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COMEDIA FAMOSA.
C O N Q U I S T A
D E V A L E N C I A
POR EL REY D. JAYME.
B E U N I N G E N I O F A L E N C I A N O .
H A B L A N E N E L L A L A S P E R S O N A S S I G U I E N T E S .
E l Rey D on Ja ym e. iif L a Reyna D oñaV iolante. ^ Zaen^ Rey deValenctíi, Infante D on Fernando. ^ D oña E lv ir a, Danta^ ♦ 7.eit A b u z e it, Rey. D o n Pedro de A z a g r a, G a U n . ^ F á tim a , In fa n ta . f A h u a m a t, G eneral. D o n Blasco de Alagon. 4? Celia , Graciosa. Zulcm a , Gracioso» E l M aestre del H ospital. \ X a r ifa , G raciosa. 4 Soldados Moros. Trabuco , Gracioso. ^ Valencia , D a m a . ^ M úsica. Datnas^ Soldados Christianas, ^ Jurados. ^ Acompañamiento.
J O R N A D A P R I M E R A .
A l son de caxa s y clarines salen f o r unlado el R tv D on Ja ym e , el Infante D on Fernando , Don P edro F ernandez de A za g ra y Soldados de Godos ; y por el 9tro la Reyna D oñ a Violante y D a m a s
de corto , y dos Ju ra d o s con g r a m a - lias y togas carmesíes , y
dicen dentro'.
t / « o x . T ^ L R c y D . J a y r a e , c ó s u f i t m a a h í r a , en Aragón trionfante, Tiva, viva. N o e n A ra g ó d e cid ,» in o en e l mundo.
Tod. V ivn inmortal su nombresin segundo.
R eyna. E n hora buena , M arte valeroso, en hora buena , R e y , señor y esposo, vuelva á verte en mis br¿izos}
d o n d e con tiernos lazos borre tu Real presencia
el dolor insufi ibie de tu ausencia.
R ey. tin buen h o r a , señora y R e y n a mia, Ungara emulación del claro dia,
vuelva en tusbr«izos áadorac tusojos;
d o n d e , en dulces despojos, Jogre mi amor triunfante,
tener mas que rendirles mas am ante.
R eyna.\.d primera ser quise, en tanta gloria, á darte el parabién de la vi¿loria.
R ey. Si á verme de laureles coronado tu sobenana luz ha madrugado, no agradecerle quicio esta (incsa, pues lo de hacer -por mí n^aruraleza, quando en fragrantés partos suí-olorey, - al ver que exhalan hoy con mas ardores, conozca , que es mas propia esta salida, para dar á su ínfluxo mejo< vida, V o s o t r o s , Capitanes , que valientes, sin nota de cobardes, sois prudentes, llegad , no os embarace dichas tam as.
F ern.yP ed.P i.\m inviílas generosas planta« teneis , señora::*-
Reyna^ Justo es que os levante.
F e r n .k D o F e m a l i d o , de Aragón Infante«
Pedro. A D o n P e d ro de Azagra. A R t^ n a .
2
L a Conquista
y qne lo Intcntex-
L evan ta ¿il Jn fjn tc Don Fernando. T crn . A nií por qbé , Señora?
P o r pariente. L ev.m ía a D . Pedro. Pedro. Y á «lí?
Reyna. P< rqiic Ie;il te has ostentado, sin d c x jr de mi esposo nunca el lado. J'Vrw.Extrañ-i g' JvcJ.id! pocoha sabido,¿7^ .
que habla VinJátc con q u ié n o e s sufrido.
Jleynci. L kg.,d vo^otros ,_de Alcañiz leales, que aguarda el R e y .
J u r a d . I. A vuestros pies Reales tiene , señor , tu A lttz ,
rendida de Alcañiz á ¡a Nobleza. ^ ; / r .2.C cn lahuniildadjq átu grádczadebc>
á tus pj.mias C( ninigo está la Plebe.
^ t y . Mis br.iios os reciban con mas gusto, que otro lugar en mí no será |usto á tanta lealtad , y la prevengo, p o r la s.nisfdcci0n que de eila tengo^ si en uno y otro estado , los peores en Alcañiz no saben ser traidores. V ic to rio so h o y , a m ig o s, he llegado, habicfido las dos Islas sujetado,
que con mis guarniciones pondrán freno al Africano orgullo , al Agareno: á M.illorca y M enorca , Islas m ayores del mar Mediterráneo , dos horrores, d os escalas , dos cuevas , dos abrigos d e bárbaros Corsarios enemigos, conqu'istó mi o sa d ú acalorada d e los ardientes filos de mi espads; mas qué mucho triunfasen p,Ís Pene' * -s,.
si me dexé ¿ Aragón sin Infanzones; L uego que en las B.ileares mi fortuna Jos crecientes menguó de tanta Luna;, y donde se ostentaba la mas bella, colocar vi de la mejor Estrella la Im agen prodigiosa,
etv esta empresa acción la mas gloriosaj, para lograr de la v iso ria el fruto, q u e es a!ivi.ir los Pueblos del tributo, q(ie '>a guerra ocasiona,
al centro vuelvo de mi Real Corona; con que entendidos uno y otro estado,, del fin con que á Alc.iñ.;z hoy he llegado,, aunque de p a s o , ved sL alguno tiene, q u e aliviarlo convienej
o si (válgaos pata esto vuestra audacia)
de Vahncia,
que pedirme teneis alguna gracia; p orque al mérito vuestro será estrecho qualquier don que oscóccda de derecho.
L osy « r . A t u s p i e s , por favor tan soberano, para que sea m a y o r , nos da tu mano.
Arrodíllanse.
R ey. Levantad. Los J u ra d . A la esfera nos elevaste así. Rey. Y a solo espera á que pidáis atento mi cuidado.
J u r a d .i . A d v in ien d o , s e ñ o r , que fatigado tu Magestad vendrá , y que prevenido el mas digno hospedage está elegido, que lleguéis á ocup-irle , por propicia, es gracia que pedimos de justicia.
JRry V.<mos, señora, pues justoeshonrailos. Jít-j^ji^j-Dicha es tener, señ- r, rales Vasallos.
J u r .2. R e p e t i d , q n e d t l R e y lafamaaltiva en Aragón triütifante viva.
Todos V iv a. C axas , y V a n s f . Sa'e Trabuco , Gracioso , de Soldado. T r ‘JÍ>. Poder de Dios , qué grandeza,
qué aparato en un momento, para este recibimiento, ha dispuesto la N o b U z a f Q u é Jardines y qué fuentes, qué arcos y qué invenciones, y en ventanas y en balcones, qué adornos tan ex c e le n tes! Q u é tropeles , qué bulltcio va allí la guarda moviendo! co n alabardas entiendo q u e hacen h o y el exercicio. Mas y a que lo ptiedo ver, d o n d e el ver me da lugar para decir , en hablar
•también me he de entretener^ Q u e se inventase el suftir
par« buenos niego y o ; sin duda quien lo inventó no supo qué era servir, á quien (callo lo demas) l o ménos que me hace hacer, quando él ha de acometer es , qne v aya y o detras. Y o metido en la estacada? y o obligado á hacer forragcs? j ’O ir á buscar los vagages? y o Soldado sin soldada? Y o atender de una baqueta
al to q a e , qoe m e alborota? y o con botas y sin bota? y o alojarme con boleta? Y o , aunque la atisbe derecha la intención ( p o r Dios , me a tu rd o ) hácia mí de un M oro zurdo, q u e viene como una flecha, n o m e he d e p o d e r zafar, sino q u e para lucir
á encontrarla he de salir, sabiendo me ha de clavar? Y o los Mandamientos pinto, n o guardando los de atrás, para romper los demás, he de em pezar por el quinto? Y o en fin::- Pero satisfago con decir;:- O l a , encubiertas vienen á verme en las fiestas?
A l paño D o ña E lv ira , D a m a , y C r -
U a, G raciosa , con mantos. B h i r . Llégate mas. Ctlia. Ya lo hago.
H a ce señas á Trabuco , que llegue.
Q u e s í , dicen? me arrepiento d e haberlo así preguntado: q u e llegue? en ese pecado y o , señoras , no consiento. í / ü / r . H á b l a l e tú. C elia.^z he entendido.
Diga usted , señor Soldado, Sale.
de los qu e h o y aquí han llegado, es usted recien venido:'
Trab. Soylo para su mandar, y vine despues de ayer: h a y algo mas qu e saber?
Celia. L e quisiera preguntar;:-
Trab. Pues y a n o ia quiero oir,
Celia, qué?
Trab. P orque , e n conclusión, preguntar en Aragón, es lo mismo que pedir.
E lv ir . Acaba , dile quien eres.
Celia. Y al darle y o , qué diria?
T rab. E l que singular seria entre todas las mugeres.
Celia. Pues mira si puede ser
lo que me has asegurado. Descúbrese» Trab. Arredro vayas , pecado:
quién en ti habia de caer? á qué has venido , me di| desde Albarracin acá?
Celia. Mi ama te lo dirá.
Sale D oñ a E lvira.
7r¿í¿'. Señora , tú estás aquí? sola no será. E lv ir. Pues q u i n d o n o están mis penas conmigo?
d ó n d e q ueda mi enemigo?
Sale D on P edro de A za g ra . Pedro.Q/O'Cí quién estabas hablando?
P ero n o , n o has de decirlo, sí aunque h a y a llegado á verlo, lo d u d o , y el no creerlo está en no llegar á ojrlo. C óm o así? mas qué ó por qué, lo que no me ha de im portar, el saberlo he <le intentar?
E lv ir. Y o , ingrato , te lo diré, que si ofender mi opínion, sin r a z ó n , hasta ahora vi, n o quiero h a y a desde aquí para ofenderla razón.
A unque de los altos timbres, q u e heredé en Albarracin, d o n d e siendo tú Señor, Esclavo llamarte oí
de mis ojos (pesie á* ellos, qu e lo creyéron así) tan contraria injusta acción, com o hallarme en Alcañiz s o l a , y en aqueste trage, llegues á extrañar en mí: presumiendo los motivos, que me obligan á elegir este medio , aunque distante de! lustre con que nací,
no es bien , qu e culparm e Intentes, q uando debes discurrir,
que po r reparar lo m^as, lo ménos no he d e advertir. Bien sabes , injusto dueño, d e mi fama ( a y iofeüz, lo que debiera callar, qu é presto hube de d e c ir!) qu e el mas bello luminar en los campos de zafir dos veces se miró arder,
y dos por este Z enit, y e n d o otra esfera á abrasar, se sintió ménos hciir, desde qoe mi adusto ceño,
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Conquista
que se debió distinguir e n tre los mas singulares p o r tan altivo , rendí á la fo de tu palabra,
fácilmente creí, sin d u d a , porque llorar al pronunciarle te vi;
p u e s hasta cntóiices , aunque antes m e supiste prevenir,
para este fin , con los medios d e ponderar , de aplaudir, d e celebrar , de ofrecer, d e s u s p ir a r , de gemir, d e constante idolatrar, y de rendido servir;
Tüí roca , fui bronco mármo!, fui peñasco , bronce fui, á cuya dureza pudo, para labrarla , servir tus promesas de cincel, tus lágrimas de buril, q u e du ran d o hasta lograr^ cefáron al conseguir. D o s años ha que tirano,, las enxQgaste , y en ü « , q u e violado mi decoro,, á tanta o b ü g a c io n , sí, faltaste , siendo un acaso» u n a traición (pesie á mí^ q u e lo r e p ito ) disculpa a e tu retiro : no aquí es bien te llegue á acordar^ p o r satisfacer el vil
m otivo de tu mudanza^ ^ u a n to s medios elegí, fii la evidencia con que desengañar j>retendí
tu rezelo , q u ^ ufto ni otro,, aleve , no es para aquí; la cólera , la ira y r¿tbia es dei caso no encubrir; q u e ausentándote á este tiempo^ Itizo fomentar en mí,
el hacerme saber , qua «Migándole á partir
t u honor , llamado del Rey> mas te obligaba el huir d e estar en parage adonde m e pudieses ver ni otr.
de Valencia,
D e este baldón , de esta afrenta, si al pretenderte seguir
mi enojo , no lo estorbara el que desde Albarracin, partiendo en posta á Tortosa, te embarcaste desde allí á ia cxpudicion plortosa d e Mallorca , hubiera , sí, vengádom e luego ; p&ro y a que no pude ( a y de m í f ) cntónces , y mas templada m e halló ei aviso feliz, d e qu e desde T arragona, d o n d e un velero Delfin te condnxo separado, pasabas por Alcañiz con el R e y á Zar.igoza, resuelvo luego venir, para evitar m a y o r nota, á encontrar contigo el lia, q u e por recompensa , busca mi honor , ó sino morir en 1a demanda : á este efe£lo» atropellando salí
los respetos d e mi casa, para io que me valí, sin que de otros me fiase, d e la que miras aquí, y de un anciano Escudero, q u e h o y hice volver \ y así,
D o n Pedro , s e ñ o r , mi dueño, * si d e mi fe aqueste ardid,
q u e no es y a de mi venganza c fe d o , de mi amor sí;
si el Cielo::* Pedro. C a l l a , tiraos, no acabes de proferir
lo q u e á mí me ha de irritar, y él te pnede desmentir: quererm e sati-sfacer,
q uando y o mi agravio vi, es en vano ; piensa , ingrata, en volverte á Albarracin,
Y piensa que es , a! usarl«, este rigor contra mí.
N u n c a aquella infeliz nocke baxado hubiera al Jardin, vanam ente á averiguar, curiosamente á inquirir, o y e n d o unA seña , á quieo
se intentaba dirigir: nanea tu nombre supiera, para que al llegarlo á oír, q u e era á t i , lo acreditase quien lo supo prom m pir; nunca á evidencias pasaran las sospechas que advertí en su fuga : mas tampoco esto , infiel , no es para aquí. V u é lv e te , vuélvete luego, ántes que al verte añadir tan resuelta error á eiror, m e obligues á repetir tus traiciones , tus engaños, mi ofensa , mi rencor , y que para no escucharlos
otra vez haya de huir Q u ú u irse.
de tu vfsta. £ / w r . T e n t e , espera, o y e , mi bien::- ( a y de u n ! )
SaU el In fa n te D Fernandoy Soldados. F ern. D on Petiro , presto lográis;
sois feliz enamorado,
pues que tan recien llegado, y a hay quien os ruega que oigáis: y pu*s amante pasión
parece , no la embarace.
fe d r o . Señor , al favor que me Hace esta D a m a , da ocasLon
el di^a , que lisonjero perm ite , sin repararse, I el que puedan escucharse
£oezdfi á un forastero; p e ro servir á tu Alteza es primero en ju«ca le y .
}Fern. Miéntra« decretaba el ( q u é peregrina belleza! qué agrado! qué g ra v e d a d !) justas pensiones Re<iles, e a su quarto Memoriales,, quise pasear la Ciudad,
y e sto y de verla admirado.
'eiia. C o n qué atención te repara el In fa n te ! E lv ir. O suerte avara!
''edro L a N obleza y M ag istrad a de Alcañiz , siempre ñeles,. mosiráron en la ocasioR s^u poder^ Fern. Es esta acción él lustre de sus Quartcles. Ya retirarme quería^
R e y
a f .
quando aquí llegué á encontraros.
P edro. Antes para acompañaros mi suerte celebrarla
haberlo sabido ; pero ahora lograré serviros.
Fern. N o pretendo interrumpiros.
E lv ir. D e cólera y rabia muero. ap.
V a m o s p u e s ./v r w .N o , no; advertid, que entre obligación y fama» es lo primero la Dam a:
qu ed ao s, Don P e d r o , y cumplid. Vase. Pedro. Sí lo haré ; pero será
el cumplir de esta manera.
Quiere irse , y detièneìe D oña Elvira» E lvir- Aguarda , mi bien , espera;
mi llanto te obligue ya.
Pedro. Es de Sirena tu llonto: y así , quiero prevenido, que no entre po r el oído
de una Sirena el encanto. Vase. E lv ir. Celia , detenle. Celia. Es saeta.
E lvir. N o le dexes ir. Trab. Es tru en o : no baré tal. Celia. Vox qué?
Trab. E so es bueno !
p orque temo á la baqueta. Vase.
£/w V . V i v o y o , c r u e l , ingrato, que tu villana sospecha ha de quedar satisfecha,
aunque lo sienta el recato. Vase, Celia. Señoras , estas rencillas
y a vén , que son por-fiarj cuidado , porque al pagar
todos buscan asidillas. Vase. Aparece e l Rey rc-costado en ima silla ^ f una mesa con papeles y recado de e stri- biry y sale Valencia enlutada ton ca~
den js , y dice el Rey entre sueños. Valeni.X)on J lyme? Rey. Quién me llama ?
Valenc. Escúcham e. Rey. Y a atiendo.
C ant.V alene.h y míseraCiudad! ay infelice! que en tirana o p resio n , en duro asedio gime , padece y Ilora::-
Rey. Pues qué siente ?
C a n t.V alene. El insufrible y u g o Sarraceno.
R e y . Quiéo eres , sombra m a , que á mi alterado pecho, si pavor n o le impones,
es porque en él no cupn nanea el miedo? C < j;í.r4/.V aléciasoy,invi£toR eyD .Jaim e>
6
La Conquista
V aIcnciasoyjC cnquisidiH i G u t n c i o , c u y a perdida lÜtcrtad j íocuro, y el que la halle por ti dispoue el Cielo: á este fin has de ver que te persubde, quien á este tìn te busca y a resuelto; y aunque el intento te parezca c^ado, el ñn conseguirás con el intento.
A ria . Mi quebranto , mi dolor, so impiedad y su furor has de vengar
con auxiliar alto valor. T e ha de g u i a r , y su poder, que has de vencer,
no has de dudar con su favor.
A l entrar se ^despertaelRey despavorido. R ey. D etente , espera , aguarda,
q u e y a á librarte voy; V á lg a m e el Cielo !
Salen el Jnfante y D on Pedro. F e rn .h . quién librar intentas?
Pedro. C o n quién tan descompuesto, s e ñ o r , si nadie te o y e ?
F ern. E xtraño es su embeleso!
R ey. Amigos , habéis visto »n pálido diseño, u n a atezada imagen d e la noche , un bostezo, qu e con -cuerpo era sombra, siendo la sombra el cuerpo?
i o s d o s .s e ñ o r , nada vimos.
R ey Sin d u d a , q u e del sueño ftié vana ilusión , quando n o la advertí despierto.
P edro. Dinos , señor , qué visteis, qu é p u d o á vuestro aliento, y a qu e no zozobrarle, alterarlo á lo ménosí
R ey. Después que las pesadas c o y u n d as del gobierno d e mis hombros aparto pausando , n o cediendo: Apénas al descanso solo un rato pequeño rendir quise e n tributo, el q u e es natural feudo: Apénas las trilladas sendas pisar pretendo d e perezosas grutas, d o n d e habita Morfeo,
ée Valencia.
qubudo c o n las especies, que abulta su beleño, en mental perspeftiva, d iré , que estuve viendo á V alencia oprimida del Bárbaro Agareno, que tni favor invoca para limar sus yerros. U n medio vaticina,
que ha de mostrarme el Cielo, c u y a expresión callando, le prosiguió , diciendo::-
Sale un C ria d o .Z éi Abuzeit, deV alencia R e y desposeido::- Rey. A tiempo este acaso se interpuso:
mucho tiene de misterio.
Criad. Para h a b la r , licencia espera. Q u e entre le decid. P^íjVff.Sospecho^ que nueva causa le añige.
F e rn . Q u e te ieterrumpicse siento.
R ey. Antes puede ser que él ate de mi discurso el concepto, pues su v e n i d a , no h a y duda::-
L os dos.Qsié decis, señor? .Que efeílo me parece de la causa,
que sobresaltó mi pecho.
Enigma es que no alcanzamoj.
R ey. D e mí , ú de él , la sabréis presto.
Salen Zeit A buzeit, y Z u le m a, Gracioso. Z e it. A tus generosas plantas
ti e n e s , R e y D o n J a y m e , poestí un Esclavo , que algún dia de muchos se vido dueño. Esclavo dixc? bien dixe ap,
si de am or y suerte advierto, rendido y atropellado,
q u e ni alvedrío reservo. D e un R c y n o desposeido llego á tus pies : mucho debo á la fortuna , pues varia,
quiso quitarm e u n Im perio, para conseguirme un triunfo; mas que me quitó me ha vuelto e n €5ta ocasion. Rey. Alzad, gallardo M oro , del suelo; y creed , que vuestros pesares, y a com o propios los siento,
Zulent. Me también besar tus planta«
R ey. Quién eres tá ? Zttlem, U n leal Beri sec
D e un Ingenia
ser antes , y ahora querer::-Z^íV-Aparta, loco. Zz//í’W Estar poerco.
R ey Para q u é , M oro ? Zulem . Para qué? Z aen , á me tener medo.
V o s en Alcañiz lan solo^ qué se hizo el adorno Regio, que heredasteis , y y o pude aseguraros al riesgo
de mis victoriosas Armas?' V o s el varonil esfuerzo tan remiso que faltando au n para expedirle aliento, al fomentarlo ei suspiro, lo ahoga ei dejfdllecim iento? V o s lágrimas en los ojos? R e y de V a l e n c i a , qué es esto? Zí/V. Es ,. señor de la fortuna
u n mal trazado diseño, que lo empezc) como estudio,
y lo acabó com o juego.
Pe rsp tftiv a e< , que en la vanai representación del tiempo, ^ al £<)ro de su inconstancia,
solo me enseñó escarmientos. £ s de su exe , como causa, on desigual movinuento:
y es , en fin j por no cansarte,, haber de su ser incierto,
precipitado del Trono, ^ sentido el voluble efe<So;
sobre cwyas circunstancias, á informarte , s e ñ o r , vengo,, siendo la segunda vez, que te he menester atento.
Rey. Sentaos , y decid , que y a toda mi atención os ^xcsxo. Siéníanse.. Fern. Oigjm os , pues ei R e y dixo,
que su venida fue á tiempo, e n que tal vez nos diria lo q«e embarazaba él mesmo.
Pedro. P ro p io es de un triste escuchar-I con atención sentimientos.. ap.
Zeit. A la voz de las riquezas, á la fcima de los preiráos, que en la Conquista de España lograban los Ag.irenos:.
,, Al arra¿livo dei oro- j los unos y otros al c; bo
de los rep.irtivlos triunfos.
Valencíano*
^
que en tan dilatados R e y n o s , c o r t í ^ premio era un tesoro, poca recompensa un C etro , se ^ acudir tanta copia de Musulm anes guerreros que apuradas las Provincias, fué necesario ir ciñendo sus esperanzas á estado de dárseles en el mesmo, que otros ántes ocupaban: de c u y o s repartimientos provino en alteraciones
las ruinas de los mas de ellos; pues 1a ambición de los mismos, po r ceñir el Laurel Regio, hizo dividir parciales
nuestra unión , lo que dió esfuerzo á la aniigua sangre G o d a,
para ir de sí sacudiendo y u g o tan intolerable? y que lograse en efcflo recuperar la mas parte de lo que perdió ( p e r o esto parece q u e no es del caso, aunque hasta aquí es del in ten to ;) Pues todas las novedades,
sublevaciones de Pueblos
contra sus R e y e s , y el que h o y y o esté sin honor ni R e y n o , procede de haber quedado tanto Poderoso en ellos. Z a e n , gran s e ñ o r , fué el uno de ios traidores soberbios, que contra su Soberano logró conspirar resuelto; á cuya aleve osadia,. p udo servir de pretexto (p o n d erad o á sus Parciales) la paz , que contigo tengo, perm itir Chrisrianos Cultos en los Mozarabes Templos, y con- propensión nativa,, ver inclinado mi afedo* á tus d o g m a s ,, porque sabe,, q u e muchas de ellas observo: y en fin ,. que tu L e y abrazo,, quando la suya- atwirrezco. A esta voz ,. pues en campaña, no ignorando sus deseos,.
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L a Conquista
los mas riles le aclainárfui, los mas nobles le sig u iéro ^ sin que á embarazarlo fuese bastante el aílivo esfuerzo ^ con qu e , com o á causa propia, hiciste propio el empeño
d e asegurarme en el Trono, d e tus Milicias al riesgo; para lo que tus Banderas, d e mis Estandartes fuéron auxiliares : y a esto sabes, pues primera vez fué á esto á lo que vine , logrando el fin , aunque no el efecto. P e r o h o y , que ya despojado enteram ente del R e y n o , n o me quc-daba otro arbitrio, que el de vivir á tu sueldo, quando no solo me hallaba m i infeliz suerte sintiendo, sino que el traidor osado, tus Conquistas causa siendo, despues i e ajar mi decoro se atreviese á sa respeto. D e un parcial de confianza tu v e aviso , con expreso, com o dentro de V a le n c ia están muchos mal contentos de 50 tirano dominio, y que mostrarán el serlo siempre que de sus almenas los hom cnjgcs soberbios registre poder bastante á mi defensa dispuesto. E s ta noticia y mi agravio, para irritar tu denuedo, vuelvo á d e c i r , que me trae segunda vez , á que el fiero orgullo de este alevoso dom es con su atrevimiento. Satisfácete enojado
de haber corrido sangriento desde T eruel á Tortosa sus recintos indefensos; de las talas , los asaltos, r o b o s , estragos é incendios, que á su impulso han padecido C am pos , Castillos y Pueblos, 6in que á su aUrbe osadía»
de Valencia*
sin que á su furor resuelto le detuviese aj(]Stado aquel político freno, que im pone natural rienda
quando hay treguas de po r medio. Y pues que alevosamente
las rompió , sienta el estruendo de tus trompetas y caxas, llegue á percibir el eco de tu enojo , y en castigos aprenda los escarmientos. Para ti , s e ñ o r , conquista este dilatado Imi>erio, d e Ceres y d e Pomona el mas abundante asiento. Para ti incito tus triunfos, que para mí solo quiero trocar su altiva C orona por e l laurei mas supremo, que en tu L e y glorioso adqviere el antiguo privilegio,
que po r una muger fácil perdió un hombre tan perfeíto. C o n el B a u tis m o , señor,
y militar á tu sueldo, he acaudalado mas honra, que pudo usurparme fiero, á las instancias del hado, las influencias del tiempo. N inguna ocasion como esta pudo disponerte el Cielo mas propia para extender sus verdades y tus R e y n o s , que la con que solicito tu poder , y lo prevengo. Sus fueizas están divisas, él es cruel , es soberbio, es traidor , es alevoso» es bárbaro , injusto , fiero, altivo , vano , atrevido y ::~
R ey. Basta , no mas , que me ofendd^ habiéndote hasta aquí oido,
del rato que me detengo Levántase^
en vengarte y en vengarme. P o r la gloria de D o n Pedro mi padre , que en mejor plaustro campos pi^a de luceros:
p o r toda esa azul campaña, ciistalioo padrón bello,
d o n d e con flamantes gnos ei Sol devana quadernos, que lia de acreditar Z aen aquel sabido proverbio d e que antes el ra y o abrasa, qu e da la noticia el trueno. N o la te n d rá d e mi enojo, ántes que de mi denuedo; será su ruina el amago, e l peligro ántes que el riesgo. E s t e , amibos , fué el presagio; n o dixe bien , el modelo, c u y a traza prodigiosa, delineada po r ei Cielo, próvido me la en*eñdba, com o dibuxo , en un sueño; y así , no cxtr;.ñe ninguno verme esta ocasion resuelto, po r mi diflám en , á empresa, q a e p o r sí es de tanto em peño; quando en todas las que osado supo emprend(.r mi denuedo, mucho mas que mi experiencia, m e enseñó vuestro consejo; porq u e hallo gran diferencia de esta á las otras , si advierto, que aquellas d i ñ ó mi orgullo, y que esta la di¿ta el Cielo» £ n él , amigo , conña (jucto aqueste tratamiento es á quien , po r lo que ofrece, pasó de uno al otro extremo, del de M o ro y enemigo, al de Christiano y mi afe¿lo.) E spera , vuelvo á decirte, que Z aen verá m u y presto, á quien traidor ha ofendido, y á quien se atrevió soberbio; pues para no dilatarlo
ke d e disponer , que luego las Milicias , que pagadas de:(é en Tarragona , á efe¿lo de p-isarlas á Mallorca,
marchen con los demas tercios, qu e rcrien desembarcados de las dos Islas volviéron. Publicaré en mí Corona, que ios que por gnzar sueldo d e nii8 R,e,ties Patronatos
están á seivir dispuestos, me sigan , y y o á T o r to s i des«Íe aquí partiré luego, dt.nde los Almugavares, q u e * e n ella alojados tengo, de mi Persona el refguardo, y d e mis fuerzas el nervio, m e verán po r sus fronteras entrar á sangre y á fuego. D e su extendido dominio, d e su dilatado Im perio no ha de quedar á V alencia una almena , un parapeto; y á sus elevadas torres, vano embarazo del viento, con mis máquinas movibles, del r t ^ a t e al fundamento
haré titubear vagueando, haré estremecer c ayendo. V e n i d p u e s , y en la campaña será vuestro alojamiento A X e it,
mi Quartel , q u e en Alcañiz n o me d etendré un mom ento.
2.eit. A tus pies mi humildad p o n e mi justo agradecimiento.
F ern. A dvierta , s e ñ o r , tu A lte z a :;-
R e y . Ya para advertir no h ay tiempo, sino para obrar , amigos.
Pedro. V a m o s , s e ñ o r , que si cl Cielo esta empresa te propone,
él te dispondrá el trofeo.
F ern. Aunque esta vez mi d iflá m e a n o quereis oir , prevengo, que se obra mas en entrando con prudencia en el empeño.
R ey. N o lo ignoro , D on F ernando; mas sin embargo , os advierto, qu« siempre vence el valor, pero no siempre el consejo. Vanse, SaUn D oña E lv ir a y Celia con mantos, E Ív ir. Déxame , CeHa , llorar,
no em baraces-m i torm ento, que si callo lo que siento, fortalezco mi pesar:
Si á quien me ofendió acabat n o p u e d o , pueda morir; pues llegando á discurrir sin valerme del rigor, el olvidar el ralo r
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L a Conquista
m e hace acordar el sentir. Y o ofendida , y ver tem blando la car» del ofensor?
con vida y sin konor quien siempre vivió m a l a n d ò D íg a lo el ave volando,
y del Javalí el anhelo^ e n el bosqtje á mi desvelo hallado ; y el P e z lo diga, rendidos de mi fatiga al v e n a b l o , arco y anzuelo» V i v e n los Cielos ( e s nada á este ü n precio mi vida) q u e sí me dcxó. ofendida, q u e me ha de encontrar vengadat M i resolución , notnbrada n o es co n mi antiguo valor? H n mí el varonil furor » 0 es esmalte de mi s e r i H ora^
pues qué im porta ser muger? m a s , a y Celia ^ qu e mí amor::-
Celia.
Señora , si tanta rienda al dolor dándole vas,, s e precipitará mas,y no ajustarás la enniiendac M al haces, e n que se entienda t u venganza en tu clamor; p o r q u e es manifiesto error e n el lecibido' agravio, co n el estruendo duL la b ia p re v e n ir al ofensor^
Si á Alcañiz. h o y has llegado, desde Albarracin e n busca, de quien t n btasoa ofusca, y habiéndole h o y e n c o n tra d a d e su dosvío at enfado, q u a n to ofende esta ñneza sopiste y que s a e stra ñ e z a •iv íd a su obligación,
siente , p e r a co n razón, sin maltratar t u belleza^
H a b la al R e y , que es justiciero,, él enm endará este error.
£ l v tr . Calla , que n o quiero honor» que lo he de perder primero: É n público ^ d o lo r fiero!) mi deshonra habia d e oir? y o la híbia de decir? K o } Celia f mas fácil fuera^
de Valencia*
que y o la mnerto m e diera, mas acertado es morir. Llora» Celia. Mira , que en la calle estamos;
n o llores , señora mía, d el rostro el lienzo desvía.
M h ir . Dices bien , amiga , vamos a donde;:- no prosigamos, sin que el motivo apurémos d e e 't e rum or. C a x a s y clarines*. Celia. Bien podemos,
pues de D o n P e d o el criado viene hácia aquí , de contado d e é l , señora , lo sabremos.
Sale TrabucA. QúG mi suerte ó mi fortuna tan mal m e h a y a de tratar, que quando habia d e m edrar m e ha d e dexar á la L una! Q u e mi amo , sin mas ni mas, q u a n d o Qo tiu bo q u é partir, siempre me pudo sufrir,
y : ; - E lv ir . A dónde , T raboco , r a s ?
Trab. Stñora , me iba á perder; pero me q u e d a á ganar.
E lv ir . N o te entiendo.
Trab,. Dios m e entiende, aunque s o y u n animaL
M i amo ahora mismo se parte„ y m e d exa sin un seal,
y á buenas noches., qne dicen, y o á los Perros me iba á echar,, porq u e á los M o ro s m e iba; y llegándote á e n c o n tra r, para servirte me quedo, co n que es claro d e notar^ qu e si me pierdo en el ir, que me gano en el quedar. £ / v / r . Q u é d i c e s , hombre? ( a y d e m í ! )
pues tu amo adónde va?
Trab. C « n el R e y se parte ahora.
K lv ir . Y n o sabes ( q u é pesar 1) la causa , q u e de improviso obliga á s u Magestad ¿ que de Alcaí^z se sa]ga^
Y de D®n Pedro M > 4 ^ . Aun hayfflas.-
M lvir. Por q u é t« despidió, i ti? dim e , se llegó á scocdar de mí q uando se partió?
T rab. Eso es mucho preguntar para u a hom bre solo. E lv ir . Mira,
D e un Ingenio
q a c aquí locgo has de contar lo qu© sabes , q u e m e importa.
T r a b .Q n e cuenteé no sé sum ar.
Celia. Dice bien , sumar n o sabe^ si fuera multiplicar
q oando c o m p ra lo q u e sisa. Mejor f u e r a , la m u y tal, el que cUa p a rtir subiese.
E lv ir . N o me llegues a enojar, qu e para ch an zas n o e s to y .
’T rab. Si para chanzas n o estás,
y has d j J o « n quererlo oir, ahora d e mí lo sabrás; po rq u e solo reparaba el parage d o n d e estás.
E lv ir , M as público es mi do lo r, y su tra to desleal.
T rah. P ees si es a s í , lo qu e pasa le diré d e pe á pa.
E l cóm o , ó p o r qo é salió el R e y , la causa será haber llegado h o y Z e it, y haber conseguido hablar con el R e y , c u y a resulta fué ir em pezando á marchar sus Guardias á )a ligera hacia T u n o s a , y detrás el R e y , su tio y mi amo, diciendo , que á conquistar
Tan á V alencia ; esto es quanto á esto , y lo demas, qu e me pertenece á mí, lo diré con brevedad. P o rq u e m a despidió , fué, porq u e se llegó á enfadar d e que en tus cosas le hablase al tiem po d e ir i montar;
y aunque era á tiempo tan crudo, porque me pareció mal,
que sin hablarte se fuese, porque lo quise notar fui desgraciado hablador; pues llegándose á apurar, m e dixó : N o he menester un criado tan leal,
que i todas horas me canse; y a s í , T ia b u c o , te irás, s í , con tu M ad re de Dios* pero no me dixo tal|
Valenciano»
I *
sino m u y en hora mala. N o le quise repUcár, au n q u e picado quedé, p o r n o exponerm e á q uedar COR algo en q u e m e dexase p ara tiem p o qu e rascar. H asta a q u í , sino m e engaño, c ó m o , q u á n d o , y po r qué r i , sabes ; pero aunque y o sienta e l decirte lo demas,
n o he d e c a l l a r , q u e se cnoj« solo d e oírte nombrar,
y q o e te aborrece desde aquella noche fatal,
qu e á D o n Blasco e n el J a r d ia e n c o n tró , despues de estar to d o aquel dia en tus brazos; y aunque él no ha pod id o dac nunca señas d e quien fuese, d i c e , q u e t e ha de olvidar para s i e m p r e , y que su suert* n o fué suerte , que fué azar, qu e con zelos no hay am or. N o se debió d e acordar
d e que hubo Ingenio , qu e dixo, y esto lo supo probar,
también hay amor con zelos: Y en fin , para abreviar, . ni aun pintada quiere verte, qu e es el q u á n d o principal de tu pregunta , con que te he satisfecho cabal,
al cóm o , al por qué y al quándo» mira ahora si quieres mas.
E h i r . N o sé com o mi furor ha tenido sufrimiento para escuchar afrentosos tan declarados desprecios, sin qu e mi aftivo corage, fraguado en el moiigibelo, que etna el corazon exhala, á volcanes reduciendo mis suspiros , no combatan la vaga región del viento, para que logre un aleve ahogos en vez d e alientos. P e ro pues y a reventada la mina qu e ocultó el pecho, hace ro m p er en V csu b io s
12
^
L a Conquista
á todos mis sentímíemos; r o to pues aquel wparo, qu« compritne nu«stro se?d, ’
al impulso d e las iras,
^ u e me propone mi esfuerzo, m e ha de ver este tirano,
tni honor en desempeño, hasta cobrarlo ó vengarme, sin que me amedrenten riesgos, intentar en los peligros,
encontrar con los remedios. R esuelta en la acción que trazo, iie de dar asunto al tiempo, para que eterno viiicule
lo que ha de obrar mi despecho; y para que á las edades
venideras diga ét mesmo, q u e en esta vid lastimoso d o rar un y e rro á otro yerro . V-ímos , Celia. Celia. D ónde vamos?
S lv i r . Ya lo sabrás. Trab. Yo me quedo?
E lv ir . N o , T rabuco , que á t¡ üo la resolución que em prendo.
C f/ia. Dínosla pues. E lv ir. Es en vano, $i para el fin que pretendo, decirla y executarla
to d o será á un mismo tiempo. Vase. Celia. M al hayas tú , que tan claros
referiste sus desprecios.
Trab. M<)I hayas tú , que U culpa tienes de que él tenga zelos.
Celia. C a l l a , que tú tienes mas.
Tfa b.^úQ $ c a lla r , y callarémos. J O R N A D A S E G U N D A .
Tocan caxas ,jv salen el R e y, la Reyna^ f l Jnfante D- Fernando , D . E lv ira , y Celia vestidas de hombre, Trabuco, J o / -
dadosy D am as de acompañamiento. R ey. Infante , p jra partir
está todo prevenido ?
F ern. Tus órdenes , s e ó o r , faltan para quedar advertidos
de! modo con que en t a ansencia se conserve io adquirido.
R ey. Q uedando vuestra prudencia,
00 haran falta mis avisos,
d$ l^alencia>
si en vuestro consejo sobran v a l o r , experiencia y brios para mantener no solo lo ganado con arbitrios, sino para tnis trofeos en mi ausencia proseguirlos; c u y a cierta conájiiza h o y , Infam e , la acredito, pues que mi vida , honra y fama d e vuestra persona ño.
L a R e y n a queda en Barriana, del fuerte de Enesa , sitio, que elevé para Sagrario del mas casto puro Lirio del Puig de Santa M ría ( q u e así le he n o m b ra d o ) aviso he tenido , que Z:ien
ha de procurar rendiilo con todas sus fuerzas : ved si poco de vos confío, pues porque vos os quedáis, dcxo lo que mas estimo.
F ern. Por honor tanto , tus p!aotas]>
R ey. Sois mi sangre , y sois mi amgo: levantad. Fern. Soy vuestra hechura.
Rey. Pero quedad advertido, que la R e y n a es valerosa, y que en qualquiera d e s i n i * , resolución ó D ecreto ,
sn voto es el decisivo. Y vos , señ ira , pues es en esta ocasion preciso renovar los sentimientos,
q u e nuestro amor tan continoof padece , no me aumenteis la pena con el martirio d e para s«ntir los vuestros baber de olviditr los mius.
R eyan. V u e stra Magestai^ , señor, parta con bien , entendido,
que da el Cielo sufrimiento, q u a n d o retira el alivio;
y que com o es causa su y a d e las vuestras el motivo,
m e franquea en cada ausencia para sufriria un auxilio.
R ey. D e todos tnis pensamientos ap,
es su hermosura el hechizo. £ a M u a z o a he convocado
-C o r t e s , adonde advenidos mis fieles Aragoneses, sé , qoe y a esperan unidos, á ñn de que sus lealtades m e faeillíen arbitrios con que conducir socorros, para mantener precisos
lo que á t-inta costa y rlesge d e Vasallo^ y de amigos, con ellos he conquistado de Z a e n en los Dominios, hasta conseguir que legre ( d e l to d o desposeído
su orgullo) que de Valencia, en la Mezquita que él hizo, dedicada á Dios se innoven incruentos Sacrificios:
adonde voy , cuidadoso
de que Entenza , á quien le fio el Fu erte del Puig , que de ella es padrastro tan sentido,
le dexo , como sabéis, de un accidente prolijo dispuesto á que al repetirle el manejo que ha admitido a o pueda usar , y aunque se halla con los Cabos escogidos
del Exército á su lado, y con órdcn que suplirlo pueda , con su nombramiento, el que parezca mas digno
á SQ experrenci.1 , rezelo,
si llega este caso , altivos n o d u d e n obedecerle j)or no ser de mí elegido, y en la división no pierdan lo que adquiriéron u iidos.
F ern. Sabiendo que se halla dentro Blasco de AlagoR , el mismo que entrada po r él Morella, generoso m ostró y fino, dándoosla , lo voluntario, com o si fuera preciso.
E l gran D on X im en de U rrea, blasón de su lustre antiguo, quien despues que en esta guerra po r sos tan altos servicios filé R ic o -H o m b re señalado ciur« los mas escogidos,
habiendo ¿el conquistado cercano al Mijares frió con la gente de su paga de Alcaten el Castillo, po r premio de tanta hazaña y a le teneis conferido para él y sus succesores 5U Tenencia en Señorío. E l Señor de A lb u ra c in D o n P e d ro de A z ig ra inviílo, con quatrocientos Vasallos á su sueldo m antenidos. El M oneada valeroso, cuyos Catalanes bríos, con seiscientos que condujo, temblar al Africa hizo.
L o s Maestres , que del T e m p le y el Hospital son cuchillos embotados con Christianos, y afilados con Moriscos. Cardonas , Partos , Pertusas, Cervellons , Palavicinos, V allterras , O n ic e s , Ortas, Berengueres , Asalidos.
R o s de Ursins , prole Italiana, Milanes , del apellido
de Angresoia diez y siete; Aznares de Arenos , dignos descendientes de los C on d es, que Aragón vió en Señorío; sin los muchos Caballeros con que su R e y n o ha querido, siendo de honor precisados, eti esta empresa serviros voluntarios , no h a y rezelo de que sus hechos altivos malogren partictilnres intereses , ántes finos sabrán ceder ambiciones p o r acomular servicios.
R ey. Así lo espero : enterado, In fan te , de lo preciso, que es el socorrer á E nes?, la gente que os tengo dicho, remitiréis cuidadoso.
F ern. D e todo estoy advertido, y de C abo á quien fiarla.
R ey. Quién es ?
F ern, L legad , ll«gad luego, A E lv ir a ,
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Conquista
^ u e vos MÍs el e!egíd<'.
E lv ir . A vuestros pies , gran señor, mi valor está rendido.
í'e r n . Es buen Soldado D o n J u a n , y d e tus favores digno.
R e y , Y a lo s é , I n f a m e , y su esfuerzo, q u a n d o vos por el capricho de q u e vencen raras veces pocos á m u c h o s , ci sitio d e Burriana levantar m e aconsejabais, perdido d e ánim o casi todo el E xército , y remiso en ia obediencia , resuelto desamparaba el recinto; p o r detenerlo , 6 con causa retirarlo , en el conñi¿lo, q u e ocasionó ia defensa d e los Quarteles del Rio, m e e n tré despechado ; entonces vi , que no hubiera salido, á no ser po r el valor
d e D o n J u a n . Trab. Es aun m u y niño; d e x a q u e crezca y se haga, verás entonces prodigios.
J F / v / r . Q u i t a , Xaco.Celia. A p a r t a , necio.
T ra b .S \ ha un hora q u e esto y podrido d e estar hecho un estafermo.
E lv ir . B a s t a ./ v r « . Siempre ha procedido arrojado en los empeños,
tem erario en los peligros.
R fy n a . C o m o tan interesada en acción d e tanto brio
y lealtad , premiarle quise p o r mí ; pero no ha admitido cargo aigurro , que le fuese á tanta hazaña debido, sino que de A venturero las facciones ha seguido d e m a y o r riesgo. Trab. Señora, él siempre será un perdido: aun en m ayores me he hallado, y n o sucede lo mismo
con quien tiene mas derecho. .Ríy.Qüálesfuéron?rr<í./?.Bié,porChristo;
tan solo con una treta, he m uerto y o mas Moriscos, que un Do£tor con sus recetas quando empiezan los pepinos.
d e V a l t n c x a ,
V a m o s , I n f . n t e ; p e ro ánici de partirm e solicito
el advertiros el modo
co n que ha de ser conducido p o r el C a b o y a nom brado el socorro prevenido.
Celia. O y e s ? eí prim er bufón ertfs , q u e han cortado el hilo d e su gracia los Señores: has quedado com o un Chino*
T rab. Y la prim er embustera «res tú , que lo haya oido.
F e rn . E n todo he de obedeceros.
R ey. V e n id , señora.
Vanse el R ey , la R eyna'y Soldados. E lv ir . Y y o os sigo?
F ern. V o s luego habéis de partir; y a s í , podréis preveniros,
sin que de aquí os apartéis. Vase. E lv ir . O b ed ecer solicito.
Trab. P oco tendrém os que hacer, porque en estando vestidos, todos nuestros equipages no cargarán un mosquito. £ '/v /r. H o m b re , estás loco?
Celia. Es un bestia.
E lv ir. V e n acá , T rabuco amigo, que hemos de ver á D o n Ped ro !
Trab. C om o tres y dos son cinco; pues que donde se halla vamos» según el Infante dixo.
E lv ir . N o es cierto , que á mi f in e « , expuesta á tantos peligros,
corresponderá obligado, a m a n t e , cortés y fino?
T r a b .^ s o dudas? al instante, que te vea hecha un N a rc iso ;:-
E lv ir . Q u é te parece qoe hará ?
Trab- Afirmar el negativo
po r la conseqüencia , pues á n te í p r o b ó , y : : - D ale ungofpe D . ElvirA*
í / í / r r . M i e n t e s , que es delito bastante á borrar tan claras evidencias. Trab, Je su -C h risto ! d e aquesta vez en la boca no me ha dex^do colmillo.
CV/m.Que hagas caso de este necio?
E lv ir . S í, Celia : acaso no has visto alguno estar agraviado,
y d e iq n e t q o e le ha ofendido trata con o tro el e m peño, y aunque este , de in.idvertido ó necio oo le comprchenda> le sirve d e g ra n d e alivio desahogar el sentimiento al renovar el martirio Ì
Así y o , q u e sus ofeiisas h a tanto q u e lloro y gimo^ solo quando de ellas trato, entonces es quando vivo.
Celta. Pues e n verdad , que c o » eso me has dado j;usto motivo, para qu e haciendo memoria de los hechos peregrinos,, q u e osaste e m prender en la conquista adonde venimos e n irage ta n arriesgado, p re te n d a de tu capricho saber cóm o por u n medio,, p o r tan pocas veces visto, ta n extraño , hallar espera» á tus pesares alivio-.
T rak. Y o e n tien d o , q o e fácilmente lo p o d rá hallar. Celia. Cómo y d ilo ?
Trab. Para ajusticiar á u n hom bre, p u e sto y a ai pie del suplicio,, e! V e r d u g o le litppìaba el sudor ,. quando aiügido,. p a ra d a r principio' al Credo,, c o n ansia, elevaba e l grito:, m irán d o le uno de cerca,, preguntaba á s a vecino, lastimado del exemplo,. q u á n d o aqueste pobrecito de tantas penas saldrá ^
y el que le ola le dixo:
presto , porque antes de un h o ra dará al otro m u n d o u n brinco. Si despues que tantas veces, c a tr e alñ n g es enemigos- su vida estuvo pendiente,, c o m o dicen , en un hilo,, ahora vuelve , d o n d e es cierta,, po r evidente el peligro^
y a co n el Credo- en la bocar .aplique usté el cucmectco.
Celia. C o m o t u y o es : discurramos po r lo hasta aquí s a c i d ü o . A E lv ira ,.
E lv ir , S j n tan graves , tan croeles mis pesares , tan continuos, desde ei Infeliz instante, que mi infausta estrella qaíso p e rd e rm e ( t e n t e , memoria, a d v i e r t e , que n o lo olvido, y así n o es bien me le a cu erd es) qu e no es fácil reducirlos
á la v o z , stn que se ofenda aun d e la v o z el oido^ Llora, y m a s , quando::.- ( a y infelice!)
Celia, Señora , ese no e» camino de dar treguas al d o lo r,
E lv ir . P ues q uándo no es succesivO| al empezarse el torm ento,
manifestarlo el suspiro?.
Celia, l o q u e me ha adm irado, y solo viendo he creido?
E lv ir . Q u é , Celia i
Celia. Q u e quando e n llanto tu pecho está sumergido, y á femeniles afeítos, p o r natorales precisos estatutos dedicado, h a y a e n él valor altivo p ara coirseguír u n rumbo, que lodo él es precipicios; esto aturdida m e tiene.
T r a b .K m í no , no me ha aturdido; pues no es la prim era , que I>ama C apitan h a srdo; D a m a Sargento ^ y au n D a m a General se ha visto.
C e l i a .solo- en las Comedías los Poetas lo han fingido.
Trab. Pues lo mismo dirán d e esta todos los que son leídos.
£ /« /> . Q u é importa-,, que afeminado nuestro ser parezca indigno d e varoniles manejos e n Militares confl.i¿tos, si la experiencia acredita, qu e lo embaraza ei estilo, no la falta del valor,, en un sexó q u e ha sabido, siem pre que las contingencias l^e han p u e sto en el exercicio d e las a r m a s , m antener e a qaalquiet trance el antiguo
-L a Conquista
glorioso t i m b r e , qr.e i rlaron, ensanchaiido sus Dom.nioj^, las Amazonas en Escnia; en oprsicion de C y r o , R e y de los P e r s a s , Tomiris; Semiramìs , del Asirio
T r o n o valerosa R c y n a , contra el Caldeo ó Egipcio? y en fin , otras q u e sus glorias, aunque el tiem po ha obscurecido, n unca ha podido borrarlas, habiendo muchos que han sido, sin la nota de cobardes,
de aquesta verdad testigo«.
CcUa. Y si á esos , por tan distantes no h a y quien los crea , imagino, q u e en tu valor se acreditan.
E lv ir . Q u é importa , si po r ser mío n o logra mas recompensa
del lauro que ha conseguido, sino retirar el premio
á mi estimación mas digno? Q u é importa , que denodado mi arrojo ( o tra vez re p ito ) iitropellando respetos
á mi sangre tan debidos, de los dos acompañ.)da, p o r seguir á un enemigo d e mi honor , triunfos lograse, qo e publicáron rendidos desde Tortosa á Burrian* tantas V illa s y Caftillos, d o n d e siempre la primera fui , que sus muros altivos coronaba con trofeos,
en sudor y en sangre tintos? P o r cuyas nobles empresas, q u é importa , que repetidos
aplausos consiga , quando al ingrato que los vído, sabiendo que de él el premio espero , porque le sigo, en vez de obligarle ^ solo le debí con sus desvíos,
q n e embarazar intentase, con el paliado motivo d e estar expoesta mi fama,
■j no deber consentirlo so p u n d o n o r , el recurso
d e V a l e n c i a ,
que por último he elegiJo, que es el morir á sus ojos, o c< brar mi honor? ía h im pío!) Q ü é importa , que de Burriana en el po fiado sitio,
fuese mi espada sangrienta de ia guad.<ñ) cuchillo, q uando en ia desesperada sabida, que ios Mariscos hicieron para abrasar
las máquinas , el R e y quiso en persona socorrer
al e s fo rz a d o , al invino D o n X im en da Urrea , que las defendía , y perdido el caballo , entre el confus« arm ado tropel se vido su Real Persona cercada del grueso , que h^bía salido, y qu e y o , advertido el riesgo, siendo blanco del peligro, le detuviese á lanzadas ta n to im pulso damasquino, ganando tiempo bastante, para que acudiendo ^no« sus valientes Capitanes le sacasen del confli¿to ?
Y qué importa , que ignorando mi s e r , hayan pretendido premiar una acción tan grandtf, que se eligiese á mi brio para un c a s o -d e tanta honra, com o fiar á mi arbitrio
el conducir el socorro
á Enesa ó Puíg , como has TÍsto^ si quando el honor recae
en quien el suyo ha perdido, mas que honor es vituperio, y mas que premio es castigo?
Cflia. Scáora , el Infante llega.
S-ih W In fa nte D on F em a n d o . F ern 0 (ín J u a n ? tiene qoe td v e rtiro i
ántes de partirse el R e y , sobre el em peño que os fio: venid. E lvir. Pronta m i obediencia eftá del R o y al servicio:
vamos, s e ñ '.í. D o n Juan,vam os. Jain;>s vi tan parecidos a f ,
d&s l o s t r u s , si en Aicaóiz da
de otro qne vi n o me olvido. Vunse. Trab. Señora Celia , entre tanto,
q u e nuestro amo h e rm a fro d iu tie n e treguas con su llanto, n osotros un tanto quanto soliloquiarémos. Celia. Quita, q u e bien no ha de parecer si se liega á reparar, q u e me h a y a de entretener, supuesto qu e habrá que hacer estando para marchar.
Trab. Oiga usted , las objeciones, q u a n d o media el estropajo,
n o se advierten. Celia. Los Bufones n o se m eten en qüestiones
p o r ser de escalera abaxo.
T ra b . Sino mirara::- Celia. Q u é haría el m u y gallina? Trab. E c h o el fallo; aunque fuera bovería,
en C a p ó n me volvería, p o r no ser contigo Gallo.
Celta. Eres un mandria > y asi te dexo para menguado.
Trab. E a , no h aya mas aquí, Celia mía. Celia. Y o de ti, ni po r pienso. T rab. Lo pensado, mira , boba , en conclusión, nos viene á pedir d e boca*, mas va de murmuración.
Celia. p a r a otra ocasion
lo que ahora á los dos::- Trab.^^o foca, querrás decir? C elia .1B .S verdad.
Trab. Pues no vés , que sabe Dios, qoe mi amo la lealtad
duda de tu am a? Celia. Es Deidad, qu e profanamos los dos.
Trab. Q u e con zelos la condena, sin admitir la disculpa!
que en el cargo , que 1a orden«,
ella padece la pena, tenieodo los dos la c u l p a ! Q u e q u a n to suspira y llora, e n vista d e su despego,
lo ha causado::-* Celia. Calla ahora.
Sale Don í E lv ir a de hombre. E lvira- O y e s , T» aboco ? T r a ^ . Señora.
E lv ir . Los Caballos preven luego:;-'
Ofiia, V é s cüUiO te pu do olr^
Valenciano,
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Trab. N o , qoe estabas tii delante.
E lv ir . P o rq u e el R e y no ha de p artir, hasta que me w a salir
con el soccrro. Trab. Al instante v o y Jas maletas á echar. Vase, E lv ir . Celia , si po r este honor,
que á mí el R e y llega á fiar, veo el mió restaurar,
dichoso será el valor
una vez. Celia. Así lo espero, en tu inocencia fiada.
E h i r . V a m o s , Celia : hado severo, si me has de acabar primero, ó con mi honor ó vengada. Vanse. Salen D on Pedro de A za g ra , Zeit
A b u ze it y Zulem a. Pedro. Q u é está resuelto Z a e n
en asaltar esta fuerza?
Z eit. Así me lo participan
los p a rc ia le s , que en V alencia disimtslados le aclaman,
q u a n d o exaltarme desean;
y así se lo he prevenido
al gran D o n Guillem de Enteoza, su G obernador y nuestro
General , para que advierta, noticioso del peligro, el modo de la defensa; extrañando , que entendido del riesgo que nos espera, solo en fortificar trate,
sin que otros medios prevenga á este fin. P edro.Q om o y a sabe la gente que e n él se encierra, n o hará caso , aiinque arrestado Z a e n á embestirlo venga, d e sus visoñas Milicias; mandándolas él tan viejas, qu e juzgo , que no ^ y Soldada (elección de su prudencia) á quien no le h ayan salido las canas en viva guerra: ademas , que accidentado estos dias la tarea
le tiene , con que ha quetidcí en la execucion é idea de las fortificaciones concurrir co n su asistencia;
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L a Conquista
es gran Soldado , y po r D¡os, qu e mas su faita temiera, q u e á las T ro p as de Z a e n , aunque auxiliares trujera
de. Argel , T ú n e z y Marruecos, uiiidas las tw;« Potencias.
Zeit. N o es corta la que condace, según leal me lo expresa un parcial de confianza.
Pe¿/ro> Qúé i m p o r t a , que grande sea, si la com ponen Moriscos,
gente cobarde , grosera, bárbara , infiel , alevosa,
y tan infame , que::- Z«V. Cesa, D o n Pedro , que no es razón, q u e el todo así ajar pretendas p o r un» parte , que falta á la lealtad que muestra
la m ayor. Pedro. Lo que ya he dicho,- y el que á todos les com prehenda ( e n t e n d e d , ó n o , excepción) sabré mantener. Zeit. Pudiera conseguirlo vuestro arrojo, sino os lo contradixera
mi valor. Pedro. V u e stra pasión diréis mejor ; pero á ella d e aquesta s u
erte::-E cham ^m oala espada,y sale D . Blasco. BU sco. D o n Pedro,
el General os ordena,
que le veáis ; pienso , que es p ara en Consejo de G uerra consultar con rodos h o y tü elección y su -defensa.
P e d ro .Q 'íq h aya ocasion que embarace tan precisa , el que entendiera ap,
mi valor aqueste M o ro ! mas y a arbitrio no me queda p ara atropellarla , pues quien ser superior capera, n o ha de mostrar al vengarse, q u e es cl cargo quien le alienta. Estim o lo que me honra
D o n Guiilem , de dos maneras, po r el honor que me ¡moone en la elección la primera; y la seg iin ia , po rq u e
sois vos:;- í í / í í j í o . Q u i e n mas lo desea,
de Valencia.
podéis decir t vamos 'luego, D o n Pedro ( ha iirana«strelld!) Vanse.
Z^;V. Q u e sufra y o este d e sa y re l que mi valor lo consienta! á mi sangre e'^te baldón! á mi fama aquesta afrenta sin que mi furor no abrase quien mi magestad desprecia! P o rq u e me volví Christiano tal ultraje me suceda, y no respire en vesubios la cólera siempre eiega contra un atrevido! V iv e A lá , que sino supiera vengarme::- Pero qué digo? O quánto un Piíncipe y erra, que el respeto que en su Patria p e r d i ó , lo busca en la ageua! Y o ofendido , despreciado y o tan s i n . recompensa, que aun en la venganza falta satisfacción á la ofensa!
Zuletn. S é n io r , estar m u y mal gecho, é por M a jo m a , que e s ,m e n g u a sofrir estos Christianilios
un descendente de Meca: é mas , coando aon en Segorbe á to nombre se sojetan,
desde el Majares al Toriar, Adoares , hortas , serras:
qué esp eras, Sénior? Zif//. Aguarda, no ha de ser así , Zulema; bien digo , pues al R e y , siempre que á Z aen le hiciese guerra, le prom etí , que mi espada se hallaría en las primeras facciones , adonde el riesgo mas declarado se viera.
Y siendo esta , de las muchas ' que ha habido , la que mas cierta trae el peligro , si y o
la desamparara , fuera público mi deshonor; porque solo se entendiera, que era te m o r excusarla, mirándola y a tan cerca, y. el motivo se callara, publicándose la ausencia;
"De un Ingenio- 'Valenciano*
19
aquel solo «no lo sabe, sin grave nota no puedo, y esta todps la supieran:
co n que;:- P e ro qué rumor Ca»as.
de caxas y de trompetas ta n cercano se o y e , que se percibe quien lo alienta?
ZuU m . Z aen será , que venir á darnos el cantaleta.
Z eit. N o es eso , porque del Fu erte se van abriendo, las puertas; sin duda llega el socorro qu e esperaban , ir es fuerza á recibirlo , no noten, quando mi falta se advierta, que me r&tiro al alivio, presentándom e á las penas; no son pocas ni cobardes L s que mi pecho alimenta, pues no vienen todas juntas,
6 acabe y o ó cesen ellas.
Vase Z u h m a, y tocan caxas y clarines^ ysalenporunaparte D .P e d ro y D .B la s -
co, y por la otra el M a e stre, Elvira^ Celia f Tra¿>ttco y Soldados. Pedro. Para seguridad nuestra
en buena hora::- Rep^iran^y túrbanse.
JS/íjíío. Santos Cielos!
E lv ir. E n hora b u e n a , y o : : -
quándo::-P edro'Y oáo me ha cubierto un yelo: mas disimular es fuerza. ap.
E n buen hora (m al me esfuerzo) llegueis á mis brazos , donde el alma os reciba (m ie n to .)
M aest V e d , que el C om andante habla.
E lvir.K n vano (ay demi! ) me aliento.<í^. A vuestro pies , conducido del hado de mi desprecio::- P ero qué digo? ( a h p esares!) ap.
con el socorro os entrego
el corazon : sí , que á saltos ap.
se quiere salir del pecho.
Celia. T rabuco , de mal taller mira á nuestra ama D o n Pedro.
Trab. Y á m í , mira qué ojos me echa, de galgo son , según veo.
Pedro. V u elv a en m í , irires que mi susto declare mis sentájiicntos; ap,
y pues estotbar su ariojo
miéntras que causa procuro, el disimular p retendo.
Y a , D o n j u á n , vuestra persona nos ha quitado el rezelo, que la venida del M oro pudiera c a u s a r , supuesto que en solo vos se afianza el conseguir defendernos.
Q u é gente conducís? £/w V . Poca, pero de tantos alientos,
que para el Africa toda resistirla basta. Trab. Bueno.
E lv ir . Setecientos hombres son de paga , con otros ciento, que á su costa mantenidos vienen á servit sin sueldo, d e las mejores familias
d e Daroca y Teruel. P edro. Siendo Aragoneses sus brios,
y vos quien los rige , es cierto, que sabrán desempeñarse.
Semejante caso el tiempo ap,
en fábulas ni en historias pudiera fin g irlo , Cielos?
Z eit. Q u e hayan d e olvidar mis iras ap,
los desayres que padezco, y hasta mi pasión me acuerde, que es el vengarme prim ero!
T ra b . Q u e sea y o tan m eng u ad o , que en este recibimiento esté dos horas sin habla!
Celia. N o sabes , que sobre necio, desgraciado hablador eres?
Trab. Pues callaré com o un m uerto.
Blasc. Q u e me precise un acaso ap .
á disimular con zeios!
Señor D o n Ju an , mi atención, con el justo rendimiento que mereceis ( a h tirana!) os ofrece de mi afeólo quanto queráis de él serviros: no extrañando el que os profeso aun ántes de haberos visto en este parage , puesto que y a ántes de ahora supe ser aficionado vuestro.
E lv ir . E s to solo le faltaba, ap.
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L a Conquista
qu e apurar al safrimiento: d e D o n Blasco conocida!
P e ro ( a y de m i ! ) es Io d e niénos, estando lo mas perdido.
JMaest. Yo de mi parte agradezco ai Infante la elección,
que dtí vos hizo , pues tengo, c om o todos los que os hablan, noticia de vuestro esfuerzo.
E lv ir . Y y o á los dos , estimando vuestra atención , la agradezco.
D o n Blasco, haced que á la gente, que h o y ha llegado , un refresco se le disponga , entre tanto, qu e se le señala el puesto qu e ha de ocupar. V o s podéis pasar al alojamiento
del Maestre á descansar, siiéotras recorrer pretendo de las fortificaciones
el estado. E h i r . MI denuedo, aunque os estima el cuidado, n o admite el ofrecimiento; qu e el descanso ha muchos dias, qu e no le conoce el pecho: y a s í , no halla novedad en el presente desvelo. V e d si mandais otra cosa.
Tocan caxas , y sale Zulem a. ZtiUtít. Senior , me venir corriendo
á d e c i r , qDe el polvareda, que el {>osta descubrir léjos, m overlo yegoas de Z aen, p o r lo que ahumadas jaciendo, del alto del T o rre grita.
jy e n t. I . C entinelas, que en los cuerpos de guardias veláis , ai arma, q u e la posta ha descubierto en la campaña enemii>os. C axas. "Peifro. Maestre , á reconocerlos
salid con clncueiica lauzas, q u e y o al fintenza ver quiero, pitra que obre mi valor
lo que difttí sn consejo:
y hasta que el órd,*n los llame, to dos ocupen sus puestos, y nadie ios desa:npare.
Vt^uid , seáoi. Zcii- Ya obedezco.
de Valencia.
Pedro. Para que voestra experiencia se halle al discurrir el medio de resistir este trance.
Z e it. Mi alfange será el primero; y a este no es lance , memoria, ap.
de acordarme sentimientos.
Vanse D on Pedro , Z eit y Zulem a. M aest. Soldado , á D on Ju an guiad
á mi Quartel. E lv ir. Fuera b u en o , que sin tener señalado
p ara ocopar algún puesto, ni orden para mí en contrario, quando los demas al riesgo, y o al descanso me entregara? A vuestro lado::- M aest. Teneos, que del cuerpo que mandais aun no habéis hecho el entrego, y esta no es ocasion , para q u e faltéis á su gobierno. SnidaJos , á la campaña.
V ase con los Soldados que quedáron.
Señor D o n Ju an , venid luego. P o r dónde , ingrata , mis ansias darán principio en mi pecho á las quejas , que produce el adorar tus desprecios?
P o r d ó n d e , al verte ( a h e n em ig a!) en un trage tan violento,
tan injusto , á ponderarlo habrán de empezar mis zelos? P o r dónde::- E h ir .S tñ o r D on Blasco^ si el alma dispuso el Cielo, que no os amáse ( q u e no es lo mismo que aborreceros) quando de vuestras finezas precisada (hien me acuerdo) ias correspondí indostríosa con desengaños por premios, q u e aunque muchas veces matan, otras snelep ser remedio;
de precisa oculta causa, mas qtie de desden fué efcfto, y lo mismo á suplicaros
me obliga , á que en este intento nc> me voivas á ha!>l.ír nanea;
y • ' i; ’> • r^cimigüio ts ;no;ivo . ■ . - j." ^ ' ’ í i t g o ,