y el paseo urbano.
7. “Crumb”, Teledocumentales visitado el 10 de abril, 2014 http://www.teledocumentales.com/crumb/
Traducción mia: “Ordinarias y modernas calles del mundo real, esto no está hecho para ser placentero visualmente, es simple-mente acumulación del mundo moderno e industrial que la gente ni siquiera nota, lo bloquean.”
8. Calvino, Las ciudades invisibles, 26
9. “Juan Escauriaza”, CK Contemporary visitado el 24 de sep-tiembre, 2014 http://ckcontemporary.com/escauriaza-juan/ Traducción mia: “Él está inevitablemente atraído y que muchos de nosotros pasamos de largo sin siquiera dar una segunda mirada.”
41 Editorial Gustavo Gili, 2002)
-Becky Cooper, Mapping Manhattan: a love (and sometimes hate) story in maps by 75 new yorkers (New York: Abrams, 2013) -Simon Garfield, En el mapa (México D.F.: Santillana Ediciones Generales, 2013)
-Michel Houellebecq, El mapa y el territorio (Barcelona: Edito-rial Anagrama, 2011)
-“Construir caminando”, Martina Deren Web Page visitado el 24 de septiembre, 2014 http://martinaderen.com/arte/cons-truir-caminando-francis-alys-y-el-paseo-urbano/
-”Wires and poles”, io9 visitado el 20 de octubre, 2014
http://io9.com/photos-from-the-days-when-thousands-of-ca-bles-crowded-t-1629961917
-“LX Type”, LX Type visitado el 24 de septiembre, 2014 http://lxtype.pt