Lucas narra el anuncio del ángel referente al nacimiento de Jesús. Este aparece en una oscura aldea
de Galilea; en un humilde hogar. La predicción encierra la culminación de las profecías del Antiguo Testamento y “revela el
misterio supremo de la fe
cristiana; la naturaleza de nuestro Señor, humana y divina a la vez”.
Por otro lado era necesario que María supiera lo que le iba a
pasar, ya que estaba comprometida con José.
“¡Salve (o “te saludo”), muy favorecida!” es la traducción correcta de la salutación de Gabriel. María fue alguien que recibió
el favor divino; La gracia que recibió consistía en haber sido elegida para ser
la madre del unigénito Hijo de Dios, privilegio singular que ha hecho de ella la más bendita entre todas las mujeres.
María sintió temor ante el mensajero. Le extrañaban los elogiosos términos del saludo, pero la sorprendió mucho más el anuncio de que
concebiría y daría a luz un hijo, a quien pondría por nombre “Jesús” (nombre griego que es equivalente al hebreo “Josué”, el cual significa
“Jehová es salvación” o “Salvador”). Este hijo sería el heredero del trono de David, pero no se trataría de un simple rey terrenal adoptado
LA FE AGRADA A DIOS. (Lucas 1:18-20, 34, y 38).
Zacarías y María ambos hicieron preguntas al
ángel que se les apareció. Pero Zacarías preguntó con espíritu de
incredulidad (Lc 2:20). Frente a la duda de Zacarías Dios le dio una
señal que no podía pasar por alto. ¡Fue una
sentencia de silencio que duró 9 meses!
María también le hizo una pregunta a Gabriel. Pero en su corazón había fe y humildad (Lc 1:45).
Como hijos de Dios está bien hacer preguntas. Pero debemos preguntar con espíritu de fe y humildad. “Pero
sin fe es imposible agradar a Dios”
Es probable que ella entendiera que iba a concebir de inmediato, y no comprendiera cómo iba a ser esto
posible sin la intervención de un varón. El ángel le explicó que el Espíritu Santo vendría sobre ella,
como la nube de gloria había descendido sobre el antiguo tabernáculo de Israel, y que su hijo sería “santo” (esto es, no heredaría la
naturaleza caída de la que participa todo el resto de la humanidad). María concebiría por un acto creativo
del Espíritu en su cuerpo. Como confirmación de sus palabras, Gabriel le refirió el milagro ya experimentado
La fe y la sumisión de María son hermosas. Ella se considera como la esclava del Señor, y está dispuesta a obedecerlo, aunque sabe que estará
expuesta a los chismes de sus vecinos, al malentendido de su novio e incluso a un posible repudio por parte de él. María sería la madre del Hijo de Dios. El nacimiento virginal es un concepto difícil de comprender
con los procesos biológicos conocidos. Lo cierto es que el nacimiento virginal no es un obstáculo a la fe, al igual como lo es la resurrección de Cristo, y en este caso la ciencia tampoco puede explicar este fenómeno.
María nos enseña que los que confían en las promesas de Dios se someten a
su voluntad y miran más allá del oprobio; para así alcanzan por fe la
Dios sí puede hacer milagros. Si
CÁNTICO DE MARÍA: (Lucas 1:39–56)
Mientras oía el anuncio del ángel, crecieron en el interior de María
una gran cantidad de extraños sentimientos. Quería compartir la
noticia con una persona muy allegada, alguien de su propio
sexo que la creyera y
comprendiera su situación. Tal vez estuviera ansiosa también de
confirmar lo que había dicho Gabriel acerca de su parienta. Por
eso se apresuró a ir a visitar la casa de Elisabet, aunque el viaje
Cuando Elisabet oyó la salutación de María, la criatura que llevaba en su vientre saltó de gozo, y ella
fue llena del Espíritu, comenzando a hablar en
lenguaje profético.
Sólo por revelación del Espíritu pudo ella tener tan asombroso conocimiento de la concepción sobrenatural de Jesús, lo cual sirvió
El cántico de María está saturado de citas del Antiguo Testamento y sigue la
pauta del cántico de Ana (1 Samuel 2:1–10). Está dividido en cuatro
estrofas.
a) Alaba a Dios por haberla bendecido (versículos 46–48). ¿Se glorifica María a sí misma? Por el contrario, afirma que todas las generaciones la llamarán bienaventurada; esto es feliz o afortunada. Se maravillarán
de que una persona tan poco importante e indigna haya sido escogida por Dios para ser la madre de su Hijo. Al mismo tiempo, se reconoce como una persona que conoce el pecado, puesto que llama a Dios “mi
b) Alaba a Dios por su poder, santidad y misericordia eterna (versículos 49–50). Se regocija en la grandeza del poder que
Él ha manifestado con ella y en la misericordia que ha mostrado para con
su pueblo a lo largo de los siglos.
c) Alaba a Dios, porque su misericordia y su juicio se extienden a toda clase de personas (versículos 51–53). María lo interpretó como indicio
de que Dios estaba respondiendo a las injusticias y tristezas del mundo; como una señal de que Él transformaría el orden religioso y
social imperante en aquellos tiempos.
d) Alaba a Dios porque ha bendecido a Israel (versículos 54 y 55). María ve cumplidas las promesas en el nacimiento de su Hijo”. María no piensa solamente en la gracia de Dios sobre Israel, sino que también ve
la gracia que toda la humanidad alcanzará por medio de su pueblo (Génesis 12:3; 22:18).
B.- EL ANUNCIO DEL ÁNGEL A JOSÉ (MATEO 1:18–25)
En Mateo 1:18-20, 24, la Biblia nos dice que María estabacomprometida con José. Según la costumbre judía, esto significaba que era legalmente su esposa. Sin embargo, no podían convivir juntos hasta que se celebrara la ceremonia formal de matrimonio. Si una mujer que
estaba comprometida con un hombre salía embarazada era
considerada culpable de adulterio (Dt 22:13-21). La Ley judía dictaba que el marido debería divorciarse de ella.
Esto presentó una situación vergonzosa para José. Él demostró
bondad al planear resolver la situación de María secretamente
Luego un ángel habló con José en un sueño y le dijo: José, hijo de David, no
temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás
su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mt 1:20-21).
En el sueño de José, el ángel enfatizó dos grandes verdades acerca del nacimiento de Cristo. Primero, Jesús nació de una virgen.
1.- Jesús nació de una virgen. “Todo esto aconteció para que se cumpliese
lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que
traducido es: Dios con nosotros” (Mt 1:22-23).
Los nombres hebreos tenían significado especial. Emanuel es una palabra compuesta de dos palabras, Imanu (con nosotros) y Él (Dios).
Aunque Jesús fue “hombre con nosotros,” Él también fue “Dios con nosotros.” El nacimiento virginal nos trajo a Dios, el Hijo Eterno.
Nosotros creemos en el nacimiento virginal de Jesús porque conocemos su
El nombre “Jesús” señala su misión, “salvar a su pueblo de sus pecados”; es decir, de la culpa y el poder esclavizador de su maldad, mientras que
el título “Emanuel, Dios con nosotros” habla de su naturaleza divina.
¿Quiénes forman “su pueblo”? ¿Sólo Israel? A la luz del Nuevo Testamento vemos que no se limita a los judíos, la raza escogida. Su pueblo está formado por todos aquellos que pertenecen a Dios. De esta
forma, desde el primer momento se le promete a este niño que tendrá su propio pueblo
¿Cuál es tu actitud frente la las adversidades de la vida? Tomas decisiones de acuerdo a tu
parecer primero o consultas a Dios, orándole, leyendo su Palabra, … El Señor habla o responde de diferente forma, solo
tienes que estar tu corazón dispuesto a escucharle, obedecerle y confiar en Él.