El pasado 25 de noviembre se cumplieron 20 años del comienzo de la actividad académica de la Univer- sidad de Montevideo.
Las universidades son instituciones que crean y trasmiten conocimiento a nivel superior. En consecuencia, no nacen cuando otorgan su acta de constitución ni cuando reciben su reconocimiento por los poderes públicos.
Nacen cuando comienzan a desarrollar la actividad que las hace tales. Como ocurre con los humanos, nacen cuando comienzan a tener alma; y la creación y transmisión de conocimiento es el alma de la universidad.
Por eso puede afirmarse que el 25 de noviembre de 1986 nació la Universidad de Montevideo.
¿CÓMO EMPEZÓ TODO?
Dice un poeta popular que veinte años no es nada. En el caso de la Universidad de Montevideo marca el tránsito entre un sueño juvenil y la actual realidad de una universidad plenamente consolidada en el medio, con 11 carreras de grado y 15 postgrado, cuyos egresados se cuentan por miles, la cual constituye un punto de referencia ineludible en el panorama de la cultura y del conocimiento en el Uruguay.
Hace 20 años un grupo de cinco jóvenes abogados (Carlos Delpiazzo, Alberto Faget, Jorge Peirano, San- tiago Pérez del Castillo y el autor de esta nota), tomamos la decisión de crear un instituto que realizara docencia e investigación en los temas vinculados a la empresa, el cual incluyera el análisis de este fenómeno desde la perspectiva del Derecho, de la Administración de Empresas y de la Economía. Lo denominamos Instituto de Estudios Empresariales de Montevideo (IEEM), nombre que luego retuvo la Escuela de Nego- cios, pero que durante la primera década identificó a la Institución toda.
Tributarios de nuestra formación profesional, la primera actividad curricular fue proyectada en el área del Derecho. Se decidió comenzar con un Postgrado en Derecho de la Empresa, de un año de duración, ante la evidencia de que no existían en ese momento en el Uruguay cursos de postgrado en materia jurídica. En este tema fuimos pioneros absolutos.
Se convocaron a los más destacados profesores uruguayos en la materia, cuyo apoyo y respaldo fue decisi- vo en el lanzamiento y desarrollo del IEEM: Horacio Cassinelli Muñoz, José A. Ferro Astray, Jorge Gamarra, Adolfo Gelsi Bidart, Héctor Gros Espiell, Eduardo Jiménez de Aréchaga, Daniel Hugo Martins, Didier Opertti Badán, Juan Carlos Peirano Facio, Américo Plá Rodríguez, Ramón Valdés Costa y Enrique Véscovi.
El proyecto requería un lanzamiento rutilante. Esto ocurrió precisamente- el 25 de noviembre de 1986 con la organización de una mesa redonda sobre La sociedad anónima y la inversión de capitales, la cual tuvo por expositores a los Miembros Académicos Profesores José A. Ferro Astray, Eduardo Jiménez de Aréchaga y Ramón Valdés Costa. Esta mesa redonda, realizada en la rueda de la Bolsa de Valores de Montevideo, contó con la presencia de lo más representativo de nuestro medio profesional y empresarial, y fue recogida en términos elogiosos por la prensa especializada. Allí empezó todo: en ese momento cobró alma la UM.
LOS PRIMEROS TIEMPOS
Tal vez no pueda decirse que, como Jesús de Nazaret, la UM nació en un pesebre. Sin embargo, puede afirmarse que el proyecto nació sin recursos y pudo prosperar gracias no solo al entusiasmo de sus promo- tores, sino al apoyo académico y material de muchos.
El primer evento fue organizado con el apoyo de la revista Guía Financiera, la que proveyó además del material para la promoción del primer postgrado.
Hasta 1993 en que logró comprarse la sede de Lord Ponsomby- los postgrados se dictaron en el Aula de la Bolsa de Comercio, que durante los dos primeros años fue cedida gratuitamente por su Gerente General Gustavo Vilaró Sanguinetti, quien apoyó permanentemente nuestra iniciativa.
La incipiente administración del IEEM pasó a ocupar también sin cargo- una pequeña oficina en el primer piso de la Bolsa de Comercio, la cual compartía con la Secretaría General del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP), a cargo del Sr. Carlos Ons, quien se transformó en un ferviente impulsor del proyecto. También pasó a compartir con el CICYP su secretaria, la señora Renée Gómez, verdadero valuarte del IEEM durante sus primeros años.
De la primera época también hay que destacar el muy importante trabajo desarrollado por los Secretarios Académicos, que sucesivamente fueron los doctores Pedro Gari, Eduardo Heguy Terra y, fundamentalmen- te, Pedro Montano, pieza clave en el tránsito institucional hacia la Universidad.
DE LOS PRIMEROS PROGRAMAS A LA ESCUELA DE NEGOCIOS
En 1987 se realizó el primer Postgrado en Derecho de la Empresa. Al año siguiente se comenzó con el Postgrado en Derecho y Técnica Tributaria, el cual permitió vincular al equipo promotor al contador Juan Antonio Pérez Pérez, otro de los grandes impulsores de la idea. Ambos postgrados se transformaron en programas Master en 1990 y 1991, respectivamente.
Desde el comienzo fue parte sustancial del proyecto extender los estudios al área de la Administración de Empresas. Con la finalidad de comenzar a transitar este camino, en 1989 se organizó un Seminario sobre Dirección General, con la participación de dos profesores del IESE de Barcelona Sandalio Gómez López- Egea y Lorenzo Dionis- y uno del IAE de Buenos Aires Ricardo Rees Jones. A partir de este seminario se puso en marcha la idea de crear, en el marco del IEEM, una Escuela de Negocios y desarrollar un programa Master en Dirección y Administración de Empresas.
El proyecto de la Escuela de Negocios enfrentaba un problema importante: no existían en el medio acadé- mico y profesional uruguayo docentes formados sistemáticamente en esta materia; en especial, en la meto- dología del caso utilizado corrientemente en los programas Master en Dirección y Administración de Em- presas. Para superar este escollo, en 1990 y 1991 se comenzó un programa de formación de profesores en la metodología del caso, con la asistencia de más de 20 profesionales, liderado por la figura gigante de Ricardo Rees Jones, pilar fundamental de la Escuela de Negocios.
El primer programa Master en Dirección y Administración de Empresas comenzó en 1992 y la ceremonia de graduación se realizó el año siguiente, en la nueva sede de Lord Ponsomby, presidida por una inolvidable clase magistral del profesor David Isaacs.
LOS DESARROLLOS POSTERIORES
Consolidados los Master en Derecho a Derecho de la Empresa y Derecho y Técnica Tributaria, se sumó el Master en Derecho Administrativo Económico (1994)- e instalada la Escuela de Negocios culminó la etapa de iniciación y comenzó el vértigo. En 1989 el IEEM había solicitado el registro de la marca Universidad de Montevideo y de su escudo con la sigla UM, la cual le fue concedida en 1994. Los ojos pasaron a estar puestos en el reconocimiento oficial como Universidad y en la oferta de carreras de grado.
A partir de entonces, la historia es más reciente y conocida. El 11 de agosto de 1995, el Poder Ejecutivo dictó el decreto 308/995, el cual creó un marco normativo para la instalación de universidades privadas, estableciendo los requisitos para su autorización y el reconocimiento de nivel universitario de sus carreras.
A partir de este decreto, el IEEM halló el camino, hasta entonces vedado, para transitar hacia su transforma- ción en Universidad. Para esto, a los programas Master hasta entonces dictados, se agregaron las Licenciatu- ras en Dirección y Administración de Empresas (1995), en Economía y en Humanidades (1996), así como las carreras de Ingeniería Civil e Industrial (1996).
El 29 de abril de 1997, el Poder Ejecutivo autorizó al IEEM a actuar como universidad, bajo el nombre de UNIVERSIDAD DE MONTEVIDEO, la que, bajo en Rectorado del Profesor Mariano Brito se organi- zó en cinco facultades: Derecho, Ciencias Empresariales y Economía, Ingeniería, Humanidades, la Es- cuela de Negocios, que retuvo el nombre de IEEM, originario de toda la Institución. A estas unidades académicas se sumaron posteriormente la Facultad de Ciencias de la Comunicación y el Centro de Cien- cias Biomédicas.
EL INSTITUTO DE DERECHO ECONÓMICO
Si bien en estos veinte años ocurrieron muchos acontecimientos, que determinaron la transición de un proyecto a una realidad consolidada y en pleno desarrollo, en la vida de una Universidad, veinte años no es nada. Es apenas el comienzo de un camino que iniciamos algunos, al cual se sumaron muchos y se seguirán sumando muchos más, que seguirán contribuyendo a que la UM crezca y avance como herramienta de creación y difusión de conocimiento y cultura.
Pero estas fechas dan ocasión para hacer un alto en el camino, reflexionar y dar gracias. Este proyecto no tiene explicación racional con parámetros y coordenadas humanas. Este proyecto sólo tiene explicación so- brenatural.
Es también ocasión para festejar. De brindar por las buenas cosas que pasaron y por las muchas mejores cosas que habrán de pasar.
Quienes iniciamos este proyecto queremos sumarnos al festejo. Y nada nos pareció mejor que hacerle a la UM un regalo. Los fundadores del IEEM en 1986 constituimos el INSTITUTO DE DERECHO ECONÓMICO, como unidad de investigación dentro de la UM. El mismo tendrá por cometidos realizar actividades interdisciplinarias de estudio, investigación y difusión de los temas de Derecho Económico, colaborando con las facultades de la Universidad en la formación y desarrollo de sus profesores y en las tareas de inves- tigación que los mismos realicen. El objetivo es crear un ámbito que convoque a profesores, estudiantes, egresados y amigos de la casa a trabajar en forma mancomunada en la creación de conocimiento en las áreas donde el Derecho y la Economía se dan la mano.
Como nos recuerda Ortega y Gasset, la enseñanza universitaria está integrada por tres funciones básicas:
la trasmisión de la cultura; la enseñanza de las profesiones; y la investigación científica y educación de nuevos hombres de ciencia.
El INSTITUTO DE DERECHO ECONÓMICO pretende colaborar con la UM y desde la UM en la desarro- llo de este pilar sustancial de toda Universidad como es la creación de conocimiento.
Dr. Ricardo Olivera García Decano Emérito de la Universidad de Montevideo