I
NFORME SOBRE LA SITUACIÓN
DEL CONSUMO DE TABACO
EN MENORES DE EDAD Y
PROGRAMAS DE PREVENCIÓN
DE FUMAR EN MENORES
EN EL
P
ERÚ
INFORME SOBRE LA SITUACIÓN DEL CONSUMO DE TABACO EN MENORES DE EDAD Y PROGRAMAS DE PREVENCIÓN DE FUMAR EN MENORES EN EL PERÚ © 2004 Instituto APOYO,
Milagros Chávez-Fernández, Cecilia Torres Llosa,
ISBN: ***********
Depósito legal: 1501012004-7932 Diagramación: Edgard López Instituto APOYO,
Juan de la Fuente 625 San Antonio - Miraflores Lima - Perú
Instituto APOYO es una organización sin fines de lucro, cuya Misión es la de gene-rar y difundir información y análisis para la promoción de un desarrollo sostenible, y la ampliación y mejora en las opciones de políticas públicas. Un área de trabajo fundamental la constituyen actividades para lograr el mejoramiento en la calidad educativa, con vasta experiencia nacional e internacional.
Instituto APOYO ha sido contratada por British American Tobacco del Perú S. A. C. (BAT PERU) para brindar sus servicios profesionales en la confección del presente informe. Para ello nuestra institución solamente se ha limitado a recopilar documen-tación disponible en el dominio público, y a efectuar entrevistas a algunas institucio-nes que trabajan en el Perú. Asimismo en la elaboración del presente se ha prestado especial atención al respeto de la Convención de los Derechos del Niño, no habién-dose realizado ni planificado ninguna actividad de investigación con menores de edad que pueda lesionar o que contradiga tal marco normativo.
BAT PERU no ha tenido ingerencia en los contenidos del presente estudio ni en su enfoque, así como tampoco en las conclusiones a las que se ha arribado.
RESUMEN EJECUTIVO 9
INTRODUCCIÓN 19
I INFORMACIÓN SOBRE LA SITUACIÓN DEL CONSUMO DE TABACO
EN MENORES DE 18 AÑOS EN EL PERÚ 21
1.1 Marco normativo 21
1.1.1 Convenios internacionales 21
1.1.2 Marco legal sobre el consumo de tabaco 22
1.1.3 Políticas sobre el consumo de tabaco 24
1.2 Magnitud del consumo de tabaco en el Perú 25
1.2.1 Prevalencia del consumo de tabaco 27
1.2.1.1 Prevalencia del consumo de tabaco en escolares de
10 a 19 años. 27
1.2.1.2 Prevalencia del consumo de tabaco en niños escolares 32
1.2.2 Incidencia del consumo de tabaco 33
1.2.3 Dependencia al tabaco en adolescentes de 12 a 19 años 34 1.2.4 Riesgo de dependencia entre los consumidores 35
1.2.5 Edad de inicio en el consumo de tabaco 36
1.2.6 Otras variables asociadas a la oferta y consumo de tabaco en
adolescentes 37
1.3 Resumen de resultados sobre la situación del consumo de tabaco en
menores de 18 años en el Perú 40
II PROGRAMAS DE PREVENCIÓN DE FUMAR EN MENORES (PFM)
EN EL PERÚ 40
2.1 Selección de instituciones que conforman la muestra y metodología de
recopilación de información 43
2.1.1 Criterios utilizados para la selección de la muestra 43 2.1.2 Metodología de recolección de información 44
2.2 Resumen de los resultados sobre programas de prevención de
fumar en menores (PFM) en el Perú 44
2.2.1 Sobre el enfoque y metodología de los programas de prevención 44 2.2.2 Sobre los materiales producidos en el marco de programas de
prevención del consumo de drogas 45
2.2.3 Sobre el sistema de planificación, monitoreo y evaluación 45 III CONCLUSIONES SOBRE LA SITUACIÓN DEL CONSUMO DE
TABACO Y LOS PROGRAMAS DE PREVENCIÓN DE FUMAR EN
MENORES (PFM) EN EL PERÚ 47
IV RECOPILACIÓN Y ANÁLISIS DE LA LITERATURA CIENTÍFICA
INTERNACIONAL SOBRE PREVENCIÓN 49
4.1 Evidencia sobre un enfoque de prevención general (alcohol, tabaco y
otras drogas - ATOD) o específico (prevención de fumar en menores - PFM) 50 4.1.1 Resumen de los principales planteamientos de la literatura
revisada. 50
4.1.2 Conclusiones para el diseño de un programa para el Perú 52 4.2 Evidencia sobre los programas de prevención de fumar en menores (PFM)
a través del currículo escolar 53
4.2.1 Resumen de los principales planteamientos de la literatura revisada 53 i. Ventajas de una intervención a través del currículo escolar 53 ii. Desventajas de una intervención a través del currículo escolar 54 iii. Supuestos deseables en un programa de prevención a través
del currículo 54
iv. Programas efectivos desarrollados a través del currículo 56 4.2.2 Conclusiones para el diseño de un programa para el Perú 57 4.3 Otras alternativas de intervención preventiva 58 4.3.1 Resumen de los principales planteamientos de la literatura revisada 58
i. Programas comprehensivos 58
ii. Programas de base comunitaria 59
4.3.2 Conclusiones para el diseño de un programa para el Perú 60
V RECOMENDACIONES 61
BIBLIOGRAFÍA 63
ANEXOS
Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el
Control del Tabaco 67
Instituto APOYO recibió de BAT PERU el encargo de realizar un informe sobre la situación del consumo de tabaco en menores de 18 años, de las acciones emprendi-das en los últimos años en este campo de prevención en el país; así como del traba-jo realizado a nivel internacional, y las metraba-jores prácticas y recomendaciones de ins-tituciones como la Organización Mundial de la Salud.
Con tal fin, se revisó el marco legal que regula el consumo, la comercialización y la publicidad de productos de tabaco, así como los datos estadísticos existentes so-bre la magnitud del consumo de tabaco en menores de edad en el Perú. Asimismo, se llevó a cabo una revisión de las principales investigaciones internacionales rea-lizadas en los últimos años en el campo de la prevención del consumo de drogas en general, así como sobre el consumo de tabaco de manera específica. También se identificó 21 instituciones que trabajan el tema de la prevención, y se seleccionó seis instituciones de gestión privada y tres ministerios, con la finalidad de recoger información sobre los enfoques, metodologías, materiales producidos y sistemas de evaluación utilizados.
A continuación se presenta un resumen de la información recogida.
Consumo de tabaco en niñas y niños menores de 18 años en el Perú
● El Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT), convenio internacio-nal patrocinado por la Organización Mundial de la Salud, ha sido ratificado por el Estado peruano (septiembre 2004). El CMCT es el primer tratado inter-nacional patrocinado por la Organización Mundial de la Salud y tiene por ob-jetivo prevenir la morbilidad y mortalidad asociada al consumo de tabaco.
● En el Perú existe un marco normativo legal que regula el consumo, la comer-cialización y la publicidad de productos de tabaco.
● En los últimos años se ha realizado un conjunto de estudios empíricos para medir la magnitud y tendencias referidas al consumo de drogas. Entre ellos: – “II Encuesta Nacional sobre la Prevención y Consumo de Drogas 2002”,
encuesta epidemiológica realizada por la Comisión Nacional para el De-sarrollo y Vida Sin Drogas (DEVIDA), cuyo objetivo fue estimar la mag-nitud del consumo de drogas legales e ilegales y los factores asociados, en la población de 12 a 64 años que reside en zonas urbanas de ciudades de 20 mil y más habitantes del Perú. Esta es una encuesta que utilizó una muestra representativa de hogares en zonas urbanas del país, lo que signi-fica que los resultados son válidos para la población del Perú comprendi-da en dichas ecomprendi-dades y que reside en zona urbana.
– El Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (CEDRO) publicó en junio de 2004 los resultados de una investi-gación epidemiológica de drogas en la población de 12 a 64 años de edad en siete ciudades del país. Se trata de una encuesta de hogares que se rea-lizó en las ciudades de Lima - Callao, Trujillo, Tacna, Ayacucho, Cusco, Tarapoto e Iquitos en el 2003. La muestra de hogares fue seleccionada de manera probabilística, lo que indica que los hallazgos de este estudio son representativos para la población en que se realizó la investigación. – También a través del Centro de Información y Educación para la
Preven-ción del Abuso de Drogas (CEDRO), el Perú ha participado en el estudio denominado: “The Global Youth Tobacco Survey” (GYTS 2000), que es una iniciativa de vigilancia epidemiológica liderada por la Organización Mundial de la Salud y el Centro de Control y Prevención de Enfermeda-des (CDC) de los Estados Unidos de Norteamérica. Se trata de una en-cuesta realizada en adolescentes de 13 a 15 años que asisten a la escuela en 121 lugares en 76 países. En el Perú, GYTS fue implementada en una muestra representativa (probabilística) de escuelas de las ciudades de Li-ma, Trujillo, Tarapoto y Huancayo, que representan a la capital y a tres regiones del país. Los resultados de este estudio son válidos únicamente para adolescentes de 13 a 15 años que asisten al colegio en las ciudades en que se realizó la investigación.
– Finalmente, el Ministerio de Educación (MED) conjuntamente con DEVIDA y CEDRO han desarrollado y publicado recientemente el “tudio Epidemiológico sobre el Consumo de Drogas en la Población Es-colar de Secundaria de Menores - 2002”. Se trata de una encuesta que se aplicó a escolares provenientes de colegios de gestión pública y privada,
ubicados en ciudades de 20 000 y más habitantes de la costa, sierra y sel-va del país. La muestra fue seleccionada de manera probabilística, lo que indica que los resultados de este estudio son representativos para la po-blación de escolares de secundaria del Perú.
● El tabaco es la segunda droga más consumida por la población peruana. El promedio de la edad de inicio del consumo de tabaco en escolares de secun-daria es de 12,9 años, y no existen diferencias por sexo*.
● El 52,7% de los escolares de secundaria ha consumido tabaco alguna vez en su vida y el 13,5% en el último año. Se observan diferencias por sexo en el consumo de tabaco, siendo los varones los que presentan una mayor prevalen-cia de vida, anual y mensual del consumo de tabaco.
● Existen diferencias en la prevalencia de vida del consumo de tabaco por nivel socioeconómico y por región de residencia, en los escolares de secundaria. En los estratos socioeconómicos alto y medio la prevalencia de vida del consumo de tabaco es ligeramente mayor que en el nivel bajo. En Lima la prevalencia es mayor, le sigue la sierra, el resto de la costa y por último la selva.
● La mayoría de los escolares de secundaria a nivel nacional (78,5%) reconoció que sus profesores les recomendaron y aconsejaron no consumir tabaco. Sin embargo, 70,4% declaró que no confiaba en sus profesores.
Enfoque y metodología de los programas de prevención
● Ocho de las nueve instituciones entrevistadas abordan la prevención de con-sumo de drogas en general, incluyendo tanto drogas legales como ilegales. So-lamente una institución reportó un enfoque específico de prevención de con-sumo de alcohol y tabaco.
● El enfoque generalizado de programa educativo es el de entrenamiento en ha-bilidades sociales (asertividad, toma de decisiones, resolución de problemas) y en habilidades de resistencia a la presión grupal para consumir drogas. Asi-mismo, se observa que ocho de las instituciones trabajan además con un enfo-que de educación informativa y siete con educación afectiva.
*La información que se presenta a continuación ha sido extraída del Estudio Epidemiológico sobre el Consumo de Drogas en la Población Escolar de Secundaria de Menores - 2002, Ministerio de Educación (Julio 2004).
● La metodología propuesta por la totalidad de las instituciones es participativa, lúdica, dinámica y reflexiva. Se promueve la discusión y el diálogo entre los participantes, en un ambiente de horizontalidad.
Materiales producidos por programas de prevención del consumo de drogas
● Se han identificado módulos de capacitación docente que en primera evaluación están bien estructurados en sus contenidos y con un diseño fácil de aplicar.
● Una de las instituciones cuenta con material dirigido al trabajo con líderes adolescentes. Es un material autodidáctico que aparentemente tiene una bue-na estructuración de contenidos, fácil de entender y aplicar.
Sistemas de planificación, monitoreo y evaluación
● Si bien las instituciones manifiestan tener un sistema de evaluación, no parece ser suficientemente confiable. Entre las limitaciones encontradas se pueden identificar: a. Se utilizan indicadores de proceso o de producto, que no siempre son
úti-les para conocer si hay algún resultado en los beneficiarios.
b. Los instrumentos de evaluación suelen ser aplicados a los docentes o fa-cilitadores, y no directamente a los beneficiarios, lo que introduce un ses-go en su confiabilidad.
c. Algunos indicadores considerados son incompatibles con la metodología utilizada. Por ejemplo, se intenta medir el cambio de actitud o de com-portamiento, lo que requeriría un conjunto de pruebas aplicadas indivi-dualmente con la privacidad necesaria, sobre la base de una simple ob-servación del profesor.
● Una de las instituciones considera que para medir los cambios de actitudes, comportamientos o habilidades se requiere de un sistema de evaluación muy elaborado, que incluya una evaluación de impacto y que pueda demostrar que esos cambios se deben a la intervención preventiva y no a otras variables.
● Una institución cuenta con una evaluación de impacto de su programa de pre-vención para el período de 1997–2000.
Programas de prevención general (Alcohol, Tabaco y Otras Drogas - ATOD) o específico (Prevención de Fumar en Menores - PFM)
● El modelo evolutivo de Kandel (The Gateway Hypothesis) afirma que el con-sumo de drogas ilegales se explica a través de una secuencia que se inicia con el consumo de drogas legales. Muchos investigadores han encontrado eviden-cia respecto a esta teoría. Sin embargo, no se puede concluir sobre un efecto de causalidad entre el consumo de sustancias psicoactivas legales e ilegales en los adolescentes, pero sí sobre la existencia de una fuerte correlación entre ambos (Becoña, 2002) (Cabanillas, en Revista Peruana de Drogodependencias, 2003).
● Los programas preventivos centrados en una sola sustancia son más eficaces que los que se centran en múltiples sustancias. Los programas de prevención de fumar en menores (PFM) son tres veces más efectivos que los programas de enfoque general de prevención del consumo de alcohol, tabaco y otras dro-gas (ATOD) (Tobler, 1992 en World Health Organization Review 1999).
● Algunos autores sugieren que los programas de prevención deben centrarse en las drogas que causan más daño y costos en la población (World Health Orga-nization, 2002).
● Se recomienda enfocar los programas de prevención de fumar en menores (PFM) atendiendo los datos locales sobre la edad de inicio en el consumo. Un enfo-que general (ATOD) de prevención es recomendable para niñas y niños más pequeños. A partir de la edad de inicio, o un poco antes, es más efectivo cen-trarse en la prevención del consumo de tabaco (World Health Organization, 2002).
● En el campo de la dependencia a sustancias existe un gran número de teorías, algunas contrapuestas y otras complementarias. Sin embargo, no siempre a partir de ellas se han elaborado programas adecuados de prevención. Asimis-mo, también existen buenos programas de prevención que no cuentan con una base teórica. Se debe encontrar un punto medio donde se logre desarrollar bue-nos programas con modelos teóricos adecuados (Becoña, 2002).
Programas de prevención de fumar en menores (PFM) a través del currículo
● Las escuelas brindan un espacio efectivo y eficiente que alcanza a un gran nú-mero de escolares durante las etapas importantes (infancia y adolescencia) donde los comportamientos como el uso del tabaco son formados (World Health Organization, 1999).
● Algunos programas prevención de fumar en menores (PFM) se han limitado a brindar información sobre los efectos nocivos del tabaco. Otros han pretendi-do introducir el componente del miepretendi-do por las consecuencias de su uso. Estas estrategias por sí solas no son efectivas para prevenir el consumo de tabaco. Por el contrario, pueden estimular su consumo por generar curiosidad en los escolares así como creencias de que las consecuencias nocivas del consumo de tabaco son exageradas. (World Health Organization, 1999).
● Los programas de prevención de fumar en menores (PFM) en las escuelas deben promover en los escolares la adquisición de conocimientos, habilidades, acti-tudes y creencias que necesitan para tomar decisiones y realizar prácticas sa-ludables. Los programas exitosos deben incluir información sobre: las conse-cuencias (inmediatas y de largo plazo) fisiológicas, estéticas y sociales por el consumo de tabaco; las normas sociales respecto al uso de tabaco; las razones para consumir tabaco; las influencias sociales para consumir tabaco; las habi-lidades de resistencia a las influencias sociales para consumir tabaco; las ha-bilidades para la vida (World Health Organization, 1999).
● Es importante que se investigue sobre las necesidades de los escolares, a fin de tomarlas como punto de partida para el diseño del programa de prevención y potenciar la efectividad del mismo. Asimismo, las diferencias culturales de-ben ser tomadas en cuenta. Los profesores dede-ben ser capacitados para poder adecuar programas exitosos a los escolares que pertenecen a grupos minorita-rios. De igual manera, los conocimientos que se imparten en los programas de-ben ser útiles, prácticos y necesarios para los escolares, así como orientados a cumplir los objetivos del programa (World Health Organization, 2002) (World Health Organization, 1999).
● Los programas de prevención aplicados a través del currículo necesitan de se-siones de refuerzo durante varios años a fin de que sean efectivos con respec-to al cambio de comportamienrespec-to (Becoña, 2004).
● Los programas deben tener una metodología interactiva y participativa donde se promueva el intercambio de ideas y experiencias entre los escolares. El de-sarrollo de habilidades así como su práctica son componentes importantes de los programas (World Health Organization, 2002 y 1999).
● El programa entrenamiento en habilidades para la vida (Life Skills Training-LST) es el más evaluado en el campo educativo. Tiene veinte años de imple-mentación y evaluación. Originalmente fue creado para prevenir el consumo
de tabaco. Su objetivo principal es facilitar el desarrollo personal y de habili-dades sociales, haciendo énfasis en el desarrollo de habilihabili-dades para manejar las influencias sociales para consumir drogas.
Enseña a los escolares habilidades cognitivo-conductuales para aumentar la autoesti-ma, para resistir a la presión de los anuncios publicitarios, para manejar emociones, pa-ra comunicarse de manepa-ra efectiva, papa-ra mantener relaciones personales y papa-ra tener una asertividad adecuada. Asimismo el programa imparte conocimientos sobre drogas así como sobre las consecuencias inmediatas del consumo de tabaco. A diferencia de los programas tradicionales sólo se ofrece información mínima sobre las consecuen-cias a largo plazo para la salud (Becoña, 2002) (World Health Organization, 2002).
Otras alternativas de intervención preventiva
● Los programas de prevención de fumar en menores (PFM), implementados a tra-vés del currículo son de uso generalizado. Sin embargo, su efectividad puede ser potenciada a través de programas comprehensivos o integrales que incluyen acciones en la comunidad (padres de familia, escuelas, acceso de los menores al tabaco, grupos de pares y espacios de ocio) y en los medios de comunicación (World Health Organization 1999) (C. Ariza, M. Nebot, 2004) (CDC Surgeon General’s Report, 2000) (Becoña, 2004).
● Las opiniones respecto a la adopción de programas comprehensivos son varia-das. Sin embargo, algunos autores sugieren al menos la inclusión de los padres de familia, y otros el trabajo conjunto con los medios de comunicación. En cualquier caso, el trabajo en clase debe ser considerado como el principal.
● En los programas comunitarios es muy importante escoger una comunidad que pueda comprometerse con el programa, y que sea capaz de establecer redes de acción entre organizaciones públicas y privadas. Asimismo es de gran relevan-cia asegurar la sostenibilidad del programa a través de la institucionalización de las medidas adoptadas (World Health Organization, 2002).
C
ONCLUSIONES Y RECOMENDACIONESSi bien existen documentos de política orientados a regular el consumo de tabaco, las normas específicas respecto al consumo por menores de edad se limitan a res-tringir la exposición de los menores a publicidad sobre tabaco y a la venta de taba-co a menores de edad.
En general se aprecia una manera estándar de abordar el tema de la prevención de consumo de tabaco, dentro de una estrategia más general que no aborda drogas le-gales e ilele-gales. Asimismo, el enfoque educativo de entrenamiento en habilidades sociales es de uso generalizado.
Los sistemas de evaluación de los programas miden básicamente el cumplimiento de actividades.
De acuerdo a la literatura revisada, existe evidencia importante respecto a una mayor eficacia de programas específicos de prevención de fumar en menores (PFM) con re-lación a los enfoques de prevención general del consumo de alcohol, tabaco y otras drogas (ATOD). Considerando el alto riesgo de consumo de pasta básica de cocaí-na y marihuacocaí-na en la población adolescente, el enfoque sobre la prevención de la conducta de fumar puede ser interesante, atendiendo a la teoría Gateway.
La poca difusión de programas de prevención de fumar en menores (PFM) en el Perú indican la conveniencia de realizar esfuerzos en esta línea; recopilando y dando a conocer las bondades de un trabajo de esta naturaleza, al mismo tiempo que se construye un enfoque teórico sólido del cual se desprendan las acciones de planifi-cación, monitoreo y evaluación de estas iniciativas.
La revisión bibliográfica realizada permite apreciar que existe una larga tradición de trabajo de prevención canalizada a través del currículo escolar. En el proceso, la cultura escolar misma parece haber sido impactada, ya que la tendencia ha sido ir complejizando los programas de prevención al punto que empiezan a igualarse con enfoques de tutoría o de formación integral escolar; o a formar parte de ellos. De acuerdo a la bibliografía revisada, los programas de base comunitaria o los com-prehensivos no serían adecuados para el caso del Perú por las siguientes razones: escasa participación comunitaria en la mayor parte de la sociedad peruana; altos costos de los programas; constantes cambios de autoridades políticas; poco impac-to de esimpac-tos programas en retardar el inicio del consumo de tabaco.
Respecto a la pregunta sobre qué tipo de programas o alianzas sería conveniente que se promoviera en Perú, los resultados encontrados permiten proponer las si-guientes recomendaciones:
● Compartir criterios y objetivos de prevención de fumar en menores (PFM) con directivos y docentes a través de la difusión de un boletín que permita entre-gar a la comunidad educativa parte de la información recogida en este estudio y otra información relevante sobre las iniciativas de PFM.
● Recoger expectativas de la comunidad educativa respecto a un programa de PFM que satisfaga sus necesidades.
● Generar un plan de mediano plazo, con objetivos, metas e indicadores que per-mitan evaluar avances de corto, mediano y largo plazo.
● Diseñar un programa de prevención de fumar en menores (PFM) para ser im-plementado a través del currículo escolar. El programa tendría como caracte-rísticas básicas:
Población objetivo: Escolares en edad adolescente. Temática general: Prevención del consumo de tabaco.
Actividades: Recopilación de información, pruebas autoadministradas, entre-vistas, debates, análisis de casos, redacción de artículos periodísticos, etcétera.
● Como complemento se sugiere diseñar una página web que contenga diferen-tes enlaces a otras páginas de información y/o interacción sobre el consumo de tabaco, dirigida al mismo público objetivo.
Instituto APOYO recibió de BAT PERU el encargo de realizar un un informe sobre la situación del consumo de tabaco en menores de 18 años, de las acciones empren-didas en los últimos años en este campo de prevención en el país; así como del tra-bajo realizado a nivel internacional, y las mejores prácticas y recomendaciones de instituciones como la Organización Mundial de la Salud.
En la primera sección del informe se presenta una base de información sobre el con-sumo de tabaco en menores de 18 años en el Perú, con el título: I. Información so-bre la situación del consumo de tabaco en menores de 18 años en el Perú.
En la sección II. Programas de prevención de fumar en menores (PFM) en el Perú se describe el objetivo de esta parte del estudio, la metodología utilizada para el le-vantamiento de la información así como los criterios utilizados para la selección de la muestra de instituciones y resultados obtenidos. La información recogida está re-ferida a programas ejecutados y material producido a partir del año 1998.
En la sección III se presentan conclusiones sobre la situación de consumo y los pro-gramas de prevención de fumar en menores (PFM) en el Perú.
En la sección IV: Recopilación y análisis de la literatura científica internacional so-bre prevención, se hace un resumen de los principales aspectos identificados en la revisión bibliográfica.
Como parte final del informe, la sección V se presentan recomendaciones para la im-plementación de programas de prevención en el Perú.
El propósito de esta sección es presentar la información legal y estadística existen-te sobre la situación del consumo de tabaco en menores de 18 años en el Perú. Para ello se reseña en primer lugar el marco normativo existente y, luego, la última infor-mación elaborada por distintas fuentes sobre la situación epidemiológica en el Perú. En las diferentes fuentes revisadas se han encontrado diversas denominaciones pa-ra referirse al consumo de tabaco. En algunos casos, éstas utilizan de manepa-ra gene-ral “consumo de tabaco” sin discriminar sus diferentes usos (cigarrillos, cigarros, mascado, pipa) y, en otros casos, se hace una mención especifica al consumo de ci-garrillos, fumado de cici-garrillos, uso de cigarrillos. En el informe se han respetado las denominaciones utilizadas en cada fuente. En los casos donde se señala de ma-nera gema-neral “consumo de tabaco” se asume que se refiere al consumo de cigarrillos de tabaco ya que pareciera ser la forma mas extendida de consumo.
1.1 M
ARCO NORMATIVOEn este acápite se presenta el marco normativo de la oferta y demanda de produc-tos de tabaco. Incluye el Convenio Internacional para el Control del Tabaco, la le-gislación sobre el tabaco que reglamenta la comercialización, publicidad y con-sumo de tabaco a nivel nacional, y lineamientos de política sobre el tabaco.
1.1.1 CONVENIOS INTERNACIONALES
El Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT), fue ratificado por el esta-do peruano el 1 de septiembre de 2004. El CMCT es el primer trataesta-do internacio-nal patrocinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y tiene por obje-tivo prevenir la morbilidad y mortalidad asociada al consumo de tabaco.
El objetivo general del CMCT es: “...proteger a las generaciones presentes y futu-ras de las devastadofutu-ras consecuencias sanitarias, sociales, ambientales y económi-cas del consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco proporcionando un
I. I
NFORMACIÓN SOBRE LA SITUACIÓN DEL CONSUMO
marco para las medidas de control del tabaco que habrán de aplicar las partes a ni-vel nacional, regional, e internacional a fin de reducir de manera continua y sustan-cial la prevalencia del consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco” (Con-venio Marco para el Control del Tabaco. OMS, 2003).
Los principios básicos del CMCT son la difusión de información sobre los riesgos del tabaco, la voluntad política, la cooperación internacional, las medidas multisec-toriales, la responsabilidad de la industria tabacalera frente a los daños causados por el tabaco, la asistencia al cultivo y la participación de la sociedad civil.
Las medidas que el convenio plantea para reducir la demanda son las siguientes: au-mento de los precios e impuestos, la protección de los no fumadores, la difusión de la información sobre la toxicidad del tabaco, la reglamentación del contenido de los productos de tabaco, la restricción y la regulación de la publicidad y patrocinio, y la implementación de programas de promoción del abandono del tabaco.
El CMCT propone las siguientes medidas para la reducción de la oferta: la elimina-ción de todas las formas de comercio ilícito del tabaco, la prohibielimina-ción de la venta de productos de tabaco a menores de edad, de la distribución gratuita y en paque-tes pequeños de cigarrillos, la restricción del acceso a menores a máquinas expen-dedoras de tabaco, la promoción de alternativas económicamente factibles para el cultivo y la venta del tabaco, y la protección del medio ambiente.
1.1.2 MARCO LEGAL SOBRE EL CONSUMO DE TABACO
La primera ley promulgada en la lucha contra el tabaco fue la Ley No. 25357 en 1991. En relación a la protección del fumador pasivo establece la prohibición de fu-mar en espacios cerrados de uso público y privado, tales como: cines, aulas en cen-tros educativos, hospitales, medios de transporte público, ascensores y lugares de atención al público (bancos, oficinas). Señala la obligatoriedad de reservar un área para fumadores en los siguientes lugares: restaurantes, bares, discotecas, casinos, hoteles, entre otros; que no puede ser mayor que el área de no fumadores. Indica que se debe difundir mediante un cartel la prohibición de fumar en los locales y ve-hículos de transporte público.
En relación a la publicidad establece que las cajetillas de cigarrillos y los avisos pu-blicitarios deben mencionar la siguiente frase: “Fumar es dañino para la salud, está prohibido fumar en lugares públicos según la Ley No. 25357”.
El reglamento de la Ley 25357 fue modificado por Decreto Supremo No. 095-93-PCM, para establecer que el aviso de “Fumar es dañino para la salud” en los productos de
tabaco debe ocupar no menos de la décima parte del área total de los empaques; en el reglamento anterior estipulaba la quinta parte del área total del empaque. En el caso de los avisos de televisión se estableció que la frase “Fumar es dañino para la salud” de-be pasarse al inicio o final del anuncio durante no menos de tres segundos, tiempo que reemplazó a los cinco segundos planteados en el reglamento original.
La Ley No. 26739 (1997) establece que la publicidad de cigarrillos a través de la radio o televisión podrá realizarse únicamente entre la una y cinco horas de cada día. La infracción de esta disposición se basa en la normatividad del Instituto Na-cional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI) y la sanción comprende tanto al que contrata como al que realiza la publicidad.
La Ley No. 26849 (1997) establece que la venta y publicidad de productos elabo-rados con tabaco están prohibidas en las zonas reglamentadas por la Ley No. 25357. Asimismo prohíbe la publicidad directa en centros educativos, así como en los al-rededores de las escuelas en un radio de quinientos metros. Finalmente, establece que en no menos del 10% del empaque o del aviso de publicidad se señale la can-tidad de alquitrán y nicotina que contiene cada unidad del producto. Señala que los productos que no cumplan con estos requisitos serán decomisados por la autoridad de salud y las municipalidades, y destruidos bajo responsabilidad.
La Ley No. 26957 (1998) establece la prohibición de venta directa e indirecta de productos que contengan tabaco a menores de edad.
El Texto Sustitutorio de la Ley General para la Prevención y Control de los Ries-gos del Consumo de Tabaco fue aprobado por la Comisión de Salud del Congreso en el 2003. No obstante, éste aún no ha sido promulgado; motivo por el cual rigen las leyes mencionadas anteriormente.
En relación a la protección del fumador pasivo, establece la prohibición de fumar en lugares cerrados de uso público, incluyendo centros de trabajo públicos o privados. Con respecto a la prevención del tabaquismo, norma que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación implementarán programas preventivos y de rehabilitación. En relación a la publicidad, establece que en los paquetes y avisos de publicidad no se incluyan mensajes, ni imágenes que puedan conducir a ideas falsas o erróneas sobre los riesgos del consumo de tabaco y sobre la exposición al humo del tabaco. Regula que la publicidad y patrocinio de productos de tabaco sea dirigida exclusi-vamente a adultos. Establece que los empaques de productos elaborados con tabaco
deben incluir, en un tercio de su anverso y reverso, frases e imágenes sobre el daño que produce el fumar para la salud y debe llevar impresa la siguiente frase: “Fumar es dañino para la salud. Prohibida su venta a menores de 18 años”.
En relación a la comercialización, norma la distribución a través de máquinas ex-pendedoras, establece la obligatoriedad de fijar un cartel en los centros de comer-cialización que diga: “Fumar es dañino para la salud. Prohibida su venta a menores de 18 años”. Prohíbe la distribución gratuita de cigarrillos, la venta de productos de tabaco en los lugares en que no está permitido fumar, y la fabricación y venta de dulces o juguetes con formas alusivas a productos de tabaco.
1.1.3 POLÍTICAS SOBRE EL CONSUMO DE TABACO
No existen lineamientos de política específicos para la oferta y demanda del taba-co en el Perú del tipo que plantea el CMCT, recientemente suscrito. La organiza-ción del Estado peruano no determina con claridad qué entidad pública tiene a su cargo la problemática de prevención de uso de drogas legales por menores de edad. La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida Sin Drogas (DEVIDA) tiene como uno de sus mandatos el diseñar y conducir la política nacional en relación a la oferta y demanda de drogas ilegales. Asimismo, los Ministerios cuentan con programas y planes, mas no con políticas explícitas que definan las acciones a seguir en relación al tabaco. El Ministerio de Educación (MED) ha incluido el tema de la prevención en el Diseño Curricular Básico de Educación Secundaria, publicado en el 2004. Este do-cumento tiene por finalidad orientar al docente en la programación curricular. Por su parte, el Ministerio de Salud considera el consumo de alcohol y tabaco como problemas de salud mental en el diagnóstico que presenta en el documento sobre li-neamientos de acción en salud mental. Es así que a través de la Resolución Ministe-rial No. 075-2004/MINSA aprobó “los lineamientos para la acción en salud mental” el 28 de enero de 2004, que en cuarto lugar plantea “la promoción de la salud men-tal”. En el marco de este lineamiento se adoptan los siguientes compromisos: (i) prio-rizar la promoción definiendo poblaciones y temáticas; (ii) desarrollar programas con énfasis en factores protectores a nivel personal, familiar y comunitario; (iii) promo-ver estilos de vida saludables en el ámbito laboral; (iv) fomentar la inclusión y parti-cipación especialmente de los sectores marginados; y (v) favorecer mecanismos de vigilancia y protección de los derechos ciudadanos (MINSA, 2004). Los puntos (ii), (iii) y (v) son los relevantes, desde la perspectiva del Ministerio de Salud.
Cabe señalar que la Comisión Nacional Permanente de Lucha Antitabáquica (CO-LAT) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicaron en 2001 “El
Plan Nacional para la Prevención y Control de Tabaquismo en el Perú 2001 - 2005”. Se menciona este plan nacional en el presente informe por su pertinencia al tema a pesar de no ser un lineamiento de política.
La COLAT ha impulsado la formulación e implementación de este plan. Se han rea-lizado acciones de abogacía para la promulgación de convenios marco internacio-nales y leyes para el control del tabaco en el Perú.
El Plan Nacional para la Prevención y Control de Tabaquismo en el Perú 2001-2005 tiene los siguientes objetivos:
1. Prevenir y disminuir el consumo de tabaco en la población general.
2. Disminuir el número de enfermedades y muertes relacionadas con el consumo de tabaco.
3. Controlar la tendencia a la disminución de la edad de inicio del uso de tabaco, a través del desarrollo de acciones preventivo promocionales.
4. Incentivar, generar y apoyar las acciones dirigidas a la cesación del tabaquis-mo entre la población.
5. Promover la investigación, la capacitación y la sistematización de experien-cias que ayuden a mejorar los programas de control, prevención y rehabilita-ción del tabaquismo.
6. Movilizar a la comunidad en general, a la opinión pública y a los líderes de la co-munidad acerca de la importancia de la prevención del tabaquismo en el Perú. 7. Apoyar las acciones legislativas en relación al control del tabaquismo en el
país (MINSA, COLAT, OPS, 2001).
1.2 M
AGNITUD DEL CONSUMO DE TABACO EN ELP
ERÚEn los últimos años se ha realizado y publicado la “II Encuesta Nacional sobre la Prevención y Consumo de Drogas 2002” que es una encuesta epidemiológica rea-lizada por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida Sin Drogas (DEVIDA), cuyo objetivo fue estimar la magnitud del consumo de drogas legales e ilegales y los factores asociados, en la población de 12 a 64 años que reside en zonas urbanas de ciudades de 20 mil y más habitantes del Perú. Esta es una encuesta que utilizó una muestra representativa de hogares en zonas urbanas del país, lo que significa que los resultados son válidos para la población del Perú comprendida en estas eda-des y que reside en zona urbana.
El Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (CEDRO) publicó en junio de 2004 los resultados de una investigación epidemio-lógica de drogas en la población de 12 a 64 años de edad en siete ciudades del país.
Se trata de una encuesta de hogares que se realizó en las ciudades de Lima - Callao, Trujillo, Tacna, Ayacucho, Cusco, Tarapoto e Iquitos en el 2003. La muestra de ho-gares fue seleccionada de manera probabilística, lo que indica que los hallazgos de este estudio son representativos para la población en que se realizó la investigación. El Perú, a través del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (CEDRO), ha participado en el estudio denominado: “The Glo-bal Youth Tobacco Survey” (GYTS), que es una iniciativa de vigilancia epidemio-lógica liderada por la Organización Mundial de la Salud y el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos de Norteamérica. Se trata de una encuesta realizada en adolescentes de 13 a 15 años que asisten a la es-cuela en 121 lugares en 76 países. En el Perú, GYTS fue implementada en una muestra representativa (probabilística) de escuelas de las ciudades de Lima, Truji-llo, Tarapoto y Huancayo, que representan a la capital y a las tres regiones del país. Los resultados de este estudio son válidos únicamente para adolescentes de 13 a 15 años que asisten al colegio en las ciudades en que se realizó la investigación. El Ministerio de Educación (MED) conjuntamente con DEVIDA y CEDRO han de-sarrollado y publicado el Estudio epidemiológico sobre el consumo de drogas en la población escolar de secundaria de menores - 2002. Se trata de una encuesta que se aplicó a escolares provenientes de colegios de gestión pública y privada, ubicados en ciudades de 20 000 y más habitantes de la costa, sierra y selva del país. La muestra fue seleccionada de manera probabilística, lo que indica que los resultados de este estudio son representativos para la población de escolares de secundaria del Perú. En relación a investigaciones realizadas con niños, el Ministerio de Educación rea-lizó el primer y único estudio epidemiológico en escolares de nivel primaria de menores en 1998. Este estudio es representativo de las instituciones educativas de las ciudades del país con más de 20 000 habitantes. Se implementó en escuelas pú-blicas y privadas en los grados de primero a sexto. No obstante, los resultados so-bre prevalencia e incidencia de consumo de drogas sólo se obtuvieron para los esco-lares de tercero a sexto grado de primaria de menores.
En esta sección sobre la magnitud del consumo de tabaco en el Perú se presenta la prevalencia del consumo, que indica la proporción de personas en la población que han consumido tabaco en un periodo de tiempo definido; la incidencia del fumar ci-garrillos, que se refiere al porcentaje de personas que ha fumado por primera vez en-tre la población que nunca ha consumido cigarrillos; la dependencia al tabaco; el ries-go de dependencia entre los consumidores y la edad de inicio del consumo de tabaco, así como otras variables asociadas a la oferta y consumo de tabaco en adolescentes.
En primer lugar se presentan los datos de la encuesta realizada por DEVIDA dado que se trata de una encuesta de hogares realizada a nivel nacional en zonas urbanas, lo que significa que los resultados son aplicables a toda la población urbana de ado-lescentes de 12 a 19 años de edad que asisten o no a la escuela en el Perú. Luego, se presentan los resultados de la encuesta epidemiológica de drogas de CEDRO da-do que es representativa en algunas ciudades del país; y los hallazgos de The Glo-bal Youth Tobacco Survey, cuyos datos son aplicables a los adolescentes que asis-ten a la escuela en cuatro ciudades del país. A continuación se presentan los datos de la encuesta recientemente publicada por el Ministerio de Educación por ser re-presentativa de los escolares de secundaria a nivel nacional.
Por último, se presentan los resultados del estudio epidemiológico realizado por el Ministerio de Educación en escolares de nivel de educación primaria por ser la úni-ca realizada a menores de 12 años de edad.
1.2.1 PREVALENCIA DEL CONSUMO DE TABACO
Como ya se mencionó, la prevalencia del consumo indica la proporción de perso-nas en la población que han consumido tabaco en un periodo de tiempo definido.
1.2.1.1 Prevalencia del consumo de tabaco en escolares de 10 a 19 años
La prevalencia de vida del consumo de tabaco es del 68%, lo que significa que el 68% de la población urbana de 12 a 64 años en el Perú ha fumado alguna vez un cigarrillo. El consumo de tabaco se sitúa como la segunda droga más consumida a nivel nacional (DEVIDA, 2003).
En la figura No. 1 se presenta la prevalencia de vida del consumo de tabaco en di-versos estudios epidemiológicos. Se encuentra que la menor proporción de perso-nas de 12 a 64 años que han fumado alguna vez en su vida es de 57% en 1988 y la mayor de 71% en 1999 (CEDRO, 2004).
Las diferencias observadas en la prevalencia de vida pueden deberse a que se trata de diversos estudios que han investigado determinadas poblaciones y han utilizado instrumentos diferentes, por lo que cabría suponer que la prevalencia de vida se ha mantenido casi invariable entre esos años.
Figura No. 1:Prevalencia de vida del consumo de tabaco en la población de 12 a 64 años de edad según diferentes estudios epidemiológicos realizados en el Perú en el periodo 1986 – 2003.
Según CEDRO (2004) el 47% de los entrevistados entre 12 a 18 años que residen en siete ciudades del país mencionan que les han ofrecido cigarrillos. 31% de los adolescentes en este grupo de edad han fumado tabaco alguna vez en su vida. En la figura No. 2 se observa que el 14% de los adolescentes de 12 a 13 años, 42% de 14 a 16 años y 67% de 17 a 19 años han consumido tabaco alguna vez en su vi-da. No existen diferencias en los porcentajes encontrados entre las encuestas de DE-VIDA de 1998 y del 2002, lo que confirma que la prevalencia de vida del consumo de tabaco se ha mantenido constante.
Figura No. 2:Prevalencia de vida del consumo de tabaco en adolescentes de 12 a 19 años según edad en el año 2002.
Fuente: DEVIDA (2003). Fuente: CEDRO (2004). 0 10 20 30 40 50 60 70 80 Edad Porcentaje 12 a 13 años 14 a 16 años 17 a 19 años 0 10 20 30 40 50 60 70 80
CEDRO 86CEDRO 88CEDRO 92CEDRO 95CEDRO 97 CONTRADROGAS 99
CEDRO 2001CEDRO 2003DEVIDA 2003
Porcentaje
Prevalencia del consumo de tabaco
En adolescentes de 13 a 15 años que asisten al colegio, la prevalencia de vida es de 56% en la ciudad de Lima, 49% en Huancayo y Trujillo y 45% en Tarapoto. Lo que indica que existe mayor proporción de adolescentes de 13 a 15 años de edad que han fumado cigarrillos por lo menos una vez en su vida en la ciudad de Lima en comparación con las otras ciudades (Zavaleta).
La prevalencia de vida en este grupo de adolescentes es mayor en varones que en mujeres (GYTS, 2003). El promedio de la razón varón/mujer de la prevalencia de vida del consumo de tabaco en las cuatro ciudades estudiadas es 1,5/1. En la ciudad de Lima la proporción de adolescentes varones que ha fumado alguna vez en su vi-da es de 63% y la proporción de adolescentes mujeres es de 49%, siendo la ciuvi-dad en la que existe menor diferencia según sexo (Zavaleta).
La prevalencia de vida del consumo de tabaco en escolares de secundaria a nivel nacional es de 52,7%. El tabaco es la segunda droga con mayor prevalencia dentro de esta población, después del alcohol. La prevalencia de vida en este grupo es ma-yor en varones que en mujeres. El porcentaje de escolares de secundaria varones que ha fumado alguna vez en su vida es de 60,8% y el de mujeres es de 44,6%. Existen diferencias según edad; la prevalencia de vida de los escolares de 11 a 12 años es de 7,4%; la de 13 a 14 años es de 33,5%, la de 15 a 16 es de 43,7% y la del gru-po de 17 a 18 años es de 15,2% (MED, 2004).
En cuanto al estrato socioeconómico, la prevalencia de vida del consumo de taba-co es ligeramente mayor en los niveles medio y alto. Se observa un taba- comportamien-to ascendente que va de 51,3% en el estracomportamien-to bajo a 53,6% en el medio y 58,1% en el alto (MED, 2004).
Asimismo, respecto a la región de residencia la prevalencia de vida del consumo de tabaco también varía. En Lima la prevalencia de vida es de 56,5%, le sigue el res-to de la costa y sierra, siendo la prevalencia de vida de la selva la más baja (46%) (MED, 2004).
La prevalencia anual del consumo de tabaco es de 37% para la población de 12 a 64 años. Existen diferencias según sexo, 53% de los varones y 24% de las mujeres han consumido tabaco en el último año (DEVIDA, 2003).
En cuanto a la prevalencia anual del consumo de tabaco en adolescentes, se obser-va que el 4% de adolescentes de 12 a 13 años ha fumado en el año previo a la en-cuesta. Esta cifra aumenta significativamente en los grupos etáreos de mayor edad; el 26% de adolescentes de 14 a 16 años y el 48% de 17 a 19 años ha consumido ta-baco en el último año (DEVIDA, 2003). Ver figura No. 3.
Figura No. 3:Prevalencia anual del consumo de tabaco en adolescentes de 12 a 19 años según edad en el año 2002.
Se evidencian diferencias según sexo en la prevalencia anual del consumo de taba-co. La mayor proporción de consumo de tabaco en mujeres en el último año se en-cuentra en el grupo de 17 a 19 años y en varones en las edades de 20 a 30 años. Se observa en la figura No. 4 que la prevalencia anual del consumo de tabaco en adolescentes varones de 12 a 13 años es cuatro veces más que la prevalencia anual del consumo de tabaco en mujeres. En promedio la prevalencia anual del fumar ci-garrillos para los varones de 14 a 19 años es el doble que la de mujeres de la mis-ma edad (DEVIDA, 2003).
Figura No. 4:Prevalencia anual del consumo de tabaco en adolescentes de 12 a 19 años según sexo y edad en el año 2002.
0 10 20 30 40 50 60 Edad Porcentaje 12 a 13 años 14 a 16 años 17 a 19 años 0 10 20 30 40 50 60 70 Porcentaje Varones Mujeres Sexo 12 a 13 años 14 a 16 años 17 a 19 años Fuente: DEVIDA (2003). Fuente: DEVIDA (2003).
La prevalencia anual del consumo de tabaco en los escolares de secundaria es de 13,5%. Existe poca diferencia según sexo, 14,5% en los varones y 12,6% en las mujeres. Se ob-servan diferencias según el estrato socioeconómico; el estrato alto tiene una prevalen-cia anual de 18%, el estrato medio de 13% y el bajo de 13,2% (MED, 2004).
Con respecto a la región de residencia, la prevalencia anual de consumo de tabaco es mayor en Lima (14,3%) que en el resto de las regiones; le siguen la sierra, el res-to de la costa y la selva (MED, 2004).
La prevalencia del último mes, es decir, el consumo de tabaco en el último mes fue de 20% para los adolescentes de Lima, 19% para Trujillo, 17% para Huancayo y 16% para Tarapoto. Nuevamente, se observa el mismo patrón en que la proporción de adolescentes que ha consumido tabaco es mayor en la ciudad de Lima que en las otras ciudades (CEDRO, 2004).
En relación a la frecuencia de uso de tabaco en el último año, CEDRO (2004) en-contró que el 8% de adolescentes entre 12 a 18 años fumó entre una y dos veces, el 4% entre 3 a 6 veces, el 2% al menos una vez al mes, el 2,5% al menos una vez a la semana y el 1% diariamente. Ver figura No. 5.
Figura No. 5: Frecuencia de uso de cigarrillos en los últimos 12 meses en adoles-centes de 12 a 18 años en el año 2003.
En los escolares de secundaria a nivel nacional, la prevalencia del último mes es de 17,8%. Se observa una notoria diferencia según sexo, la prevalencia del último mes para varones es de 23,3% y de 12,3% para mujeres. En cuanto al estrato socioeconómico, se observa un incremento gradual que va desde un 16,4% en el estrato bajo a 18,9% en el estrato
me-0 10 20 30 40 50 60 70 80 Frecuencia Porcentaje 1-2 veces 3-6 veces
Al menos una vez al mes Al menos una vez a la semana Diariamente No ha fumado en el último año Nunca ha fumado Fuente: CEDRO (2004).
dio y 23,5% en el estrato alto. Con respecto a la región de residencia, Lima ocupa el primer lugar (20%) seguido por el resto de la costa, la sierra y la selva (MED, 2004). El 3% de los adolescentes de 13 a 15 años que asisten a la escuela en Lima y Huancayo, el 4% en Trujillo y el 1% en Tarapoto fuman más de seis cigarrillos por día (GYTS, 2002). Zavaleta encontró que los escolares de 13 a 15 años que fumaron lo hicieron en eventos sociales o en lugares públicos en las cuatro ciudades estudiadas. La propor-ción de adolescentes que fumó en eventos sociales fue de 26% en Lima, 31% en Huancayo, 46% en Tarapoto y 35% en Trujillo. El porcentaje de adolescentes que manifestó que fumó en lugares públicos fue de 27% en Lima, 25% en Huancayo, 4% en Tarapoto y 18% en Trujillo.
1.2.1.2 Prevalencia del consumo de tabaco en niños escolares
En relación a la prevalencia de vida del consumo de tabaco en niños que asisten a la escuela en los grados de tercero a sexto grado de primaria de menores en ciuda-des de más de 20 000 habitantes, se encontró que casi el 4% mencionaron haber fu-mado un cigarrillo alguna vez en su vida (MED, 1999).
El 75% de los que fumaron alguna vez sólo lo hicieron en una oportunidad, mien-tras que el 25% en dos o más ocasiones (MED, 1999). Ver figura No. 6.
Cabe resaltar que el 67% de los niños escolares, que han fumado y que no han con-sumido tabaco alguna vez en su vida, consideran al tabaco como droga; 11% mani-fiesta que no es una droga y 36% opina que no sabe (MED, 1999).
Figura No. 6:Frecuencia del consumo de tabaco en niños escolares de tercero a sex-to grado de primaria de menores .
Fuente: Ministerio de Educación (1999).
0 10 20 30 40 50 60 70 80 Frecuencia Porcentaje
Una sola vez Dos o más veces
1.2.2 INCIDENCIA DEL CONSUMO DE TABACO
La incidencia es una medida de riesgo del inicio del consumo de tabaco en la po-blación que nunca en su vida ha fumado un cigarrillo.
Según DEVIDA (2003) la incidencia del tabaco es de 12%, lo que significa que en el último año el 12% de la población de 12 a 64 años de zonas urbanas se ha inicia-do en el consumo de tabaco o ha fumainicia-do por primera vez un cigarrillo.
El 10% de adolescentes entre 12 y 18 años fumó por primera vez tabaco (CEDRO, 2004). La proporción de adolescentes que han probado por primera vez un cigarrillo en el último año es de 4% para el grupo de 12 a 13 años, 20% para el grupo de ado-lescentes de 14 a 16 años y 27% para el grupo de 17 a 19 años. Ver figura No. 6. No se observan diferencias en el porcentaje de adolescentes entre los 12 y 18 años que han empezado a fumar al comparar los datos de la encuesta de 1998 con la en-cuesta actual del 2002 (DEVIDA, 2003).
En los escolares de secundaria a nivel nacional, la incidencia del tabaco es de 31,2%, lo que quiere decir que 31 de cada 100 escolares que no consumían se ini-ciaron en el consumo de tabaco en el año que precedió a la encuesta. Según el se-xo de los escolares se observa que los varones tienden a iniciarse en el consumo de tabaco con mayor frecuencia que las mujeres, una diferencia de aproximadamente 16 puntos (MED, 2004).
Existen diferencias en el inicio del consumo de tabaco según sexo en todos los gru-pos etáreos, existiendo mayor diferencia en los grugru-pos de menor edad. Cinco varo-nes por cada mujer entre los 12 a 13 años han consumido tabaco por primera vez, aproximadamente dos varones por cada mujer de 14 a 16 años y casi tres varones por cada mujer de 17 a 19 años. Ver figura No. 7
Figura No. 7:Incidencia del consumo de tabaco en adolescentes de 12 a 19 años se-gún edad y sexo en el año 2002.
El mayor porcentaje de adolescentes varones que han fumado tabaco por primera vez se observa entre los adolescentes de 17 a 19 años. En el caso de las mujeres la mayor proporción de adolescentes que han consumido tabaco por primera vez se encuentra entre los 14 a 19 años de edad (DEVIDA, 2003).
1.2.3 DEPENDENCIA AL TABACO EN ADOLESCENTES DE 12 A 19 AÑOS
Según DEVIDA (2003) la dependencia al tabaco en la población de 12 a 64 años de zonas urbanas es de 4%. La dependencia fue medida según los criterios de la cla-sificación internacional de enfermedad, décima versión (ICD – 10), que son los si-guientes: deseo de consumir la droga, dificultad en controlar el uso de la sustancia, prioriza el uso de drogas sobre otras actividades, tolerancia y la presencia del sín-drome de abstinencia.
La distribución de dependientes al tabaco según sexo en la población general es de tres varones por cada mujer; es decir, el 6% de los varones y el 2% de las mujeres de 12 a 64 años en zonas urbanas son dependientes al tabaco (DEVIDA, 2003). La proporción de dependientes al tabaco se incrementa en los grupos etáreos de ma-yor edad, el mama-yor porcentaje de dependientes se encuentra entre los 20 a 30 años. El 0,4% de adolescentes de 12 a 13 años, el 0,7% de adolescentes de 14 a 16 años y el 4% de 17 a 19 años cumplen con los criterios de dependencia al tabaco. Al com-pararse los resultados de los estudios realizados por DEVIDA en 1998 y en el 2002
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50
Total Varones Mujeres
Porcentaje
12 a 13 años 14 a 16 años 17 a 19 años
no se encuentran diferencias estadísticamente significativas en la proporción de de-pendientes al tabaco (DEVIDA, 2003).
Las diferencias en la dependencia al tabaco por sexo se incrementan en los grupos de mayor edad, entre los 17 y 19 años cuatro varones por cada mujer son depen-dientes al tabaco.
1.2.4. RIESGO DE DEPENDENCIA ENTRE LOS CONSUMIDORES
El riesgo de dependencia estima la probabilidad de que un consumidor de tabaco se vuelva dependiente a la sustancia.
El 6% de los consumidores de tabaco son dependientes. Los varones muestran ma-yor riesgo de dependencia al tabaco que las mujeres, el 8% de los varones y el 4% de las mujeres que fuman cigarrillos son dependientes al tabaco en la población de 12 a 64 años (DEVIDA, 2003).
Según edad, aproximadamente el 3% de adolescentes de 12 a 13 años, el 2% de 14 a 16 años y el 6% de adolescentes de 17 a 19 años entre los consumidores de taba-co son dependientes al cigarrillo. La diferencia en la dependencia al tabataba-co se man-tiene según sexo en todos los grupos de edad siendo mayor el riesgo de dependen-cia en los varones. No obstante, en el grupo de edad de 14 a 16 años las mujeres presentan un riesgo mayor de dependencia que los varones. Ver figura No. 8.
Figura No. 8:Proporción de dependientes del tabaco entre los consumidores según edad y sexo en el año 2002.
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9
12 a 13 años 14 a 16 años 17 a 19 años
Edad Porcentaje Total Varones Mujeres Fuente: DEVIDA (2003).
1.2.5 EDAD DE INICIO EN EL CONSUMO DE TABACO
La edad de inicio del consumo de tabaco ocurre cada vez a edades más tempranas si se comparan las edades de inicio según grupos de edad. El 50% de la población de 50 a 64 años se inició en el consumo de tabaco antes y durante los 20 años, mien-tras que el 50% del grupo de edad de 12 a 19 años se inició antes y durante los 16 años. Este resultado significa que la mediana de la edad de inicio del consumo de tabaco se ha adelantado en cuatro años (DEVIDA, 2003). Ver Figura No. 9. La edad promedio de inicio del consumo del primer cigarrillo de tabaco entre los adolescentes de 12 a 18 años fue 14 años (CEDRO, 2004). 12% de los adolescen-tes que manifestaron haber consumido cigarrillos de tabaco mencionaron que fuma-ron su primer cigarrillo entre los 4 y 11 años de edad y 88% entre los 12 a 18 años. En el estudio de GYTS se encontró que el 6% de los adolescentes entrevistados fu-maron su primer cigarrillo antes de los 10 años de edad en la ciudad de Lima, 7% en la ciudad de Huancayo, 5% en Trujillo y 4% en Tarapoto (Zavaleta).
La edad promedio de inicio de consumo de tabaco en escolares de secundaria a ni-vel nacional es de 12,9. No existen diferencias por sexo.(MED, 2004).
El promedio de la edad de inicio del consumo de tabaco en los niños escolares de tercero a sexto grado de primaria de menores que fumaron alguna vez en su vida es de 9 años (MED, 1999).
Figura No. 9:Proporción de personas de 12 a 64 años de edad que inician el
consu-mo de tabaco según grupos de edad en el 2002.
Fuente: Copia de figura de DEVIDA (2003).
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 5 10 15 20 25 30 Edad (años) < 20 20 – 29 30 – 39 40 – 49 50 – 64
En la figura No. 10 se observan diferencias por sexo en la edad de inicio. El 50% de los varones que consumieron tabaco lo hicieron aproximadamente antes y duran-te los 16 años, mientras que el 50% de las mujeres lo hicieron anduran-tes y duranduran-te los 20 años (DEVIDA, 2003).
Figura No. 10: Proporción de personas de 12 a 64 años de edad que inician el con-sumo de tabaco según sexo en el 2002.
Según DEVIDA (2003), el consumo de tabaco se inicia a edades más tempranas en Lima Metropolitana y en la sierra en comparación al resto de la costa y a la selva, aunque al parecer no existen diferencias estadísticamente significativas.
El 50% de los adolescentes de sectores socioeconómicos altos se ha iniciado en el consumo de tabaco aproximadamente antes y durante los 16 años, el 50% de los sectores medios se inició antes y durante los 17 años, mientras que el 50% de los adolescentes de sectores bajos comenzó a fumar antes y durante los 19 años. Estos resultados indican que los adolescentes de sectores con mayores recursos económi-cos se inician a edades más tempranas en el consumo de tabaco que aquellos de sec-tores socioeconómicos menos favorecidos.
1.2.6 OTRAS VARIABLES ASOCIADAS A LA OFERTA Y CONSUMO DE TABACO EN ADOLESCENTES
Según Zavaleta, un porcentaje importante de adolescentes manifiesta que compró los cigarrillos de tabaco en una tienda; 65% en Lima, 62% en Trujillo, 53% en Huancayo y 46% en Tarapoto. En la compra de cigarrillos de tabaco en tiendas exis-ten diferencias por sexo y por grado de educación según ciudad. Se observa un por-centaje mayor de adolescentes varones que mujeres que adquieren cigarrillos de tabaco en una tienda en Lima y Huancayo. Asimismo, se evidencia que a mayor grado de restricción existe un mayor porcentaje de adolescentes que adquieren los cigarrillos en una tienda en Lima y Tarapoto.
Fuente: Copia de figura de DEVIDA (2003).
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 5 10 15 20 25 30 Hombres Mujeres
65% de los adolescentes de 13 a 15 años que residen en Lima, Trujillo, Huancayo y Tarapoto desean dejar de fumar (Zavaleta).
En relación a percepciones y actitudes, el GYTS (2002) halló en Lima que el 13% de adolescentes piensan que los chicos y chicas que fuman tienen mayor número de ami-gos, el 10% considera que los adolescentes varones que fuman son más atractivos y el 9% percibe que las mujeres que fuman son más atractivas. Ver figura No. 11.
Figura No. 11: Percepciones y actitudes sobre características asociadas al fumar ta-baco en escolares de 13 a 15 años que residen en la ciudad de Lima.
En lo que se refiere a la intención del consumo de tabaco en los escolares de secun-daria, el 71,4% manifestó su intención de no aceptar consumir tabaco, en caso que un compañero o amigo se lo ofreciera; el 21,4% expresó sus dudas al respecto y só-lo el 7,3% reconoció que sí aceptaría consumir tabaco (MED, 2004).
Con respecto a la publicidad, el 90% de adolescentes escolares entre 13 y 15 años de la ciudad de Lima mencionó que observó mensajes contra el tabaco en la televi-sión, 86% vió mensajes contra el tabaco en eventos deportivos; mientras que el 85% vió mensajes en favor del consumo de tabaco en revistas y periódicos, 78% vió avi-sos publicitarios que promocionan el tabaco, 87% observó propaganda en favor del consumo de tabaco en eventos deportivos, 14% posee algún objeto que tenga algún logo de una marca de tabaco y el 9% señala que una compañía le ofreció cigarrillos gratis (GYTS, 2002).
En relación a la exposición de tabaco en el ambiente, 31% de los adolescentes es-colares de 13 a 15 años que vive en Lima mencionó que en su casa está expuesto al
0 2 4 6 8 10 12 14 Percepciones Porcentaje
Piensan que los hombres que fuman tienen más amigos
Piensan que las mujeres que fuman tienen más amigos Piensan que el fumar hace a los hombres más atractivos Piensan que el fumar hace a las mujeres más atractivas
humo del cigarrillo, 44% está expuesto al tabaco en ambientes públicos, 88% pien-sa que el fumar debe estar prohibido en lugares comunes y el 56% considera que ser fumador pasivo es dañino para la salud (GYTS, 2002).
El 31,5% de los escolares de secundaria manifestó que tenía uno o más familiares que consumían tabaco en grandes cantidades o de manera muy frecuente (MED, 2004).
En relación a la prevención del consumo de tabaco en los centros educativos, el 42% de los adolescentes limeños manifestaron que en clases les hablaron sobre los daños del tabaco y el 34% señaló que se discutió en el aula sobre por qué la gente de su edad fuma (GYTS, 2002). Ver figura No. 12.
Figura No. 12: Prevención del consumo de tabaco en los centros educativos:
Percep-ciones acerca del dictado de estos temas en clase en adolescentes escolares de 13 a 15 años que residen en la ciudad de Lima.
La mayoría de los escolares de secundaria (78,5%) reconoció que sus profesores les recomendaron y aconsejaron no consumir tabaco (MED, 2004).
En lo que se refiere a la relación de los escolares de secundaria con sus profesores, la mayoría (47,3%) manifestó que ésta era buena o regular (49,9%). Sin embargo, esta buena relación no se ve reflejada en la confianza que tienen hacia los mismos pues el 70,4% declaró que no confiaba en sus profesores; esto quiere decir que só-lo tres de cada diez escolares confían en sus profesores (MED 2004).
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 Percepciones Porcentaje
Le enseñaron en clase sobre los daños que causa el tabaco
Se conversó en clase sobre las razones que explican el fumar cigarrillos en chicos de su edad
En lo relacionado al grupo de pares, el 30,1% de los escolares de secundaria mani-festó que tenía compañeros y amigos que consumen tabaco en grandes cantidades o de manera frecuente (MED, 2004).
1.3 RESUMEN DE RESULTADOS SOBRE LA SITUACIÓN DEL CONSUMO DE TABACO EN MENORES DE 18 AÑOS EN EL PERÚ
1. El Estado peruano ratificó el Convenio Marco para el Control de Tabaco (CMCT), convenio internacional patrocinado por la Organización Mundial de la Salud.
2. En el Perú existe un marco normativo legal que regula el consumo, la comercia-lización y la publicidad de productos de tabaco. Se han publicado los lineamien-tos de política de salud mental que incluye al tabaco como problema psicosocial. Existe un plan para la prevención y control del tabaquismo en el Perú liderado por la Comisión Nacional Permanente de Lucha Antitabáquica (COLAT). 3. En los últimos años se ha realizado un conjunto de estudios empíricos para
medir la magnitud y tendencias referidas al consumo de drogas. Entre ellas: – “II Encuesta Nacional sobre la Prevención y Consumo de Drogas 2002”,
encuesta epidemiológica realizada por la Comisión Nacional para el De-sarrollo y Vida Sin Drogas (DEVIDA), cuyo objetivo fue estimar la mag-nitud del consumo de drogas legales e ilegales y los factores asociados en la población de 12 a 64 años que reside en zonas urbanas de ciudades de 20 mil y más habitantes del Perú. Esta es una encuesta que utilizó una muestra representativa de hogares en zonas urbanas del país, lo que sig-nifica que los resultados son válidos para la población del Perú compren-dida en dichas edades y que reside en zona urbana.
– El Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (CEDRO) publicó en junio de 2004 los resultados de una investi-gación epidemiológica de drogas en la población de 12 a 64 años de edad en siete ciudades del país. Se trata de una encuesta de hogares que se rea-lizó en las ciudades de Lima-Callao, Trujillo, Tacna, Ayacucho, Cusco, Ta-rapoto e Iquitos en el 2003. La muestra de hogares fue seleccionada de ma-nera probabilística, lo que indica que los hallazgos de este estudio son re-presentativos para la población en que se realizó la investigación.
– También a través del Centro de Información y Educación para la Preven-ción del Abuso de Drogas (CEDRO), el Perú ha participado en el estudio
denominado: “The Global Youth Tobacco Survey” (GYTS 2000), que es una iniciativa de vigilancia epidemiológica, liderada por la Organización Mundial de la Salud y el Centro de Control y Prevención de Enfermeda-des (CDC) de los Estados Unidos de Norteamérica. Se trata de una en-cuesta realizada en adolescentes de 13 a 15 años que asisten a la escuela en 121 lugares en 76 países. En el Perú, GYTS fue implementada en una muestra representativa (probabilística) de escuelas de las ciudades de Li-ma, Trujillo, Tarapoto y Huancayo, que representan la capital y las tres regiones del país. Los resultados de este estudio son válidos únicamente para adolescentes de 13 a 15 años que asisten al colegio en las ciudades en que se realizó la investigación.
– Finalmente, el Ministerio de Educación (MED) conjuntamente con DE-VIDA y CEDRO han desarrollado y publicado recientemente el Estudio Epidemiológico sobre el Consumo de Drogas en la Población escolar de Secundaria de Menores - 2002. Se trata de una encuesta que se aplicó a escolares provenientes de colegios de gestión pública y privada, ubicados en ciudades de 20 000 y más habitantes de la costa, sierra y selva del país. La muestra fue seleccionada de manera probabilística, lo que indica que los resultados de este estudio son representativos para la población de es-colares de secundaria del Perú.
4. El tabaco es la segunda droga más consumida por la población peruana. Casi el 4% de niños que asisten a la escuela en los grados de tercero a sexto grado de primaria de menores han fumado cigarrillos alguna vez en su vida. Esta ci-fra aumenta significativamente en la adolescencia, donde el 52,7% de los es-colares de secundaria ha consumido tabaco alguna vez en su vida (seis de ca-da 10 escolares) y el 13,5% en el último año. Se observan diferencias por se-xo en el consumo de tabaco, siendo los varones los que presentan una mayor prevalencia de vida, anual y mensual del consumo de tabaco.
5. Al preguntar a los diferentes grupos de edad (12 – 64 años) sobre la edad de inicio en el consumo de tabaco, los grupos de mayor edad refieren haberse ini-ciado a una edad mayor que los grupos de menor edad. La mediana de la edad de inicio del consumo de tabaco ha disminuido de 20 años a 16 años. 6. El promedio de la edad de inicio del consumo de tabaco en escolares de
secun-daria es de 12,9 años, no existen diferencias por sexo. La prevalencia de vida del consumo de tabaco tiende a ser mayor entre las edades de 15 a 16 años y en segundo lugar entre los de 13 a 14 años. El promedio de la edad de inicio
en el consumo de tabaco en niños escolares de tercero a sexto grado de prima-ria es de 9 años.
7. Existen diferencias en la prevalencia de vida del consumo de tabaco por nivel socioeconómico y por región de residencia. En los estratos socioeconómicos alto y medio la prevalencia de vida del consumo de tabaco es ligeramente ma-yor que en el nivel bajo. En Lima la prevalencia es mama-yor, le sigue la sierra, el resto de la costa y por último la selva.
8. En promedio casi 2% de adolescentes de 12 a 19 años cumplen con los crite-rios de dependencia al tabaco, observándose una mayor proporción de depen-dientes al tabaco en varones que en mujeres.
9. En relación a los indicadores del control y la prevención del consumo de taba-co, se observa que más del 50% de adolescentes escolares entre 13 a 15 años que residen en Lima, Trujillo, Huancayo y Tarapoto compraron cigarrillos de tabaco en una tienda.
10. Aproximadamente el 80% de los adolescentes que reside en Lima refiere ha-ber visto anuncios publicitarios en favor y en contra del consumo de tabaco. 11. El 31,5% de los escolares de secundaria de menores a nivel nacional,
mencio-nó que está expuesto al humo del cigarrillo en su casa.
12. La mayoría de los escolares de secundaria de menores a nivel nacional (78,5%) reconoció que sus profesores les recomendaron y aconsejaron no con-sumir tabaco. Sin embargo, 70,4% declaró que no confiaba en sus profesores.