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Calidad de vida y enfermedad tromboembólica venosa

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Calidad de vida y enfermedad tromboembólica venosa

Francisco S. Lozano Sánchez y Alix Areitio-Aurtena Bolumburu

Servicio de Angiología y Cirugía Vascular. Hospital Clínico Universitario. Universidad de Salamanca. Salamanca. España.

La calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) hace referencia a la percepción que tiene el paciente de los efectos de su enfermedad o de la aplicación de determinados tratamientos en diversos ámbitos de su vida, especialmente de las consecuencias que causa en su bienestar físico, emocional y social.

Se revisa el estado actual de la CVRS para la enfermedad tromboem-bólica venosa (ETV). Después de una introducción donde se resalta la importancia y utilidad del concepto CVRS, se describen sus instru-mentos de medida.

El argumento central de la revisión posee tres enfoques: a) presentar los instrumentos de medida de CVRS específicos para la ETEV; b) va-lorar el impacto que tiene la ETEV sobre la CVRS de estos pacientes; y c) conocer las modificaciones, que sobre la alterada CVRS de estos enfermos, induce la aplicación de diferentes estrategias terapéuticas. La ETV, tanto en fase aguda (trombosis venosa) como crónica (síndro-me postrombótico), altera diversas esferas de la CVRS. El tratamiento de la ETEV, en todas sus etapas, debe considerar como objetivo mejorar la CVRS. Por ello, los ensayos clínicos deben incorporar la medida de la CVRS en la valoración de sus resultados.

Palabras clave: Enfermedad tromboembólica venosa. Trombosis venosa profunda. Síndrome postrombótico. Calidad de vida. Calidad de vida relacionada con la salud.

Quality of life and venous thromboembolic disease

Health-related quality of life (HRQoL) refers to patients’ perceptions of their diseases or the application of specific treatments in various areas of their lives, especially the effects on physical, emotional and social well-being. The present article reviews current knowledge about HRQoL in venous thromboembolic disease (VTED). First, the impor-tance and utility of the concept of HRQoL is discussed and then the instruments used to measure this concept are described.

The central argument of this review has three main aims:

To present the HRQoL measurement instruments designed specifi-cally for VTED; to evaluate the impact of VTED on HRQoL in these pa-tients; and to determine the changes produced by distinct therapeutic strategies on the already altered HRQoL in these patients. Both in the acute phase (venous thrombosis) and in the chronic phase (postth-rombotic syndrome), VTED alters several dimensions of HRQoL. At all stages, treatment of VTED should aim to improve HRQoL. Do achieve this, clinical trials should incorporate HRQoL measurement in the evaluation of results.

Key words: Venous thromboembolic disease. Deep vein thrombosis. Post-thrombotic syndrome. Quality of life. Health-related quality of life.

Introducción

El interés por la calidad de vida (CV) ha existido desde los albores de la humanidad, pero la aparición de este concep-to y la preocupación por su evaluación científica son relati-vamente recientes. Estamos ante un concepto utilizado en ámbitos muy diversos, como salud, educación, economía, política y el mundo de los servicios en general1. Muchos

tra-bajos de investigación médica emplean el término calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) como un modo de referirse a la percepción que tiene el paciente de los efectos de su enfermedad o de la aplicación de determinados trata-mientos en diversos ámbitos de su vida, especialmente las consecuencias en su bienestar físico, emocional y social2. De esta forma, las tradicionales medidas clínicas (p. ej., mortalidad o morbilidad) están dando paso a esta nueva manera de valorar los resultados de las intervenciones, comparando unas con otras; en esta línea, la meta de la atención en salud se está orientando no sólo a la elimina-ción de la enfermedad, sino también a la mejora de la cali-dad de vida del paciente3. De hecho, cada vez se pone el acento en la calidad más que en la cantidad de años vivi-dos, sin que ello excluya lo segundo4.

Algunos estudios muestran que la CVRS está significativa-mente disminuida en los pacientes con diferentes enferme-dades vasculares (p. ej., enfermedad arterial periférica, aneurismas o varices). En la trombosis venosa profunda (TVP), aparte del riesgo de embolia pulmonar, la frecuente aparición del síndrome postrombótico (SPT) que restringe las actividades diarias de los pacientes también modifica su calidad de vida5. Sin embargo, el conocimiento del impacto de la TVP y el SPT en la CVRS (y el efecto de los tratamien-tos con ellos relacionados) es bastante escaso6. Este artículo revisa la bibliografía (MEDLINE) (de enero de 2000 a abril de 2008), en lo relativo a la CVRS y la enfermedad trombo-embólica venosa (ETV), cuyas frecuencia e importantes re-percusiones clínicas (mortalidad, morbilidad y secuelas) y socioeconómicas influyen en la CVRS.

Importancia y utilidad del concepto calidad de vida relacionada con la salud en la enfermedad tromboembólica venosa

La búsqueda bibliográfica realizada (tabla 1) ha puesto de manifiesto: a) el interés de la comunidad científica en gene-ral por las cuestiones relacionadas con la CVRS, más llama-tiva en los últimos 10 años; b) su importancia en los proce-sos venoproce-sos en general y trombóticos en particular, y c) la escasa contribución española al tema que nos ocupa. La CVRS es un resultado importante en la atención clínica y en la investigación. De hecho, la evaluación de la CVRS en la ETV tiene numerosas aplicaciones clínicas, de investiga-ción e incluso de gestión (tabla 2).

Instrumentos para medir la calidad de vida relacionada con la salud en la enfermedad tromboembólica venosa

Los instrumentos para medir la CVRS surgen entre 1970 y 1980 y se clasifican en genéricos y específicos (de enfer-medad). Los primeros son aplicables a una gran variedad de problemas, mientras que los específicos están diseñados para aplicarlos a un proceso concreto, en nuestro caso a las ETV. Por ello, los instrumentos genéricos permiten compa-rar la CVRS de pacientes con distintas enfermedades, pero

Correspondencia: Dr. F.S. Lozano Sánchez.

Departamento de Cirugía. Facultad de Medicina. Universidad de Salamanca. Avda. Alfonso X el Sabio, s/n. 37007 Salamanca. España.

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pierden profundidad y sensibilidad a los cambios de la CVRS en los ensayos clínicos o en la práctica clínica. Para emplear cualquier instrumento de medida de CVRS, ya sea genérico o específico, se precisa una validación para cada lengua y cada cultura7.

Si pocos estudios han evaluado la calidad de vida en rela-ción con la ETV, en parte se ha debido a la escasez de instrumentos específicos para su medición. Hace sólo 4 años, Van Korlaar et al6, revisando la calidad de vida en la enfermedad venosa, identificaron 25 artículos (que em-pleaban seis instrumentos genéricos y diez específicos). Únicamente diez estudios hacen mención a la TVP, y sólo describían un instrumento de medida específico para la TVP. La mayoría de los estudios empleaban instrumentos genéricos tales como el Nottingham Health Profile (NHP) o el Short Form Health Survey (SF-36) y modificaciones de éste (tabla 3). Finalmente, también describen dos ins-trumentos específicos de enfermedad venosa, que no de ETV o TVP: el Venous Insufficiency Epidemiologic Econo-mic Study Questionnaire (VEINES-QOL) y el Chronic Lo-wer Limb Venous Insufficiency Questionnaire (CIVIQ) (ta-bla 4).

Instrumentos específicos

Conocemos la existencia de cuatro instrumentos específicos de ETV. En 1999, el grupo americano de Mathias et al8 de-sarrolló el primer cuestionario para medir la TVP (Health-re-lated Quality of Life Questionnaire for Deep Venous Throm-bosis). Ese cuestionario está basado en otros (SF-12, Health Utilities Index) y en ítems clínicos. A pesar de tener casi una década de vigencia, su impacto ha sido escaso.

Un segundo cuestionario fue el diseñado por los holandeses Van Korlaar et al9, denominado Venous Trombosis Quality of Life (VT-QOL), que se basa en 8 ítems procedentes de tres cuestionarios (Mathias, VEINES-QOL/Sym, y CIVIQ). Sobre 45 pacientes con TVP, y con ayuda de un instrumento ge-nérico (SF-36), obtuvieron una correlacion significativa en-tre todas las subescalas en estudio.

El mismo año, los suecos Hedner et al10desarrollaron otro cuestionario específico de TVP (Deep Venous Trombosis Quality of Life o DVTQOL). Un total de 121 pacientes conse-cutivos y diagnosticados de una TVP proximal y tratados con warfarina fueron incluidos en su estudio. Los pacientes completaron dos cuestionarios genéricos (SF-36 y EuroQol) y la versión experimental (DVTQOL). El cuestionario DVT-QOL final consta de 29 ítems que estudian seis dimensio-nes: angustia, síntomas (dolor, hinchazón de los tobillos, ca-lambres, hematomas), limitación en la actividad física, problemas con los controles de coagulación, trastornos del sueño y problemas dietéticos. Los dominios del SF-36 y el EuroQol se correlacionaron con el DVTQOL, y lo confirman TABLA 1

Referencias en PubMed (US National Library of Medicine and the National Institutes of Health) relacionadas con la calidad de vida y la enfermedad tromboembólica venosa (1950-2008)*

Perfil de búsqueda Total de referencias Referencias de los últimos Referencias y España, n (%)

10 años, n (%)

Quality of Life (QoL) 99.605 71.688 (72) 760 (0,76)

QoL & venous 606 441 (72,8) 4 (0,66)

QoL & venous thrombosis 225 188 (83,6) 0

QoL & venous thromboembolism 71 62 (87,3) 0

QoL & venous thromboembolic disease 51 42 (82,4) 0

QoL & deep venous thrombosis 196 170 (86,7) 0

QoL & deep vein thrombosis 202 172 (85,1) 0

QoL & pulmonary embolism 138 104 (75,4) 0

QoL & postphlebitic syndrome 18 16 (88,9) 0

QoL & postthrombotic syndrome 12 11 (91,7) 0

*Búsqueda del 8 de abril de 2008.

TABLA 2

Aplicaciones de los cuestionarios sobre calidad de vida relacionada con la salud

Clinicoepidemiológica Mejorar el conocimiento sobre las enfermedades (percepción del paciente) Discriminar entre sujetos enfermos y sanos Comparar entre enfermedades (sólo los instrumentos genéricos)

Predecir resultados de una intervención terapéutica

Valorar la eficacia de un tratamiento médico o quirúrgico

Evaluar cambios en el tiempo (seguimiento de pacientes)

Comparar entre tratamientos

Conocer las prioridades del paciente ante su enfermedad y el tratamiento

Individualización de la asistencia

Investigación Nueva herramienta para incluir en los ensayos clínicos

Análisis de coste y beneficio de una intervención sanitaria

Gestión Identificar las necesidades de la población Toma de decisiones de recursos sanitarios Valoración de la calidad de la asistencia prestada

Análisis económicos para la gestión hospitalaria aDiversas versiones abreviadas posteriores: SF-12, SF-8 y SF-6D. bDos versiones: WHOQOL-100 y WHOQOL BREF.

TABLA 3

Instrumentos genéricos más importantes para medir la calidad de vida relacionada con la salud

Autor (año) Instrumento Adaptaciones

en español

Kellner (1973) Symptom Rating Test (SRT)

Hunt (1980) Nottingham Health Profile (NHP) * Bergner (1981) Sickness Impact Profile (SIP) *

Spitzer (1981) Spitzer QL-Index *

Holbrook (1983) Frenchay Activities Index (FAI)

Melzack (1987) McGill Short From Pain Questonnaire * EuroQol group (SF-MPQ)

(1990) EuroQol-5D (EQ-5D) *

Ware (1992)a Health Survey Short Form 36 (SF-36) *

WHOQOL group World Health Organization Quality of Life

(1993)b Questionnaire *

O’Boyle (1994) Schedule for Evaluation of Individual QoL (SEIQoL)

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como un instrumento de medida específico, fiable y válido. Sin embargo, todavía hay que explorar su sensibilidad al cambio en los ensayos clínicos. En contraste con los instru-mentos citados, el DVTQOL se centra en los síntomas, las molestias y los problemas relacionados con la gestión de la anticoagulación después de la TVP.

El cuarto y último cuestionario se debe al grupo canadiense liderado por Kahn et al11; ellos demostraron la validez y fia-bilidad de cuestionario VEINES-QOL/Sym para evaluar la ca-lidad de vida y los síntomas en 359 pacientes con TVP. Aunque se trata de una adaptación de un cuestionario es-pecífico de enfermedad venosa en general (concretamente, insuficiencia venosa), se comportó como si de un cuestio-nario específico de TVP se tratara. De hecho, es el más utili-zado en los estudios publicados, fundamentalmente porque sus autores son muy prolíficos en este campo.

Ninguno de los cuestionarios específicos referidos está adap-tado y validado al español; lo más cercano es el CIVIQ12. Ello es importante porque únicamente el desarrollo de cuestiona-rios específicos validados puede alentar a los investigadores a incluir la calidad de vida como una medida de resultado.

Impacto de la enfermedad tromboembólica venosa en la calidad de vida relacionada con la salud

Los primeros estudios, medidos con NHP y SF-36, ya infor-maron de una merma de la CVRS en el curso de una ETV, tanto en la fase aguda (TVP) como después (SPT)13,14. Se han constatado problemas de funcionamiento, bajos niveles de energía, trastornos del sueño, dolor y limitaciones en la movilidad física. A largo plazo (SPT), también se altera la calidad de vida en relación con los síntomas y su intensidad (dolor, hinchazón, pigmentación o ulceración).

Trombosis venosa profunda y calidad de vida relacionada con la salud

La TVP es una afección frecuente que, además, amenaza la vida. Así como el diagnóstico y el tratamiento de la TVP se han estudiado ampliamente, sólo unos pocos estudios han examinado los efectos de esta enfermedad en la calidad de vida. Dicho de otra manera la perspectiva del paciente con TVP se ha cuantificado poco.

Dos estudios recientes han valorado el impacto negativo de la TVP en la CVRS. En el primero de ellos, Van Korlaar et al9 examinan los efectos de la TVP en la calidad de vida de 45 pacientes mediante un instrumento genérico (SF-36) y otro específico (VT-QOL). En comparación con la población

ge-neral, los pacientes con TVP obtuvieron resultados significa-tivamente inferiores en todas las subescalas investigadas. En un segundo y más amplio estudio, Kahn et al15evaluaron prospectivamente la CVRS de 359 pacientes con TVP. La calidad de vida se evaluó al inicio del estudio y 1 y 4 meses después del diagnóstico (SF-36 y QOL y VEINES-Sym). Aunque a los 4 meses se apreció una mejoría signifi-cativa (en toda la serie), alrededor de un tercio de los pa-cientes presentaron un empeoramiento de la calidad de vida durante este seguimiento.

Recientemente Moore et al16, aplicando la teoría de adapta-ción cognitiva a 123 pacientes con TVP, demostraron eleva-dos niveles de angustia en las primeras etapas de adapta-ción a la trombosis (al mes), que puede explicar en parte la alteración de la CVRS después de una TVP.

Síndrome postrombótico y calidad de vida relacionada con la salud

El SPT es una complicación frecuente de TVP, y a pesar de ser una situación crónica en ocasiones incapacitante, tampoco ha sido bien caracterizado su impacto en la CVRS. Kahn et al17, revisando la literatura sobre diversos aspectos del SPT, como sus efectos en la calidad de vida, señalan los pocos estudios al respecto. Actualmente dis-ponemos de información adicional.

Kahn et al18evaluaron la CVRS en 41 pacientes con TVP previa. Los pacientes se repartieron en dos grupos: con19 y sin20 SPT. Mediante los cuestionarios SF-36 y VEINES-QOL/Sym, constataron que los sujetos con SPT tienen una calidad de vida significativamente peor que la pobla-ción sin SPT, y empeora notablemente al aumentar la gravedad del SPT.

Por su parte, Delis et al19investigaron el impacto a largo pla-zo de las TVP de localización iliofemoral en la calidad de vida, dada su capacidad de producir claudicación venosa. Incluyeron a 39 pacientes sólo anticoagulados y excluyeron a los tratados con fibrinólisis o trombectomía. La mediana de seguimiento fue de 5 años. Se realizaron diversas investi-gaciones hemodinámicas y se evaluó la calidad de vida (SF-36). El 43,6% de los pacientes sufrieron claudicación veno-sa isolateral y presentaban un deterioro significativo del funcionamiento físico, mental y social.

Kahn et al21comparan la gravedad de la enfermedad veno-sa y la CVRS en pacientes con enfermedad venoveno-sa crónica con y sin ETV previa. La población estudiada es una cohorte de 1.531 pacientes ambulatorios con enfermedad venosa crónica de Bélgica, Francia, Italia y Canadá (población VEI-TABLA 4

Calidad de vida relacionada con la salud. Instrumentos específicos de medición de enfermedad venosa y trombosis venosa profunda

Autor (año) Instrumento Idioma original

Enfermedad venosa

Franks (1992) Health questionnaire for venous disease Inglés

Launois (1996) Chronic Lower Limb Venous Insufficiency Questionnaire (CIVIQ)* Francés

Augustin (1997) Freiburger Questionnaire (FLQA) Alemán

Klyscz (1998) Tübingen Questionnaire (TLQ-CVI) Alemán

Lamping (1998) Venous Insufficiency Epidemiologic Economic Study Questionnaire (VEINES-QOL) Inglés

Belcaro (2005) Venous Quality of Life Score (Ve-QOL) Italiano

Guex (2007) Quality of Life Outcome Response-Venous (SQOR-V) Francés Trombosis venosa profunda

Mathias (1999) Health-r Quality of Life Questionnaire for Deep Venous Thrombosis Inglés Van Korlaar (2004) Venous Trombosis Quality of Life (VT-QOL) Inglés Hedner (2004) Deep Venous Trombosis Quality of Life o DVTQOL) Sueco Kahn (2006) Adaptación del VEINES-QOL/Sym de Lamping (1998) Inglés

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NES). La gravedad de la enfermedad venosa se clasificó mediante CEAP y la calidad de vida, mediante SF-36 y VEI-NES-QOL/Sym. El 10% (151) de los pacientes habían tenido una ETV. Pues bien, ese grupo tenía enfermedad venosa crónica más grave y una mayor frecuencia de úlceras cura-das/activas. Además, en ellos la CVRS es peor que con otras formas de la enfermedad venosa crónica.

Nuevamente Kahn et al20estudian la incapacidad funcional y la CVRS relacionada con el SPT después de una TVP, esta vez en las extremidades superiores; 24 pacientes completa-ron un cuestionario de incapacidad funcional (DASH) y dos de CVRS (SF-36 y VEINES-QOL). Fueron evaluados una me-diana de 13 meses después del diagnóstico de TVP. La hin-chazón de brazo y mano isolaterales y el dolor se informa-ron en el 52 y el 20% de los casos, en comparación con ninguno en el brazo contralateral. En los pacientes con SPT, en comparación con aquellos sin SPT, había significativa-mente más incapacidad funcional y peor calidad de vida. La CVRS era mucho peor cuando el SPT afectaba al brazo do-minante del paciente.

En España, Bellmunt et al22, empleando los cuestionarios SF-36 y CIVIQ, también confirman una peor CVRS en la subpoblación con SPT después de TVP.

A la vista de todos estos estudios que reflejan claramente un impacto negativo de la TVP y del SPT en la CVRS, parece obli-gatorio evaluarla en los estudios sobre el resultado de la ETV.

Mejoría de la calidad de vida relacionada

con el tratamiento de la enfermedad tromboembólica venosa

Si una enfermedad altera la calidad de vida, toda medida que mejore o controle los síntomas debería mejorarla. Dicho de otro modo, el tratamiento de la ETV debe modificar la CVRS. En este sentido, es preciso diferenciar las fases agu-da y crónica (prevención de recidivas) de la TVP, que tam-bién incluye la prevención en la aparición y el desarrollo del SPT. Finalmente la existencia de diversas opciones y estra-tegias terapéuticas, a buen seguro, influyen de forma dife-rente en el devenir de la CVRS de estos pacientes. Tratamiento de la fase aguda

El objetivo del tratamiento es evitar las complicaciones de la TVP a corto (embolia pulmonar) y medio-largo plazo (trom-boembolia venosa [TEV] recurrente y SPT). Es de suponer que una medida eficaz y de éxito terapéutico se relacione con una mejor CVRS.

En este sentido, Wulff23fue uno de los primeros en hablar de CVRS y tratamiento de la TVP, al introducir el concepto QALY (Quality Adjusted Life Years) cuando comparó dos tra-tamientos (heparina y heparina más estreptocinasa). El actual tratamiento de la fase aguda de una TVP incluye las heparinas de bajo peso molecular (HBPM), y en muchas ocasiones se puede realizar en régimen ambulatorio. Al margen de la eficacia y la seguridad de esta modalidad tera-péutica, dos revisiones9,24argumentan otros aspectos positi-vos, como la mejora de la calidad de vida de los pacientes, fundamentalmente en la esfera social.

Por otro lado, disponemos de atractivas técnicas que elimi-nan el trombo venoso y que pueden preservar la función val-vular (y con ello la aparición del SPT); sin embargo, sus be-neficios en comparación con la anticoagulación no se han demostrado definitivamente. Gänger et al25observaron una mejor calidad de vida en los pacientes tratados mediante ci-rugía (trombectomía venosa) frente a la anticoagulación es-tándar; no obstante, su pequeño estudio no era aleatorizado

y por ello sus resultados deben interpretarse con precaución. En la misma línea, Comerota et al26, en pacientes con TVP iliofemoral, evalúan si la trombólisis con catéter se asocia con una mejor CVRS que la anticoagulación estándar y si los resultados de CVRS en el grupo a trombólisis están relacio-nados con el éxito del procedimiento. Diseñaron un cuestio-nario, ya referido8, que aplicaron de forma retrospectiva a 98 pacientes que habían tenido TVP iliofemoral y habían sido tratados por lo menos 6 meses antes; 68 pacientes fue-ron tratados con uroquinasa y 30, con anticoagulación. No se encontró diferencia en el funcionamiento físico y el bie-nestar entre los dos grupos antes de que apareciera la TVP. Los pacientes tratados con uroquinasa, en comparación con los de anticoagulación, informaron de un mejor funciona-miento físico y bienestar (menor angustia). El éxito de la trombólisis, flebográfico, se correlacionaba significativamente con la mejoría de la CVRS. Por el contrario, en los pacientes en quienes fracasó el tratamiento trombolítico, los resultados de CVRS fueron similares a los de los pacientes tratados con heparina. En conclusión, aunque se trata de un estudio re-trospectivo (y no aleatorizado), los pacientes con TVP iliofe-moral tratados mediante trombólisis con catéter presentan mejor CVRS que los pacientes tratados con anticoagulación sola, dado que el éxito de la trombólisis se correlaciona di-rectamente con la mejoría de la CVRS.

Nuevamente, estos datos respaldan la necesidad de que los futuros ensayos incluyan una medida de CVRS como parte del análisis de los resultados. El estudio de Commerota et al ofrece un argumento de peso para un estudio prospectivo y aleatorio.

Tratamiento a largo plazo y prevención de recidivas

Se dispone de poca información de la influencia de este pe-riodo terapéutico en la calidad de vida. Comentaremos tres cuestiones:

1. Duración del tratamiento con antagonistas de la vitamina K: las actuales terapias de anticoagulación oral pueden in-ducir insatisfacción y reducción de la calidad de vida. Entre los posibles motivos se encuentran la necesidad de frecuen-tes visitas al médico, controles analíticos, limitaciones del estilo de vida (dieta y actividades), y preocuparse por las posibles hemorragias. Así, se ha constatado que esta tera-pia tiene efectos positivos o negativos en la percepcion de la CVRS de estos pacientes27-29. En la práctica clínica, las deci-siones sobre la duración del tratamiento con antagonistas de la vitamina K generalmente se basan en la persistencia de factores de riesgo, el riesgo de hemorragia y la política de centro hospitalario. Locadia et al30, en un ensayo clínico multicéntrico (varios países), entre otros objetivos, valoraron la CVRS en pacientes con TVP tratados con antagonistas de la vitamina K durante 3 o 6 meses. Evaluaron la CVRS (MOS-SF-20) de entrada y después de 10-14 días, 3 y 6 meses en 360 pacientes. Curiosamente, la calidad de vida no se asoció con la duración del tratamiento. En un segun-do estudio31 constataron la enorme variabilidad existente entre las preferencias de 53 pacientes con ETV respecto a la duración de su tratamiento anticoagulante.

2. Impacto de las HBPM: según Noble32, sus pacientes on-cológicos con TVP tratados con HBPM a largo plazo refieren una mejor CVRS que los tratados con dicumarínicos, ya que la práctica del INR produce un impacto negativo en ella. Por lo tanto, al margen de las recomendaciones clínicas para el uso de HBPM a largo plazo en este tipo de pacien-tes, se produce un impacto adicional en la calidad de vida que se debe considerar.

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3. Efecto de la terapia de compresión: como los tratamien-tos existentes para el SPT son extremadamente limitados, las estrategias se centran en prevenirlo. La precoz deambu-lación y el empleo de una correcta contención elásticas son de gran importancia para lograr ese objetivo. Kahn et al33, realizan una revisión sistemática sobre la actividad física en los pacientes con TVP. Aunque no centran su atención en la CVRS, posiblemente por la inexistencia de estudios al res-pecto, confirman el efecto beneficioso. Conjuntamente refie-ren que el uso diario de las medias de compresión elásticas después de la TVP proximal reduce la incidencia de SPT en un 50%. Andreozzi et al34valoraron el efecto de las medias elásticas de compresión en la calidad de vida de 50 pacien-tes con insuficiencia venosa crónica (23 pacienpacien-tes CEAP C2 y 27 de los grados C3-4-5). Cumplimentan los cuestionarios (SF-36, EuroQoL, CIVIQ-2 y una escala analógica visual) an-tes y a los 4 meses de la terapia compresiva. La calidad de vida basal de la clase C2 no presenta diferencias con la po-blación italiana sana, salvo en la dimensión física. Los pa-cientes C3-4-5 sí tienen una reducción de la calidad de vida. Después de 4 meses se observa una significativa me-jora en todas las clases CEAP estudiadas. Recientemente, Kahn et al35han presentado un ensayo clínico controlado y aleatorizado para valorar la eficacia de la compresión para prevenir el SPT. Un total de 800 pacientes con TVP proxi-mal fueron asignados al azar a uno de los dos grupos de tratamiento: placebo o medias en la pierna afectada por TVP durante 2 años. Entre los objetivos secundarios del es-tudio está investigar la CVRS. Será el primer eses-tudio con controles a placebo para evaluar la efectividad de la com-presión elástica para prevenir el SPT.

Declaración de conflicto de intereses

Los autores han declarado no tener ningún conflicto de intereses.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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