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ares-Na"-

tdqr.

y».

.

Los

aspectos

mencionados v1 ll

texto,

qu: funda mentan la

no

irclusión

de la

tortugv

ea las ca tro clases de animales

que el

Pilagá

reconoce, no son sino las que hemos mencionado

anteriormente,

la

adscripcióL

u un

háblt“t determinado,

la ca-

pacidad

de

volar,

el

tnmai),

el qt: deñde un-

pCTSpCCtiV’ uás

general

se

integra

e; el

parecido nurfolfirico,

vale

decir,

el

fundamento de su no

integrwcifia

en la

catecoría

de

Lives.

Por otrf gar e, Cfihu res lt r qiu sx

rlginas

circanstnncias

la

inclusión

de determinados aninalcs en wnu de las CLatrJ cla-

ses

pareció

ser más rcsultwdo del cuestionamiento ante la in-

terpelación

del

etaógraDO,

que de a go aca; demente

previsto

por la cultura. Lo dicho no

significa

que la

información

fuera

forzada sino qu: la necesid"d de que laa

atrapacione; incluyan

la totalidad de lo existente no es unn ucce idad del ia

de su mado de ordenar la

realidad,

un

definitiva,

¿o es una

necesidad de la conciencia arcaica. Las

agruuaciones

realizadae

por el

indígena

se

alejan

de la

sistüaatizaCión CiEutÍfíCfi

por-

eue

pueden

no i

cluír

ln totwlidad d le refl y morada 1.a cri-

terios utilizados ¿o se findnuenta 351u n

CaracterístiCns

de

orden

biológico.

385

CAPITUÏO TII

r-r!

HODOS DE CLZÉIFÏCACIOÏ DE UJ VÉGÉTÁLBS

El

Pilagá

posee de los

Vugut

la: un rico COLOCÍMiJfitO

empí-

rico que se manifiesta en difch)s asnectos. Entre olïos

figu-

ran los relativos h la

florrciín

y a los

frutos,

tñnto en lo

concerniente a la

época

en que sc

nroduce

como a las

nrooieda-

des de los mismos

-comestible,

Veneuoso, etc.—.

También

couuce

sobre la calidad de las mpderas de los

árboleá

y en COITCSpon-

l

Cflntidüd

de la

dencia con

ésto

señala su

utilización deterlíp-

agua que

dfi,

1P

de neceflitnn nara 4

ubsistencin,

1 fu

ción

rafz,

el

tronco,

l: sabia u otras

partes

de L

plant“,

se per-

cibe clar'uentg

también

el tiwn de

naLsaje

al que su

integran

y su

disnosición

un el mismo.

Cada una de los asoectos mencionwñus son e”003d08 nor el

indígena

cuando se refiere quan Vs: twl concrcto. Tal como su-

cede con 103

nninales,

cada

planta,

Cid?

vnricdsd,

e; indivi-

dualizada por medio dc una

denowingcíón,

Vfle

decir,

por ¿ua

forma deterwinada de clasific r la realidad. En tales ideas se

tiene

particul¿PMCnte

en cuenta el u

pecto genersl, así

00m0

tanbién

otros qua son realmente verdaderos ¿ct lles. Por e'em—

plc,

lo que nrsotras llamanos

genéric"mente cactus,tunñ,

es

precisado

no: el

Pil=¿á

en una :rwn cantidad de

VCCÜtïlGS

di-

ferantea,

atendiendo q l" fOTüfi reño;fleed1 o cn

arist-s,

o

aún

en

función

de lu cantidad de

óstaa,

que presentan las varieda-

des concretas. De

ig;

l 41-9, soñór 31

quebr

cho blanco de?

colorndo con denokinaciones

¿-9ecíficrq; qoflfk

al nombre

del

primero,

y kcta nik el del

sugundo.

-

l‘M'

e

i

e

Se advierte en el texto que le

noción

de

ÉQÉQ

refiere un

aSpecto iorfológico

y su

carácter "montüraz",

Vrle decir sil-

vestre. Desde 1m

perspectiVP

de 1m forme se

eXplicitc

tinto la

altura como el tronco y la

raiz,

pero

quizás

see el

segundo

el

aSpecto

que

permite

su

fácil diferenciación

de los arbustos.

SaGáchik

denomino en

primer lugrr

a una varied”d

capacifica

de cactus aunque del mismo nodo que

niién,

la

noción

se hace

extensiVa h la totalidad de

vegeteles

de su

tipo.

En Sd

carác-

ter de una

agrupación eenecifica,

el

Pilsgá

señala diver8ae as-

nectos.

"ggfifichik

tiene seis reves

(aristús),

ese )tro que le deci-

"mws

l‘disi

tieie como doce ro"os. ¿se tuna L1 forwe de h

jas

.a

"le dccinos

wicninik.

Aduella otrn que se haz ce le decimos

I

"m

ñecxóxki

per; tiene 1?: ho‘ésII nas “randes

más fruta,

que

"se d‘ede come

,13

de nichinik ¿o se

puede.

T r0 a

cuclquiera

"de la? tuias “o le

puedo

decir

scGáohik,

e" ey nach“s tinas

"de verias claves vnu voy r decir od;

hoy

un g

Gnchiadt.

El se-

"Gechií

n; es

eháw,

no es Cuñ' c1

Frbol

ein r una, no tiene Jiu

"dera,

un tiene

hojes,

tiene

erpi

eh, lo

únÍC)

nue tienen

igua;

"es QLe tienen

flores

y frutrs. ScGFchik eo

ranteraz,

crece so-

"10 er.e1 nante sin cue le

gente

1.

sienare,

ver; igl“1 da fru-

"ta qLu sirve para comer".

(Wrrtin Hontoya).

SaGéchik

Viena un ¿95‘

CJHÏÉÜÏGO,ÜOF

un

lodo,

se trnta de

une denominación

especificn,

nor

Jtro,

1330; un mentido

gené-

rico eL t-nto nued: Fl"17Ï"F F l: totdlidñd de lis

cectus,hecho

cue se mcviertc con m yor c1nrid*d en ln voz

schchisát,

que

podríaiis

trhducir con; tun 1 :n virtud dc que el sufiío

si

.n-

..

inf

¿1

.'r#‘ïr!ga.__

y

Z;

'

«"7?

b)O)Q)

da la idea ¿4 colectivióíd. ¿s evidente que la

elección

de

SaGáchik

para erpresur 1P

"¿oci9ción

ñe

Vegetales

de 1a ‘isma

fam lia indica ul contenido d "caer lidrd que detcnt . De i-

gual

do que ¿n al caso de la

noción

de

niïák

es

difícil

pre-

cissr los

aspectos

que fuudwnentrn 19

eïtensión

del concewto 5

su totrlidad.

SaGáchik

revela su

import

noi? desde

perSpecti-

vas

diferentes,

tanto un

función

de su ïamaño como de aus fru-

tos,

en virtud de ¿un ¿on comectibloa. No obst

nte,

¿1

indíge-

na narece dar c010 un hecho no cuestion blu la doble

90€:Ción

de la voz que nos ocupa.

Finalmente,

como sucede con la

noción

de

enáo,

se se ala el

c*rácter

u3ntfraz de los

saGí‘hik,

u que

comparten

en

última

instmnci: todns la?

cactáceas.

Con lr

cxnresión nakoló'

gl

indíruná

se refiere la tot“-

- ______I \—

lidao de las

enredaderas,

muy Hundnntu: un lo

región,

¿obre

todo en la? zonas de

esteros, lfiïlña:

7

ríos

0 ripchos.

"Nakoló'

es enredñdera

nomás,

no cu

cuán,

¿o es

saGóchik,

"nu es

naná,

es nik

16' nomás.

í

Cihlfiuicr

enrcd"dcrs le pue-

"do decir

fl“kjló'

¡inquu

tant?

su ïombre

prnpio,

si yo veo de

"lejos

y n)

puedo

ver

qué

clu3c de e;red2úera es, voy a decir

"nakoló'.

La enredadera sube u ln

‘rbol

y lu

tïpa biun,

lo en-

"reda

bien,

hOSOtrQS “acidos unrud r

nakalcfilé“i (parecido

a

"nakoló'). th

muchas earod‘d tas e; al

rinchu,

en la laáuna.

"Pero

algunas

crecsn como 6?? tabcnd) el

árbol

y no

está

nl

"ladp

del agua.

Hakaló'

crec

t‘mbién

sola sin que nadie la

"aienbre".

(Juan

de los

fiant05).

L:

noción

de

hakqló'

se fama uentg t nLu en la

constitución

del

vegetal

Cuui sn hu

peculiñr

nodo Fe cruciniento.

Tanbién

1m;-

se señala su

asociación

recurrente a los

ámbitos acuáticos,

como a otras

plantas

a las que entrelazen. Es

just

mente a

partir

de la

visión empírica

del

nakol5'

que Se denonina nake-

lealéGi

a

cualquier

realidad que se wresente

entrelazada,

en-

redsda en virtud de que es desde esta

terspectiva

que se seme-

ja

el

vegetal. También

como en los otros casos se resalta el

carácter

silvestre del

nakoló'.

La idea de

sáïg

la

podriamos

treducir con;

arbusto;

se refiere a

plantas

que aunque posean

madera en su

constitución

carecen de tronco cono los e

áG,

no

alcanzsn

grandes

clturcs y en la may

ría

de los casos su cre-

c'uiento se concreta hacia lo ancho.

"Ésra decir a todes las

¿lintes

que no son

enáo

porque son

cual-

"demasiado bajitas

decimos U)

fito. Sáto

es par: decirle a

"quier plants,

aunque cada uns tiene su

nombre, sáto

sirve para

"decirle a cualsuiera. Pero tiene que ser

planta

montaraz para

"zeprllo, sendia, melón

no

sirve,

eso es otrs cosa".

(Ceferino,

Juan

González).

Como en los otros casos,

sáto

unifica

vegetales

que compar-

ten su

aspecto

y su

constitución.

Se diferencian cleranentc de

diSposición

de las

los

enáo

en

función

del

alto,

el encho y 1"

ms

6+

ramas, vale

decir,

el s o carece de un

tronco, unico mSpecto

distintivo del

enág

entre los

vegetales

que

incluyen

madera en

su

constitución.

,, ,

g

.

q L q v ..

La eXpresion awkani

puede

triduc1ree como

pasto.

ul

sufiao

i

mSJCiGGO a

difernnts.nociones,

indica

siempre

la

pluralidad

"d a)

de la entidad identificada. Es claro que el

pasto

nunca se

presenta

aislado y de

chi

le

iaclusión

del

sufijo Ei

en su de-

390

signación.

"Awkafií duiure

¿voir

¿ILL0.

ÏWQÍJ

hwy

pJÚ toda¿

partes,

"sieuprc junto,

figuCfi usb' 1¿* al ut“

solc, siempre hay

de a

"1uchon. É; el Cïü ¿3 agudo h y

n’s ¡astu, ahí hay

Duro pas-

"tü.

LH zona ie

pa¿tu

es ¿uy

yuliï::sa

par? andár pocqae

hay

"muchnñ

víbor2¿.

Él

pasto

crccw 9.?

cualquier parte,

no

hay

"que sembrerlu,

ho ocupa el

nz¿4k,

c¿ co“) si lo sembrnra el

"4hvák. Hay

dlfcruntcs

tipub

de

must), hay

un) que es

158

al-

"to y

hay

at?» que e:

143 szita,

hero tadjs se ’e:

juode

"duCiS 32*v‘

í

.

Cïñzhlu Ï?M¿toyn).

Yh 11 naci h iv

“wkfluï

recur':n t nt» su ïñecto y CJflSti-

tación

cono Eh

pluralidod

y su

C':ícter

silvsatro. Lñs dife-

rentcv VPFLCJIÜGS se ucrcioc; nlurw.cntc dos'2 unü

Jerügecti—

va

enoíricn,

“nro T ini"afi dv Va; ,Lsu p,

iLJuÍüu

t

¿bién

sensiblemente,

se flfin¿fi83t“ uL 1:

nqc15g

en

:uentión.

Chiní'

es, fle Dcuordo u

aïtunos informantes,

1m

ÍEAJJjanióu

genérica

nefia lo EMC

podríau‘s

denofliu r

p19ut=s wwrásitéa

y

aéreas,

zunqle otros indlronxs su} lan que lr voz

dpsigna

so-

lanente al clave} del gire.

"Chiná'

es el clvvel del

Wire,

¿jnotrus le dlCiJOS

Dawichí'

"namó’,

sirve pázu “cl rar cl 5749. 70h lo

letés

adentro de

"la

vasija

cuando el rvum está turbifi y se aclurr

cnéeguida.

"A

las

plantas

que crecen un ol iru»co dc los

árboles

les

"podenus

decir

euíg ketélc

o

coán la'wó (orejüs

Fcl

firbul

o

"flor del

árbol). ¿si

le

pad:n;a

decir c los

hong

s fue cre-

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