Las
nuevas
formas de
la Arquitectura
en
Chile
Osear Zaccarelli M.
A.
LO QUE ENTENDEMOS
POR
"FORMA"EN LA ARQUITECTURA
Rajo
este subtítulo no se pretende analizar exhaustivamenteto
do
el contenidodel
término
"formas",
sino subrayarlos
principalesfenómenos
quele dan
un sentido especialy
específico,
cuando esaplicado a
la Arquitectura.
1.
Arquitectura
-tiempo
No
sería cuerdointentar
un ensayo sobre"nuevas
formas",
sin antes precisar
la
profundidady
alcance que enla
Arquitectura
de
hoy
tiene
esta ex presión."Forma",
como presenciade
materia o substanciade lo
creado,
manifestada
por sus caracteresfísicos,
notiene
sentido enla Arquitectura.
En
Arte,
la
interpretación
del
vocablo"forma"
no puede ser pensada sólo en
la
acepciónde
configuraciónperceptible,
sin que vayaintegrada
a otros componentes que completeny den
validez ala
obra creada.En
Arquitectura,
la
conjunciónde
los factores "forma
-finalidad" —lo que en otras palabras propondríamos como
"forma",
y
'"el
usoy
eldisfrute
paralo
quefue
creada"— adquiere unafuerza
mayor.Uso
y disfrute
serían,
entonces,
valorestrascendentales
paralegitimar la
obraarquitectónica.
"Nuevas
formas" no es una expresión que respondatan
sólo a un rechazo
de
antañosas expresiones conceptualesy formales.
Tampoco
deseamos
valorarla sólo comola
adecuaciónde
métodosy
planteamientosnuevos,
suge ridos por eldesarrollo
tecnológico
actual.¿Cuál
es,
entonces,
el
sentido en quedebe
ser enfocado elfenómeno
de
las
nuevasformas?
Hay
una relaciónde
inestimable
valor,
quedebemos
realzar antetal
interrogante:
la "creación
-tiempo".Los
arquitectos
de
la
era contemporáneahan
exhibidohabilidad y
posibilidades
paraestablecer,
en elespacio,
formas
materialesestructuradas
conforme
atécnicas
de
hoy;
y
muchos movimientosy
postulaciones que representan
apreciaciones
formales y
conceptualesdivergentes.
Pero
estehecho
nobasta
para encontrar un
denominador
comúnde lo
que seha
creado en el campode la Arquitectura
de
las últimas
cincodécadas,
con postuladosy
"pioneers"de
tan
opuestos
pensamientos."Coincidir
estrechamente con eltiempo"
es una categoría
de la
dialéc
tica
arquitectónica,
quetiene
prioridad paradar
validezy
rigor alo
quede
finimos
como"nuevas formas".
Hoy;
no ayer ni mañana.Hoy;
como expre sión queintegra
inquietudes,
aspiracionesy
demandas.
Es
la
Comunidad de
hoy
queformula
imperativos,
y la
operación arquitectural sedebe
orientarhacia
esta meta.En
un original einteresante
artículo,
aparecidohace
años,
el
arquitectoJullian de
la
Fuente
expresaba:
"El
Partenón y
elPabellón Suizo
sonlo
mis mo(*),
y
esa posibilidadde
ser una misma cosahace
quela Arquitectura
cree eltiempo.
El
avance que podríahaber
de la
arquitectura griegahasta
la
nuestra nola
medimos enfunción de
los
avancestécnicos,
sino enfunción
del
avancede
aquellas obras capacesde
conmoverla
(1);
Jullian
de la
Fuente desarrollaba
su pensamiento enfatizando el caminode
la
"intuición",
pa paraintegrarse
a esa"realidad
-tiempo".
Este
y
muchos otrosjuicios
que sebarajan
con cierta permanenciatien
den
ametodizar,
através
de
las ideas,
la
etapa creativa propiamentetal, del
"quehacer"
arquitectónico.
Es
una actitud que sehace
tenaz
porlo ineludible,
y
que corresponde al"cómo"
ordenar
y
orientar este"quehacer".
Igualmente
válido es el"para
qué".Si
bien
es unhecho histórico de
fácil
verificación,
que en muchas civilizaciones hubo
clima eincentivos
para poner"de
moda"un
buen
númerode
estilos o modalidades
arqueológicas,
nos parece unhecho
realque,
buscando
superar esa
aberración,
en el mundode la
Arquitectura
se acusela
presenciade
unfenómeno
cambiante en sufondo,
que se viene manifestando con perfiles
definidos.
No
examinemosla
visiónde lo
que ocurre enChile,
limitando
nuestra reflexión ala
trama
de
irregularidades,
sean ellas productode
insuficiencia
en(
*)
Se
refería alPabellón
Suizo
de
Le Corbusier.
(1)
Guillermo
Tullían
de
la
Fuente:
Arquitectura.
Publicación
del Grupo
Esencia-lista.
Facultad
de Arquitectura,
Universidad
Católica
de Valparaíso.
el saber artístico
y técnico,
ode insensibilidad
parainterpretar
la
realidad quela
historia
nos pone pordelante,
o por untradicional
egocentrismo creativistao por muchas otras razones.
Este
enfoque seríadesorientador
para plantear unbuen
esquemade
lo
que pretendemos que sea nuestra arquitectura.
No
entodas
las
partesde la
tierra
se suscitala
misma problemática.Y
por esto podemos afirmar quehoy
enfrentamos
aquídiversas
manifestaciones en el campo
creativo,
que obedecen a una realidadmundial, identificada
a
los
complejoshechos de la
segunda eraindustrial,
y
que adquieren en nuestro
país unafisionomía
propia.¿Podríamos afirmar que en
Chile
repunta una renovacióndel
pensamiento
queen
lo
arquitectónico estáhoy
más cercade los
problemasde
nuestro subdesarrollo? ¿Estamosapreciando
nuestra realidadhumana,
venciendo esaetapa obscurantista en
la
que este asunto se soslayaba? ¿Se reflexiona en profundidad
sobrelo
quedebe
entendersehoy
porformas
de la
Arquitectura,
creadas
para ser sentidasy
vividas?2.
Arquitectura
-humanidad
En
la
esfera mundialdel Urbanismo
y de la
Arquitectura
se enciendeuna nueva
luz,
cuya proyecciónda
nuevos contornos alo
que,
entérminos
generales,
se relaciona conla "apreciación del
serhumano".
Le Corbusier
enfatiza(
y
con sobrada razón)
la
pareja"hombre
-natu ra"(2),
y
trata
de
iniciar
una aperturahacia la humanización
del
mediofísico,
el cual
depende de las
manosdel
arquitecto,
paraaumentar,
legitimar y
satisfacer
las
aspiracionesdel
hombre.
Hoy
se pretende consolidar esebinomio,
abriendolas
vías para otradua
lidad
que nace espontánea en nuestra era:"arquitectura
-hombre",
obien:
"ar
quitectura-humanidad".
Entonces,
la
problemáticadel
"hacer",
que enfrentó el arquitectodel
pasado,
¿no
se centraba en el serhumano?
Inferimos
que en elhombre
estála
motivaciónde
todo
el"hacer".
Para
su
satisfacción;
para suusufructo;
para subien.
El
hombre ha disfrutado y disfruta de las
obras arquitectónicas.Y
sigue
siendo,
segúnBrhunes,
un protagonista ubicado en el escenarioterrestre,
sobre el cualle
correspondenderechos
soberanos.Pero
todo esto,
llevado
al campode la
Arquitectura,
¿quédimensiones
adquiere?
(2)
Le
Corbusier: Alegrías
esencialesdel hombre
y
binomio hombre-natura.
El juicio
de
hoy
difiere
en
cuanto ala
evaluacióndel
serhumano
comoindividuo
usuariode lo
arquitectónico,
ya que sele
mira en especial através
de
un prisma colectivista o comunitario.Como
por naturaleza elhombre
es un serinclinado
más ala
conviven cia social que alaislacionismo,
enla
complicada gamade
problemas que elarquitecto
debe
estimar para afrontar sucompromiso,
divisa
un"deber
hacer" que
involucra
unajusta
evaluaciónde
muchosderechos humanos
que antesfue
ronsubestimados,
postergados o pensadosde muy diversa
manera.Interpretando
el pensamientode Weber
(3),
convengamos en quela
ar quitecturahelénica
dejó
uninequívoco
rastrode
arte simbólico situado enel
espaciocósmico;
quela
arquitecturadel
medioevo puso su acento en una particular
dinámica
religiosa;
que elRenacimiento
se manifiesta con expresiones artísticas que se muevendentro de
un espacioterreno
y dentro
de
las limita
ciones
de éste. Y
siguela
interminable
fila
de épocas
enlas
quela Arquitectura
esinspirada
por elhombre
y
paraéste,
pero sin plantear unafórmula
quela
ligue
ala
complejidaddel
sery
alos
aspectostan
diferenciados
de la
vidahumana.
Si,
comodos hechos de
la
cristiandadoccidental,
comparamosla
arquitectura
de
la Catedral
de
Colonia,
porejemplo,
con algunasde
las
iglesias
contemporáneas,
comola de
Ronchamp, Francia;
ola de Benedictinos
de
San
tiago
de
Chile,
vemos que en ambas manifestaciones está presente elhombre,
o más
bien la
comunidad,
perobajo muy diversas
posturas.En
el primer caso el misticismo medieval se realiza con una vehemencia quedenota
un sacrificio porhacer
relevantey
elocuente un acto espiritualde homenaje
alo
Alto,
conla
exaltaciónde formas
artesanales.La
comunidad adhiere a esteacto,
pero pasivamente.En
los dos
templos
contemporáneoscitados,
la
comunidad,
conidéntico
propósitode homenaje
alSer
Divino,
entra en suámbito,
lo
vivey
realiza actos espirituales quela
predisponen a unhermanamiento
u a otrasreacciones,
favorecidas
por una arquitectura queimpulsa
a esefenómeno hu
mano.
El
arquitectode
hoy
dará
pasos enfalso
si no se compromete adescu
brir,
en el procesode
su"hacer",
las
parcelas psíquicasdel
hombre
comoin
dividuo y
como sersocial,
hasta
en
los
másíntimos
rinconesde
su espíritu.Descubrir
sus silenciadasfrustraciones;
indagar
sobre sus aspiracionesy
establecer
sus elementalesderechos
al"vivir".
La
Arquitectura proveerá, entonces,
los
ingredientes
conlos
cuales sedé
ordeny
dignidad
alos
actoshumanos.
A
través
de
esteenfoque,
la "Arquitectura
para elhombre"
adquiere un
sentido
de
profundidady dimensiones
antes no sospechadas.Hay
algo más quela "medida y
proporción"
del
clasicismo.Algo
más que el misticismo medieval.Algo
más que elhumanismo
renacentista,
con el conceptode
Fra Luca
Picciolí
y
su"De Divina Proportione".
Algo
más quetributar,
no sólo para unárea
minoritariay
selectade la
humanidad.
No
dudamos,
porcierto,
de la
positivainfluencia
de
una"élite
receptora".Esta
debe
subsistir.Es
un"medio"
eficaz para
transmitir
ala
co munidadla
significacióny
validezdel
nuevo"quehacer"
del
arquitecto.Pero
la
prodigalidadde
los
nuevoslegados del
espaciodebe
llegar
equitativamente atodos
los
sectores sociales.Esto
nosda
unaimagen
de "formas
dadas"
y de "goce
integral
de éstas".
¿Entramos,
porlo tanto,
en unterreno
que sedesplaza
entrelo
míticoy lo factible?
¿Es utopía o verdad?
No
hay
mito ni utopías.Muchos logros
se consolidan enlos
tiempos
quecorremos,
porlas
víasde la
justa
medidade
valoresy de
un orden coherentede
proposiciones.Después
de
unahistoria
multisecularde la
Arquitectura,
por primera vez nos enfrenta nuestro siglo ante una ansiedad creativa quehinca
sus raíces en una problemáticade
genuino sentirhumano.
3.
Hombre
-espacio
La Arquitectura
del
presente nole da
plenitud a sudestino,
ni apoyoal porqué
de
las formas
sólohaciendo
buen
usode los
insumos
que parala
construcción provee con generosidadla
tecnología
actual;
oestimulando
per cepciones que originen estados emocionalesfrente
ala
contemplaciónde la
forma
corpórea.Esto
no significa quelas
"nuevas
formas"
se piensen
desestimando los
elementos arriba expresados.
La
armazóntotal
de la
conceptualización creativa se complementa confactores
hoy
primordiales:justa
apreciaciónde
los derechos
humanos,
trasla
dados
allibre juego
de las
formas
de la
Arquitectura;
superaciónde las
normasde
vida,
quehagan
posible unahabitabilidad justa
parala
comunidad,
sea en elandar,
eltrabajar,
eldescansar
y
recrearse,
y
entoda
actitud que refleje su81
vivencia psíquica
y
biológica;
capacitacióndel hombre
para que pueda vivir plenamente el espacio que paraél
seha
configurado,
enfunción
de
cualquiera etapade
su ciclode
vida.Para
estelogro,
el arquitectodebe
encontrarla
fórmula
cualitativa quehaga
operacional esteespacio,
en
consideración alos hábitos y
movimientoshumanos,
ya sea para corregirlos o para elevarlos.La incorporación
del hombre
al espacioarquitectónico
está sujeta ala
habilidad
puesta por el arquitecto paraque,
através
de
suintuición
creativa,
obtenga odefina
un ordende
valoresque,
partiendode
la
conceptualización,
llegue
a configurar el mediofísico.
Así
enfocado,
el espacio arquitectónico adquiere unafisionomía y
una significación"sui
generis"y diferente
atodo
otroespacio,
ya quelo
vemoshumanizado
eincorporado
atodo
el medio naturalde
que sedispone.
El
catedráticoy
críticode
arte,
profesorJosé
Ricardo
Morales,
expone con meridianay
pedagógica claridad su planteamiento paraindependizar
el conceptode
espacio enla
Arquitectura,
de
todo
otro que seinvolucre
en estetérmino,
partiendo por establecerla diferencia
que separa al espacio geométrico, del
espacioarquitectónico,
porél
denominado
"fenoménico"
y "pragmá
tico"(4).
El
compromisodel
arquitectoserá, entonces,
elde
plantear una"espe
comprensible,
comunicativa,
legible.
(4)
José Ricardo Morales: Arquitectónica. I.
Stgo.,
1966. En
elCap.
IV,
de la
sec ción segunda:Forma,
función
y
espaciode la
arquitectura:"Por
otraparte,
hay
diferen
cias profundas entre el espacio arquitectónico y el propiamentegeométrico,
y radican en que esteúltimo
eshomogéneo,
y
porlo
tanto
dívidible
adinfinitum,
no admitegrados,
por que no acepta cualidadesy
es, primordialmente,
un espacio'nouménico'.
El
espacio arqui tectónico esfenoménico
y pragmático, puesto que se manifiesta mediante operacioneshu
manas,y
tiene condición cualitativa.El
espaciode
estaíndole
no sedelata
con porciona-mientode
cifra ymedida; muy por el contrario, su carácter se evidencia en el"topos" o
lu
gar, apreciable por sus modalidades y accidentes.
Este
espacio'tópico', 'lugareño',
en eldespliegue de
todas sus posibilidades —desde el'lugar
común'o público
hasta
el que noses privativo en
la intimidad
de
nuestroshábitos
y habitaciones— no tiene parangón con nin gún otrotipo
de
espacio."Frente
ala
uniformidaddel
espaciomatemático,
aparece este espaciovivido,
modal, situable mediante susinfinitas
diferencias de
aspecto.Por
lo tanto,
para entenderlo en su auténtica condición,hemos
de
retrotraernos a su consideración antigua como'sitio',
en el que elhombre
específicode
cada tiempotiene
suinconfundible,
pertinente"sede'.
"Así
que cuando pensemos quela Arquitectura
ocupa espacio,hemos
de
comprender
que ocupa'un'
espacio,
localizado
y
localizable,
porquele da determinada
ocupación,distinguiéndolo
cualitativamentede los
demás
lugares,
mediante operaciones propiasdel
arte arquitectónico.Las
obras quede
ello resultan,perrriten,
a su vez, ciertasy
específicas
accioneshumanas".
Dentro
de
este granpensamiento,
notienen
cabida elindividualismo
nila
vanidad profesional como orientacióndel
proceso creativo.Sólo
tendrá
validez una actitudcreadora,
que se modele como una respuesta arquitectónica a
la
magnitudde los hechos
y
sentimientoshumanos,
actualizada por
las
aspiracionesdel
presente.Problema
estético-problema social que nos conduce a perfeccionar nuestro
conocimientodel hombre
enla
esferade la biología
y,
másaún,
en el cuadro
de las
cosasdel
espíritu:"Por
lo
cuál entrelos hombres
de
cienciay
entrelos de
culturamedia,
a menudo el serhumano
es sobretodo
un conjunto maravilloso,
complicadísimo,
de
células,
de tejidos,
de
órganos,
de
sistemas:nervioso, glandular,
digestivo,
circulatorio;
es un conjuntode
fuerzas
que se mueven según una propia
inmanente
racionalidad para componer
y
recomponerincesantemente
el equilibrio que constituyela
vida en
la
esferadel
cuerpoy de lo
sensible.Pero
del
espírituhumano:
de
sunaturaleza,
de
sus específicasactividades,
de
susexigencias,
de
sudestino,
nada se sabe en aquellos
ambientes o setienen
solamente conceptosmuy
vagos;
concep
tos
que generalmente no provocan ningún problemay
tienen
pocaoninguna
incidencia
enla
vida"
(5).
Con
estabreve
síntesis correspondiente al primer capítulodel
tema
propuesto,
hemos
pretendido exponer unode los
principales aspectos queligan
el pensamiento
y los
replanteosde la
Arquitectura,
con sus"nuevas formas".
La
aspiraciónde
hoy
está enla
ruta que conduzca a condicionar el mediofí
sico a
la
vidahumana
y
viceversa.Sobre la base
del
respeto porla
dignidad
del
individuo,
como personay
como conjunto social.B.
LAS NUEVAS FORMAS DE LA ARQUITECTURA
EN
CHILE
1.
Visión
del
problema chilenoNo
tan
sólo en nuestropaís,
sino entoda
la América
Latina,
después
de
las
décadas
entregadas por entero al cultivode formas
imitativas
—de selloneoclásico o
de
otros estilos ubicados enla historia y
enla
vidade
otros paí ses— seadvierte,
aunquelevemente,
una aperturahacia
planteamientos quese aproximan a
lo
que podríamosdenominar
"formas
nuestras".(5)
Pavan-Puccinelli-Caporello:El Hombre
y
la Sociedad.
Ediciones
Paulinas.
Este
fenómeno,
noobstante,
dista
muchode
conformar una reflexión entérminos
de "definición y
orden".La invención
espacial sedesenvuelve
de
acuerdo con posicionesmuy
diversas
entrelos
arquitectos chilenos: notodos
nuestros profesionales practican su
"hacer"
bajo
unatónica
intuitiva
de
nuestro "hoy"(Arquitectura-tiem
po);
notodo
espacioy
volumenentregado
ala
comunidad sugiere un pensa miento actualy
chileno.No
esésta
una crítica queintente
hacer
clasificaciones ocalificaciones,
sino
la
exposiciónde
unhecho
lógico,
cuya causatiene
sus raíces en circunstancias
muy
diversas,
a saber:a)
La
pasividadde
algunosprofesionales,
que se mantienen en unalí
neaestacionaria,
sobretodo
los
másdistanciados
de
su etapade
estudios universitarios.
En
este sentido cabe afirmarque,
paramuchos,
el puntofinal
se puso altérmino
de
esa etapaque,
enrealidad,
es sólo el comienzode
unproceso.
No
seda
en este grupo profesional una evolución creativa paralela ala
evolucióndel
pensamientohumanístico
contemporáneo: o seignora
la
evolución de las
ideas,
oéstas
noconvencen;
o,
porúltimo,
no se observanlos
fenómenos
que,
siendomundiales,
adquieren
un cariz propio en nuestro país.Nuestras
escuelashan
roto enlos últimos
años conla
estabilizaciónde
los
principiosy del
pensamientode la
Arquitectura.
Eliminada,
o porlo
menosmuy
atenuadala
incertidumbre
docente
que se producedesde
1918
hasta
aproximadamente el primertercio
del
presentesiglo,
las
Escuelas
de
Arquitectura
vanlanzando
gruposde
arquitectos cons cientesde la
problemática nacional.Se
quisiera afirmar con estoque,
desde
hace
unos15
años,
seinicia
enChile
la formación de
ciertosgrupos
que seincorporan
ala
corrientede
actualización
y
transmutación
de
la Arquitectura
nacional.Seguramente
este proceso no es
veloz,
pero no puede ser negado por quienestenemos
unatrayectoria
docente
que nos permitedar fe de lo
que acontece en estecampo,
desde hace
40
años ala
fecha.
Hoy,
sea através
de
unaintercomunicación
másdirecta
entredocentes
y
alumnos,
ode
períodosde
revisión ode
meditación(como
el probadoen
la
Facultad
de
Arquitectura
de la
U. C.
en1967),
se advierte una aspiracióndel
alumnado por sumarse a
los
profesores en el mejoramientode
la función
in
vestigadora
y docente.
Se
está gestando una conciencia para abrir paso a una arquitectura chilena,
donde
estén consideradoslos
valoresdel hombre
socialdentro de
una verdad nacional.A
la
par que cambianlos
términos
del
diálogo,
cambia elb)
El
arquitecto,
salvo el que mantiene vínculos permanentes con elhacer
universitario,
si no es un vital autodidacta oinquieto
investigador,
dis
pone
de muy limitadas fuentes
quelo
actualicen en su"quehacer".
Por
otraparte,
las
publicacionesy
revistas —exceptolas
nacionales—tienden
adistor
sionar el criterio
de los
arquitectos que usan ese solo canalde
información.
Y
no quedan otrosmedios,
ya quelos
Institutos
de
Postgraduados
enArquitectura
son proyectos que prácticamente están por realizarse.Se
carecede
un mecanismo quehaga
posible el contacto profesional confines de
estudio:falta
alos
arquitectoslo
quees elhospital
paralos
médicos.c)
Hay
unatendencia
váliday
justa
entodo
arquitecto por enmarcarsu personalidad creativa en el proyecto.
Estimamos
que nodebe destruirse
estenatural
y
lógico
individualismo,
siempre queéste
sea sólo un medio paraha
cer una arquitectura que represente mejor a
la
comunidad.Sólo
conla
coherencia entrela
postura originaly
undeseo de
conferira
la Ciudad
un ordendentro de
un riguroso equilibrio entrela
espacialidadinterior
y
exterior,
seevitarán
absurdos.Tratemos de
definir,
hasta donde
seacosible,
cuál es el"status"
de
nuestra
Arquitectura,
enlo
que a propósitosde
este ensayo se refiere:Desde
ya señalemos que en cualquiera capital o granciudad,
y
en cualquier país
del
mundo,
se ofrece ala
vistadel
observador unaimagen
siempreheterogénea de
ejemplares
de la Arquitectura, Sólo
podríanliberarse de
estasituación ciudades nuevas en su concepción
formal
urbanístico-arquitectónica,
como
Brazilia
oTel
Aviv-Jazza.
No
esfácil
colegir cuál es el procesode
la
Arquitectura
de las
grandes
ciudades en
la época
en que selas
visita,
sinhacer
una revisióndocumentada
o
inventariada
de los
edificios que corresponden a una conceptualidad presentede la Arcmitectura. Además
es
imprescindible
descubrir
o encontrarlos
sectores
donde
surgen nuevos conjuntos o remodelacionesde
importancia.
Es
por esto que seríaimposible,
en
unlimitado
ensayo
como el presente,
revisar enforma
completala fenomenología de la
arquitectura chilena.Bástenos
con exhibirtan
sólo algunosbreves
enfoques.Entre
los
signos positivosde
nuestropaís,
podemosdestacar
unhecho
real: a medida que el
tiempo avanza,
a medida que en nuestra eratecnológica
se va
depurando lentamente la
idea
creativa,
se vislumbra un caucede
nuestraarquitectura por el cual se
da
prioridad a unfuerte
enlace entre el conceptoy
la
forma.
Parece
que vamosdestronando
esatendencia
que nos aferraba acrear
formas y
másformas,
apoyadas enla tradición,
o en un anhelo porha
cerlas
sólo
accesibles
ala
contemplación.La
Arquitectura
enChile
tiene,
comoes
justo,
aspectosmuy diferencia
dos,
que se extiendendesde
las
metrópolis alas
aldeas,
pero con una constante
que es el marco urbanodesordenado
(y
caótico en algunoscasos),
quetambién
decrece desde
las
metrópolishasta
las
aldeas campesinas.No
es posiblehacer
un completo análisisde
situacióntan compleja,
ta
rea
difícil
sobretodo
si se pretendiera entregar unaimagen
que ostentela
realidad
chilena entoda
su crudeza.Podemos,
sí, tomar
ciertas muestras que correspondan a sectoresdiversos
de
una granciudad,
como es nuestra capital:Santiago.
En
la
visiónde
nuestros conjuntos(sobre
todo
enlos
habitacionales),
distinguimos
zonas con su acento enlo
"homogéneo",
y
zonas que se caracterizan por su
"heterogeneidad".
Cabe
anotarque,
en estasúltimas,
la
condición o valor que una piezaarquitectónica puede exhibir en sí
misma,
como partede
unconjunto,
va endeterioro del
conjunto,
haciendo
perderlos
atributos que plásticamente corresponden a
la
integración
y
unidadde
esas piezas.Lo
contrario —lafragmentación—
es unadeformación
quedestruye
elsentido
de la
unidad.Unidad
no esigualdad. No
es monotonía.No
es repetir condureza
unasecuencia.
Muchas
veceshay
unlogro
de
atractivo enla
repetición armónicade
una secuencia.
Lo
hay
enMúsica
(el Bolero de
Ravel),
o enArquitectura
(la
Torre
de
Pisa);
y
muchos otros ejemplos.Son
repeticiones que encierran unacadencia.
2.
Seis
semblantesde
la
arquitectura santiaguina enél
momento actuala)
La
capital exhibe un conjunto centralde
manzanas con reiterados aspectosnegativos,
que setraducen
en undesorden
y
anarquía que en muchoscasos sigue manifestándose
hasta la
periferia.Es
en estecentro,
de
tradición
histórica,
que por el ejerciciode
un exacerbante
individualismo creativista,
sedesprecia la
armonía que provienede
la
unidady
coordinación entrelos
diferentes
cuerpos que conformanlos
grupos edilicios
de las
manzanas.¿Es posible que en cada
edificio
deba
predominar el sello propiodel
arquitecto quelo
creó,
en perjuicio evidentede
la
integración
de
la
plásticaurbana?
Creemos
seriamente que enlas
manzanas más centrales seha
lesiona
En
el rostrode
nuestras callescentrales
se ofrecela
presenciade
edificios
conformas
nuevas que seintercalan
conlos
más variados ejemplaresde
una
Arquitectura del
pasado.La
honestidad
con que en repetidas oportunidades los
arquitectos planteany
resuelvenlos
problemasde
sutarea
específicaes,
enestos
casos,
incompatible
conel
aspecto plástico-urbano que exige armo níay
coherencia.
En
muchos casos seda la
irritante
diversificación
en edificioscontiguos,
levantados
casi simultáneamente.Con
estasobservaciones
entramos un poco enla
críticafundada
en el contenidofigurativo;
y
esto podría parece parcial.Pero
consideramos quelos
aspectos
enunciados
seligan fuertemente
ala
noción esencialde la Arquitec
tura
vigente,
que considera aésta
como una materia espacial que ubica alpotencial
humano
en suámbito,
haciendo
que participede
todos
sus.valores.Dicho
en otraspalabras,
sería exigible que se mantuviera una sola escala parala
"esencia"y
la "forma".
b)
Hay
algunosintentos de
remodelación parcial ototal
de
manzanas casi céntricas enlas
que el conjunto setorna
homogéneo
y
los
espacioslibres
adquieren
valores antes no sospechados en esos sectores.Atribuimos
estas condiciones positivasde
las formas
arquitectónicas enel caso que nos ocupa:
1. A
la libertad
de
dominio
sobre el prediode
emplazamiento
y
2.
Al
hecho,
pordemás
favorable,
de
recaerla
responsabilidaddel
planteamientototal
en un solo arquitecto o en un solo equipode
profesionales.Ejemplo: "Remodelación
República",
entreGay
y
Domeyko.
c)
Algunos
conjuntoshabitacionales,
un poco más apartadosdel
sector centra],
enlos
que selogra
altajerarquía
enla
concepción espacial urbana.Citemos "Ciudad
Olímpica"y
"Torres de
Tajamar". A
través
de
estas etapasdel
procesohacia las formas
nuevasde la
ediliciachilena,
se puede presagiar un caminohacia
la
conceptualización neohumanística para nuestra arquitecturadel futuro.
En
los
conjuntos aludidosdebe
señalarse,
enlo
típicamente
arquitectónico,
la
adecuaciónde
las
formas
alos
elementostecnológicos:
estructuras características para nuestros suelos
sísmicos;
el usolibre,
verazy
racionalde los
materiales;
noblezade
los
tratamientos
tectónicos;
sobriedad enlos
volúmenesarquitectónicos,
etc.Comprobamos,
entonces,
que se va reafirmando un nuevolenguaje
del
espacio,
compatible conlas
aspiracionesy
necesidades que nuestra evolucióncultural nos
impone.
d)
Especial
mención cabehacer
de la
arquitecturadestacada
enlos
alrededores
del
Gran
Santiago,
en especial enlos habitables
ajardinados.En
estos
lugares,
la
subdivisión predialy
eldominio
individualista
sobre cadario,
dan
paso al modelode
vivienda con una arquitectura adecuada ala
proposición
de
cada arquitectoy
a su vez al"paladar"
de
cadafamilia.
La
relativa separaciónde las
casasy la
relativaindependización
através
de lo
verde, atenúan,
escierto,
la
fuerte
diversificación
que se expresa en eldiseño de éstas.
Por
esto,
no se siente como unimperativo
la
exigenciadel
orden y de homogeneidad
que pide el sector céntricode Santiago.
En
estoslugares,
enlos
quela
libertad
para crear setorna
másamplia,
el narcisismo profesional se
hace
a veces másintenso
y
másirreductible.
No
obstante,
estos ejemplos nos muestranla
existenciade diseños
mediocres,
los
que a suvez,
permitenla
exaltación,
porcomparación,
de
muchas proposiciones con relevantes atributos.En
estegrupo
estánlos
arquitectos quehan
profundizado enla
problemática actual.En
eldiseño
se advierte una postulación
sana,
valiosa,
actualizada con eltiempo
y
conla
realidadnacional;
acorde con
la
Filosofía,
la
Ciencia y
elArte.
El
sentidoindividualista,
v en consecuenciala
carenciade
unidad,
tiene,
entre otras
causas,
un enfoqueerrado
de la
Arquitectura
tanto
de
partede
los
arquitectos como
de los
usuarios."Desde
hace
algunos
años a estaparte,
junto
conla
crisis arquitectónica señalada,
seha divulgado
un conceptode
la
propiedadde
las
obrasde
arquitectura como posesiónúnicamente individual,
similar a
los útiles
personales
sujetos al uso17
abusode
susdueños.
Este
conceptoha
permitido auela
construcción resultaradel
merocapricho,
factor
del
actual"CAOS"
urbano.
Sin
embargo,
este criterio es en realidad unadeformación
del
sentido originario
de la
propiedadde
las
obrasde
arquitectura.Es
tas,
como obrasarquitectónicas, son,
en ciertomodo,
de
propiedadcolectiva,
ya que conforman el vivirde
todos
los
hombres
enél
es pacioy
no sóloindividualmente.
Al
hacerlo,
constituyenla
ciudadcomo un verdadero
lenguaje de todos,
quede
una u otra maneraincide
en elhabitar
generar.(6).
Compartimos
plenamentela
opinión expresada másarriba,
y
aúnmás,
pensamos con
justeza
que ellasinsinúan
elúnico
camino parahacer
conlas
"nuevas
formas" una ciudad realmentehumanizada.
e)
Un
capítulo especial merecela
planificaciónde
conjuntoshabita
cionales para medianosy bajos
recursos,
hecho
quedesde hace
unos años estádemostrando
un criteriocambiante,
fruto de la lucha
por superar el"habitat"
ciudadano. ¿Se va
logrando
este propósito?(6)
'El
templo
de
hoy",
un problemalimítrofe
entreTeología
yArquitectura,
Re
Las formas de
nuestraarquitectura
habitacional,
osea,
las llamadas "po
blaciones",
tendrán
validezy
jerarquía
toda
vez que con ellas se saquedel
pozo almorador,
parahacerlo
partícipede
unhabitar
pleno.Se
comprende que el"habitat"
no está solo en el
ámbito hogareño
y
familiar.
Los
actoshumanos
siguen unatrayectoria
que se extiendefuera
de
la "casa".
Los
atributosde
una coherente arquitecturahabitacional
sonlos
queengendran
la belleza de las formas
porla
utilidady
agrado que ellasbrindan
a
los
moradores.Sin
embargo,
se puedenseñalar, ya,
variosdiseños de
"poblaciones",
quemarcan una etapa
de
evidente adelantoy
que muestran cómolas
nuevasformas
invitan
ala
comunidad a vivir mejory
a compartir con mayor penetraciónlos dones
de
la Arquitectura.
Es
una nuevay difícil
problemática para nuestrospaíses,
que pone suacento en
la
permanente querella entrelos factores
económicos —llámenseés
tos
"productividad",
"industrialización" o"prefabricación"—
y la
Arquitectura.
En
estadualidad
que propondríamos como"economía y
avancetecnológico"
por un
lado,
y
"diseño"
por el
otro,
la
ecuación exige una soluciónde
compatibilidad
entrela
presiónineludible
de lo
primero,
sindeterioro
de
lo
segundo.Esta fría
realidadde
un país enbusca de
mayordesarrollo,
como ocurre en el
nuestro,
crea undilema
para el arquitecto en su"hacer". Las
formas
quedan amordazadas porfactores
condicionadores.La
creatividad está sujetay limitada
porimperativos
de la
economía nacional que no pueden ser subestimados
ni mucho menosignorados.
f)
Hemos
dejado
para elfinal
untramo
en el procesode
nuestra arquitectura,
que nos permite pronosticardefinitivamente
eldestino de
este"ha
cer"que
tanta
influencia
ejerce enla
existenciay
vidade
las
personas.A
pesarde los
incontables
aspectosnegativos,
que nohemos
silenciadoen este
comentario,
nuestra arquitecturatiene
manifestaciones que enaltecenla
jerarquía
de
los
arquitectos chilenos.Hay
sobresalientes aportes para una arquitectura nacionalque,
aun cuando
sufreninfluencias
de
corrientesforáneas,
nos advierten con claridad queafrontamos una esencial renovación
de la
idea
generatrizy,
enconsecuencia,
de la
proposición
formal.
Estamos
remitiéndonos alos
grupos edilicios cuya programática se aparta
de lo
propiamentehabitacional.
Podemos
mencionar,
porejemplo,
valiosassoluciones arquitectónicas para el
incremento
de la
enseñanzauniversitaria,
envarias
de
nuestras principalesciudades;
edificios para esparcimientofísico;
pa rala
enseñanzaescolar;
parala
expansióncultural;
parainterpretar
nuestrocrecimiento
en elimportante
campode las
manufacturasy del
trato comercial;
paradar
una respuesta al anheloreligioso,
etc.En
todo
el panoramabocetado,
cabe advertirla
consolidaciónde
unpensamiento generoso
y
definido,
afrontandolas
nuevasformas
de
la Arqui
tectura
paraChile. Se
adivina,
en repetidoscasos,
unamuy
preclara modalidadde
plantearla
especialidadfrente
ala
problemáticadel
hombre
chileno: elrespeto por
los
valoresnaturales;
por el aprovechamientoy
valoraciónde los
espacios
libres;
la
incorporación de
los
materiales,
formas
y
métodosde
nuestro
reducido pero creciente podertecnológico;
el uso adecuadoy
verazdel
cromatismo;
los intercambios
espaciales entrelo
interno
y
lo
externo;
la fun
cionalidad o adaptación al uso.
Cremos
seriamente quehay
indicios
de
una arquitectura"nacional",
quesin
desentenderse
totalmente
de
ciertas coincidencias mundiales(sería
utópicoque sucediese
de
otramanera),
prometen unadefinición de
nuestrasformas
que,
lejos de
evocar sentimentalismoshistóricos,
se apoye en una respuestaveraz
y
viril a nuestragente,
a nuestrascostumbres,
a nuestrosclimas,
a nuestros
contornosnaturales,
a nuestro suelo montañosoy
sísmico,
a nuestra vegetación
y
a nuestrolargo
y
pintoresco océano.Nuestros
arquitectostienen
hoy
a su alcance algo que sirve para estimular
la
percepción creadora: esla
noticiay
el comentario sanoy
desapasio
nado
de
lo
que acontece en el país en esta materia.Eficientes
y
severas publicaciones
sehan
sumado enlos últimos
años para mantener esa meta.Auca,
importante
revistade
Arquitectura,
promuevela justa
apreciaciónde
nuestrosvalores;
mantienela
información,
promueve el rigorde
la
críticay,
en menorgrado,
la
polémica.Se
nos estádando
con ello un poderosoins
trumento
para suscitarla
intelección
de
la
Arquitectura
enChile
y
compensar en partelos
vacíos quetiene
el arquitecto para actualizar su"quehacer".
La
revistaConstrucción,
de
la Cámara Chilena
de la
Construcción,
y
la
revista
C.
A.,
órgano
oficialdel Colegio de Arquitectos de
Chile,
agregan sendos
eslabones para magnificar estatarea.
Nuestros
usuariosde
la Arquitectura
van coligiendoy
apreciando,
atra
vés
de
flemáticas
pero profundas etapasde
transformaciones
enla
morfologíaarquitectónica,
quelos
espacios propuestosdeben
evidenciarla
razón porla
cual se ocupan.Queremos
poner puntofinal
aeste
tema,
insertando
la
respuesta quenos
dieran los
arquitectosHnos.
Gabriel Guarda y Martín
Correa,
monjesbe
nedictinos,
en unbreve
cuestionario quele
formuláramos
sobre su obra: el¿Cómo sitúa o concibe al
hombre frente
al espacio creado parala
Iglesia
de
los Benedictinos?
Nuestra iglesia
ha
sidoconstruida paralos hombres.
Tara
quelos
cristianos,
que son verdaderostemplos
vivosdel
Dios
vivo,
tengan
un
lugar de
reunión endonde
celebrarla Eucaristía
y demás
actosdel
culto.El
edificioha
tratado
de
expresar este misterio que esla
Iglesia
de Cristo.
Ha
tratado
de
expresarde la
Iglesia: a.) Su
carácter peregrinante:
rampade
accesolarga y
en pendiente(dirección
sugerida porlí
neasde
cielosy
pisoshacia
el altar =Cristo),
b)
Sw
aspectode
entrañas maternales,
que engendra alos
cristianos: porla
"interioridad"
del
espacio(ausencia de
vistasexteriores,
tonalidad
de
luz,
etc.). c)
Su
doble
composición,
en este casoconcreto,
de
comunidadde
fieles
y
de
monjes,
unidos entorno
al altar: porlos dos
espacios(los dos
cubos)
entrelazados enél
altar,á)
Su
particulardestino
de
iglesia
de
monjes: evocando el espacio propio
de
ésos,
que esél
desierto,
por una arquitecturadura,
ascética(aristas
vivas, textura
de
los
muros),
simple,
silenciosa(color
blanco,
ausenciade
adornos,
contornos cuadrados).
La iglesia
ha
sido edificada parahombres de
hoy
que,
por estarrodeados
de
ruidos,
color, confort,
necesitan unimpacto
de
silencio,
rusticidad, pobreza, simplicidad;
que por estarinclinados
alprag
matismoy
materialismo propiosde
nuestraépoca
tecnicista,
necesitanuna atmósfera espiritual quese
les
imponga.
¿Consideran
Uds.
que el pasodado,
fuera
de
estar ubicado eneltiempo,
tiene
antecedentes conceptuales en otrasépocas de la his
toria
de la Arquitectura?
Antecedentes
conceptualeshabría
enla
arquitectura monásticadel
románicoy
góticocisterciense;
determinantes
litúrgicas
relacionan,
sin
duda,
nuestraiglesia,
con otrasépocas
de la
Arquitectura.
¿Consideran
Uds.
quela
arquitecturade la
iglesia
de
los
Bene
dictinos
participade la
chilenidad propiade
nuestro mediohumano,
nuestra
idiosincrasia
y
nuestrosfactores
ecológicos?En
las
últimas
construccionesdel
monasteriohan
estado presentes
ciertas expresiones plásticas queunen su arquitectura conla
tra
dición del
valle centralde
Chile.
La
iglesia
en suausteridad,
robustez,
color,
etc.,
participaríade
estaintención.
Sin
embargo,
la
univer salidaddel
programade
unaiglesia
monástica,
las
posibilidades queZas
técnicas
de
construcción empleadaspermitenalarquitecto,
y
otrosfactores,
hacen
que su relación conla "chilenidad
propiade
nuestro mediohumano"
esté subordinada a otra más vasta: con
la
arquitectura
occidental engeneral.Hicimos
el cuestionario que motivólas
respuestas arribainsertadas,
porque sentimos