DISTRIBUIDOR: I S A S I ALBACETE
FESTIVAlES DE ESPAÑA
Los aficionados al arte esclfni-
ca, coreogrlífico
y
musical, pueden .íentirse salisfec/ws una ve= más, ya que la Comisión de Festejosdel E' :r:cmo. Ayuntamiento , siem-
pre al servicio de todo cuanto re- presente tUl lluevo eslabón ell tu cadena de esfuer=.os siempre rea- lizados en beneficio del mayor es- plendor de nuestra feria, ha dadoun nuevo ejemplo de sup eración
en la organi=ación de LosFes t;(J(I -
les que durante estos dfas podre·mos presenciar.
Las más variadas facetas artís-
ticas quedan representadas: A1a-riemma, preciosa joy a espat7ola,
brillará con lu= propia dentro del magnífico estuche de nuestro Par- que. El teatro personalísimoy
genial de Camus, en contraste con el clásico de Lope de Vega. El más belloe :l; ponente
de nuestra zarzuela con" Jl1aru:r:a"r
fe JUO- linos de Viento", juntamente eOIlla Orquesla Pilarm611ica de Ma- drid, forman un conjunto que
por
su calidad
y
variedad estamos se- guros salisfará las mayores e:r:i- gencias.De Mariemma, Ballet de 1,·spa- íia, se han hecho muchos elogios por parte de la. prensa, tan lo Uf/-
cional como e:r:tralljera, que 110
repetimos. Nuestro aplauso será la ofrenda persoflul a su departido arte.
No pretendo demostrar ni tan siquiera creer que tiempos pasados fueron mejor. Al decir la feria de ayer me refiero a la feria de mi juventud, de mis años mozos; a la feria que constituía para los viejos de hoy la mayor ilusión y alegría,
la
que todo e! año recordábamos con satisfacción}' contento,y
dig0 éS(Qporque Albacete con ser menos ciu- dad, con ser más pequeño, parecían sus ferias más de nosotros mismos.
Hoyes más luminosa, más bella, más atractiva quizás para quienes nos visitan estos días en Hes(3s:
pero su silueta de ayer, su tipismo pudiéramos decir, va desaparecien- do cada año más acusadamente. Ahora la feria es diversión, algaza.
fa de gentes, fuegos 3niÑciales, bai- les, corridas de [oros, verbenas, exposiciones, jrodo! menos merca·
do de compras y ventas. Aquella necesidad de antaiio creadora en sí
de ésta y de todas las ferias, va pasando para no vol·
ver. ¿Por qué? Porque nuestras necesidades las tene- mos logradas cuando queremos en cualquier día del año. Los fáciles y rápidos medios de locomoción,
la
expansión del comercio hasta los más lejanos pue- blos,
y
últimamente la mecanización del campo casi totalmente lograda, están dejando la feria como cosa simbólica. Sin ir más lejos, su mercado de ganados -mular sobre rodo- casi ya ha dt!saparecido La r(·pica "cuerda" con sus paradas de carros circundan- do el recinro de nuestro original inmueble; las mana- das de mulas conducidas por tratantes y labriegos;
aquellos gitanos de blusa negra, rostro cetrino, bigo- tes caídos
y
largas varas que "se metían" en todos los tratos, también van desapareciendo con los tiem- pos modernos. El vetusto circo taurino, feoy
sucio pero lleno de historia y majezas de los toreros de antaño, ya demnlido; los barracones de construcciónrupestre -palos, cañas y sacos- donde merendab an
las gentes modestas sus bocadillos de escabeche o de sabroso jamón del terruño con vino en jarra chinch¡- llana,ya
casi no quedan ... Y en Bn, se puede tam- bién decir que aquellos campesinos que todas las fe.rias compraban
y
ludan jubilosos sus garrotes blan- cos de gran tamaño, también han ido olvidando su tradicional costumbre. Son los tiempos modernos que imponen otro modo de vivir. Hoyes ferial de más lujo, de exposiciones de industrias agrícolas y de otras cosas, de grandes atracciones para el diver- timiento de las gentes,y
por eso, los que vivimosaquellas ferias de nuestra juventud, al perder ésta, sentirnos la nostalgia de los tiempos pasados, de
la
feria de ayer. De esas ferias que, siendo más peque- ñas, pueblerinas y polvorientas, al recordarlas nos alejan de los aldabonazos que "la descarnada" da frecuentemente en nuestros corazones seniles. Tan es así que hay quien dice que los hombres de edad no miramos nunca hacia adelanre, ni siquiera al pre- sente. Puede ser que tengan razón quienes cabalgan en esa opinión. Lo que sí es indudablemente verdad, es que las imágenes del pasado nos d,1n más vigor y llenan de esperanza nuestros corazones, dulcifica·
dos siempre con el magnífico sedante del recuerdo.
Por eso esta feria, esta gran Feria de la llanura lim- pia y luminosa de la capital manchega, más bella y galana cada año, nos llena de nostalgia y tristeza.
Tiempos pasados nunca fueron mejores, dígalo quien lo diga. Con la carrera desenfrenada del tiem·
po, e! ideal y la invención de! hombre van llegando a insospechados adelanros en rodas las cosas ya una máxima perfección.
El tiempo marcha
y
nunca termina. El hombre empieza a vivir y, en el mejor de 105 C3S0S, la vejez lo acaba ... Por eso en estos días de nuestro ferial fa- moso, llenos de bullicio, ilusionesy
esperanzas, cuando éramos niños decíamos: U na feria más, ¡qué alegría! De viejos pensamos: Una feria menos, ¡qué pena!Antonio MEDlNA EGU!A
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Siete ele ln Ílll'llc del (lIa ~icte lte Septit!luhl'l', El Pn8eo
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In Fel'ia C~ uu cu,jambl'f' hUUl:luo,Uua inlllensa IIIl1cheillllllhl'C apl'ctll,i;ula, siu tlil'itiIlCiUllcl'i lIi pl'id ll'gius, siente
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CUIIIÚIl tlcl'ieu dc gozal' el 1IU)lIIcutu de la apel'tul'U, uellu es¡lt't'tlll'ulu IIIIC' lIillgllll 1dhaceteuse qllic!I'C dt',jal' de COlltClIIlII:U',E:-IucccfoIadcl at'OIll 1m il It l' lit ('abalgata t'll tlHln Sil 1'(,cUl'l'itlcl, nileH':II' COII plul'el' ferias pasatluJ05 y e8110l'1I1' impacientes las futlll'lls: lHallteucl' la ilusiúu cn cstus tHus festcl'CHS IHll'a "iyil'los iutclIs:tlllellto, estilllulatlos IWI' la slltislilCciÚII lie eOIl- telllplar la autétlticll alegl'Ía ell' IOl'llllle SOIl felil"'s cuu lo IIUCU 1¡lle puseetl: y ).Il'e- Ol'II11U1'Se ]lCIT' lul'i ti"e a I'Cj.¡lIl' dl' su h(,I.;atI1l situut'ic'J1I et'Ullc'lIl1ioll - ti llUiz:i debid.o u elln- 1111 "OllllHu'tCII esta tclil'itlad,
Precisa tCllel' hllCII:l IlICllltll,j¡t IHlI'a "CCfIl'll:lI', y la t'al'ultatl dl' oh'ülal' Iml'a uu teUCI' que t1Cl'tIOIlUI', ('011 el 1111 lic con~cgllil' qne este aetu en eltLlLC lIiilUS, :Ulllltu:-I, HllcillllUS, lwlll'C8 y I'icus, pl'c~l'illdjclltlu lLl' In eelad y eltUut'I'n I'I':ltel'uizlIn CII cl IIIIIS ¡ullpHn seutitlu hum:Luu, :oiC:t l'l símhulo que guíe ncdulles y COllllllctas lit, lu.";
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