CAPÍTULO II: MARCO TEORICO
2.1 ANTECEDENTES
2.2.1. Arquitectura Bioclimática
2.2.-Antecedentes Conceptuales:
Precisiones conceptuales:
Los sistemas bioclimáticos son el conjunto de normas y procedimientos que se emplean al momento de iniciar un proyecto arquitectónico bioclimático y que dentro de la investigación se consideran los siguientes conceptos:
de diseñar y aportar soluciones constructivas que permitan que un determinado edificio capte o rechace radiación solar según la época del año a fin de reducirla según las necesidades de calefacción, refrigeración o de luz.
La dificultad en la concepción de la edificación está en combinar técnicas constructivas para la climatización tanto con condiciones de verano severas como con condiciones de invierno severas.
Para ellos se optimiza la orientación, la definición de formas y volúmenes (teniendo en cuenta a la compacidad) y los huecos de los edificios, se seleccionas materiales apropiados. Por otro lado, la arquitectura solar activa, aprovecha la energía solar mediante sistemas mecánicos y eléctricos como colectores solares, empleados para calentar agua o bien para calefacción, y paneles fotovoltaicos para generar de forma autónoma energía eléctrica, o para inyectarla en la red eléctrica aprovechando las condiciones favorables re recuperación dela inversión.
Por ultimo hay que definir un tipo de arquitectura que de la que forma parte la arquitectura bioclimática, y es la arquitectura sostenible. Esta forma de entender la arquitectura, tiene en cuenta el impacto ambiental de todos los procesos relacionados con la construcción, uso y demolición de la edificación. Se analizan los materiales de fabricación, cuya manufactura llevara asociada una energía (embodied energy) y una generación de residuos, las técnicas de construcción, la ubicación de la vivienda y u impacto en el entorno, el consumo, energético de la vivienda durante su ciclo de vida útil, y el impacto medioambiental asociado, residuos sólidos (basura), líquidos (aguas Sucias) y gaseosos (gases de combustión), y por último el reciclado de los materiales una ve derribada la construcción. (Transporte)
Edificios Energéticamente Eficientes:
Son aquellos construidos para minimizar el consumo de energía desde el punto de vista del usuario final. No han sido concebidos analizando el ciclo de vida de la edificación, no justificándose que la energía consumida durante la manufactura de los materiales y la construcción del edificio no haga despreciable o incluso negativo en ahorro de energía obtenido durante el tiempo de uso del edificio por
los usuarios finales, tampoco se justifica el destino de los residuos generados durante la fabricación de materiales, la construcción del edifico y la demolición del mismo. (Transporte)
Edificios energéticamente sostenibles:
Son aquellos diseñados en cuenta el impacto medioambiental que la edificación supone, tratando de minimizar sus efectos, realizando un análisis de ciclo de vida de la edificación, pero sujeto a las condiciones de confort de los usuarios, finales para su construcción se emplean materiales reciclados y materiales reciclables.
(Transporte)
Edificios bioclimáticos integrados:
Son aquellos que además de tener en cuenta un análisis del ciclo de vida del mismo, se integra en el entorno, no introduciendo impacto visual negativo, incluyendo zonas ajardinadas con especies autóctonas, empleando sistemas de aprovechamiento del agua de lluvia o de pozos de riego y cisternas. (Transporte)
Otro gran aspecto a tener en cuenta es para posibilitar la integración de edificios bioclimáticos es necesario que el proceso de planeamiento urbano sea también sostenible. La arquitectura bioclimática está sujeta a las condiciones urbanísticas de partida, las cuales han de proyectarse de forma favorable para que esta sea de aplicación.
La implantación práctica de la arquitectura bioclimático se llevara a cabo lentamente introduciéndose mejoras arquitectónicos y constructivas de los edificio, buscando que la inversión extra realizada en busca del ahorro energético y medioambiental a largo plazo sea viable todos los puntos de vista:
administración, promotores y usuarios. (Transporte) Habitabilidad
“El habitar es el rasgo fundamental del ser, conforme al cual los mortales son”
(Heidegger, 1985).
“Sólo los hombres pueden habitar”. (Illich, 1985) Parece que los seres humanos no tenemos otra opción, habitamos y por tanto somos y estamos. Por eso, en el
proceso de producción de los objetos arquitectónicos, al aparecer la obra producida, sólo es posible definirla y valorarla si la consideramos necesariamente habitada. En otras palabras, las obras programadas, proyectadas y construidas se convierten en arquitectónicas, en tanto son habitadas.
(portal.upf.edu/web/etic/inici, s.f.)
Habitar es un fenómeno complejo que implica diferentes escalas y dimensiones. El fenómeno arquitectónico lo caracterizamos como un conjunto de elementos y sus correspondientes interacciones que denominamos interfaces. De hecho, el edificio, en este caso la vivienda, es una interface entre las necesidades humanas y las condiciones del entorno.
El edificio iguala mediante sus componentes a los factores humanos y ambientales. A partir de esta ecualización original se producen una serie de acciones y respuestas en un proceso de adecuación-adaptación que transforman la configuración inicial y convierten al hábitat con todos sus componentes en un organismo evolutivo. Hemos sostenido que la habitabilidad reside en factores mucho más allá de la de una comodidad basada en la incorporación de tecnologías adquiridas en almacenes, en el resultado de un modo de vida integrado a las condiciones del medio natural y a sencillas soluciones totalmente congruentes con su entorno.
Bajo la perspectiva actual, que considera que el hombre puede impactar negativamente el medio ambiente y considerando que la operación del edificio, es un factor de ese impacto, y que para que el edificio cumpla su función implica el consumo de cierta cantidad de energía y, en la medida de lo posible, esta tendría que ser minimizada.
O de acuerdo a la divisa del diseño bioclimático establecida por Szokolay: los sistemas activos deben ser exclusivamente la diferencia resultante entre la tarea de control y los sistemas pasivos posibles de utilizar.