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La enseñanza de las ciencias naturales desde el análisis cognitivo de la acción

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(1)

Departamento de Didáctica de las Ciencias y Filosofía

Le enseñanza de las ciencias naturales desde el análisis

cognitivo de la acción

Memoria para optar al grado de doctora

presentada por:

Rute Rocha Monteiro

Fecha de lectura: 30 de enero de 2006

Bajo la dirección de los doctores:

Santiago Aguaded Landero

José Carrillo Yáñez

Huelva, 2009

(2)

Dpto. Didáctica de las Ciencias

y Filosofía

LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS NATURALES

DESDE EL ANÁLISIS COGNITIVO DE LA

ACCIÓN

Tesis doctoral

Rute Rocha Monteiro

(3)
(4)

Dpto. Didáctica de las Ciencias

y Filosofía

LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS NATURALES

DESDE EL ANÁLISIS COGNITIVO DE LA

ACCIÓN

Tesis doctoral

Realizada por:

Rute Rocha Monteiro

Dirigida por:

Profesores Doctores

Santiago Aguaded Landero

y

José Carrillo Yáñez

(5)
(6)

dado a lo largo de todo el proceso de investigación, por la tolerancia con mis ideas,

por la libertad y actitud optimista que dio a mi proyecto, por la ayuda constante y

persistente que me ha proporcionado y José Carrillo también por la orientación, por

el brío profesional y firme confianza durante el proceso de investigación, por la

serenidad que me ha proporcionado y por la promoción de mi creatividad.

Al coordinador del programa de doctorado Desarrollo Profesional en

Didáctica de las Ciencias y Filosofía, Luís Contreras, por el ánimo y atención.

A los restantes miembros del grupo de investigación DESYM, Ana Wamba,

José Mª Cuenca, Consuelo Domínguez, Isabel Freitas, Jesús Estepa, Nuria Climent,

Roque Jiménez, por los buenos momentos profesionales y personales que me han

proporcionado a lo largo de los últimos cinco años.

Al investigador Rafael Porlán por sus reflexiones y empatía.

A Claudia Graça, Claudia Tavares, Elsa Amaral, Elza Brás, Hugo Sancho,

Sónia Marques y Tânia Martins, los profesores que han participado en el proceso de

investigación, por su colaboración desinteresada y buena disposición.

A mi marido Jânio Monteiro por su amor y comprensión. Además le dedico

esta tesis por haber estado siempre presente, en los buenos y malos momentos de mi

vida, a lo largo de los últimos veinte años.

(7)

A los amigos Manuela Potencio, Julio Silva, Kuno Hayato, Paula Duarte,

Cristiano Cabrita, João Ferreira y a la memoria de Leslie Mogno, por la lealtad y

momentos de equilibrio y felicidad que me proporciona(ro)n.

A los compañeros del área de las Ciencias Exactas y Naturales de la Escola

Superior de Educação, Ana Cristina Coelho, António Fragoso, António Vinagre,

Carla Dionisio, Fernando Delgado, José Manuel do Carmo, Natália Rebelo de Sousa,

Verónica Silva, por el incentivo que me han dado para asistir al programa de

doctorado, su amistad y buena disposición.

También a los compañeros Ana Oliveira, Fernando Marques, Mafalda

Guerreiro, Nuno Vieira, Sandra Oliveira y Sónia Gonçalves, por el ánimo.

A António Vaz, Custódia Madeira y Ema Crisóstomo, por su simpatía y

paciencia.

A la Universidade do Algarve por haberme propuesto para el Programa de

Desarrollo Educativo para Portugal (PRODEP) y a todas las personas que

constituyen la Escola Superior de Educação de Faro.

Y finalmente, pero no menos importante, a todos mis alumnos, que en

conjunto, son el motor de mi sueño y realidad.

(8)

I.1. Motivación, objeto de estudio y enfoque del trabajo

3

CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO

II.1.

Pensamiento

y

acción

docente

9

II.2.1. Creencias, conocimientos y objetivos del profesor de enseñanza

básica

de

ciencias

naturales

15

II.2.2. Interacción de las cogniciones del profesor en la acción

34

CAPÍTULO III. METODOLOGÍA

III.1. Objetivos y problemas de investigación

41

III.2. Caracterización de la investigación

42

III.3.

Recogida

de

la

información

44

III.4.

Análisis

de

la

información

49

CAPÍTULO IV. MODELOS DE ENSEÑANZA

IV.1. Modelos de Enseñanza de los profesores CM y SS

59

IV.1.1. Modelo de Enseñanza del profesor CM

59

IV.1.2. Modelo de Enseñanza del profesor SS

137

IV.2.

Informe

del

estudio

de

casos

288

CAPÍTULO V. TEORIZACIONES EMERGENTES

V.1. Estructuras de la acción de los profesores

335

V.2. Mapas cognitivos de las estructuras de la acción

361

V.3.

Diagrama

de

relaciones 396

CAPÍTULO VI. CONCLUSIONES

VI.1. Conclusiones relativas a los resultados de la investigación

437

VI.2. Conclusiones relativas a la

práctica

formativa

445

VI.3. Conclusiones relativas a

la

metodología

448

(9)

REFERENCIAS

455

ANEXOS

ANEXO I. Transcripción de las clases del profesor CM

465

ANEXO II. Transcripción de las clases del profesor SS

585

ANEXO III. Imagen de las lecciones del profesor CM

809

ANEXO IV. Imagen de las lecciones del profesor SS

811

ANEXO

V.

Guión

de

la

entrevista

815

ANEXO VI. Transcripción de la entrevista realizada a CM

817

ANEXO VII. Transcripción de la entrevista realizada a SS

821

ANEXO VIII. Contraste final de la información realizada por CM

825

(10)

CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN

(11)
(12)

CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN

I.1. Motivación, objeto de estudio y enfoque del trabajo

Esta investigación parte de una motivación personal de la investigadora. La

actual situación profesional de esta es la siguiente: formadora de profesores

relativamente novel, con responsabilidades académicas en el ámbito de la formación

inicial y permanente de profesores de 1º y 2º ciclos de enseñanza básica

1

(sistema

portugués). Además tiene responsabilidades en la formación inicial de profesores en

sus primeros momentos de docencia.

Por todo esto, se han planteado diversas cuestiones, que se pueden concretar

en:

¿cómo enseñan estos profesores en los primeros años de ejercicio

profesional?

y

¿de qué forma se puede mejorar el asesoriamento de estos

profesores e incluso de los estudiantes para profesores?

Sólo la primera cuestión va a ser objeto de estudio de la presente

investigación; no obstante, también interesa contestar a la segunda cuestión, aunque

tangencialmente, a modo de recomendaciones para la formación inicial y permanente

del profesorado.

La práctica de los profesores puede ser mirada desde diversas perspectivas.

Se puede analizar la práctica en función de modelos prefijados y estudiar el grado de

acercamiento a los modelos considerados como ideales, aplicando en ocasiones el

concepto de hipótesis de progresión (Wamba, 2001). La práctica también puede ser

1 La Enseñanza Básica, en Portugal, consiste en tres ciclos (1º, 2º y 3º Ciclos). La formación de grado

(13)

fuente de problemas y preguntas para la teoría y el propio profesor, desde la visión

de profesional reflexivo (Schön, 1987), de profesional investigador del currículo

(Stenhouse, 1984), de la investigación-acción (Elliott, 1990), inserta en una

investigación colaborativa (Climent & Carrillo, 2002, 2003a,b) o simplemente, lo

que se pretende para la presente investigación, situarla en la perspectiva de la

comprensión de la práctica, acercándola, no para valorar modelos de profesores, sino

para caracterizar elementos que aporten una mejor comprensión (Krainer, 1999).

Esta comprensión se realiza a través de un análisis cognitivo de la acción o

práctica del profesor, porque el principal interés es acceder al pensamiento y acción

docente.

Según Shulman (1986a), comprender la enseñanza presupone una

comprensión del pensamiento y acción del profesor, siendo esta comprensión plena

de acuerdo con Clark & Peterson (1986) cuando se estudien estos dos dominios en

conjunto y cada unos de ellos se examine en relación con el otro.

Por consiguiente, en esta investigación se recurre a la modelización de la

enseñanza, partiendo del modelo de Schoenfeld (1998a,b), que permite analizar en

detalle las creencias, conocimientos y objetivos del profesor subyacentes a su

actuación, en un contexto particular de enseñanza. Un modelo que permite abordar el

pensamiento del profesor desde sus cogniciones (creencias, conocimientos,

objetivos) y la acción desde secuencias de acción comprendidas como rutinas y

guiones de acción.

Se reconoce que hay otras formas de comprender el pensamiento y acción

docentes, como lo hace, por ejemplo, Baena (2000), abordando el pensamiento del

profesor a través de las teorías implícitas según Marrero (1993) y la acción a través

de las tareas desarrolladas en el aula según Doyle (1983) y Doyle & Carter (1984).

Una de las razones más pertinentes para optar por el modelo de Schoenfeld

(1998a,b) es que la comprensión de la enseñanza se podrá realizar

independientemente del estilo de enseñanza del profesor. Por ejemplo, la aplicación

de dicho modelo no tendrá en cuenta el hecho de que un profesor se sitúe o no en

determinada tendencia didáctica.

(14)

enseñanza, desde su representación previa hasta el final de su ejecución en

detrimento de las cogniciones declaradas (deseadas) para las prácticas de enseñanza.

Necesariamente, esta conceptualización ha de ser limitada para ser operativa,

y en ella no se tienen en cuenta de modo directo otros elementos del proceso de

enseñanza y aprendizaje, como el conocimiento, las creencias y las expectativas de

los alumnos, o el contexto. También se huye, no obstante, de la interpretación causa-

-efecto del modelo de Schoenfeld.

En este trabajo de investigación se propone además la modelización de la

enseñanza a través de un instrumento que se va perfilando a medida que la

investigación se va desarrollando.

Este instrumento, denominado genéricamente como instrumento de

modelización (IM), se corresponde a un instrumento de obtención de modelos de

enseñanza, que resulta de una adaptación hecha del modelo de Schoenfeld (1998a,b,

2000), a través de la incorporación de aportaciones de estudios realizados por:

Aguirre & Speer (1999), Schoenfeld et al. (2000), Zimmerlin & Nelson (2000),

Sherin et al. (2000), Shulman (1986b, 1987), Carrillo (1998), Climent (2002), entre

otros.

La modelización de la enseñanza se realiza a través de un estudio de casos, de

dos profesores (CM y SS) de enseñanza básica de 2º ciclo (variante Ciencias de la

Naturaleza/ Matemática), en el ámbito de la investigación naturalista según Lincoln

& Guba (1985), que culmina con la presentación de los respectivos modelos de

enseñanza, con respecto a una unidad didáctica, Diversidad de las Plantas, temática

en el ámbito de las ciencias naturales.

En el capítulo III, que se corresponde con la metodología de investigación, se

concreta el problema de investigación y respectivos objetivos, se hace la

caracterización de la investigación y se expone los instrumentos de recogida y

análisis de información usados a lo largo del proceso de investigación.

Y en el capítulo IV se presentan los resultados obtenidos del proceso de

modelización. Estos resultados se corresponden con los modelos de enseñanza de los

dos profesores CM y SS. En este capítulo también se presenta el informe conjunto

del estudio de casos.

(15)

detectar relaciones fuertes entre las cogniciones y acciones del profesor, y contrastar

con otras investigaciones, entre ellas, las de Aguirre & Speer (1999), Verloop et al.

(2001), Schoenfeld (1998b) y Schoenfeld et al. (2000). También en el capítulo V se

expone las teorizaciones emergentes de los casos concretos, que se corresponden con

abstracciones realizadas sobre la base de los casos concretos de los modelos de

enseñanza de CM y SS. Estas abstracciones resultan de la aplicación de progresivos

“filtros” de interpretación de dichos modelos.

Basándose en la teoría fundamentada ("grounded theory") según Strauss &

Corbin (1998), se prosigue con teorizaciones que emergen de los casos concretos,

aunque a modo de conjetura, para profundizarse en el estudio de la articulación entre

determinadas cogniciones y acciones de los profesores.

Aunque no se ha exigido a los profesores participantes un compromiso sobre

su desarrollo profesional, por lo que el contenido del estudio coincide con los propios

del pensamiento del profesor, el interés de la investigadora va más allá de la

catalogación de las asociaciones establecidas entre cogniciones y acciones del

profesor, para trascender a modelos y pautas que pueden propiciar avances

posteriores en estudios de desarrollo profesional.

Finalmente, en el capítulo VI se presenta las conclusiones del trabajo de

investigación, relativas a los resultados propiamente dichos de la investigación, a

modo de síntesis final. Además, se presenta las conclusiones relativas a la práctica

formativa, donde se extraen algunas consecuencias, a modo de recomendaciones,

para la formación inicial y permanente de los profesores y desarrollo profesional

desde la Didáctica de las Ciencias.

(16)

CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO

II.1. Pensamiento y acción docente

II.2.1. Creencias, conocimientos y objetivos del profesor de enseñanza básica de

ciencias naturales

(17)
(18)

CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO

II.1. Pensamiento y acción docente

Las primeras investigaciones en la enseñanza se caracterizan por la búsqueda

de "buenos profesores", debido a la influencia de la psicología de los tests (Lowyck,

1988). De este modo, en esta tradición fundamentalmente se intentan buscar rasgos

de personalidad característicos de un buen profesor.

Como reacción a la falta de información sobre las características relevantes

del profesor en esta tradición y de acuerdo con una visión más conductista de la

enseñanza, la investigación se centra en las conductas del profesor en clase. Esta fase

ha coincidido con la proliferación de sistemas observacionales, con respecto a los

comportamientos docentes.

Este enfoque, conocido por proceso-producto

2

, es abandonado por algunos

investigadores porque restringe demasiado la interpretación de la conducta docente y

excluye los procesos internos y aspectos de la situación específica, que influye en la

conducta observable del profesor.

Por consiguiente, las investigaciones posteriores empiezan a prestar más

atención a los procesos internos del profesor, llevando a la aparición de una línea de

investigación conocida genéricamente por pensamiento del profesor. En esta línea de

investigación, se asume que hay aspectos significativos del pensamiento del profesor

que juegan un papel importante en la actuación docente.

2 La designación proceso-producto se refiere a las relaciones entre lo que los profesores hacen en el

(19)

Trabajos suficientemente conocidos abordan, de una manera profunda,

algunos de estos aspectos del pensamiento del profesor, como: el conocimiento del

profesor y su organización (Shulman, 1986b, 1987); conocimiento del profesor

(Fennema & Franke, 1992, Porlán, 1993, Porlán & Rivero, 1998); creencias y

concepciones (Thompson, 1992); teorías implícitas (Marrero, 1993); creencias,

constructos y teorías implícitas (Porlán, 1995).

También, al objeto de evidenciar esta idea, Clark & Peterson (1986) proponen

un modelo teórico compuesto por dos dominios, que tienen una importante

participación en el proceso de enseñanza. Uno de los dominios se corresponde con

los procesos de pensamiento del profesor y el otro dominio, con las acciones del

profesor y sus efectos observables.

Los dos autores defienden, según este modelo, que las acciones del profesor

son en gran medida generadas por los procesos de su pensamiento y que, a su vez,

estos se ven afectados por sus acciones. Consecuentemente, los mismos autores

defienden también que el proceso de enseñanza sólo se comprenderá plenamente

cuando estos dos dominios se estudien en conjunto y cada uno de ellos se examine en

relación con el otro.

Con un enfoque distinto, pero en esta línea, se realizan trabajos de

investigación en los que se enfatiza la relación que se establece entre algunas de las

variables del pensamiento del profesor y sus prácticas de enseñanza. Como por

ejemplo, en el área de las ciencias, Mellado (1996 y 1998) investiga la relación entre

las concepciones previas (acerca de la ciencia, enseñanza y aprendizaje de las

ciencias) de cuatro profesores de enseñanza básica y secundaria de ciencias y sus

conductas en el aula. Freitas et al. (2004) analizan las concepciones y prácticas de un

profesor novel y otro experto, de secundaria, en el área de físico-química. También

Lederman (1999) estudia esta relación en dos profesores noveles y expertos de

biología de enseñanza superior. Intentando, incluso, acceder a los posibles factores

implicados en dicha relación.

(20)

Con el propósito de buscar una posible reconciliación de estos distintos

enfoques de la enseñanza, permitiendo investigar la complejidad de dicho fenómeno,

en el presente trabajo se destaca el modelo de Schoenfeld (1998b), por considerarse

que contempla el pensamiento y acción del profesor conjuntamente, desde un análisis

detallado de sus creencias, objetivos, conocimientos y secuencias de acción

implementadas por él.

Necesariamente, esta conceptualización ha de ser limitada para ser operativa,

y en ella no se tienen en cuenta de modo directo otros elementos del proceso de

enseñanza y aprendizaje, como el conocimiento, las creencias y las expectativas de

los alumnos, o el contexto. También se huye, no obstante, de la interpretación causa-

-efecto del modelo de Schoenfeld.

Este modelo es poderoso para acceder a los aspectos del pensamiento y

acción docente, y además permite comprender cómo ellos se articulan entre sí. No

obstante, también se reconoce que hay otras formas de acceder y comprenderlos,

como lo muestra Baena (2000) con el estudio del pensamiento y acción docente

desde un análisis de las teorías implícitas y tareas de los profesores.

Schoenfeld (1998b) cree que si se tiene una buena comprensión de las

creencias, objetivos, conocimientos del profesor, subyacentes a sus decisiones y

actuaciones, en un contexto particular ("teaching-in-context"), entonces se

conseguirá una explicación coherente y detallada de lo que el profesor hace y por qué

lo hace, cuando está inmerso en el acto de la enseñanza.

Una de las potencialidades del modelo de Schoenfeld es que permite

modelizar la enseñanza, esto es, permite obtener modelos de enseñanza del profesor,

independientemente de su estilo.

Los modelos de enseñanza que se obtienen no son generales, sino que son

particulares del profesor y específicos de un contexto.

Además, el modelo no es evaluativo, en la medida que no favorece ningún

tipo de enseñanza sobre otro (Schoenfeld, 2000).

(21)

implementadas por el profesor, consistentes con la activación prioritaria de las

cogniciones mencionadas anteriormente (Schoenfeld, 1998b).

Hay que subrayar que este análisis requiere un procedimiento conjunto, de

dichas cogniciones y actuaciones, para permitir comprender mejor cómo creencias,

objetivos y conocimientos del profesor interactúan entre sí.

La perspectiva analítica del modelo se expone en los trabajos de Schoenfeld

(1998a,b, 2000), Zimmerlin & Nelson (2000) y Schoenfeld et al. (2000). En estos

trabajos se expone el proceso de modelización de la enseñanza, que empieza con la

video grabación de pequeños segmentos de la lección de dos profesores: uno realiza

las prácticas de matemáticas y otro es experto en física.

A continuación, los segmentos video grabados son transcritos, línea a línea,

correspondiéndose a cambios individuales de interacción profesor-alumnos.

Al conjunto coherente de acciones por parte del profesor le corresponde a una

secuencia de acciones, que tiene que ser coherente fenomenológicamente y

relacionarse de una manera directa con un estado de elevada activación de uno o más

objetivos que son atribuídos por el investigador al profesor, considerando que la

coherencia fenomenológica viene dada por la continuidad de la discusión de

determinado contenido o actividad de clase.

Cada secuencia de acción es caracterizada por el evento(s) desencadenante(s),

creencia(s), objetivo(s), conocimiento(s), tipo de episodio, parte de la imagen de la

lección y evento(s) término(s) (que se detallarán más adelante).

Schoenfeld (2000) usa el término modelo en el sentido científico, para

significar una representación de un fenómeno particular (enseñanza), en el cual

objetos (creencias, objetivos y conocimientos) y relaciones (dadas por las secuencias

de acciones), caracterizados en el modelo, corresponden a objetos seleccionados y

relaciones en el fenómeno que está siendo representado.

No obstante, hay que ser consciente de que los modelos tienen sus

limitaciones, porque introducen simplificaciones deliberadas, tratando algunos

aspectos con menos importancia o incluso como epifenómenos

3

(Lehrer, 1998),

subyacentes a la complejidad de los fenómenos reales.

Pero, por otro lado, se considera también que los modelos son de importancia

crucial a la hora de ayudar a pensar sobre lo que es complejo. En el caso específico

(22)

de la enseñanza, el modelo obliga a explicitar incluso los aspectos más tácitos de la

enseñanza y permitir comprender cómo ellos se articulan en conjunto, cuando el

profesor está comprometido con el acto de enseñanza.

Según Mayer (1986), el pensamiento es cognitivo y se infiere de la conducta,

entonces modelizar la enseñanza va a presuponer que se consigue acceder a los

aspectos cognitivos del pensamiento desde la acción del profesor. Ahora bien, se

completará esta modelización incluyendo los significados atribuídos a dichas

acciones, como se explicará en el siguiente capítulo.

Un análisis detallado de estos aspectos cognitivos del profesor cada vez que

él implementa secuencias de acción será útil para comprender mejor la enseñanza, y,

como fin último, para promover su mejora.

Con respecto a la mejora de la enseñanza, que, al fin y al cabo, es, como se ha

dicho, el objetivo final de la investigación educativa, tanto estas investigaciones,

como la propia experiencia ponen de relieve que no se corresponde con un conjunto

de técnicas empaquetadas y enseñadas a los profesores, sino que pasa por

responsabilizar al profesor de su enseñanza y de su desarrollo profesional. Sin

embargo, también es necesaria una formación inicial y permanente más adecuada a

las necesidades prácticas de los profesores.

Por consiguiente, tanto los profesores como los formadores y la propia

administración son corresponsables de introducir cambios en la enseñanza al objeto

de mejorarla. Se considera que los profesores son adultos protagonistas de su

formación: sin esta premisa no hay desarrollo profesional (Climent & Carrillo, 2003),

ni mejora de la enseñanza.

Al profesor en ejercicio le corresponde la tarea de aprender a ser un

profesional reflexivo y crítico de su práctica, desde una perspectiva más compleja.

Porque una actuación profesional que abandone los procesos de reflexión sobre la

acción tenderá progresivamente a la rutinización de la práctica (Porlán, 1993).

Brown & Borko (1992) mencionan que, en la línea de investigación

desarrollo profesional, se defiende que el profesor es un aprendiz adulto cuyo

desarrollo es el resultado de cambios en su estructura cognitiva, pasando de menos a

más compleja y madura.

(23)

de creencias, según la perspectiva de confrontación (estimulando el conflicto

cognitivo) concebida por Tillema (1995), o aumento per se de conocimiento del

profesor.

Más que un cambio de creencias y objetivos o aumento de conocimiento, se

considera que la mejora de la práctica del profesor deberá pasar por la toma de

conciencia de sus creencias, objetivos, conocimientos, actuaciones e incorporar

actuaciones a su práctica debidamente analizadas y fundamentadas.

El formador es quien tiene la responsabilidad de asesoriamento del

profesional de enseñanza, ayudándole a reflexionar sobre su acción, esto es,

parafraseando a Schön (1987), a hacer una reflexión sobre la acción.

En relación con la reflexión, el formador también posee la tarea de ayudar al

profesor a criticar su acción, que puede pasar por ayudar a los profesores a cuestionar

y juzgar sus actuaciones (Climent & Carrillo, 2003a), e inherentemente a poner en

tela de juicio sus creencias básicas que le llevan a enseñar de la manera que lo hace

(Pagés, 1993), sus conocimientos sobre la materia que enseña, las estrategias y los

materiales que usa en el aula, etc...

Además de lo expuesto anteriormente, también se reconoce que el

asesoramiento del formador al profesor puede pasar por la identificación de aspectos

de su pensamiento y actuación que podrán constituir obstáculos a la mejora de la

enseñanza y consecuentemente a su desarrollo profesional.

Hay que ser consciente que específicamente en este trabajo de investigación

no se efectúa un estudio de desarrollo profesional, sino que se dedica a un abordaje

cognitivo de la enseñanza, a través de la modelización de esta, entendiendo que esta

modelización de la enseñanza presupone un estudio del conocimiento profesional del

profesor, en concreto de las creencias, conocimientos en juego en su actuación,

cuando esto está comprometido con la enseñanza de una temática específica en el

ámbito de las ciencias naturales.

Esto es así, porque no se ha exigido a los profesores informantes de esta

investigación un compromiso sobre su desarrollo profesional, sino que el contenido

del estudio coincide con los propios del pensamiento del profesor.

(24)

profesional, no se podría dejar de situar dicha investigación también en el

mencionado ámbito.

II.2.1. Creencias, conocimientos y objetivos del profesor de enseñanza básica de

ciencias naturales

Al considerar que el modelo de Schoenfeld (1998a,b, 2000) es un instrumento

de gran valor porque permite la comprensión de la enseñanza, se propone a partir de

este momento, usar la estructura básica de este modelo, lo que lleva a un nuevo

modelo, que resulta de la adaptación de este e incorpora aportaciones de otros

autores al respecto, tales como: Aguirre & Speer (1999), Schoenfeld et al. (2000),

Zimmerlin & Nelson (2000), Sherin et al. (2000), Shulman (1986b, 1987), Carrillo

(1998), Climent (2002), entre otros.

La incorporación de otros estudios al modelo de Schoenfeld tiene como

propósito permitir aún mayor delimitación de la comprensión de la enseñanza, en

cuanto a la definición de los objetos, y mayor relación entre ellos, retomando la

analogía de Schoenfeld con el modelo científico, presentada en el apartado anterior.

Como la característica más significativa de dicho modelo es permitir

modelizar la enseñanza, se hará referencia a ello, denominándolo de Instrumento de

Modelización (IM).

Considerando que los componentes principales del instrumento de

modelización continúan siendo las

creencias, objetivos

y

conocimientos

del

profesor en un contexto particular de enseñanza, se vuelve necesario hacer una

caracterización detallada de cada uno de estos mismos componentes.

Se sabe que las creencias son el gran filtro por el que pasa toda la información

subyacente a la enseñanza (Carrillo & Contreras, 1994).

Aguirre & Speer (1999)

defienden que las creencias juegan un papel importante en la selección y priorización

de las acciones del profesor. Además, a través de sus estudios, las autoras defienden

que las creencias de los profesores son más evidentes cuando se produce un cambio

de objetivo del profesor.

(25)

trabajo no es profundizar en la distinción entre sí, mientras se es conciente de la

frontera difusa que a veces las separa.

Se asume con Pajares (1992), una definición de creencias como las verdades

personales e intransferibles de cada uno, que derivan de la experiencia o la fantasía,

con una fuerte componente afectiva y de valoración. Y las concepciones como

constructos cognitivos a modo de organizadores de las tramas conceptuales,

esencialmente metacognitivas (Ponte, 1994). A pesar de se compartir las

características de estas definiciones, como se ha mencionado, no es objeto de este

trabajo indagar en la distinción entre creencias y concepciones. Se hablará de

creencias incluyendo constructos que podrían enmarcarse como concepciones, y se

decide dejar este término para el ámbito del conocimiento del profesor.

El hecho de que el proceso de modelización presupone el análisis de las

cogniciones, en el contexto, da primacía a las creencias del profesor en la acción,

esto es, las creencias que se infieren de la acción y que sirven para explicar por qué

determinada secuencia de acción es implementada por el profesor en un momento

dado.

No obstante, no se identifican todas las creencias del profesor subyacentes a

su actuación, y se da especial énfasis a la(s) creencias que se considera(n) activadas

prioritariamente en determinada actuación. Esto es así, porque se comparte la idea de

Schoenfeld (1998b) que defiende que varias creencias tienden a ser activadas en

conjunto (“clusters”), sin embargo ellas compiten por prioridades.

Se considera también que las creencias en la acción son resultantes de la

transformación de diversas creencias del profesor, pero que estas están sujetas a las

limitaciones y contingencias del contexto escolar (Thompson, 1984).

También se hace la distinción de las creencias atribuidas en detrimento de las

creencias declaradas (Schoenfeld, 2000) por considerarse que las creencias

representadas en el instrumento de modelización no son necesariamente las creencias

que el profesor declara sino las que se le atribuyen, aunque se tenga en cuenta lo que

el profesor declara.

(26)

Con el propósito de ayudar a la identificación de las creencias de los

profesores de enseñanza básica de ciencias naturales, se presenta un instrumento de

análisis, a modo de esquema teórico, adaptado del instrumento de Climent (2002)

respecto a las concepciones del maestro de primaria sobre la enseñanza y el

aprendizaje de la matemática.

Como el instrumento de Climent (2002) no contempla aspectos relacionados

con la evaluación y además se basa en el instrumento de Carrillo (1998), se añade

parte del instrumento de este último con respecto a la evaluación.

En esta adaptación, se modifican aspectos de los indicadores que no tienen

sentido en el caso de las ciencias naturales, visto que su naturaleza es distinta de la

matemática.

A continuación, se describe cada uno de los indicadores del instrumento de

análisis para las creencias de los profesores de enseñanza básica respecto a la

enseñanza y aprendizaje de las ciencias. Esta descripción coincide en gran medida

con la que se presenta en Climent (2002) y Carrillo (1998) (respecto a la evaluación).

También se respeta igualmente la distinción entre las cuatro tendencias que allí se

presentan: Tendencia Tradicional (TR), Tendencia Tecnológica (TE), Tendencia

Espontaneísta (E) y Tendencia Investigativa (I).

Sin embargo, cuando se procede al análisis de las creencias de los profesores,

se hace de una manera más libre de dichos indicadores, dado que nunca ha sido de

interés para este estudio posicionar al profesor en una u otra tendencia didáctica.

Incluso porque el uso del término tendencia didáctica pone de relieve la dificultad de

encontrar individuos que se puedan caracterizar de una manera pura dentro de un

modelo específico (Porlán, 1989).

Hay que subrayar que la adaptación realizada se ajusta al papel del estudio

sobre estas creencias en esta investigación. Sin embargo, no se descarta que, en

investigaciones donde el estudio de las creencias del profesor de enseñanza básica de

ciencias sea más prioritario, pueda mejorarse y detallarse más la adaptación

realizada.

(27)

Instrumento de análisis de las creencias de los profesores de enseñanza básica

de ciencias:

Metodología

TR1 - Explicación del profesor de enseñanza básica, a menudo siguiendo la

presentación del libro, como técnica habitual.

TE1 - El profesor expone los contenidos pero no en su fase final, sino simulando su

proceso de construcción, apoyado en estrategias expositivas (uso de ejemplos,

cuestiones a los alumnos, uso de material para ejemplificar...).

E1 - El profesor propone actividades de manipulación de modelos (propiciando, a

menudo, el uso de materiales manipulativos), a través de los cuales se producirá,

eventualmente, un conocimiento no organizado.

I1 - El profesor tiene organizado el proceso que llevará al alumno a la adquisición de

unos conocimientos determinados, a través de su investigación.

TR2 - La principal fuente de información para el alumno la constituyen el profesor y

el libro.

TE2 - El libro se ve ampliado por otros materiales donde se encuentra el

“conocimiento establecido” (enciclopedias, libros especializados...). Se mantiene el

papel del profesor como principal fuente de información.

E2/I2 - La información que se moviliza en el aula puede provenir del profesor, de los

alumnos, de otras personas que intervengan, de situaciones cotidianas...

TR/TE3 - El profesor “enseña” para un alumno ficticio que identifica con el alumno

“medio” del grupo-clase, homogeneizando el grupo. No se realiza diferenciación

individual en el proceso de enseñanza.

E3 - La actividad que se genera en el aula permite que cada alumno la realice según

sus posibilidades, contando con la ayuda de sus compañeros. Se atiende

implícitamente (no planificado) a la diferenciación individual.

(28)

TR4 - No se usan materiales manipulativos.

TE4 - Se usan materiales manipulativos para reforzar, explicar o dar utilidad a la

teoría, de manera aislada.

E4 - Se usan asiduamente materiales variados sobre todo para motivar a los alumnos

y facilitar su comunicación. Es fundamental que éstos los manipulen.

I4 - Se usan materiales variados como apoyo y detonante de la investigación de

ciencias del alumno.

TR5 - Los contenidos se identifican con los conceptos, enunciados como objetivos de

carácter terminal. El propio tratamiento de contenidos que podrían ser

procedimentales los convierte en conceptuales.

TE5 - Se persiguen objetivos terminales y funcionales, poniéndose más énfasis en

objetivos procedimentales locales (se usan para ejemplificar contenidos concretos,

sin ampliar la posibilidad de los recursos más que a esos tópicos concretos).

E5 - Los objetivos sólo definen un marco genérico de actuación (carácter orientativo)

y están sujetos a eventuales modificaciones en cuanto al grado de consecución

(flexibles).

I5 - Los objetivos marcan claramente las intenciones educativas, pero están sujetos a

reformulaciones bien fundamentadas.

TR6 - El profesor sigue una programación prescrita de antemano, externa a él y

rígida, sin plantearse relaciones entre las unidades.

TE6 - Para el profesor la programación es un documento cerrado, que elabora

previamente en función de sus conocimientos (de la materia escolar, de sus alumnos,

de su experiencia previa en la enseñanza de esos contenidos...).

E6 - La programación es un documento vivo que, por basarse en los intereses que, en

cada momento, manifiestan los alumnos y en la negociación con ellos, no dispone de

una organización inicial.

(29)

Ciencia escolar

TR7 - La asignatura está orientada, exclusivamente, hacia la adquisición de

conceptos.

TE7 - Interesan tanto los conceptos como los procesos lógicos que los sustentan.

E7 - No interesan tanto los conceptos como los procedimientos y el fomento de

actitudes positivas (hacia el trabajo escolar y como ciudadano).

I7 - Interesan tanto la adquisición de conceptos, como el desarrollo de

procedimientos y el fomento de actitudes positivas hacia la propia materia, el trabajo

escolar en general y como ciudadano, siendo la materia y el trabajo escolar los que

determinan el peso específico de cada una de las componentes citadas.

TR/TE8 - La ciencia escolar coincide con la que se muestra básicamente en los

libros.

E8 - La ciencia inmersa en la problemática real es el único referente de los

conocimientos a movilizar en el aula.

I8 - La ciencia escolar es una síntesis de la ciencia formal y la ciencia cotidiana.

TR/TE9 - La ciencia escolar es exacta y se concibe acabada.

E9 - Se potencia la estimación y la aproximación, ligadas a contextos reales, y se

concibe en construcción (se construye en el propio contexto escolar por parte de los

alumnos).

I9 - La ciencia escolar muestra su doble perspectiva de exactitud/aproximación

dependiendo del contexto y se concibe en construcción.

TR10 - La finalidad de la asignatura es poner en conocimiento de los alumnos un

cierto “panorama científico” que se espera que aprendan y dotarles de las destrezas

básicas para la vida diaria

y para el estudio tanto de otras disciplinas como el estudio

futuro de la propia ciencia (por los conocimientos que aporta).

(30)

E10 - La asignatura posee un carácter formativo, con objeto de servir de instrumento

para un cambio actitudinal del alumno (con respecto al aprendizaje y a la vida), así

como para la adquisición de los valores racionales que le permitan conformar una

actitud lógica ante los problemas cotidianos.

I10 - La finalidad última de la asignatura es favorecer el desarrollo de una forma de

pensamiento que permita al alumno organizar, interpretar y comprender la realidad

que le rodea, dotándolo de unos instrumentos que le posibiliten el aprendizaje

autónomo.

Aprendizaje

TR11 - Se presupone que el aprendizaje se realiza, utilizando la memoria como

principal recurso, por superposición de unidades de información.

TE11 - El aprendizaje se sigue concibiendo como memorístico, organizándose

internamente según la lógica estructural de la materia.

E11 - Se aprende cuando el objeto de aprendizaje, que surge aleatoriamente del

contexto, posee un significado para el alumno.

I11 - Los objetos de aprendizaje no sólo tienen significado, sino también la

capacidad de ser aplicados en contextos diferentes de donde fueron aprendidos,

adquiriendo así un carácter móvil a través de una malla conceptual.

TR12 - El único aprendizaje efectivo y correcto es el que proviene de un proceso

deductivo (regla general-aplicación a casos particulares).

TE12 - Aunque el aprendizaje pueda comenzar por la observación de un proceso

inductivo (de hecho es así como suele presentar el profesor los contenidos en la

simulación de su construcción), el verdadero aprendizaje ha de apoyarse en un

proceso deductivo.

E12 - El aprendizaje se produce a partir de la participación activa del alumno en

procesos inductivos.

(31)

TR13 - El alumno se hace con los conocimientos por el simple hecho de que el

profesor se los presente.

TE13 - Para aprender, al alumno le basta entender, asimilar el conocimiento que

proviene del exterior.

E13 - El aprendizaje se produce, de manera espontánea, cuando el alumno está

inmerso en situaciones que propician el descubrimiento.

I13 - El aprendizaje se produce a través de investigaciones que han sido planificadas

por el profesor. Además, para que se produzca aprendizaje éste debe

institucionalizarse.

TR14 - El profesor desea que el alumno explicite lo aprendido con la expresión usada

por él. No le interesa la idea sino la mecánica. De ahí que no conceda especial

importancia a que el alumno argumente sus conclusiones.

TE14 - Es importante que el alumno explicite la comprensión de los contenidos (se

trata de una verbalización para comprobar que se está produciendo el aprendizaje

deseado). La expresión de lo aprendido, con las palabras del alumno, muestra el

resultado del aprendizaje.

E14 - Es importante que el alumno comunique (más que argumente de un modo más

o menos justificado) sus conclusiones.

I14 - La expresión de lo que aprende por parte del alumno es una parte importante

del propio proceso de aprendizaje. Es importante, además, que el alumno argumente

sus conclusiones.

TR/TE15 - El alumno interactúa con la materia y el profesor, siendo el último el

intermediario entre ésta y el alumno. La interacción que se produce entre el profesor

y el alumno no es equilibrada, siendo más fuerte el flujo en la dirección

profesor-alumno que la inversa.

E15 - El alumno interactúa con la materia, el profesor y sus compañeros, pero el

énfasis se coloca en la interacción con los compañeros y el profesor.

(32)

TR/TE16 - La única forma de agrupamiento que permite un verdadero aprendizaje es

el trabajo individual.

E16 - La forma ideal de agrupamiento que propicia el aprendizaje es el trabajo en

grupo, con sus correspondientes debates.

I16 - La forma de agrupamiento aconsejable para la producción de aprendizaje

depende de la actividad a desarrollar.

TR17 - La estructura de la propia asignatura, plasmada en la programación, es el

dinamizador ideal del aprendizaje.

TE17 - El dinamizador ideal del aprendizaje es la lógica subyacente a los contenidos

de la ciencia escolar.

E17 - El motor del aprendizaje son los intereses de los alumnos.

I17 - El dinamizador ideal del aprendizaje es el equilibrio entre los intereses y

estructura mental de los alumnos y los de la ciencia.

TR/TE18 - La capacitación del alumno es inalterable y justifica en gran medida los

resultados del aprendizaje.

E/I18 - La capacitación del alumno puede ser modificada.

TR19 - La actitud del alumno hacia el aprendizaje es raramente transformable.

TE19 - En la actitud del alumno hacia el aprendizaje hay aspectos que pueden sufrir

cambios.

E/I19 - La actitud del alumno puede ser modificada.

Papel del alumno

TR/TE20 - El alumno no condiciona ni directa ni indirectamente el diseño de las

actividades, programación, etc.

E20 - El alumno condiciona indirectamente la selección y/o secuenciación de

contenidos y objetivos (a través de la negociación de intereses), y en el diseño

didáctico (a través de sus intervenciones en el quehacer del aula).

(33)

TR21 - En los casos en que exista una “buena enseñanza”, la responsabilidad de los

resultados del aprendizaje (que dependen del grado de sumisión) es exclusiva del

alumno.

TE21 - Cuando los procesos de enseñanza se realizan en un contexto adecuado, la

responsabilidad del aprendizaje recae en el alumno.

E21 - La motivación proveniente de la propia acción es la clave de los buenos

resultados del aprendizaje.

I21 - Para que se dé aprendizaje es necesario que el alumno otorgue significado a lo

que aprende, siendo consciente de su propio proceso de aprendizaje. La

responsabilidad del aprendizaje recae en la marcha del proceso completo (con todos

los elementos y factores que intervienen en éste).

TR22 - El alumno escucha la explicación del profesor para poder repetir

posteriormente el proceso explicado.

TE22 - El alumno, al enfrentarse a cada una de sus tareas educativas, reproduce el

proceso lógico mostrado por el profesor, imitando así su estilo cognitivo.

E22 - El alumno pasa de actividad en actividad, participando intensamente en cada

una de ellas.

I22 - La actividad del alumno está organizada (interna o externamente) hacia la

búsqueda de respuestas a determinados interrogantes.

TR/TE23 - Al ser el profesor el que proporciona la clave para la

repetición/reproducción posterior, es fundamental la atención a éste (fuente de

información fundamental).

E23 - La actividad del alumno no incluye un tiempo para la reflexión sobre su propia

acción.

I23 - El alumno toma conciencia de qué hace y para qué lo hace.

TR24 - El alumno no se plantea procesar la información que proviene del profesor, ni

en forma ni en fondo.

(34)

E24 - El ambiente dinámico que se propicia en la clase, permite que el alumno

comunique sus experiencias y sentimientos con el profesor y los demás compañeros.

I24 - El alumno mantiene una actitud crítica ante las informaciones que se movilizan

en el aula.

Papel del profesor de enseñanza básica

TR25-28 - El profesor transmite verbalmente los contenidos de aprendizaje,

mediante explicación de lo reflejado en el libro, realizando una reproducción literal

de éste. Actúa como un especialista en el contenido.

TE25-28 - El profesor organiza los contenidos de aprendizaje, los cuales transmite

mediante exposición, utilizando estrategias organizativas/ expositivas que procuran

ser atractivas. Actúa como un técnico del contenido y del diseño didáctico.

E25-28 - Por su marcado carácter humanista y especialista en dinámica de grupos,

induce al alumno a participar en las actividades que promueve, analizando las

reacciones y respuestas a sus propuestas.

I25-28 - El profesor provoca la curiosidad del alumno conduciendo su investigación

hacia la consecución de aprendizajes. Su carácter de experimentador interactivo del

contenido y de los métodos le obliga a analizar los procesos en el contexto del aula

(investigación-acción).

TR29 - El profesor (y/o el libro) es el que valida las ideas que se movilizan en el

aula, corrigiendo a los alumnos en caso de errores y aportando él mismo la

información correcta.

TE29 - El profesor es el que valida las ideas que se movilizan en el aula, planteando

interrogantes a los alumnos cuyas respuestas llevan a la “autocorreción” (en verdad

es una corrección enmascarada del profesor).

E29 - La información que se moviliza en el aula es validada por el grupo

(grupo-clase o pequeños grupos de trabajo). En ocasiones se sustituye el papel de la

corrección que en TR/TE juega el profesor por los compañeros, pero no se potencia

que los alumnos “se paren a reflexionar” sobre sus ideas ni que desarrollen

estrategias de autovalidación de las mismas.

(35)

alumnos y el desarrollo de estrategias para su autocorrección, propiciándose que los

estudiantes asuman responsabilidad a la hora de juzgar la adecuación de sus ideas.

Evaluación

TR30 - El profesor concibe la evaluación como una actividad que se debe realizar al

final de cada una de las partes en las que se divide el aprendizaje del alumno, con el

único fin de medirlo.

TE30 - El profesor cuestiona (para su eventual modificación futura) el proceso de

aprendizaje a la luz de los resultados obtenidos al final de cada una de las partes en

las que divide el aprendizaje del alumno. Dichos resultados dan asimismo una

medida del aprendizaje individual.

E30 - El profesor concibe la evaluación como un sensor permanente del aprendizaje

que le permite reconducirlo en cada momento, enfatizando la importancia del

contexto dentro del proceso de aprendizaje.

I30 - El profesor concibe la evaluación como un sensor permanente del aprendizaje

que le permite reconducirlo en cada momento, orientando la enseñanza hacia los

aprendizajes previstos a través de contextos más apropiados.

TR/TE31 - El profesor reduce a términos numéricos la adecuación de los resultados

finales del aprendizaje a lo previsto.

E31 - El profesor dispone de un informe de tipo cualitativo, tanto del proceso como

de los resultados de aprendizaje del alumno.

I31 - El profesor dispone de un informe tipo cualitativo, tanto del proceso como de

los resultados de aprendizaje del alumno, así como de criterios para la cuantificación

de dicho informe.

TR32 - El hecho de no disponer de criterios explícitos hace que la valoración de los

alumnos sea subjetiva.

TE32 - El grado de aprendizaje del alumno se cataloga sobre la base de una

taxonomía previa que se ha hecho explícita.

(36)

I32 - El profesor da a conocer a los alumnos su propuesta holística (compleja,

completa y global) de criterios de evaluación, así como el marco de negociación de

los mismos.

TR33-34 - El profesor trata de medir la capacidad del alumno de retener información

a corto plazo, valorando la aplicación mecánica de la misma.

TE33-34 - El profesor trata de medir el grado de operatividad de los objetivos,

valorando los aspectos mecánicos de la interpretación.

E33-34 - El profesor trata de medir el grado de implicación del alumno en el

quehacer del aula, así como la aplicación significativa de sus conocimientos.

I33-34 - El profesor trata de medir el grado de implicación del alumno y la

significatividad y relevancia de sus aprendizajes.

TR35 - Sean cuales sean las circunstancias y características del desarrollo de la

programación, los contenidos de aprendizaje se mantienen idénticos a los

establecidos inicialmente.

TE35 - Sean cuales sean las circunstancias y características del desarrollo de la

programación, los contenidos de aprendizaje se mantienen idénticos a los

establecidos inicialmente, aunque se introducen eventualmente cambios en su

tratamiento.

E35 - El desarrollo de la programación permite negociar los contenidos de

aprendizaje en función de las demandas contextuales.

I35 - A lo largo del proceso se van reformulando los contenidos de aprendizaje,

teniendo en cuenta los intereses del alumno, la propia asignatura, el contexto

educativo y el propio proceso.

TR/TE36 - No se obtiene información personalizada de los alumnos a lo largo del

proceso.

E36 - De forma no organizada, se obtiene información personalizada de los alumnos

a efectos de introducir mecanismos individuales de mejora.

(37)

TR37 - Cuando al final de un período del proceso el profesor toma conciencia de que

no se han producido los aprendizajes deseables en los tópicos o unidades

desarrolladas y se plantea la consecución de los mismos, procede a repetir dicho

proceso de manera global.

TE37 - Cuando al final de un período del proceso el profesor toma conciencia de que

no se han producido los aprendizajes deseables en los tópicos o unidades

desarrolladas y se plantea la consecución de los mismos, procede a repetir aquellos

aspectos que considera estructuralmente más relevantes.

E37 - Cuando en el desarrollo del proceso el profesor toma conciencia de que los

contenidos de aprendizaje o las actividades que se realizan para éste no están en

concordancia con el campo de intereses de los alumnos, reconduce la actividad o el

proceso.

I37 - Cuando en el desarrollo del proceso el profesor toma conciencia de que los

contenidos de aprendizaje no están en concordancia con el campo de intereses de los

alumnos o el grado de significado que éstos deberían otorgar a los contenidos de la

disciplina, cualifica su apreciación e introduce variantes de tipo metodológico,

disciplinar o contextual, de forma individualizada.

TR/TE38 - El examen es un instrumento ideal para medir el aprendizaje de los

alumnos; además, el alumno debe dedicar un tiempo expreso para su preparación, no

necesariamente coincidente con el período en el que se han desarrollado los

contenidos de aprendizaje, para garantizar la fijación y maduración de lo impartido

en clase.

E38 - El examen tiene connotaciones de índole psicológica que influyen

desfavorablemente en la actividad del alumno y en las relaciones personales dentro

del aula. No es, por tanto, un buen instrumento para medir la evolución de los

alumnos.

(38)

TR39 - El diagnóstico inicial de los alumnos está basado exclusivamente en los

contenidos que, supuestamente, han sido impartidos con anterioridad.

TE39 - El diagnóstico inicial de los alumnos esta basado en la detección de errores

conceptuales o procedimentales que deberían ser corregidos antes de comenzar la

ejecución del proceso.

E39 - El diagnóstico inicial de los alumnos se cifra sobre el campo de intereses de

éstos.

I39 - El diagnóstico inicial debe poner de relieve todos aquellos aspectos del

conocimiento del alumno (conceptos, procedimientos, actitudes, teorías implícitas,

concepciones,...) que, de una u otra manera, puedan interferir en el proceso de

enseñanza-aprendizaje. El proceso de aprendizaje permitirá al alumno contrastar su

conocimiento ofreciéndole vías para su adecuación y progresión.

TR40 - Para la valoración del progreso de los alumnos, el profesor utiliza los datos

obtenidos en los controles, empleados para medir la adecuación de los resultados

finales de aprendizaje a lo previsto.

TE40 - Para la valoración del progreso de los alumnos, el profesor utiliza los datos

obtenidos en los controles, empleados para medir el grado de consecución de los

objetivos inicialmente fijados.

E40 - Para la valoración del progreso de los alumnos, el profesor utiliza el informe

realizado sobre la base de la revisión de las tareas de éstos y su participación en las

mismas.

I40 - Para la valoración del progreso de los alumnos, el profesor utiliza información

obtenida sobre la base del análisis del cuaderno de clase, sus observaciones

sistemáticas, los datos provenientes de los exámenes y trabajos de grupo, así como de

los informes de investigación,...

(39)

CATEGORÍAS/TENDENCIAS DIDÁCTICAS TRADICIONAL TECNOLÓGICA ESPONTANEÍSTA INVESTIGATIVA

METODOLOGÍA

Praxis 1 Exposición magistral (libro) Exposición “inductiva” Descubrimiento aleatorio, manipulación de modelos Investigación planificada Fuentes información 2 Profesor y libro (únicos referentes) Profesor y material “especializado” (referentes

básicos) Diversas Diversas Diferenciación individual 3 No se realiza No se realiza Atención implícita Atención explícita Uso mat. manipulativo 4 No se usa Puntual. Para reforzar teoría Asiduo. Para fomentar motivación y comunicación de

alumnos Como apoyo a y detonante de investigación del alumno Objetivos 5 Conceptuales de carácter terminal Terminales operativos (procedimentales) Flexibles y orientativos Flexibles y revisables

Programación 6 Oficial, prescriptiva, rígida (unidades aisladas) Secuencial, estructurada y cerrada Aleatoria, contenidos negociados Redes conceptuales organizadas

CIENCIA ESCOLAR

Orientación 7 Énfasis conceptual Énfasis conceptual y procedimental local Énfasis procedimental y actitudinal Procedimientos, conceptos y actitudes

¿Cuál es su contenido? 8 La ciencia escolar coincide con la que se muestra en los libros.

La ciencia escolar coincide con la que se muestra en los libros.

La ciencia escolar inmersa en la problemática real del entorno

La ciencia escolar es una síntesis de la ciencia formal y ciencia cotidiana.

¿Cómo es? 9 Exacta y acabada Exacta y acabada Inexacta y en construcción Doble perspectiva exacta/ inexacta en función del contexto. En construcción

Finalidad 10 Informativa utilitaria e instrumental (“conceptual”) Informativa utilitaria e instrumental (razonamiento) Formativa (valores racionales y actitudes) Formativa (aprender a aprender)

APRENDIZAJE

Tipo y forma (procesos) 11 Memorístico acumulativo Memorístico secuencial Significativo aleatorio Significativo relevante (redes semánticas)

12 Deductivos Inductivos simulados y deductivos Inductivos Inducción-deducción

13 Por apropiación Por asimilación Por construcción espontánea Por construcción dirigida. Institucionalización del aprendizaje

Imp. argumentación alumnos 14 No se enfatiza Importancia explicitación de comprensión del

contenido Importancia comunicación ideas Importancia argumentación conclusiones (medio y fin) Interacción Prof/Alumnos/Materia 15 Profesor

Materia Alumno

Profesor

Materia Alumno

(Materia) Prof. Alumnos©

Ciencia Alumnos ©

Prof.

Tipo de agrupamiento 16 Trabajo individual Trabajo individual Trabajo en grupo y debates Diversidad de agrupamientos y puestas en común Dinamizador 17 Estructura de la asignatura (programación) Lógica de la disciplina inferida de la materia escolar Intereses del grupo de alumnos Intereses de los alumnos y la disciplina

Aptitud 18 Predeterminada Predeterminada Transformable Transformable Actitud 19 Predeterminada Parcialmente transformable Transformable Transformable

PAPEL DEL ALUMNO

Participación en diseño didáctico 20 No participa No participa Indirectamente a través de sus reacciones Participa directa o indirectamente Clave de transferencia E-A 21 Único responsable. Sumisión Responsable principal (motivación por el contexto) Motivación por la acción El proceso (motivación por los significados)

(40)

¿Qué hace? 25 Transmite verbalmente Transmite por proceso tecnológico Induce Provoca ¿Cómo hace 20? 26 Explica Expone Promueve Conduce ¿Qué hace? 27 Reproduce Organiza Analiza reacciones y respuestas a sus propuestas Investiga en y sobre la acción

Actúa como 28 Especialista en el contenido Técnico del contenido y del diseño didáctico Humanista, especialista en grupos Experimentador interactivo del contenido y los métodos

Validación de la información 29 Valida el Profesor aportando información explícitamente

Valida el Profesor aportando información implícitamente

Valida el grupo-clase, el alumno sin que se potencie toma de conciencia

Se potencia el desarrollo de elementos de auto evaluación

EVALUACIÓN

Carácter 30 Sumativa (producto final) Sumativa (proceso en función del producto) Formativa (proceso) Formativa-sumativa (proceso y producto)

31 Cuantitativa Cuantitativa Cualitativa Cualitativo-cuantitativa Criterios (mínimos) 32 No explicita criterios. Subjetiva. Criterios explícitos. Taxonómica (conductas

observables) Criterios variables y consensuados. Indefinida. Criterios explícitos negociables. Holística. 33 Memoria Operatividad de los objetivos Grado de implicación Grado de implicación y significados 34 Aplicación mecánica Interpretación mecánica Aplicación significativa Aplicación significativa y relevante

35 Rígidos Rígidos (tratamiento modificable) Negociables Reformulables (en función de los alumnos, proceso, materia y contexto escolar)

36 No diferenciación individual. No diferenciación individual Diferenciación individual no organizada Diferenciación individual organizada

Concepción de la recuperación 37 Repetición global, aislada del desarrollo normal Repetición puntual, aislada del desarrollo normal Cada actividad recupera la motivación Personalizada, compleja e inserta en el desarrollo normal

Papel del examen 38 Su preparación fija aprendizajes Su preparación fija aprendizajes Distorsiona el marco de relaciones y acciones Actividad creativa del alumno: durante su ejecución se aprende

Tipo de diagnóstico inicial 39 Sobre la base de los contenidos impartidos con

anterioridad Identificación inicial de errores para eliminarlos inmediatamente antes del proceso Sobre el campo de intereses del alumno Que informa la elaboración y ejecución del proceso Tipo de calificación 40 Mediante controles del producto Mediante controles de los objetivos Mediante revisión de las tareas del alumno y de su

(41)

Al igual que las creencias y objetivos, también los

conocimientos

que el

profesor posee son aspectos muy importantes a tener en cuenta en la comprensión de

las prácticas de enseñanza, como lo evidencian Sherin et al. (2000).

Estos conocimientos son fuertemente activados en el contexto de enseñanza y

esta activación puede ser causada, según Schoenfeld (1998b) por la planificación del

profesor. Sin embargo, también según el mismo autor, esta activación depende

mucho del evento que toma lugar en el preciso momento.

Tal como las creencias, tampoco los conocimientos que el profesor posee

están todos en juego en un determinado instante (Verloop et al., 2001).

A semejanza con el análisis de las creencias, también en el análisis de los

conocimientos de los profesores se recurre a un esquema teórico, que parte de la

fundamentación teórica de Shulman (1986b y 1987) y que se perfila a lo largo de este

trabajo de investigación.

Según Shulman (1987), los conocimientos del profesor pueden ser

organizados en siete categorías, que son: (i) conocimiento de la materia, (ii)

conocimiento pedagógico general, (iii) conocimiento curricular, (iv) conocimiento de

contenido pedagógico, (v) conocimiento de los aprendices y sus características, (vi)

conocimiento de los contextos educativos y (vii) conocimiento de los fines

educativos.

Sin embargo, según Schoenfeld (1998b) siguiendo a Shulman (1986b), las

tres principales categorías de conocimiento, que concretan la consideración de la

especificidad de la materia a enseñar, son: conocimiento de la materia (CM),

conocimiento de contenido pedagógico (CCP) y conocimiento pedagógico general

(CPG).

Según Shulman (1986b) y Schoenfeld (1998b), el

conocimiento de la

materia

(CM) se corresponde con los hechos, términos, conceptos de la asignatura.

En esta investigación, este conocimiento se restringe a lo relativo a la Diversidad de

las Plantas.

En cuanto al

conocimiento pedagógico general

, se corresponde

con la

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