Asociación de Investigación y Estudios Sociales
GUATEMALA:
INFORME ANALÍTICO DEL PROCESO ELECTORAL
2003
Departamento de Investigaciones Sociopolíticas
Guatemala, Centro América, noviembre 2005
Asociación de Investigación y Estudios Sociales Departamento de Investigaciones Sociopolíticas
Guatemala: Informe analítico del proceso electoral 2003. Guatemala, 2005
95 p.
1. ELECCIONES. 2. VOTACIONES. 3. PARTIDOS POLÍTICOS. 4. PARTICIPACIÓN POLÍTICA. 5. POLÍTICOS. 6. GUATEMALA.
Asociación de Investigación y Estudios Sociales
Departamento de Investigaciones Sociopolíticas
Seminario Permanente sobre el Rol de los Partidos Políticos GUATEMALA: Informe analítico del proceso electoral 2003 Guatemala, Centro América, noviembre 2005
La elaboración del presente informe, así como su publicación y difusión, han sido posibles gracias al apoyo de la Fundación Konrad Adenauer de la República Federal de Alemania.
GUATEMALA:
INFORME ANALÍTICO DEL PROCESO ELECTORAL 2003
1. Introducción 11
2. Antecedentes 15
2.1 Un proceso electoral tenso y complejo 15
2.2 El caso del triunfo de Oscar Berger en las elecciones primarias del PAN
y su posterior salida del Partido 19
2.3 El caso de la candidatura inconstitucional de Efraín Ríos Montt 20
2.4 Surgimiento de 12 nuevos partidos políticos 22
3. El proceso electoral 25
3.1 La participación ciudadana creció 25
3.2 Decrecen votos blancos y nulos 28
3.3 Composición del voto por sexo 29
3.4 Particularidades de la participación ciudadana por distritos y regiones 30
4. Los resultados electorales 35
4.1 La elección presidencial 35
4.2 Incidencia de los medios de comunicación social 36
4.3 Tres partidos concentran el 80% de los votos 39
4.4 Distribución del voto presidencial por departamento 40
4.5 Segunda vuelta de la elección presidencial 42
4.6 Elección de diputados al Congreso de la República 45
4.7 Diputaciones por Lista Nacional 45
4.8 Diputaciones distritales 48
4.9 Composición del Congreso 2004-2008 51
4.10 Número de diputadas mujeres sigue siendo muy reducido 52
4.11 Diputados indígenas no superan el 10% del total del Congreso 53
4.12 Diputados al Parlamento Centroamericano 55
4.13 Elecciones municipales 57
4.14 Cabeceras departamentales 59
4.15 Comités cívicos 62
4.16 Representación indígena en los gobiernos municipales 64
5. El financiamiento electoral 69
6. La observación electoral 2003 73
6.1 Objetivos 73
6.2 Actividades 74
6.3 Productos 76
Índice de cuadros
Cuadro 1GUATEMALA: Partidos políticos legalmente inscritos al 10 de agosto, 2003 23
Cuadro 2
GUATEMALA: Participación ciudadana en 11 procesos electorales de 1984 a 2003 26
Cuadro 3
GUATEMALA: Participación ciudadana en las elecciones generales del 2003 27
Cuadro 4
GUATEMALA: Evolución del padrón electoral para las elecciones generales 1985-2003 28
Cuadro 5
GUATEMALA: Participación ciudadana por distritos en la elección presidencial 2003 32
Cuadro 6
Cantidad de candidatos por género y por tipo de organización política, elecciones 2003 33
Cuadro 7
GUATEMALA: Candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República
y partidos postulantes, Elecciones Generales 2003 35
Cuadro 8
GUATEMALA: Partidos que participaron en la Elecciones Generales 2003 sin postular
candidatos a la Presidencia de la República 36
Cuadro 9
GUATEMALA: Intención de voto, según “La Encuesta”, en favor de los cinco principales candidatos presidenciales participantes en la Primera Vuelta de las Elecciones
Generales 2003 y resultados obtenidos 37
Cuadro 10
GUATEMALA: Comparación de los votos recibidos por los candidatos de los primeros dos y los primeros tres partidos, en la primera vuelta de la elección presidencial de 1999 y 2003 40 Cuadro 11
GUATEMALA: Comparación de resultados obtenidos a nivel distrital por la GANA y la UNE
en la primera y segunda vuelta de la elección presidencial del 20 43
Cuadro 12
GUATEMALA: Composición por partido político del Congreso de la República 2004-2008,
Cuadro 13
GUATEMALA: Diputados por Lista Nacional en el Congreso de la República 2004-2008,
de acuerdo con los resultados de las elecciones generales de 2003 46
Cuadro 14
GUATEMALA: Comparación entre votos obtenidos en las elecciones para presidente
y diputaciones por Lista Nacional, 2003 47
Cuadro 15
GUATEMALA: Comparación entre los votos obtenidos por los partidos políticos en la
1ª. vuelta de la elección presidencial y en la de diputados distritales, 2003 50
Cuadro 16
GUATEMALA: Número de diputadas, por partido político y circunscripción, electas
al Congreso de la República 2004-2008 52
Cuadro 17
GUATEMALA: Diputadas, por partido político y circunscripción, electas al Congreso
de la República 2004-2008 53
Cuadro 18
GUATEMALA: Número de diputados indígenas, por partido político y circunscripción, electos
al Congreso de la República, 2004-2008 54
Cuadro 19
GUATEMALA: Diputados indígenas, por partido político y circunscripción, electos
al Congreso de la República 2004-2008 54
Cuadro 20
GUATEMALA: Comparación de votos obtenidos por los partidos políticos en las elecciones
presidencial y de diputados por lista nacional, distritales y al PARLACEN, 2003 56
Cuadro 21
GUATEMALA: Diputados electos al Parlamento Centroamericano (período 2006-2011)
por partido político. Elecciones Generales 2003 56
Cuadro 22
GUATEMALA: Alcaldías ganadas por partidos políticos y comités cívicos, Elecciones 2003 57
Cuadro 23
GUATEMALA: Alcaldías de cabeceras departamentales ganadas por partidos políticos
Cuadro 24
GUATEMALA: Candidatos a la alcaldía del municipio de Guatemala por partido político
y votos obtenidos en las elecciones generales 2003 62
Cuadro 25
GUATEMALA: Departamentos y municipios en los que 27 comités cívicos electorales
ganaron la Alcaldía Municipal, elecciones generales 2003 (Período 2004-2008) 63
Cuadro 26
GUATEMALA: Alcaldías ganadas por miembros de etnias indígenas (por departamento,
municipio y partido que los postuló), noviembre 2003 65
Cuadro 27
Índice de gráficas
Gráfica 1GUATEMALA: Comparación de la participación ciudadana en la primera vuelta
de cinco procesos electorales, 1985-2003 25
Gráfica 2
GUATEMALA: Comparación de la participación ciudadana en la segunda vuelta de
cinco procesos electorales, 1985-2003 25
Gráfica 3
GUATEMALA: Votos válidos en las elecciones presidenciales, 1985 – 2003 28
Gráfica 4
GUATEMALA: Comparación de la participación de los empadronados por género
en las elecciones generales 2003 29
Gráfica 5
GUATEMALA: Distribución del peso electoral distrital para la elección presidencial
en la elecciones generales del 2003 30
Gráfica 6
GUATEMALA: Relación entre el peso electoral de cada región y el peso real expresado
en las elecciones generales 2003 31
Gráfica 7
GUATEMALA: Evolución de los estudios de opinión y resultados obtenidos en la primera
vuelta de la elección presidencial, 2003 37
Gráfica 8
GUATEMALA: Comparación de los resultados en la última encuesta de intención de voto
para presidente con los resultados obtenidos en primera vuelta electoral, 2003 38
Gráfica 9
GUATEMALA: Distribución del 80% de los votos válidos de la primera vuelta de la
elección presidencial 2003 entre los candidatos de la GANA, UNE y FRG 39
Gráfica 10
GUATEMALA: Distritos, agrupados por regiones, ganados por los candidatos de los
3 partidos más votados, primera vuelta de la elección presidencial, 2003 41
Gráfica 11
GUATEMALA: Distritos, agrupados por regiones, ganados por los candidatos de los
Gráfica 12
GUATEMALA: Dominio de distritos por los candidatos de GANA y UNE, segunda vuelta
de la elección presidencial 2003 44
Gráfica 13
GUATEMALA: Comparación entre los votos obtenidos por los partidos políticos para presidente y los obtenidos para las diputaciones por Lista Nacional
en las elecciones 2003 48
Gráfica 14
GUATEMALA: Distribución de diputaciones distritales entre tres partidos políticos
y el resto de partidos participantes, elecciones 2003 49
Gráfica 15
GUATEMALA: Comparación entre los votos obtenidos por los partidos políticos para presidente y los obtenidos para las diputaciones distritales, elecciones
generales 2003 51
Gráfica 16
GUATEMALA: Distribución por distrito electoral, de las alcaldías ganadas por el FRG,
la GANA y la UNE, elecciones 2003. 58
Gráfica 17
GUATEMALA :Relación porcentual de la distribución de las alcaldías entre las tres fuerzas
ANEXO I
Lecciones aprendidas y buenas prácticas de las elecciones primarias efectuadas por los partidos de Avanzada Nacional (PAN) y Unión Democrática (UD)
en noviembre y diciembre de 2002
Antecedentes 79
Análisis comparado de las elecciones primarias efectuadas por los partidos
de Avanzada Nacional (PAN) y Unión Democrática (UD) 81
Análisis FODA a partir de la experiencia de las primarias del PAN 85
Análisis FODA desde la perspectiva de la UD, a partir de la experiencia generada
por el proceso de apertura 86
Algunas enseñanzas de estos procesos 87
ANEXO II
Anexo estadístico comparado 1984-2003 Cuadro 2.1
GUATEMALA: 12 procesos electorales celebrados durante el período 1984-2003 88
Cuadro 2.2
GUATEMALA: Número y modalidades de participación de los partidos políticos en
las elecciones generales celebradas entre 1985 y 2003 89
Cuadro 2.3
GUATEMALA: Coaliciones electorales que se constituyeron para las elecciones generales
celebradas entre 1985 y 2003 89
Cuadro 2.4
GUATEMALA: Participación y abstencionismo en la primera vuelta de la elección
presidencial (1985 a 2003) 90
Cuadro 2.5
GUATEMALA: Representación femenina en el Congreso de la República durante
6 períodos legislativos (1986-2008) 90
Cuadro 2.6
GUATEMALA: Diputados indígenas al Congreso de la República (1986-2008) 90
Cuadro 2.7
GUATEMALA: participación y logros de comités cívicos electorales en elecciones
ANEXO III
Resultados globales de las elecciones generales de 2003 Cuadro 3.1
GUATEMALA: Resultados por partido, a nivel distrital, de la primera vuelta de la elección
presidencial, noviembre 2003 92
Cuadro 3.2
GUATEMALA: Resultados por partido político de la elección de diputados distritales,
noviembre 2003 93
Cuadro 3.3
GUATEMALA: Resultados por partido político de la elección de diputados por lista
nacional, noviembre 2003 94
Cuadro 3.4
GUATEMALA: Resultados por partido político de la elección de diputados
1. INTRODUCCIÓN
El 15 de mayo de 2003 el Tribunal Supremo Electoral (TSE) convocó a los ciudadanos guatemaltecos, mediante el Decreto 01-2003, a participar en las elecciones generales en las que se elegiría a las autoridades políticas del Estado para el período 2004-2008, disponiendo que las mismas se realizarían el domingo 9 de noviembre de dicho año.
Los cargos a elegir eran los de Presidente y Vicepresidente de la República, 158 diputados al Congreso de la República -31 por el sistema de lista nacional y 127 por el sistema de distritos electorales-, y los miembros de 331 corporaciones municipales (integradas por igual número de alcaldes y un número variable de síndicos y concejales, tanto titulares como suplentes, dependiendo del número de habitantes de cada municipio).
Aunque desde 1990 en las elecciones generales también se ha electo a los diputados guatemaltecos al Parlamento Centroamericano (PARLACEN), en esta ocasión el TSE no contempló inicialmente este caso, considerando posiblemente que como la actual legislatura centroamericana concluye en el 2006, en su momento se realizaría la elección específica de los diputados por el Estado de Guatemala a este organismo parlamentario regional. Sin embargo, como resultado de gestiones realizadas tanto por el Foro Permanente de Partidos Políticos (FPPP) como por el propio PARLACEN, el 12 de junio el TSE emitió el Decreto 02-2003 mediante el cual amplió la convocatoria inicial, incluyendo entre los cargos a elegir a los 40 diputados guatemaltecos a dicho organismo regional –20 titulares y 20 suplentes-, quienes tomarán posesión de sus cargos el 28 de octubre del 2006 por un período de 5 años.
Dado que la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) establece que para la elección del Presidente y Vicepresidente se requiere que la planilla ganadora obtenga la mayoría absoluta de los votos válidos, añadiendo que si esto no ocurre deberá realizarse una segunda vuelta entre las dos planillas que hayan alcanzado mayor cantidad de votos, el TSE dispuso que la segunda elección se realizaría el domingo 28 de diciembre. En cambio, para la adjudicación de los cargos de diputados al Congreso por lista nacional, por distritos electorales y al Parlacen, así como para la de concejales titulares y suplentes de las corporaciones municipales se aplica el sistema de representación proporcional de minorías. Para la elección de los alcaldes y síndicos (titulares y suplentes) rige el sistema de mayoría relativa.
El número de ciudadanos empadronados al 9 de agosto, tres meses antes de las elecciones, quienes por disposición de la ley eran los únicos habilitados para votar, ascendió a 5,073,282, lo que significó un incremento del 13.78% con respecto a los empadronados que se encontraban en similares condiciones en las elecciones de 1999.
En lo que respecta a los partidos políticos, al momento de la convocatoria estaban inscritos 16. Sin embargo, entre ese momento y el 10 de septiembre, fecha de cierre del período de inscripción de candidatos postulados por partidos políticos, completaron sus trámites y se inscribieron otros 6, para un total de 22. De ellos, 17 participaron en las cinco elecciones –13 postularon candidatos a la presidencia
y los otros 4 solo participaron en elecciones de diputados al Congreso, al PARLACEN y/o municipales-. Por otra parte, en 113 municipios se inscribieron 186 comités cívicos electorales, postulando planillas para concejos municipales.
Mientras que el total de cargos públicos sometidos al voto popular ascendió a 3,731, el total de candidaturas inscritas por los partidos políticos y comités cívicos electorales para ocupar esas funciones públicas ascendió a 29,419. Un poco menos del 10% de tales postulaciones fueron de mujeres: 2,735. Las elecciones generales se celebraron el domingo 9 de noviembre, tal como estaba previsto, con una notable asistencia ciudadana del 58%, la segunda participación más alta desde 1985. Como ninguno de los candidatos presidenciales obtuvo la mayoría absoluta, el domingo 28 de diciembre se celebró una segunda vuelta, habiendo sido electo Oscar Berger, candidato de la coalición Gran Alianza Nacional (GANA) como Presidente de la República para el período 2004-2008, con el 54% de los votos válidos. El Congreso de 158 diputados se integró con representantes de 12 partidos políticos, de los cuales 6 acapararon el 88% de las representaciones: la coalición Gran Alianza Nacional -GANA- (partidos Patriota, Solidaridad Nacional y Movimiento Reformador, así como la organización no partidaria Movimiento 17), Frente Republicano Guatemalteco (FRG), Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y Avanzada Nacional (PAN).
Estas elecciones, consideradas por muchos como las más libres y democráticas de los últimos 60 años, también fueron las más acompañadas y observadas, tanto internacional como nacionalmente. Aunque la observación electoral internacional es un fenómeno que se ha venido dando desde la década de los años 80 en la mayoría de procesos electorales de América Latina, el acompañamiento y la observación nacional constituyó un fenómeno inédito para Guatemala. En este sentido, cabe destacar iniciativas como el Programa de Análisis Electoral (PAE), impulsado por el “Grupo Especializado de Centros de Estudio e Investigación”; el “Mirador Electoral”, integrado por otros centros de estudio e investigación; la Misión Indígena de Observación Electoral; el Proyecto de Observación Electoral de la Institución del Procurador de los Derechos Humano y el Programa de Observadores Electorales del Sector Empresarial Organizado (CACIF).
Las elecciones generales de 2003 fueron además unas de las que mayor cobertura recibieron de parte de los medios de comunicación, tanto a nivel nacional como internacional, lo cual permitió que amplios sectores de la población guatemalteca tuvieran acceso a una variada gama de informaciones y comentarios sobre el proceso. Uno de los hechos político electorales que mayor interés informativo internacional generó fue la candidatura presidencial de Efraín Ríos Montt, pues para muchos medios de comunicación y agencias de noticias de Estados Unidos de América, América Latina y Europa era inconcebible que un militar retirado, quien como Jefe de Estado (1982-83) había sido señalado de ser responsable de graves violaciones a los derechos humanos, y que adicionalmente por disposición constitucional no podía optar a la Presidencia de la República, aspirase a ser presidente de los guatemaltecos.
Fecha de la convocatoria Jueves 15 de mayo, 2003 Fecha en que el TSE declaró
concluido el proceso electoral 14 de enero, 2004 Fecha de las elecciones
generales Domingo 09 de noviembre, 2003 Segunda vuelta
(elección presidencial) Domingo 28 de diciembre, 2003 Partidos políticos:
legalmente inscritos 22 partidos (al 08.08.03)
Participantes en el proceso: 17 partidos inscribieron candidatos a cargos de elección popular, dentro del plazo legal que venció el 10 de septiembre. 13 postularon candidatos a la presidencia
10 partidos lo hicieron en forma individual y 3 de manera coaligada:
Coalición Gran Alianza Nacional -GANA- (Oscar Berger Perdomo) - Partido Patriota
- Movimiento Reformador - Partido Solidaridad Nacional
Unidad Nacional de la Esperanza (Alvaro Colom Caballeros) Frente Republicano Guatemalteco (Efraín Ríos Montt) Partido de Avanzada Nacional (Leonel López Rodas) Partido Unionista (Fritz García-Gallont)
Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (Rodrigo Asturias) Democracia Cristiana Guatemalteca (Jacobo Árbenz Vilanova) Partido DÍA (Eduardo Suger Cofiño)
Unión Nacional (Francisco Arredondo)
Democracia Social Participativa (José Ángel Lee Duarte) Cambio Nacional (Manuel Conde Orellana)
4 solamente presentaron candidatos al Congreso, a corporaciones municipales y/o al PARLACEN:
Alianza Nueva Nación Partido Libertador Progresista Transparencia
Unidad Democrática No participaron en el proceso Bienestar Nacional (BIEN)
Centro de Acción Social (CASA), aunque apoyó al candidato de la GANA
Movimiento Principios y Valores (MPV) Unidad Nacional Auténtica (UNA) Los Verdes
Número de ciudadanos 5,073,282 (13.78% de incremento con respecto al año 1999) empadronados De ellos, 1,870,228 actualizaron sus datos.
Número de ciudadanos votantes 2,937,169 (57.9% de los empadronados) en la primera vuelta presidencial y 2,372,714 (46.78%) en la segunda vuelta Cargos sometidos a elección popular: 3,731
Organismo Ejecutivo Presidente de la República Vicepresidente de la República
Congreso de la República 31 diputados por lista nacional Totonicapán: 4 127 diputados distritales: Petén: 4 Distrito de los municipios de Jutiapa: 4
Guatemala: 19 Sacatepéquez: 3
Distrito Central: 11 Santa Rosa: 3
Huehuetenango: 10 Sololá: 3
San Marcos: 9 Retalhuleu: 3
Alta Verapaz: 9 Izabal: 3
Quiché: 8 Chiquimula: 3
Quetzaltenango: 7 Jalapa: 3
Escuintla: 6 Baja Verapaz: 2
Chimaltenango: 5 Zacapa: 2
Suchitepéquez: 5 El Progreso: 1
Parlamento Centroamericano 20 diputados centroamericanos titulares 20 diputados centroamericanos suplentes
Gobiernos municipales a elegir: 331 corporaciones municipales en 22 departamentos (3,531 funcionarios públicos municipales)
13 municipios de más de 100 mil habitantes eligieron 1 alcalde, 3 síndicos titulares y 1 suplente, 10 concejales titulares y 4 suplentes (Total: 247)
34 municipios con más de 50 mil y menos de 100 mil habitantes eligieron 1 alcalde, 2 síndicos titulares y 1 suplente, 7 concejales titulares y 3 suplentes (Total: 476)
126 municipios con más de 20 mil y menos de 50 mil habitantes eligieron 1 alcalde, 2 síndicos titulares y 1 suplente, 5 concejales titulares y 2 suplentes (Total: 1,386)
158 municipios con 20 mil habitantes o menos eligieron 1 alcalde, 2síndicos titulares y 1 suplente, 4 concejales titulares y 1 suplente (Total: 1,422)
El 10 de agosto venció el plazo de inscripción de planillas para corporaciones municipales postuladas por comités cívicos electorales (CCE). En 113 municipios se inscribieron 186 CCE. Organización del proceso electoral El TSE y sus dependencias organizaron un proceso descentralizado: 22 juntas electorales departamentales
331 juntas electorales municipales 1295 centros de votación
8910 juntas receptoras de votos (mesas electorales). En el Distrito Central funcionaron 1295 JRV
En los municipios de Guatemala funcionaron 959 JRV. Participaron 1200 voluntarios
2. ANTECEDENTES
El proceso político electoral que se celebró entre mayo y diciembre del año 2003 ha sido el más intenso y controvertido que ha vivido la sociedad guatemalteca desde el inicio de la apertura democrática en 1984. Después de haberse efectuado cuatro elecciones generales, tres de las cuales se desarrollaron en el contexto del conflicto armado interno, lo normal habría sido que esta quinta llamada a las urnas, la segunda después de la suscripción de los acuerdos de paz en diciembre de 1996, se hubiese celebrado en un ambiente más cívico y democrático. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario, a causa de la confluencia de múltiples factores adversos, algunos relacionados directamente con el proceso y otros externos al mismo. Esta situación puso a prueba la precaria gobernabilidad que caracterizó al sistema político durante el período 2000-04. La misma sólo comenzó a distenderse hasta que se conocieron los resultados de la primera ronda presidencial.
Entre algunos factores externos al proceso, pero que en diverso grado influyeron en el mismo, se encuentran las presiones del Grupo Consultivo en lo que respecta al cumplimiento de compromisos rezagados de los acuerdos de paz; la censura que el gobierno de los Estados Unidos hizo del gobierno guatemalteco por su falta de cooperación en el combate del tráfico de drogas y del lavado de dinero – censura conocida como descertificación –o no certificación de cooperación, dada a conocer a inicios del 2003-, el proceso de negociación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y los países de Centroamérica, que prácticamente se desarrolló paralelamente al proceso electoral. La posición “aperturista” que el gobierno guatemalteco adoptó en esta negociación contrastó con la del resto de países del área, evidenciando el afán del presidente Alfonso Portillo y su equipo de seguir erosionando los intereses del sector empresarial, especialmente el vinculado al gran capital, lo que indudablemente repercutió en el posicionamiento de algunos de los actores involucrados en el escenario electoral.
2.1 Un proceso electoral tenso y complejo
Es indudable que lo que estaba en juego en las elecciones generales de 2003 era la posibilidad de la continuación al frente del Ejecutivo de un proyecto político populista y manifiestamente adverso al gran empresariado, que hasta ahora había sido encarnado por el portillismo y el FRG, pero que eventualmente podría ser asumido por la UNE o el PAN dado el tipo de discurso que estas dos fuerzas manejaron durante la campaña. La alternativa estaba constituida por la recuperación de espacios de participación e influencia política de parte de diversos intereses económicos y sociales, desplazados de los ambientes formales del poder desde el inicio del gobierno de Portillo, quienes mayoritariamente canalizaban sus expectativas a través de la coalición Gran Alianza Nacional (GANA), y minoritariamente por medio del Partido Unionista.
En este sentido, aun antes del inicio formal del proceso electoral fue evidente que el gran empresariado apostó todo a favor de un solo candidato, Oscar Berger, postulado por la GANA, a diferencia de lo que había ocurrido en el pasado -cuando se apoyaba simultáneamente a varios candidatos afines-, al desplegarse diversos esfuerzos para que otros aspirantes desistieran de ser candidatos presidenciales con el fin de no dispersar recursos. Estos fueron, por ejemplo, los casos de los empresarios Ricardo Bueso, postulado por la Democracia Cristiana, y de Rodolfo Paiz Andrade, Secretario General y candidato
presidencial de la Unión Democrática, que había impulsado la coalición “Unión por el bien de Guatemala”, quienes renunciaron a sus candidaturas durante el mes de julio.1 Mientras que el primero se alejó de la
contienda, el segundo respaldó activamente al candidato presidencial de la GANA.
A pesar que esta definición estratégica fue conveniente para encuadrar el escenario político, el proceso electoral no pudo abstraerse del clima de incertidumbre y confrontación generado por el gobierno del presidente Portillo a lo largo de toda su gestión, el cual se complicó aún más por la incorporación de nuevos factores de tensión, entre los cuales sobresalieron los siguientes:
! La imposición, manifiestamente inconstitucional, de la candidatura presidencial del general (r) Efraín
Ríos Montt, Secretario General del gobernante partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG), y quien desde enero de 2000 ejercía ininterrumpidamente la presidencia del Congreso de la República. Esta candidatura exacerbó el clima de polarización política y social prevaleciente, lo que se expresó en varios enfrentamientos y choques violentos, sobre todo en el ámbito local, entre partidarios y adversarios de la misma. La difusión de rumores, al cuanto más disparatados, a lo largo de toda la campaña, que tenían como fin crear en la opinión pública la convicción de que tal candidatura era inevitable, fue otro expediente de presión utilizado por el eferregismo, aunque seguramente también por poderes informales que se beneficiarían de este clima de incertidumbre.
Esta espiral de tensión alcanzó su clímax con los acontecimientos ocurridos durante las jornadas conocidas como “el jueves negro” y “el viernes de luto”. En efecto, los días 24 y 25 de julio, 2003, el FRG intentó imponer a la Corte de Constitucionalidad, a la Corte Suprema de Justicia y al Tribunal Supremo Electoral, así como a la ciudadanía en general, la candidatura riosmonttista. Para ello se valió de numerosos grupos abigarrados de trabajadores públicos y de habitantes del interior del país, acarreados exprofeso a la ciudad capital, algunos contra su voluntad pero forzados por diversas circunstancias, dirigidos por dirigentes y activistas partidarios, que bloquearon vías de comunicación y amedrentaron a los habitantes de diversas zonas de la ciudad, sembrando confusión y temor. Un hecho que contribuyó a generar más temor fue la ausencia manifiesta de la Policía Nacional Civil en ejercicio de la fuerza pública, lo que confirmó las interpretaciones respecto a que la misma fue deliberada, para dejarle mayor espacio de acoso a las turbas del FRG.
El respaldo del gobierno portillista a la candidatura de Ríos Montt se evidenció con la notoria dedicación al servicio de la misma de funcionarios públicos y el uso de bienes y recursos del Estado. En este contexto, un factor adicional, que generó mayor incertidumbre, fue el intento del Congreso de la República, donde el FRG controlaba la mayoría de diputados, de decretar días de asueto el sábado anterior y el lunes posterior a las elecciones, prohibiendo para el efecto toda actividad productiva, con lo cual se habrían paralizado servicios esenciales y básicos, con la lógica repercusión negativa en las elecciones generales programadas para el domingo 9 de noviembre. Como resultado de la firme actitud de rechazo a esta decisión, adoptada por el TSE, el presidente Portillo se vio obligado a vetar el Decreto 51-2003.
! El clima de creciente tensión se complicó aún más por la controversial decisión del gobierno
portillista de otorgar un resarcimiento monetario a los exintegrantes de las Patrullas de Autodefensa
Civil (disueltas desde 1994), iniciativa impulsada desde el año 2001. Tal ofrecimiento, que algunos interpretaron como destinado a dislocar el proceso electoral, provocó a lo largo de todo el proceso diversas situaciones de hecho por parte de grupos de expatrulleros que demandaban el pago inmediato del resarcimiento, lo que se tradujo en inestabilidad e inseguridad, tanto en diversos lugares del interior del país como en la ciudad capital.
Otros factores que hicieron de este proceso electoral el más complejo hasta ahora vivido desde 1985 fueron:
! La dificultad existente para favorecer consensos ciudadanos, a causa de la dispersión generada
por la existencia de 22 partidos políticos, de los que 17 participaron en el proceso electoral con diverso grado de involucramiento, propuesta y desempeño.
! La realización de procesos de elecciones primarias internas por parte de los partidos PAN y UD, lo
que en el primer caso, a pesar de haberse tratado de una experiencia exitosa, provocó una crisis en el seno de la organización y la posterior salida del candidato Oscar Berger, que había recibido el 73% del apoyo de los afiliados panistas. (Sobre este caso ver Anexo I.)
! El cuestionamiento y rechazo de su contenido que 9 de los 11 candidatos presidenciales y sus
partidos hicieron del estudio de opinión patrocinado por tres medios de comunicación, denominado “La Encuesta”, que entre mayo y diciembre midió las percepciones y expectativas de los ciudadanos guatemaltecos, por considerar que la misma estaba parcializada a favor del candidato Berger. Los resultados finales demostraron que el estudio había reflejado la realidad de las percepciones ciudadanas.
! La participación de alrededor de mil observadores internacionales y, por primera vez, de
aproximadamente 7 mil representantes de organizaciones nacionales que también acompañaron, observaron y fiscalizaron el proceso y los comicios.
! El hecho que la dirección del proceso electoral estuviese a cargo de un nuevo cuerpo de
magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), electo a mediados de julio de 2002, sin experiencia en la materia, generó cierta inquietud entre algunos sectores, pues las 4 elecciones anteriores habían sido dirigidas, en gran medida, por el mismo cuerpo de magistrados.
! A lo anterior se aunó cierta confusión provocada por el proceso promovido por el TSE, dirigido a
que los ciudadanos empadronados residentes en 17 municipios actualizasen sus datos, de manera que pudieran votar en el lugar donde residen, lo que provocó diversos problemas el día de las elecciones.
Por otra parte, debe destacarse algunos factores que contribuyeron al fortalecimiento del sistema de partidos políticos que impera en Guatemala, y por ende a la oxigenación del proceso electoral. Entre estos se encuentran:
! La constitución del Diálogo Multipartidario, en julio del 2002, proyecto ejecutado por el Programa de
Democracia Multipartidaria (NIMD). Este espacio de concertación contribuyó al debate electoral y a la concreción de las plataformas programáticas partidarias mediante la proposición de una “Agenda Nacional Compartida – un esfuerzo multipartidario para la Guatemala del Siglo XXI”, dada a conocer un mes antes de las elecciones.
! El 24 de octubre del 2002 se constituyó el Foro Permanente de Partidos Políticos (FPPP), impulsado
por el Programa Valores Democráticos y Gerencia Política de la Organización de los Estados Americanos, también con el respaldo del NIMD. Este foro emitió el 10 de julio de 2003 dos documentos de importancia: 1) El Acuerdo Ético Político para el Desarrollo del Proceso Electoral 2003; y 2) la Declaración de Compromiso con la Plena Vigencia e Implementación de los Acuerdos de Paz. En septiembre emitió una declaración pública en la que manifestó su Apoyo Político al Diálogo Multipartidario y la Agenda Nacional Compartida.
! La creación del Frente Cívico por la Democracia (FCD), integrado por numerosas organizaciones y
dirigentes sociales, cuyo principal propósito fue contribuir a garantizar la institucionalidad y pureza del proceso electoral, ante las amenazas de que era objeto.
En todo caso, a pesar de los presagios más pesimistas en cuanto a que el proceso electoral podría complicarse por la confluencia de tantos factores adversos como los mencionados, Oscar Berger, el candidato de la única coalición que compitió en las elecciones, la Gran Alianza Nacional, fue electo presidente en la segunda ronda electoral. En la primera vuelta sólo 1 de cada 5 electores votó por Ríos Montt, con lo que se habría desvanecido el mito que a lo largo de 25 años se había creado en torno a su figura.
Una de las novedades de este proceso es que la coalición triunfadora en la elección presidencial no logró la mayoría absoluta de diputados en el Congreso, aunque si la relativa, como venía sucediendo desde 1985 (con excepción de lo ocurrido en el año 90, aunque en circunstancias distintas). Como ninguna otra fuerza política tampoco lo logró, se ha configurado un escenario inédito en el que no habrá “aplanadora oficial”, lo que exigirá, por parte de los partidos mayoritarios, la puesta en práctica de sus capacidades de concertación y negociación para garantizar una conducción eficaz del poder legislativo.
2.2 El caso del triunfo de Oscar Berger en las elecciones primarias del PAN y su posterior salida del partido
Aunque la convocatoria oficial a la realización de elecciones generales se produjo el 15 de mayo de 2003, se considera que el proceso preelectoral arrancó un año antes, cuando el 23 de mayo de 2002 Oscar Berger Perdomo anunció su reincorporación al Partido de Avanzada Nacional (PAN). Este líder político, que fue dos veces alcalde del municipio de Guatemala (1991-96 y 1996-99), se había retirado de la vida pública después de las elecciones generales de 1999, cuando obtuvo el segundo lugar como candidato presidencial de dicha organización, que aspiraba a ejercer un segundo mandato gubernamental para continuar la obra iniciada por el presidente Álvaro Arzú (1996-2000).
Al reincorporarse a la política activa, Berger expresó que buscaría ser nuevamente el candidato presidencial del PAN, y que para el efecto se involucraría en el proceso de elecciones primarias que dicho partido había programado realizar en noviembre de ese año. Este retorno marcó el inicio de una larga marcha que lo llevó a visitar todo el país, promoviendo una amplia afiliación interna al PAN y su precandidatura presidencial. Este esfuerzo contribuyó a que, por primera vez en la historia política de Guatemala, un partido enrolara a más de 230 mil afiliados. Al efectuarse las elecciones primarias en casi todo el país, en lo que constituyó un test de lo que podría ser una elección presidencial nacional, Berger obtuvo el respaldo del 73% de los afiliados que votaron.
Sin embargo, a pesar de contar con el respaldo masivo de la base partidaria, el precandidato no logró, por un voto, el respaldo de la mayoría del Comité Ejecutivo Nacional, identificada con el Secretario General de la organización, Leonel López Rodas, quien había sido el contendiente que se había enfrentado a Berger, habiendo obtenido alrededor del 20% del apoyo de los afiliados a la organización. Después de un proceso de tensiones y contradicciones, que duró casi 6 meses, con los consiguientes desgastes para ambas partes, Berger, su equipo y seguidores, no encontraron otra solución que abandonar el PAN, lo que ocurrió aproximadamente dos semanas antes que se produjera la convocatoria oficial a elecciones.
En previsión de la ocurrencia de este escenario, pues desde el retorno de Berger al PAN fue evidente que el Secretario General y parte del Comité Ejecutivo le serían adversos, ya desde antes de la primaria se habían iniciado conversaciones con el Partido Patriota, que se había inscrito a mediados del 2002, y con los partidos Reformador y Solidaridad, que se constituyeron legalmente en agosto del mismo año, para explorar, inicialmente, la eventualidad de una coalición de ellos con el PAN. En la medida que la permanencia de Berger en su partido original se fue complicando, paralelamente se fue configurando la posibilidad de organizar una coalición únicamente con aquellos 3 partidos.
La apuesta era arriesgada, pues dado que éstas eran organizaciones recién constituidas y por lo tanto con poca implantación nacional y desconocidas para la opinión pública, su éxito dependería en gran medida del peso y arrastre de la figura de su candidato presidencial, como efectivamente ocurrió. Fue así como sobre la marcha se fue configurando la denominada, por sus promotores, “Gran Alianza Nacional” (GANA), cuyo mayor capital político fue su candidato Oscar Berger, como lo demostraron los resultados electorales. (Ver en la sección de anexos mayores detalles sobre las primarias del PAN).
2.3 El caso de la candidatura inconstitucional de Efraín Ríos Montt
Como ya se indicó en la sección de antecedentes, contra viento y marea, haciendo caso omiso de la prohibición expresamente contemplada en la Constitución Política de la República para casos como el suyo, en virtud de la cual tanto el Tribunal Supremo Electoral como la Corte Suprema de Justicia, en aplicación rigurosa del dictado constitucional, rechazaron oportunamente la inscripción de su candidatura, el FRG y su líder máximo lograron que la misma fuese finalmente respaldada con un fallo eminentemente político por la mayoría de magistrados de la Corte de Constitucionalidad, algunos de ellos notorios militantes del FRG o afines al mismo.
Desde mediados de julio de 2002 se evidenció que el FRG intentaría, por tercera vez, impulsar la candidatura presidencial de Ríos Montt, a pesar que en 1990 y 1995 ésta había sido rechazada por los órganos jurisdiccionales por ser manifiestamente inconstitucional. Y desde entonces se comenzó a generar un clima de temor en cuanto a que dicho partido se valdría de todos los medios, legales y de hecho, para lograr lo que había sido la razón fundamental de la creación de dicha organización: llevar a su líder máximo a la primera magistratura del país, pretendiendo así cerrar el ciclo del fraude electoral del que habría sido víctima en 1974, como candidato del Frente Nacional de Oposición, y su abrupta expulsión de la Jefatura de Estado de la que fue objeto en 1983.
El 24 de mayo de 2003, tan solo dos semanas después de la convocatoria a elecciones presidenciales, el FRG celebró su Asamblea Nacional, en la que proclamó a Ríos Montt como su candidato presidencial. Cinco días después este partido se convirtió en el primero en solicitar la inscripción de su candidato ante la Dirección General del Registro de Ciudadanos del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Después de conocer el contenido de la solicitud la referida dependencia denegó la inscripción por considerarla inconstitucional, resolución que sucesivamente fue confirmada por los magistrados del TSE. Al plantear el FRG una acción de amparo ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ), ésta confirmó la resolución del TSE.
Después de agotar los recursos correspondientes, los que sistemáticamente le fueron adversos, el FRG apeló el 14 de julio a la Corte de Constitucionalidad (C.C.). Aunque inicialmente ésta no logró constituirse por la confusa renuncia a conocer el caso de 5 magistrados (2 titulares y 3 suplentes), en un segundo momento resolvió a favor de la inscripción de Ríos Montt. Esto provocó el rechazo generalizado de diversos sectores y organizaciones políticas y sociales, que reiteraban que de acuerdo a lo expresamente contemplado en la Constitución, Ríos Montt no podía ser candidato presidencial, por haber ejercido (1982-83) el gobierno del país como resultado de un golpe de Estado. A la vez, denunciaron la parcialidad a favor de Ríos Montt por parte de varios magistrados constitucionales titulares y suplentes. La resolución de la C.C. no se pudo cumplir de inmediato, debido a la interposición de diversos recursos.
En medio de este clima de tira y afloja el FRG decidió demostrar su fuerza, y puso en práctica un operativo político que si bien surtió efectos en el corto plazo, a la postre demostró ser un error estratégico fatal. En efecto, los días jueves 24 y viernes 25 de julio –denominados popularmente como el “jueves negro” y el “viernes de luto”-, turbas de manifestantes afines al FRG, pero sobre todo campesinos de diversas procedencias acarreados con engaño a la ciudad de Guatemala, debidamente dirigidos y movilizados por dirigentes partidarios, con el pretexto de manifestar su inconformidad con el retraso en
la inscripción de Ríos Montt, y de paso amedrentar a la población capitalina que en su mayoría le era adversa, marcharon sobre la ciudad capital –y también sobre distintos lugares del interior del país-. El operativo se tradujo en el bloqueo de vías de comunicación, el sitio de algunos edificios y áreas residenciales de las zonas 10 y 14, donde tienen sus oficinas y residencias corporaciones empresariales y empresarios relevantes, todo ello acompañado de amenazas, intimidaciones y agresiones de diversa naturaleza, lo que generó entre la ciudadanía pacífica el incremento del clima de temor e incertidumbre que ya se vivía. En particular, resaltaron las agresiones y acoso a reporteros y camarógrafos de diversos medios de comunicación social. Adicionalmente, se ejerció presión en favor de la inscripción de su candidato, habiendo sitiado las sedes del TSE, la Corte Suprema de Justicia y la Corte de Constitucionalidad, bloqueando además las vías de acceso a las mismas. Un fuerte contingente de seguidores del FRG pernoctó el jueves 24 en las afueras del palacio de la Corte Suprema de Justicia. En medio de este clima de desorden, acoso y agresiones, la fuerza pública fue la gran ausente, en lo que obviamente era una acción concertada entre el FRG y su gobierno. Cinco días después, la Corte de Constitucionalidad ratificó su resolución favorable a Ríos Montt, y anuló los amparos contrarios otorgados por la CSJ, ordenando a las autoridades respectivas que en un período de 24 horas el candidato eferregista debía ser inscrito como candidato a la Presidencia.
Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos efectuados, legales y de hecho, por llevar a la presidencia a su máximo líder y Secretario General desde su fundación en 1989, el FRG y su candidato nunca lograron superar, de acuerdo con los resultados de diversas encuestas, el tercer lugar de las intenciones de voto a su favor a lo largo de toda la contienda, como lo confirmó el resultado obtenido a nivel presidencial en las elecciones del 9 de noviembre, inferior al 20%. Algunos han interpretado que de esta manera la ciudadanía mayoritariamente quiso decretar el fin del mito “Rios Montt”, vigente durante 25 años, aunque el partido logró el segundo lugar en las elecciones al Congreso de la República y el primero en las municipales, tanto en votos como en candidatos electos.
2.4 Surgimiento de 12 nuevos partidos políticos
Después de finalizadas las elecciones generales de 1999, el país contaba con 10 partidos. Cuarenta y cuatro meses después ese número había ascendido a 22. De ellos, 17 participaron en las elecciones, habiendo logrado 12 de ellos ingresar al Congreso, de los cuales 5 lo hicieron por primera vez (PP-PSN-MR, DÍA y ANN). Estas fueron las elecciones, después de las de 1995, en que más partidos inscritos y participantes han contendido electoralmente. (Ver cuadro 1)
En diciembre de 2003 los partidos vigentes eran 19, pues 3 fueron dados de baja, como se precisa más adelante. Algunos estudiosos y expertos en la materia consideran, aunque otros opinan distinto, que un sistema partidario tan fragmentado y frágil como el guatemalteco no solo no contribuye a la estabilización, institucionalización y democratización de las propias organizaciones partidarias, sino que tampoco contribuye a la apropiada generación de consensos ciudadanos.
En un lapso de 100 días, entre el 13 de junio y el 23 de septiembre de 2002, el número de los partidos registrados en el Tribunal Supremo Electoral se incrementó en un 40%. El surgimiento e inscripción de 4 nuevos organizaciones políticas: los partidos Patriota (PP), Solidaridad Nacional (PSN), Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y Unionista (PU), contribuyó a confirmar la dispersión, más que pluralidad, de visiones políticas existente en Guatemala. Como ya se indicó, de ellos, el PP y el PSN constituyeron, junto con el Partido Movimiento Reformador (MR), que se conformó en agosto 2002, como resultado de la transformación del Partido Laborista, la coalición Gran Alianza Nacional (GANA), que en noviembre 2003 disputaría con la UNE la presidencia del país.
Después de esta primera oleada, dos partidos se inscribieron entre el 15 de enero y el 12 de febrero: Democracia Social Participativa (DSP) y Unidad Nacional Auténtica (UNA). Mientras que el DSP tuvo efímera vida, pues habiendo participado en las elecciones generales no logró obtener el mínimo de votos que la ley exige, o la elección de al menos un diputado, por lo que su inscripción se canceló, la UNA no logró realizar durante el 2003 su primera asamblea nacional, por lo que no pudo participar en el proceso.
La tercera oleada de inscripción de nuevos partidos se produjo después de la convocatoria a elecciones generales. Entre el 3 de junio y el 28 de julio se inscribieron otros seis partidos: Bienestar Nacional (BIEN), Alianza Nueva Nación (ANN), Movimiento Principios y Valores (MPV), Transparencia (PT), Centro de Acción Social (CASA) y Movimiento Político Social Cambio Nacional (MPSCN). De ellos solo el MPSCN participó en la elección presidencial, mientras que la ANN y el PT lo hicieron únicamente en las de diputados y municipales.
El MPV se involucró durante algunas semanas en la conformación de la “Alianza por el Bien de Guatemala”, impulsada conjuntamente con los partidos UD y UN. Sin embargo, al desvanecerse esta opción, optó por no participar en las elecciones. Algo parecido le ocurrió a CASA, que junto con la ANN y el PT intentaron conformar la alianza “Revolución Ciudadana” esfuerzo que igualmente fracasó. Aunque CASA no participó en las elecciones, apoyó a la GANA. El BIEN no logró celebrar su primera asamblea general antes del cierre de las inscripciones de candidatos, por lo que ni siquiera participó en las elecciones.
Asamblea Número de
Partidos Fecha de más afiliados
inscripción reciente (al 10.08.03) 1. Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG) 24.08.55 23.02.02 82,112 2. Partido de Avanzada Nacional (PAN) 15.05.89 08.09.01 41,007 3. Partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG) 10.01.90 14.06.02 44,833
4. Partido Unión Nacional (UN ) 22.02.90 30.09.01 6,278
5. Partido Unión Democrática (UD) 15.07.93 20.07.03 9,595
6. Partido Libertador Progresista (PLP) 07.03.94 21.04.02 13,417
7. Partido Los Verdes (LV) 18.01.95 04.03.01 5,733
8. Partido Movimiento Reformador (MR) 06.04.95 03.08.02 6,315
9. Partido DÍA 19.03.98 27.10.02 15,395
10. Partido Unidad Revolucionaria Nacional
Guatemalteca (URNG) 18.12.98 26.08.02 13,015
11. Partido Patriota (PP) 13.06.02 10.11.02 12,060
12. Partido Solidaridad Nacional (PSN) 30.08.02 15.12.02 7,565 13. Partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) 06.08.02 26.01.03 8,053
14. Partido Unionista (PU) 23.09.02 09.02.03 5,986
15. Partido Democracia Social Participativa (DSP) 15.01.03 28.06.03 11,403 16. Partido Unidad Nacional Auténtica (UNA) 12.02.03 * 5,732
17. Partido Bienestar Nacional (BIEN) 03.06.03 * 5,860
18. Partido Alianza Nueva Nación (ANN) 06.06.03 17.08.03 6,798
19. Partido Transparencia (PT) 01.07.03 16.08.03 6,074
20. Partido Movimiento Principios y Valores (MPV) 11.07.03 16.08.03 6,126 21. Partido Centro de Acción Social (CASA) 24.07.03 05.12.03 6,469 22. Partido Movimiento Social y Político Cambio
Nacional (CN) 28.07.03 07.09.03 6,634
Fuente: Elaboración del DISOP/ASIES, de acuerdo con información del TSE
(*) Al 31 de diciembre 2003 no la había celebrado.
Cuadro 1
3. EL PROCESO ELECTORAL
3.1 La participación ciudadana creció
El proceso electoral de 2003 generó un significativo aumento en el nivel de participación ciudadana respecto a los procesos electivos desarrollados previamente. Con excepción de las elecciones generales de 1985, en las que se registró la participación del 69% y 65% de los empadronados en la primera y segunda vuelta, respectivamente, las elecciones generales de 2003 son el proceso electoral más concurrido desde la vigencia de la actual Constitución Política. El crecimiento de la participación ciudadana en la primera vuelta del proceso eleccionario de 2003 puede presentarse como corolario de la tendencia que se comenzó a manifestar en 1999. De la misma manera, la mayor participación en la segunda vuelta electoral encuentra un repunte significativo en 2003, tendencia que venía manifestándose desde el proceso electoral de 1999. (Ver cuadro 2 y gráficas 1 y 2).
Gráfica 1
GUATEMALA: Comparación de la participación ciudadana en la primera vuelta de cinco procesos electorales 1985-2003
Fuente: Pulso Electoral, número 6, Programa de Análisis Electoral, PAE
Gráfica 2
GUATEMALA: Comparación de la participación ciudadana en la segunda vuelta de cinco procesos electorales 1985- 2003
Del total de ciudadanos empadronados hasta el 10 de agosto de 2003, correspondiente a 5.073,282 personas, se registró la participación del 57.89% (2.937,169 personas) en la primera vuelta electoral; en la segunda vuelta participó el 46.77% (2.372,714 personas) de los ciudadanos empadronados. Entre las razones que explican la reducción de la participación en la segunda vuelta se encuentran la fecha en que la misma se celebró -28 de diciembre, tres días después de la Navidad, período de descanso o vacaciones para muchas personas-, o el que alrededor de medio millón de ciudadanos no se sintieran motivados o representados por ninguna de las dos opciones a la presidencia de la República. También puede ser que algunos considerasen que “la suerte ya estaba echada” o que habiéndose conjurado la posibilidad de la candidatura de Ríos Montt ya no era relevante ir a votar, como si lo fue en la primera vuelta. (Ver Cuadro 3).
Cuadro 2
GUATEMALA: Participación ciudadana en 11 procesos electorales de 1984 a 2003
EMPADRONADOS PARTICIPACION % VOTOS %
VALIDOS Asamblea Nacional Constituyente 1984 2,554,002 1,994,933 78.11 1 535 554 77 (01.07.84) Elecciones Generales 1985 1a. Vuelta (03.11.85) 2,753,572 1,907,771 69.28 1 679 000 88 2a. Vuelta (08.12.85) 1,800,324 65.38 1 657 823 92 Elecciones municipales 1988 1,251,517 538,152 43.00 n.d. -273 municipios (24.04.88) Elecciones Generales 1990 1a. Vuelta (11.11.90) 3,204,955 1,808,718 56.44 1 554 231 86 2a. Vuelta (06.01.91) 1,450,603 45.26 1 375 396 95 Elecciones Municipales 1993 276 municipios (09.05.93) 1,570,003 634,097 40.38 n.d. -Consulta Popular 1994 3,438,405 545,894 15.88 440 805 81 30.01.94 Elecciones Legislativas 1994 3,479,274 731,393 21.02 642 340 88 14.08.94 Elecciones Generales 1995 1a. Vuelta (12.11.95) 3,711,589 1,737,033 46.80 1 548 864 89 2a. Vuelta (07.01.96) 1,368,828 36.88 1 310 760 96 Elecciones Municipales 1998 30 municipios (07.06.98) 395,267 154,525 39.09 n.d. -Consulta Popular 1999 4,085,832 757,978 18.55 n.d. -16.05.99 Elecciones Generales 1999 1a. Vuelta (07.11.99) 4,458,744 2,378,989 53.76 2 191 512 91.42 2a. Vuelta (26.12.99) 1,800,676 40.39 1 735 096 96.36 Elecciones Generales 2003 1a. Vuelta (09.11.03) 5,073,282 2,937,169 57.90 2,683,779 91.37 2a. Vuelta (28.12.03) 2,372,714 46.77 2,281,963 96.17
Cuadro 3
GUATEMALA: Participación ciudadana en las elecciones generales del 2003
Fuente: Elaboración del DISOP/ASIES de acuerdo con datos del TSE
* Porcentaje respecto a los ciudadanos empadronados ** Porcentaje respecto a los votos emitidos
Se considera que la campaña de empadronamiento a nivel nacional impulsada por el TSE ejerció una gran influencia en cuanto a la difusión de la importancia de la participación y del voto, lo que se reflejó en un aumento de casi 615 mil empadronados -14% de incremento con respecto a 1999-. Este es el segundo crecimiento más alto experimentado desde 1985 entre una elección y otra, solo superado por el registrado en 1999. (Ver Cuadro 4).
Por otro lado, el programa de actualización de datos impulsado por el TSE en los 17 municipios más poblados y con mayor número de empadronados del país, que tuvo como propósito estratégico acercar las urnas al votante, fue otro factor que impulsó la participación y cuyo resultado directo indica que casi 1.9 millones de empadronados actualizaron sus datos.
Igualmente, en el incremento de la participación ciudadana debe señalarse el papel desempeñado por numerosas instancias de la sociedad civil, así como centros de estudio y fundaciones, tanto a nivel nacional como local, que desarrollaron intensas campañas de concienciación sobre la importancia del voto y su naturaleza secreta e inviolable, entre las que destacó la campaña en favor del “voto consciente”. En este contexto, el TSE también desplegó una efectiva campaña, en distintos medios de comunicación, y otros alternativos, incluso mediante el uso de lenguas indígenas, reiterando el carácter secreto del voto y que sobre el mismo solo cada ciudadano podía decidir, rechazando cualquier influencia externa. Si bien el crecimiento del padrón electoral es una variable importante a considerar en el crecimiento de la participación ciudadana, hay que reconocer que dicho elemento es una constante de los procesos electorales desde 1985, sin que incida en un aumento directo en la participación de los ciudadanos habilitados para votar. Por lo tanto, es de mayor importancia explicativa identificar como elementos de incidencia en el aumento porcentual de la participación ciudadana en 2003 la facilidad o accesibilidad física con la que los votantes acudieron a las urnas (de acuerdo a la reestructuración del padrón electoral); la polarización político partidaria e intensa campaña y movilización de decenas de miles de candidatos y activistas que, en definitiva, implicaron un papel determinante en la generación de una actitud favorable a la participación ciudadana en el proceso.
EMPADRONADOS PARTICIPACIÓN % * VOTOS %** VOTOS % ** VOTOS % **
VÁLIDOS NULOS BLANCOS 1ª. Vuelta 2,937,169 57.89 2,683,779 91.37 139,386 4.74 114,004 3.88 (09.11.03) 5,073,282 2ª. Vuelta 2,372,714 46.77 2,281,963 96.17 67,169 2.83 23,582 0.99 (28.12.03)
Cuadro 4
GUATEMALA: Evolución del padrón electoral para las elecciones generales 1985-2003
Fuente: elaboración del DISOP/ASIES de acuerdo con datos del TSE
3.2 Decrecen votos blancos y nulos
En cuanto al número de votos válidos emitidos en la primera vuelta electoral, se constata como un factor positivo que en los dos últimos comicios generales el mismo ha sido superior al 90%, lo que se interpreta como una aceptación de la vía electoral como el medio legítimo para la designación y renovación de las autoridades públicas del Estado guatemalteco. Esto ha significado una disminución de la cantidad y proporcionalidad de votos blancos y nulos. La misma tendencia se ha expresado en la segunda vuelta electoral de 1999 y 2003, en las que se registró la validez de más del 96% de los votos emitidos. En términos de cultura democrática, esto puede interpretarse como un claro reconocimiento de la legitimidad y apoyo al sistema.
Gráfica 3
GUATEMALA: Votos válidos en las elecciones presidenciales, 1985 - 2003
Fuente: Elaboración del DISOP/ASIES, según datos del TSE
Año Padrón Crecimiento %
1985 2,753,572 — —
1990 3,204,955 451,383 16.39%
1995 3,711,589 506,634 15.80 %
1999 4,458,744 747,155 20.13%
Si bien en la primera vuelta electoral la proporción de votos blancos y nulos es mayor respecto a la segunda, este fenómeno puede explicarse por la multiplicidad de partidos políticos participantes y la consecuente posible indecisión, y eventualmente hasta confusión, que pueda ocasionar en alguna porción del electorado un sistema multipartidista tan fragmentado. Sin embargo, al analizarlo en un sentido inverso, resulta que si bien la proporción de votos válidos en la segunda vuelta electoral es mayor que en la primera, el índice de participación ciudadana tiende a decrecer. Por lo tanto, puede ser que el multipartidismo potencie la participación ciudadana, aunque sea en detrimento del nivel de votos válidos; consecuentemente, en la segunda vuelta, en la que solo se vota por las candidaturas presidencial y vicepresidencial entre dos partidos, se potencie la validez de los votos en detrimento de la participación ciudadana, dado que alguna porción de la misma puede sentirse no representada por ninguna de las dos tendencias sometidas a su consideración. La tendencia a la menor participación en la segunda vuelta electoral y a la mayor validez de los votos, es una constante de los procesos electorales desde 1985. (Ver Cuadros 2 y 3)
3.3 Composición del voto por sexo
Es importante identificar y destacar, al mismo tiempo, la composición del voto por sexo, para reconocer el peso político de hombres y mujeres en la participación ciudadana y en su papel crítico en la definición de los resultados electorales.
La distribución porcentual del padrón electoral por el sexo de los ciudadanos habilitados para votar, expresa el peso político electoral del sexo femenino y masculino. En este sentido, el referido padrón está compuesto por 44.40% de mujeres y 55.60% de hombres. Al analizar la composición del voto por sexo en el proceso eleccionario de 2003, resulta que el 42.85% corresponde al voto femenino y 57.15% al masculino. Por lo tanto, se constata una mayor participación de los hombres respecto a las mujeres, lo que provoca una redistribución del peso electoral real de ambos, reduciéndose el peso de éstas y aumentando el de aquellos. En efecto, al producirse una menor participación ciudadana de las mujeres, su peso electoral disminuye en 1.55%; mientras tanto, el peso de la participación de los hombres se incrementa en 1.55%. (Ver Gráfica 4)
Gráfica 4
GUATEMALA: Comparación de la participación de los empadronados por género en las elecciones generales 2003
3.4 Particularidades de la participación ciudadana por distritos y regiones
El peso político de cada departamento, equivalente a un distrito electoral (con excepción del Departamento de Guatemala, que se divide en dos distritos, el central, correspondiente al municipio de Guatemala y el correspondiente al resto de municipios del departamento), se mide a partir de la cantidad de ciudadanos habilitados para votar en cada uno de ellos. De acuerdo con el padrón electoral de 2003, los distritos más significativos por su peso político eran el Central, donde se concentra el 15% de los ciudadanos empadronados; el de Guatemala donde se ubica el 11%; San Marcos con el 7%; Quetzaltenango y Huehuetenango con el 6% cada uno; y Alta Verapaz, Escuintla y Quiché con el 5% cada uno. (Ver Gráfica 5)
Gráfica 5
GUATEMALA: Distribución del peso electoral distrital para la elección presidencial en la elecciones generales del 2003
Fuente: Elaboración del DISOP/ASIES según datos del TSE
Al ordenar los distritos por su ubicación geográfica en el mapa político nacional, se puede determinar qué regiones del país representan un mayor peso electoral, y por consiguiente cuales jugaron un papel fundamental en la definición de los resultados electorales de 2003. En este sentido, la región central del país representa el 32% del electorado; la región occidental el 29%; la región sur el 14%; la región norte y oriente el 13% y 12%, respectivamente. (Ver Gráfica 5)
Al combinar esta información con el padrón electoral acumulado en cada región y los niveles de participación en los respectivos distritos en las elecciones generales de 2003, se constata que la región central mostró una participación del 61.2% del electorado; la región sur el 54.5%; la región occidental el 56.8%; la región norte el 55.5% y la región oriental 58.2%. En consecuencia, es evidente el papel de la región central por su alta concentración demográfica, pero sobretodo, por los altos
niveles de participación ciudadana demostrada. En definitiva, la región central representó el 33.48% de los votos emitidos a nivel nacional para la elección presidencial en la primera vuelta de las elecciones de 2003; la región occidental el 28.44%; la región sur 13.75%; la región norte 11.57% y la región oriental 12.17%. (Ver gráfica 6)
Gráfica 6
GUATEMALA: Relación entre el peso electoral de cada región y el peso real expresado en las elecciones generales 2003
Fuente: Elaboración del DISOP/ASIES de acuerdo a Pulso Electoral, número 6, Programa de Análisis Electoral, PAE
Al analizar la participación ciudadana en la primera vuelta electoral en cada uno de los distritos, resalta la observada en el Departamento de Sololá, donde votó casi el 70% de los empadronados. Este departamento es el que mostró el índice de participación más elevado en la primera vuelta electoral de 2003. En general, se destaca positivamente que en 9 de los 23 distritos electorales de la República, el porcentaje de votantes fue superior al 60% de los inscritos o habilitados para ejercer el derecho a voto. Por otro lado, el distrito electoral que menos afluencia y participación registró en la primera vuelta electoral fue el departamento de Izabal. En éste distrito participó únicamente la mitad de los empadronados. En el mismo sentido, los departamentos de El Petén (52.1%) y San Marcos (52.3%) fueron otros dos distritos electorales que registraron una relativa baja asistencia de votantes a las urnas. En la segunda vuelta la afluencia de votantes disminuyó en 11% respecto a la primera vuelta electoral, siendo el 47% de los empadronados los que asistieron a las urnas en toda la República. Sin embargo, el comportamiento observado en esta segunda vuelta es de características similares a los observados en otras segundas vueltas de distintos procesos electorales, con excepción de 1985, cuando participó el 65.38% de los empadronados, disminuyendo únicamente en 4% la participación respecto a la primera vuelta. Como ya se señaló, se estima que el principal factor que en esta oportunidad desestimuló la asistencia de votantes, además de la tendencia tradicionalmente manifestada, lo constituyó la fecha en que se realizó la segunda vuelta electoral, el domingo 28 de diciembre, muy cercano a la Navidad de
ese año. A pesar de ello, en 7 distritos electorales se registró la participación de más del 50% de los empadronados (en el distrito de Guatemala acudió a las urnas el 59.1%) y únicamente en 4 distritos electorales participó menos del 40% (siendo el departamento de San Marcos el que menor afluencia registró: 35.6%). (Ver Cuadro 5)
Cuadro 5
GUATEMALA: Participación ciudadana por distritos en elección presidencial 2003
FUENTE: Elaboración del DISOP/ASIES, según datos del TSE
No. DISTRITOS 1a. VUELTA (%) 2a. VUELTA (%)
1 Distrito Central 56.2 51.6 2 Guatemala 66.4 59.1 3 Sacatepéquez 67.8 52.4 4 Chimaltenango 61.3 50.6 5 El Progreso 62.7 49.1 6 Escuintla 56.3 46.3 7 Santa Rosa 55.7 41.4 8 Sololá 69.5 48.9 9 Totonicapán 55.6 36 10 Quetzaltenango 55.1 41.8 11 Suchitepéquez 62.5 48.8 12 Retalhuleu 56 45 13 San Marcos 52.3 35.6 14 Huehuetenango 56.7 36 15 El Quiché 61.8 42.4 16 Baja Verapaz 59.5 45.3 17 Alta Verapaz 58.8 52.4 18 El Petén 52.1 41.3 19 Izabal 50.1 42.9 20 Zacapa 61.7 52.2 21 Chiquimula 59.1 49 22 Jalapa 61.8 52.5 23 Jutiapa 55 39.6 República 57.9 46.78
Cantidad de Candidatos Tipo de organización política Total Hombres Mujeres Total
Partidos políticos 17 21,451 2,254 23,705
Comités cívicos 186 1,974 222 2,196
Coaliciones de partidos políticos 8 3,259 259 3,518
Totales 211 26,684 2,735 29,419
Se considera que otros elementos o variables que incidieron en la participación político electoral en el proceso de las elecciones generales de 2003 fueron los siguientes:
! “La Encuesta”, estudio periódico de opinión promovido por los medios de comunicación social
Prensa Libre, El Periódico y Al Día, entre los meses de mayo y diciembre, también desempeñó un papel importante, como motivador de la participación y del voto, sobre todo en la ciudad de Guatemala y en las principales cabeceras departamentales. Paradójicamente, el repudio del que fue objeto dicho estudio por parte de la mayoría de partidos políticos generó mayor interés en conocer, mes a mes, los resultados del mismo.
! Por paradójico que parezca, tanto la polarización político partidaria como la intensidad de la campaña
y la movilización de decenas de miles de candidatos y activistas que la misma implicó, jugaron un papel determinante en la generación de una actitud favorable a la participación electoral y en considerar el voto como herramienta idónea de la ciudadanía y de la democracia. En este sentido, se estima que aparte del involucramiento directo de las 29,419 personas que actuaron como candidatos de sus partidos o comités cívicos, las mismas promovieron la participación de por lo menos 300 mil activistas y militantes en el desarrollo del proceso electoral, a lo largo de toda la República. (Ver Cuadro 6)
Cuadro 6
Cantidad de candidatos por género y por tipo de organización política, elecciones 2003
4. LOS RESULTADOS ELECTORALES
4.1 La elección presidencial
Aunque a inicios del proceso electoral pareció que los candidatos presidenciales podrían ser hasta quince, a la postre fueron 11 los postulados por 13 partidos (10 en forma individual y 3 integrantes de la coalición GANA). Los nombres de tales candidatos, junto con los de sus respectivos candidatos a la vicepresidencia, se detallan en el cuadro 7.
Cuadro 7
GUATEMALA: Candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República y partidos postulantes, Elecciones Generales 2003
Fuente: Elaboración del DISOP / ASIES según información de la Memoria de las Elecciones Generales 2003, TSE
Los otros candidatos cuyos nombres se barajaron inicialmente, pero que al final ya no participaron en el proceso electoral fueron Rodolfo Paiz Andrade, Secretario General de la UD y designado en elecciones primarias como el presidenciable del partido; Rigoberto Quemé, en ese momento Alcalde de Quetzaltenango por segunda vez consecutiva, dirigente del Comité Xel-Jú, que iba a ser postulado por la ANN y Transparencia, junto con CASA, coalición que no fructificó; y Rodolfo Rosales García Salas, de
%
Candidatos Partido político postulante Votos Votos
1era. Vuelta Válidos 1 Oscar Berger Perdomo Gran Alianza Nacional (GANA)
Eduardo Stein Barillas Coalición de los partidos PP-MR-PSN 921,316 34.32 2 Alvaro Colom Caballeros Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) 707,635 26.36
Fernando Andrade Díaz-Durán
3 Efraín Ríos Montt Frente Republicano Guatemalteco (FRG) 518,464 19.31 Edín Barrientos
4 Leonel López Rodas Partido de Avanzada Nacional (PAN) 224,179 8.32 Rubén Alfonso Ramírez
5 Fritz García-Gallont Partido Unionista (PU) 80,987 3.01
Héctor Cifuentes Mendoza
6 Rodrigo Asturias Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca 69,301 2.58
Pablo Ceto (URNG)
7 Eduardo Suger Cofiño Partido DÍA 59,776 2.22
Maritza Ruiz de Vielman
8 Jacobo Arbenz Vilanova Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG) 42,205 1.57 Mario Rolando Castro
9 José Ángel Lee Duarte
Américo Cifuentes Democracia Social Participativa (DSP) 37,506 1.39
10 Francisco Arredondo Unión Nacional (UN) 11,980 0.44
Jorge Canale Nanne
11 Manuel Conde Orellana Movimiento Social y Político Cambio Nacional 10,830 0.40 Estuardo Meneses (MSPCN)