UNIVESIDAD NACIONAL AUTONOMA DE HONDURAS
CENTRO UNIVERSITARIO REGIONAL DEL CENTRO
UNAH/CURC
MAESTRÌA EN ADMINISTRACIÒN DE EMPRESAS
TESIS:
Desarrollo Urbanístico de la Ciudad
de Comayagua
PRESENTADO POR:
Juan Fernando Paz García
I.
INTRODUCCIÒN
El estudio de la población proporciona una información de interés para las tareas de planificación (especialmente administrativas) en sectores como sanidad, educación, vivienda, seguridad social, empleo y conservación del medio ambiente. Estos estudios también proporcionan los datos necesarios para formular políticas gubernamentales de población, para modificar tendencias demográficas y conseguir objetivos económicos y sociales.
Se entiende por Urbanismo, el desarrollo unificado de las ciudades y de sus alrededores. Durante la mayor parte de su historia el urbanismo se centró, sobre todo, en la regulación del uso de la tierra y en la disposición física de las estructuras urbanas en función de los criterios estipulados por la arquitectura, la ingeniería y el desarrollo territorial.
En las últimas tres décadas el municipio de Comayagua es uno de los mas importantes en cuanto a su volumen poblacional y se ubica en el primer lugar del Departamento de Comayagua.
Hoy en día, es una ciudad de muy fácil acceso, la principal carretera del país pasa por un costado de la ciudad comunicándola convenientemente con las ciudades de Tegucigalpa (a unos 80 Km. de distancia hacia el sur) y San Pedro Sula (a unos 140 Km. de distancia hacia el norte). Situada en el centro de un extenso valle, rodeada de majestuosas montañas a una altura aproximada de 550 metros sobre el nivel medio del mar.
El crecimiento urbanístico de una ciudad lleva consigo una serie de factores, tanto económicos como sociales en los que se desatan problemas y oportunidades que merecen ser afrontados; por esta razón, la información presentada en este documento está enfocada al análisis de la problemática urbanística de la ciudad de Comayagua.
CAPITULO I
1.1 Antecedentes
A medida que un país, región o ciudad pasa de una economía agrícola a una economía industrial, se produce una migración en gran escala del campo a la ciudad. En este proceso, el índice de crecimiento de las áreas urbanas duplica el índice de crecimiento global de la población.
En 1950, el 29% de la población mundial vivía en áreas urbanas; en 1990 esta cifra era del 43% y para el año 2000 se estima que aumentó a más del 50 por ciento; esa migración a las ciudades conlleva una importante disminución del número de personas que vive en el campo.1
En el siglo XXI la vida urbana ha dominado la sociedad, y pueden surgir problemas debido a una urbanización incontrolada, de ahí que todos los proyectos urbanísticos tengan hoy un carácter interdisciplinario, con la participación de arquitectos, geógrafos y ecólogos, entre otros.
La urbanización ha sido definida como la conversión en ciudad de un asentamiento o área, pero desde el punto de vista demográfico el término significa el desplazamiento de la población desde localidades rurales hacia asentamientos urbanos.
El concepto de urbanización se amplió, para incluir el asesoramiento general del entorno físico, económico y social de una comunidad, entre los elementos característicos del urbanismo moderno se encuentran: 1) los planes generales que resumen los objetivos (y limitaciones) del desarrollo urbano; 2) controles de subdivisión y de división en zonas que especifican los requisitos, densidades y utilizaciones del suelo permitidos en lo que a calles, servicios públicos y otras
1"Población." Microsoft® Encarta® 2006
mejoras se refiere; 3) planes para la circulación y el transporte público; 4) estrategias para la revitalización económica de áreas urbanas y rurales necesitadas; 5) estrategias para ayudar a grupos sociales menos privilegiados; 6) directrices para la protección medioambiental y la conservación de recursos escasos. El urbanismo se lleva a cabo tanto por iniciativa pública (estatal, provincial o municipal), como por grupos privados, y es también objeto de estudio universitario.
Comayagua como todas las ciudades del mundo esta dividida en zonas rurales y urbanas, siendo esta última la que ocupa el mayor porcentaje de la ciudad, la delimitación del área urbana actual se ha definido en base a tres sectores geográficos: Norte, Centro Y Sur.
El sector Norte esta comprendido entre el rio Chiquito y el Limite Norte del área Urbana.
El sector Centro está comprometido entre el río Chiquito, c/ Once S.E., Avda. 13 S.E., la carretera CA-5 y el río Humuya con el limite del área urbana por el oeste.
El sector Sur está comprendido entre la carretera CA-5, c/ Once S.E., Avda. 13 S.E., y el limite sur del área urbana.
Comayagua se ha convertido en una ciudad dinámica, comportamiento en parte justificado por su fácil acceso a través de la carretera Inter-Oceánica a los dos principales centros urbanos del país (Tegucigalpa y San Pedro Sula). Esta característica se refleja en su rápido crecimiento poblacional y físico.
Su accesibilidad a través de una carretera tan estratégica, ha configurado al asentamiento como un medio competitivo para la localización de actividades productivas con la correspondiente demanda de trabajadores, demanda que encuentra satisfacción en la población situada en la proximidad a las instalaciones productivas y que lleva asociado consigo en la mayoría de las ocasiones un progresivo establecimiento de población en su entorno de influencia.
Con el crecimiento de la población, crece también la necesidad que todas las personas tienen de un alojamiento adecuado, éste ha sido desde siempre un tema prioritario no sólo para los individuos sino también para los gobiernos. Por esta razón, la historia de la vivienda está estrechamente unida al desarrollo social, económico y político de la humanidad.
El sexo y la edad son dos características básicas del análisis demográfico, porque tienen una influencia importante en el funcionamiento de la sociedad, Comayagua cuenta con una población eminentemente joven, estas características han creado una fuerte presión sobre los distintos sectores sociales como la educación, salud, vivienda, etc.
La vivienda es considerada por la EPIS-96 como uno de los problemas sociales mas graves que existen en la ciudad de Comayagua, ocasionado por el acelerado crecimiento urbano; lo que ha provocado que la población busque los alrededores de la ciudad para habitar en ella, sin tener una distribución adecuada de los usos del suelo que pueda asegurar un desarrollo sostenible para todos los habitantes.2
Una primera aproximación a la zona donde se sitúa la ciudad nos la muestra como una de las ciudades más dinámicas del País en cuanto al crecimiento de población, que sin embargo, no se ha visto acompañado de los requisitos necesarios para alcanzar unas condiciones deseables de nivel de vida de sus habitantes.
A partir de la década de los 50`s, el municipio de Comayagua inicia un proceso de crecimiento demográfico apresurado como consecuencia del desarrollo de la actividad agrícola, comercial e industrial de la zona, provocando que Comayagua se presente como una de las zonas del país con mayor atracción para la implantación de proyectos de desarrollo.
1.2 Planteamiento del Problema
El crecimiento de la ciudad de Comayagua presenta un ritmo de crecimiento elevado, pero no sostenido3. En este escenario, diversos grupos de ciudadanos han alcanzado una mayor sofisticación en la búsqueda de sus intereses, están mejor informados, conocen mas las leyes y los procedimientos jurídicos, tienen mas habilidad política y son mas militantes y persistentes. Han aprendido que la planificación conlleva un orden dentro del cambio y quieren influir en ella.
Aunque los urbanistas puedan depender de regidores, alcaldes, administradores municipales u otros funcionarios, sus verdaderos clientes son los habitantes y empresas de la ciudad. Los planes que se elaboren deben reflejar los intereses y prioridades de estos grupos, y los programas aplicados deben, al mismo tiempo, ayudar a la ciudad a sobrevivir y mantener la calidad de vida que estos grupos desean.
La conversión de un vació urbano (la construcción en un terreno no desarrollado antes) esta controlada por las reglamentaciones de subdivisiones y por el examen del plan del terreno. Estas ordenanzas establecen los parámetros del desarrollo del terreno por medio de la regulación de factores como la anchura de la calle, los requisitos del alcantarillado, la circulación viaria y las dimensiones del predio.
Se necesita astucia política para conseguir que los funcionarios municipales y estatales perciban de forma adecuada los programas y prioridades de los barrios, y que dichos se han llevados a cabo.
Las reglamentaciones de subdivisiones y el examen del plan permiten un desarrollo ordenado, protegen tanto a los residentes ya existentes como a los futuros inquilinos contra la construcción de nuevos edificios o distritos comerciales con un nivel de calidad insatisfactorio, y aseguran que la mayor parte de los gastos producidos por la
conversión del terreno sean cubiertos por quienes se benefician de este desarrollo, o lo que es lo mismo, por el promotor y los futuros residentes.
Como es obvio que los recursos son limitados y que los acontecimientos globales afectan al futuro de cada comunidad, el urbanismo debe actuar dentro de un marco de planificación nacional e internacional con el fin de lograr un desarrollo sostenible por ambas partes.
Se necesita determinar el crecimiento demográfico urbano actual de la ciudad para analizar los impactos que trae consigo este aumento de la población, así mismo que este análisis sirva a las autoridades municipales a ejecutar las acciones necesarias para solucionar los conflictos generados y que estas puedan servir para tomar decisiones futuras.
Por tal razón con el presente estudio, se pretende analizar los factores del desarrollo urbanístico que influyen al sector vivienda y la tenencia de los servicios básicos en la ciudad de Comayagua.
1.2.1 Preguntas de Investigación
1. ¿Cuáles son los niveles de plusvalía existentes en el municipio de Comayagua?
2. ¿Cuáles son las nuevas urbanizaciones y lotificaciones que se han desarrollado en la ciudad, y el segmento de la población hacia el cual están dirigidos?
3. ¿Cuál es el nivel de desarrollo en infraestructura de la ciudad de Comayagua en obras civiles como: vivienda, calles pavimentadas y servicios básicos? 4. ¿Hacia donde se dirige el desarrollo urbano de la ciudad de Comayagua, y el
1.2.2 Objetivos de la Investigación
Con el proyecto de investigación se pretende lograr los siguientes objetivos generales y específicos:
Objetivo General:
Determinar el desarrollo urbanístico de la ciudad de Comayagua, en el periodo comprendido desde el año 2000 al año 2007.
Objetivos Específicos:
1. Establecer el porcentaje de la población urbana, que cuenta con el suministro
de los servicios básicos.
2. Conocer las condiciones mediante las cuales se está llevando a cabo el
desarrollo urbano de la ciudad.
3. Determinar si es adecuada la infraestructura que posee el sector vivienda. 4. Analizar el crecimiento urbanístico que ha experimentado cada sector
geográfico.
1.2.3 Alcances y Limites de la Investigación
La investigación respecto al problema de estudio se llevará a cabo en la ciudad de Comayagua, específicamente en el área urbana de la misma, determinando y analizando factores que se encuentran estrechamente relacionados con el urbanismo de la zona. Por urbanismo entenderemos el desarrollo unificado de las ciudades y de sus alrededores.
El estudio está enfocado en determinar el desarrollo que trae consigo el proceso de urbanización de la ciudad, tomando en cuenta a sus habitantes como primordiales actores del cambio; partiendo de la premisa de que el gobierno y las autoridades de una región debe ejecutar determinadas políticas económicas y sociales que garanticen y aseguren el „bienestar‟ de los ciudadanos en determinados marcos
como el de la sanidad, la educación y, en general, todo el espectro posible de seguridad social.
Uno de los aspectos mas importantes de la investigación está ligado al factor social, especialmente el sector vivienda partiendo de las relevancias demográficas mencionadas en el estudio, también se analizará la planificación y organización existente en cuanto al uso que se le da al suelo y su forma de ordenamiento dentro de los límites urbanos que contempla la ciudad.
El estudio se concretiza en el tiempo comprendido desde el año 2000 al 2007, principalmente los últimos cinco años de este periodo, considerando datos de estudios realizados en años anteriores y tomando en cuenta los avances que se han logrado hasta esta fecha.
1.3
Justificación del Estudio
Para la mayoría de las ciudades, la contaminación del aire, escases del agua, reducción de las tierras productivas, entre otros, son efectos que forman parte del crecimiento elevado de la población, trayendo consigo la necesidad de afrontar todas y cada una de las situaciones que pongan en peligro a sus habitantes.
Es importante para la planificación conocer la población futura, en tal sentido, si la población del municipio de Comayagua mantiene un ritmo de crecimiento igual al del periodo 1988-2002 que fue del 3.1% promedio anual, la población se duplicaría en aproximadamente 23 años.4
Esta circunstancia lleva a considerar que la ciudad necesita planificar su futuro desarrollo y su influencia en el territorio, no solo desde la perspectiva de su dinámica interna, sino desde las expectativas que se van a generar en su entorno.
En el futuro, el urbanismo continuará trabajando en condiciones de escasos recursos económicos para la ciudad y tendrá que seguir enfrentándose siempre con intereses paralelos de colonias y barrios, grupos de interés, empresas y residentes.
La determinación y mejoras de servicios públicos adecuados plantearán serios problemas en los últimos años del siglo XXI, a medida que las ciudades intenten redefinir el papel que desempeñan, se irán viendo sometidas a ajustes periódicos. Será pues labor del urbanismo minimizar el impacto que estos cambios cíclicos tengan sobre los habitantes y las empresas de la ciudad.
El propósito de éste proyecto de investigación se centra en determinar los problemas que están surgiendo y los que posiblemente puedan surgir en la ciudad de Comayagua debido a su elevado crecimiento urbanístico.
1.3.1 Aporte y Beneficio Social del Estudio
El tema de urbanismo conocido como proceso de urbanización, es uno de los cambios más significativos que han experimentado la mayoría de los países del mundo, a pesar de ello en nuestro país son pocos los datos que existen sobre este tema a nivel nacional, muchos de los factores del porque no existen estudios formales sobre urbanización en Honduras, podrían estar asociados a la falta de incentivos por parte del Gobierno Central, siendo sumamente importante el manejo de la información sobre este tipo de estudios.
La ciudad de Comayagua se encuentra casi en la misma condición ya que no le dan seguimiento a las bases que tienen para mantenerse a la expectativa de la situación actual del municipio, es por ello que se considera conveniente contribuir a través de este estudio de tesis para que todas las personas interesadas en el tema puedan ampararse de conocimientos que los lleven a formarse un criterio claro, basados en datos estadísticos e información especifica que explica el por qué beneficia o perjudica la situación urbanística de la ciudad de Comayagua.
1.3.2 Aportación a otras áreas del conocimiento
Sin lugar a dudas este tema es de suma importancia para conocer el impacto futuro que originará la situación actual del crecimiento urbano de Comayagua, esto sino se toman las medidas correctas que contribuyan a ejercer una planificación controlada que asegure el equilibrio de la ciudad.
La información proporcionada en esta tesis aporta conocimientos a las siguientes áreas:
Economía: la contribución de este estudio a esta área del conocimiento es de gran
relevancia, dado que el desarrollo urbano trae consigo factores de crecimiento económico, en el cual las condiciones urbanas son en gran medida el motor de impulso para que la inversión y las actividades económicas aumenten generando mejores ingresos a la población y por ende mayor poder adquisitivo.
Medio Ambiente: en esta área el estudio hace referencia a la incidencia de los usos
del suelo y del tipo de ocupación del espacio que implica desde la perspectiva de la sostenibilidad de los recursos de la ciudad y, por lo tanto, de su desarrollo. En este sentido, la utilización de los recursos disponibles, naturales o transformados por la acción del hombre, como el suelo, el agua, los recursos energéticos, la flora, la fauna, el paisaje, las infraestructuras, el patrimonio cultural o el patrimonio edificado debe ser analizado y divulgado para que la población este consiente de las consecuencias que se derivan de un mal desarrollo urbano y las consideraciones que hay que tomar en cuenta al momento de emprender una acción.
1.3.3 Beneficio Metodológico
Es de suma importancia para la población y Autoridades Municipales conocer la situación que se esta desarrollando en la ciudad en cuanto el crecimiento y desarrollo urbano que esta afectando a muchos sectores de la sociedad; por tal razón la
metodología a utilizar para este estudio, será a través de un enfoque teórico afianzado en estudios realizados sobre el tema a nivel mundial y local; esto permitirá ubicar toda la información manejada en otros contextos a nuestra situación real, para ello se debe hacer uso de todas las fuentes de datos disponibles en la ciudad, las cuales son limitadas sobre todo en este tema ya que no existen suficientes bases de datos que proporcionen toda la información concerniente con el desarrollo urbanístico de Comayagua.
Este estudio estará enfocado en brindar un análisis a partir de datos estadísticos, a través de los cuales, se determinará hacia donde se dirige el proceso de urbanización que esta experimentando nuestra ciudad.
CAPITULO II
MARCO DE REFERENCIA
2.1
Marco Conceptual
2.1.1 Definiciones y Conceptos más utilizados en el estudio El Urbanismo
Actualmente el concepto de urbanismo rebasa su significado etimológico, ya que no sólo trata de los conocimientos relativos a la creación, desarrollo, reforma y progreso de las urbes, sino que territorialmente abarca también los espacios externos a las poblaciones, ocupándose de la ordenación integral del territorio; una de las grandes definiciones dice que se trata de la Ciencia del diseño, construcción y ordenamiento de las ciudades.5
Otra definición sería que el urbanismo es el arte de proyectar y construir las ciudades de forma que sean satisfechas todas las premisas que garantizan la vida digna de los hombres y la eficacia de la gran empresa que constituye la ciudad. También se define como la ciencia que se ocupa de la ordenación y desarrollo de la ciudad, persiguiendo, con la ayuda de todos los medios técnicos, determinar la mejor situación de las vías, edificios e instalaciones públicas, y de las viviendas privadas, de modo que la población se asiente de forma cómoda, sana y agradable.
El urbanismo tiene como elemento de estudio a las ciudades, desde una perspectiva holística enfrenta la responsabilidad de estudiar y ordenar los sistemas urbanos. Es una disciplina muy antigua, que incorpora conceptos de múltiples disciplinas y un área de práctica y estudio muy amplia y compleja.
El urbanismo actúa a diversas escalas, desde el diseño urbano, encargado de diseñar el espacio público y los elementos que lo configuran (desde la escenografía edilicia al mobiliario urbano), hasta la Planificación urbana, que define el modelo de desarrollo de la ciudad, pasando por la Gestión urbana, que define cómo se ejecuta lo planificado.
Planificación urbana
La planificación es la especialización que realiza el urbanista, el ingeniero, el arquitecto y otros profesionales. Es una técnica del urbanismo que establece un modelo para organizar un barrio, un municipio o un área urbana. Ordena de una manera exacta los espacios, es por ello que está relacionada con la ingeniería y la arquitectura. Es importante conocer la estructura de la propiedad, ya que la planificación establece decisiones que afectan al derecho de esta.
La dimensión jurídica del urbanismo es muy importante, especialmente en su actividad de planificación urbana, ya que su ámbito de actuación incluye objetos con diferente status jurídico, como bienes comunales y propiedades públicas y privadas. De esta forma, los planes urbanísticos quedan normalmente supeditados a un marco legislativo específico sobre la propiedad del suelo y los derechos de uso asociados a los distintos regímenes de propiedad.
En cualquier caso, el plan urbanístico siempre tiene un contenido que va más allá de lo jurídico, pues incorpora los elementos técnicos, políticos, económicos, sociales y ambientales que definen un proyecto de ciudad.
Crecimiento demográfico
Mide el aumento, en un período específico, del número de personas que viven en un país o una región. La tasa de crecimiento demográfico depende, además de la tasa de natalidad, de la tasa de mortalidad y de los procesos migratorios.
Lotificaciòn6
Un proyecto de lotificación requiere de la definición de categorías de lotes, usos de suelo además de la definición misma de los lotes en todas sus categorías. Los comandos usados para el tratamiento de un proyecto de lotificación es el siguiente:
1. Definición de Categorías de polígonos, para la definición de la estructura de lotificación a usar, esto requiere de la definición de cada tipo de lote a usar y su jerarquización. Siempre el uso de área mínima se encuentra en el extremo inferior y a partir de ello se continúa en su jerarquía.
2. Definición de Usos de Suelo, Cada lote queda registrado con el uso de suelo pretendido, es por ello obligado que al momento de la definición de lotes ya exista registrado el uso de suelo a asignar.
3. Definición de Lotes, para el registro y mantenimiento de la estructura de lotificación, permitiendo realizar altas, bajas y cambios a lotes en particular.
4. Anotaciones Sobre Lotes, para el dibujo de todas anotaciones perimetrales y de área en lotes, como distancias, rumbos, superficie, identificador y vértices.
5. Generación de Reportes o Memorias Descriptivas, para la generación de memorias descriptivas de parte o de toda la estructura de lotificación.
La definición de lotes siempre se da en el orden de la jerarquía mayor hacia la jerarquía menor, es decir, la definición de un lote, no el superior absoluto, requiere siempre tener definido el lote de orden superior inmediato. Ejemplo, la definición de un lote requiere que la manzana que lo contendrá haya sido registrada, y esta a su vez requiere del polígono que la contendrá y así sucesivamente.
Plusvalía
Puede entenderse como aquel valor agregado que obtiene un predio, motivado por la definición de nuevas normas de ocupación del territorio, por la construcción de infraestructura o por el cambio de normatividad existente en cualquier sector de la zona urbana, suburbana o rural, que pueda convertirse en valor efectivo para un propietario.7
2.1.2 Definición del área del conocimiento involucrado con el estudio
2.1.2.1 Teoría Económica Inversión8
: En economía, la inversión es un término con varias acepciones
relacionadas con el ahorro, la variación de capital y el postergamiento del consumo. El término aparece en gestión empresarial, finanzas y economía nacional.
Inversión en los negocios
En este contexto la inversión se refiere al empleo de capital en algún tipo de negocio con el objetivo de incrementarlo. Dicho de otra manera, consiste en posponer al futuro un posible consumo en el presente. Quien invierte sólo cede su posibilidad de consumo de hoy a cambio de una adecuada compensación. En el caso particular de inversión financiera los recursos se colocan en títulos, valores y demás documentos financieros, a cargo de otros entes, con el objeto de aumentar los excedentes disponibles por medio de la percepción de rendimientos, dividendos, variaciones de mercado y otros conceptos.
Las tres variables de la inversión privada:
Las cantidades dedicadas para inversiones de los agentes dependen de varios factores. Los tres factores que condicionan más decisivamente a esas cantidades son:
7
Manuel Salguero España, www.prensalibre.com
Rendimiento esperado, positivo o negativo, es la compensación obtenida por la inversión, su rentabilidad.
Riesgo aceptado, la incertidumbre sobre cuál será el rendimiento real que se obtendrá al final de la inversión, que incluye además la estimación de la capacidad de pago (si la inversión podrá pagar los resultados al inversor).
Horizonte temporal, a corto, mediano o largo plazo; es el periodo durante el que se mantendrá la inversión.
Efecto acelerador
El efecto acelerador se refiere en economía al efecto positivo sobre la inversión fija privada que tiene el crecimiento de la economía. Un incremento en el PIB implica que los negocios en general ven incrementar sus ganancias, ventas y flujo de caja, y aumenta el uso de la capacidad instalada. Esto usualmente implica que las expectativas de ganancias y la confianza de los inversionistas aumentan, lo cual motiva a las empresas a construir más fábricas e instalar más maquinaria, es decir, más inversión fija. Esto puede llevar a un mayor crecimiento de la economía a través del estimulo sobre los ingresos y gastos de los consumidores.
Desarrollo Económico:9
En la actualidad, el concepto de "desarrollo económico" forma parte del de "desarrollo sostenible". Una comunidad o una nación realizan un proceso de "desarrollo sostenible" si el "desarrollo económico" va acompañado del "humano" -o social- y del ambiental (preservación de los recursos naturales y culturales y despliegue de acciones de control de los impactos negativos de las actividades humanas). Algunos analistas consideran que el desarrollo económico tiene dos dimensiones: el crecimiento económico y la calidad de vida (satisfacción de las necesidades básicas, Tanto materiales como espirituales).
Sin embargo, es comprensible incluir el tema de la calidad de vida dentro del "desarrollo humano", con lo cual reducimos el "desarrollo económico" a las consideraciones sobre la generación de riqueza o, lo que es lo mismo, sobre el incremento de la producción de bienes y servicios. Si el ámbito geográfico de análisis es lo local -o municipal-, hablamos de desarrollo económico local.
Crecimiento económico:10
El crecimiento económico es el aumento de la cantidad de bienes, la renta o el valor de bienes y servicios producidos por una economía. El crecimiento económico así definido se ha considerado (históricamente) deseable, porque guarda una cierta relación con la cantidad de bienes materiales disponibles y por ende una cierta mejora del nivel de vida de las personas.
En términos generales el crecimiento económico se refiere al incremento de ciertos indicadores, como la producción de bienes y servicios, el mayor consumo de energía, el ahorro, la inversión, una Balanza comercial favorable, el aumento de consumo de calorías per cápita, etc. El mejoramiento de éstos indicadores debería llevar teóricamente a un alza en los estándares de vida de la población.
Los límites del crecimiento
El debate sobre los límites del crecimiento trata sobre el impacto ecológico del crecimiento y la creación de riqueza. Muchas de las actividades necesarias para el crecimiento económico hacen uso de fuentes de energía no renovables. Numerosos investigadores creen que estos efectos ambientales continuados pueden tener a su vez un efecto sobre los ecosistemas mundiales. Afirman que los efectos acumulados sobre los ecosistemas imponen un límite teórico al crecimiento.
Algunos recurren a la arqueología para citar ejemplos de culturas que parecen haber desaparecido porque crecieron más allá de la capacidad de sus ecosistemas para albergarlas. Su predicción es que los límites al crecimiento podrían acabar haciendo
imposible el crecimiento basado en el consumo de fuentes de energía. Otros son más optimistas y creen que, si bien pueden detectarse efectos ambientales locales, los efectos ecológicos a gran escala son menores. Los optimistas afirman que si estos cambios ecológicos a escala mundial existen, el ingenio humano encontrará la forma de adaptarse a ellos.
2.2 Marco Contextual
2.2.2 Opiniones de expertos sobre el tema
Crecimiento Urbano y Globalizaciòn: Fu-chen Lo y Yue-Man-Eunh
Fu-chen Lo, es Economista, Director adjunto del Instituto de Estudios Avanzados y Yue-Man-eung, es Geógrafo y especialista en ciudades asiáticas en la Universidad
China de Hong Kong y director del Instituto de Estudios de Asia-Pacífico, Hong Kong (China).11
A principios del siglo XX, 150 millones de personas vivían en zonas urbanas, lo que representaba menos del 10% de la población mundial. Cuando el siglo termina, la población urbana en el mundo se ha multiplicado por veinte, para alcanzar casi los tres mil millones de personas, o sea prácticamente la mitad de la población del planeta. Asia se lleva la parte del león, con 143 ciudades "millonarias" y 47,5% de la población mundial concentrada en estas ciudades.
También se encuentran en Asia 13 de las 23 megalópolis mundiales, ciudades con más de ocho millones de habitantes. En este final de siglo existen tres grandes tendencias:
En primer lugar, y en contra de la mayoría de las previsiones, la tasa de crecimiento
demográfico ha disminuido en muchas ciudades de países en vías de desarrollo. Las
ciudades más grandes de estos países han crecido a un ritmo mucho más lento en los años 80 de lo que lo hicieron en las dos décadas anteriores.
En segundo término, el mundo está menos dominado por las grandes ciudades de
lo que se había previsto. En 1990, menos del 5% de la población mundial vivía en las megalópolis. La predicción según la cual ciudades como Calcuta y México se transformarían en gigantescas aglomeraciones de 30 a 40 millones de habitantes no se ha cumplido.
En tercer lugar, las relaciones entre la evolución de las ciudades y los cambios
económicos, sociales, políticos y culturales no son claras. Algunas grandes ciudades en rápido crecimiento han estado bien administradas y disponen de buenos servicios, mientras que en ciudades pequeñas se encuentran las peores condiciones materiales.
En cuanto al futuro de las ciudades en el tercer milenio, se observan diversas tendencias:
Primero: la urbanización progresiva del planeta es un fenómeno cierto: se estima que en la primera década del siglo XXI más de la mitad de la población mundial vivirá en zonas urbanas.
Segundo: se reforzará la interacción entre crecimiento urbano y globalización. Esta última es un proceso múltiple que aproxima a los países, las ciudades y las gentes aumentando la circulación de bienes y servicios, capitales, tecnologías e ideas. Las ciudades del mundo han llegado al primer plano porque desempeñan funciones especiales en la nueva economía mundial.
Tercero: otra característica esencial del proceder de las ciudades es la devolución del poder y de las responsabilidades a las autoridades locales y a la sociedad civil. Este proceso comenzó en los años 90, cuando las formas
tradicionales de gestión de las ciudades se mostraron insuficientes y las instituciones existentes resultaron incapaces de resolver correctamente los problemas antiguos y nuevos de las ciudades.
En un mundo en vías de globalización, los países y las ciudades mantienen relaciones crecientes de interdependencia e interacción. Mientras que las ciudades participan por derecho propio en un orden mundial en el que las fronteras nacionales ya no son obstáculo para la circulación de capitales, personas e ideas, asistimos a la aparición de entidades económicas subregionales.
Ciertos territorios vecinos, dependientes de varios países, y llamados "triángulos de crecimiento", tratan de desarrollarse a través de una cooperación económica innovadora. Por ejemplo: el triángulo de la China meridional, que incluye Hong Kong, Cantón, Fuchian y Taiwan; y el triángulo SIJORI que engloba Singapur, Johore (Malasia) y la isla de Riau (Indonesia).
Estos dos triángulos de crecimiento tienen como centros respectivos las ciudades de Hong Kong y Singapur. Una variante de esta estructura subregional es lo que algunos autores llaman estados-región, donde se produce un fuerte desarrollo económico en áreas que pueden formar parte de un país o englobar a varios. Otra dimensión espacial del crecimiento económico rápido en la economía mundial son ciertos corredores urbanos que se pueden observar sobre todo en Asia oriental y en Europa.
Pero la globalización no ha tenido el mismo efecto en todas las ciudades, para unas, ha abierto nuevas perspectivas y las ha enriquecido, pero ha marginado a otras. En todo el mundo, y especialmente en África, se encuentran ciudades marginadas que permanecen fuera de lo que podríamos llamar el "ciberespacio" y no disponen de la infraestructura necesaria en materia de información y, en general, no consiguen integrarse en la economía mundial. El mantenimiento de las infraestructuras urbanas es deficiente, incluso en los países industrializados.
Así, en Chicago y en Washington, las redes de abastecimiento de agua y el alcantarillado son defectuosos, como lo es la red eléctrica en la costa este. En los países en vías de desarrollo los problemas suelen ser más graves todavía, la mediocridad de las infraestructuras se traduce en problemas de agua, de higiene y de transporte; los pobres de las zonas urbanas son los que más sufren los problemas medioambientales, particularmente la contaminación atmosférica, la del agua y el ruido se plantean con gravedad cada vez mayor en muchas ciudades de los países en vías de desarrollo.
El aumento de los conflictos sociales, como los que plantean la delincuencia y las personas sin hogar es una verdadera plaga en muchas ciudades. Estos problemas derivan, en parte, de la mayor competencia para conseguir empleo y, en parte, de la mayor libertad de movimientos de la gente. En el siglo que viene, la ciudad se convertirá en la unidad de referencia en cuanto a producción económica, organización de la sociedad y creación de conocimientos.
Las ciudades tendrán una especial relevancia para configurar el desarrollo de la economía mundial. Los avances tecnológicos y la facilidad de acceso a la información permitirán que las ciudades desarrollen medios de producción más eficaces utilizando los recursos materiales menos costosos. En la era de la información que acaba de comenzar, las ciudades serán las fuentes, las utilizadoras y las encargadas del conocimiento.
El saber es fruto de la investigación, de los descubrimientos y de la innovación; como se trata de un recurso de gran valor, las ciudades rivalizarán en la generación de conocimientos. La industria del conocimiento, los parques científicos, las áreas de desarrollo tecnológico, los polos industriales y otras unidades análogas continuarán prosperando en las ciudades del futuro. Habrá más libertad en las ciudades del mañana, los individuos y las instituciones serán más libres al estar conectados electrónicamente, la interacción "a través del cable" es en la actualidad el complemento de los contactos cara a cara.
Este fenómeno repercutirá sobre el modo de vida, ya que es posible trabajar en el hogar, hacer compras por ordenador y viajar con tarjetas de crédito. El clamor a favor de un fortalecimiento de la participación y la democracia redundará en la asignación de mayores medios a las organizaciones no gubernamentales de tipo comunitario. Las ciudades del futuro podrán reorganizarse social e institucionalmente, con los saberes y conocimientos que la humanidad ha heredado de sus antepasados y la aportación de nuevas tecnologías y recursos nuevos, no hay razón para pensar que no se puede hacer frente al porvenir de nuestras ciudades; será a la vez un reto formidable y una gran oportunidad.
Sostenibilidad y racionalidad de los procesos de urbanización: José Fariña Tojo.12
Aunque la materia a tratar no es el tema de la insostenibilidad en sí misma sino los instrumentos a los que podemos recurrir para paliarla, resulta imprescindible hacer una reflexión previa. Ante la afirmación: las ciudades son insostenibles, cabría preguntarse ¿de verdad lo creen los ciudadanos, los políticos, los urbanistas, los economistas?, mi impresión personal es que no. Como mucho suele pensarse: «a lo peor, en un futuro, si seguimos así habrá que hacer algo. Pero, de momento ¡qué locura!, ¡decir que las ciudades son insostenibles! No hay más que ver la salud y la vitalidad del sistema urbano».
En realidad éste es el pensamiento generalizado, no sólo entre la ciudadanía, sino también entre buena parte de los profesionales que se dedican a construir la ciudad. Mientras este convencimiento no cale en la sociedad, en los políticos, en los empresarios o en los urbanistas ya podemos planificar sofisticados instrumentos para paliar esta insostenibilidad (supuesta), que no servirán de nada. Para empezar, por tanto, propongo dos estrategias, que no instrumentos, previas. Estas estrategias
12
Boletín CF+S 24 -- Ecología y Ciudad: Raíces de Nuestros Males y Modos de Tratarlos > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n24/ajfar.html
buscan allanar el camino a la consideración real y efectiva de los instrumentos que luego pretendo mencionar.
Educación, información, participación
En primer lugar habría que referirse a la educación. Se trata de un tema muy usado pero que resulta imprescindible si de verdad se quiere intentar conseguir una reversión en el actual proceso de monetarización de todos los valores. En concreto, resulta imprescindible para que funcione uno de los pilares fundamentales de una sociedad más sostenible: la participación ciudadana.
El ciudadano o la ciudadana que están inmersos en un proceso de participación deben conocer el estado de su atmósfera o de sus ríos, pero también el significado de que puedan oír el trino de los pájaros en su urbanización de adosados o el costo real de la magnífica depuradora de la que están tan orgullosos, desde la perspectiva del Senegal, Mauritania o el Amazonas.
Hombres y mujeres tienen una parte egoísta (más o menos importante según los casos) y, probablemente, del nivel local de participación no sean esperables grandes avances en términos de solidaridad universal, a menos que exista una conciencia global muy fuerte. Esta es una de las mayores dificultades que se están viendo en los procesos de participación en curso para la redacción.
Probablemente las grandes decisiones que afecten sobre todo a la pretendida calidad de vida del urbanita han de tomarse, no desde los órganos locales, sino desde instancias mucho más lejanas del administrado. Es decir, desde instancias nacionales o supranacionales. Por supuesto, respondiendo a una presión que venga de la base. Los gobiernos locales, en general, lo hacen mucho mejor cuando se trata de temas relativos a la calidad de vida del ciudadano o a todo aquello que haga más competitiva su área de gobierno frente a las demás.
Una información rigurosa, veraz y completa resulta imprescindible para que el proceso educativo pueda plantearse sin tópicos. De tal forma que educación, información y participación, deberían ser las tres piezas de cualquier proceso previo al intento de instaurar sistemas de racionalidad en las actuales formas de vida.
Sostenibilidad y racionalidad
En segundo lugar, dado el alto grado de multivocidad que han alcanzado palabras como `sostenibilidad' o expresiones como `desarrollo sostenible', que han llevado, en la práctica, a vaciarlas de contenido sería deseable evitar su uso. Probablemente palabras como `racionalidad', `eficacia' o `competitividad', están mucho más cercanas a las preocupaciones de la mayor parte de los ciudadanos.
Probablemente, en una escuela de arquitectura los alumnos sean mucho más receptivos si en lugar de decirles que «el estudio del soleamiento adecuado para los edificios contribuye a su sostenibilidad» se les dice que «el estudio del soleamiento adecuado para los edificios contribuye a un funcionamiento más eficaz de los mismos». O si se les dice que «una ciudad compacta es más competitiva que una dispersa porque se pierde menos tiempo en el transporte, se consume menos energía, etc.» lo entenderán mejor que si se les dice que «el modelo de ciudad compacta sirve para paliar la insostenibilidad urbana».
En el fondo la realidad es que la mayor parte de los instrumentos que hacen de las ciudades artefactos más sostenibles son instrumentos de racionalidad. Algunos de los problemas de nuestras ciudades se derivan del hecho de que nuestros profesionales cuando adquieren el hábito del proyecto en muchas ocasiones adquieren un hábito viciado. De cualquier forma es difícil en una profesión tan complicada y con tantas aristas acertar en lo adecuado.
Sin embargo muchos arquitectos, y también estudiantes de arquitectura, cuando ven una torre cubierta por un de muro cortina con sus cuatro fachadas exactamente iguales, bellas, limpias, sin una arruga que se salga de la armonía están convencidos
de que su sensibilidad no puede equivocarse y que aquel objeto, tan bello, es también un objeto perfecto por el mero hecho de ser bello. Probablemente sea ésta una visión imprescindible, pero no debería ser una visión única ni determinante a menos que se considere la obra de arquitectura como una obra exclusivamente escultórica. Sin embargo, su valor de uso introduce necesariamente otras consideraciones, por lo menos de igual importancia.
El hecho, por ejemplo, de que sobre una de las fachadas caiga el sol inmisericorde casi todas las horas del día y todos los días del año debería hacer que esta fachada fuera radicalmente distinta a su opuesta que apenas recibe radiación solar. Y cuando el arquitecto vea estas dos fachadas iguales debería echarse a temblar, pero no de placer sino de consternación. Claro que para eso están los aires acondicionados y las calefacciones. Se trata de un instrumento absolutamente ineficiente de la obra de arquitectura.
Si al entregar una obra de arquitectura o un plan de urbanismo los responsables tuvieran la obligación de calcular una cosa tan sencilla como el costo por metro cuadrado y hora de utilización normal de ese plan o de ese edificio, probablemente habríamos avanzado mucho en dar soluciones eficaces y ecológicas a nuestras ciudades. Y no estamos hablando de internalizar costes externos, etc.
Esto que se hace ya con los automóviles o los frigoríficos está muy lejos de conseguirse en la construcción de edificios y ciudades. Nadie en su sano juicio se compraría un automóvil sin conocer su costo por kilómetro recorrido. Coste en el que se incluyen el mantenimiento, la amortización y el consumo. Sin embargo se embarca en la compra de unos metros cuadrados construidos sin conocer lo que ésta significa en realidad. Estamos hablando pura y simplemente de irracionalidad.
Extensión de la urbanización y su control
En algún sitio, alguien, debería parar el creciente consumo de suelo por habitante que se está produciendo en todo el mundo. De alguna forma habría que ponerse de
acuerdo sobre un límite que, probablemente estaría en el punto en que se encuentran ahora los países desarrollados. Desde este enfoque debería introducirse en la discusión el tema del precio del suelo. No es cierto que deba abaratarse el suelo. O por lo menos no es tan simple el objetivo de bajar los precios a toda costa. Al contrario, probablemente sea necesario encarecerlo, esto no significa que no haya que resolver los problemas de vivienda de las clases más desfavorecidas.
Son problemas distintos, probablemente, si en lugar de hablar del suelo el problema se centrara en el agua el acuerdo sería más sencillo: hay que garantizar que todo el mundo tendrá el agua necesaria, pero todos los pluses de consumo de agua habría que penalizarlos fuertemente. La idea abocada al suelo presenta problemas graves y evidentes. El primero sería la determinación de cuál sería el suelo mínimo necesario. Y el segundo, por supuesto, cómo se resolvería el problema ético que se plantearía al favorecer a las personas de mayor capacidad económica y, por tanto, aumentar todavía más la diferencia entre clases, pero, claro, hablar de socializar el suelo a estas alturas... me gustaría referirme aquí a cómo la desinformación y la intoxicación pueden hacer que el ciudadano sea permanentemente engañado y, por tanto, no pueda participar de forma efectiva en la toma de decisiones.
Para ello voy a descender a la actualidad del ámbito doméstico de la Comunidad Autónoma de Madrid. Año tras año nuestros gobernantes (de izquierdas, de derechas o de centro) se han empeñado en que el precio de la vivienda en muy elevado y que, uno de los componentes más importantes de ese precio es el suelo, pues hay que abaratar el precio del suelo. Se han intentado varios métodos para conseguirlo hasta ahora sin ningún resultado.
Y no pasaría nada si estos intentos fueran inocuos. Pero en algunos casos resultan, además, bastante perjudiciales. Así, un primer intento de considerar como urbanizable la práctica totalidad del suelo de un término municipal en lugar de hacerlo sólo con aquel terreno con `vocación' de urbano, se remató con reducir a un
mínimo las posibilidades de excluir un suelo de la urbanización. Y, en concreto, el de excluirlo por razones de racionalidad del planeamiento. ¿Cómo se puede controlar la extensión de la urbanización si resulta legalmente imposible hacerlo con la legislación que se ha aprobado?
Interés de concentrar la población
La progresiva invasión de las periferias, aparte de implicar un consumo energético creciente, significa también un consumo de suelo desproporcionado. Se ha detectado la multiplicación hasta por un factor de tres en la movilidad de las áreas extensivas frente a las concentradas. Es imprescindible terminar con la propaganda ecológica, o cambiar su sentido.
Lo que desde hace algunos años vengo llamando la paradoja ecológica, viene viciando de raíz y desde el movimiento de la ciudad jardín, los ideales de vida de la población occidental. Las necesidades de consumo de naturaleza son tales que ahora ya nadie se conforma con vivir en los centros históricos de las ciudades, donde en los reducidos pisos el urbanita tenía una relación muy lejana con `el campo'. Una maceta de geranios en la ventana y una jaula con un jilguero en el patio de luces.
Ahora, como mínimo, necesita un adosado con mini-parcela a veinte ó treinta kilómetros del centro, un cuatro por cuatro con el cual llega a los más remotos lugares, y una colección en veinte tomos (¡cuánto papel desperdiciado!) sobre especies protegidas. De esta forma, su gran simpatía por el medio ambiente le convierte en el máximo consumidor de ese medio. Habría que volver a las propuestas de Ortega para el que la técnica es la esencia del hombre.
Aumentar la complejidad de las zonas urbanizadas
Hace ya algunos años Christopher Alexander escribió un artículo premonitorio que debería ser de obligada lectura en todas las escuelas de urbanismo y arquitectura. El artículo se titulaba «La ciudad no es un árbol». Por supuesto que no se refería a un árbol físico sino al concepto matemático de árbol como forma de organización de
conjuntos. En el sistema de organización arborescente cada elemento forma parte de un único subconjunto que, a su vez, depende de otro, y éste a su vez de otro, etc. Más o menos, para entendernos, una hoja de un árbol se inserta en una única ramita, que a su vez se inserta en otra, y así hasta llegar al tronco. Frente a este concepto oponía el de semi-retículo, en el cual cada elemento podía depender a la vez de varios conjuntos o subconjuntos. Bien, pues para él la ciudad era un semi-retículo, no un árbol.
Sin embargo, la planificación siempre trata las áreas urbanas como árboles. Primero, porque es más fácil. Todo está mucho más claro y, aparentemente, funciona muy bien. Una vivienda forma parte de una unidad vecinal con su centro de servicios. Un conjunto de unidades vecinales forma un barrio con su centro de barrio. Y el conjunto de los barrios forman una ciudad con su centro. Este procedimiento, exacerbado casi a sus límites conduce a la segregación, a la pérdida de complejidad y a la banalización de la vida urbana.
Y en segundo lugar porque permite la utilización de dos técnicas muy potentes y que han hecho del urbanismo un instrumento de control económico formidable. Así, la zonificación encuentra en esta forma de entender la ciudad su mejor aliado. O los llamados estándares que permiten cuantificar y distribuir los equipamientos con criterios aparentemente claros pero que acaban por producir segregación o, como poco, pérdida de interacción social.
Reordenación espacial de los usos agrícolas
Éste es un problema que, debido a las implicaciones de todo tipo que suscita (personales, sociales y económicas) es difícil de plantear, pero que alguien y en algún momento deberá abordar. Actualmente, y desde el punto de vista agrícola, casi todos los suelos son aptos para casi todo, con las necesarias mejoras. Eso no quiere decir que ésa sea la vocación del suelo. No pueden seguir dedicándose suelos de alta rentabilidad agrícola a la urbanización, ni otros al regadío a base de agotar los acuíferos subterráneos, cuando en una gran parte del centro de Europa sobra la
lluvia (incluso en España). Es una cuestión complicada en la que es fácil caer en la demagogia a menos que se analice el problema en su conjunto. Pero lo que parece inevitable es la necesidad de plantearlo.
Necesidad de áreas territoriales sin uso
Ni agrícola, ni turístico, ningún uso. Ello significa, obviamente, la penalización de estos suelos. También significa que habría que inventar algún tipo de redistribución de beneficios y cargas a nivel territorial. Y, por supuesto, a nivel municipal incluir en el reparto al no urbanizable. Las presiones sobre este suelo van a ser muy importantes, pero es absolutamente vital el mantener una parte apreciable del territorio sin uso.
Incluso es probable que este suelo deba sacarse del circuito comercial de una vez por todas. Esta eliminación de una parte importante del suelo traería consecuencias inmediatas aparentemente no deseables. Como por ejemplo que se encareciera notablemente el precio del suelo no sometido a restricciones. Efecto, que según el razonamiento expuesto anteriormente, lejos de ser perverso, podría incluso llegar a ser benéfico. Eso siempre y cuando, por supuesto, se garantizaran los mínimos habitacionales a todos los ciudadanos.
Por desgracia, esto es imposible de conseguir con un modelo liberal como el que la sociedad occidental parece haber elegido. Se trata de una propuesta de intervención en materia de suelo, más fuerte que cualquiera de las llevadas hasta ahora a la práctica, si se exceptúa el modelo comunista. No sé si con buenas dosis de imaginación podría plantearse el mismo objetivo desde otras perspectivas de corte más liberal, pero aparentemente presenta bastantes dificultades.
Las cuestiones planteadas en los párrafos anteriores no deben ser entendidas más que como una invitación a la discusión y a la reflexión. Resulta imprescindible plantear una visión del proceso de urbanización que incluya no solamente las variables económicas, sociales y artísticas, sino también y en un lugar preferente, las
cuestiones relativas al ambiente y a la solidaridad en un mundo cada día más interconectado. En el fondo, todas aquellas cuestiones que introduzcan mayores dosis de racionalidad en la construcción de nuestras ciudades.
Los problemas de la urbanización: Eduardo Gorrón13
1. El problema del crecimiento demográfico urbano y la evolución de la urbanización
Me parece prudente y pertinente profundizar un poco más en este aspecto, ya que así entenderemos la forma en la cual se relacionan estas 2 variables y se genera el crecimiento de la ciudad. Además, entenderemos lo que ha pasado al respecto desde la década de los 70, que es lo que nos interesa. En lo que se refiere al fenómeno de la urbanización, no podemos decir que las 2 causas presentadas sean sólo causas; son su causa y consecuencia.
Empecemos con el origen como tal de las primeras ciudades, pero no me refiero a las del Renacimiento, cuyas causas son totalmente distintas, sino a las de la Revolución Industrial. El burgués crea su empresa, pero necesita quién le trabaje. Tienta a las gentes con el poder del dinero para que trabajen para él. Pero la gente, podríamos decirlo, está dispersa, o situada en pequeños núcleos de población, como pueblos. Entonces esa gente, al verse atraída hacia un punto específico, se conglomera en él. Resultado: aumento de la población en aquel punto por migración, digamos que del campo a la ciudad.
Ya con sus primeros obreros, el burgués puede agrandar su empresa y mejorarla, para lo que necesita más mano de obra. Hipnotizada por esperanzas de poder económico, la gente continúa confluyendo hacia aquel punto, convirtiéndose en más obreros. Pero, oh problema!: la gente dejó sus casas lejos de allí. ¿Dónde van a vivir? Pues habiten las viviendas del sector (recordemos que ya habían pequeños
13 Tomado: http://habitat.aq.upm.es/boletin/n9/aaale.html; para mayor información póngase en contacto al correo
núcleos de población, donde estaba nuestro burgués con su empresa), o hagan muchas nuevas. Su empresa crece más y más y el fenómeno se repite cuantas veces sea necesario, a la par con un crecimiento demográfico por migración, y un crecimiento espacial del terreno de esas industrias y casas. Resultado: una ciudad. Pero llevamos sólo la mitad de la respuesta. A un lugar donde confluye la población han de ir también todas aquellas personas que, por sus trabajos, se ven beneficiadas por una conglomeración poblacional.
En éstos momentos no se me ocurre (yo sé que hay muchos) otro ejemplo que el del doctor. El doctor acude también a la ciudad porque hacia allá se va su clientela, y allá puede adquirir más. Este hecho, a largo plazo, se traduce en mejores condiciones de salud que en el campo, puesto que hay doctores. Esto va acompañado con otra circunstancia: el nacimiento de la biología y primeros desarrollos en la medicina. La consecuencia lógica: baja en las tasas de mortalidad urbana. Esto va de la mano con otro hecho muy conocido de la época.
Por la alta tendencia a la mortalidad, las parejas procuraban tener muchos hijos. Habían muchas familias que fácilmente tenían desde 6 ó 7 hasta 13 ó 14 hijos. Pero naturalmente, alrededor del 70% de todos ellos morían, así que quedaban con 2 ó 3. Sin embargo, ahora, con unos doctores partícipes de las raíces de la medicina moderna, la posibilidad de muerte disminuye drásticamente. Y con tantos hijos por familia, la consecuencia es una explosión demográfica; para ser más específicos, una explosión demográfica urbana.
Las grandes poblaciones favorecen la creación de más industrias, lo que hace que haya más gente. Implican la creación de más viviendas, con lo que la ciudad continúa su expansión. Por otra parte, la ciudad tiene la facultad de empobrecer el campo (es una idea que desarrollaré posteriormente), por lo que la gente ve con mayor esperanza a la ciudad y aumentan las migraciones. Los problemas a los que voy a hacer mención ya empezaron desde aquí, pero se mantenían en un grado moderado.
Acomodemos ahora estas variables a los años 70. Durante estos años lo que ocurre es un gran desarrollo de la medicina no sólo porque se hacen muchos descubrimientos y hay un desarrollo científico como tal, sino que, gracias a las políticas proteccionistas de la Edad de Oro, la gente empezó a tener un mayor acceso a todos esos descubrimientos. Ahora bien, aquí nos metimos con un segundo punto, y es que hay un gobierno que asegura una calidad de vida digna para sus gobernados.
La consecuencia: otro drástico descenso de las tasas de mortalidad, ante unas de natalidad que iban en aumento. Y es precisamente durante estos años que el crecimiento aún más desmesurado de la población urbana empieza a manifestar sus graves consecuencias en muchos de los ámbitos de la vida del hombre: se supera una "población crítica", ante los cuales los problemas de la urbanización se mantenían en un grado "aceptable", y explotan a la par con la explosión demográfica. Es así como el fenómeno de la urbanización, en especial desde los 70, se vuelve, como lo demostraré a continuación, la gran causa de la gran mayoría de los problemas del mundo actual.
2. Los problemas socioeconómicos
No podemos clasificar los problemas socioeconómicos producto de la urbanización bajo una única categoría; nos sorprendería la gran variedad de dificultades que hay en este aspecto. Traté, por ende, los que fui encontrando y los que se me iban ocurriendo (he de decir que parte importante de este ensayo se ha producido poniéndole sentido común e inteligencia a las situaciones), pero creo que se me escapó alguno por ahí. Veamos, entonces, esa variedad.
Empecemos con un punto que ya había mencionado antes muy superficialmente: La ciudad empobrece al campo. Si analizamos un poco la situación históricamente, recordaremos que la agricultura es relegada a un segundo plano por la Revolución Industrial. Pero puede que ello no sea lo peor. Como todo, la agricultura fue
absorbida por el capitalismo. Pero la agricultura produce sólo alimentos y materia prima. Y en la ciudad no se producen alimentos (o se producen unos artificiales a partir de naturales), pero la gente los sigue necesitando. Su utilidad, así, en el mundo, va pasando a ser un abastecedor de la ciudad: de su industria y de las bocas de sus asalariados, y el campo se vuelve completamente dependiente de la ciudad.
Ahora recordemos que el producto final procesado, obtenido por la manipulación de esas materias primas, es varias veces más caro que las materias primas iníciales. Lo que hará el burgués será comprar esa materia prima barata y: o venderla más cara en la ciudad, o procesarla y venderla todavía más cara. Creo que ya se hace evidente que lo que hace el campo es enriquecer al capitalista a costa de sí mismo.
Otro punto importante a tocar es el desempleo. Creo que no hay que explicar mucho al respecto. Por su misma naturaleza, la ciudad favorece su propio desempleo masivo. Es la propia explosión demográfica la que genera desempleo. La ciudad no tiene empleo para tanta gente. Además, recordemos que la ciudad resulta muy atractiva para el habitante rural. Así va llegando mucha gente, que copa los empleos disponibles, dejando a las que siguen llegando desempleadas.
Pero hay otro tópico que tocar en éste respecto, y que no parece ser tan evidente. El propio rumbo del capitalismo va disminuyendo las oportunidades de empleo. La adopción de la tecnología para mejorar la producción y disminuir la mano de obra conlleva a la disminución de los empleos. Para eso nos sirve la anotación de que la ciudad es el lugar donde se lleva a cabo todo el proceso capitalista. Y como tal, es donde se desarrollan todos sus problemas.
Éste punto del desempleo trae 2 consecuencias, que a su vez son otros 2 problemas: el empobrecimiento de las mayorías, y la inseguridad y violencia. Al no tener un desempleado con qué mantenerse, y aumentar éste, el empobrecimiento aumenta. Es una conclusión lógica. Y otra vez el propio capitalismo pondrá su granito (o su carretillada) de arena al problema, puesto que es inherente al capitalismo el
empobrecimiento del proletariado. Recordemos que lo que produce un trabajador para el capitalista es más de lo que gana, puesto que si no el burgués no tendría ganancia. En cuanto a la inseguridad y la violencia, creo que es muy claro para todos nosotros el porqué. En un estado de desempleo masivo, la gente se desespera por plata. Y con tal de obtenerla, recurre al robo, al atraco, a la estafa y a las demás expresiones del despojo al ser ajeno de sus pertenencias.
Como lo dije antes, el Tercer mundo representa un punto radical al respecto, y ya se han desarrollado técnicas más avanzadas como el secuestro, la extorsión, el clientelismo, etc. Pero eso no nos atañe en éste momento. Considero, eso sí, que estos problemas no requerían de una explicación muy profunda para su entendimiento, puesto que no tienen un grado de complejidad muy alto. Ahora veremos unos que sí requieren de una explicación más detallada.
3. Una ciudad caótica: La distribución del espacio
Éste es uno de los temas que más profundamente abordan los estudios acerca de la urbanización. El espacio, como consecuencia de un crecimiento desorganizado, está mal distribuido. Si retomamos nuestro concepto del origen de las ciudades de la Revolución Industrial, el crecimiento de una ciudad se produce por la extensión de los terrenos para vivienda e industria, ello causado porque hay mucha gente.
En una explosión demográfica como la que nos atañe, el crecimiento de estos espacios ha de ser muy acelerado y, como tal, poco planificado y muy desordenado. Nadie sabe a ciencia cierta porqué, o bajo que reglas o cánones, siquiera mínimos, crece una ciudad. Sólo crece y crece y crece y crece y crece y crece y.... Indudablemente que si la ciudad crece así, va a ser desordenada y caótica.
Y trae otra consecuencia: como ese crecimiento, a pesar de su velocidad, no alcanza el ritmo del crecimiento poblacional, obliga a la gente a irse "hacinando", en un proceso gradual y lento, quitándole poco a poco el espacio que realmente se merece. Consideremos el ejemplo de la vivienda. Empezamos con enormes casas, llenas de
múltiples habitaciones, típicas de un estilo victoriano anterior a la Revolución Industrial. Luego de ésta, las casas se fueron reduciendo y organizando en urbanizaciones, hasta llegar a la casa de hace unos años (década de los 70). Luego, como sigue apareciendo más gente, se crea el apartamento que, ocupando el espacio de unas pocas casas, proporciona diez o más viviendas.
Empezamos así también con un apartamento grande en edificios de pocos pisos. Se aumentan pisos al edificio, y se achica el apartamento, proceso que continúa en la actualidad. El proceso también lo podemos ver en las oficinas de un edificio: son oficinas cada vez más pequeñas. Hasta la del gerente se va achicando. Algo similar sucedería en la industria por aparición de muchas de ellas.
Pero, de todos modos, es una tendencia natural de la industria a achicarse, puesto que la reducción de la mano de obra y la invención de máquinas que cada vez ocupan menos espacio hace que una industria pueda reducirse espacialmente. Otro aspecto importante a considerar es el aumento del parque automotor. En una ciudad que crece, van aumentando considerablemente las distancias. Los carros, el metro, los taxis, etc. se vuelven indispensables.
Pero un aumento de los medios motorizados de transporte va generando congestión y trancones. Se sacrifican entonces zonas verdes y sectores de vivienda. La vivienda crece entonces para afuera y extiende sin piedad los límites de la ciudad, acabando con más zonas verdes. La industria hace algo similar. Es así como los habitantes de una ciudad van hallando entretenimientos distintos al deporte como el cine, la televisión, la rumba, etc.
Se reducen también los sitios de esparcimiento, y la gente se ve obligada a distraerse de esa manera porque no hay espacio para más. Ahora tratemos lo caótico de la ciudad. Pero, ¿bajo qué criterios la definimos, o definimos algo de sus características, como caótico? Personalmente doy una definición. Llamo a una población como caótica cuando toda la gente trabaja como hormiguitas en su nido:
toda la gente va y viene de un lugar a otro, sin importarle su mundo; sólo vivir su propia vida, en un extraño absurdo (la gente pierde la conciencia de porqué vive, pero eso lo trato más adelante). Así como las hormigas, que cada una trabaja por sí sola y no entiende el todo; ha perdido la conciencia de que es parte de una colonia y se vuelve una hormiguita sola, aunque siga trabajando para su colonia. Es así como el todo se transforma en un caos: como un nido de hormigas.
El propio transporte es caótico, y no sólo hablo del transporte urbano del Tercer Mundo (que es el colmo del caos); miles de carros transitando por las súper autopistas de U.S.A. en un río de desorden. Esto es producto del individualismo, pero hablaré de ello después. Sin embargo, la ciudad también es culpable de otro de los grandes problemas de nuestros tiempos y sobre el cual se empezó a alertar precisamente durante los 70. Un tema ya muy conocido.
4. La catástrofe ecológica de fin de siglo
Ya mucho se ha dicho acerca del problema entre la industria y el medio ambiente. Sin embargo, no se había planteado que era la propia urbanización la causante de éste, uno de los más grandes males que aquejan al planeta en toda su historia. Sólo enunciaré superficialmente los problemas de la industria en el medio ambiente, porque ya han sido ampliamente estudiados y difundidos. La industria causa daño ecológico a transformar material biodegradable en no biodegradable.
Recordemos que un producto biodegradable es aquel que se desintegra naturalmente, por procesos químicos y biológicos, en lapsos relativamente cortos de tiempo (días o meses). Los que no lo son pueden demorarse años y hasta siglos. Esto se ve claramente ejemplificado con el problema mundial de la basura. Son productos no biodegradables que contaminan los suelos e impiden el desarrollo de sus respectivos ecosistemas, al alterar el crecimiento de plantas y por ende de los animales que se alimentan de ellas.