CAPÍTULO 2. ESTADO DE LA CUESTIÓN
2.1. CARACTERIZACIÓN DEL MOVIMIENTO SÍSMICO DE LORCA DEL AÑO 2011 2011
Lorca se encuentra en el suroeste de la comunidad autónoma de Murcia.
Ocupa una extensión de 1675 Km2 de término municipal4 y tiene una población superior a 92000 personas de las que casi 60000 residen en el casco urbano5. Está entre las sierras de las Estancias y la Tercia y la Vega del Guadalentín, a 350 m de altitud sobre el nivel del mar. Su situación en ladera le obliga desarrollarse en una
3 Sobre 100 años.
4 Datos del registro de Entidades Locales.
5 INE 2018.
pendiente continua aunque irregular, condicionando estructuralmente muchos de sus edificios. Dicha situación en ladera está relacionada con una estructura geotécnica compleja. Los barrios altos existentes al pie del castillo se asientan sobre roca o terreno duro, mientras que los barrios más recientes se disponen sobre suelos sedimentarios consecuencia del transporte de materiales de erosión (Álvarez Cabal, R., et al., 2013).
La región de Murcia está localizada en la mitad oriental de la Cordillera Bética, que corresponde con la parte continental de la zona de contacto entre placas tectónicas africana y euroasiática. La convergencia entre ambas placas somete a la zona de fuerzas de compresión en la dirección SE-NW. Esto ocasiona gran cantidad de pliegues en la dirección WSW-ENE. Existe una serie de fallas cercanas que guardan relación con los terremotos de Lorca, como las fallas de Alhama de Murcia, de Carrascoy, de Socovos-Calasparra y de Crevillente (Guevara, 2011).
Lorca se localiza sobre la traza de una de las ramas centrales de la falla de Alhama de Murcia, situada en el límite noroeste de la cuenca del Guadalentín, que con más de 80 km de longitud atraviesa prácticamente la totalidad de la provincia. Es una zona de frecuentes terremotos de magnitud media similar al de mayo de 2011. Quedan en la memoria los terremotos de Mula de 1999, Bullas en 2002 y la Paca en 2005 con magnitudes entre 4.8 y 5. La proximidad a la superficie es lo que hace especial el terremoto que estamos analizando (Álvarez Cabal, R., et al., 2013)(p.a. y ss.).
El evento que supuso el inicio de la situación que se analiza en esta investigación y que provocó diferentes consecuencias a los edificios en función de determinados factores, tiene suficiente entidad e importancia como para tratar de definirlo adecuadamente. Para ello se va a hacer referencia a determinados conceptos sobre los que se apoya la comprensión del mecanismo destructor y que se van a clasificar en los apartados siguientes.
La magnitud es una medida de la energía liberada por el terremoto, que está en función del tamaño de la superficie de la falla en la que se produce el deslizamiento. La intensidad, por otra parte, alude a los efectos en una localización concreta y depende entre otras cosas de la distancia entre el emplazamiento analizado y el epicentro (Álvarez Cabal, R., et al., 2013).
Sin tener en cuenta las réplicas, la serie sísmica de 2011 se caracteriza con tres terremotos de mayor magnitud, uno premonitorio de 4.5 Mw sentido con intensidad VI según la EMS-98, otro posterior de magnitud 5.1 Mw con intensidad VII y una réplica de 3.9 Mw, cuatro horas después del principal (Martínez Solares, Cantavella Nadal, Cabañas Rodríguez, & Valero Zornosa, 2013)(p.a. y ss.).
La ubicación del hipocentro se calculó con las estaciones sísmicas del IGN y de otras instituciones, empleando un modelo de corteza general del propio IGN.
En la Tabla 1 aparecen los datos de hora (GMT), latitud, longitud, Profundidad y Mw.
Tabla 1 Datos sobre los terremotos premonitorio, principal y mayor réplica (Martínez Solares et al., 2013)
Como se puede apreciar en la Tabla 1, su localización es muy próxima y se sitúa entre 4.5 y 5 km al norte de la ciudad de Lorca.
El terremoto principal se registró en un total de 17 instrumentos de la red acelerográfica del IGN. La mayoría de ellos están situados en la zona epicentral, aunque algunos como el de Albolote o el de Jaén se pueden encontrar a más de 180 km. El acelerógrafo situado en Lorca y perteneciente al IGN registra una aceleración pico horizontal de 0.36 g en el terremoto principal y 0.27 g en el premonitorio6. Un dato a tener en cuenta es que el terreno sobre el que se sitúa la estación se puede catalogar como duro según la NCSE-02 (tipo II), y según el EC8 tipo B. Esto trajo como consecuencia la posibilidad de que se dieran aceleraciones superiores en zonas de la ciudad con terrenos más blandos.
A pesar de la magnitud moderada de los dos terremotos, la proximidad del epicentro y la superficialidad de la fuente sísmica (2-4 km), así como efectos de
6 En ambos casos en la componente N 30 W, que aproximadamente corresponde a la perpendicular de la dirección de la ruptura.
campo cercano como polarización del movimiento y directividad, podrían explicar esta aceleración.
Observando la máxima PGA captada por algunas estaciones y a pesar de que la norma de construcción sísmica española asigna de aceleración básica de 0.12 g, no se puede realizar la comparación directa con los valores de aceleración registrados, ya que en primer lugar esta aceleración básica fue calculada como aceleración característica y no como máxima, y en segundo porque estaría asociada una probabilidad de excedencia del 10 % en 50 años.
El terremoto que se situó a unos 5 km de la ciudad de Lorca, registró una intensidad máxima en la escala EMS-98 de VII, a pesar de que fue sentido ampliamente en el término municipal de Lorca así como en zonas que distan muchos kilómetros de su epicentro, variando del grado VII hasta el grado IV.
Tuvo ciertos efectos sismogeológicos como desprendimiento de laderas, caída de rocas e incluso aumento de caudal en determinados manantiales, efectos que estarían en consonancia con lo establecido en la escala EMS-98.
La serie sísmica se inicia con un sismo premonitorio de 4.5 a las 15:05:13 del 11 de mayo de 20117. Los siguientes 45 minutos ocurren 6 sismos premonitorios con magnitudes entre 1.5 y 2.6. Los eventos sísmicos posteriores al terremoto principal presentan una distribución de epicentros respecto a la falla de Alhama, que no permite diferenciar los que se pueden considerar pertenecientes a la misma serie de los que no.
Aplicando un análisis concreto desarrollado por Álvarez-Gómez et al., (2005), se delimita temporalmente la serie de réplicas, concluyendo que se compone de 141 sismos. Respecto a la información macrosísmica, se sintieron 20 réplicas, de las que únicamente la de magnitud 3.9 alcanza el grado IV.
Lorca está encuadrada en una región con una actividad sísmica moderada, pudiendo encontrar en épocas históricas terremotos de intensidad VIII y de magnitud máxima 5 en el periodo instrumental, superada por el actual sismo de 2011. La Tabla 2 refleja aquellos terremotos de intensidad superior a VI aportando sus características principales.
Por otra parte la Tabla 3 refleja aquellos terremotos pertenecientes al periodo instrumental con intensidad superior a V y magnitud superior a 4.
7 Tabla 1 Tabla 1
Tabla 2 Sismicidad histórica en la región de Murcia (Martínez Solares et al., 2013) El periodo instrumental más reciente denota un aumento de la actividad sísmica de la región, coincidente con la ampliación de la capacidad de la red sísmica y de la calidad de los datos registrados.
La Figura 1 aporta el mapa de distribución de epicentros de magnitud superior a 3 (Martínez Solares et al., 2013).
La base de datos del IGN dispone de 252 terremotos en la provincia de Murcia, hasta el terremoto de Lorca del 2011. 125 de ellos corresponden al periodo histórico, que abarca desde que se tienen noticias del primer terremoto con epicentro en la región. La primera red sísmica comienza funcionar en España en torno a 1920, aunque no es hasta la mitad de 1930 cuando se comienza a contar con magnitudes para los terremotos ocurridos en Murcia (Guevara, 2011).
Del estudio de los terremotos se suelen desprender que los más importantes son los que se producen en las zonas de subducción, es decir en placas terrestres o macrosismos, considerando de menor importancia aquellos que corresponden a fallas activas. Sin embargo se pueden considerar como los más importantes desde el punto de vista geotécnico por su cercanía a núcleos de población y por su mayor potencial de daños catastróficos (Salcedo Hernández, J.C., & Campesino Fernández, A.J., 2012)
Analizando los terremotos históricos se llega la conclusión de que es probable la repetición de la dirección de los esfuerzos, ya que se aprecia una mayor intensidad de deformaciones entre los ejes N145E y N195E (orientación NW-SE). Esta dirección del esfuerzo se traducía en mayores desplazamientos en el eje NE-SE y mayores grietas en las caras orientadas al E y O.
Tabla 3 Sismicidad instrumental de la región de Murcia (Martínez Solares et al., 2013)
En la Figura 2 aparece un mapa correspondiente a los efectos arquitectónicos del terremoto de Lorca aparecido en el boletín geológico y minero (Rodríguez-Pascua, M.A., Pérez-López, R., Martín-González, F., Giner-Robles, J.L., & Silva, P.G., 2012), en el que las líneas en rojo marcan las direcciones medias de movimiento para cada edifico y la rosa de direcciones muestra los valores totales para las direcciones de movimiento calculadas y los sentidos de movimiento de una partícula extraída del acelerograma situado en Lorca por el IGN.
Figura 1 Sismicidad de la región de Murcia en valores de magnitud momento (Martínez Solares et al., 2013)
Figura 2 Plano del casco histórico de Lorca con indicación de los edificios utilizados para los cálculos de direcciones de movimiento del sustrato (Rodríguez-Pascua, M.A.
et al., 2012)