5. FABRICA DEFORMACIONAL DEL DISTRITO
5.3. Análisis de los resultados
ben relleno de calcita hidrotermal tardía, y pre- sentan diseños similares a aquéllos descriptos para el área de Cardoza (figura 50).
En síntesis (tabla 11), las observaciones reali- zadas a escala de afloramiento en el distrito In- fiernillo revelan que las zonas de alteración se encuentran afectadas por estructuras tensionales de orientación NNE y por estructuras transpre- sionales ONO y NNO, a las cuales se superponen estructuras tensionales NO y reactivaciones trans- tensionales ONO y NNO. Mientras la primer fábri-
ca deformacional descripta respeta una asociación específica según sea la zona de alteración analiza- da (zonación estructural, véase tabla 11), la se- gunda de ellas se distribuye en forma homogé- nea en todo el depósito.
Kleiman y Japas (2009), las rocas pertenecientes al Choiyoi inferior se emplazaron sintectóni- camente con la transpresión Sanrafaélica durante el Pérmico Temprano, exhibiendo así fábrica san- rafaélica (SRO). Esta fábrica consiste en estructu- ras tensionales NNE, contraccionales NO-ONO, en asociación con fajas transpresionales dextrales NNO y senestrales ONO (figura 50h), las cuales fueron posteriormente reactivadas durante la transtensión Post-Sanrafaélica (PSR). A diferen- cia de las rocas del Choiyoi inferior, las volcanitas del Choiyoi superior fueron emplazadas durante la etapa PSR (Pérmico Tardío), razón por la cual sólo ha quedado registrada en ellas la fábrica PSR, es decir estructuras tensionales NO-ONO y trans- tensionales, tanto senestrales NO como dextrales ONO (figura 50h).
El eje máximo de la elipse configurada por la zona de alteración de Infiernillo presenta una orientación NNE, al igual que las vetas polimetálicas periféricas. Estas características re- flejan una notable coincidencia con las estructu- ras tensionales NNE propias de la deformación SRO. Asimismo, existe coincidencia entre las es- tructuras transpresionales observadas en Infier- nillo y aquéllas definidas para la SRO en todo el Bloque de San Rafael: zonas de cizalla frágil-dúctil senestrales de rumbo ONO (Az 110°) se asocian a fajas dextrales de rumbo NNO (Az 150°) (figuras 50a-e). Más aún, los indicadores cinemáticos 3D, aunque escasos, revelan ejes cinemáticos concor- dantes a SRO (figura 50f).
La fracturación asociada al emplazamiento del pórfiro debe ser evaluada considerando el balan- ce de entre esfuerzos tectónicos y magmáticos (Tosdal y Richards, 2001). El sistema de fracturación sub-radial que afecta a la zona de alteración del Distrito Infiernillo, estaría indicando esfuerzos inducidos tanto por la tectónica como por la acti- vidad magmática contemporánea. El sistema de fracturas reconocido a escala del depósito presen- ta tres juegos predominantes (figura 52), los cua- les pueden ser asimilados a juegos a) tensional (T:
Az 030º) y b) de Riedel (R: Azs 040º-060º, R´: Az 010º, P: Az 120º, Y: Az 110º), comúnmente desa- rrollados durante una cizalla regional no-coaxial senestral (véase Ramsay y Huber 1987).
Esta situación estaría revelando una compo- nente tectónica de esfuerzo concordante con la cinemática SRO definida para el Dominio Norte del Bloque de San Rafael (véase Japas y Kleiman, 2004 y Kleiman y Japas, 2009; figura 52). Más aún, la deformación vinculada a una faja transpresional
Figura 51. a) Zona de cizalla transpresional senestral ONO (Az 110°) afectando las piroclastitas de la sección inferior del Choiyoi en la zona del halo potásico. Puede ser apreciada una fábrica penetrativa de estructuras NNE. b) Esquema de la fotografía anterior mostrando las relaciones entre estructuras
transpresionales y reactivaciones transtensionales. Fajas de deformación TpSR: transpresionales Sanrafaélicas y TtPSR:
transtensionales PSR. Estructuras CSR: contraccionales SRO, ESR: tensionales SRO, y EPSR: tensionales PSR. c) Bandas
de deformación transtensionales PSR en el área de la mina Cardoza Oeste
senestral tal como la descripta para el Dominio Norte por estas autoras, implicaría la rotación anti- horaria de aquellas estructuras formadas dentro de esta zona durante el progreso de la deforma- ción, dando explicación así a la ligera dispersión observada en la orientación de venas y fracturas (figuras 50a-e). A través de la rotación de estruc- turas previamente formadas se podría dar expli- cación también a la distribución localizada y asimétrica de las vetas de Infiernillo, ya que bajo un sistema de deformación no-coaxial las fractu-
ras cambian de orientación, modificándose de esta manera las condiciones (favorables o no) para la circulación de fluidos hidrotermales a lo largo de la historia del sistema (véase Jiang et al., 1997).
Otras evidencias en favor de un emplazamien- to sin-SRO del pórfiro de Infiernillo son: a) la pre- sencia de bandas de alteración y brechamiento a lo largo de zonas de deformación transpresional SRO b) la presencia de áreas silicificadas siguien- do un diseño escalonado en la zona de alteración potásica (figuras 49a y 49c), y c) la localización del depósito en la intersección de dos estructuras transpresionales regionales activas durante la deformación Sanrafaélica (ONO y NNO; figura 53a). La presencia de estructuras Sanrafaélicas de rumbos ONO y NNO también puede ser reconoci- da a partir de la información IP (Japas y Rubins- tein, 2006).
Tal como sucede en otras áreas del Bloque de San Rafael, la fábrica PSR también está presente en Infiernillo (figura 50). El arreglo transtensional de venas de calcita tardía revela que la fábrica deformacional PSR reactiva y se sobreimprime a la fábrica SRO (figuras 50a-e, 51a y 51b). De esta manera, el depósito de Infiernillo estaría regis- trando, en su evolución, el pasaje de la transpre- sión SRO a la transtensión PSR. Este sistema pòrfiro debería haberse emplazado entonces al tiempo del volcanismo de la F. Agua de los Burros (véase Kleiman y Japas, 2009), el cual ha sido datado en
~265 Ma. (Rocha Campos et al., 2010).
El gradiente térmico entre el stock y la roca de caja no puede ser directamente establecido dado que el pórfiro de Infiernillo no se halla expuesto.
Sin embargo, el desarrollo de zonas de alteración bien definidas estaría indicando la presencia de una importante conductividad hidráulica contro- lada por fracturas (véase Fournier, 1999; Tosdal y Richards, 2001; Guillou-Frottier y Burov, 2003), hecho que revelaría un gradiente térmico signifi- cativo. Asimismo, y siguiendo a Guillou-Frottier y Burov (2003), la presencia de más de un episodio de silicificación (véase Gómez, 2008 y Korzeniewski et al., 2008) sustentaría la existen- cia de una roca de caja relativamente fría.
Las estructuras menores permiten reconocer el ambiente físico en el cual éstas se desarrolla- ron. La presencia de fracturas tensionales, de ci- zalla extensional y transpresionales (mixed-mode of fractures de Sibson, 1998) reflejaría un ambien- te de bajo esfuerzo vertical (escasa profundidad) y/o condiciones de presión de fluído supra- litostáticas (véase Sibson, 1998), pudiendo ser ésta última la consecuencia de un esfuerzo diferencial menguante o del aumento en la presión de fluido (Sibson, 1998). En Infiernillo la presión de fluido parece haber sido apreciable ya que la presencia de estructuras tensionales revela una reducción del esfuerzo efectivo de la corteza disparado por alta presión de fluido (fracturación hidráulica).
Diferencias en el grano estructural entre el stockwork central y la zonas periféricas (tabla 11) podrían indicar tanto profundidades corticales re- lativamente bajas como declinación de la activi- dad orogénica (Tosdal y Richards, 2001; Stephens et al., 2004). Integrando ambas condiciones defi- nidas a partir de estructuras desarrolladas duran- te el emplazamiento y la evolución del pórfiro
Figura 52.Correlación geométrica y cinemática entre el patrón de fracturación observado en Infiernillo y las cizallas antitéticas y sintéticas relacionadas a una zona de transpresión regional ONO tal como la propuesta por Japas y Kleiman (2004) y Kleiman y
Japas (2009) para el Dominio Norte, donde se encuentra emplazado el depósito (véase la figura 48a).
Figura 53. Modelo evolutivo para Infiernillo. a) El pórfiro de Infiernillo se habría emplazado controlado por dos estructuras SRO mayores, de rumbo ONO y NNO; b) Durante la declinación de la SRO se habrían desarrollado los halos de alteración y las
estructuras mineralizadas; c) La etapa final del sistema se relaciona con la etapa PSR durante la cual las estructuras mineralizadas y estériles de la primera etapa (SRO) son reactivadas y sobreimpuestas por venas estériles de calcita póstuma.
Pueden apreciarse las relaciones entre los elementos del depósito y la estructura (etapas SRO y PSR). Los desplazamientos del halo fílico producidos por el fallamiento han sido exagerados para una correcta visualización de las relaciones temporales.
surge que un bajo esfuerzo vertical y/o un esfuer- zo diferencial declinante habrían condicionado el emplazamiento del depósito de Infiernillo. Si se tiene en cuenta que la profundidad de emplaza- miento habría sido relativamente alta (Korzeniewski et al., 2008) la relajación de los es- fuerzos orogénicos sería un factor condicionante en el desarrollo estructural descripto. Esta situa- ción puede ser confirmada a partir de los desarro- llos teóricos de Cosgrove (1995) y Sibson (1998).
De acuerdo a Tosdal y Richards (2001), la zona- ción estructural de los sistemas de tipo pórfiro indicaría rocas del núcleo deformándose como consecuencia del balance entre los esfuerzos tec- tónico e inducido por presión magmática, mien- tras que la roca fría alejada del núcleo revela fracturación bajo la influencia del campo de es- fuerzo regional (tabla 11). En el núcleo de Infier- nillo, aquellos juegos de fracturas de rumbo NNE (Azs 30º-40º), ENE (Az. 80°) y ONO (Az. 120°) pre- valecen y son paralelos a los juegos principales del stockwork (figura 50a, tabla 11) indicando así un apreciable control tectónico, evidencia adicio- nal de un emplazamiento poco superficial del pórfiro (Tosdal y Richards, 2001; Stephens et al., 2004). Dado que dos de estas direcciones (NNE y ONO) controlan también la distribución de las ano- malías de Cu y Mo (figuras 29 y 49b), ambas estruc- turas deberían haberse formado durante los esta- dios iniciales de la evolución del sistema. Por ello, deben de haber predominado, durante las prime- ras etapas del depósito, condiciones de esfuerzo diferencial horizontal apreciable o bien condicio- nes de alta velocidad de deformación (Tosdal y Richards, 2001).
La mayoría de las provincias de Cu porfírico y depósitos epitermales de alta sulfuración asocia- dos se habrían generado durante regímenes tec- tónicos compresionales o transpresionales (Sillitoe y Hedenquist, 2003), en condiciones de relajación de esfuerzos en el final de una oroge- nia (Tosdal y Richards, 2001; Billa et al., 2004). Esta situación de relajación se podría estar evidencia- do indirectamente a partir de la existencia de un sistema mixto de fracturas (tal como surge del análisis del párrafo anterior) y/o condiciones de esfuerzo declinante (véase además Cosgrove, 1995). En este sentido, el AFD llevado a cabo en este depósito ha arrojado la más clara evidencia de esta relación entre emplazamiento de pórfiros cupríferos y sistemas orogénicos menguantes, al registrar el depósito de Infiernillo el cambio en el régimen de deformación: la primera etapa en la
evolución del sistema hidrotermal (vinculada a la mineralización de importancia económica) se de- sarrolló bajo el régimen SRO transpresional fue seguida de un estadío final (asociado a carbona- tización tardía) controlado por la extensión PSR (figura 53).
Por otro lado, el AFD revela además la coinci- dencia entre uno de los factores estructurales de primer orden postulado por Billa et al. (2004) para depósitos modernos de tipo pórfiro andino-cor- dillerano, en referencia al control que ejercerían estructuras regionales transpresionales transver- sales al margen.