Essai sur la
Logique
deHegel.
PUF.París,
1953.Las citas entrecomilladas de este
apartado corresponden
aHegel
en suFH, pág.
H5 a 53.Ver FilosuF' Llíl- un nla HHww:u«i4.t -
flP[Ï'HJH
"laca de “H5 “ï='“"7WKant, I.
_l;1_
universal desde el punto de
vista cosmopolita".
Nova. BuenosAires,
iesu.
Pág.
39 a 57.Las citas entrecomilladas de este
apartado
son deHegel, FH, págs.
HS a 53.
Volvemos a remitir
aquí
al mismoapartado (I,
3) de nuestra obra sobreHeidegger.
Hietzsche,
P. Mi hermana v vo.Santiago
Rueda. BuenosAires,
1969.Pág.
2M. Para desarrollar
más
todo este punto remitimos a nuestrostrabajos
“Una introducción el vocabulario del
pensamiento
existencialista"(Revista de la Escuela
Superior
de Guerra. Buenos Aires. N°408,
año1973 y a Crisis de
Euroga
yReconstrucción
del Hombre. (Castañeda.Buenos
Aires, 1977), capítulo I,
punto M ("Ladisolución
metafísica:Nietzsche”).
Casalla. M.
"Filosofía
vJ Cultura Nacional en lasituación
latinoameri-cana
contemporánea".
En Revista Nuevo Mundo. BuenosAires,
T.3,
N°l,
Enero-Junio de
1973, pág.
H7.Cf.
Hippolite.
og. cit.pág.
93.Para
ampliar
el desarrollo de esta"dialéctica
del amo y el esclavo"en la
Fenomenologïa
delEspiritu,
resulta de utilidad el texto yaclá-
sico de Alexandre
Kojéve
Introducciófi a la lecture deHegel, Gallimard,
varis,
lau/. También la obra de Pedro LainEntralgo Teoría
y realidaddel
Otro,
Revista deOccidente, Madrid,
1968. TomoI,
cap. IV.LF.x por
ejemplo
las Lecciones sobre la historia de laFilosofía.
FCE.
México,
195‘."Introducción", I,
52 a 97.Sartre,
J.P. El Ser y laNada,
Losada. BuenosAires,
1966.Pág.
308.El tema que referimos se desarrolla en el punto
III,
delcapítulo
dela Tercera Parte de la obra
("Husserl, Hegel
yHeidegger").
Sartre. O3. cit.
Pág.
J 311rtre. OD. cit.
Pág.
317. Elsubrayado
de fraseses
nuestro; el det rminos del autor.
Cf.
Kant,
I.Crítica
de laRazón
Pura. VictorianoSuárez. Madrid,
1960.Tomo
II, Págs.
N57 a 596(Dialéctica Trascendental", introducción
vlibros
primero
ysegundo).
Traducción directa de Manuel G. Morente.Hegel. OQ.
cit.pág. III,
837.gpítulo
II - H? -LOS FUNDAMENTOS GEOGRAFICOS DE LA HISTORIA UNIVERSAL
vmo lo hemos adelantado en el
capítulo
anteriorHegel
estudia al "NuevoLndo" dentro de lo que
denomina
la"geografía",
a la que considera unaencia
espiritual
de la naturalezaencargada
de establecer lasconexiones
Inceptuales
entre elEspíritu
y la Naturaleza(como
"momento" deaquél).
.ego no vuelve a mencionarlo en todo lo
largo
de suFilosofía
de la His-Éia
Universal. Otro tanto ocurre en el caso del Africa. De manera que.érioa
y loamericano,
sólo tienen para elfilósofo prusiano
uninterés eográfico"
y, comotal, quedan
fuera delinterés
del estudiohistórico ropiamente
dicho. Para elHegel "filósofo
de lahistoria", América sólo
teresa como
"relación
externa conEuropa",
de la que es "un anexo, quecoge la
población
sobrante”. Por ellopodrá
afirmar:"América,
al ponerse en contacto connosotros, había dejad
ya de ser, en
parte.
Y ahorapuede decirse
queaún
no estterminada de formar".
(FH,
18H).manera que, si queremos valorar
integralmente
estepunto
de supensamien
, deberemos abocarnos a lo que denomina "el estudio de la
conexión
deNaturaleza o los fundamentos
geográficos
de laHistoria
Universal". Ellos
llevará
de la"Introducción
General” de suFilosofía
de laHistoria,
la
"Introducción Especial” (págs,
153 a 228 de laedición
castellana ci-da). Allí
seestablecerán
"los fundamentosgeográficos”
desde los queconsiderará
la realidad del "Nuevo Mundo".abordar los "Caracteres
generales"
de esa"geografía", desarrollará
cua-o
puntos
fundamentales queexpondremos
en estecapitulo:
1) las relacio-s entre el
espíritu
y lanaturaleza;
2) laimportancia
del clima paralibertad
y elespiritu
de lospueblos; 3)
lasrelaciones
entre eltipo
tierra y el
grado
de cultura ycivilización
queaquél
es capaz de gene-r; y H) las consecuencias de todo lo anterior para la
conformación
deltado.
igual
que cn elcapítulo anterior,
acontinuación
de laexposición
deideas de
Hegel
en todos estostópicos,
formularemosalgunas
observacio-s
críticas
PuhpPCÏO de ellas.-14;
Sentido
general de
los estudiosgeográficos:
la conexión delesLiritu
mgla naturaleza.
Después
de haberHegel
demostrado que "la historiauniversal
representala idea del
espíritu", deja también
establecido que, noobstante,
en cadapueblo particular rige
unprincipio
que lodetermina
ysingulariza
dentrcdel todo de la historia. Ese ”p
rinciñio
l articular de un Lpueblo existe aïpropio tiempo como
unadeterminación
de lanaturaleza,
comoprincipio
na-tura"
(FH
16h). Por este lado accedemos a lo que se denomina "laconexiór
entre lo
espiritual
y lo natural”. Estaconexión
es para esepueblo "ese;
cial y
necesaria",
aunquepierda
ese rango y se transforme en "exterior"si se la compara con la universalidad del
conjunto
moral.Un
pueblo determinado
es elespiritu
situado "en la esfera de la finitud'es
decir,
de la naturaleza. Elloimplica
undesgaje
de la totalidad y uningreso
en la"diversificaci6n"("pues
la forma delo natural
es la diversficación"); más
ello no estotalmente negativo, antes
bien por eso lospueblos
se manifiestan comosingularidades.
Como talqueda reencontrado,
como
"momento",
en ellargo
camino de la Idea deviniendoEspíritu Abosolg
to. A su vez, esa
"singularidad",
se expresahistóricamente
comonación
que es la forma
espiritual correspondiente
aaquella
contextura naturalde la que
hablábamos
en unprincipio. Tenemos así
un proceso quepuede
ser
expresado sintéticamente
de estamanera:
elespíritu
manifestado enla
existencia
se torna unasingularidad ("estadio particular")
que se egpresa, entonces, en la
naturaleza ("una particularidad
natural") como ng¿ción ("la representación
de ungrado particular
enla evolución
delesp;
ritu").
De esta maneralogra Hegel
"conectar" lonatural
y loespiritual
en la marcha de la
Idea
en lahistoria, mostrando
a ambos dentro del consabido
juego
de loparticular
con louniversal.
Este ricojuego
delesp;
ritu
extrañándose
yrecuperándose
en lanaturaleza,
"nos hacepenetrar
en la esfera de lo
geográfico".
A ellapertenecen
dosaspectos conjun-
tos: por un
lado,
"la voluntad natural delpueblo
o manera de sersubje-
tiva de los
pueblos”;
porotro,
la forma comoaquella
sepresenta,
esde
oir "como naturaleza
exterior, particular".
La"geografía" estudiará
en-tonces,
según Hegel,
al hombre como "ser natural" y "sensible" (enconsg
Cüenciaa
NO Como "serlibre”)
y elloimplica
advertirlobajo
dos aspec-tos: como naturaleza
subjetiva
y como naturaleza externa.La
”gco¿rafía"ocupa
entonces en el sistemahegeliano
unlugar preciso:
al estudio del
espiritu singularizado
en la Naturaleza y la del hombre enzuanto ser natural. Su
objetivo superior
es poner demanifiesto
los funda-mentos naturales de la historia universal y, en cuanto
tal,
servir a aquen
filosófica”
de la misma. Alrespecto"dirá Hegel:
Ox
.la "visi
"Por
consiguiente,
lo que hemos deconsiderar
son diferenciasnaturales;
que deben ser estimadasprimeramente
comoposibili
dades
particulares,
de las cuales sedesprende
elespíritu
yde este modo ofrecen la base
geográfica.
No nos proponemosconocer el suelo como un local
externo,
sino eltipo
naturalde la
localidad,
quecorresponde
exactamente altipo
y ca-rácter
delpueblo, hijo
de tal suelo. Estecarácter
esjusta
mente la manera
cómo
lospueblos
aparecen en la historiauni
versal y ocupan un
puesto
en ella".(FH 165).
uelve a reaparecer
aqui
la idea detipo,
que tanto interesa alespíritu
otalizador
hegeliano.
Asi como a nivelantropológico hablábamos
de untipo
humano"(que
eraposible
visualizar"aún
en los rostrosmás
desfi-urados"); hay también tipos
naturales que secorresponden perfectamente
on
aquellas
diferenciaciones de lo humano. Encontrarlos es establecerla
conexión
de la naturaleza con elcarácter
de los hombres" y ello es area de la"geografia", espiritualmente
entendida.hora
bien,
elproblema
que seplantea
de inmediato es la forma de esaonexión. Podría
pensarse en un determinismo natural sobre elespíritu,
ero
Hegel
lo rechaza deinmediato
y deplano:
"Tampoco
debemos admitir una¡relación
dedependencia,
detal modo que el
carácter
de lospueblos
fuese formado porlas
condiciones
naturales del suelo. No debemos pensar alespiritu
comoalgo abstracto,
que recibieraposteriormente
su contenido de la naturaleza"
(FH, 166).
on ello salva la
supremacía
delespíritu,mostrando
que esa"determina
ión
natural" es tambiénproducto
delespíritu;
un "momento de la Idea"n el devenir
espíritu.
Al determinismo lo llama una "manera de pensarulgar"
y nopuede admitirlo,
pues leimplicaría
romper el arbotante deu sistema:
ue el
espíritu
es dueñoy
señor de supropio desenvolvimiento
y queéste ltimo—el
movimiento delespíritu—
es lo queconfigura
y determina todas yada una de las formas de la
realidad (incluída
lanaturaleza).
in
embargo
este claroprincipio conceptual,
no loserá
tanto al resultarDncretamente
aplicado
aldesenvolvimiento
de la historiauniversal.
Perosta es otra
ambipuedad
del sistemahegeliano
quepondremos
de manifiesto1 las consideraciones
críticas correspondientes
a estecapítulo.
Lo que cresponde
ahora es quedediquemos*algún párrafo
a exponer, aunque sea muyaramente,
losgrandes principios
de lafilosofía
de la naturaleza deHege
amos hablado hasta ahora mucho de ese
concepto
ycorresponde
que lo carguas con un contenido
más sólido;
por lodemás, también
nosserá
de mucha uilidad para el tema central de nuestro
trabajo.
.Líneas
fundamentales de la"filosofia
de lanaturaleza”
deHegel.
as ideas
generales
sobre la Naturaleza queHegel
haexpresado,
no han tom3 la forma de una obra unitaria e identificable. Habla de ella-como ”mome
3" del
espïritu-
a lolargo
de todos sus libros y cursos pero,para encont1 o
más
o menossistemático
9 debemos recurrir a la Enciclo edia de las Ciias
Filosóficas
de 1817. Apartir
dealgunas páginas
que en ella le dedic3
posible
reconstruir lo que se denomina su"filosofía
de la naturaleza”.an
razón
ha advertido entonces Nicolai Hartmann que:"Por eso no es extrañar que su
filosofía
de lanaturaleza,
suantropolog
su
psicología hayan
tenido pocainfluencia,
aun entre suscontemporáneos
ientras que su
filosoffitdel derecho,
de la historia y de lareligión
contAaron viviendo en la
posteridad” (1).
ás aún,
esposible
encontrar en ella abiertas contradicciones con el desarollo de la ciencia de su
tiempo-
las queapuntaremos más adelanteyzahora
iscaremos
presentar
engrandes líneas.
I1
principio,
la Naturaleza es paraHegel
la Ideabajo
la forma de laalta
gi (Anderssein).
Con suspropias palabras:
"La naturaleza es la idea en 9ar otro". Es
decir
que en el proceso natural la Idea ha roto su interiori1d,
se haenajenado
oexteriorizado,
para retornarluego
al nivel de la a1)concieneia.. De manera cue lo natural es un momento en el camino de la I
za hacia la
conciencia
desí (Espiritu)
y es desde estaespiritualidad
enJrcha nue a
Henel
leinteresan
losfenómenos
naturales.1 este sentido
la
Idea exteriorizada en la naturaleza espobre
y esapobro
a
impone límites
alpensamiento filosófico
el que, en ese terreno de lo neAral,
nopuede
deducirlo todo y debe limitarse a considerar la naturalezaamo un
sigI3g@;gp_¿rgd9s
que se suceden necesariamente los unos a los otr<3 OÏP0; lo
más rico, aquella dialéctica
delconcepto
quepreside
ese desexwlvimiento,
permanece interior a la Idea que reside en el fondo de la nat:Jlcza. Los
parírrafos
?H7 a 251 de la Enciclomediaplantean
estelimite
esjgyjpfijyg;
y conraton
dirá Hartmann al respecto "Elpoder
de laruaïn
ynpotcncia
de la naturaleza son los dos aspectos de una trama universal qu<L estar
adaptados
entremí,
revelanjuntos
su sentidopeculiar.
"H5-
losofía
dc la naturalezatiene,
pues,su centro degravedad
fuera desí,
e la naturaleza mismallo tiene fuera de clla.La naturaleza es lo exterior
propia
esencia que, en cuantoconcepto, ügfieamepte llega
a ser concebidao ella
queda
pordetrás
deéste
y pasaa/ser
otro: alespíritu". (2)
merso en lo
natural, Hegel distingue
tres niveles deexistencia
que seenan en forma
de/proceso
de creciente"concreción" e'individuaei6n";
el(bl
mecanicismo;
el de lafísieo—quimica
y elorgánico.
Elprimero
es elmgtgria_y
elmovimiento,
elsegundo,
es el de los cuerpos y el tercero, lavida.
mundo
del"mecanicismo"
loselementos,
exteriores entresi, actúan por
a-ión
yrepulsión.
Esa exterioridad se manifiesta en dos "formas abstractaspagig
y eltiemR9¿
Elespacio
es la "entidad sensible nopercibida
por lodos",
eltiempo, adquiere
la forma deldevenir,
donde "el ser que, en tans, no es y en tanto que no
es,es".
Un ”Cronos queengendra
todo ydestruy
ropias producciones" (3). Del"Espacio" dirá
a su vez, que es "cantidad puesto que lo
espacial
es laprimera expresión
de lonatural,
sedesprende
que la naturaleza " se inicia con lo
cuantitativo".
n en el mundo
físico—químieo,
comienzapropiamente
locualitativo,
ya queaspectos
sonaquí
los que interesan deaquel
mundomaterial,(ahora
indivzado en
"cuerpos"X
Laluz,
elsonido,
elcalor,
laelectricidad, serán
ens motivo de
atención.
Se trata de un mundo deoposiciones
y conciliacionees
posible
advertir esa"dialéctica
natural” cuya formamás típica
es laigad.La luz
será laincipiente antítesis
de la "oscura e inerte" materiae
todavía pertenece
a esereino,
esanáloga
dentro deél
a lo que el sabeel reino del
espíritu.
nido-entendido
como laoscilación
de la materia—es untránsito
de la espadad material a la
temporalidad
material.. Pero las formassuperiores
de eísieo
son elmagnetismo
y la electricidad ya que en ellos se realiza la l"polaridad":
elvínculo
de losopuestos
entresí, bajo
la forma de una unundo
fisico
termina en elquimismo,
que es elúltimo término de
los procísicos
del cual adviene la vida y el acceso al mundo de loorgánico.
Dich” atraviesa las
etapas
del reinomineral, vegetal
y animal y, en cada una, se concreta y
perfecciona
cada vezmás.
neral es el reino del
"organismo Objetivo",
donde las formasparciales
non vida
alguna
v“sólo
es viviente como un todo”. El reinovegetal
en cantda
subjetiva”,
donde se da ya "un salir desi
y unadesintegración
en muciduos”,
pero donde faltaaún
elser-para-sí.
Elvegetal
carece deelbsti
nrencia de
si mismo”).
Esta se alcanzarecién
en el reino animal. Fl animSí—mismo v su
'spiración
es laautoafirmación
y laautoposiciín;
como tauta de continuo fuerzas hostiles que debe combatir y superar,
suryíonue
nentiwiento de
insepuridad
v degggggti¿_oue
estásiempre liraeo
J la vid:hora
Lion,
lo que le está vedado al animal es larelación
con lo Oürcz ””1 es el
Si
mismo cue es para el Simismo;
es la unidad existente de lo cinue los atraviesa J
amhon?_Por
ello el reino animal no estodavía
"un sir";1L.‘_ÍC>I1(1l
indcignjyqrlï.ent?"
(n1'. lo wm"¡LLlOñ ¿i_oí -.JO w rare_ z con el hombro _y, g]nr_ _¿.determinado- hasta en lo
más particular-
por lo"exterior",
a lo que busaptarsc.El
animalqueda
entonces sometidopermanentemente
a lacontingenc
3 que
también ocurrirá
con el hombre en la medida en queéste
es, en partimal)
y el reino animalserá
el de locontingente
y loenfrentativo
y ena muerte violenta es el destino de los
individuos". Privado
del acceso aDOS y a la universalidad
concreta‘,
permanece en lofinito
y "lofinito
esi
mismo contradictorio y, por eso, sesuprime" (5).
sta
aquí enrgrandes lineamientos,
lafilosofía
de la naturaleza deHegel.
la no contará mucho en su sistema y el
único
valor que elpropio5Fil6sofo reconocerá, será
comoanalítica
delcondicionamiento
de la vida hacia elvenimiento
de la conciencia y delpensamiento.
Conrazón señalará René
Se,
apoyándose
en elparágrafo
2H8 de laEnciclopedia,
que: ”Contrariament it,(Hegel)
no admiraba la mala Infinitud" del cieloestrelllado,
y le guJa decir que las
estrellassggg
"unaerupción
de granosluminosos
en el ci”. Y aunque la Tierra
sea/un minúsculo planeta
subordinado alsol,
no de-de ser el "centro
metafïsico"
delmundo,
ya que es la morada delhombre,
etador del
Espiritu.Y aún
losmás insignificantes
y aberrantesproductos
L pensamiento son ara He el "de un valor infinitamente
más
elevado cuL 9 3 -
curso
regular
de los astros o la inocencia inconsciente de unaplanta”.(
1
embargo
para nosotros todas estas observaciones de sufilosofia
de la nealeza nos
serán
de mucha utilidad paracomprender
suposición respecto
dErica
lo americano Pues 9 no debemos olvidar a que_América
es cosa de laaturaleza" y que se la estudia en
1a"geografía."
El clima y su
importancia
en la vida delespiritu.
Larado ese
tipo
de "conexión" entre logeográfico
y lohistórico
y elimi-Ía la
Posiüilidad
de un determinismo natural”(verpunto
I de estecapitu-
>, Hegel
aborda el tema del "clima".También
lo inicia por lacritica
a e¡era de
"pensar vulgar”
queatribuye
al clima "efectos e influenciaspart
Lares";
lo quequiere aquí
demostrar es lasuperioridad
del individuo frea la adversidad o
benignidad
de un clima determinado.Es otra manera de Wr a
plantear
lasupremacía
de loespiritual
sobre lo natural; toma comoamplo
a Homero:"Así
se habla mucho y conrfrecuencia del dulce cielojónico,
2 se d1CO ha
producidoa
Homero.Seguramente
este cielo hacontribuido
nozo a la
gracia
de laspoesias homéricas;
pero la costa del Asia Menor hasiempre
la misma ysigue sióndolo,
no obstante lo cualsólo
ha salido unnero
delznmblo jCnlCo’Fl pueblo
no canta; es unosólo
el que hace la poe-1; y si fueran varios los autores de los cantos
homóricos, siempre
tendrí3 que decir cue eran individuos. No obstante la dulzura del
cielo,
no hanwlto a
producirce Homcros, especialmente bajo
el dominio de los turcos.clima se determina en virtud de
poeueñas particularidades;
pero nada tc:; que vor con
estas,
que tampocoejercen ninruna influcneia”(TT,l6F).
...l;fl_
El
individuo
creador v no elclima,
es elnümen
de loscambios; además
la referencia al "dominio de los turcos" tiene
también
un valor conce!tual.
Herel
recuerda con ello el vuno dueD656
sobre el nueblonrievo
desde la toma de
Constantinopla
enluS3,
hasta1830;
durante eseDerít
Grecia fue ocunada v
dominada
Dor los turcos v elvieño imperio heléx
co nue
había logrado
abs rve lanenetración
romana (lufia.c.)sucumbi¿
esta vez ante la
potencia
el nuevo invasor. Las guerras de losgriepc
contra
aquéllos —culminadas-,
en narte, en el año en nue Wegelmoría
fueron vistas con gran
simnatía
nor todos lospaises
de Europa OCCÍÓQItal. Lo imuortante es
aauí
esto: nosólo
el individuo creador es insustituíble
porcualquier
clima -nor Dronicio cueéste sea-,sino
nue la«ganiiación
nolitico nacional (en ese caso coartada en Grecia por losturcos),
tiene tanto omás
influencia due los factoresclimáticos
nairales. Otra manera de ratificar la
Drimacía
de loespiritual.
Sin embargo
el Clima tiene su"influencia" vHegel
lajustifica
apelanral desarrollo de la vida de la
Idea,
v de los Duebloshistóricos
comoparte
deésta.
Dado due "en su Drimer despertar el hombre es concienc:natural inmediata en
relación
con lanaturaleza",
es incuestionable OIse
produce "necesariamente
unarelación
entre ambos". La Naturalezaconstituye
entonces elnrimer obstáculo
para oue"el hombre nueda llegea alcanzar una libertad
interior";
v esediálogo
V enfrentamiento connatural es el nrimer paso en el camino hacia la libertad v la autocon:
-encia. El clima le interesa a
Hegel sólo
desde estaúltima perspectix
como momento de la lucha nor la
conciencia
desí;
extravendo esta nri"I}
conclusion:
.,. "... cuando la naturaleza es demasiado
noderosa,
estaliberaciór
es
dificil...
supoder
no debe ser tan grande cue Dueda considrrarse
comotodoboderosa.
Los extremos no son favorables para eldesarrollo
esniritual" (FH,lR7).
En favor de su tesis recuerda
anuél
nasaie de laMetafísica
de Aristáiles (A.2
98?,b),
donde el maestro dice due,sólo
cuando se encuentrantisfechas las
necesidades básicas
v elevada la vista sobre lo sensiblenuede el hombre
dirivir
su mirada hacia lo universal vmás
alto.Éste
”nrinciDio
esnecultaivo" -de influencia decisiva cuando consideraa
América
en la historiauniversal—,
lollevará
a eliminar alvunas connropicias
nara la vida delespíritu
v a demostrar due otrassi
lo son:las zonas
validas
son inanroniadas nara la libertad humana v nara el Wsarrollo de nunblos o
civilizacionesimnortantes; éstas
se desarrollanmaior
cn las rnvionen tnmnladwn scntentrionalns.Vn las Drímnra trohezamos con aquella "naturaleza demasiado Dodwrosa
nue dificulta la
liberación
de lo humano v elsurgimiento
de la eonciccia nn
si".
Vnel1an,”e1
hombre se mantiene harto V embotndo; la nattraloza lo dnnrime (V) no nuedo nor tanto senararse de ella".