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Autoestima y rendimiento académico en el área personal social en alumnos de quinto ciclo de primaria de una institución educativa del Callao

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Academic year: 2020

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(1)“AUTOESTIMA Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN EL ÁREA PERSONAL SOCIAL EN ALUMNOS DEL QUINTO CICLO DE PRIMARIA DE UNA INSTITUCIÓN EDUCATIVA DEL CALLAO”. Tesis para optar el grado académico de Maestro en Educación en la Mención de Psicopedagogía.. ZUBLEMA LILIANA CALLA COLANA. Lima – Perú 2010. I.

(2) II.

(3) Asesor: Mg. Carmen Leni, Álvarez Taco III.

(4) Dedicatoria. A la memoria de mi progenitor Celso y a mi madre Teresa, a mis hermanos y hermanas: Sergio, Jorge, Mary y Shirley por el cariño inmenso que me ofrecen y el impulso. que. me. dan. para. seguir. caminando.. Con cariño, para mi querido esposo Marco Antonio por el amor que me entrega; para mi hijo Paul Piero que me ilumina; a ellos mi gratitud por su permanente apoyo y comprensión, con la fe y esperanza que lograrán sus sueños.. IV.

(5) Agradecimiento. Mi profundo agradecimiento a todos mis compañeros de aula quienes generosamente me acompañaron a vivir experiencias gratas en la realización del estudio. Igualmente a los distinguidos profesores de la maestría por sus sabias orientaciones académicas; de manera particular a los doctores: Eulogio Zamalloa Sota y Aníbal Mesa Borja por sus comentarios críticos y especialmente a mi asesor de tesis Mg. Carmen Leni Álvarez Taco por el minucioso trabajo en la revisión y sugerencias académicas durante la ejecución del proyecto y la redacción del informe final; finalmente a las autoridades de la Universidad San Ignacio de Loyola por el apoyo incondicional para la realización de mis estudios de maestría . A todos ellos mi eterna gratitud.. V.

(6) Indice de contenido INTRODUCCIÓN. 1. Marco teórico. 2. La autoestima en el contexto educativo. 2. Concepto de autoestima. 2. Desarrollo del autoconocimiento y la autoestima. 4. La autoestima en el contexto escolar. 6. El rendimiento académico. 10. Concepto. 10. a) Concepto del Rendimiento Académico basado en la voluntad. 11. b) Concepto del Rendimiento Académico basado en la capacidad. 12. c) Concepto del Rendimiento Académico en sentido de utilidad o de producto. 12. Características del rendimiento académico. 13. Factores que influyen en el Rendimiento Académico. 15. A) Los factores internos. 15. B) Los factores biológicos. 15. Problemas en el Rendimiento Académico. 16. Aspectos relacionados con el Rendimiento Académico. 18. El aprendizaje significativo de Ausubel. 18. La autoestima y el Rendimiento Académico. 20. Antecedentes. 25. Problema de investigación. 28. Objetivo general. 30. Objetivo específico. 30. Hipótesis general. 31. Hipótesis específicas. 31. MÉTODO. 32. Tipo y diseño de investigación. 32. Variables. 33. Autoestima. 33. Definición conceptual. 33. Definición operacional. 33. Rendimiento Académico. 33. VI.

(7) Definición conceptual. 33. Definición operacional. 33. Participantes. 34. Instrumentos de investigación. 35. Escala de Autoestima de A.H : Eagly adaptada. 35. Aplicación y calificación. 35. Validez-y confiabilidad. 36. Validez y Confiabilidad Estadística de la Escala de Autoestima de A. H. Eagly para el contexto de la investigación. 36. Procedimiento. 37. RESULTADOS. 38. DISCUSIÓN, CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS. 42. Discusión. 42. Conclusiones. 45. Sugerencias. 46. Referencias. 47. Anexos. VII.

(8) Indice de tablas Tabla 1. Distribución de la población de estudiantes de quinto ciclo de una institución educativa del Callao. 34. Tabla 2. Muestra de estudiantes de quinto ciclo de la institución educativa del Callao. 34. Tabla 3. Nivel de autoestima de los estudiantes de la muestra. 38. Tabla 4. Nivel de rendimiento académico en el área personal social de los estudiantes de la muestra. 39. Tabla 5. Correlación Spearman entre la autoestima y rendimiento académico en el área personal social. 40. Tabla 6. Correlación Spearman entre las dimensiones de la autoestima y el rendimiento académico en el área personal social. VIII. 40.

(9) Índice de figuras Figura 1.Nivel de autoestima de. los. Figura 2. Nivel de rendimiento en el. estudiantes de área. estudiantes de la muestra. la. muestra. personal social de. 38. los 39. IX.

(10) Resumen El propósito del presente estudio fue establecer la relación entre la autoestima y el rendimiento académico en el área personal social en estudiantes del quinto ciclo de educación primaria de una institución educativa del Callao. Se utilizó un diseño descriptivo correlacional y se contó. con una muestra de 100 estudiantes entre. varones y mujeres pertenecientes a la Institución Educativa “José María Arguedas”. Para medir la autoestima se utilizó la escala de A.H. Eagly, obteniéndose la validez y confiabilidad estadística para el contexto de estudio, y para medir el rendimiento académico en el área personal social se utilizaron las actas de promedios anuales de calificativos 2009 .Los hallazgos demostraron que existe correlación significativa entre la autoestima y el rendimiento académico.. Abstract The purpose of this study was to establish the relationship between self-esteem and academic performance in “Social Studies” in 5th Grade Elementary Students of a public school in Callao, under a descriptive co-relational design. We worked with a sample of 100 students from José María Arguedas Public School. The scale of AH Eagly was used to measure self-esteem in order to obtain validity and reliability in the statistics considering the context of the study, and it was used the 2009 Student’s Annual Report Cards to measure Social Studies academic achievement. The records show that there is a statistic co-relation in self-esteem as well as in each of its dimensions. We suggest including both curricular competencies and in the methodology of teaching activities to stimulate and improve students' self-esteem because it is associated with academic performance. X.

(11) 1. INTRODUCCIÓN El presente estudio titulado “Autoestima y rendimiento académico en el área personal social en alumnos del quinto ciclo de primaria de una institución educativa del Callao”, tuvo como objetivo establecer la relación entre las variables autoestima y rendimiento académico en el área personal social en el contexto educativo en referencia. En la actualidad, el proceso de enseñanza – aprendizaje del área personal social sigue presentando problemas en razón al aprendizaje de los contenidos que se plantean, ya que está orientado al desarrollo de la personalidad del escolar, por ende es más susceptible que los resultados académicos en este curso se vean influenciado por factores afectivos. Si bien se está trabajando bajo un enfoque centrado en el alumno, con un currículo diversificado y flexible, adaptándose a los niveles de desarrollo del escolar, así como a su contexto formativo y socio familiar, aplicado a una proyección de empleo en la realidad, aún se perciben dificultades para lograr un verdadero compromiso del educando con los contenidos trabajados en este curso. En este sentido los hallazgos permitieron reforzar el conocimiento que existía sobre la autoestima en relación con el rendimiento académico en el área personal social, a fin de conocerse si existía algún nivel de relación entre ambos, toda vez que, una vez empleado el instrumento como la escala de autoestima aplicada al campo educativo (el cual es un instrumento eficaz para detectar cierto comportamiento no adecuado), nos permitió descubrir las posibles conductas que estaban limitando el adecuado uso potencial de las capacidades en los alumnos. Desde la visión socio-educativa, al conocer en los alumnos aquellos aspectos limitantes expresados a través de la visión de la autoestima, permitirá preparar programas de apoyo formativo para la superación de dichas dificultades, que no solo ayudarán a mejorar el rendimiento en el área personal social, sino proyectado a otras áreas de estudio y otros campos de su vida. En cuanto a la autoestima, es importante porque está ligada a todas las manifestaciones humanas: estudio, trabajo, productividad, creatividad, calidad, valores etc. „“El desarrollo de la autoestima hace crecer a la persona, provoca cambios y superación personal en toda la extensión de la palabra” (Hartrup, 2003, p. 57), por consiguiente para.

(12) 2. un óptimo aprendizaje y praxis del conocimiento es indispensable una actitud reflexiva y una autoestima positiva. En relación al rendimiento académico es importante porque permite conocer la realidad y calidad del desempeño escolar. En tal sentido servirá para la formación integral de los alumnos, ayudándolos en la conducta de competencia social en general. En relación al sistema educativo, los hallazgos encontrados permitirán promover la formación docente en aspectos vinculados a la autoestima, tratando de optimizar la calidad educativa. En relación al contexto educativo éste se ha realizado a alumnos del quinto ciclo de educación primaria, en una institución educativa del Estado, trabajándose con una muestra representativa de la población estudiantil.. Marco Teórico. A continuación se presentan las bases teóricas que sustentan el presente estudio, partiendo de conceptos básicos sobre la autoestima y luego sustentando la importancia del rendimiento académico.. La Autoestima en el contexto educativo. Un aspecto importante con el cual se iniciará la presente sustentación es la definición conceptual de la autoestima, para luego desarrollar factores, problemas y aspectos relacionados con el rendimiento académico.. Concepto de Autoestima.. La autoestima es un componente de la personalidad, actualmente en la comunidad científica, predomina la idea de que “tiene una estructura multidimensional, es decir que se tiene una valoración de sí mismo en cada uno de los ámbitos o contextos en los que se desenvuelven y que son importantes para uno mismo: la familia, el trabajo, alguna agrupación de amigos, etcétera” (Vargas, 2003, p. 4). Las valoraciones que se hace de uno mismo en cada ámbito, no necesariamente coinciden, así por ejemplo, un niño puede.

(13) 3. tener un buen concepto de sí mismo como miembro de su familia, pero no así como estudiante o viceversa. Prácticamente, la totalidad de los autores que abordan el tema de la autoestima, coinciden en afirmar que una buena parte de la conducta del ser humano está determinada por la autoestima que posee. Furth (2004) refiere que:. Una imagen favorable de si mismo puede ser la clave del éxito y de la felicidad durante la vida, ya que permite a la persona reconocer sus logros y fracasos, confiar en sus propias capacidades, aceptar y tolerar la critica, tomar riesgos, hacer frente a los obstáculos y solucionar los problemas de manera efectiva; le permite también utilizar y ejercitar los recursos y aptitudes con que cuenta, respetar y amar a los demás, y establecer relaciones sociales satisfactorias. (p. 17). Por el contrario Vargas (2003) señala que “la baja autoestima crea un círculo vicioso que se perpetúa en sí mismo: sentir que se es incapaz y que no se agrada a los demás, condiciona al individuo para no actuar como una persona agradable y capaz (p. 6). Una persona con baja autoestima, difícilmente tomará riesgos, tendrá poca capacidad para enfrentar obstáculos y solucionar problemas: una persona con baja autoestima, se siente atrapada en su situación presente. (p. 8). Con respecto a la autoestima existen diversas definiciones, que más que contradictorias, se asemejan y son complementarias entre sí. Así se tiene que Feldman (2005) la conceptualiza como “todos los sentimientos y creencias que tenemos acerca de nosotros mismos y afecta a todo lo que hacemos” (p. 8). Para este autor, la autoestima es un ente rector de las acciones diversas que el ser humano realiza en su vida, dirigiendo la misma a través de los propios sentimientos y de lo que la persona crea de sí misma. Para Musito y Román (2006) perciben y conceptualizan la autoestima desde la perspectiva de la evaluación del autoconcepto, La autoestima hace hincapié en el aspecto de evaluación de las características y se presenta como una conclusión final del proceso de autoevaluación. Al respecto ambos autores refieren que “es el proceso de autoevaluación.

(14) 4. que el sujeto tiene de si mismo, donde integra valores importantes, sobre su propia imagen” (p. 501). Por otro lado, Oñate y García (2007) conceptualizan la autoestima como “la fuerza más profunda del hombre, es su tendencia a llegar a ser él mismo” (p. 248). En este caso la autoestima es considerada como una fuerza interior en búsqueda de la autoafirmación y autoconcepto de la persona. En función a lo expuesto es que Eagly (2005) define la autoestima como:. El adecuado desarrollo del proceso de identidad, conocimiento de sí mismo, así como su valoración sentido de pertenencia, dominio de habilidades de comunicación social y familiar, sentimiento de ser útil y valioso, orientado a establecer el propio auto concepto y autoafirmación. (p. 3).. Bajo esta definición es que el presente estudio se ceñirá, ya que integra los diferentes componentes referidos por los autores mencionados. Abordar la temática de la autoestima es ineludible para todas las personas interesadas en el desarrollo emocional, social y cognoscitivo del niño, en particular, los padres y los docentes.. Desarrollo del autoconocimiento y la autoestima. El autoconocimiento y la autoestima se desarrollan en forma lenta y son resultado de la interacción de diferentes factores, entre los que Poitier y Sanders (2004) destacan los siguientes: a) El equipo biológico con que nace el niño. b) La pertenencia a un grupo cultural. c) Las experiencias del niño con otras personas, especialmente la familia. d) Las situaciones particulares de la vida de cada Individuo Ramírez (2005), indica que el proceso comienza desde el nacimiento, cuando el pequeño. empieza a tomar conciencia de su propio cuerpo como algo diferente. del entorno que lo rodea. Empieza a percibir las sensaciones físicas provenientes.

(15) 5. del interior de su cuerpo y a percibir la frustración de necesidades no satisfechas. A medida que el niño va creciendo, el lenguaje juega un rol muy importante en el establecimiento de la identidad. Poco a poco aprende a reconocer que un sonido que se relaciona consigo mismo: al escuchar constantemente su nombre, el niño empieza a reconocerse como diferente de los demás. (p. 88). Buhler (2002) refiere que alrededor de los 03 años de edad, el niño empieza a autodefinirse identificando algunas características que considera importante de si mismo: su cabello, su peinado, su ropa o las cosas que realiza. Los niños de 06 o 07 años también empiezan a definirse en términos psicológicos desarrollando el concepto de quién es (yo verdadero) y de quien desearía ser (yo ideal). Comprender que uno es una persona única e independiente a los demás, produce un desarrollo muy importante en el niño: su comportamiento es cada vez menos regulado por sus padres y más regulado por sí mismo, siendo ya capaz de ejercer control a sus impulsos, en función a lo que el medio espera de él. Sheriff (2002) manifiesta que la mayoría de los teóricos consideran que el autoconocimiento y la autoestima son fenómenos sociales. Los niños se evalúan a si mismos comparando su "yo real" con su "yo ideal" y con las expectativas que tienen las personas para él: sus padres, maestros y sus compañeros (pares). (p. 34) El autoconocimiento y la autoestima son estructuras de la personalidad, a la vez dinámicas y estables, sin embargo, a pesar de encontrarse en permanente evolución, el autoconcepto y la autoestima mantienen cierta estabilidad, ya que se requiere de muchas situaciones especificas consistentes, positivas o negativas, para modificar globalmente el autoconcepto y la autoestima (Sheriff, 2002). “La autoestima es un componente de la personalidad y actualmente en la comunidad científica, predomina la idea de que tiene una estructura multidimensional” (Musito y Román, 2006, p. 34), implicando ello que lo familiar y social van a tornarse en los factores formativos y direccionantes de la autoestima..

(16) 6. La autoestima en el contexto escolar. En el contexto pedagógico al encontrar a los alumnos en el primer grado de primaria, ellos y ellas ya tienen ideas bastante claras acerca de sí mismos, y han desarrollado una mayor o menor autoestima positiva, dependiendo de las interacciones que hayan tenido en el hogar con sus padres y otros miembros de la familia. “Entre los 06 y 12 años, el contexto escolar juega un rol muy importante en el desarrollo de la autoestima del niño” (Centro de Excelencia y Mejoramiento del Magisterio, 2005, p. 34) en este momento, la escuela ocupa buena parte de su tiempo y le plantea una serie de retos y demandas que debe atender. Cómo habrá de proseguir el desarrollo de la autoestima de los pequeños, dependerá del tipo de interacciones que mantenga con su maestro y con sus iguales, así como de las experiencias de éxito y fracaso académico que tenga. Al respecto es posible establecer algunos elementos que participan en ello. Uno de los elementos es la denominada expectativa del maestro. Con respecto a la expectativa del maestro, es posible señalar, según Valcárcel (2005) que:. Las relaciones maestro-alumno influyen de manera significativa en el autoconcepto y en el rendimiento académico del niño. Uno de los aspectos que ha sido más estudiado es el de las expectativas, las mismas que son creencias generalizadas acerca de cómo son ciertas personas o grupos sociales, las cuales. llevan a esperar que se comporten de una u otra. manera. En la escuela, los maestros tienen expectativas específicas acerca de cada uno de los niños y niñas, las cuales son generalmente inconscientes. Se trata de inferencias que se hacen sobre el rendimiento y el comportamiento presente y futuro de cada niño o niña. (p.36). Existe un conocido estudio realizado en 1968, en el que se pudo verificar la hipótesis de que “aquellos niños sobre quienes el docente tiene mayores expectativas,.

(17) 7. efectivamente logran mejores resultados” (Olavide, 2007, p. 55). La explicación que se dio a esta situación fue que el profesor tiene comportamientos diferentes con sus alumnos dependiendo de las expectativas que tenga en torno a los mismos. Se pudo verificar, asimismo, que el efecto de las expectativas del docente sobre el rendimiento de los alumnos es mayor en el caso de los niños más pequeños.. Smith (2005) señala. que las investigaciones realizadas posteriormente. sobre el mismo tema constataron dos cosas: por un lado, que es cierto que los docentes tienen expectativas diferentes en relación a cada uno de sus alumnos y que por consiguiente, no los tratan de igual manera; por el otro, que las expectativas del maestro sobre el alumno no se cumplen de una forma tan automática y de manera tan generalizada como se supuso al principio. (p. 20).. El cómo los docentes comunican sus expectativas a los estudiantes, puede ser respondido a través de los hallazgos de un estudio realizado en el año 1980. Es así que, Vergara (1980) explica que los maestros comunicaban sus expectativas a través de un trato diferenciado: se dirigían a los niños y niñas hacia quienes tenían expectativas favorables de manera más agradable y amistosa y les daban mayores oportunidades y tiempo para desarrollar sus capacidades. Según las investigaciones posteriores, las expectativas se comunican mayormente de modo indirecto por la vía verbal y gestual. En cuanto a lo verbal, se evidencia una diferencia en la frecuencia y la calidad de los contactos entre profesor y alumno. Sin tener conciencia de ello, los docentes se dirigen más hacia unos alumnos que hacia otros, permitiendo más intervenciones a los niños sobre los cuales se tiene expectativas más favorables. De igual forma emite más elogios y menos críticas frente a las respuestas de dichos alumnos. En relación a la comunicación no – verbal, esta es constante y se manifiesta “en el tono de voz, la expresión del rostro, los gestos, la proximidad y ubicación espacial y el tiempo que se dedica a cada alumno” (Montes, 2007, p. 34)..

(18) 8. Dado que se reconoce la influencia positiva o negativa que se puede tener tanto en el rendimiento académico como en la autoestima de los alumnos, se debe estar atento a las expectativas que se está comunicando a niños y niñas durante el tiempo que comparten juntos; en este sentido Mc Carthy (2005) refiere que “un primer paso para evitar posibles efectos negativos sería tomar conciencia de que efectivamente existen expectativas diferentes en relación a cada uno de ellos y que, por lo tanto, no se da el mismo trato a todos” (p.18). En el país, los docentes tienen que estar especialmente atentos en relación a las expectativas y a los modelos mentales predominantes en la sociedad, y por lo general también en ellos mismos, respecto a las capacidades y potencialidades de las niñas y las poblaciones emigrantes. Otro grupo de niños frente al cual suelen predominar bajas expectativas, es el compuesto por los niños migrantes de las zonas rurales a las áreas urbanas y de las zonas altas a las tierras bajas. Por el hecho de tratarse de niños que poseen costumbres, formas de vestir, comer y hablar, e incluso valores diferentes a los predominantes en los contextos urbanos a los que pertenecen generalmente, suscitan en los docentes bajas expectativas en cuanto a su rendimiento, con las consecuencias negativas que ello trae consigo, ya expuestas con anterioridad (Musito y Román, 2006). Finalmente, a cada uno de los docentes le corresponde hacer el esfuerzo de tomar conciencia acerca de las expectativas que se tiene en relación al grupo de alumnos con el que les toca trabajar cada año, y frente a cada uno de ellos y ellas en particular. Para Cisneros (2006) una última consideración que es necesario realizar en relación al papel que se juega en el desarrollo de la autoestima de los alumnos, es la importancia que tiene la propia autoestima de los docentes, tanto en relación a la valía personal como profesional. Para algunos autores la clave de la autoestima en los estudiantes está en cómo se sienten los profesores con respecto a si mismos. Desde una mirada más cognitiva, se suele señalar que el desempeño de un profesor en el ejercicio de su papel, está íntimamente relacionado a las concepciones que él tiene de sí mismo como un profesional de la pedagogía; estas cogniciones conllevan valoraciones estableciéndose como determinantes en las formas de pensar, sentir y actuar en el ámbito educacional. En este sentido, se sostiene que la autoimagen que el profesor proyecta afecta y condiciona el crecimiento personal de los alumnos que está formando..

(19) 9. Es muy importante reflexionar sobre la propia autoestima, siendo labor de la dirección, y del conjunto de colegas de las instituciones en las que se trabaja, considerar la temática de la autoestima docente en el ejercicio de la labor profesional. Otro elemento circunscrito a este punto es el rol de los pares. Si bien es muy importante el rol que juega el maestro en el proceso de formación de la autoestima, las relaciones que establece el niño o la niña con sus pares en la escuela, son esenciales para él o ella. El grupo de pares o iguales ha sido definido de diversas maneras. La más sencilla es que el grupo de pares son los compañeros de la misma edad. Sin embargo, autores como Hartup (2003) sostienen que el criterio para decidir quiénes son pares, no es tanto tener la misma edad, sino más bien “el hecho de ser niños que interactúan a niveles comparables de complejidad conductual, con niveles por tanto similares de madurez en su desarrollo” (p. 35). Si bien es cierto que en el tiempo se establecen agrupaciones, jerarquías y estructuras sociales al interior del grupo de clase, como sucede con todo grupo estable, esta estructura no está establecida desde el principio sino que se construye a partir de las interacciones de los miembros del grupo, proceso que en sí mismo constituye una parte de los aprendizajes sociales que realizan los niños en la escuela (Martín, 2004). Las relaciones con los pares también evolucionan con la edad de los niños. En la edad preescolar, la mayor parte del tiempo los niños realizan actividades solitarias o paralelas, con pocos intercambios. A medida que los niños maduran, las relaciones que mantienen son cada vez más grupales y exigen el desarrollo de mejores competencias comunicacionales y sociales. Asimismo, los otros empiezan a ser percibidos como personas con características psicológicas e ideas diferentes a las propias, dando paso al desarrollo de estrategias de comunicación más refinadas. Según numerosos autores, las relaciones que se establecen con los compañeros y amigos en la edad escolar, influyen de manera decisiva en el desarrollo -emocional y social de los niños y niñas, hasta el punto de llegar a considerarlo como un Indicador de salud psicológica. La influencia de los pares es especialmente significativa (Valle, 2008) en relación a los siguientes aspectos:  El aprendizaje de actitudes, valores e informaciones del mundo que lo rodea.  La adquisición y el desarrollo de la habilidad de percibir situaciones desde el punto de vista del otro, alejando al niño de posiciones egocéntricas..

(20) 10.  La formación de la identidad personal del niño, la cual se construye a través de la imagen que perciben de sí mismos, de las personas significativas con las que interactúan, entre ellos, los compañeros y los amigos.  La adquisición de habilidades sociales, progresivamente más complejas  El control de los impulsos agresivos.  La continuación del proceso de socialización del rol sexual iniciado con los padres.  El nivel de aspiración educativa y el logro académico.  La posibilidad de disponer de fuentes de apoyo en casos de estrés.  La actitud asumida frente al uso de drogas, conductas alcohólicas y sexuales, también es influida por el grupo de pares. El Rendimiento Académico Concepto En la revisión de la literatura se ha podido hallar que existen diversas formas en que se pueda conceptuar el rendimiento académico. Muchos autores han establecido definiciones sobre rendimiento académico. Carpio (2003) define rendimiento académico como “el proceso técnico pedagógico que juzga los logros de acuerdo a objetivos de aprendizaje previstos” (p. 3). Supper (2004) dice que el rendimiento académico es “el nivel de progreso de las materias objeto de aprendizaje” (p. 24). Así mismo, Aranda (2005) considera que “es el resultado del aprovechamiento escolar en función a diferentes objetivos escolares y hay quienes homologan que rendimiento académico puede ser definido como el éxito o fracaso en el estudio, expresado a través de notas o calificativos” (p. 34). Con respecto a esta última definición, cabe establecer su vinculación con cierta forma de evaluación, muy criticada en estos tiempos. Es así que la evaluación del rendimiento académico se realiza con instrumentos y calificaciones asignadas por los profesores, pero estas no tienen un cero absoluto, es decir no son escalas de razón. Las calificaciones obtenidas por los alumnos en las diferentes asignaturas, criterio usado para medir el rendimiento, no permiten una comparación válida ni del rendimiento de cada alumno en las distintas asignaturas, ni de los alumnos en la misma materia. Esto, debido a que las pruebas que se utilizan no están estandarizadas, y la confiabilidad de las calificaciones son muy bajas. Sin embargo, dado que sería imposible.

(21) 11. estandarizar todas las evaluaciones usadas se toman las calificaciones como un parámetro de medición que sugiere el rendimiento del alumno en determinada materia. Por otro lado, probablemente los sesgos se producirán de igual manera al hacer comparaciones de una asignatura a otra, e incluso en la misma materia. Una manera de contrarrestar los sesgos en la evaluación es no tomar las notas obtenidas tal y como se presentan sino reajustar ese puntaje obtenido al creditaje de cada curso de tal manera que puedan obtener pesos ponderados por cada asignatura. El buen rendimiento académico, de acuerdo con la percepción de Redondo (1997) requiere de un alto grado de adhesión a los fines, los medios y los valores de la institución educativa, que probablemente no todos los estudiantes presentan. Por otro lado, Chadwick (2005), define al rendimiento académico como:. La expresión de capacidades y de características psicológicas de los estudiantes desarrollados y actualizados a través del proceso de enseñanza-aprendizaje que le posibilita obtener un nivel de funcionamiento y logros académicos a lo largo de un periodo o semestre, que se sintetiza en un calificativo final (cuantitativo en la mayoría de los casos) evaluador del nivel alcanzado. (p. 35). Así también el rendimiento académico puede definirse desde la perspectiva cualitativa. Para ello, se consideran aspectos como la voluntad, la capacidad y el producto, los cuales se explican a continuación.. a) Concepto de rendimiento académico basado en la voluntad.. Este concepto atribuye toda la capacidad del hombre a su voluntad. Kczynska (2003) afirma que tradicionalmente se creía que el rendimiento académico era producto de la buena o mala voluntad del alumno, olvidándose de otros muchos factores que pueden intervenir en el rendimiento académico..

(22) 12. b) Concepto de rendimiento académico basado en la capacidad Bajo esta concepción, Secada (2002) sostiene que el rendimiento académico “está determinado no sólo por la dinamicidad del esfuerzo sino también por los elementos con los que el sujeto se halla dotado” (p. 5).. c) Concepto de rendimiento académico en sentido de utilidad o de producto. Dentro de esta tendencia que hace especial hincapié en la utilidad del rendimiento, algunos autores como Marcos (2007) afirma que el rendimiento académico es “la utilidad o provecho de todas las actividades tanto educativas como informativas, las instructivas o simplemente nocionales” (p. 44).. Igualmente se puede señalar a Pacheco (2007) quien emplea el concepto de rendimiento académico para designar “el producto o utilidad de una cosa, donde producto es el fruto de algo y utilidad del producto, pero proyectado hacia actividades futuras” (p. 12). Según López (2003) el rendimiento académico “expresa el nivel de desempeño, implicando el nivel de logro alcanzado por los alumnos y expresado a través de los calificativos” (p. 59). Gimeno (2003) al referirse a las notas o calificaciones, dice lo siguiente: "Muchas personas tienden a considerar el boletín de calificaciones como algo trivial, pero éste tiene una significación especial y casi única en el desarrollo y afianzamiento académico” (p. 32). Entre los diversos criterios para juzgar el valor de un estudiante académicamente hablando, el boletín de calificaciones es casi la única medida objetiva de su rendimiento escolar. Al respecto, Novaes (2005, p. 34) afirma lo siguiente: "El rendimiento académico es el "quantum" obtenido o producido por el individuo en su actividad escolar o profesional, que un estudiante refleja en sus notas o calificaciones.” Por otro lado, el concepto de rendimiento se halla relacionado a factores volitivos, emocionales y afectivos, aptitud y capacidad intelectual, además de la específica. Muchos estudiantes considerados normales, presentan lo que se llama problema de aprendizaje, desadaptación escolar, bajo rendimiento, etcétera, que generalmente son.

(23) 13. ocasionados por su inadecuado hábito de estudio así como por factores emocionales (actitudes paternas, maternas hacia el hijo, problema con los padres, etcétera). En estudios encaminados a visualizar los factores que se hallan en relación con estos aspectos escolares, se encontró que con el factor inteligencia apenas existía una correlación, llegándose a la conclusión claramente expresada por Novaes (2006) quien dice: "Se ha comprobado que las dificultades, de consecuencia de dificultades y problemas de conducta y factores de orden emocional, llevan al alumno a sentir inhibición, inseguridad y hostilidad" (p. 21). A medida que el tiempo pasa, “las consecuencias de los desniveles en el rendimiento académico, las críticas que sufren y los castigos que padecen los educandos, dañan gravemente la autoestima” (Rigoberto, 2007, p. 56). En tal sentido, el estudiante llega a ser consciente de su incapacidad y piensa realmente en el fracaso, manifestándose las protestas de parte del alumno frente a su situación, simbolizando entonces el conflicto que se establece entre su sentimiento de inferioridad y su deseo de sobresalir, lo cual repercutirá en su autoestima (Morelia, 2007). Finalmente es posible vincular los aspectos cualitativos y cuantitativos de los enfoques sobre rendimiento académico. Es así que Vera (2007) define el rendimiento académico, como “la expresión de capacidad y características psicológicas del estudiante, desarrolladas y actualizadas a través del proceso de enseñanza aprendizaje, que le permite obtener un nivel de funcionamiento y logros académicos a lo largo de un periodo académico que se sintetiza en un calificativo cuantitativo final evaluador del nivel alcanzado”. (p. 267). Bajo esta definición es la que se trabajó en el presente estudio.. Características del Rendimiento Académico.. Valle (2008) establece que existe un doble punto de vista, estático, y dinámico, con respecto al rendimiento académico que atañe al sujeto de la educación como ser social y se caracteriza de la siguiente manera:  En su aspecto dinámico, el rendimiento académico responde al proceso de aprendizaje y como tal, está ligado a la capacidad y esfuerzo del alumno.  En su aspecto estático, comprende el producto del aprendizaje, generado por el alumno expresando una conducta de aprovechamiento..

(24) 14.  El rendimiento puede pasar por la identificación de la calidad académica con volumen de datos acumulados o como coinciden las tendencias más actuales de la educación, con el desarrollo de habilidades que permitan tratar esta información.  El rendimiento es un medio y no un fin en sí mismo.  El rendimiento académico responde a propósitos de carácter ético incluyendo expectativas económicas, lo cual incide en la necesidad de un tipo de rendimiento en función de un modelo social vigente.  Las actividades del aprendizaje, es decir, las estrategias que utiliza para codificar, almacenar y evocar la información.  Las características del aprendizaje, los atributos individuales que posee y que influyen de alguna manera en los procesos de codificación, almacenamiento y recuperación de la información.  Los materiales del aprendizaje, las características que definan su naturaleza, estructura, niveles de dificultad, etc.  La tarea o ejecución posterior que el aprendiz va a realizar con los materiales así como el tipo de pruebas que se va a utilizar para la evaluación de los resultados del aprendizaje. Por otro lado, Roberts (2006) de una manera específica refiere tres criterios que delimitan las características de un rendimiento académico adecuado: 1. El criterio escolástico de normalidad puede expresarse sumariamente de la siguiente manera: es normal el niño que cumple con sus deberes, que asimila o aprovecha suficientemente la enseñanza, que no repite el grado, que no molesta en clase ni perturba el orden. 2. El criterio social, o relativo a las relaciones del sujeto con sus semejantes, incluye a las exigencias anteriores y algunas más. Desde este punto de vista y dicho en forma escueta, es normal el niño que, además de comportarse de manera satisfactoria en el aula, aprovecha la enseñanza, participa activamente en la clase; tiene amigos y se entiende con los compañeros, juega y comprende, acata la reglas generales de juego, es honesto y tiene modales suficientemente correctos con maestros y condiscípulos. Todo lo mencionado significa en suma, cumplimiento de leyes, normas y participación activa en la vida común..

(25) 15. 3. El criterio psicobiológico o relativo al funcionamiento psicosomático del individuo. Este criterio contiene otros elementos, tras los cuales, implícita o explícitamente se advierte la presencia del juicio sobre el perfil del estudiante. Resumiendo, el rendimiento académico es un indicador del nivel de aprendizaje por el alumno, por ello, el sistema educativo brinda tanta importancia a dicho indicador. Factores que influyen en el Rendimiento Académico. Se puede decir que el rendimiento escolar se manifiesta como una dimensión compleja, porque en él inciden muchos factores que actúan ya sea en forma aislada o asociada, Córdova (2006) los clasifica en dos grupos:. A) Los factores internos, que son aquellos factores inherentes a cada estudiante y pueden ser de naturaleza psicológica o biológica. Entre los primeros cabe mencionar: a.. Motivaciones. b.. Intereses. c.. Ajuste emocional. d.. Hábitos y actitudes de estudio. e.. Adaptaciones al grupo escolar, etc.. B) Los factores biológicos, se destacan los siguientes: a.. Edad cronológica. b.. Perturbaciones funcionales (lesión cerebral, etc.). c.. Deficiencias sensoriales (problemas de visión, audición, etc.). d.. Estado de salud, etc.. Por otro lado, Brown (2006, pp. 5-20) señala que los principales factores que influyen en el éxito académico del estudiante son: . Conocimientos adquiridos: Referido a los fundamentos del conocimiento que los alumnos poseen o traen como conocimiento previo y que sirven de base.

(26) 16. para adquirir nuevos aprendizajes, como son las habilidades específicas en el pensamiento matemático. . Ajuste académicos: Implica el grado de dominio de habilidades básicas de estudio y eficiencia para llevar a cabo actividades académicas básicas que permitan responder a los procedimientos de instrucción.. . Actividades académicas: Formadas por disposiciones o tendencias afectivo – cognitivas como su propio proceso educativo y hacia los agentes involucrados en este, la institución educativa, los maestros, etc. Involucra el nivel de atracción o rechazo hacia el estudio y el deseo por aprender, factor crucial para generar cambios efectivos y verdaderos en el comportamiento ante el estudio.. Problemas en el rendimiento académico. Existen escolares cuyo rendimiento académico es oscilante, es decir, entre medio y bajo. Ello se atribuye a problemas cognitivos o a perturbaciones emocionales (actitudes sobreprotectoras o de rechazo etc.). Al respecto Reca (2005) señala que esta tendencia a tener una concepción cada vez más desvalorizada de sí, es decir, “A medida que el alumno crece, se forma una imagen de sí mismo cada vez más desvalorizada. Su interés por la adquisición de conocimiento disminuye o se anula, y su actitud frente al aprendizaje se hace negativa o antagonística". Por otro lado, Gimeno (2006) comenta que es un factor condicionado de la conducta del sujeto, el concepto que tiene sobre sí mismo, determinando en buena medida las iniciativas que éste habrá de tomar, los niveles de aspiraciones y realización que se auto impone y la interacción con los demás (p. 45). La raíz de la autoevaluación en el alumno, se halla en los valores que él haga de sus éxitos y fracasos y la que le atribuye los demás, en especial las personas que tienen ascendencia sobre él; como sus padres, maestros, amigos, etc. De ahí la importancia de que las actitudes y opiniones de otros hacia él, sean homogéneas. Así, si uno le hace sentir una cosa, y otro le procura sensaciones diferentes, el alumno tendría opiniones contradictorias sobre él mismo, corriendo peligro su autoconcepto de quedar, inestable e inseguro, influyendo en la autoestima como en el rendimiento académico..

(27) 17. El hecho de presentar alguna problemática en el rendimiento escolar, incide en la variación de las relaciones interpersonales del sujeto con su grupo familiar, escolar, y social, motivando la censura que sobre él cae. Ello promueve la creación de un sentimiento de inseguridad, modificando el concepto de sí mismo. La problemática que se presenta en forma más aguda, es la que tiene que confrontar el educando, debido a su rendimiento académico, situación que le crea inseguridad y muchas veces trastornos emocionales en sus relaciones interpersonales especialmente cuando tiene que repetir el año escolar o sale desaprobado en una o varias materias. La motivación en el rendimiento escolar, entre otros factores, dependen de las experiencias del estudiante, por lo que la necesidad de logro,. es producto de la. interacción de muchas variables, entre ellas el nivel de aspiración del estudiante, que está dado por sus propias esperanzas de éxito, el orden académico y familiar, la espera de recompensas personales y materiales, etc. En la vida escolar las relaciones maestro-alumno y la interacción del estudiante con sus iguales, juega un papel importante como factor reforzador de la conceptualización, que se tenga. La familia mantiene un papel predominante al igual que el colegio. Al respecto Simms (2005) señala lo siguiente:. El colegio alimenta la importancia como un segundo punto de referencia, porque según crece el niño, el aprecio público por su rendimiento académico, tiene mayor trascendencia para su propio concepto. Las tendencias se engendran entre el hogar y el colegio, especialmente cuando existen discrepancias entre el status y las esperanzas de la familia y la habilidad y rendimiento escolar del alumno. (p. 63).. Gimeno (2006) señala sobre el particular lo siguiente: "En la medida que los alumnos soporten presiones y exigencias familiares, escolares y sociales, de diverso grado y matriz, tendrá sentido hablar de la recuperación que dichas exigencias alcanzarán en el rendimiento escolar del mismo" (p.29)..

(28) 18. La dinámica del grupo de clase y su influencia en el rendimiento académico, ha sido estudiada entre otros autores como Sheriff y Balaguer (2007) quienes demostraron a través de una serie de experiencias, que de la ubicación que tenga el estudiante dentro de su grupo de clase (líder, seguidor, etc.) depende su conducta y actitud hacia el estudio y en consecuencia influye en su rendimiento académico y la autoestima. Por tanto, el rendimiento académico, las actitudes hacia el estudio y el aprendizaje está mediado por el comportamiento y actitudes de los padres para con el alumno. Canelo (2000) afirma algo similar:. De hecho el aprendizaje que el alumno tiene en el contexto escolar, es muchísimo más amplia que el que recoge las notas de evaluación. Son aprendizajes no meramente intelectuales, sino de actitudes, valores, comportamiento hacia la interrelación con los demás, y referencias sobre sí mismo, es decir, la aceptación que despierta en su grupo y fuera de él; las posibilidades personales, conocer lo digno e indigno de su persona, quien es uno mismo. (p. 22). Aspectos relacionados con el rendimiento académico El Aprendizaje Significativo de Ausubel. Ausubel (1987) intenta explicar qué es lo que ocurre en la mente humana a medida que el sujeto aprende, considera que la estructura cognitiva, como la suma del conocimiento que alguien tiene sobre un tema y la forma como está organizada, es el factor determinante en los resultados del aprendizaje. Un material significativo se aprende siempre en relación con su antecedente ya aprendido y por ello se sobreentiende que las características o propiedades de ese antecedente afectan decisivamente a la precisión y claridad de esos nuevos significados, así como en su recuperación inmediata y a largo plazo. Ausubel (1987) señala que el aprendizaje significativo puede ser obtenido tanto por descubrimiento como por recepción. Por lo general en los niveles educativos superiores,.

(29) 19. la fuente de conocimientos proviene del aprendizaje receptivo, en cambio en los niveles educativos inferiores, la fuente de conocimiento proviene. en su mayor parte del. aprendizaje por descubrimiento. Es por eso que aprender no significa copiar la realidad sino construir. Realmente se aprende cuando se logra elaborar una representación mental sobre un objeto de la realidad o un contenido que se quiere aprender. Los conocimientos previos, las anteriores experiencias y las motivaciones facilitan el aprendizaje y conduce al dominio de capacidades y no se limita a la acumulación de saberes. La posibilidad de aprender un nuevo conocimiento requiere entrar en contacto con algo que ya se sabe. Los conocimientos previos no solo permiten hacer el contacto inicial con el nuevo conocimiento sino además constituyen los fundamentos de la construcción de los nuevos significados. Un aprendizaje es tanto más significativo cuantas más relaciones con sentido es capaz de establecer el alumno entre lo que ya conoce, sus conocimientos previos y el nuevo contenido que se le presenta como objeto de aprendizaje. Esto quiere decir, en definitiva, que contando con la ayuda y guías necesarias, gran parte de la actividad mental constructiva de los alumnos tiene que consistir en movilizar y actualizar. sus. conocimientos anteriores para tratar de entender la relación o relaciones que guardan con el nuevo contenido. “La posibilidad de establecer estas relaciones determinará el que los significados que construyan sean más o menos significativos, funcionales y estables” (Miras, 1999, p. 50). Para empezar un proceso educativo es conveniente explorar el contenido básico (los conocimientos previos) sobre el que versará el proceso de enseñanza y determinar concretamente los objetivos. De esta manera se puede determinar los conocimientos pertinentes y necesarios que los alumnos requieren para aprender. La construcción del conocimiento es “un proceso progresivo, no es una cuestión de todo o nada, sino una cuestión de grado. Así entendida, la mayoría de las veces lo que puede ocurrir es que los alumnos sepan poco o muy poco, tengan unos conocimientos contradictorios o mal organizados o tengan, como se ha demostrado reiteradamente, ideas previas total o parcialmente erróneas” (Pozo y otros, 1991; Carretero y otros, 1992; Escaño y Gil de la Serna 1992; citados por Miras, 1999, p. 56)..

(30) 20. Esa es la realidad que normalmente se encuentran en las aulas, los estudiantes, al no tener los conocimientos previos van a recurrir a un enfoque superficial, memorístico y poco significativo. Otra razón por la que los estudiantes tienen problemas con el cálculo por ejemplo, es por la falta de dominio de habilidades previas necesarias. Para corregir este problema, los profesores deben. “evaluar el nivel de conocimiento de los estudiantes en esas. habilidades previas y enseñar aquellas que no posean” (Gagné, 1991, p. 341). Con frecuencia ocurre que los estudiantes tienen los conocimientos previos suficientes como para abordar el nuevo contenido pero eso no asegura que lo tengan presente en todo momento a lo largo del proceso de aprendizaje. “En consecuencia, para llevar a cabo un aprendizaje lo más significativo posible, se requiere la actualización y la disponibilidad de los conocimientos previos de los alumnos” (Alonso, 2002, p. 59). Por tanto “es necesario enseñar los nuevos conocimientos que el alumno necesita y que no posee en su repertorio cognitivo; el aprendizaje significativo de conocimiento se refiere al funcionamiento real de los conocimientos que se poseen para hacer frente a los problemas cotidianos” (Prieto, 1995, p. 175).. La autoestima y el rendimiento académico Este es uno de los aspectos que ha dado lugar al desarrollo de más número de investigaciones, habiéndose constatado que los escolares utilizan los éxitos y fracasos académicos como índices de autovaloración, y que los niños con peor rendimiento académico poseen un peor autoconcepto, en tal sentido, (Abascal, 2007, p. 505) sostiene la necesidad de establecer la existencia de una autoestima, en la cual los estudiantes refieren “auto sentimientos con respecto a su capacidad en el trabajo escolar u ocupación académica”. Sin embargo, algunos estudios han demostrado a menor autoestima, suele corresponder un menor rendimiento académico, y lo contrario a mayor autoestima, mayor rendimiento pero no explican si la autoestima es una causa del rendimiento, o, por el contrario, si el rendimiento es musa de la autoestima. De esta manera, puede asumirse que la relación entre autoestima y rendimiento académico es recíproca y no unidireccional. El aprendizaje de los diferentes contenidos de los cursos. constituye uno de los más. importantes desafíos que enfrentan niños y niñas a lo largo de los años de educación.

(31) 21. primaria. “El grado de éxito que alcanza al enfrentarlo, se constituye en una importante fuente de referencia para la configuración de su autoconcepto y su autoestima como estudiantes” (Centro De Excelencia y Mejoramiento Del Magisterio, 2005, p. 26). Paralelamente, se sabe que el nivel de autoestima que tienen los alumnos, habrá de tener incidencia en el logro de los aprendizajes propuestos. En este caso el aprendizaje en el área personal social no es una excepción. Después de haber revisado ideas básicas acerca de la importancia del desarrollo de la autoestima como parte de la personalidad de cada individuo, y de haber visto el papel que juegan los pares y los maestros en el proceso de configuración de la misma en la edad escolar, es posible tener claro que la labor docente implica favorecer el desarrollo de una autoestima positiva en el aula. Básicamente, se trata de desarrollar un clima de aula positivo y potencializado. Al respecto, Cerrón (2007) establece que debe considerarse en primera instancia la detección de problemas de autoestima en los niños ya. que suelen incidir en el. rendimiento académico de los estudiantes. Como docentes de primaría estamos familiarizados con diferentes tipos de niños y niñas, pudiendo reconocer fácilmente a aquellos que están creciendo saludables tanto física como intelectual y emocionalmente. De igual manera, podemos advertir cuando un niño, presenta problemas en su desarrollo cognitivo o emocional. Una entrevista con la familia y una dosis adicional de atención y cariño pueden resolver esos cambios de conducta en los menores. En general, los niños con una alta autoestima, presentan las siguientes conductas: 1.. Tienen ganas de hacer cosas nuevas y de aprender nuevas actividades.. 2.. Son responsables de sus propios actos.. 3.. Se hacen responsables de otras personas; tienen conductas pro-sociales.. 4.. Confían en sí mismo y en su propia capacidad para influir sobre los eventos.. 5.. Manifiestan una actitud cooperadora.. 6.. Son autocríticos. Aprenden de los errores.. Según Del Rio (2005) señala que lo que debe llamar la atención es la situación de niños o niñas en quienes se observa. varias de las conductas que se señala a. continuación como es la baja autoestima. 1.. Rehuir al intentar actividades intelectuales, deportivas o sociales por.

(32) 22. miedo al fracaso. 2.. Engañar, mentir. Echar la culpa a otros.. 3.. Conductas regresivas (hacerse el pequeño). 4.. Comportamientos no sociales.. 5.. No confiar en sí mismo.. 6.. Creer que no se tiene capacidad de control sobre los eventos.. 7.. Agresividad, timidez excesiva o violencia.. 8.. Negación frecuente. Frustración.. Frente a estas manifestaciones en el aula, corresponderá dedicar mayores esfuerzos para conocer y comprender las circunstancias que están viviendo los. pequeños,. intervenir con la familia en la medida de las posibilidades y dedicar un poco más de atención a trabajar la autoestima de estos niños a través de acciones específicas para mejorar la autoestima de los alumnos (Giordano, 2007). Entre las acciones a realizar se muestran las siguientes:  Elogiar a los alumnos. A los niños les encantan los elogios. Los que deben ser específicos y sinceros para que tengan un efecto positivo. No es necesario que los niños hagan algo excepcional para elogiarlos. Elogiar a los niños por cosas normales como llegar a tiempo a la escuela es suficiente. Lo que importa es que se concentre el docente en las cosas positivas que los niños hacen y no en las cosas negativas.  Demostrar amor y afecto. Los niños necesitan que se les demuestren amor y afecto por medio de palabras y contacto físico. Se debería buscar la forma de hacer sentir que se siente afecto por ellos y que son personas especiales para el docente. “Les podemos mostrar cariño saludando con un beso. a los niños que llegan más. temprano al aula, regalándoles algunos minutos de nuestro tiempo a la hora del recreo para jugar con ellos, dando una afectuosa palmada en el hombro cuando se marchan a la casa, etcétera” (Ledesma, 2005, p. 21).  Tratar a los niños con absoluto respeto. Se debe tratar a los pequeños con el mismo respeto con que se trata a los adultos, poniendo atención en lo que se les dice. Algunos docentes hablan a sus alumnos de una manera en la cual no se atreverían a hablarle a otra persona. Se debe empezar a mostrar respeto a los niños diciendo "por favor” y "gracias", así se puede pedir que ellos se dirijan al docente y entre sí.

(33) 23. mismos con la misma amabilidad (Bohórquez, 2006).  Ser conscientes. Los niños necesitan que, tanto en sus vidas como en la escuela, las cosas sean previsibles. Necesitan saber lo que se espera de ellos y lo que pueden esperar del docente. Las reglas de convivencia en el aula y en la escuela deben ser de manera conjunta, explicadas, justificadas y aplicadas constantemente. De esta manera los niños aprenderán cual comportamiento es aceptable y cuál no (Vargas, 2003).  No esperar la perfección en los niños. Nadie es perfecto, y no se debería esperar que ellos lo sean. Los niños deben saber que se les acepta tal y como son, con fallas y todo. Tal aceptación ayuda a los niños a sentirse seguros de sí mismos, lo que resulta en el desarrollo de una imagen positiva. A veces se piensa que se debe presionar a los niños para que aprendan y se desarrollen mejor. El efecto que se obtiene puede ser el contrario. Niños que son aceptados tal y como son, estarán más inclinados a sentirse suficientemente seguros de sí mismos como para tomar riesgos y tener éxito. Los niños que son sobre exigidos y presionados pueden terminar resentidos y rebelarse. En lugar de criticar a los niños cuando cometan errores,. deberían convertir sus errores en lecciones positivas, y en lugar de. presionarlos para superarse, se les debería ofrecer elogios y aliento (Astorne, 2007).  Escuchar y responder a los pequeños. Tanto en las actividades de aprendizaje que se organizan, como en los momentos de transición o de descanso, los niños y niñas suelen dirigirse a los docentes para preguntar o contar algo. En esos momentos, se debe asegurar de ponerles atención y comunicarles que se está haciendo. Para lograr esto, se puede mirarlos directamente y en caso de que sea pertinente, establecer contacto físico, poniendo una mano en su hombro o acomodando un poco su cabello. De esta manera, se les haría saber que sus preguntas, opiniones y comentarios son importantes (Astorne, 2007).  Además, se debe animar a los niños a hacer preguntas y se debe dar siempre respuestas honestas y claras. Los docentes que enseñan hacer preguntas están demostrando a sus alumnos que quieren que ellos aprendan y que ellos estén dispuestos a ayudarlos.  Cuando se note que los pequeños se critican a sí mismos, debería indicárseles que no es que él o ella sean tontos o ineptos, sino mostrar qué cosas hizo o dejó de.

(34) 24. hacer que condujeron al resultado o al problema en que se encuentran. Si no se interviene cuando los niños se critican, pueden sentir que se está de acuerdo con ellos (Veintimilla, 2007).  Enseñar a los alumnos a hablar positivamente de sí mismos. Hablar positivamente de uno mismo es decirse cosas positivas. Peters (2004), refiere que hablar positivamente es una herramienta que los niños deben poseer. Entre más se repitan a ellos mismos lo bueno que existe entre ellos, hay más posibilidad de que los niños lo crean y lo incorporen con los buenos sentimientos asociados con estos comentarios positivos de sí mismos.  Estimular a los alumnos a que tomen decisiones. Tomar decisiones es una habilidad muy importante que los niños deben poseer. Esta habilidad aumenta en importancia conforme los niños crecen y se convierten en adultos (Brown, 2006). Se puede fomentar la habilidad de tomar decisiones de diferentes maneras: decidir en qué lugar del aula se sentarán, qué libro de la biblioteca leerán primero, ocasionalmente con quién formarán grupo de trabajo, qué canción cantarán para descansar, de qué color pintarán el cielo de su dibujo, etcétera (Bolívar, 2006).  Dar responsabilidades. Los niños prosperan cuando se les da responsabilidades, como tareas diarias o semanales, hacer saber a los niños que se cree que ellos son capaces y que se confía en ellos para cumplir con sus tareas. Además, tratar de elogiar a los pequeños cuando cumplan con sus obligaciones.  Fomentar las relaciones de amistad y compañerismo. Las necesidades sociales de los niños son muy importantes en el desarrollo de una propia imagen saludable. Los niños necesitan tiempo para jugar y conversar con sus amigos y compañeros. Organizar el trabajo de manera que haya permanente intercambio entre los alumnos (Walt, 2004).  Mostrar los trabajos de los niños. Ésta es la mejor manera en que se puede demostrar cuanto se valora su esfuerzo y su trabajo, así como a ellos mismos.  Los trabajos de los niños pueden ser expuestos en las paredes de la escuela por algunos días, para que otros niños, maestros y padres que lleguen a la escuela los vean. También se (Roberts, 2006).. puede organizar exposiciones con motivo de alguna fiesta.

(35) 25.  También se puede conversar sobre este punto con los padres de familia y animar a desplegar los trabajos de sus hijos en la casa durante algún tiempo, para que todos los que lleguen los vean, y después, cuando renueven la exposición, guardarlos en un sobre para que el niño los pueda ver cada vez que así lo quiera (Rogers, 2005).  Se debe recordar también que no es bueno desplegar trabajo escolar de los niños, del cual ellos no están muy satisfechos. Esto podría ocasionarles incomodidad o vergüenza. Por otro lado, cabe señalar que los niños en edad escolar encuentran en ellos modelos de comportamiento y actitud y se amoldan a estos. No se podrá apoyar a que los alumnos desarrollen una actitud positiva hacia sí mismos hasta que ellos no vean esa misma actitud en los docentes (Wright, 2006). En este sentido, si en el docente no existe la capacidad de sentirse bien, no será posible mostrar a los niños cómo hacerlo. Un último punto es la evaluación. Evaluar cuanto se está haciendo por contribuir al desarrollo de una autoestima positiva en los alumnos (Guardamino, 2007). Trabajando de manera conjunta con el director y los colegas, se puede tratar de hacer un diagnóstico de la situación de la escuela en cuanto a la dimensión que se está abordando. Para este propósito, se puede reunir en forma periódica para comentar como el equipo docente cómo se está sintiendo en su trabajo, analizando el grado de satisfacción o insatisfacción que se tiene. Así como los motivos por los que esto esté ocurriendo. Torres (2007) señala que es posible sistematizar este trabajo, para lo cual es necesario elaborar un cuestionario que permita autoevaluar periódicamente en relación a cómo se está atendiendo esta dimensión del trabajo. Antecedentes A continuación se presentan los siguientes estudios relacionados a la autoestima y rendimiento académico. Colomer (2006) realizó un estudio para determinar la correlación entre el nivel de autoestima y el aprendizaje. Se trabajó bajo un diseño correlacional, con 320 estudiantes de sexto grado, para lo cual empleó el cuestionario de Piers Harris de autoestima y la prueba de aprendizaje de Koppitz. Las conclusiones fueron que aquellos alumnos que realizaban su aprendizaje con seguridad, poseían una alta autoestima. Aquellas personas.

(36) 26. que recomendaban a los estudiantes como tutores, eran docentes que habían trabajado con aquéllos y que poseían también una alta autoestima. Los estudiantes con baja autoestima no cumplían con el horario o realizaban frecuentes faltas. Se demostró que existía correlación entre la autoestima y la eficacia y eficiencia en el aprendizaje de las materias y con la ineficiencia en el aprendizaje. De la misma manera, Taboada y Guthrie (2005) efectuaron una investigación cuyo objetivo fue establecer la influencia de la autoestima en el proceso de aprendizaje de la lectura fluida. Para ello participaron 200 menores de edad del quinto grado del Programa de Alfabetización en Madeleine College Park, USA, el instrumento empleado fue el cuestionario de autoestima de Harris – Pierón y prueba de lectura de Cattell, de ello se concluyó que los varones y mujeres con buena autoestima, aprendían a leer más rápido. Los que tenían baja autoestima, su lectura era silabean te y entrecortada, es decir lectura no fluida. Las mujeres con autoestima alta aprendían más rápido que los varones con alta autoestima. También Terán (2004) realizó un estudio en alumnos del nivel básico primario, investigación que se hizo para el Centro de Desarrollo del Aprendizaje de Maracaibo, Colombia. El objetivo del estudio fue conocer los motivos que orientaban el tipo de rendimiento que alcanzaban los estudiantes. La muestra estuvo compuesta por 360 estudiantes de 5 instituciones educativas de 5º y 6º grado de primaria. De dicho estudio se concluyó que: un 40% de la muestra se orientaban hacia un nivel de rendimiento bajo en las materias relacionadas a las ciencias. En lo referente a las materias de letras, un 60% se orientó hacia un rendimiento medio. Sólo el 10% tenía un rendimiento alto y homogéneo en las materias de ciencias y letras. En función a tal orientación, presentaban problema de aprendizaje y bajo rendimiento en ciencias, más no en el área de letras. Los varones tenían mayor tendencia a orientarse hacia el rendimiento académico bajo. Las mujeres tenían tendencia a orientarse hacia el rendimiento académico medio sobre todo hacia un mejor rendimiento en ciencias. También Bueno (2007) realizó una investigación para correlacionar factores de personalidad y rendimiento académico en matemática. Este trabajo fue realizado bajo un diseño correlacional, trabajándose con estudiantes del cuarto y quinto año de educación básica primaria, cuya muestra estuvo compuesta por 220 escolares. Los instrumentos empleados fueron la prueba de personalidad de Eysenck para niños y las actas de notas sobre el rendimiento académico en matemáticas. De dicha investigación, se concluyó lo.

(37) 27. siguiente: Un 40% se orientaban hacia un nivel de rendimiento académico bajo en matemática, manejando en forma limitada información del curso, siendo su razonamiento intuitivo. Un 50% se orientaban hacia el nivel medio en matemática. Un 10% poseía una performance adecuada en el curso, manejando conceptos, postulados, leyes, etc. Se encontró correlación moderada entre la personalidad extrovertida e inestable con el nivel de rendimiento académico bajo en matemática; mientras que se obtuvo una correlación alta entre el rendimiento académico alto y la introversión y la estabilidad emocional de la prueba de Eysenck. A nivel nacional se encuentran los siguientes estudios: Salazar (2006) realizó un estudio para describir la autoestima, autoconcepto y desempeño escolar en estudiantes de instituciones educativas cristianas. Este trabajo se realizó bajo un diseño descriptivo en cinco instituciones, con 220 alumnas de quinto grado de primaria. El instrumento aplicado de autoestima, autoconcepto fue un instrumento elaborado por el mismo autor de la investigación y el instrumento para el desempeño escolar fueron las actas de promedio anuales. En dicho estudio se concluyó que aquellas alumnas con buena autoestima, poseían un adecuado autoconcepto y un desempeño óptimo, pero no sobresaliente. Las alumnas con baja autoestima, su desempeño escolar era oscilante. El bajo autoconcepto en las estudiantes, no permitía un desempeño escolar permanente y continuo. Existía correlación estadística entre autoestima, y autoconcepto. con el. desempeño escolar. De la misma manera Barrena (2007) realizó un estudio para ver la diferencia del rendimiento académico en matemática en estudiantes considerando la variable género. Se trabajó con 100 estudiantes de la institución educativa privada parroquial el Buen Pastor, distrito de Los Olivos. El instrumento fue el acta de notas. El estudio concluyó que es posible encontrar diferencias estadísticamente significativas entre varones y mujeres en el rendimiento académico medio y alto, a favor de las estudiantes, mientras que en el caso del rendimiento académico bajo, se encontró diferencia estadísticamente significativa entre ambos grupos (hombres y mujeres). Por último Quispe (2006) realizó un estudio para determinar la correlación entre autoestima y rendimiento académico en el área de lógico matemática en alumnos de sexto grado de primaria, en la Institución Educativa Rosa Merino del Rímac. Se trabajó con 60 estudiantes. Los instrumentos empleados fueron la escala de autoestima de Eagly y las actas de notas en el área de matemática. De dicho estudio se concluyó que los.

(38) 28. alumnos con adecuado rendimiento académico en el área de lógico matemática, se orientaron hacia un nivel medio de la autoestima. Aquellos alumnos con rendimiento medio y bajo en el área, se orientaron hacia un nivel de autoestima baja. Se encontró una correlación moderada entre la autoestima y el rendimiento académico.. Problema de Investigación La educación primaria en los tiempos actuales no responde a los retos que plantea el desarrollo y progreso del país, situación que pone de relieve las deficiencias del sistema educativo peruano, ya que en la enseñanza escolar continúa primando e incentivándose la repetición memorística de contenidos. Recíprocamente aún se observa que algunos docentes limitan la práctica creativa en sus alumnos lo que impediría el logro de un aprendizaje con alegría y entusiasmo en sus alumnos obteniendo como resultado un bajo rendimiento. Frente a lo expuesto, se ha considerado relevante indicar que el factor autoestima es un factor que interviene en el rendimiento académico. Las más recientes investigaciones señalan que una de las principales dificultades de los alumnos en la etapa escolar sobre todo en primaria es el desconocimiento de las modalidades de estudio imprescindibles para aprender, comprender y también un papel preponderante y que no es notorio es la baja autoestima. El desarrollo de la autoestima es de. gran importancia para lograr un adecuado. rendimiento académico, la dimensión académica de la autoestima es la autopercepción de la capacidad para enfrentar con éxito las situaciones de la vida académica y específicamente la capacidad de rendir y ajustarse a las exigencias sociales. Por consiguiente una baja autoestima causa una falta de interés hacia los trabajos académicos, por ende el estudiante alcanza un rendimiento muy bajo de lo esperado. Es por ello que consideramos necesario poner énfasis en el cambio de actitud frente a la formación de los futuros estudiantes, el buen rendimiento de los alumnos de primaria dependerá de una formación académica capaz de proveer el desarrollo de habilidades para el aprendizaje continuo y autodirigido, la adaptabilidad a diferentes entornos y situaciones, la capacidad de análisis y resolución de problemas, la iniciativa y creatividad permanente, sin descuidar las capacidades técnicas específicas..

(39) 29. Por otra parte, la Ley General de Educación Nº 28044, ha institucionalizado la Educación Básica Regular en calidad y logros de aprendizajes básicos, con énfasis en la preparación y el desarrollo de competencias y capacidades. Desde una concepción más dinámica ello, supone la satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje que requieren las personas para su desarrollo humano, ejercer su ciudadanía y continuar aprendiendo durante toda la vida, según el Ministerio de Educación (2006). Además, los aprendizajes a lograr, deben darse en el marco de transformaciones que tiene que ver con la diversificación de los espacios de aprendizajes de las formas de ofertar y organizar los servicios, de las maneras de enseñar y aprender. No se trata solo se asegurar, una escolarización mínima para la población, de insertar necesariamente a los estudiantes en el sistema educativo formal, es en función al actual enfoque educativo que los alumnos centren sus esfuerzos en aprendizajes significativos; centrándose la atención de los estudiantes en tres ámbitos claramente definidos: personal, como ciudadano y preparación para el futuro, sin embargo siempre se han presentado problemas a nivel de rendimiento o desempeño académico en los alumnos. Este es uno de los aspectos que ha dado lugar al desarrollo de más número de investigaciones, habiéndose constatado por Cava y Musito (2000) que “los alumnos utilizan los éxitos y fracasos académicos como índices de autovaloración, y que los niños con peor rendimiento académico poseen un peor autoconcepto” (Centro de Excelencia y Mejoramiento del Magisterio, 2005, p. 22). Paralelamente, se sabe que el nivel de autoestima que tienen los alumnos “habrá de tener incidencia en el logro de los aprendizajes propuestos” (CEEM, 2005, p. 23) Los cambios institucionales y de política educativa a este nivel, han generado una expectativa en el desarrollo de la autoestima a través de la aplicación a lo largo de las gestión curricular en autoridades, docentes, padres de familia y estudiantes. Por todo lo expuesto se plantea la siguiente pregunta de investigación:. ¿Existe relación entre el nivel de autoestima y el rendimiento académico en el área personal social en alumnos del quinto ciclo de primaria de una institución educativa del Callao?.

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Figura 2. Nivel de rendimiento académico en el área personal social de los estudiantes de  la muestra

Referencias

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