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Agentes favorables para la mediación

In document Buenas prácticas de la Comunidad Ceibal (página 119-123)

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2 Por ejemplo, es el caso del docente con poca experiencia en el manejo de TIC que cuando recibe la computadora de Ceibal prefiere consultar a una persona de su confianza -como puede ser un voluntario- vecino- en vez derecurrir a expertos (autoridades educativas o técnicos de Ceibal) o manuales técnicos para que le den instrucciones básicas de cómo usarla.

3 Judith Sutz en su artículo “CIENCIA, TECNOLOGÍA, INNOVACIÓN E INCLUSIÓN: UNA CUESTIÓN DE AGENDAS” plantea la necesidad del encuentro de las agendas del conocimiento y de la ciencia como movimientos complementarios que tienen que ver con una efectiva adopción de la innovación por parte de la sociedad: “Diseñar agendas que reúnan ciencia, tecnología, innovación y vida cotidiana de las mayorías requiere que la búsqueda desde adentro, desde afuera y desde el margen interactúen; para eso hace falta un espacio legitimado de diálogo, coordinación y convocatoria. Construirlo sería una auténtica innovación institucional, que como tantas otras innovaciones resulta incierta, aunque con un potencial para el desarrollo humano como pocas podrían prometer.” Pág. 87. En el documento Ciencia, Tecnología y Vida Cotidiana. Reflexiones y Propuestas del Nodo Sur de la Red Pop. Ver http://www.redpop.org/

4 Este concepto lo entendemos como Ma. Rosa Torres, en su artículo Comunidad de Aprendizaje.

La educación en función del desarrollo local y del aprendizaje: “Una Comunidad de Aprendizaje es una comunidad humana y territorial que asume un proyecto educativo y cultural propio, enmarcado en y orientado al desarrollo local integral y el desarrollo humano, para educarse a sí misma, a sus niños, jóvenes y adultos, gracias a un esfuerzo endógeno, cooperativo y solidario, basado en un diagnóstico no sólo de sus carencias, sino, sobre todo, de sus fortalezas para superar dichas carencias.”

http://www.fronesis.org/immagen/rmt/documentosrmt/ComuApren4.pdf

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Por ejemplo, uno de los referentes de una experiencia del norte del país, una maestra de una localidad rural de Artigas apuntaba sobre las oportunidades y limitaciones del entorno para su desarrollo, destacaba al propio Centro Educativo:

“Pusimos al Centro Educativo como referente cultural de la zona, todo se con- juga ahí: la cédula, número para la credencial, el dentista, el ómnibus de la intendencia que va para la parte médica; todo se orquesta ahí.”

A su vez, la escuela es el “legitimador” de otros mediadores, como por ejemplo lo relata un referente de la experiencia Aula Ceibal de Motociclo:

“El proyecto funciona como si fuera un aula dentro de una escuela, tiene un ho- rario, asistencia, un curso, contenidos; pero no está dentro del sistema formal, estamos aparte. ¿Quién lo apoya? Es un contrato entre una empresa y el Plan Ceibal. […] Para llegar a los alumnos tuvimos que ir a las escuelas; el tema era:

‘¿éstos quienes son? Motociclo, una empresa, esto es marketing’. Podrá ser marketing… pero llega la ayuda a la gente y a mí como maestra es lo que me importa. Niños, padres, abuelos, al principio pensaban que era algo que había que pagar y después entendieron que no, que era gratis.”

La mediación de la comunidad educativa

Los docentes

En estos Centros encontramos a docentes comprometidos con sus comunidades a través de una participación social proactiva y de un rol de articulación con niveles intermedios y centrales del sistema educativo, sincronizando esfuerzos y recursos locales, regionales y nacionales. Por lo general, forman parte voluntariamente de redes sociales, a través de las cuales se comprometen con iniciativas locales, siendo participantes de alto valor simbólico.

Colaboran cualificando el tejido social, acercando información y conocimiento a la comuni- dad, como cuenta una maestra de una localidad rural de Tacuarembó:

“La población responde al llamado de los maestros; prácticamente el 80 por ciento de los padres asiste al llamado de los maestros y participan de iniciati- vas. Hay un muy buen equipo docente, son muy entusiastas.”

Las familias

Las familias de los alumnos se tornan actores relevantes integrados a la comunidad edu- cativa del Centro, ya que por lo general forman parte de la larga tradición de participación en comisiones de fomento de las escuelas. Actúan como verdaderas sostenedoras que acercan el vínculo con otros agentes de la localidad/barrio, etc. Es decir, constituyen una conjunción de capital económico, social y cultural que enriquece el capital social de la comunidad.

121 Sobre el rol de apoyo de las familias, una maestra de una localidad rural de Artigas, expresa:

“Es una oportunidad contar con padres comprometidos, con el liderazgo de algunas madres… Tenemos una madre que le pusimos el nombre de Amigo Ceibal y ella se encarga de algunas cosas en la escuela y de pasar por los salones y esas cosas. Lo único que le conseguimos fue, con la empresa de ómnibus, los pasajes.”

Alumnos

Los propios alumnos, a través de su entusiasmo y apertura a las tecnologías, acercan y motivan a otros, entre ellos a los adultos de su alrededor (padres, abuelos, docentes, etc.) principalmente cuando el uso de las TIC es promovido desde el trabajo autogestionado y colaborativo. Este suele requerir de la cooperación entre diversos saberes, desde los más especializados como los de los docentes a los más legos, aunque significativos, vincula- dos, por ejemplo, a la mancomunión de esfuerzos para un emprendimiento superior a su iniciativa personal o de sus pares o como ser a aspectos afectivos y motivacionales, como se expresa en este relato de una docente voluntaria de Salto:

“En una experiencia con Flor de Ceibo en una escuela con niños y sus madres vimos la importancia de la XO en el tema de la transmisión intergeneracional, donde surgía que la máquina era del niño y nadie más que el niño la tocaba.

Tratamos de ver que podíamos hacer desde la comunidad. Vimos como a las madres y a los niños les trabajaba el tema de la autoestima. […] Las madres piensan que las máquinas no son para ellas, por ser de otra generación aunque fueran jóvenes.”

En definitiva el intercambio va formando verdaderas comunidades de interés, redundando por ejemplo en un renovado vínculo entre las familias y los centros educativos, testimo- niado por varios docentes5.

Mediadores de la sociedad civil organizada

En otro lugar, están los movimientos sociales, las organizaciones de la sociedad civil, las iniciativas de extensión universitaria, programas de responsabilidad social empresarial, etc.

Algunos de ellos, conformados en el mismo momento en que Ceibal comenzaba a desple- garse, y otros, con más tradición en la tarea del compromiso social, observaron en Ceibal una oportunidad de continuar trabajando con ese sentido, al tiempo de introducirse en la problemática de la inclusión social y el aprovechamiento de las TIC.

5 Este aspecto es recogido en varios artículos del Libro de Unesco, “En el camino del Plan Ceibal. Referencia para padres y educadores”, como por ejemplo en la “La escuela cambia de piel” refiriéndose a la XO como un puente en dos direcciones a partir de los testimonios de los Maestros Comunitarios, quienes observan en el querer saber más de los padres para acompañar a sus hijos una nueva motivación para acercarse a la escuela, además de la preocupación del desempeño de sus hijos.

http://www.unesco.org.uy/ci/publicaciones/Ceibal-2009-web.pdf

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Los voluntarios que integran la Red de Apoyo al Plan Ceibal (RAP Ceibal) fueron pioneros en ofrecer estrategias de mediación para acercar a docentes y familias a las TIC. Este movimiento de voluntarios con alcance nacional configura su red a través de nodos locales en los que puede participar cualquier ciudadano. En la Convocatoria Constitutiva (Uruguay, abril de 2008) de RAP Ceibal se expresa esta voluntad: “Queremos formar parte de un proceso que continúa con las mejores tradiciones educativas de nuestro país. Hoy el de- safío es dotar a todos los niños uruguayos de las herramientas que les permitan acceder, apropiarse y producir el conocimiento y las ideas con las cuales podremos formarnos un futuro mejor […]”

Asimismo, la Universidad de la República a través de su área de extensión universitaria, constituyó un proyecto con docentes y estudiantes llamado Proyecto Flor de Ceibo que, según se define a sí mismo, “debe ser entendido como un proyecto que aspira a la com- plementariedad, que pretende acompasar el proceso, aprender del mismo y aprovechar la experiencia para generar ámbitos de reflexión que habiliten la aplicación de conocimientos de cara a la compleja realidad del país. Debe ser concebido asimismo como ámbito de producción y selección de interrogantes, en tanto encuentro de saberes de universitarios, de otros actores educativos y de miembros de la comunidad.”6 En tal sentido entre sus objetivos destacamos particularmente el de “contribuir al proceso de alfabetización digital del país, convocando la participación de estudiantes universitarios en pleno ejercicio de su responsabilidad ciudadana.”7

5 http://www.flordeceibo.edu.uy/files/Proyecto%20Flor%20de%20Ceibo.pdf

7 Op. cit.

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