Surgimiento de las Ciencias Sociales Grupo 1
El Positivismo
Tiene como fundador a Agusto Comte. El positivismo es el movimiento intelectual
dominante en la segunda mitad del siglo XIX, cuyas raíces pueden perseguirse claramente hasta Kant y la Ilustración, y con menos nitidez, hasta Desacrtes y Bacon, y cuyas
ramificaciones penetran en nuestra centuria y extienden todavía por ciertos sectores del ámbito filosófico de nuestros días. Este considera que la clave para lograr la reforma social de la humanidad está en la ciencia, que en su dimensión teórica constituye la única fuente segura de conocimiento y en su dimensión práctica muestra su utilidad por medio de la técnica.
(Agusto Comte, 1798-1857)
Las ideas de Orden y Progreso.
El planteamiento que Comte, hace de la sociología está inspirado en Charles-Louis de Secondat Montesquieu, Jean Antoine Condorcet y jacobo Beningo Bossuet,
fundamentalmente.
Del primero toma el determinismo de los hechos históricos, en los que las constancias de relaciones permiten descubrir leyes sociológicas. Del segundo toma ley del progreso humano.
Bajo estas influencias Comte, aborda el estudio de los fenómenos sociales que, en general, se hallan sometidos a las leyes de la vida orgánica; al orden. Cuya continuidad es
confirmada por el progreso como desarrollo del orden. La idea de orden, se refiere a la unidad sistemática de la sociedad en una época determinada, a la estructura que le da estabilidad y firmeza. La idea del progreso, por el contrario, muestra el paso de un orden determinado a otro. Las dos ideas conjuntamente permiten valorar todas las etapas por las que se ha pasado la humanidad a lo largo de su desenvolvimiento histórico. sin embargo, lo que más caracteriza a la filosofía positiva es el haber descubierto el verdadero sentido el progreso social en la historia.
desarrollo gradual de la humanidad. Solo la filosofía positiva, completada con el estudio de los fenómenos políticos, determinará las leyes naturales que rigen las transformaciones sociales.
Para explicar el progreso social, Comte, distingue entre épocas orgánicas y épocas críticas. Las primeras se producen cuando el nivel intelectual de las ideas es decisivo y dominante, expresan el estado de organización que se descompone a otro que comienza a estructurarse.
Grupo 2
Materialismo histórico o interpretación materialista de la historia
El materialismo histórico es la doctrina del marxismo-leninismo sobre las leyes que rigen la evolución de la Sociedad humana. El materialismo histórico es la aplicación consecuente de los principios del materialismo dialéctico al estudio de los fenómenos sociales. Antes de Marx imperaba en la ciencia la interpretación idealista de la historia. La creación de la teoría del materialismo histórico está vinculada al descubrimiento más grande hecho por Marx en cuanto a la interpretación de la historia y de los sucesos históricos. “Así como Darwin descubrió la ley de la evolución del mundo orgánico, Marx descubrió la ley de la evolución de la historia humana; el hecho tan sencillo, pero oculto hasta entonces bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, &c.; que por tanto la
producción de los medios materiales inmediatos de vida y, por consiguiente, la
correspondiente fase de la evolución económica de un pueblo o de una época son la base sobre la que se han desarrollado las instituciones estatales, las concepciones jurídicas, el arte y también las ideas religiosas de los hombres, con arreglo a la que por tanto deben explicarse y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo” (Engels). El materialismo histórico ve en el desarrollo de los modos de producción de los bienes materiales necesarios para la existencia de los hombres, la fuerza principal que determina toda su vida social, condicionando también la transición de un régimen social a otro. Sin producir bienes materiales no puede existir ninguna Sociedad. El hombre, con la ayuda de los instrumentos de trabajo, de la técnica, en el proceso de producción influye sobre la Naturaleza, obteniendo lo necesario para subsistir. El progreso de la Sociedad depende del perfeccionamiento del proceso de evolución de la producción material. La historia de la Sociedad humana comienza desde el momento en que el hombre se eleva hasta el empleo de implementos, convirtiéndose en “un animal que produce instrumentos”. El aumento del dominio que el hombre ejerce sobre la Naturaleza halla su expresión en la evolución de las fuerzas productivas de la Sociedad. Y con la evolución de éstas, cambia también el otro aspecto necesario de la producción material: las relaciones de los hombres en el proceso de la producción, las relaciones de producción; cambia el régimen económico-social. El cambio de las formaciones económico-sociales (ver) en la historia (el régimen de comunismo primitivo, el régimen esclavista, el feudal, el burgués, el socialista) es, ante todo, la substitución de unas relaciones de producción por otras más progresistas. Este cambio es siempre la consecuencia, necesaria y sujeta a leyes, de la evolución de las fuerzas productivas de la Sociedad. El afianzamiento de las nuevas relaciones de
Sociedad y que son el fundamento de toda la actividad histórica de los hombres. Gracias a la teoría de Marx, “el caos y la arbitrariedad que imperaban en las opiniones sobre la historia y sobre la política dejaron el puesto a una teoría científica asombrosamente compleja y armónica, que revela cómo de un sistema de vida social, al crecer las fuerzas productivas, se desarrolla otro más alto, cómo de la servidumbre de la gleba, por ejemplo, nace el capitalismo” (Lenin). Descubrir en la producción material el verdadero fundamento de toda la vida y de la evolución de la Sociedad, permitió comprender por vez primera el gran papel creador que las masas populares y trabajadoras desempeñan en la historia. La historia de la evolución social fue comprendida por primera vez como “la historia de los propios productores de bienes materiales, la historia de las masas trabajadoras, que son el factor fundamental del proceso de producción y las que llevan a cabo la producción de los bienes materiales necesarios para la existencia de la sociedad. Esto quiere decir que la ciencia histórica, si pretende ser una verdadera ciencia, no debe seguir reduciendo la historia del desarrollo social a los actos de los reyes y de los caudillos militares, a los actos de los “conquistadores” y “avasalladores” de Estados, sino que debe ocuparse, ante todo, de la historia de los productores de los bienes materiales, de la historia de las masas
trabajadoras, de la historia de los pueblos” (Stalin). En dependencia del modo de producción existente, de la existencia material de la Sociedad, se estructura también un determinado carácter histórico de todo el régimen social, de las instituciones políticas, la manera de pensar de los hombres, sus concepciones, ideas y teorías. La existencia social determina la conciencia social. No es posible comprender correctamente la esencia de las instituciones políticas, de las ideas y teorías, si se pierde de vista la base material de su origen: la estructura económica de la vida de la Sociedad. No se puede comprender por qué en una época determinada nacen unas instituciones e ideas, y otras en distinta época, si se toman como punto de partida las propias instituciones e ideas y no el modo de producción. Por ejemplo, las formas del Estado explotador (el Estado esclavista, feudal y capitalista) siempre dependieron de la división de la sociedad en clases: esclavistas y esclavos, feudales y siervos, burgueses y proletarios. También las formas de la conciencia social (las
concepciones políticas, la filosofía, la ciencia, la religión, &c.), dependen siempre, en última instancia, de las relaciones de producción imperantes entre los hombres, formas que cambian radicalmente al cambiar el modo de producción, al cambiar el régimen económico. Al explicar el origen y la dependencia de las instituciones políticas, ideas y teorías respecto del modo de producción, la teoría del materialismo histórico no niega, ni mucho menos, la importancia de las primeras en la vida de la Sociedad. Al contrario, el materialismo
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Marxismo y Ciencia Introducción
En lo referente al marxismo y la ciencia, Carl Marx nos explica el corazón de su teoría: "[El Origen de las Especies] de Darwin es muy importante, y me proporciona la base en las ciencias naturales para la lucha de clases en la historia."1
Mientras que Carl Marx y Frederick Engels estaban desarrollando su cosmovisión comunista, Charles Darwin estaba presentando su teoría de la evolución y creando gran conmoción entre los intelectuales del siglo XIX. Mucha gente percibió que la teoría de Darwin podría proporcionar la base para una perspectiva enteramente materialista de la vida. Marx y Engels estuvieron entre los que reconocieron la utilidad de la teoría de Darwin como tal base para su teoría del materialismo dialéctico.
En una carta a Engels, Marx escribe: "Por. . . las últimas cuatro semanas he leído todo tipo de cosas. Entre otras, el trabajo de Darwin sobre la Selección Natural. Y aunque está escrito en el crudo estilo inglés, este es el libro que contiene la base en las ciencias naturales para nuestra visión."2
John Hoffman nos dice que Marx admiró tanto el trabajo de Darwin que "le envió a Darwin una copia gratuita del Volumen I del Capital y trató infructuosamente de dedicarle el Volumen II."3 La mujer de Darwin insistió para que él no tuviera ninguna relación con "ese ateo."
Marxismo y Ciencia Darwin, Marx, y la Sociedad
Al observar el marxismo y la ciencia, Marx creyó que la teoría evolucionista de Darwin podría ser extendida naturalmente para contestar preguntas acerca de la sociedad humana. Marx sentía que la sociedad, como la vida misma, había atravesado un proceso evolutivo y debía continuar experimentando tal proceso hasta que una sociedad sin clases evolucionara. Marx integró esta noción de la evolución en su cosmovisión, escribiendo: "Darwin nos ha interesado en la historia de la tecnología de la naturaleza, es decir, en la formación de los órganos de plantas y animales, cuyos órganos sirven como instrumentos de producción para sostener la vida. ¿No merece igual atención la historia de los órganos productivos del hombre, de los órganos que son la base material de toda organización social?"4
Engels establece más directamente la conexión entre las teorías de Darwin y Marx: "Así como Darwin descubrió la ley de la evolución en la naturaleza orgánica, así también Marx descubrió la ley de la evolución en la historia humana."5
Darwin puso fin a la visión de que las especies animales y las plantas eran inconexas, fortuitas, 'creadas por Dios' e inmutables, y fue el primero en poner a la biología sobre una base absolutamente científica . . . de la misma manera Marx . . . fue el primero en poner a la sociología sobre una base científica . . ."6
Los marxistas entienden la evolución como un pilar esencial de su cosmovisión, debido, mayormente, al hecho de que complementa muy bien su teoría social e histórica.
Marxismo y Ciencia Darwin y la Teología
Los fundadores del marxismo tuvieron otra razón para incorporar la teoría evolucionista de Darwin en su sistema. Así como la teología secular humanista no puede subsistir si acepta la noción de que Dios existe, de igual manera la teología marxista es directamente opuesta a Dios. El ateísmo es el corazón de la teoría marxista. Esta cosmovisión es coherente y consecuente sólo si Dios y lo sobrenatural no existen. Por lo tanto, Marx y sus seguidores adoptaron entusiasmadamente una teoría de la biología que hace a Dios innecesario para el origen de la vida.
Marx proclama que el Origen de las Especies de Darwin le propinó el "golpe mortal. . . a la teleología.7
F.V. Konstantinov, en Los Fundamentos de la Filosofía Marxista-Leninista se hace eco de Marx: "La teoría de la evolución de Darwin es el tercer gran descubrimiento científico que tuvo lugar a mediados del siglo XIX. Darwin puso fin a la noción de las especies de animales y plantas como 'creaciones divinas,' no conectadas con ninguna otra cosa, providenciales e inmutables, y de esta manera asentó la base de la biología teórica."8
Este "gran descubrimiento científico" es crucial. Sin la teoría de la evolución, el diseño del universo podría ser explicado sólo postulando a un Dios racional, intencionado y poderoso, y esto es inconcebible para los marxistas. Los milagros no pueden existir en una
cosmovisión materialista, así que el marxismo tiene que aceptar la evolución incondicionalmente.
Marxismo y Ciencia Darwin y la Dialéctica
La teoría evolucionista de Darwin parece engranar perfectamente con la interpretación de Marx de la dialéctica. Marx escribe: "Usted verá en la conclusión de mi tercer capítulo. . . que en el texto considero la ley que Hegel descubrió . . . como vigente tanto en la historia como en las ciencias naturales."9 Si la naturaleza es dialéctica (proceso Hegeliano de cambio) y la noción de Darwin acerca del mecanismo que la naturaleza empleó para crear las especies era correcta, entonces Marx creyó que la teoría de Darwin era dialéctica.
disipada, toda particularidad que había sido considerada como eterna se convirtió en transitoria, la naturaleza entera fue mostrada como en movimiento en un flujo eterno y en un curso cíclico."10 El concepto de flujo eterno era importante para la cosmovisión marxista, de acuerdo con la creencia de Engel: "El mundo no debe ser comprendido como un complejo de cosas ya hechas, sino como un complejo de procesos."11
Otra razón por la que la teoría de Darwin parecía reforzar la visión de Marx de la dialéctica fue que requería la evolución de lo simple a lo más complejo. La dialéctica marxista
establece que el proceso siempre gira de manera ascendenteque la síntesis es siempre un estado más avanzado que la tesis anterior. Parecía que la teoría de la selección natural de Darwin confiaba en el mismo concepto de cambioespecies más avanzadas evolucionaron y estaban más adaptadas para vivir en su ambiente, la naturaleza acumuló lo bueno y se deshizo de lo malo.
A primera vista, entonces, la teoría de cambio evolutivo de Darwin parecía encajar perfectamente con las nociones de Marx acerca de la dialéctica. Sin embargo, una inspección de cerca demostró otra cosa. Lenin insinuó un problema cuando colocó las teorías de Marx separadas y por encima de las de Darwin, afirmando: "Aún así, esta idea, como fue formulada por Marx y Engels sobre la base de la filosofía de Hegel, es mucho más completa y mucho más rica en contenido que la idea actual [darwiniana] de la evolución."12 Lenin vio una diferencia entre la evolución darwiniana y la dialéctica aplicada a la naturaleza.
Marxismo y Ciencia Conclusión
La clave para entender el marxismo y la ciencia es reconocer que la interpretación marxista de la evolución ha experimentado varios cambios desde que Marx adoptó la teoría de Darwin. Estos cambios demuestran la disposición de los marxistas a modificar y
distorsionar la teoría del gradualismo de Darwin en un esfuerzo de hacerla más compatible con su dialéctica. El marxismo intenta interpretar la teoría de la evolución de una manera que apoya la dialéctica y niega lo sobrenatural.
A pesar de lo científica o acientífica que sea la teoría de la evolución, podemos estar seguros de una cosa: La biología marxista, consecuentemente, la declara como basada objetivamente en la ciencia. La evolución proporciona una base, tanto para la teología marxista como para la filosofía marxista, y sin esta base, los marxistas son incapaces de explicar el diseño de nuestro universo y los fenómenos de la mente humana. Como Engels dice: "En nuestra concepción evolucionista del universo, definitivamente no hay lugar para un creador ni para un gobernante."13
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2 CONTEXTO HISTÓRICO Max Weber nace el 21 de Abril de 1864 en Erfurt, Turingia. Muere en Múnich, en Es testigo de la agitación proletaria del último cuarto del siglo XIX Los cambios sociales que se viven en estos tiempos no son considerados como una evolución social, sino como modalidades de la sociedad occidental que se basaba en la racionalidad y el cálculo.
3 CONTEXTO HISTÓRICO Marx realiza su análisis a partir de la dialéctica y la
contradicción social Durkheim parte de los hechos sociales Weber establece su punto de partida en la comprensión de la cultura y el uso de los tipos ideales. Niega la existencia de las leyes sociales y de acontecimientos objetivos porque en la vida social lo que se presenta es la cultura y el sentido de las acciones.
4 REALIDAD SOCIAL Weber pretende alejarse de: El método científico del positivismo Las leyes históricas del marxismo Las ciencias sociales deben estudiar la cultura, lo peculiar de los seres humanos Esta cultura solo se puede entender a partir de un enfoque interpretativo, una metodología que busque la comprensión del sentido, una teoría comprensiva.
5 REALIDAD SOCIAL Si una población tiene pocos recursos económicos, entonces los destinarán a la compra de artículos de primera necesidad. Si se realiza una investigación, se descubrirá que la gente no solo compra productos de primera necesidad, sino otros más. Qué entienden los distintos sectores sociales por primera necesidad? La respuesta a esta pregunta está delimitada por la cultura, momentos históricos, etc. El sentido depende de cada comunidad y de
6 REALIDAD SOCIAL La interpretación implica la comprensión del sentido de las acciones que realizan los actores. Interviene lo simbólico, el significado, los códigos, los hábitos, las tradiciones. Hasta el acto más elemental y cotidiano es una elaboración social (elaborada con los otros), cultural y dentro de un contexto histórico social. Los hechos puros y simples no existen
7 ACCIÓN SOCIAL En la vida diaria se realizan acciones y acciones sociales. En el primer caso se trata de acciones espontáneas, sin premeditación. No hay intención hacia el otro, sino solo una ejecución de las acciones Las acciones sociales, por el contrario, tienen un sentido hacia los otros. Hay una intención. Pueden ser de tipo corporal, verbal, material. Se pueden manifestar en un hacer
9 ACCIÓN SOCIAL Acción basada en la tradición: son las que se dictan por la tradición, costumbres o creencias arraigadas en las personas. La tradición es la segunda naturaleza de los seres humanos; es lo que se ha incorporado a lo largo de la vida y se acepta como la forma normal en que deben regirse las acciones. Acción basada en la emotividad: son espontáneas y poco razonadas, ya que obedecen a la pasión de los actores
10 ACCIÓN SOCIAL En occidente, las acciones racionales han penetrado profundamente. Se ha establecido una racionalidad productiva y administrativa de la población. En las sociedades no sajonas, como las orientales y las latinoamericanas, dominan más las
acciones basadas en la tradición y en la emotividad. La tradición, como segunda naturaleza humana, pesa más en el marco de las acciones que las acciones racionales con sus fines. 11 TIPOS IDEALES Todos los gobernantes desarrollan mitos acerca de su superioridad natural, misma que es generalmente aceptada en tiempos de estabilidad, pero
inmediatamente cuestionada durante una crisis. Weber distingue tres estrategias de legitimación, a las que llama tipos ideales
12 TIPOS IDEALES Dominación legal: está basada en un sistema de reglas que es aplicado administrativa y judicialmente, de acuerdo a principios conocidos por todos los miembros del grupo. Las personas que detentan el poder son superiores elegidos a través de
procedimientos legales. Estos oficiales están sujetos a reglas que limitan sus poderes, y separan su vida privada del cargo que detentan. Leyes modernas, estado y burocracia. 13 TIPOS IDEALES Dominación tradicional: está basada en la creencia de que la
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Positivismo y neopositivismo
El positivismo es una corriente filosófica que entre la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del siglo XX tuvo amplias consecuencias en los países occidentales y sus áreas de influencia, en particular en Latinoamérica. El término fue usado por primera vez por el filósofo francés Saint-Simon (1760-1825), quien entendía que, debido a que el progreso científico había destruido las doctrinas religiosas y metafísicas que constituían la base de la organización social de la Edad Media, debía construirse una “filosofía positiva” diseñada para que sirviera de base para un nuevo orden social, esto es, para cubrir el vacío que había producido la Revolución Francesa al arrasar con el ancient régime y sus fundamentos metafísicos y religiosos. Un sistema de religión, política, ética y educación pública inspirados científicamente se hacía necesario. El filósofo francés Augusto Comte (1798-1857), discípulo de Saint-Simon, enunció la “ley de los tres estados” a la que se atendría el desarrollo de la humanidad, tanto a nivel social, individual como intelectual. Según Comte, en el estado religioso los fenómenos naturales se representan antropomórficamente como acciones de agentes sobrenaturales, en el metafísico son vistos como resultado de fuerzas abstractas, mientras que en el estado positivo o científico, el hombre se atiene a lo dado, rechazando buscar las causas últimas, restringiéndose a descubrir las leyes de los
fenómenos por la observación. Otros filósofos positivistas son John Stuart Mill y Herbert Spencer.
De manera general, la filosofía positiva intenta reducir la filosofía a la ciencia, de modo que es hostil a las construcciones filosóficas sistemáticas, debiendo reconocerse que la ciencia empírica, cuyo modelo es la ciencia natural y particularmente la física, es la única fuente genuina de conocimiento. El positivismo del siglo XIX entiende que la ciencia se
fundamenta en lo dado a los sentidos, concibiendo el método de ésta en términos
Posteriormente, a comienzos del siglo XX, el positivismo tuvo una renovación –conocida como empirismo o positivismo lógico y también como neopositivismo-, debido a la incorporación de técnicas de análisis lógico del lenguaje. Influido por las filosofías del atomismo lógico de Russell y Wittgenstein, que sostenían que al lenguaje significativo le subyace, más allá de las apariencias, una estructura de orden lógico que se comporta en términos veritativo funcionales, es decir, en la que el sentido de las expresiones complejas depende de las expresiones simples contenidas en ellas, en la medida en que la condición de verdad de cualquier proposición compleja con sentido, como “Juan es calvo y María es peluda”, cuya estructura es “p y q”, depende de los valores de verdad de las proposiciones que la componen, p (“Juan es calvo”) y q (“María es peluda”) en nuestro ejemplo. El atomismo lógico de Wittgenstein en el Tractatus logico-philosophicusproveía también una explicación de las verdades lógicas y matemáticas, compatibilizable con los principios empiristas. Las verdades lógicas, sostenía Wittgenstein, son “independientes de la
experiencia”, pero no se fundamentan en una forma de experiencia diferente a la ordinaria (como la intuición cartesiana o las intuiciones puras de Kant), sino que son vacías de contenido, verdaderas debido a su forma, en cualquier configuración del mundo empírico, como por ejemplo: “Llueve o no llueve”.
Los positivistas lógicos, suscribiendo a este análisis del lenguaje, creyeron que era posible describir un criterio empirista de significación. Así sostuvieron que “El significado de una proposición es su método de verificación”, lo que, para las proposiciones complejas es su análisis lógico, y para las proposiciones simples o atómicas, consistiría en la indicación de las condiciones perceptivas que las harían verdaderas. Muñidos de estos elementos,
desarrollaron un ataque a la metafísica de amplísimos efectos en el mundo académico de la primera mitad del siglo XX, que incluía analizar si las proposiciones que aparecen en los textos filosóficos (es célebre en análisis de Carnap de enunciados de Heidegger como “La nada nadea”) pueden comprenderse en términos de enunciados compuestos por enunciados atómicos unidos por conectivas lógicas veritativo-funcionales, cuyos enunciados simples satisfagan el criterio de significatividad empírica. En caso de que no sea posible, sostienen los positivistas lógicos, dichos enunciados carecen de sentido, reconociéndoles a lo sumo un valor emocional.
condenar al sinsentido cualquier discurso no científico, como la metafísica, la religión y la poesía.
Con todo, para los teóricos de la Escuela de Frankfurt, como lo expresaron Adorno y Habermas en la célebre Disputa del positivismo en la sociología alemana, la polémica de Popper con el positivismo lógico no es lo suficientemente radical y debido a que deja intactas las que para ellos son las tesis esenciales del positivismo, su posición merece ser incluida dentro de esta corriente. Para Habermas, una concepción positivista se define por su compromiso con cuatro principios, que la “teoría crítica” busca cuestionar: 1) El énfasis en la unidad del “método científico” en las ciencias naturales y las ciencias sociales. 2) Asumir que hay una identidad de objetivos de conocimiento en la investigación en las ciencias naturales y en las ciencias sociales: la explicación, concebida como la subsunción de una descripción de un fenómeno bajo una ley, y la predicción, entendida como la
deducción de una consecuencia corroborable empíricamente a partir de una ley. Frente a 1) y 2), los teóricos de la escuela de Frankfurt levantan el principio dialéctico de la
“adecuación del método a su objeto”; si la sociedad se presenta como un devenir objetivado accesible a la predicción, la reflexión científica no debería tomar esto como un “dato” sino como un “resultado”, reteniendo en el conocimiento de la sociedad el carácter
potencialmente subjetivo -es decir autodeterminado- de los procesos que han devenido objetivos, es decir, objetivados. 3) el compromiso con la comprensión de la relación entre teoría y práctica como una relación técnica. Este compromiso remite a Hume, para quien “la razón es esclava de la pasiones”, de modo que las pasiones, concebidas como subjetivas y no racionales, establecerían los fines, mientras que la razón sólo opera en la búsqueda de los medios para efectivizar estas metas. Esta concepción de la razón es también llamada “racionalidad instrumental”. 4) el “positivismo”, al definir a la ciencia, ya sea en términos de comprobabilidad o de falsabilidad, compromete a esta concepción con una concepción de la “base empírica” en términos de enunciados de observación, presuntamente neutrales que los teóricos frankfurtianos intentan exhibir como no neutrales sino dependientes de las constricciones a las que se ve sometida la especie humana al tener que reproducir su vida, el metabolismo con la naturaleza a través de la acción coordinada.
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Las 5 Aportaciones Principales del Empirismo
Algunas de las aportaciones más importantes del empirismo son el conocimiento empírico, el aprendizaje empírico, el dato como elemento básico informativo o el método empírico. La postura filosófica del empirismo se concentra en la obtención del conocimiento mediante la experiencia, basado en dos principios fundamentales.
El primero es que no existe la verdad absoluta y el segundo que toda verdad está sujeta a probarse, modificarse, corregirse o desecharse. De manera que, para que el conocimiento sea válido, debe ser puesto a prueba por medio de la experiencia.
Los principales exponentes del movimiento empirista fueron los filósofos Thomas Hobbes, John Locke, George Berkeley, David Hume, entre otros. Pero, ¿hasta qué punto fueron los empiristas portavoces de un modo de pensar y generadores de ideas?
Aportes del empirismo a la filosofía y la ciencia
El empirista John Locke decía que “la mente humana al nacer es tabula rasa”, lo que quiere decir que las personas nacen con la mente como un papel en blanco y que, a partir de allí, las experiencias se van convirtiendo en conocimiento de forma empírica.
Así pues, las experiencias humanas serían las únicas responsables de la formación de ideas y de los conceptos existentes en el mundo.
De una u otra forma, la corriente del empirismo ha contribuido a la filosofía y la ciencia con diversos aportes, tales como:
1 – El conocimiento empírico
El conocimiento empírico se basa en el contacto directo con la realidad, mediante la experiencia, la percepción y la repetición, sin necesidad de poseer un conocimiento científico sino más bien práctico.
Este tipo de saber es afín y cercano, basado en los sentidos, lo que facilita la resolución de problemas de forma práctica.
2 – El aprendizaje empírico
Los aprendices deben realizar actividades prácticas, de ensayo y error, que mejoren sus resultados de aprendizaje e incrementen sus índices de éxito. El empirismo influyó en la filosofía de la educación.
3 – El dato
El dato como elemento básico informativo de los diferentes hechos que se estudian. Cada vez que un investigador requiere información de cualquier tipo, para formular sus conclusiones, hace uso de los datos empíricos que se toman tanto de las pruebas acertadas, como de los errores; y éstos constituyen la experiencia.
Es decir, el empirismo propone los datos como un universo conocimiento. 4 – El método empírico
El método empírico es un modelo de investigación científica, basado en la experimentación y en la lógica empírica, que permite al investigador revelar características y relaciones esenciales del objeto de estudio, a través de una serie de procedimientos prácticos.
También es conocido como el método de ensayo y error, y es el más utilizado en el campo de las ciencias sociales y naturales.
5 – La metodología científica
El empirismo, mediante el método empírico, dio paso a la metodología científica, tal y como la conocemos hoy día.