Pobreza, Derechos Humanos y Política Social
Pobreza, Derechos Humanos y
Política Social
Norberto Alayán Fernández1
Argentina: Entre
.
. .la Pobreza y la
Este articula corresponde a una conferencia dictada por su autor en el marco del 1I1
.
.. ,
Congreso Internacional de Trabajo Social realizado en San José de Costa Rica DescrudadanIZaCIOn entre ellO y el12 de septiembre de 2003. En dicha conferencia, Alayón desarrollaalgunas cuestiones relativas a lo que él considera laoprobiosa situación de pobreza .
que atraviesan nuestros países, la consecuente violación de los derechos humanos C om~ es sa~ldo~ el
que emana de la existencia misma de la pobreza y la necesidad de implementación P r I n c I p I o de vigorosas políticas sociales que atenúen, por lo menos, los efectos devastadores fundante del capi-que vienen causando en la población la vigencia de las llamadas políticas talismo es la desigualdad. neoli~ral~s, las cuales -e.n rigo~- constituyen una pro~unda opción c?nservadora y Sin reproducir la des-reaccionaria para el funcionamiento de nuestras saciedades. Del mismo modo, el. . . autor insiste en la necesidad de aclarar que en algunos pasajes del presente texto, Igualdad, el capItalismo se hace referencia directa a Argentina, aunque seguramente es posible encontrar no puede reproducirse a sí importantes similitudes con otros países de América Latina. Advierte también, q¡¡e si mismo. Es por ello que bien formularó una descripción crítica de la difícil situación par la que atraviesa el existe una contradicción
continente (cuya responsabilidad -según afirma- deviene del fundamentalismo L
neoliberal aplicado a rajatablas por mós de una década! no obstante ello, Argentina que no se ~uede su~erar estó iniciando un interesante proceso de oxigenación palítica que posibilita ir (aunque SI neutralIzar) recuperando el optimismo acerca de un mejor futuro para la Nación. con la democracia, cuyo
principio fundante es la
Palabras Claves igualdad. La lógica del
Latinoamerica: Pobreza / Derechos Humanos / Políticas Públicas / Políticas capitalismo radica esen-Sociales / Exclusión Social / Neoliberalismo. . 1 1 b'
d cla mente en a usque a del lucro y la ganancia. La solidaridad, la
coopera-POVERTY, HUMAN RIGHTS AND SOCIAL POLlTICS ción, la equidad, nada
tie-This article refers to a canference dictated by its author..in the 1IIIntemational Congress of nen que ver con la lógica Social Work held in San José de Costa Rica be!ween September 1 O and 12 in
2003.
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t 1
ne e
In this conference, Alayán develops some questions with regard towhat he considers e . capl a, que po. , n
the opprobious situation of poverty which crosses our countries, the consequent violation peligro la reproducclon de
of the human rights that originate from the very existence of poverty and the necessily for las instituciones en que se
the implementation of vigorous social policies which, at least, calm the devastating sostiene y la vida misma
effects caused in the population the use of the SO{;alled neoiiberal policies, which - de quienes son la fuerza
strictly speaking- constitutes a deep and reactionary option for the operation of our .
societies. In the same way, the author insists on the necessily t9 clarify that, in same de trab~Jo, ~or 10 cual es
passages of the present tex!, direct reference to Argentina is stated, although sureiy it is contradlctona con su
pro-passible to find important similarities with other cauntries of Latin America. He alsa wams, pia existencia a largo
pla-that olthough he will formulate a critica I description of the dilficult situation which the
continent is going through (whose responsibilily -he states- derives from the neo liberal 1 Profesor regular titular de fundamentalismapplieddown tothe lastdetail ~ morethan onedecade). Nevertheless, la carrera de Trabajo So-Argentina is initiating an interesting process of political oxygenation which makes it cial de la Universidad de passible ta be recovering the optimism about a better future for the Nation. Buenos Aires, Argentina. Autor de diversos libros
Keywords: sobre Trabajo Social
pu-Latin America: Poverty
/
Human Rights / Public Policies / Social Policies / blicados en Argentina,Social Exclusion / Nea-liberalism. Perú y Brasil.
-Norberto Alayón Fernández
zo. Los Estados
de Bienestar
precisamente
gobiernos.
Por eso, la disyuntiva
no es Estado
I]
constituyen una limitación política a esa irra- sí o no, sino qué tipo de Estado, qué tipo de ¡
cionalidad derivada de la naturaleza desigual régimen político, qué tipo de instituciones. La ] del capitalismo. disyuntiva, entonces, estará planteada entre
de-mocracia política con fuerte desempleo, paupe- ]
Podemos
reconocer,
entonces,
al capitalismo
rización
y exclusión;
o democracia
política
con
1 como un sistema básicamente cqntradictorio con derechos sociales, plenamente ejercidos por to- ¡ la vigencia de la democracia y con aquellas ins- dos, hacia la integración social. 1 tituciones que limitan su propio poder. En ese ( sentido, la revalorización y profundización del En Argentina, somos 37 millones de habitantes. (sistema
democrático,
en las sociedades
capita-
Más de la mitad son
pobres
y, de ellos, el 50 por
jlistas, constituye un eje estratégico de lucha para ciento son indigentes. En síntesis: un 25 por ' la construcción de sociedades más humanas. ciento de la población son pobres y otro 25 por ~
ciento son indigentes. Según la metodología ( El politólogo argentino Atilio Borón señaló que oficial para establecer las líneas de pobreza y ( "La democracia como régimen político no puede las líneas de indigencia, el monto de la canasta
perdurar en una sociedad ferozmente dividida en familiar básica para una pareja y dos hijos as- ] clases, como la Argentina neoliberal. Con un ca- ciende a 260 dólares (780 pesos), bajo del cual 1 pitalismo salvaje donde los pobres ya no son po- una familia es "pobre"; y a 120 dólares (358 I bres, sino que se convierten en indigentes y los pesos), bajo el cual una familia es "indigente". I ricos se transforman en magnates". "...los pobres ¡ están obligados a vender su libertad y los ricos Los datos sobre desempleo (15,6 por ciento) y ( tienen suficiente dinero para comprarla; entonces subempleo (18,8 por ciento) indican que estos ( el régimen político se pervierte inevitablemente". problemas golpean a una proporción importan- t "El capitalismo actual se caracteriza porque, tanto te de nuestra sociedad y contribuyen al
aumen-en los caumen-entros
como
en la periferia,
manifiesta
una
to de la pobreza
y la exclusión,
con su secuela
]tendencia, aparentemente incontrolable, a margi- de degradación social. Prácticamente el 35 por ( nar y excluir a grandes sectores sociales. Esto, que ciento de la población activa tiene problemas I en los países desarrollados se neutraliza gracias al de empleo. ( Welfare State -que los gobiernos conservadores ( no lograron desmontar- adquiere en América La- A la vez, casi 2 millones de personas reciben un ( tina una virulencia inusitada". subsidio, denominado Plan Jefas y Jefes de I Hogar, por el cual perciben mensualmente 50 ( Y agrega el mismo autor, "... Tocqueville lo te- dólares (150 pesos). Para las estadísticas,estos ( nía muy claro: La democracia supone una so- 2 millones de beneficiarios figuran como ocu- ¡ ciedad en la que impera el principio de la igual- pados. Objetivamente son desocupados y si se ( dad efectiva. Cuando ésta no existe, cuando el los considerara como tales, el índice de desocu- ( ~RZ' parasitismo capitalis~ tritura a los s~ctores po- pación treparía al 21,4 por ciento. s
c/,": pulares y los "lumpemza" -reproducIendo cada t día el abismo gigantesco que separa una legión La desigualdad, que se ahondó pavorosamente
de cartoneros y "cirujas" de todo tipo, de una en las últimas décadas, no sólo constituye una 1 elite cada vez más minúscula- la democracia indignidad, sino que compromete la existencia C no puede sostenerse". misma de la Nación. Con todo el cariño que yo C tengo por mi país: ¿creen ustedes que esta reali- ]] Pero tampoco hay capitalismo sin Estado, con- dad habilita a la caracterización de una socie- c trariamente al pensamiento que impusieron los dad como democrática y defensora de los dere- F
-10-
sectores
neoconservadores
y los respectivos
chos
humanos
para el conjunto
del pueblo?
tI-- Pobreza, Derechos Humanos y Política Social
()
Pobreza Exclusion Social y
Todos se ven homogeneizados e.~ la ~poca dee
' .
la contracción o de la conculcaclon dIrecta dea Democracia los derechos sociales. O 10 que es más preci-:- . so, en la época de la polarización social vio-:- Hasta el inicio de este proceso de decadencIa, en lenta, que garantiza sólo derechos para algu-ti Argentina la expectativa de ascenso social entre nos (por la vía del mercado) y para otros (los
1- generaciones tenía razonable sustento. L~ perso- más) restricción de su condición de
ciudada-nas podían proponerse y alcanzar metas que tras- nos y, en consecuencia, ubicación simplemen-cendían el horizonte de esperanzas de la genera- te mendicante.
, ción de sus padres. A la inversa, la aparición de la
:; figura de los "nuevos pobres" consolidó
~
mo- Como expresa el sociólogo francés Robert Ir vilidad social descendente. Para mucho. s jovenes, Castel "...para ser ciudadano hay que tener un Ir su experiencia está marcada por el deterioro en las mínimo de independencia y autonomía, no es-a condiciones de vida de sus familias y por la falta tar sometido a relaciones de clientelismo, de y de alternativas para su propio desarrollo. patronazgo". Creemos que en esta época, de a marcada polarización entre concentración eco-:- La ciudadanía se materializa en la vigencia efec- nómica y exclusión social, es útil recordar aque-II tiva de los derechos que una sociedad conside- lla vieja expresión del Siglo XVI, de Nicolás 8 ra incluidos en tal noción; no termina en la sol,a Maquiavelo, cuando manifestaba que "el bien-" retórica del texto de la norma, por lo que la VI- estar de todos y no de algunos pocos, es elfun-!
gilancia y la lucha por el cumplimiento de los damento de un Estado poderoso", Enfrentar la y derec~os estip~lado~, fortalec~ la noci~n de ciu- disyuntiva clave de cómo gene~ar un p~oceso s dadarua y la vIgencIa de la cludadanla recons- de acumulación con justicia socIal, no solo fue 1-truye las bases
de una democracia
plena.
dejada
de lado en muchos
de nuestros
países,
1- sino que se optó por simplificar patéticamente a El debilitamiento, el incumplimiento o la pér- la ecuación: hoy no tenemos acumulación algu-Ir dida lisa y llana de los derechos básicos (llá- na, ni tampoco gozamos de justicia social. Sólo s mense económicos, sociales o culturales) de los ganaron aquellos sectores articulados alcircui-ciudadanos, al quedar muchos de éstos atrapa- to fmanciero internacional. dos en la obligación de cubrir sus necesidades
n de sobrevivencia más básica y por la falta de Los Estados que no atacan, por la razón que e perspectivas a futuro, socava la esencia misma fuere los niveles de pobreza extrema que se O de la democracia. Con pobreza y exclusión so- regis~ en la actualidad, objetivamente están 18 cial, la democracia pierde inexorablemente le- violando los derechos humanos. Porque la po-l- gitimidad y se contribuye (aunque no se tenga breza es la violación más flagrante de los dere-e conciencia de ello) al reflorecimiento de po si- chos humanos. La legítima reivindicación de los l- ciones nihilistas y a posturas fundamentalistas, derechos humanos -fortalecida en las últimas
siempre dispuestas a reemplazar autoritariamen- décadas, precisamente ante la agudización de te la voluntad y decisión de la ciudadanía. la brutal violación de los mismos que se verifi-e có durante las dictaduras militares- debe refor-a Debemos reconocer que los modelos políti- zar la lucha por el conjunto de los derechos so-a cos que priorizan la fría racionalidad del mer- ciales, hoy tan vulnerados.
o cado, aplican en lo social un firme criterio
de-i- mocrático: a la hora de no respetar los dere- La lucha contra la pobreza debiera constituir la :- chos, "no le hacen asco a nada ni a n~die". gran causa nacional, ya que la sociedad tiende a :- Pueden ser niños, adolescentes o anCIanos, olvidar o desestimar el profundo significado de
trabajadores o jubilados, mujeres u hombres. violencia que entraña el padecimiento de po-
-Norberto Alay6n Fernández
breza cotidiana. La realidad de la pobreza, en sí bienes públicos, que se deben garantizar al con- , misma, es profundamente violatoria y violenta. junto de la población por su mera condición de ~ "La superación de la pobreza no es solamente ciudadanos. Si se desea fortalecer realmente el ~ un problema ético, es también un problema po- funcionamiento democrático de la sociedad, re- ] lítico. No se puede pretender la legitimación de sulta suicida subaltemizar estos derechos a la t un sistema democrático cuando un amplio sec- lógica del mercado, tal como se verificó en el I tor de la población no se siente!epresentado por periodo de hegemonía neo liberal. 1
el supuesto interés social, no se siente partícipe ]
de la construcción de ese interés social" (Isuani La tensión que está en el núcleo de la noción de I y Tenti). Cuando muchos de los discursos ofi- ciudadanía es -en defmitiva-la que se da entre 1 ciales hacían referencia a la crisis económica, a las necesidades de los grupos sociales para su ¡ la necesidad de racionalizar y reducir gastos, a sobrevivencia y reproducción (instituidas como ( la necesidad de transferir a la sociedad civil la derechos) y las "necesidades" del mercado, que I responsabilidad del trabajo social y no los re- se imponen sobre aquéllas cuando estos
dere-cursos
y, simultáneamente,
se verificaban
enor-
chos se pierden
o se debilitan
las instituciones
]mes pagos al exterior, franquicias impositivas a que deben garantizarlos (el Estado). En ocasio- (
los grupos
económicos
altamente
concentrados nes, los fundamentalistas
de los modelos
neo-
(y enriquecidos por el propio modelo neo liberal, conservadores, en la cima de su soberbia, pre- ] enormes despilfarros por la vía de la corrupción, tendieron desembarazarse de los problemas so- 1 cuantiosos gastos superfluos y/o frívolos, está- ciales que generaban, como si fuera algo ajeno ¡ bamos en presencia de una decisión objetiva: al modelo que impulsaban.
hablaban de los pobres y del ataque a la pobre- ]
za, pero apoyaban fielmente al modelo que ge- Ahora bien, ¿qué hacer, entonces, ante la situa- 1 n~~ba la pob~eza y.afectaba las neces.i?OOes más ción de millones de ciudadanos que no pueden ] baslcas y la VIda mIsma de la poblaclon, lo cual acceder a la alimentación, a la salud, a la educa- ~ -en concreto- significa que estaban en contra ción, al trabajo, a la vivienda? En primer lugar, ]
del bienestar
de la gente.
cabe recordar
que es función primordial del
IEstado velar por el bienestar general de la po- ] Muchos funcionarios, del campo de lo social, blación, por lo que está obligado a actuar para ~ asumieron una suerte de paradigma de remediar una situación que es inadmisible y para ] esquizofrenia, de cinismo o de ingenuidad, en evitar condiciones de sufrimiento y el consi- é el mejor de los casos. Por un lado, apoyaban guiente deterioro de las personas. ¡
activamente el modelo político-económico, que ,
incrementaba diariamente la clientela de los pro- (
gramas
sociales.
Y por el otro
-como
si el mo-
Algunas Pistas para Salir de la
]delo y la agudización de la problemática social Crisis: El Papel de las Políticas j fueran dos cosas distintas y sin relación- inten- Sociales y de la Movilización Social
taban aparecer como "el rostro humano" del ]
mismo proyecto inhumano que sostenían.
El empleo, el salario y las políticas sociales uni- t ¿ Cómo se puede invocar la defensa de los dere- versales (de carácter preventivo especialm~n- ~
chos humanos simultáneamente a p o ar de te), nos conectan con una propuesta de
socle-y, , y dad . dah o l . ., h ' l e
hecho la violación de esos mismos derechos que tlen acta a mtegraclon y no aCla a humanos? 'No se
P uede estar bien con Dios Y exclusión; hacia la equidad y no hacia la injus- a
.
I. .
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l. h . 1 ti
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con el diablo! Los derechos
a la alimentación
a
ticla socIa, acla e orta eCtmlento
e una
na-la salud,
a la educación,
a la vivienda,
entre
l~s
ció~ para
todos
y no hacia
la dualización.de
sus
~-12- más im p ortantes deben ser considerados como habItantes, con derechos marcadamente
diferen-, a
-,
Pobreza, Derechos Humanos y Política Social
-11- ciados, según pertenezcan a uno u otro sector población objeto es aquella que se encuentra en le social. Si el Estado no puede garantizar empleo situación de "vulnerabilidad social". Esta pob1a-el suficiente y salarios dignos para el conjunto de los ción es la que no puede satisfacer sus necesida-e- habitantes, tiene la obligación de brindar -mien- des como consecuencia de las restricciones de la tras tanto se encara la recuperación- por 10 me- carácter estructural, que impiden la obtención de el nos una amplia cobertura asistencia1 a su po- los recursos para el consumo, por vía del salario
b1ación. Para enfrentar la problemática de la u otros ingresos monetarios. pobreza se deben atacar, simultáneamente,
va-le rios frentes. En primer lugar, modificar el rum- Obviamente, como señalamos, una adecuada re bo de las políticas económicas que condujeron priorización indica la pertinencia de valorar, en ru a esta situación social y que la agudizarán, fun- primer término, la vigencia de políticas de em-10 damenta1mente si no se desarrollan políticas de p1eo y salariales que cubran digna y p1enamen-le empleo y de protección y mejora del salario. te las necesidades de la población. En segundo e- Junto con esto, el camino debe ser el de las po- término, cabría destacar la prevalencia de las es líticas sociales universales que eviten la caída políticas sociales de prevención sobre las polí-0- en la pobreza cuando se producen problemas ticas de asistencia social. En última instancia, 0- de empleo. Mientras, en 10 inmediato, es indis- rescatar la vigencia de las políticas de asisten-e- pensab1e la imp1ementación de políticas de asis- cia social, ante el des1igamiento de las respon-0- tencia dirigidas a atender las situaciones más sabi1idades estatales frente a la agudización de 10 agudas de la pobreza. las problemáticas sociales.
En materia de políticas sociales, podemos iden- En disciplinada sintonía con las directivas de a- tificar dos grandes 1ineamientos: las políticas de organismos internacionales, aparecieron diver-~n prevención y las políticas de asistencia social sas propuestas de programas foca1izados hacia a- (es decir, de reparación o compensatorias). Asi- alguna problemática puntual; mientras, a la vez, ir, mismo, las políticas de primer nivel de preven- fueron estos mismos organismos internaciona-le1 ción (de carácter estructural) están constituidas les los que impusieron severas restricciones fis-0- por las políticas de empleo y por las políticas cales que afectaron principalmente a las políti-ra salariales. Entre las principales políticas socia- cas sociales universales y dieron lugar (al su-ra les de prevención se consideran las siguientes: marse a las estructuras sociales de poder inter-si- a) salud (políticas hospitalarias, vacunación, nas ya los condicionamientos de las entidades
alimentación, saneamiento); b) educación; c) y bancos acreedores) a políticas tributarías re-vivienda; d) infraestructura urbana y sanitaria gresivas, éstas sí de carácter universal. Como (agua, cloacas, recolección de basura, luz, gas, todos sabemos, en la actualidad dichos organis-pavimento); e) seguridad social (obras sociales, mos internaciones continúan ejerciendo presio-jubilación, pensiones). nes diversas para que los gobiernos aseguren el il superavit fiscal que les garantice cobrar la
deu-. En el marco de las políticas de asistencia social, da externa. . tenemos aquellas dirigidas a atender las
necesi-11- dades de grupos en condiciones de "vulnerabi1i- Es decir, para los derechos sociales (a la salud, ~- dad biológica" (ancianos, embarazadas y niños, a la educación, a la alimentación, a la vivienda,
I~~ enfermos crónicos, etc.); y otras destinadas a la a la seguridad social), se proponían algunas
po-atención de emergencias ocasionales (inundacio- líticas foca1izadas hacia los sectores de mayor lS- nes incendios, terremotos, etc.). Asimismo, al riesgo. Mientras que, por el contrario, para la la- ¡. a~dizarse la pobreza, han adquirido mayor en- recaudación impositiva se aplicaban inequitati-:~ I vergadura las políticas de asistencia dirigidas a vas políticas universales para que pagaran
to-, atender la "emergencia social", es decir, cuya dos, hasta los más humildes. Cuando el modelo
-13-r
año
octavo/número
13/2003
P e r s p e c t i vas
f
Norberto Alay6n Fernández
de ajuste logró arrasar la mayor parte de las con- los derechos económicos (ingreso), de los dere- c quistas sociales y comenzaron a expresarse los chos sociales (protección social) y políticos (re- l estallidos populares (como reacción ante la pér- presentación de intereses colectivos). Esquemá- ~ dida de los derechos históricamente obtenidos), ticamente, un sistema alternativo de políticas t aparecieron los paternales consejos de los "be- sociales debería asentarse en tres pilares uni- c nefactores" internacionales y luego, también, de versales: a) garantía de ingresos básicos; b) sa- c los émulos locales. lud; c) educación. Complementariamente, pro- ~ gramas selectivos que se ocupen verdaderamen- 1 Como bien señaló el economista argentino José te de cuestiones excepcionales (patologías
es-Luis Coraggio, "el modelo neoliberal da lugar a pecíficas, discapacidades, etc. )". l una política social asistencialista que otorga ~ beneficios sociales que resultan mínimos en re- En los '90, nítidamente pudimos observar cómo 1 lación con las necesidades insatisfechas, se fue cristalizando el reenvío de la asistencia c focalizando en los sectores más pobres, con la (como derecho social) hacia la caridad privada t perspectiva de reincorporarlos al mercado, que (como gracia arbitraria). Si en el transcurso his- -es visto como el sistema ideal de asignación y tórico, veníamos avanzando de la caridad y la l acceso a recursos". beneficencia hacia las políticas sociales, en di- c
cho período se retrocedió vertiginosamente y c Pero nosotros, ¿por qué no podríamos invertir resultó claro el retorno desde las políticas so- s la ecuación en estos otros términos? Garantizar ciales (entendidas como derecho) hacia la cari- c plenamente los derechos de la ciudadanía, por dad privada (como figura optativa, a asumir c la vía de políticas sociales universales y gravar voluntariamente por los sectores pudientes). 1: impositivamente, de manera focalizada, a los i sectores económicos más poderosos, que tanto La pérdida de la noción de la asistencia como c se han beneficiado en los últimos tiempos. derecho, se emparentó con los procesos de s refilantropización. Cabría recordar, de paso, ~ Debemos reinvindicar una vieja y nueva aspi- que siempre los filántropo s necesitaron más a c ración (democrática, de solidaridad y de equi- los pobres, que los pobres a los filántropos. t dad social): que contribuyan más los que más Alguna vez tendremos que comprender
profun-han acumulado. Seguro que, si asumiéramos esta damente que la prevención -además del intrín-
.
otra opción, estaríamos más cerca de resolver seco contenido ético- siempre resulta másefi-los graves problemas que afectan a nuestras so- ciente y también más económica, que atender ciedades. los efectos últimos de cualquier problemática, cuando la degradación y el deterioro ya han
Como nos recuerda el sociólogo francés Pierre avanzado importantemente y -a menudo- se
.
Bourdieu (aunque no se verifica en todos los transforman en irreparables. Desde ese puntocasos), "la historia enseña que no hay política de vista (evitar el sufrimiento y el consiguien-social sin un movimiento consiguien-social capaz de impo- te deterioro moral de las personas) el compo-nerla". Otro economista argentino, Rubén Lo nente preventivo de la asistencia social debe Vuolo, expresa que "Un elemento sustancial de ser seriamente reivindicado, mientras simultá-un nuevo régimen de organización social, que neamente se arbitren los medios y se encaren ponga la economía al servicio de la cuestión las rectificaciones estructurales en la política
social, es la necesidad de crear una nueva ma- económica. 1" triz cultural y social donde el empleo deje de c] ser el fundamento que da derecho a tener otros No hace falta reafirmar lo que es obvio: la sola d derechos sociales. No es sensato ~eguir asistencia no e.rradic.a la p~breza. Como.to?~S dl -14- adosando al empleo remunerado la plenItud de sabemos, la asIstencIa socIal ha estado histon- le
-'
-
Pobreza, Derechos Humanos y Política Social~- camente ligada a la problemática de la pobreza. zación y extensión de la conflictiva que pade-;- Pero la pobreza (tanto en su generación como ceno Las sociedades que asumen modelos polí-l- en la eventual erradicación de la misma) no per- tico-económicos con un gran componente de
~
tenece al campo de la asistencia social, sino al violencia estructural (como la pobreza), termi-1- campo de la economía. La asistencia social opera nan cosechando lo que siembran. Por ello, se 1- como instrumento mediador entre la economía toma urgente que las autoridades -en particu-)- y los efectos y resultados de los modelos eco- lar- y la sociedad toda, tomen conciencia de esta }- nómicos en vigencia. grave situación y de la necesidad de adoptar, ;- por lo menos, amplias medidas reparatorias porPero esto no debe impedir que el Estado asista medio de políticas sociales y asistenciales. en magnitud adecuada a quienes se hallan en
:0 una situación de padecimiento. Las corrientes Con frecuencia, los pobres más marginalizados la conservadoras y ciertas posiciones presuntamen- ni siquiera son objeto de políticas de control la te progresistas y/o de izquierda suelen coincidir social. Van "quedando" meramente recluidos en s- -erróneamente- en el rechazo a la asistencia por sus ámbitos fisicos o sólo son objeto de accio-l.a principio, sin advertir la pertinencia y la obliga- nes de represión. Se redujeron sus derechos, se 1- ción de actuar en lo inmediato ante la necesi- debilitaron las políticas sociales universales, se
y dad. "Asegurar un mínimo de bienestar univer- redujeron las políticas de asistencia focalizadas,
~-
sal que permita
el ejercicio
de las potencialida-
la cacareada
filantropía
empresaria
brilla por su
~-des individuales
y colectivas
no es una acción
ausencia.
Para estos
sectores
de compatriotas,
Ir caritativa o identificable con la beneficencia. Es parece que sólo les va quedando la posibilidad un reconocimiento de un derecho individual a de algunas acciones caritativas, luchar "horizon-integrar la sociedad, la que se verá beneficiada talmente" entre ellos por la disputa de algunas 10 cuando todos sus miembros puedan desarrollar migajas o esperar resignadamente la enferme-le sus capacidades creativas" (Isuani y Tenti). En dad o la muerte. Esta oprobiosa realidad no sólo o, este sentido, las políticas de asistencia social compromete el presente sino también el futuro,
a cumplen básicamente dos funciones: de cober- por décadas o tal vez por centurias. Como país, ISo tura inmediata y también de prevención. obviamente retrocedimos brutalmente. Perdi-[l- mos los derechos sociales a la salud, a la
educa-~-
.
son asistenciales, precisamente en relación ción, a la vivienda, a la seguridad social, al em-]- a la problemática que debe ser reparada pleo, a la intangibilidad de los salarios, a la au-er inmediatamente: satisfacer necesidades de tonomía de los recursos y servicios estratégicos a, alimentación, abrigo, salud, alojamiento; y (petróleo, comunicaciones, aeronavegación, m electricidad, gas, agua, etc.) y ahora encima se.
son, a la vez, preventivas del deterioro a que avanzaron sobre los ahorros de la población. En to lleva el sufrimiento y que deviene en otras términos de consignas, podríamos decir que: pri-[l- problemáticas sociales dificiles de reparar, mero vinieron por los derechos sociales, ahora 0- tales como el abandono de hogar por parte vinieron por los ahorros y mañana (que ya casi ~e de los adultos responsables y de niños que es hoy)... por las tierras.a- pierden toda contención; la mendicación, la
~n drogadicción, la delincuencia, etc. La pobreza actual dejó de relacionarse exclusi-ca vamente con el desempleo. Ahora está también
No reparar, siquiera, las necesidades insatisfe- muy estrechamente ligada con los fenómenos chas de alimentación y abrigo y servicios fun- de explotación exacerbada. No sólo son pobres ¡la damentales para toda la población, puede con- los desempleados, sino también aquellos que ~s ducir a la potenciación de los problemas socia- tienen trabajo, pero con bajísimo nivel de
in-rI- les, derivando a los individuos hacia la agudi- gresos y en condiciones de desprotección. Si las
-'
Norberto Alayón Fernández
personas con ocupación en el mercado de tra- timismo de la voluntad", que creemos que debe I
bajo perciben salarios paupérrimos -<;omo ocu- pasar simultáneamente por la resistencia y las
.
rre importantemente en la actualidad- no cabe propuestas.
la menor duda que habrán de transfonnarse en
pobres y hasta en indigentes. La resistencia, que implique el ejercicio activo
.
de defender, en cada caso, lo poco o mucho que En Argentina, no hace demasia.do tiempo que la nos quede de derechos, en todos los ámbitos en
Confederación General del Trabajo, reconoci- que estemos involucrados. La resignación y el
.
da oficialmente, y las Cámaras Empresariales, escepticismo operan como las mejores recetas
en el marco de la negociación salarial, finnaron para garantizar la pérdida definitiva de los de-
.
un acta en la que reconocen la necesidad de "re- rechos. Cabrá volver a reivindicar -una vez
más-cuperar el poder alimentario" de los sueldos. Sin el papel de los hombres en la historia. Porque la
.
eufemismo alguno, se convalida que la capaci- historia de las sociedades, la seguimosconstru-dad reproductiva de los salarios que perciben yendo los hombres y las mujeres, aunque en
.
los trabajadores ni siquiera está cubriendo las condiciones muy dificiles y estructuradas, pero
necesidades básicas de alimentación. no definitivamente inmutables.
Si se reconoce, con semejante soltura, que se Las propuestas de acción, por modestas que sean
deben aumentar los salarios para "recuperar el o parezcan, que reparen y/o prevengan los agu-
.
poder alimentario", tácitamente se está aceptan- dos niveles de malestar social existentes, es de-do que la remuneración que percibe una enor- cir que apunten hacia el mejoramiento de la so-me masa de trabajadores no pennite satisfacer ciedad, pennitirán contribuir al perfilamiento de las necesidades ligadas a la salud, a la vestimen- otro estilo de funcionamiento social basado en ta, a la educación, a la vivienda, a la recreación, los derechos de todos y para todos, es decir, en etc. El salario alcanzará apenas para comer. la equidad. El apoyo o generación de alternati-vas solidarias para atender la extendida proble-Este fenómeno, marcadamente violatorio de los mática social actual, pueden constituir un derechos humanos, nos retrotrae a los inicios reaseguro estratégico para la construcción de una del capitalismo, en el Siglo XVIII, cuando a los sociedad más humana.
ejércitos de menesterosos, sin protección
algu-na, sólo se les ofrecía condiciones infrahumanas No proponemos, en modo alguno, renunciar a la de trabajo, en extensas y agotadoras jornadas a lucha por la generación de cambios más
estruc-cambio de un pago miserable. turales. Pero, a la vez, sugerimos no desatender
los cambios que aparecen como menos relevan-Para enfrentar esta cruda realidad, creemos que teso Es decir, aunar, amalgamar lo macro con lo tendremos que apelar a aquella afinnación del micro, en pos de propiciar la reconstrucción de italiano Antonio Gramsci, cuando planteaba "la una sociedad que, por lo menos, vaya disminu-necesidad de ejercitar al mismo tiempo el pe- yendo los brutales niveles de inequidad y de simismo de la razón y el optimismo de la vo- marginación existentes.
luntad".
Simultáneamente, como siempre, tendremos que El pesimismo emana de los datos objetivos de seguir pensando y actuando en pos de contri-todos los días. Nadie, lamentablemente, de bue- buir a la generación de alternativas políticas na fe, los puede negar. A nosotros nos corres- estructurales para sustraer a la Nación de este ponderá trabajar sobre el eje de rescatar "el op- hundimiento generalizado.
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