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ISSN 2340-5457
Volumen V, Nº 2 (octubre de 2015)
http://www.monfragueresiliente.com/
DESARROLLO LOCAL SUSTENTABLE Y TURISMO DE NATURALEZA EN LOS CABOS ¿ALTERNATIVAS PARA DIVERSIFICAR UN DESTINO TURÍSTICO CONSOLIDADO?
LOCAL SUSTAINABLE DEVELOPMENT AND TOURISM OF NATURE IN LOS CABOS
Angélica Montaño Armenáriz 1
Juan Carlos Pérez Concha 2
Ismael Rodríguez Villalobos 3
Revista Científica Monfragüe Resiliente. http://www.monfragueresiliente.com/
Editada en Cáceres, Dpto. Arte y Ciencias del Territorio de la Universidad de Extremadura. Elaborada conjuntamente con las Universidades de Lisboa y la Autónoma de México.
Recibido: 27/07/2015
Aceptada versión definitiva: 02/09/2015
1
Universidad Autónoma de Baja California Sur. Email: [email protected]
2
Universidad Autónoma de Baja California Sur. Email: [email protected]
3
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RESUMENLa presente investigación corresponde a un estudio de tipo exploratorio, cuyo objetivo
consiste en valorar la viabilidad de vincular el turismo tradicional de sol y playa que se
desarrolla en los Cabos con el turismo de naturaleza, específicamente el que podía ser
implementado en el área rural de este municipio, a fin de propiciar la diversificación y
complementación de la oferta turística. El área de estudio se ubica en el Centro
Integralmente Planeado de Los Cabos, Baja California Sur, México. El artículo se
integra de cuatro apartados; el primero corresponde a una investigación de tipo
documental, respaldada en los fundamentos conceptuales del desarrollo local
sustentable y el turismo de naturaleza; posteriormente, se presenta un análisis
contextual del desarrollo de la actividad turística y la dinámica económica territorial en
la zona. Enseguida, se presentan los resultados obtenidos en la investigación, mismos
que refieren la existencia de una percepción favorable por parte de los actores del
desarrollo turístico, con respecto a la posible implementación de proyectos orientados
al turismo de naturaleza. Se constata, además, que la participación de este tipo de
proyectos es poco significativa en la región, sin estar ligados a una planeación y visión
a largo plazo.
Palabras clave: Desarrollo Local Sustentable, Turismo de Naturaleza, Los Cabos, Baja
California Sur México.
ABSTRACT
The present investigation corresponds to a study of exploratory type, the objective of
this papers is to value the viability of linking the traditional tourism of the sun and beach
that develops in Los Cabos with the tourism of nature, specifically the one that could be
implemented in the rural area of this municipality, in order to propitiate the
diversification and complementation of the tourist offer. The area of study is located in
Los Cabos, Baja California Sur, Mexico. The document integrates four sections; the
first one corresponds to an investigation of documentary type, leaned on the
conceptual foundations of the local sustainable development and the tourism of nature;
subsequently, one presents a contextual analysis of the development of the tourist
activity and the economic territorial dynamics in the zone. Immediately, they present
the results obtained in the investigation, same that recount the existence of a favorable
perception on the part of the actors of the tourist development, with regard to the
possible implementation of projects orientated to the tourism of nature.
Key Words: Local Sustainable Development, Tourism of Nature, Los Cabos, Baja
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1. INTRODUCCIÓNUno de los retos a los que deben hacer frente los destinos turísticos consolidados, es
la creación de nuevos productos turísticos o la diversificación de los mismos, dado que
cuanto mayor es la variedad de la oferta, más tiempo permanecen los turistas para
disfrutar de las distintas posibilidades que brinda ese destino. En el caso específico de
Los Cabos, Baja California Sur, México, se trata de un destino consolidado que cuenta
con una importante oferta de infraestructura hotelera, de unidades de tiempo
compartido (time share) y de desarrollos inmobiliarios, pero que, a diferencia de otros
destinos mexicanos ubicados en el mismo segmento de mercado (tales como Cancún
o Puerto Vallarta), su oferta es poco variada en lo referente a entretenimientos,
circuitos culturales, excursiones o actividades relacionadas con la naturaleza, lo que
propicia cierta decepción en los turistas; de ahí que una alternativa sea diversificar la
oferta de productos turísticos enfocándose en el turismo de naturaleza.
Los Cabos forma parte del entramado turístico internacional, por lo que debe
enfrentarse a una constante recomposición para adaptarse a los nuevos escenarios
que plantea la demanda del mercado turístico, particularmente si se tienen en cuenta
los efectos negativos que supondría la pérdida de competitividad en la rentabilidad
económica y social del destino, así como las posibles consecuencias en los planos
territorial y ambiental. En este contexto, Los Cabos -como destino turístico
consolidado- enfrenta los retos y desafíos que presenta el turismo a nivel internacional
y que son: un impacto económico que está por debajo de su potencial; limitados
efectos distributivos de los beneficios del turismo a nivel local y la insostenibilidad de la
actual rentabilidad y beneficios del turismo, debido a la degradación de los recursos
naturales y culturales (Instituto Municipal de Planeación de Los Cabos, 2013), de ahí la
importancia de analizar y planear –adecuadamente- una posible diversificación de la
oferta hacia el turismo de naturaleza, para que esta oferta se realice con base en el
cuidado del medio ambiente y de un real beneficio para las comunidades locales y no
de explotación irracional de los recursos, como ha sucedido hasta ahora con las
playas de la región.
Tomando como punto de partida lo planteado por (Pike, Marlow, McCarthy, O'Bried, &
Tomaney, 2015; Goodall & Ashworth, 2012; Sánchez, Betancourt, & Falcón, 2012), en
este trabajo se asume que el turismo fomenta el desarrollo local si se orienta hacia un
proceso basado en la interacción de los actores locales, que conlleve al mejoramiento
en la calidad de vida de las comunidades locales y cuya finalidad sea la de transformar
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recursos endógenos además de los exógenos. En general, la diversificación de la
oferta en busca de mantener o elevar la competitividad de un destino, responde a las
tendencias actuales del turismo a nivel internacional; de esta manera, para Los Cabos
el turismo de naturaleza representa la posibilidad de potenciar los procesos de
desarrollo local de la zona, lo cual podría contribuir a un desarrollo económico más
equilibrado y la generación de empleos en el área rural del municipio.
En esta perspectiva, el objetivo general de esta investigación consiste en valorar la
viabilidad de vincular la actividad turística tradicional de sol y playa que se desarrollan
en Los Cabos, con el turismo de naturaleza en el área rural del municipio, a fin de
propiciar la diversificación y complementación de la oferta de productos turísticos del
área en estudio, todo ello fundamentado en el marco metodológico de un desarrollo
local sustentable.
La hipótesis de partida es que a través de la metodología del desarrollo económico
local sustentable, resulta viable incorporar el turismo de naturaleza como una
estrategia para la diversificación de la oferta en un destino turístico de sol y playa
consolidado como Los Cabos.
Dado los objetivos e hipótesis de esta investigación, el documento se integra en cuatro
secciones: en el primer apartado se plantean algunos elementos conceptuales básicos
en torno al desarrollo local sustentable y el turismo de naturaleza; posteriormente,
desde un punto de vista contextual, se analiza -a manera de diagnóstico- la evidencia
empírica que respalda el desarrollo de la actividad turística y la dinámica económica
territorial en la zona de Los Cabos. Enseguida se presentan los resultados obtenidos
en una investigación de tipo deductiva-explicativa, cuyo objetivo fue valorar la
percepción de los empresarios en torno a la factibilidad de propiciar o fomentar la
diversificación de la oferta turística de la zona, mediante la incorporación de nuevos
productos y servicios derivados del turismo de naturaleza, misma que consistió en la
aplicación de cuestionarios dirigidos a empresarios de Los Cabos. Como complemento
a las técnicas antes referidas y con la finalidad de incorporar las opiniones y
sugerencias de los actores territoriales en torno al desarrollo económico local
sustentable y el turismo de naturaleza, se aplicaron entrevistas personales (en base a
la técnica de opinión de expertos) a las autoridades locales y estatales en la materia,
así como a representantes de organismos empresariales y el Instituto Municipal de
Planeación de Los Cabos.
En función de los objetivos y alcance de la investigación, la metodología que se aplicó
en una primera etapa fue de tipo analítico - descriptiva, consultándose distintas fuentes
de tipo documental, con la finalidad de contextualizar el área y objeto de estudio, así
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Posteriormente, se realizó la investigación deductiva - explicativa, con la finalidad de
identificar la visión que tienen los empresarios del sector turístico acerca de las
ventajas y desventajas de su ubicación territorial, su percepción respecto de la
problemática que afecta la competitividad del destino y la viabilidad de incorporar al
turismo de naturaleza como una estrategia para la diversificación de la oferta. La
investigación empírica se realizó mediante la aplicación de un cuestionario aplicado a
empresarios del municipio de Los Cabos, con el objetivo de identificar su visión en
torno a la problemática que enfrenta el destino, y su percepción respecto de la
factibilidad de propiciar la diversificación de productos turísticos a partir del turismo de
naturaleza. La población sujeta de estudio (como unidad de análisis) correspondió al
universo de empresas registrado por INEGI (2014) en Los Cabos. El tamaño de la
muestra se obtuvo con la técnica de muestreo estratificado, considerando como factor
de estratificación el sector económico en el que se ubica la empresa; la muestra total
se compone de 68 empresas, de las cuales el 63% corresponde a establecimientos de
hospedaje y preparación de alimentos, un 24% se ubica en el sector comercio, 10%
corresponde a empresas de transporte turístico y el 6% restante a empresas
agropecuarias. El análisis de confiabilidad se realizó mediante el coeficiente de Alpha
de Cronbash y la validez de los constructos, se llevó a cabo mediante el análisis
factorial confirmatorio. El cuestionario utilizó una escala Likert de tipo afirmativa y
positiva, con una escala de 5 a 1 respecto de la percepción analizada.
2. FUNDAMENTOS TEÓRICO-CONCEPTUALES
2.1. El papel del turismo en el Desarrollo Sustentable
La actividad turística, es el resultado de una serie de relaciones económicas, sociales
y ambientales entre diferentes factores y actores; desde una óptica sistemática, es un
conjunto de elementos interrelacionados entre sí que evolucionan dinámicamente
(Sánchez, Betancourt, & Falcón, 2012). Dadas las condiciones de la economía
mundial en la actualidad, en la planeación de la actividad turística se debe brindar
especial atención al correcto y óptimo uso de los recursos naturales disponibles en el
área en cuestión, así como a la implementación de procesos de planeación que
unifiquen y coordinen a los distintos actores que intervienen en el desarrollo turístico,
de tal forma que –en el futuro- la gestión de cada destino pueda constituirse en un
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características fundamentales de los destinos turísticos (al considerarlos como
sistemas productivos o actividades económicas) son:
1. Se fundamentan en el aprovechamiento privado de recursos públicos (paisajes
naturales o algunos de sus elementos) y en la provisión de servicios con un
elevado componente de integridad.
2. Implican la concurrencia de actividades productivas complementarias (que se
manifiestan como demanda agregada), las que -solo posicionalmente- se
localizan en el espacio geográfico del destino.
3. Son espacialmente sensibles a los cambios socioeconómicos y culturales de
las sociedades emisoras de la demanda y a las estrategias de los agentes en
los espacios receptores (oferta).
Por tanto, su dinámica y evolución económica está condicionada por los componentes
territoriales, económicos y sociales que los caracterizan, el contexto económico de la
región donde se localizan y las tendencias económicas y sociales que afectan tanto la
demanda como la oferta.
De esta manera, un óptimo ordenamiento territorial, asociado al espacio geográfico de
un destino, solo es posible a partir de la adecuación de los proyectos de desarrollo a la
dinámica local y a las características territoriales de los entornos que los han de
sostener o soportar, así como al cumplimiento de los requisitos de sustentabilidad y
respeto ambiental que de esta actividad se exige (Capdepón, 2015; Sánchez &
Cebraíb, 2015; Cerina, Markandya, & Mcaleer, 2011). Por lo tanto, el turismo enfocado
bajo el paradigma del “Desarrollo Local Sustentable”, se podría contribuir a la
preservación de los recursos naturales de la zona, evitando la presencia de factores
negativos como: la contaminación, el congestionamiento del espacio disponible, la
generación de tensiones sociales o la pérdida de identidad cultural, lo anterior sin dejar
de tomar en cuenta la necesaria sustentabilidad económica del destino turístico, todo
ello con una visión de consolidación a largo plazo y de aportación a un desarrollo
socioeconómico de carácter duradero. Mediante acciones que impliquen un desarrollo
local sustentable, sería posible potenciar las capacidades e iniciativas locales, una
mejor cercanía a los problemas, necesidades y recursos, permitiendo a la comunidad
la aplicación de acciones o el diseño de estrategias para el desarrollo, todo esto en un
marco de concertación con los actores del desarrollo territorial (Gutiérrez, Sancho,
Szmulewicz, & Cabrer, 2014; Pulido & López, 2012; Porter & Kramer, 2011).
En las últimas décadas, el concepto de desarrollo económico se ha diversificado
también a partir de una perspectiva social, incorporando no solo aspectos económicos,
sino también elementos que ponen de manifiesto una mayor sensibilidad social y
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actual de desarrollo sustentable, concepto que queda plasmado a la conferencia de las
Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo (conocida como la Cumbre de la
Tierra celebrada en Rio de Janeiro, Brasil, en 1992), instancia en la que se definió que
la satisfacción de las necesidades del presente, no deben poner en peligro la
capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.
En la Carta Mundial del Turismo Sostenible suscrita en abril de 1995 en Lanzarote,
España (Conferencia Mundial del Turismo Sostenible, 1995), se establecen los
principios y fundamentos para establecer una estrategia turística mundial basada en el
desarrollo sostenible. La Carta de Lanzarote supone la aceptación definitiva de los
principios de sustentabilidad, la conservación y el desarrollo de los recursos y el papel
del turismo en el desarrollo de muchas localidades a nivel en la geografía mundial,
particularmente, de los países menos desarrollados que cuentan con una variada
riqueza de flora, fauna y elementos culturales. Plantea, además, que el desarrollo
sustentable deberá fundamentarse en criterios de sostenibilidad, es decir, ha de ser
soportable ecológicamente a largo plazo, viable económicamente y equitativo desde
una perspectiva ética y social para las comunidades locales; por lo tanto, si se
considera que el turismo es un factor que tiende a impulsar el desarrollo económico,
los agentes que intervienen en la toma de decisiones en un destino, pueden y deben
participar –activamente- en el diseño de estrategias de desarrollo sostenible (López,
2014). Asimismo, para propiciar la vinculación del turismo con los procesos de
desarrollo económico sustentable, es necesario considerar la interrelación
comunidad-empresa-instituciones-turismo, ya que a partir del desarrollo turístico podría ser posible
fomentar la eficiencia y diversificación de los sistemas productivos locales, es decir es
factible conceptualizar al turismo como un factor dinamizador de las economías y
como una variable estratégica en el desarrollo económico local (Farsari, 2012); por
otra parte, tal como lo señala Pulido (2011, pág. 259), el propio concepto de turismo
sustentable ha sido objeto de diversas interpretaciones y conceptualizaciones, las
cuales -en la mayoría de los casos- lo equiparan con el ecoturismo o turismo de
naturaleza, denominándolo como turismo verde o turismo ecológico, o bien lo ubican
como una nueva tipología del turismo.
Especialistas en la materia (Cerina, Markandya, & Mcaleer, 2011; Papatheodorou,
Rossello, & Xiao, 2010; Lu & Nepal, 2009), coinciden en señalar que el desarrollo
turístico debe fundamentarse en los criterios de sostenibilidad, es decir, ha de ser
soportable ecológicamente a largo plazo, culturalmente respetuoso, viable
económicamente y equitativo desde una perspectiva ética y social para las
comunidades locales, ya que en una buena gestión del turismo implica garantizar la
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lograr la sostenibilidad en cualquier actividad económica, es necesario la formulación
de procesos de planeación para que el desarrollo que cubre las necesidades del
presente no comprometa las capacidades de futuras generaciones para satisfacer sus
propias necesidades. Esta concepción hace referencia a la permanencia en el tiempo
e involucra tres dimensiones: social, ecológica o ambiental y económica. La necesidad
de garantizar la sustentabilidad en cada una de sus dimensiones, o bien la posibilidad
de compensación o sinergia entre las tres, se plantea como referencia para alcanzar el
desarrollo sustentable. A su vez, una eficaz pauta del desarrollo turístico debe
considerar los problemas presentados por la comunidad, respetando y valorando el
ambiente y su diversidad. El turismo debe concebirse como un producto dentro del
contexto donde se desarrolla, lo que implica desafíos para que los procesos de
investigación orienten –de manera adecuada- el manejo y las decisiones en los
destinos que se transforman por las acciones turísticas.
En consecuencia, avanzar hacia la sustentabilidad exige profundos cambios en el
actual modelo de desarrollo turístico, en donde –necesariamente- deberá promoverse
un nuevo escenario en las relaciones entre los agentes del turismo, la sociedad
receptora, los turistas y los recursos susceptibles de puesta en valor para uso turístico.
Si se pretende avanzar hacia un destino turístico sustentable, se requiere que el
modelo planteado incorpore un equilibrio entre las tres dimensiones básicas de
sustentabilidad: eficiencia en el uso de los recursos (dimensión económica), equidad
desde una perspectiva ética y social para las comunidades locales (dimensión social) y
conservación y valorización del patrimonio natural y cultural (dimensión ambiental); a
lo cual, diversos autores plantean y proponen (Pulido, 2011; Peris, Acebillo, & Calabui,
2010; Puhakka, Sarkki, Cottrell, & Siikamaki, 2009), que debería existir una cuarta
dimensión: la institucional, pues según lo que define Torres (2010, pág. 2) es
necesario “tener un marco consistente que legitime y exija la sustentabilidad de la
actividad turística.
Esta “cuarta dimensión”, resulta especialmente aplicable a un desarrollo turístico
consolidado como Los Cabos, en donde la problemática se refleja primordialmente en
el deterioro del destino en materia urbana y ambiental, lo cual tiende afectar su
competitividad dado el crecimiento desordenado, disperso, acelerado y no regulado
del destino, lo cual ha provocado un alto impacto en el medio natural (particularmente
en la flora, la fauna y los recursos hídricos) principalmente en zonas de alto valor
ambiental; no existiendo –prácticamente- ninguna zona de protección dentro de la
mancha urbana (Montaño, Pérez, & de la O, 2014; Instituto Municipal de Planeación
de Los Cabos, 2013). Al no disponer de un marco regulatorio institucional (como un
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actualizado (a lo cual se debería añadir su correcta aplicación), el destino adolece de
procedimientos establecidos y acciones contundentes para su conservación, desarrollo
y uso por parte de los involucrados en la actividad turística. En general, en Los Cabos,
los procesos de planeación y administración del desarrollo urbano y ambiental, han
sido limitados en cuanto a la regulación y control de las acciones, su visión es de corto
plazo, prevaleciendo la conveniencia económica por sobre la conservación ambiental,
acciones que indican una antítesis a lo que se indica en la teoría de la gestión de
destinos turísticos sostenibles (Organización Mundial del Turismo, 2005). Por lo tanto,
de acuerdo con Pulido (2011) Vera y Baños (2010), en Los Cabos le compete al
ámbito político – institucional el proporcionar un marco normativo que condicione la
toma de decisiones, el cual se debería formular a partir de las perspectivas de los
agentes del desarrollo local, mediante la aplicación de instrumentos de planeación y
gestión de carácter innovador y participativo. Respecto de este último punto, diversos
autores (Gutiérrez, Sancho, Szmulewicz, & Cabrer, 2014; Pugalis & Bentley, 2014;
Goodall & Ashworth, 2012) coinciden en que –para la aplicación de la dimensión
institucional de la sustentabilidad- se requieren diversas condiciones, entre las que
destacan:
• La participación concertada de todos los actores involucrados en el turismo;
llámese gobiernos locales y nacionales, agencias de viaje, operadores de
turismo, proveedores de servicios, turistas así como de las comunidades
locales.
• La adopción de políticas y estrategias que, a la vez, diferencien, integren y
compatibilicen las dimensiones fundamentales del desarrollo sostenible: la
económica, la social, la cultural y la ambiental.
• La puesta en marcha de mecanismos de cooperación eficaces entre los
actores, enfatizando la consulta y la participación de las comunidades locales
en la protección y valoración sostenible de su patrimonio natural, cultural y
social.
• La armonización de los instrumentos de planificación, gestión y regulación.
No es posible obviar la necesidad de que un destino o los servicios turísticos allí
presentes sean rentables económicamente, pero el objetivo de alcance no debe ser
únicamente la rentabilidad inmediata de las operaciones, sino que el verdadero reto es
que su consolidación productiva conlleve grandes aportaciones a un desarrollo
socioeconómico duradero. Evidentemente, además del requisito de la sostenibilidad
ambiental, el éxito de los productos y actividades turísticas requiere de un sustento
social, para que se traduzca –efectivamente- en el mejoramiento de los niveles de
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actividades. Ello supone que los proyectos han de ser dimensionados de manera
adecuada, para evitar iniciativas de reducido alcance, al mismo tiempo que se exige la
formulación de nuevos modelos de planeación y gestión de la actividad turística, en los
que se propicie la calidad y la sustentabilidad de los proyectos y productos turísticos, y
en la que los actores implicados puedan tomar decisiones sustentadas en una correcta
valoración del efecto que dichos proyectos turísticos tendrán en el ámbito de la
sustentabilidad y de sus diferentes dimensiones.
2.2. Turismo de naturaleza y desarrollo local
De acuerdo a la Organización Mundial del turismo (2015) desde el año 2001, la
demanda por el turismo de experiencias4 representa –aproximadamente- el 10% de la
demanda turística mundial y crece a una tasa promedio del 12%, indicando que la
tendencia del turismo actual se orienta a la demanda de más experiencias, que
impliquen más contacto con la comunidad o la naturaleza y no solo al consumo
tradicional de sol y playa; al mismo tiempo, todo indica que el turista se ha vuelto más
consciente de su impacto sobre los destinos que visita, en especial sobre aquellos
aspectos relacionados con el medio ambiente (Instituto Mexicano para la
Competitividad, 2013).
El turismo de naturaleza asociado al desarrollo local, puede entenderse como un
proceso reactivador de la economía y dinamizador de la sociedad, mediante el
aprovechamiento eficiente de los recursos existentes en una zona determinada; capaz
de estimular y diversificar la economía, generar empleo y mejorar la calidad de vida;
siendo el resultado de un compromiso de solidaridad activa, que implica cambios en
grupos e individuos (Sánchez & Cebraíb, 2015). En este complejo proceso, el territorio
simboliza un recurso estratégico no deslocalizable, que está cargado de identidad
personal y comunitaria, lo que representa su principal valor desde el punto de vista
ambiental, económico y social, pero también en su dimensión paisajista y recreativa –
turística (Peris, Acebillo, & Calabui, 2010). Resulta difícil conceptualizar el término
“turismo de naturaleza”, dado que recibe diversas connotaciones, incluso (en muchos
casos) se le utiliza como sinónimo de “turismo alternativo”, “ecoturismo”, “turismo
rural”, etc. Partiendo de la conceptualización que hace de este término la Secretaría de
Turismo (2006), el turismo de naturaleza se define como “los viajes que tienen como
fin realizar actividades recreativas, en contacto directo con la naturaleza y las
4
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expresiones culturales que la envuelven, con una actitud y compromiso de conservar,
respetar, disfrutar y participar en la conservación de los recursos naturales y
culturales”. Por su parte, la OMT (2014) define al turismo de naturaleza sustentable
como “un segmento de la actividad turística que utiliza de manera sustentable, el
patrimonio natural, incentivando su conservación y busca la formación de una
conciencia ambientalista, promoviendo el bienestar de las poblaciones involucradas”.
Estas definiciones han facilitado -a su vez- el realizar una segmentación del turismo de
naturaleza, basado en el tipo de interés que tiene el turista y las actividades que
busca al estar en contacto con la naturaleza; de esta manera, para la Secretaría de
Turismo (Secretaría de Turismo, 2014), el turismo de naturaleza se integra por la
conjunción de tres grandes segmentos:
1. Ecoturismo: se define como: “los viajes que tienen como fin el realizar
actividades recreativas de apreciación y conocimiento de la naturaleza, a
través del contacto con la misma”. Actividades que van desde aquéllas de
carácter general como el senderismo interpretativo, safari fotográfico,
observación de flora o fauna o las más especializadas como la observación de
aves, avistamiento de ballenas, participación en programas de rescate como lo
es el caso de los campamentos tortugueros, entre otras.
2. Turismo rural: se refiere a: “los viajes que tienen como fin el realizar actividades
de convivencia e interacción con una comunidad rural, en todas aquellas
expresiones sociales, culturales y productivas cotidianas de la misma”. En este
caso el turista forma parte activa de la comunidad durante su estancia en ella;
por ejemplo, aprende a preparar alimentos tradicionales, crea artesanía para su
uso personal, aprende lenguas ancestrales, el uso de plantas medicinales,
cultiva y cosecha lo que cotidianamente consume, es actor en los eventos
tradicionales de la comunidad, percibe y aprecia creencias religiosas y
paganas, etc. Entre las actividades que involucra este segmento se encuentra
el agroturismo, fotografía rural, talleres artesanales o gastronómicos,
preparación y uso de medicina tradicional, entre otras.
3. Turismo de aventura: definido como: “los viajes que tienen como fin el realizar
actividades recreativas, asociadas a desafíos impuestos por la naturaleza”, en
donde la experiencia es sólo entre la naturaleza y el turista, por lo tanto quedan
excluidas las competencias deportivas o denominadas actividades “extremas”,
en donde el reto es contra el tiempo o contra el hombre mismo. Entre las
actividades de turismo de aventura, se mencionan las caminatas, el
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de ríos, buceo, espeleobuceo, espeleismo, vuelo en globo aerostático o en ala
delta, entre otras.
Mientras que el turismo de sol y playa puede constituir una sola modalidad de oferta, el
Turismo de Naturaleza incorpora numerosas variantes de oferta desde las calificadas
como “duras” hasta otras más suaves o “blandas”; estos términos se utilizan para
diferenciar -en el primer caso- a las actividades que se vinculan con la interacción con
la naturaleza en espacios de aventuras y riesgos que implican esfuerzo corporal y, por
tanto, de capacidad física por parte del turista; en el segundo caso corresponde a
actividades menos complejas, vinculadas con la observación y/o interpretación de los
espacios naturales y su interacción con las culturas propias de las comunidades
locales que se insertan en un determinado espacio natural.
Silva (2002) refiere que el turismo de naturaleza presenta algunas características
especiales, mismas que es necesario tomar en cuenta al momento de diseñar
estrategias de desarrollo territorial, entre las cuales destaca:
a. Es una actividad en la cual la motivación principal es la observación y la
apreciación de la naturaleza, así como de las culturas tradicionales de las
áreas naturales; por lo tanto, la gente del lugar y la cultura del mismo, son
elementos importantes a considerar, siendo –justamente- lo que en sus
diversas formas puede ofrecer la región.
b. De manera regular son actividades organizadas para pequeños grupos por
parte de pequeñas empresas especializadas de propiedad local, por medio de
las cuales los operadores externos también organizan, operan y promocionan
tours para grupos pequeños. Es decir, se concibe como una actividad no
masiva, sin perjuicio de que pueda ser numerosa en términos de la cantidad de
grupos que se reciben, pero donde la orientación y guía de los turistas
constituye un aspecto importante del proceso.
c. Preferentemente, se procura minimizar el impacto sobre el medio ambiente
natural y cultural. Consecuentemente, al plantearlo en esta forma se favorece
la protección de las áreas naturales y la participación de la comunidad en su
desarrollo.
d. Por lo tanto, este tipo de turismo, no masivo y fuertemente organizado en torno
a pequeñas y medianas empresas, refuerza una característica adicional de
esta actividad, que es la de estar fuertemente vinculada a procesos de
desarrollo local, en la que los frutos del crecimiento de la misma son retenidos
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3. ANÁLISIS CONTEXTUAL DEL TURISMO EN LOS CABOS
Desde los ochentas, las políticas económicas de los gobiernos estatales han definido
al turismo como la principal alternativa para impulsar el crecimiento y desarrollo
económico de Baja California Sur; de ahí que Los Cabos se convirtió en el destino
preferente en la entidad y uno de los tres destinos turísticos de sol y playa más
importantes de México, considerando la generación de divisas, la oferta de cuartos y
unidades de tiempo compartido, la calidad de la infraestructura turística y el número y
tipo de visitantes.
Figura 1. Localización del Municipio de Los Cabos.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, 2014.
Desde el punto de vista regional, el municipio de Los Cabos está dividido en tres
regiones: Golfo Sur, Norte de Los Cabos y Cabo San Lucas-San José del Cabo.
Básicamente el desarrollo turístico se concentra en esta última zona, específicamente
en el denominado “Corredor Turístico San José del Cabo – Cabo San Lucas” que une
ambas ciudades. El turismo tiene su sustento en el atractivo de las playas, el paisaje,
el golf, la pesca deportiva y otras actividades náuticas, a las cuales se les ha sumado
en los últimos años una desorganizada oferta de actividades “ecoturísticas”.
La zona de Los Cabos cuenta con cuatro “Áreas Naturales Protegidas” que cubren
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naturales se enmarcan en el contexto de la Región del Golfo de California, la cual es
de las más importantes en términos de superficie natural protegida en el país con 12
ANP’s5.
En los últimos años (particularmente a partir de 2008) en la zona Golfo Sur se ha
iniciado la construcción de mega proyectos y de marinas, etc. por lo que es en esta
zona donde se proyecta el incremento en las inversiones turísticas para los próximos
años, ya que el área que comprende el actual corredor turístico Cabo San Lucas-San
José del Cabo ha alcanzado su límite en cuanto a la oferta de nuevos y grandes
proyectos, además de que la especulación con los precios de la tierra ha alcanzado
niveles que limitan la rentabilidad de las nuevas inversiones.
En general, el desarrollo de la oferta turística ha convertido a Los Cabos en uno de los
destinos de México más reconocidos a nivel internacional, factor que ha propiciado un
acelerado crecimiento económico, dado que la región cuenta con recursos naturales
puestos en valor y atractivos turísticos con alto reconocimiento internacional, a lo cual
se agrega la cercanía con un gran mercado emisor e importantes inversiones en
infraestructura turística e inmobiliaria de alta calidad (Secretaría de Turismo, 2014;
Instituto Municipal de Planeación de Los Cabos, 2013; Instituto Mexicano para la
Competitividad, 2013). Sin embargo, la problemática que se presenta en materia de
desarrollo urbano y ambiental, muestra que el modelo de desarrollo turístico ha
convertido a Los Cabos en un destino maduro o consolidado, sin haber realizado una
valoración eficiente de los efectos de largo plazo sobre los activos naturales de la zona
(Instituto Mexicano para la Competitividad, 2013; Instituto Municipal de Planeación de
Los Cabos, 2013). Es así como en el actual modelo se prioriza el retorno de las
inversiones inmobiliarias, por encima del valor agregado que debería generar el
destino; por tanto, resulta importante generar alternativas económicas y ambientales
que propicien un reposicionamiento del destino bajo un nuevo paradigma de
desarrollo.
Las debilidades que tienden a afectar a la economía de Los Cabos y que –por lo
mismo- podrían frenar o restar competitividad a las empresas existentes o que se van
a instalar y que –al mismo tiempo- constituyen una fuerte limitante desde el punto de
vista de la sustentabilidad del destino, son:
• El notorio incremento en el número de habitantes, a lo que se suma un
acelerado flujo de inmigrantes y sus efectos sobre el crecimiento urbano (que
es mayor a la media nacional), lo que ha acentuado el rezago en la prestación
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de servicios públicos e infraestructura urbana y una fuerte presión por suelo
urbano y vivienda.
• La presencia de fenómenos meteorológicos que regularmente afectan el
destino, provocan inestabilidad económica, crisis en la infraestructura y riesgos
ambientales.
• Una elevada dependencia hacia el interior del país o Estados Unidos, para el
abasto de bienes e insumos, lo cual genera precios de mercado notoriamente
elevados.
• La actividad económica se encuentra altamente concentrada en el turismo, no
existiendo integración económica con otros sectores productivos locales, lo que
propicia desequilibrios económicos entre los sectores ligados al turismo y
aquéllos que no lo están, así como el incremento de la economía informal y el
subempleo.
• Este sector tiene como debilidad su dependencia del turismo norteamericano y
–en consecuencia- de la situación que guarde la economía de ese país.
Figura 2. Áreas Naturales Protegidas del Municipio de Los Cabos.
Fuente: Instituto Municipal de Planeación de Los Cabos, 2013.
3.1. Indicadores básicos de la actividad turística
3.1.1. Empleo
Del total de población ocupada en 2014 en Los Cabos, un 37.0% se emplea en
actividades relacionadas directamente con el turismo. A su vez, la conjunción de
turismo y comercio concentra el 61.5% de los empleos existentes (Instituto Nacional
de Estadística, Geografía e Informática, 2014) siendo muy reducida la cantidad de
90
manufacturera con un 2.6% y agricultura con un 2.2%). El sector servicios aglutina el
29.3% de los empleos, sin embargo es necesario hacer notar que en este sector se
ubica una gran cantidad de puestos de trabajo que también se asocian al turismo,
tales como: transportes turísticos, servicios de comercialización, amenidades y
entretenimiento, mercadeo de bienes inmuebles para turismo, etc. Dada la
especialización turística de esta zona, el 90.1% de la población ocupada se ubica en el
sector terciario (básicamente en actividades relacionadas con turismo) en el cual se
incluyen los servicios de alojamiento y preparación de alimentos (de acuerdo a la
clasificación del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática). En la figura
3 se observa que los municipios de Baja California Sur que registran la mayor tasa de
población económicamente activa ocupada en 2010 son los de La Paz y Los Cabos;
no obstante, es destacable el aumento exponencial que se registró en Los Cabos,
municipio en el que la población económicamente activa ocupada en el año 2000 fue
de 46,109 empleados, cantidad que aumentó a 102,849 empleados en 2010 (lo que
significa un incremento del 123%). Por sí solo Los Cabos aporta a la economía estatal
el 53.0% de la población económicamente activa ocupada. En general, el 38% de los
empleos del sector turismo en Baja California Sur, se concentra en Los Cabos.
Figura 3. Baja California Sur: Población Ocupada en 2010.
91
Tabla 1. Indicadores básicos del turismo en Los CabosConcepto / Año 1980 1990 2000 2010 2013 2014
Población Total 19,117 43,920 105,469 238,487 282,551 294,452
PEA del sector turismo N.D 3,348 7,821 24,320 26,666 36,824
Turismo Extranjero 39,200 228,000 464,200 842,606 1,213,774 985,189
Número de Cuartos 1,429 2,531 6167 13,390 12,460 10,851
% Ocupación 61.90% 49,00% 61,00% 59,00% 65.80% 59%
Derrama Económica (en miles de
pesos) 20,947.6 148,884.8 378,628.2 690,372.5 1,051,990,1 N.D.
Fuente: Elaboración propia con base en datos de DATATUR 2015.
3.1.2. Afluencia Turística
Desde su creación como Centro Integralmente Planeado en 1976, Los Cabos registró
indicadores positivos en materia de afluencia turística; sin embargo, es a partir de
1990 cuando se incrementa notoriamente la llegada de turistas extranjeros. La
consolidación como destino turístico se presenta entre 2000 y 2010, periodo en el que
la oferta de alojamiento (misma que incluye hoteles y unidades de tiempo compartido)
creció en un 117%. Una circunstancia especial se presenta en 2014, dado que la
afluencia turística disminuye un 18.8% (con referencia a 2013), lo cual se debe atribuir
a los negativos efectos del huracán “Odile” sobre el territorio, la infraestructura y el
medio ambiente de Los Cabos; no obstante, el número de visitantes fue mayor a los
de 2012 y años anteriores.
Gráfica 1 Los Cabos: Número de Visitantes por categoría de arribo.
Fuente: Elaboración propia, con datos de DATATUR 2015, Secretaria de Turismo 2014 y Ayuntamiento
92
3.1.3. Infraestructura Turística
Al igual que otros indicadores turísticos de Baja California Sur, la oferta de
infraestructura turística se concentra en la zona sur de la península, siendo Los Cabos
uno de los destinos con mayor número de establecimientos de alta calidad para
huéspedes de altos ingresos en México.
El mayor crecimiento en la oferta de cuartos y unidades de tiempo compartido (UTC)
se presenta entre 1995 y 2005; periodo en el que el número de hoteles pasa de 36 a
73 y la oferta de cuartos se incrementa de 3,710 a 10,561 unidades. En cambio entre
2005 y 2010, el crecimiento en la oferta es moderado, ya que solo se construyen 9
desarrollos hoteleros con 2,791 habitaciones; es conveniente destacar que en este
periodo se estanca la oferta de UTC. Actualmente, el 63.2% de la oferta corresponde
a cuartos de hotel y cuartos en la modalidad “All Inclusive”; el 34.4% restante son
unidades de tiempo compartido. De manera preliminar, es factible concluir que el
aumento en la oferta de alojamiento en Baja California Sur durante el periodo
2000-2014 ha estado influenciado, básicamente, por la dinámica que ha alcanzado la región
sur en la actividad turística. Esta afirmación, se desprende del hecho de que es –
precisamente- esta región la que mantuvo el crecimiento de la planta hotelera a
diferencia del resto de las zonas turísticas del estado, mismas que registran un lento
crecimiento en la oferta de infraestructura turística.
Tabla 2 Empresas de servicios turísticos relacionada con turismo de naturaleza en Los Cabos.
Empresas complementarias Total
Empresas Turismo Ecológico 14
Empresas Turismo Aventura 33
Empresas Turismo Náutico 50
Empresas Snorkel y Buceo 27
Total 124
93
Figura 4 Distribución de Infraestructura Turística entre los Municipios de Baja California Sur
Fuente: elaboración propia con base en Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, 2014.
En materia de oferta de infraestructura turística, en 2014 Los Cabos se caracterizaba
por:
• Concentrar el 78% de los hoteles de cinco estrellas de todo Baja California Sur.
• Reunir el 40% de las empresas registradas en Baja California Sur en el sector
de preparación de alimentos y bebidas, concentrando el 43% del valor
agregado bruto de la entidad.
• Congrega el 32% del total de empresas por cada mil habitantes en Baja
California Sur.
• Dado que su principal segmento de mercado es el turismo extranjero, la oferta
de hoteles, desarrollos de tiempo compartido y áreas residenciales de lujo, se
ubica entre las más exclusivas y de calidad del país.
• El 73% de los hoteles se sitúa en las tres categorías de mayor valor para
efectos de mercado (“Clase Especial”, “Gran Turismo” y “Cinco Estrellas”), las
cuales concentran el 85% de la oferta total de cuartos.
• Entre 1990 y 2014 el número de hoteles aumentó de 22 a 122, periodo en el
que la oferta de cuartos hoteleros y unidades de tiempo compartido se
94
4. RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN EMPÍRICA
Con la finalidad de conocer la opinión de los empresarios relacionados con esta
actividad en la zona de estudio, se realizaron entrevistas a los principales actores del
desarrollo económico territorial. La mayoría de los agentes consultados coincide en
afirmar que los proyectos relacionados con el turismo de naturaleza, son cada vez más
demandados por el turista actual que gusta de disfrutar el destino en su conjunto y que
busca otro tipo de atractivos, no solo playa, pesca y golf como tradicionalmente se ha
identificado a Los Cabos. Al respecto, indican -de forma preponderante- que las Áreas
Naturales Protegidas aportan un alto grado de diferenciación, ya que no todos los
destinos turísticos de sol y playa en el país cuentan con áreas naturales protegidas
relativamente cercanas a los centros turísticos.
En el caso de las autoridades gubernamentales, es destacable su propuesta respecto
de la necesidad de integrar al sector empresarial del turismo, en acciones, obras y
servicios relacionados con la protección ambiental. Para la autoridad resulta prioritario
el promover la atracción de “nuevos clientes turísticos”, diferentes al “turismo
tradicional”. Así mismo, señalan que resulta indispensable generar acciones que
permitan amortiguar la problemática que enfrenta el destino en materia ambiental y
que, al mismo tiempo, contribuyan a promover una reestructuración integral del mismo.
En el ámbito gubernamental es posible señalar que existe un consenso en torno a la
necesidad de implementar políticas de conservación del patrimonio natural, que
permitan sostener el equilibrio urbano – ambiental, considerando que el medio natural
es uno de los principales patrimonios de Los Cabos.
El 93% de los empresarios entrevistados, coinciden en responder afirmativamente a la
pregunta de si el aprovechamiento de los espacios naturales y culturales puede servir
para diversificar la oferta turística del destino; la opinión generalizada es que estos
espacios tienen un potencial desde el punto de vista turístico, sobre todo en el marco
del turismo de naturaleza que aun esta por desarrollar en Los Cabos; asimismo, el
empresariado refiere que con este tipo de proyectos, se aportaría una estrategia de
diferenciación al turismo tradicional de sol y playa, pudiendo actuar como un efecto
dinamizador del territorio. Sin embargo, es conveniente hacer notar que, si bien se han
impulsado algunos proyectos de este tipo, estos son aislados y no obedecen a un
proceso de planeación estratégica de largo plazo.
Los resultados obtenidos en el cuestionario aplicado a empresarios relacionados
directamente con la actividad turística, indican que aspectos como: la limitada
protección al medio ambiente, las invasiones a terrenos adyacentes al área urbana, el
95
influido directamente en el desempeño de la actividad turística, lo cual es percibido por
el empresariado como factores que inciden en la pérdida de competitividad respecto
de la calidad e imagen del destino.
La apreciación de los empresarios en relación a las principales causas que han
deteriorado o impactado el desempeño de la actividad turística en la zona (en general)
y en sus negocios en particular, se distribuye de la siguiente manera: inseguridad
(30% del total); crisis económica (16%); efectos climáticos (25%); escasa
diversificación de la oferta de productos turísticos (22%); falta de capacitación (7%).
También se subraya que un 77% de los entrevistados considera que la calidad de la
infraestructura y la limitada oferta de servicios públicos, afectan -de forma negativa- la
eficiencia en la prestación de servicios turísticos. Cabe agregar que un 78% de los
empresarios percibe como “no adecuada y deficiente” la relación
empresa-gobierno-sociedad civil (situación que ratifica lo señalado en las entrevistas a los actores
territoriales del turismo), observándose –además- una limitada coordinación entre el
sector privado y los diferentes niveles de gobierno, respecto de la ejecución de
acciones, obras y servicios con base en los planes de desarrollo.
En lo concerniente a las principales sugerencias o recomendaciones que –a su
parecer- deberían ser consideradas por las autoridades de los tres niveles de gobierno
a fin de fomentar el desarrollo del turismo en Los Cabos, el 34% de los entrevistados
menciona le necesidad de incrementar y agilizar los programas de financiamiento,
gestión e incentivos a la inversión; un 28% de los encuestados refiere que es urgente
mejorar y ampliar la infraestructura en materia urbana, servicios públicos y agua
potable; un 18% señala que se requiere de una mayor promoción y mejoramiento en la
imagen del destino y un 12% indica que se requiere una mayor capacitación de los
servidores y empleados públicos que atienden o que prestan servicios a los turistas.
El 32% de los entrevistados plantea como un serio problema el aumento que -en los
últimos años- ha registrado el comercio informal, así como un 30% refiere la escasa
transparencia y prácticas de corrupción que se han detectado de parte de las
autoridades locales; señalan además, como un factor que limita las prácticas
empresariales (y que sugieren disminuir) los excesivos trámites y requisitos
administrativos y burocracia que obstaculiza las inversiones, así como la formalización
y operación de las empresas (un 25%); por último, el 13% considera excesivos los
costos de permisos, licencias e impuestos que se aplican a nivel municipal.
Con referencia a la pregunta en la que se solicita enlistar las tres ventajas y
desventajas de la ubicación territorial de Los Cabos como destino turístico, se destaca
–en primer lugar- los recursos y atractivos naturales de la zona (un 44%); una segunda
96
la zona (32%). La tercera ventaja, es el reconocimiento de Los Cabos como destino
turístico competitivo a nivel internacional (24%).
Respecto de las desventajas que perciben los empresarios, en primer lugar refieren la
limitada infraestructura y servicios de apoyo para el desarrollo y creación de negocios
(41%); también refieren como obstáculos el deterioro de la imagen urbana, el déficit de
servicios públicos y abastecimiento de agua potable (38%), así como la escasa
diversificación de la oferta de productos turísticos en la zona (21%). La mayoría de las
empresas coinciden en señalar que para poder lograr y mantener un alto nivel de
competitividad en el destino turístico, se tiene que formular y aplicar programas
destinados al mejoramiento continuo de sus productos turísticos y contemplar en estos
programas acciones para la mejora constante de la infraestructura y de los servicios
públicos del lugar, evitar el deterioro de los atractivos y del medio ambiente,
enfatizando en la necesidad del desarrollo de nuevos atractivos turísticos del lugar; en
este sentido, revisten especial importancia los productos del turismo de naturaleza, ya
que el potencial de desarrollo turístico de la zona rural de Los Cabos, lo constituyen
sus recursos naturales, entre los que destacan: la flora y fauna, paisajes, las áreas
naturales protegidas, etc. Sin embargo, su aprovechamiento todavía presenta un
limitado grado de integración a los productos turísticos de la zona.
En las entrevistas no estructuradas aplicadas a los agentes económicos y autoridades
gubernamentales relacionados con la actividad turística, se detecta que existe un
consenso en cuanto a la pérdida de competitividad del destino, derivado –entre otros
factores- de una deficiente planeación y administración en materia de desarrollo
urbano (dado que se otorga prioridad a las necesidades de corto plazo) de la cual no
existe un enfoque integral y de largo plazo; una escasa protección del medio
ambiente; una visión de corto plazo en las inversiones (que favorece la rentabilidad
económica por sobre el ambiente y los recursos naturales) y el incremento del
comercio informal; factores que –a decir de los entrevistados- han influido en el
desempeño de la actividad turística del destino, afectando su competitividad.
Para el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), uno de los principales retos
consiste en resarcir el rezago en materia de planeación urbana y proveer la
infraestructura urbana necesaria para fomentar áreas urbanas más compactas. Por
otra parte, para la Secretaria de Turismo de Baja California Sur, los principales retos
que enfrenta el destino, son el de preservar la marca de destino exclusivo y
complementar el desarrollo futuro de Los Cabos y sus zonas aledañas con la oferta
existente, además de ofrecer productos turísticos diversificados, dentro de los cuales
97
5. CONCLUSIONESEl modelo de desarrollo turístico aplicado en Los Cabos en los últimos 30 años
requiere de un proceso de resiliencia, esto con base en los indicadores
macroeconómicos y de turismo, mismos que registran señales de estancamiento y
madurez, lo que implica el planteamiento de un proceso de reingeniería del destino
que incorpore las tendencias y demandas actuales del mercado internacional del
turismo, que asegure su viabilidad en el largo plazo, sin comprometer el entorno
natural y patrimonial e incorpore estrategias basadas en sus atractivos y recursos con
los que se posesionó en sus inicios.
Además, el replanteamiento del modelo debería incorporar los factores endógenos y
exógenos a nivel territorial, de manera tal que las inversiones y el desarrollo turístico
propicien una real y efectiva articulación entre los sistemas productivos locales y
permitan una mejor coordinación de las acciones y proyectos, entre los principales
actores del desarrollo económico territorial en el destino. Lo anterior, también implica
la armonización de los instrumentos de planeación, gestión y regulación de los
recursos que pone en valor el turismo, a fin de desarrollar iniciativas innovadoras e
integradoras de las dimensiones del desarrollo local.
De acuerdo a la percepción de los empresarios, es necesario llevar a cabo un proceso
de planeación estratégica del destino, con visión de largo plazo, en apego estricto a
las directrices del Plan de Desarrollo Urbano 2040 (Instituto Municipal de Planeación
de Los Cabos, 2013). Asimismo, manifiestan –como un asunto prioritario- que se
mejore e incremente la infraestructura urbana, la prestación de servicios públicos y el
abastecimiento de agua potable, así como llevar a cabo una mayor promoción y
mejoramiento de la imagen del destino, atacar de manera frontal el gran problema que
significa el comercio informal, el cual, desde la óptica de los empresarios implica un
serio problema económico y de deterioro de la imagen, lo cual influye en la
disminución de la competitividad del destino. Además, se requiere facilitar el acceso y
ampliar la cobertura de los programas de financiamiento, gestión e incentivos a la
inversión en el turismo.
Con base en la investigación realizada, se proponen algunas estrategias que
favorezcan la competitividad, entre las cuales se destacan: la diversificación de la
oferta de productos turísticos con base en el turismo de naturaleza, ya que esta
actividad representaría una alternativa para potenciar los procesos de desarrollo local
de la zona rural del municipio, al mismo tiempo que ayuda a complementar la oferta
98
El turista que visita Los Cabos demanda diversas opciones de recreación y
entretenimiento en el destino más allá de sol y playa; ahí radica la importancia de
proponer la diversificación como una alternativa orientada a complementar la oferta
mediante la incorporación de nuevos proyectos turísticos y/o la especialización en
segmentos de demanda específicos.
La propuesta y análisis -a nivel exploratorio- que se realizó en torno a la posibilidad de
vincular el turismo de naturaleza con el turismo de sol y playa convencional en Los
Cabos, puede ser una opción viable a futuro, ya que potencia la diversificación de los
productos turísticos actuales y promueve la incorporación de nuevos equipamientos
recreativos y/o la especialización en un segmento de demanda específica, así como
también fomenta la diversificación de las actividades económicas de la población, al
propiciarse la generación de cadenas productivas que impulsen el desarrollo
sustentable en la zona y el desarrollo de las comunidades rurales. En términos más
precisos, la posible integración de una cadena de valor del turismo con base en un
proyecto global de turismo de naturaleza en la región de Los Cabos, se relaciona
directamente con la articulación de las distintas actividades productivas y de servicios
sobre las que se sustenta el turismo y que no solo apoyarían el crecimiento del sector,
sino que también se favorecería la conformación del tejido productivo local al
incorporar las zonas rurales al desarrollo de la región, propiciando las condiciones
para que exista un equilibrio regional.
Actualmente, en la región de Los Cabos existen 124 empresas registradas que se
ubican en este segmento de mercado, no obstante, sus actividades no están
debidamente reguladas por parte de la autoridad por lo que es poco probable que
cumplan con la normatividad vigente y hagan un efectivo uso sustentable de los
recursos que explotan; además, a este total, se debe agregar un número
indeterminado de negocios que se ubican en la economía informal y cuya una oferta
solo presenta en ciertas temporadas. Por lo tanto, esta propuesta se orienta al impulso
de la diversificación del turismo en la zona rural de Los Cabos, considerando las
diferentes opciones que -potencialmente- presenta el turismo de naturaleza (en sus
diversas acepciones como de aventura, de observación múltiple, rutas de senderismo
turismo cultural, etc.), buscando conjugar los modelos de turismo convencional con un
modelo de turismo de naturaleza.
Una alternativa considerada (y que resulta de la investigación exploratoria) es la
formulación de un modelo para la constitución de un clúster de turismo de naturaleza,
el cual (por sus propias características de implantación y operación) requiere –
necesariamente- de la articulación y acuerdos entre los sectores público y privado,
99
una instancia como la que se propone; el gobierno cubriendo esa dimensión del
desarrollo económico sustentable que es la “institucionalidad” (a lo cual se debe
agregar la formulación del respectivo proceso de planeación) y el sector privado
mediante esquemas de organización y asociatividad empresarial, en la cual las
grandes empresas y mega proyectos turísticos que ya están instalados en el “corredor
turístico” de Los Cabos, puedan incorporar a las pequeñas empresas turísticas de la
zona rural, sobre la base de acuerdos de mercado en los que el desarrollo sustentable
sea la base de las operaciones, sin que ello implique renunciar a la rentabilidad que se
asocia al resultado en cualquier empresa.
La idea de impulsar un clúster de turismo de naturaleza, guarda una relación directa
con el desarrollo de agrupaciones empresariales organizadas, que puedan generar
ventajas competitivas en particular para los grupos de pequeñas y medianas empresas
de la zona rural de Los Cabos, pero bajo condiciones de planeación del uso de los
recursos a poner en valor; así se evitaría el uso anárquico o descontrolado de los
recursos naturales que existen en la región, tal como sucede en la actualidad. Sin
embargo, para que estos agrupamientos sociales, económicos e institucionales
puedan –efectivamente- irse desarrollando, se requiere necesariamente de una visión
regional a mediano y largo plazo de la cual se puedan generar las perspectivas de uno
o varios proyectos estratégicos que favorezcan el impulso y consolidación de esta
actividad en la región.
Si bien en el proceso de investigación se constató la existencia de una limitada oferta
complementaria para el turismo de naturaleza, también se validó la propuesta de ligar
el turismo de sol y playa con el de turismo de naturaleza por parte de los principales
actores territoriales del turismo y los responsables institucionales en materia de
planeación para el desarrollo económico. La fase siguiente, consiste en pasar de una
alternativa o propuesta a un proyecto de largo alcance, para lo cual se necesita
concretar acciones y establecer los acuerdos necesarios para comprometer la
voluntad de muchos actores en torno a un proyecto común, que es el de vincular este
proyecto con el turismo de naturaleza, considerándolo como una alternativa de
desarrollo de la región, en el contexto de las dimensiones económicas, social,
institucional y de sustentabilidad ambiental. En este proyecto común, la naturaleza
representa el eje conductor de la actividad económica que pueda generarse; a partir
de esta premisa, es necesario articular a los distintos actores locales y regionales,
para potenciar esa visión común, en la cual la asociatividad y la institucionalidad juega
un papel fundamental, tanto al interior de las empresas como entre los distintos
100
La fase siguiente abre nuevas líneas de investigación en función de los ámbitos de
acción y alternativas propuestas, al mismo tiempo representa avanzar desde una
investigación de tipo exploratoria a un proceso de planeación estratégica y a una
investigación de tipo deductiva - explicativa en el contexto del proyecto de instauración
101
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