Las Verdaderas Funciones de La Escuela Dominical

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B

IBLIOTECA

E

LECTRÓNICA

P

ARA EL

M

AESTRO

EL MAESTRO Y SU IGLESIA

LAS VERDADERAS FUNCIONES

DE LA ESCUELA DOMINICAL

por Arthur Flake

EDITORIAL MUNDO HISPANO © 2007

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LAS VERDADERAS FUNCIONES

DE LA ESCUELA DOMINICAL

POR

ARTHUR FLAKE

El original de este libro fue editado por “The Sunday School Board of the Southern Baptist Convention,: EE. UU., y es propiedad de esa junta

TRADUCCIÓN Y ADAPTACIÓN DE LA PRIMERA EDICIÓN POR

JOSÉ M. SÁNCHEZ

REVISIÓN DE LA SEGUNDA EDICIÓN POR

JOSÉ TOMAS POE

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Contenido

Guía para el Estudio del Libro

1. Definición de la Escuela Dominical y sus verdaderas Funciones

2. La Escuela Dominical Funcionando como una Agencia de Enseñanza Bíblica

3. La Escuela Dominical Funcionando como una Agencia para Utilizar a los Miembros de la Iglesia

4. La Escuela Dominical Funcionando como una Agencia de Información

5. La Escuela Dominical Funcionando como una Agencia de Alistamiento

6. La Escuela Dominical Funcionando como una Agencia de Instrucción Práctica

7. La Escuela Dominical Funcionando como una Agencia para Promover los Servicios de Adoración

8. La Escuela Dominical Funcionando como una Agencia para Ganar Almas

9. La Escuela Dominical Funcionando como una Agencia Financiera de la Iglesia

10. La Escuela Dominical Funcionando como Agencia para Promover la Vida Social

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Guía para Estudio del Libro

I. Cuando el estudio se haga en clase: 1. Cuando menos se ofrecerán diez clases de 45 minutos cada una.

2. Las personas que deseen obtener su sello deberán: a) Asistir cuando menos a seis clases,

b) Presentar el examen por escrito y obtener una calificación mínima de 70% y

c) Comprobar que han leído cuidadosamente el libro.

(Si el alumno asiste a todas las clases y lee el libro durante la semana del estudio, queda eximido del examen).

Deberá leerse el libro durante la semana del estudio. Al juzgar esto

impracticable se aceptará la promesa de que se leerá en el transcurso de dos semanas.

II. Cuando el estudio se haga individualmente por correspondencia: No se requerirá el examen. Los estudiantes escogerán:

1. Escribir las respuestas a las preguntas impresas en el libro, o

2. Hacer un desarrollo por escrito del bosquejo de los capítulos.

Los estudiantes del curso por correspondencia estudiarán el libro a su manera, y después con el libro abierto y provistos de alguna otra ayuda que puedan procurar, escribirán las respuestas a las preguntas impresas, o si así lo prefieren, harán un desarrollo por escrito del bosquejo de los capítulos. En ambos casos encontrarán los estudiantes que es muy necesario estudiar

cuidadosamente el libro, meditar sobre el mensaje que para cada uno tiene y escribir en sus propias palabras las enseñanzas más esenciales.

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Capitulo 1. — Definición de la Escuela Dominical

y Sus Verdaderas Funciones

I. ALGUNAS IMPRESIONES ERRÓNEAS ACERCA DE LA ESCUELA DOMINICAL

1.—La escuela dominical considerada como “un cuerpo independiente”

2.—La escuela dominical considerada como “una parte de un sistema mundial de educación religiosa”

3.—La escuela dominical llamada el “servicio de enseñanza” de la iglesia

4.—La escuela dominical como una “reunión en masa”

5.—La escuela dominical considerada como propia para “mujeres y niños” solamente

II. LA ESCUELA DOMINICAL OCUPANDO SU LUGAR CORRECTO

1.—Los oficiales y maestros nombrados por la iglesia

2.—La escuela dominical sostenida por la iglesia

3.—Las actividades de la escuela dominical definidas y dirigidas por la iglesia

4.—Un informe mensual por escrito a la iglesia

III. LAS VERDADERAS FUNCIONES DE LA ESCUELA DOMINICAL

1.—Una agencia de enseñanza bíblica

2.—Una agencia para utilizar a los miembros de la iglesia

3.—Una agencia de información

4.—Una agencia de alistamiento

5.—Una agencia de instrucción práctica

6.—Una agencia para promover los servicios de adoración

7.—Una agencia para ganar almas.

8.—Una agencia financiera de la iglesia

9.—Una agencia para promover la vida social

Las escuelas dominicales de las iglesias bautistas de hoy “viven y se

desarrollan” en las iglesias. Ellas están en las iglesias, son de las iglesias y por las iglesias. No ha sido así siempre; cuando principió la escuela dominical era un cuerpo separado, independiente y sin relación alguna con la iglesia. Las iglesias tardaron en ver la necesidad de tener escuelas dominicales, y por mucho tiempo vacilaron en darles un lugar entre sus actividades. La escuela dominical ha tenido que subir por una cuesta larga y pesada para poder ocupar un lugar en las actividades de la iglesia, y aún en muchas iglesias es algo que se tolera, pero solamente en algunas iglesias es propiamente evaluada y se le permite funcionar extensamente.

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Estas condiciones existen porque los dirigentes no tienen una comprensión correcta de las verdaderas funciones de la escuela dominical. Su lugar y obra en las iglesias y su poder y utilidad no se han comprendido ni apreciado. Muchas personas han procurado definir la obra de la escuela dominical en una sola frase, pero el lugar y el poder de la escuela dominical son demasiado grandes y sus actividades demasiado variadas y amplias para así expresarlas. Tales esfuerzos han creado muchas impresiones erróneas en cuanto a lo que es la escuela dominical y lo que ella debe hacer, y por haber procurado limitar la escuela dominical a estas definiciones su obra ha sido grandemente

disminuida.

En este primer capítulo delinearemos las funciones de la escuela dominical en un breve sumario, y en los capítulos sucesivos las estudiaremos más

ampliamente.

Sin embargo, antes de esto mencionaremos algunas impresiones falsas que existen en cuanto al lugar, el poder y la obra de la escuela dominical, las cuales tienen que ser corregidas para que las iglesias puedan utilizar la escuela más provechosamente.

I. Algunas Impresiones Erróneas Acerca de la Escuela Dominical

1. La Escuela Dominical Considerada Como “un Cuerpo Independiente”

En el principio, y todavía muchas personas piensan que la escuela dominical es una organización suficiente en sí misma, como un cuerpo separado de la iglesia.

En el pensamiento de algunos todas las escuelas dominicales de todas las denominaciones del mundo son consideradas colectivamente como un gran cuerpo religioso. Tal concepto de la escuela dominical es completamente erróneo. Las escuelas dominicales no tienen relación orgánica las unas con las otras, ni aun las de las iglesias bautistas. Las escuelas dominicales de las iglesias bautistas son las agencias de las iglesias; cada escuela dominical es responsable a la iglesia que la creó y de la cual forma parte, y realiza varias funciones encomendadas por la iglesia.

Es incorrecto, por ejemplo, que un “concilio de oficiales y maestros” de la escuela dominical se reúna para elegir sus oficiales para el próximo año. La organización llamada escuela dominical no es un cuerpo deliberativo. Tampoco es la escuela dominical una asamblea democrática, pues no tiene derecho para tomar acuerdos, ni hacer leyes para su propio gobierno, ni elegir

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sus propios oficiales y maestros. La iglesia, de la cual la escuela dominical es una agencia es la que hace todo esto. Aferrarse a este concepto de

independencia, que es erróneo, constituye un perjuicio para la iglesia. Las escuelas dominicales obsesionadas con la idea de su propia independencia, sin excepción, realizan una obra raquítica y muchas veces son causa de discordia en las iglesias.

Igualmente inaceptables son las definiciones de la escuela dominical como “hija de la iglesia”, “obra independiente a la iglesia” o como “auxiliar” o “aliada” a la iglesia.

2. La Escuela Dominical Considerada Como “Parte de un Sistema Mundial de Educación Religiosa”.

Los dirigentes internacionales e interdenominacionales del mundo sostienen la idea de que las escuelas son. Una parte del sistema mundial de educación religiosa. Muchos educadores, tanto de las escuelas seculares como de las cristianas y algunos seminarios, sostienen esta idea. Hay una teoría muy hermosa de la llamada educación religiosa, que comprende tres fases: la escuela dominical, la escuela bíblica de vacaciones y la escuela semanal de educación religiosa, como un programa aislado de educación cristiana. Aquí no estamos discutiendo el valor de ninguna de estas instituciones como agencias para la enseñanza bíblica; pero sí deseamos afirmar que no existe entre ellas ninguna relación orgánica y ninguna depende de la otra para su éxito. Sin embargo, creemos que la escuela dominical y la escuela bíblica de vacaciones pueden prestarse ayuda mutua aunque sean dos agencias distintas de la iglesia para la enseñanza de la Biblia.

La escuela dominical está relacionada con su propia iglesia y no es una organización separada de la iglesia local y unida a una organización internacional ni interdenominacional de ninguna clase.

3. La Escuela Dominical Llamada el “Servicio de Enseñanza” de la Iglesia.

Esta definición es correcta sólo en parte. La escuela dominical es mucho más que un “servicio”, y si está correctamente organizada y es bien dirigida puede funcionar efectivamente en un campo mucho más amplio que el de la

enseñanza.

Llamar a la escuela dominical un “servicio de enseñanza” es limitar grandemente su poder y utilidad. Desde luego, la reunión de la escuela dominical es un “servicio de enseñanza” debido a que ese es su propósito principal en ese momento. Sin embargo, para que la escuela dominical logre

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hacer los muchos y muy útiles trabajos de los cuales es capaz, es necesario que funcione no solamente una hora y media cada domingo, sino que también sea una agencia efectiva de la iglesia durante las 52 semanas del año.

4. La Escuela Dominical Como una “Reunión en Masa”.

La “buena y antigua escuela dominical” que consistía en una reunión en masa teniendo al superintendente como la figura principal, tenía sus puntos buenos, y multitudes de personas fueron bendecidas por aquellas escuelas. Sin

embargo, el día para esa clase de escuelas se ha ido para siempre. Aun en los campos rurales más remotos la escuela dominical de hoy está graduada; las lecciones son graduadas; los oficiales y maestros se están preparando; y los departamentos separados con equipos modernos rápidamente están tomando el lugar del edificio antiguo de un solo salón. Hoy, nosotros comprendemos que la escuela dominical existe con el propósito de suplir las necesidades

espirituales de los alumnos. El maestro es la llave de la fuente de conocimientos, y la instrucción del alumno en las verdades bíblicas se considera la parte primordial de la escuela dominical. De igual manera el superintendente es escogido por su capacidad como director más bien que como “un buen orador.”

5. La Escuela Dominical Considerada Como Propia Para “Mujeres y Niños” Solamente.

Al principio se pensaba que la escuela dominical era sólo para los niños y que sólo las mujeres podían ser maestras, y que muy rara vez podría ser maestro un hombre. Es hoy día todavía difícil erradicar este concepto de algunas mentes. Hay aún pastores que no consideran la escuela dominical como parte de su tarea. Hay multitudes de jóvenes que piensan que bajarían su dignidad si formasen parte de una clase de la escuela dominical y estudiasen la Palabra de Dios. También hay muchos oficiales de la escuela dominical que todavía usan el pronombre femenino cuando hablan de maestros de la escuela dominical y cuando se refieren a ella la llaman “escuela de niños”. Este concepto ha demorado mucho el progreso de la obra y ha impedido la eficiencia de la escuela dominical.

La organización de la escuela dominical ofrece un lugar de servicio útil a los mejores y más influyentes adultos, así como a los jóvenes más inteligentes y vigorosos. Ella ofrece una oportunidad sin paralelo tanto a los jóvenes y adultos como a los niños, para estudiar la Palabra de Dios.

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II. La Escuela Dominical Ocupando Su Lugar Correcto

1. Los Oficiales y los Maestros Nombrados por la Iglesia.

El pastor es oficial de la escuela dominical por virtud de su oficio como pastor de la iglesia. La iglesia debe elegir todos los oficiales y maestros de la escuela dominical anualmente. Esto se hace por medio del comité de candidaturas o algún otro plan aprobado por la iglesia; pero por lo menos el superintendente y los oficiales generales deben ser elegidos anualmente junto con los demás oficiales generales de la iglesia. Bajo ninguna circunstancia deben los maestros y oficiales de la escuela dominical elegir a sus sucesores; tal proceder siempre da por resultado una organización que se perpetúa por si y toma el gobierno y la dirección de la escuela dominical de las manos de la iglesia, lo cual es un error.

Tampoco deben las clases elegir o designar a sus maestros. Esto se aplica desde la clase de cuna hasta los adultos.

2. La Escuela Dominical Sostenida por la Iglesia.

(1) Sostenimiento económico. La iglesia debe proporcionar locales para su escuela dominical: salones para la reunión general y para las de los

departamentos, y para clases. De la misma manera debe comprar todos los materiales que se necesiten en las clases, como mapas, pizarrones,

franelógrafos, proyectores, etc.; así mismo la iglesia proporcionará literatura para todos los alumnos de la escuela dominical. También la iglesia tendrá en cuenta en su presupuesto el programa educativo y social de la escuela

dominical; los gastos de ésta deben ser estudiados por el comité de finanzas de la iglesia y deben ser incluidos en el presupuesto general de la misma.

(2) Asistencia. Todo miembro de la iglesia que no padezca invalidez total debe estar incluido en la membresía de la escuela dominical y aun los inválidos pueden ser miembros del departamento de Extensión. Esto abarca a médicos, abogados, maestros, coroneles, jueces, obreros, es decir a todos los miembros de la iglesia. Cada uno de ellos puede ser una bendición para la escuela dominical, y la escuela dominical una bendición para cada uno de ellos. Estamos luchando y orando y esperamos el día en que todos los bautistas sean alumnos de la escuela dominical, y la sostengan con su presencia constante.

3. Las Actividades de la Escuela Dominical Definidas y Dirigidas por la Iglesia.

Positivamente la iglesia tiene el derecho de decidir quién debe servir como oficial o maestro en la escuela dominical. La iglesia elegirá solamente a

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personas que enseñarán la Biblia en su pureza y mantendrán las doctrinas de la iglesia. Tiene también derecho de definir las funciones y dirigir las actividades de la escuela dominical. Esto lo hace a través de los dos oficiales más

importantes de la escuela dominical, el pastor y el superintendente, en quienes la iglesia confía la dirección de la enseñanza de la Palabra de Dios. Ambos son responsables tanto de los triunfos como de los fracasos de la escuela

dominical.

4. Un Informe Mensual por Escrito a la Iglesia.

El superintendente debe presentar por escrito un informe mensual del trabajo de la escuela dominical en la sesión de negocios de la iglesia; dicho informe será discutido por el pastor y los demás y se tomará nota de él en el libro de actas de la iglesia. Para estos fines úsense las papeletas separables con el

Cuaderno de Registro General para la Escuela Dominical.

Habiendo considerado algunas ideas equívocas acerca de la escuela dominical y habiendo aclarado bien lo que significa que la escuela dominical es una agencia, una organización de la iglesia, y como ésta elige sus oficiales, y la sostiene y la dirige, presentaremos ahora un sumario de lo que consideramos algunas de las verdaderas funciones de la escuela dominical.

III. Las Verdaderas Funciones de la Escuela Dominical

He aquí un resumen de lo que en los siguientes capítulos será tratado más ampliamente.

1. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia de Enseñanza Bíblica.

Todos deben comprender que la gran tarea de la escuela dominical es enseñar la Biblia. Por supuesto, hay otras muchas cosas que una escuela dominical puede y debe hacer, y el propósito de este estudio es mostrar cuáles son esas funciones y cómo puede desarrollarlas eficientemente.

Con esto no se quiere decir que la escuela dominical es la única agencia de la iglesia para enseñar las Escrituras, ciertamente no lo es. Mucha enseñanza valiosa de la Palabra de Dios puede ser impartida desde el pulpito en los cultos de los domingos, en las reuniones de la Unión Femenil Misionera, en la Unión Varonil (Sociedad de Hombres) y en las Uniones Bautistas de Preparación. La escuela dominical, sin embargo, ha sido reconocida como la más importante agencia de enseñanza bíblica, por lo tanto la enseñanza de la Biblia es preeminente y fundamental en el trabajo de la escuela dominical.

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Por eso es frecuentemente llamada también “Escuela Bíblica Dominical” o bien la “Escuela de la Iglesia”. La escuela dominical no debe ser la que lleve la carga en beneficio de otras organizaciones o intereses de la iglesia. Tampoco debe ser utilizada con el solo propósito de elevar el programa financiero de la iglesia en detrimento de su gran propósito: la enseñanza de la Biblia. Sus reuniones no deben ser usadas para anuncios ni planes concernientes a asuntos que entorpezcan el trabajo verdadero de la escuela dominical. El pastor y el superintendente vigilarán que la escuela dominical esté realizando su gran propósito: Enseñar la Palabra de Dios.

2. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia Para Utilizar a los Miembros de la Iglesia.

En la obra del Reino hay dos aspectos: el empleo de fuentes humanas y materiales y la conservación de esta fuente o fuerzas.

Jesús dio una ilustración gráfica de ambos en la manera como él alimentó a los cinco mil. El utilizó los servicios de los discípulos y del muchacho que dio su almuerzo, para dar comida y servir a la multitud. El también instruyó

cuidadosamente a los discípulos para recoger y guardar los pedazos en las doce cestas para que no hubiera desperdicio. El no los necesitaba, él tenía poder para suplir cualquier necesidad y no le hacían falta aquellos pedazos, porque cuando él quisiera podría haber repetido el milagro productivo de panes y peces en abundancia. En este milagro Jesús demostró la sabiduría de usar todos los medios que tenía a la mano para la promoción de una empresa. Así hay en la actualidad un lugar de servicio en todas nuestras iglesias para cada miembro. También hay una necesidad y uso para los servicios de cada uno. La gran cuestión de las iglesias y los pastores es: cómo poder utilizar a cada uno de los miembros, viejos y jóvenes, grandes y pequeños, preparados e ignorantes, para la gloria de Cristo. La escuela dominical que tiene un lugar en su organización para un gran ejército de oficiales y maestros es la respuesta al clamor de pastores e iglesias por un lugar de servicio para cada miembro de la iglesia.

3. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia de Información.

La escuela dominical puede ser usada para dar información que haga posible un trabajo efectivo como agencia de enseñanza de la Biblia. La organización de la escuela dominical debe ser usada para buscar los nombres de todas las personas en la comunidad a quienes la iglesia pueda ayudar: los perdidos, los miembros de la iglesia no matriculados, los enfermos y los desamparados, todos los que deban asistir a los servicios de la escuela dominical. El valor de esta organización descansa en que esta clase de trabajo puede ser hecho por

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medio de ella como ninguna otra organización o agencia de la iglesia podría hacerlo.

4. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia de Alistamiento.

Jesús dijo: “Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura”. El también dijo que se comenzase este trabajo en Jerusalem, o sea en la

comunidad local.

Por precepto y por ejemplo Jesús nos enseñó a ir tras las almas perdidas en los campos próximos. En su propia ciudad, Capernaum, Jesús fue tras las gentes por las calles, por los hogares y por la orilla del mar. Con oración y entusiasmo ponga este mandato en su corazón. Una iglesia puede ser ganadora de almas si el pastor dirige a sus miembros en el trabajo personal en los hogares y en los lugares de negocios donde están los perdidos. Jesús y los apóstoles no tenían templos cómodos donde predicarle al pueblo. Por cientos de años después de que Jesús pagó sobre la cruz la pena por nuestros pecados, se levantó de la muerte y ascendió a los cielos, no existían templos. El método para acercarse a la gente y hablarle de la salvación era la visitación personal en los hogares y en los centros comerciales donde ellos estaban.

Considere este cuadro. La mayoría de las iglesias bautistas de hoy levantan hermosos templos, designan un pastor, organizan una escuela dominical, una unión misionera de mujeres (unión femenil misionera), una Unión Bautista de Preparación y una sociedad de hombres (unión varonil). Anuncia la hora de reunión de esas organizaciones y la del culto de predicación del evangelio, y si los perdidos de la comunidad no asisten, las iglesias parecen no sentir más ninguna obligación de ganarlos para Cristo. Ciertamente, los buenos templos y las organizaciones eficientes son cosas deseables; pero esto es evidencia solamente de una parte de interés en ganar a las almas perdidas, porque muy pocas almas perdidas de entre las grandes multitudes asistirán por sí mismas a esos lugares de reunión. Si alguna iglesia quiere usar plenamente su poder como ganadora de almas y ganar a las multitudes que hay a su alrededor, sus miembros deben “ir por los caminos y vallados” y forzar a las gentes a asistir a los servicios y a aceptar a Cristo para su salvación.

Qué maravillosamente puede funcionar la escuela dominical para lograr este propósito si es propiamente dirigida por el pastor.

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5. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia de Instrucción Práctica.

Siempre hemos pensado en la Unión Bautista de Preparación como la agencia preparatoria de los miembros de la iglesia; pero la escuela dominical también tiene una parte en la preparación de los miembros de la iglesia.

Los oficiales y obreros así como los maestros que trabajan en la escuela dominical necesitan una preparación adecuada, y esto se logra por medio de los cursos de estudios y las reuniones semanales de maestros.

La escuela dominical tiene entre sus funciones la de la preparación adecuada de aquellas personas que tienen la responsabilidad de llevar adelante su programa, y también la preparación de los alumnos para enfrentarse a la vida.

6. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia para Promover los Servicios de Adoración.

Ciertamente debe haber un espíritu de adoración y devoción en toda reunión de la escuela dominical; tanto en la reunión de maestros, como en el servicio de apertura y el de clausura de los departamentos y clases. Ninguna escuela dominical debe considerar que ha cumplido su misión a menos que los

oficiales, maestros y alumnos (desde el departamento de Principiantes) asistan regularmente a los servicios de predicación todos los domingos, especialmente al servicio de adoración de la mañana.

El autor sostiene que esto es una parte distintiva del trabajo de la escuela dominical, y que los maestros, oficiales y alumnos deben considerar que la escuela dominical termina hasta que el pastor pronuncia la bendición al terminar el culto de adoración de la mañana después de la escuela dominical. Este culto de adoración dirigido por el pastor después de la escuela dominical es algo de vital importancia, y todos los miembros de la iglesia deben

comprenderlo así. Si el pastor logra convencer a maestros y oficiales de que este culto constituye parte del programa educativo de la iglesia, y que ellos deben esforzarse por permanecer en el mismo acompañados de sus alumnos, se logrará mucho éxito, y este servicio será una bendición para todos.

7. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia Para Ganar Almas.

¿Cómo puede un pastor relacionarse con un gran número de almas perdidas? La respuesta es sencilla: usando la escuela dominical. Por medio de esta agencia él puede descubrir a las personas perdidas que están al alcance de su iglesia. El puede conocer a cada persona, dónde vive, su edad, su ocupación y

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cualquier otro dato necesario que pueda servirle para relacionarse con ella. En la escuela dominical, el pastor encontrará un grupo de ganadores de almas, un ejército de personas llenas de espíritu que pueden consagrarse a la obra de ganar para Cristo a aquellos que no asisten a la escuela dominical y no han tenido la experiencia de la gracia. El pastor puede utilizar la escuela dominical para ir tras estos inconversos y traerlos a la escuela dominical y al servicio de adoración, sometiéndolos a la influencia del mensaje del evangelio domingo tras domingo. El puede utilizar también este grupo de obreros consagrados para hacer trabajo personal de oración y testimonio visitando los hogares de los perdidos para hablarles de la salvación de su alma. ¿No parece increíble que un pastor sea negligente en utilizar su escuela dominical como una agencia ganadora de almas?

8. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia Financiera de la Iglesia.

El éxito en las finanzas de una iglesia tiene que estar basado en un plan escriturario. La Palabra de Dios nos da un plan que por ser el plan de Dios no puede fracasar en ninguna iglesia. Este plan es sistemático, la ayuda a la iglesia debe ser semanal, quincenal o mensual; es proporcional, esto es, de acuerdo con la capacidad económica de cada uno. Incluye a cada hombre, mujer y niño que asiste a los servicios de la iglesia. Esto, por supuesto, significa que tanto los pequeños como los mayores deben alistarse para dar sus ofrendas

sistemáticamente según sus fuerzas. Este es el plan escriturario, y ningún otro podrá suplir las necesidades de la iglesia. La observación y la experiencia han comprobado que el único sistema que ofrece seguridad económica a la iglesia es el tesoro y el presupuesto unificado manejado a través de la escuela

dominical. Este método puede ser utilizado por cualquier iglesia, desde la más pequeña hasta la más grande. Dando el diezmo en la escuela dominical o el primer servicio a que asista el domingo para el sostenimiento del presupuesto mensual de la iglesia es el plan que trae grandes bendiciones.

9. La Escuela Dominical Funcionando Como una Agencia Para Promover la Vida Social.

La iglesia es una familia: la familia de Dios. Los miembros son hermanos y hermanas. La familia se reúne para la predicación, la enseñanza, la

preparación, la adoración, etc. Debe haber sociabilidad entre los miembros de la familia en todas estas reuniones, por lo tanto las iglesias tendrán una actividad social que pueda atraer a los miembros y ganar a otros. La escuela dominical puede ayudar de manera sencilla y natural a promover esta

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actividad. El superintendente debe ser instruido en la preparación de planes para una vida social activa desarrollada por la iglesia durante todo el año. Una reunión de confraternidad social para toda la iglesia de vez en cuando es necesaria, y los departamentos y las clases pueden tener reuniones sociales frecuentemente. Siendo que la escuela dominical se relaciona con gente de todas las edades en la iglesia y en la comunidad será fácil tener estas reuniones. La iglesia no debe descuidar el programa social de la escuela

dominical, ni el de la unión misionera de mujeres (unión femenil misionera), la sociedad de hombres (Unión Varonil), la Unión Bautista de Preparación y las demás organizaciones.

Un superintendente auxiliar puede estar encargado de este programa de actividades sociales de la iglesia realizado por la escuela dominical.

En los capítulos sucesivos serán consideradas ampliamente cada una de estas funciones de la escuela dominical.

Cuestionario

1.

¿Cuál es el concepto correcto de las relaciones de la escuela dominical con la Iglesia? ¿Fue desde un principio considerada así?

2.

¿Por qué la escuela dominical no puede definirse en una sola oración?

3.

Mencione por lo menos seis de las impresiones erróneas más comunes

acerca de lo que es una escuela dominical.

4.

¿Por qué son inadecuados los términos: “hija de la iglesia”, “auxiliar de la iglesia”, “la escuela de niños”, etc?

5.

Mencione cuatro cosas necesarias que relacionan a la escuela dominical con la iglesia y que la colocan en el lugar correcto.

6.

Mencione las funciones de la escuela dominical que nos servirán de base para el estudio de este libro.

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Capitulo 2. —

La Escuela Dominical Funcionando como una

Agencia de Enseñanza Bíblica

I.—ES NECESARIO MINISTRAR A LAS NECESIDADES INDIVIDUALES DE LOS

ALUMNOS.

1.—Asistencia regular, y puntualidad.

2.—Estudio de la lección.

3.—Uso de la Biblia.

4.—Tomando parte en los programas y trabajos de la

5.—Dando su contribución regular a la iglesia.

6.—Asistiendo al servicio de adoración regularmente.

II.—CARACTERÍSTICAS DE UNA VERDADERA ESCUELA DOMINICAL DE

ENSEÑANZA DE LA BIBLIA.

1.—Estará propiamente graduada.

2.—Estará completamente organizada.

3.—Estará debidamente dirigida.

4.—Tendrá programas atractivos.

5.—Celebrará una reunión semanal de maestros.

6.—Mantendrá a sus obreros en constante preparación.

7.—Usará un buen sistema de informes.

III.—EL MAESTRO SERA UN VERDADERO MAESTRO DE LA BIBLIA.

1.—Será profundamente consciente de lo sagrado de su trabajo.

2.—Sentirá amor hacia la gente.

3.—Será estudioso.

IV.—LOS OFICIALES DEBERAN ENTENDER Y HACER SU TRABAJO.

El tiempo ha llegado cuando los pastores y obreros de la escuela dominical deben estar listos a hacer un profundo estudio de la situación total de la escuela dominical. Y cuando todos estén convencidos de que los métodos sencillos y prácticos de administración de la escuela dominical que son ahora ofrecidos a los bautistas harán que sus escuelas dominicales funcionen como verdaderas agencias de enseñanza bíblica, todos estarán listos a adoptarlos. Muchos ya lo han hecho.

Entendemos que si los métodos de administración de las escuelas dominicales que actualmente han proyectado los bautistas son adoptados y usados

inteligente y vigorosamente por nuestras iglesias, resultará que no solamente atraerá a una multitud de personas que están esperando a nuestras puertas en ciudades, pueblos y campos, sino que también hará de cada una de esas escuelas dominicales una poderosa agencia de enseñanza de la Palabra de Dios.

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En todo trabajo de escuela el alumno es el factor decisivo. Igual que en la escuela secular esto es cierto en la escuela dominical, en la cual se ofrece a muchos miembros de la iglesia la inigualable oportunidad de servir como oficiales y maestros, y al mismo tiempo está organizada y es usada para beneficio de los alumnos. Las lecciones están preparadas para ellos. Los programas son arreglados y presentados para su regocijo y edificación. La escuela dominical pertenece a los alumnos y no a los maestros y oficiales como algunos parecen entender. Algunas veces oímos a algunos

superintendentes hablar de la escuela dominical como “mi escuela”. Esto es erróneo. Los oficiales y maestros pertenecen a la escuela dominical, y como siervos de la iglesia trabajan en la escuela dominical, es pues su privilegio y deber dar parte de su tiempo y su talento para que la escuela dominical funcione eficientemente como una verdadera escuela de enseñanza de la Biblia. Estudiemos algunas de las maneras como puede hacerse esto:

I. Es Necesario Ministrar a las Necesidades Individuales de los Alumnos

Cada alumno debe recibir atención personal aunque haya diez mil en la escuela dominical. Ninguno debe perderse en la multitud. Cada escuela dominical deberá tener cuidado en este punto.

Veamos lo que cada uno de los alumnos de la escuela dominical debe hacer para su desarrollo y crecimiento, lo cual es sencillo y fácil bajo la dirección de un maestro capaz.

1. Asistencia Regular y Puntualidad.

Es mejor tener un alumno irregular e impuntual que no tener ninguno; pero si un alumno quiere lograr el mayor provecho de su escuela dominical debe ser regular en su asistencia y llegar a tiempo. La irregularidad y la impuntualidad de parte de cualquier alumno debe ser un reto a los maestros y oficiales de clase para hacer todo lo posible para que el alumno pueda rectificar esta grave falta. Una conversación de “corazón a corazón” con el alumno impuntual lograría que él enmendase sus caminos. Asignar a los alumnos más fieles trabajo de visitación a los alumnos ausentes puede ser un plan que ayude. Borrar los nombres de los que faltan siempre es fatal. Si un alumno asiste una sola vez al mes y siempre llega a la hora de la lección es mejor que no tenerlo nunca, y debe seguir siendo miembro, siempre hay esperanza de que mejore. Los maestros y oficiales deben asumir su responsabilidad en este asunto y no ser negligentes ni escatimar esfuerzos para lograr la puntualidad de sus alumnos.

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2. Estudio de la Lección.

Aquí trataremos de un asunto que concierne a todos los alumnos de la escuela dominical sin excepciones. Todos deben estudiar la lección para cada

domingo. Otra cosa, los maestros y oficiales no deben temer exigir o exhortar a sus alumnos a hacer un concienzudo estudio de la lección. Con igual énfasis aseguramos que ningún alumno aprenderá mucho del contenido de la Biblia a menos que la estudie él mismo.

(1) Los alumnos deben hacer un esfuerzo individual para aprender. Los

alumnos de la escuela dominical no son receptáculos en los cuales los maestros pueden depositar las verdades bíblicas durante treinta minutos cada mañana esperando que ellos, “llenos de las Escrituras” sean buenos y útiles toda la semana. Esto no resulta así. Los alumnos de la escuela dominical conocerán mucho acerca de la Palabra de Dios y crecerán en gracia y poder espiritual por medio del esfuerzo personal y el estudio directo de la Biblia.

(2) Los maestros deben pedir a los alumnos que estudien. La parte del maestro es muy importante. El debe conocer a sus discípulos individualmente, sus rasgos y capacidades y los métodos que pueden emplear para lograr su cooperación en el estudio de la lección. Ningún maestro debe ser timorato al requerir el estudio de la lección de cada uno y de todos sus alumnos. El maestro hará un plan de estudio con cuidado y oración teniendo en su mente a cada alumno, y preparando trabajos para el estudio en el hogar, así como un método eficiente que permita la participación de cada alumno en la clase. Esto dará buenos resultados.

(3) Las clases con un número pequeño de alumnos son esenciales. Debemos decir que las clases con un número muy crecido de alumnos en los

departamentos de adultos y de jóvenes, con oradores atractivos como maestros, aunque sean magníficos, nunca serán eficientes en la enseñanza de la Biblia. Hasta que estas clases grandes de adultos y de jóvenes sean divididas en pequeñas clases de 15 a 25 cuando más, obtendrán provecho del estudio de la Biblia los jóvenes y adultos que en gran número concurren a nuestras escuelas dominicales. Requerir de los alumnos el estudio personal de la Biblia no será motivo de ahuyentarlos, por el contrario, una escuela dominical que enseña y que exige el estudio personal de la Biblia atraerá alumnos de todas las edades.

3. Uso de la Biblia.

Es tiempo de tratar con seriedad y sin evasivas el importante asunto de que cada alumno lleve y use la Biblia en la clase. Tenemos una escuela bíblica en la cual la mayoría de los miembros son cristianos. Ellos dicen que aman y creen en la Biblia, y sin embargo encontramos clases de adultos y jóvenes, con

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apoyo de sus maestros y oficiales, buscando cualquier subterfugio posible para evitar llevar sus Biblias a la escuela dominical; y lo peor aún, que hasta

pastores y superintendentes se conforman con admitir excusas de las personas por no llevar la Biblia a la casa de Dios. Esta situación vergonzosa debe ser cambiada urgentemente.

Si los maestros y oficiales llevaran sus Biblias a la escuela dominical,

insistiendo en que los alumnos hiciesen lo mismo, y planeasen un buen método para usar las Biblias en el desarrollo de la clase, pronto todos los alumnos, desde el departamento de primarios hasta el de adultos llevarían y usarían sus Biblias con verdadero placer.

La mayor responsabilidad, por supuesto, descansa sobre el maestro, porque ciertamente un alumno no podrá usar su Biblia en el desarrollo de la clase a menos que el maestro se lo facilite. Con énfasis aseguramos que ninguna escuela dominical estará realizando verdaderamente su función de enseñanza de la Biblia a menos que cada alumno tenga su propia Biblia, y la lleve a la escuela, y el maestro lo dirija en un buen uso de la misma durante la clase. La más grande contribución que un maestro de escuela dominical puede hacer a la vida espiritual de un alumno es poner la Biblia en sus manos y procurar que él la use.

4. Tomando Parte en los Programas y Trabajos de la Clase.

Cada uno de los alumnos de la escuela dominical deben ser animados a tomar participación en los programas de los departamentos, de la escuela y demás actividades de las clases.

(1) En los cultos de apertura. Cada alumno debe tener a su disposición un

himnario y debe ser exhortado a cantar en los servicio de adoración, ya sea en la apertura del departamento o de la clase. Teniendo su Biblia en la mano puede ser invitado a leer la lectura devocional, o a dirigir la lectura alternada del pasaje de la lección. Si la escuela dominical es tan pequeña que no tiene departamentos organizados y el acto de apertura es en conjunto, todos los alumnos pueden participar en la lectura del pasaje devocional escogido para el día. Conviene que siempre se utilice la Biblia misma en estos cultos de

apertura.

(2) Al recoger los informes. El maestro y el presidente de la clase tienen oportunidad de ayudar a los alumnos por medio de los informes. Los alumnos deben hacer sus propios informes individuales; aun los primarios, bajo la dirección de sus maestros, presidentes y secretarios. Este plan les ayuda a apreciar el valor de cada uno de los “Seis Requisitos” y su verdadera

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informe semanal (bien sea en sobrecitos o en tarjetas) será un factor útil en el desarrollo de cada alumno individualmente.

(3) Durante el período de la lección. El maestro hará bien en dar a cada alumno una oportunidad de expresarse. El conocimiento que uno exterioriza, no el que guarda para sí ayuda al desarrollo. El maestro literalmente debe “oír” la lección si él enseña realmente mucho.

Oír a los alumnos es más eficaz que hablar todo el tiempo el maestro. Los maestros deben planear para que los alumnos lean la lección ( busquen citas relacionadas con la lección, reciten versículos de memoria, relaten alguna ilustración apropiada, o lean algo relacionado con el propósito de la lección). El buen maestro debe procurar tener una participación inteligente de todos los alumnos de su clase, y su deber es procurar darles oportunidad para tal cosa al preparar su lección.

5. Dando su Contribución Regular a la Iglesia.

Si cada alumno de la escuela dominical va a ser individualmente desarrollado y ayudado en su vida espiritual, todos y cada uno deben dar sus ofrendas regularmente para el sostenimiento del programa total de su iglesia. Uno de los más valiosos ejercicios espirituales en que una persona puede sentir regocijo es en el acto de contribuir para el sostenimiento de la causa del evangelio. No debe permitirse que los alumnos sean negligentes en esto; ningún maestro de escuela dominical ha hecho su trabajo completamente en el desarrollo espiritual de sus alumnos si no ha logrado su participación para el sostenimiento económico de su iglesia.

El maestro está más cerca del alumno que ningún otro miembro de la iglesia, y puede usar su influencia para que todos y cada uno de los alumnos de su clase suscriban su promesa para el sostenimiento del presupuesto, y contribuyan sistemáticamente a la causa del evangelio, ayudando así a los alumnos en gran manera al desarrollo de sus vidas espirituales.

6. Asistiendo a los Cultos de Adoración Regularmente.

Alguien se preguntará: ¿es la asistencia al servicio de adoración un trabajo de la escuela dominical? ¿Qué tiene que ver este servicio con la enseñanza de la Biblia en la escuela dominical? Seguramente este es trabajo de la escuela dominical de la más alta calidad. ¿Cuál es el objeto de la escuela dominical? Es el desarrollo de cada alumno hasta lograr su más alto nivel espiritual. Ambas, la enseñanza de la Biblia en la hora de la escuela dominical y la predicación del evangelio inmediatamente después, en el culto de adoración,

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son esenciales. Ambas se complementan, dependen la una de la otra y se ayudan y se refuerzan. La enseñanza y la predicación de la Palabra van unidas. Los maestros de la escuela dominical deben luchar contra la negligencia, y ejercer su mayor influencia para que los alumnos asistan al culto de adoración inmediatamente después de la escuela dominical, si desean que ésta funcione plenamente y obtenga el más alto desarrollo de las vidas de sus alumnos.

II. Características de una Verdadera Escuela Dominical de Enseñanza de la Biblia

1. Estará Propiamente Graduada.

¿Cuándo está una escuela dominical propiamente graduada? La respuesta es: cuando está dividida de tal manera que se puedan atender equitativamente las necesidades espirituales de todos los alumnos. Otra pregunta es: sobre ¿qué base debe graduarse la escuela dominical? Al buscar la respuesta, una cosa es clara: sí todos los alumnos han de ser tratados imparcíalmente, una base sencilla de graduación debe ser observada.

En las escuelas seculareá la base usada es el progreso escolar de cada alumno de acuerdo con los cursos de estudios prescritos. No se admite otra base para la graduación, todos los alumnos son tratados Iguales. Es justo que en la escuela dominical la base de graduación sea aplicable a todos los alumnos por igual. Ahora, cuando nosotros consideramos que las necesidades espirituales de todos los alumnos han de ser atendidas, y que una sencilla base de graduación de todos los alumnos debe ser observada, comprendemos claramente que la única base para graduar una escuela dominical es la edad; todos los

experimentos realizados para graduar la escuela dominical sobre otras bases solamente han causado confusión.

El ejemplo siguiente nos dará una idea de la confusión que nos han acarreado los psicólogos modernos:

“¿Qué edad tienes?”

El muchacho moderno: “El último examen mostró que mi edad psicológica es doce años, mi edad moral cuatro, mi edad anatómica es siete, y mi edad fisiológica es seis. Supongo que usted se refiere a mi edad cronológica la cual es ocho años.”

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2. Estará Completamente Organizada.

Cada escuela dominical, no importa dónde esté situada, puede y debe mantener una organización de primera clase. Es decir, debe haber el número necesario de oficiales y el número suficiente de maestros en la organización para atender el trabajo adecuadamente. Esto sirve tanto en las escuelas dominicales rurales como en las escuelas de las ciudades. No importa el tamaño de la escuela dominical para que nos esforcemos a que ésta mantenga la mejor organización posible. Frecuentemente vemos una escuela dominical con un superintendente, un secretario tesorero y cuatro maestros, cuando podría tener un buen grupo de oficiales y una docena de maestros. Frecuentemente el superintendente,

además de dirigir la escuela, es el director de música y también maestro; el secretario es pianista y hasta maestro de una clase; y en una clase hay alumnos de distintas edades. Los directores deben abrir sus ojos, seleccionar y elegir un conjunto de oficiales y un número suficiente de maestros para que se enfrenten a la situación, y deben prepararlos para que conozcan sus deberes.

Frecuentemente vemos escuelas dominicales que podrían tener más departamentos, que sólo tienen dos o tres oficiales generales que también sirven como oficiales de departamentos y a veces como maestros de clases. Así mismo vemos clases sin maestros domingo tras domingo, a veces por un año unidas a otras clases, lo cual hace que los alumnos de edad mayor o menor abandonen la escuela por falta de organización. No hay pocas escuelas así, y no pueden ser buenas escuelas con un funcionamiento adecuado como agencias de enseñanza de la Biblia, que ofrezcan a cada alumno de la escuela dominical las cosas necesarias para su desarrollo espiritual. Estas condiciones no son inevitables, y muchas veces casi siempre, existen porque los pastores y superintendentes y otras personas responsables no ponen todas sus energías ni realizan su mayor esfuerzo en mantener una escuela dominical bien

organizada.

3. Estará Debidamente Dirigida.

Cuando visitamos escuelas dominicales aquí y allí descubrimos que un gran número de ellas trabajan como autómatas, no tienen dirección, ni guía, ni superintendente. Cada quien hace lo que quiere, o la escuela funciona para satisfacer los intereses de un pequeño grupo de maestros y un selecto número de alumnos. No tienen un objeto, marchan sin rumbo; no tienen un plan, ni hora fija para empezar ni para terminar. Los oficiales temen hacer apelaciones a los miembros, el sistema de los seis requisitos trabaja a medias porque algunos miembros “prominentes” se han opuesto al mismo.

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Los oficiales son timoratos en el cumplimiento de su deber y como

consecuencia nunca hacen nada para mejorar esas condiciones. Ellos necesitan entender el significado de Ecl. 11: 4: “El que al viento mira, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará”.

Para que una escuela dominical funcione propiamente como una agencia de enseñanza de la Biblia debe ser bien dirigida, y el superintendente debe hacer las cosas con inteligencia, tacto, cortesía, y también con mucha firmeza. Su responsabilidad es muy grande y él debe asumirla valientemente.

4. Tendrá Programas Atractivos.

Toda escuela dominical, no importa si se reúne en un solo salón con todos los departamentos unidos, o en cada departamento bajo la dirección de un

superintendente, debe presentar un programa útil y agradable en cada reunión. Iremos más lejos al afirmar que una escuela dominical no estará haciendo su mejor trabajo, no importa lo bueno que sean sus maestros, si no hacen que el programa devocional y todo el programa de la escuela sea atractivo.

5. Celebrará una Reunión Semanal de Maestros y Oficiales.

Ninguna escuela dominical podrá realizar un buen trabajo de enseñanza de la Biblia si no celebra una reunión semanal de maestros para el estudio de la lección del próximo domingo.

¿Por qué no todas las escuelas dominicales tienen reunión semanal de maestros? Por lo menos tres cosas se oponen a ella: primera: falta de

apreciación de lo que es una reunión semanal de maestros y de lo que hace por la escuela dominical; segunda: los oficiales y maestros no desean poner en esta reunión toda su energía, tiempo y estudio para hacerla triunfar; tercera: cuesta dinero tener una buena reunión semanal de maestros, y el comité de finanzas de la iglesia no ha tomado en cuenta esta necesidad. No obstante, si el pastor y el superintendente reconocen la importancia de esta reunión pueden instar a la iglesia a incluir su costo en el presupuesto de la misma. De igual manera, los maestros y oficiales serán instados a asistir cuando esta reunión se celebre de manera apropiada y atractiva.

6. Mantendrá a sus Obreros en Constante Preparación.

Toda iglesia debe tener un plan bien definido para la preparación de sus

obreros de la escuela dominical. Este programa debe ser planeado y mantenido en servicio todo el año. Para tener una buena escuela dominical se requieren obreros consagrados, inteligentes, bien informados y bien preparados; para lo

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cual se requiere que se les proporcionen los materiales y los medios necesarios para su mejor preparación.

Duele oír a pastores quejándose de que no tienen obreros preparados para servir como maestros de la escuela dominical. Unos dicen:

“Nuestros miembros son trabajadores pobres y no tienen tiempo ni habilidad para obtener la preparación necesaria”.

Otros dicen:

“Yo soy pastor de una iglesia rural, nuestros miembros no tienen educación suficiente para poder ser preparados”.

Algunos:

“Los nuestros son obreros sin ninguna preparación cultural y es imposible prepararlos para maestros.”

Y otros:

“los nuestros son tan mundanos, o están tan ocupados en sus propios negocios que es imposible que sean maestros de la escuela dominical”. Lo que falta es una nueva actitud de parte de los pastores y dirigentes, y un conocimiento de los métodos y planes de preparación de obreros bautistas. Nuestras convenciones y nuestros departamentos de educación religiosa sugieren cursos de estudios que se pueden impartir en campamentos, clínicas de escuelas dominicales, etc. En nuestra experiencia hemos descubierto que siempre hay personas deseosas de prepararse mejor para ser maestras de la escuela dominical y con gusto lo harían si nosotros las ayudásemos un poquito.

7. Usará un Buen Sistema de Informes.

Francamente decimos que si una escuela dominical donde quiera que esté, tiene maestros y oficiales que conozcan bien el sistema de informes de los seis requisitos y que lo usen como se recomienda, hará más de lo que podemos imaginar por alcanzar el más alto grado de enseñanza de parte de los maestros y lograr la participación de los alumnos en el proceso de enseñanza.

El sistema de informes de los seis requisitos dice a los maestros y oficiales lo que cada alumno hace semana tras semana y mes tras mes. Nosotros admitimos que esta información es esencial para que el maestro pueda atender

debidamente las necesidades de cada alumno. Este sistema sirve como un termómetro para determinar la verdadera condición de cada alumno en relación con los asuntos incluidos en este sistema, y es un instrumento poderoso que

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ayuda al maestro a lograr éxito en su labor como maestro de la Palabra de Dios.

Los maestros y oficiales de la escuela dominical trabajan en la oscuridad cuando no conocen lo que sus alumnos están haciendo en relación con las cosas incluidas en el sistema de informes de los seis requisitos, y ellos no lo sabrán a menos que la escuela dominical practique este sistema

inteligentemente.

III. El Maestro Sera un Verdadero Maestro de la Biblia

1. Será Profundamente Consciente de lo Sagrado de su Trabajo.

La obra del maestro de la escuela dominical es sagrada. El es un embajador de Cristo, colocado por Cristo para guiar a los hombres a una reconciliación con Dios. Cada maestro ganador de almas de la escuela dominical debe tener este concepto acerca de su trabajo, o de otra manera nunca podrá enseñar la Biblia y mucho menos ganar a sus discípulos para el Señor.

El maestro de la escuela dominical debe tener el mismo espíritu de Pablo y decir:

“Ay de mí si no hago lo mejor que pueda en mi clase de la escuela dominical, ay de mí si no soy un maestro que enseña, ay de mí si no hago lo que Cristo espera de mí en esta oportunidad”.

Ningún maestro que atiende las necesidades espirituales de sus alumnos y es buen maestro de la Biblia puede tomar este trabajo con ligereza. El no puede relegar a sus conveniencias su constancia, el interés en sus alumnos ausentes, su preparación constante para su trabajo, su regular y puntual asistencia a la escuela y a la reunión semanal de maestros. Estos y otros asuntos vitales deben tener un lugar preferente y su escuela dominical debe ser lo primero en la preparación de todos sus planes. El trabajo de enseñar en la escuela dominical es un asunto serio y requiere lo mejor de quien lo acepte.

2. Sentirá Amor Hacia la Gente.

La única manera que nosotros tenemos para entender lo que significa amar a la gente verdaderamente, es estudiar la actitud y la conducta de Cristo hacia ella. El visitaba a las personas en sus hogares, hablaba con ellas en el camino, se mezclaba con las multitudes y se codeaba con ellas cada día, les predicaba y enseñaba en cada oportunidad que tenía, él alimentaba a multitudes

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con los que sufrían, se hospedaba con los despreciados y los recibía con su compañía, lloraba por los perdidos, perdonaba pecados, siempre era paciente, Cristo amaba de verdad.

Si los maestros de la escuela dominical quieren obtener grandes éxitos, si quieren disfrutar del gozo grande y pleno que les espera, ellos deben amar a la gente como Cristo la amaba. Su amor debe ser semejante al de Cristo. ¡Cómo perdemos gozo que debía ser nuestro, y oportunidades y privilegios como maestros de la escuela dominical cuando no manifestamos en nosotros el amor de Cristo por aquellos que tanto lo necesitan! Las Escrituras piden que “nos guardemos en el amor de Dios”. Esto puede hacerlo el maestro de la escuela dominical buscando en todo tiempo el bien de sus alumnos y ofrecerles servicio desinteresado y amor sincero.

3. Será Estudioso.

Frecuentemente oímos esta pregunta: ¿Cuánto tiempo debe dedicar cada semana un maestro de la escuela dominical para el estudio de la lección? ¿Cuánto tiempo debe dedicar a una preparación especial, estudiando libros de la Biblia, métodos de enseñanza, planes de organización y otros cursos de estudios para prepararse para su trabajo? Por supuesto que no hay una regla fija que podamos mencionar. El amor no se gobierna por reglas. Basta decir que los maestros de la escuela dominical deben estudiar regular y

constantemente. Jesús nos ordenó: “orad sin cesar”. De la misma manera los maestros que quieren ganar almas e inspirar a sus alumnos en la vida cristiana deben “estudiar sin cesar”.

Es cierto que los maestros de la escuela dominical son personas muy ocupadas. Todos tienen trabajos, negocios y actividades sociales y familiares; pero ellos deben buscar un tiempo cada día para el estudio, si quieren poder realizar un buen trabajo el domingo. Más adelante hablaremos de los libros y métodos de estudios que podemos recomendar para la instrucción de un maestro de la escuela dominical.

IV. Los Oficiales Deberán Entender y Hacer Su Trabajo

Esto significa que mucho del éxito de la buena enseñanza en la escuela

dominical también depende de los oficiales generales de la misma. Ellos tienen sobre sus hombros grandes responsabilidades aunque ha costado y costará aún mucho trabajo que puedan comprender que toda la responsabilidad del éxito de la enseñanza en la escuela no puede recaer solamente sobre los maestros. Es imperativo que ellos se preparen lo mejor posible para el desempeño de sus

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funciones y tomen seriamente el papel importante que ellos tienen en la escuela dominical.

Se ha dicho con razón que “solamente los soldados bien preparados pueden ganar batallas difíciles”. De la misma manera un ejército de soldados perfectamente preparados sería impotente con un grupo de oficiales incapacitados y mal preparados.

Este mismo principio se aplica en el mundo de los negocios. El éxito de una empresa no puede depender solamente de empleados bien preparados, sino que necesita administradores eficientes, capaces, preparados debidamente.

Por supuesto, se requieren soldados preparados para ganar batallas; pero es necesario que tengamos oficiales capacitados para preparar a los soldados. Se necesitan empleados bien preparados para que un negocio tenga éxito; pero es necesario también un administrador capaz de dirigir sabiamente el negocio y de instruir debidamente a esos empleados. De la misma manera podemos decir que los maestros bien preparados son necesarios para la buena enseñanza de la Biblia en la escuela dominical; pero se necesitan oficiales consagrados,

enérgicos y bien instruidos para utilizar y dirigir a los maestros si deseamos que rindan un máximo de servicio y eficiencia en la escuela dominical.

¿Lo que hemos dicho debilitará el énfasis que hemos hecho en la necesidad de tener maestros bien preparados? En ninguna manera; pero tratamos de poner también la responsabilidad de la buena enseñanza de la Biblia en la escuela dominical sobre los hombros donde debe descansar durante todo el año: los oficiales de la escuela dominical.

Los maestros de la escuela dominical dependen más de la manera como los oficiales dirigen ésta, que en lo que ellos mismos hacen. Un grupo de oficiales desanimados, mal preparados y apáticos, pueden constituir un obstáculo y entorpecer el trabajo de los mejores maestros. Un superintendente indiferente y egoísta en sus opiniones produce el mismo efecto en la organización de la escuela dominical, que el que produce en el tránsito automovilístico un tronco, atravesado en una carretera. Una escuela dominical no puede progresar si sus dirigentes son inactivos; pero cuando sus dirigentes: pastor, superintendente, secretario y demás oficíales conocen su trabajo y se esfuerzan por cumplir sus deberes, la escuela dominical tendrá maestros eficientes, estará bien

organizada y activa, y funcionará como una agencia de enseñanza de la Biblia.

Cuestionario

1. Mencione cómo podemos ministrar a las necesidades de los alumnos de la escuela dominical. (Seis cosas necesarias)

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2. Mencione tres factores que ayudan a promover el estudio de la lección por parte de los alumnos.

3. Refiérase brevemente a la importancia del uso de la Biblia por los alumnos en el período de la clase.

4. ¿En qué ocasiones los alumnos pueden participar en los programas y trabajos de las clases?

5. ¿Qué responsabilidad tienen los maestros de que sus alumnos asistan al culto de adoración inmediatamente después de la escuela dominical?

6. Mencione las características de una verdadera escuela dominical de enseñanza bíblica.

7. ¿Qué tres cosas se mencionan como necesarias para que el maestro sea un verdadero maestro de la Biblia?

8. ¿Cuál es la responsabilidad de los oficiales para lograr que se imparta una buena enseñanza bíblica?

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Capitulo 3. — La Escuela Dominical

Funcionando Como una Agencia para Utilizar a

los Miembros de la Iglesia

I—ES EL PROPÓSITO DE DIOS QUE CADA UNO DE SUS HIJOS SEA UTILIZADO IN SU OBRA

1.—Todos los cristianos deben ser colaboradores.

2.—Hay suficiente trabajo que hacer.

II—HAY UN LUGAR DE SERVICIO PARA TODOS EN LA ESCUELA DOMINICAL.

1.—Algunos tienen habilidad para dirigir.

2.—Algunos tienen el don de la enseñanza.

3.—Algunos tienen habilidad para el trabajo estadístico.

4.—Muchos pueden visitar en favor de la escuela dominical.

5.—Algunos pueden ayudar a los enfermos y a los necesitados.

6.—Algunos tienen habilidad para dirigir actividades sociales.

7.—Algunos tienen talento musical.

8.—Todos deben ser ganadores de almas.

Los pastores están generalmente de acuerdo en que una de las mayores

necesidades de las iglesias de hoy es mantener a todos los miembros ocupados constantemente.

I. Es el Proposito de Dios Que Cada Uno de Sus Hijos Sea Utilizado rn Su Obra

1. Todos los Cristianos Deben ser Colaboradores.

Ciertamente, necesitamos pocos argumentos para convencernos de que cada hijo de Dios debe estar ocupado cada día en los negocios de su Padre. Jesús fue ejemplo a sus seguidores de una intensa vida de servicio. Los apóstoles y los primeros seguidores de Jesús se entregaron a este servicio con celo y ardiente fervor. Las Escrituras abundan en amonestaciones instando a los hijos de Dios que se mantengan ocupados en la obra del Señor. El Nuevo

Testamento está lleno de pasajes que contienen exhortaciones de esta

naturaleza. En muchos pasajes el Nuevo Testamento se refiere a los cristianos como a “obreros” y labradores, y ciertamente si los seguidores de Cristo quieren cumplir su misión de llevar adelante la obra que Jesús comenzó deben estar ocupados cada día.

Por ejemplo, en 1 Cor. 3: 9 los discípulos de Cristo son llamados “coadjutores de Dios”. Stg. 1:22-24 los insta a que sean “hacedores” de la palabra y no sólo “oidores”. En 2 Tim. 2:15 se amonesta a “presentarse a Dios aprobado, como

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obrero que no tiene de qué avergonzarse.” No necesitamos mencionar más referencias de la Escritura para convencernos de que cada hijo de Dios es salvo para servir, y que el servicio es una señal o uno de los frutos que dan

testimonio de que uno es salvo.

Hay un numeroso ejército de siervos de Dios sin empleo en nuestras iglesias, quienes necesitan ser puestos a trabajar. Ellos tienen talentos y habilidades; y en el corazón de cada uno de ellos Dios ha puesto el deseo de servir en la causa de Cristo; la dificultad es que ellos no saben qué hacer. Necesitan que alguien les fije determinado trabajo y los guíe y les dé valor para efectuarlo. Esta situación es claramente presentada en el capítulo veinte de Mateo en la Parábola de los Obreros de la Viña. Si un siervo sin empleo fuese interrogado hoy con la pregunta: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?, de lo más íntimo de su corazón él contestaría: porque nadie me ha ocupado; y no sé qué hacer.

Cuando uno contempla el gran ejército de miembros que no trabajan en la obra del Señor en casi todas las iglesias, uno puede pensar que allí no hay nada que hacer o que ellos no están salvos. Pero ninguna de estas cosas es la verdad. Quizá hay miembros en todas las iglesias que están equivocados acerca de su salvación; pero el número es insignificante con relación a la gran multitud de verdaderos creyentes en Cristo que no saben lo que pueden hacer; y hay una gran necesidad de personas que los dirijan en alguna actividad, les den trabajo, los instruyan y los animen a ocupar su lugar de servicio en la iglesia. Tampoco hay cristianos ociosos porque no hay trabajo que hacer. La necesidad es de alguien que organice el trabajo y ponga a los obreros a trabajar.

2. Hay Suficiente Trabajo que Hacer.

Hay más trabajo del que somos capaces de hacer. En dondequiera hay pecado, enfermedad, tristeza, ignorancia, decepción, debilidad, de- sesperación,

muerte. ¡Los campos están blancos! ¡Blancos! ¡Blancos! El clamor es por hijos de Dios que sean alistados en un servicio útil y definido para hacer las cosas que Cristo hizo mientras estuvo en la tierra y que él espera que nosotros hagamos ahora. ¿Cuántos pastores e iglesias están utilizando efectivamente su gran ejército de miembros para atender las necesidades que nos rodean? Cada cristiano ocioso es una posibilidad en manos del pastor y una pesada carga sobre su corazón. Algo debe hacerse para remediar esta deplorable situación y convertir a cada cristiano ocioso en un obrero útil para Cristo. ¿Cómo puede esto hacerse? ¿Dónde podemos encontrar trabajo valioso y necesario? La escuela dominical es la respuesta.

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II. Hay Un Lugar de Servicio Para Todos en la Escuela Dominical

Los trabajos son numerosos y variados, y en cada iglesia hay una o más personas adecuadas para esos trabajos. Los dones de los miembros son tan variados y diferentes como las tareas.

“Empero a cada uno de nosotros es dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Y él mismo dio unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores” (Ef. 4: 7 y 11).

Como fue en los tiempos del Nuevo Testamento también lo es hoy. En todas nuestras iglesias tenemos miembros de variados dones y talentos, quienes, si son adiestrados y alistados, son capaces de realizar grandes cosas por Cristo. Veamos cómo poder utilizar a estos miembros en un trabajo práctico en la escuela dominical.

1. Algunos Tienen Habilidad Para Dirigir.

En todas las iglesias hay hombres, mujeres y jóvenes capaces de dirigir negocios y actividades cívicas y sociales. Estos mismos dones pueden ser usados de una manera sabia en la dirección y administración de la escuela dominical. El pastor y el superintendente deben estudiar la lista de miembros de la iglesia y seleccionar a las personas más adecuadas para ser oficiales generales de la escuela dominical y los departamentos. Cada uno debe ser seleccionado para el cargo que esté de acuerdo con sus habilidades.

En las iglesias pequeñas hay necesidad de un superintendente y un auxiliar o dos, un secretario tesorero, un pianista, etc. También hay necesidad de varios oficiales en las clases. En las iglesias mayores con departamentos organizados son necesarios más oficiales. Como vemos hay grandes oportunidades en las escuelas dominicales de emplear un buen número de hombres y mujeres en un trabajo activo de la iglesia.

2. Algunos Tienen el Don de la Enseñanza.

Ni una entre cien iglesias en nuestra obra tiene la mitad de los maestros que necesita para atender a sus alumnos adecuadamente. Esta es una razón por la cual la mayoría de nuestras escuelas dominicales no crecen. En todas nuestras iglesias hay un gran número de hombres y mujeres con capacidad y dones de enseñanza, que no están haciendo ningún trabajo en la escuela dominical. Los pastores y superintendentes temen alistarlos en el servicio y ponerlos a trabajar por la razón de que nunca han enseñado o no son “expertos”. Los pastores y superintendentes deben seleccionar de la lista de los miembros de la iglesia a

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aquellos que tienen don de enseñanza y a su juicio son capaces de poder servir como maestros de la escuela dominical. Lo más probable es que nuevas clases tendrán que ser organizadas. Al mismo tiempo, los maestros deben ser

alistados en una clase de preparación o curso de estudio y procurar que constantemente se preparen mejor para un servicio más eficiente.

Muchas escuelas dominicales que tienen diez maestros podrían tener veinte; otras con veinte deberían tener treinta o cuarenta. Todo depende del cuidado que tengan los pastores y superintendentes en buscar a las personas que puedan servir en este trabajo. Seleccionar el elemento humano y ponerlo a trabajar es un arte que debe ser cultivado.

3. Algunos Tienen Habilidad Para el Trabajo Estadístico.

Una escuela dominical, para hacer su mejor trabajo, debe tener un sistema apropiado de informes practicado correctamente. Para los bautistas el lla-mado “Sistema de los Seis Requisitos” llena admirablemente esta necesidad. Para practicar este sistema en las escuelas pequeñas basta con un secretario y un ayudante, y con los secretarios de las clases. He aquí la oportunidad de utilizar un número de personas jóvenes en un trabajo útil. Ellos deben com-prender que su trabajo tiene una importancia espiritual tan grande como la de los maestros, y que ellos deben ser preparados para su trabajo y dirigidos en esa instrucción, si quieren hacer lo mejor.

En las escuelas dominicales más complejas serán necesarios más secretarios y ayudantes. Hay orientación específica para este importante trabajo en las primeras páginas del Cuaderno de Registro para una Clase y del Cuaderno de Registro General para la Escuela Dominical.

4. Muchos Pueden Visitar en Favor de la Escuela Dominical.

¡Qué poco apreciamos el valor de la visitación personal en el servicio de Cristo! El hecho es que el trato personal con la persona que nosotros deseamos ayudar es la mejor manera posible de ganarla. Y así mismo el valor de la influencia que la visitación personal en favor de la escuela dominical tiene sobre aquel que hace la visita no puede ser calculado.

Nuevos discípulos deben ser ganados para la escuela dominical, y hay un solo medio eficaz para ganarlos: la visitación personal. Es más que probable que si en cada escuela dominical ponemos en práctica un programa de visitación activo, entusiasta y constante para buscar nuevos alumnos semanalmente, la asistencia de muchas escuelas se duplicaría antes de un año, y en muchos casos antes de un mes.

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Los alumnos que se han ausentado necesitan ser traídos de nuevo. Borrar de las listas de la escuela dominical a los alumnos que son indiferentes o que no asisten regularmente, es un error que no debe ser tolerado en ningún momento. Por el contrario, debe tenerse un sistema constante para atraer a los alumnos ausentes, basado en la visitación. Las llamadas por teléfono, las tarjetas postales y cartas enviadas a los ausentes valen algo, pero nunca tanto como una visita personal. Si los pastores, superintendentes de departamentos y maestros quieren emplear bien su tiempo, deben dirigir un ejército de alumnos entusiastas de la escuela dominical en la visitación de los nuevos alumnos y los ausentes, realizando así un servicio que traería bendiciones a cientos de

personas.

5. Algunos Pueden Ayudar a los Enfermos y a los Necesitados.

En cada iglesia hay personas especialmente dotadas para llevar consuelo y gozo a los enfermos y los necesitados. Toda iglesia por medio de su

organización de la escuela dominical puede emprender una obra de servicio social y de alivio a los necesitados. En toda iglesia hay personas especialmente aptas para esta clase de trabajo. Por medio de la escuela dominical,

especialmente por medio del departamento de extensión, estas personas necesitadas pueden ser localizadas y recibir gozo, consuelo y ayuda de nosotros. Un Departamento de Extensión bien organizado tiene bajo su

vigilancia los hogares en el territorio de la iglesia, y los pastores generalmente tienen en el grupo de mujeres visitadoras una ayuda incalculable para

establecer relaciones con los necesitados de la comunidad.

Un departamento de extensión en una escuela dominical mediana puede tener hasta 10 o 12 visitadores.

6. Algunos Tienen Habilidad Para Dirigir Actividades Sociales.

Prácticamente la vida social de la iglesia puede ser atendida mediante la escuela dominical. La dirección general de la vida social de una escuela dominical debe ser confiada a una persona que posea dones adecuados para que dirija esta fase de la actividad cristiana. En cooperación con este director general de actividades sociales cada departamento debe tener una persona encargada de hacer que el salón tenga la apariencia más atractiva posible. También en cada clase a partir de los primarios debe haber un oficial encargado de este trabajo. En las clases de departamentos más pequeños los maestros mismos deben atender estas actividades.

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