A. Vegetación dominante formada con árboles (plantas leñosas o mayores de 4 m de alto) A.A. Vegetación dominante formada por arbustos o plantas herbáceas
B. Comunidad arbórea muy densa con varias especies dominantes de árboles; frecuentemente con diferentes plantas trepadoras (Selvas)
C. Perennifolia. Árboles dominantes mayores de 30 m de alto C.C. Árboles con hojas caducas
D. Árboles mayores de 15 m. Hasta el 25% de los árboles con hojas caducas………
……….. Selva alta o mediana subperennifolia
D.D. Árboles menores de 15 m. Más del 75% de los árboles tienen hojas caducas………..Selva baja caducifolia
B.B. Comunidad de árboles abierta con pocas especies dominantes de árboles (generalmente 1 o 2) y escasas plantas trepadoras (Bosques)
E. Más del 50% de los árboles son caducos ………. Bosque caducifolio E.E. Más del 75% de los árboles son perennifolios
F. Comunidades terrestres de árboles……….. Bosque (pino-encino, enebro) F.F. Comunidades pantanosas de árboles………. Manglar
G. Comunidades terrestres
H. Vegetación dominada por plantas herbáceas I.En zonas cálidas de baja altitud……….Sabana
II. En tierras altas templadas y en zonas frías………. Pastizal H.H.Vegetación dominada por arbustos o plantas espinosas de menos de 8 m. de altura
GG. Comunidades parcial o totalmente sumergidas en el agua parte del año o todo el año…
Vegetación acuática (pantano)
ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS (Climas B de Koeppen)
Estas regiones ocupan la mayor parte del territorio nacional. Se caracterizan por una evaporación potencial de la superficie del suelo que excede a la precipitación y ésta generalmente es inferior a los 500 mm por año. Debido a la escasez de agua la población humana es baja, con menos de 20 habitantes por km².
En contraste con esta limitante, en estas regiones es donde se encuentran las zonas agrícolas más importantes del país, ya que los principales ríos han sido embalsados y utilizados para crear distritos de riego de enorme importancia. Esto no es un caso especial; se sabe que en el mundo las mejores zonas agrícolas precisamente están en estas áreas ya que los suelos a menudo son de buena calidad y las condiciones de aridez, sea por falta de agua o intenso frío estacional, disminuyen el peligro de plagas.
El resto de las zonas áridas o semiáridas el hombre las utiliza para una combinación de agricultura temporalera (en las zonas de mayor humedad), ganadería de pastoreo abierto y principalmente para el aprovechamiento de recursos bióticos silvestres de los que viven cientos de miles de familias campesinas.
Agricultura
Tal como se mencionó anteriormente, existen dos tipos de agricultura en estas zonas: la de riego y la de temporal.
Agricultura de riego
Los distritos de riego de las zonas áridas y semiáridas de México cubren una superficie aproximada de 5 400 000 hectáreas lo cual nos da un primer lugar en Latinoamérica.
Aunado a esta superficie tenemos que añadir las zonas con disponibilidad de agua provenientes de pequeñas obras hidráulicas para la agricultura. Estas zonas de riego, en las regiones áridas de México, constituyen la fuente más importante de producción de granos del país y también una región de primerísimo importancia en el cultivo de hortalizas de exportación, que después del petróleo y el café constituyen una de las más importantes fuentes de divisas del país.
El éxito del desarrollo agrícola en estos distritos de riego, especialmente los del noroeste, ha sido de tal importancia que ha rebasado nuestras fronteras, ya que aquí se llevó a cabo la llamada
“revolución verde” que le dio al Dr. Norman Borlaug el Premio Nobel de la Paz. Esta revolución consistió, fundamentalmente, en el desarrollo de nuevas variedades de trigo altamente productivas, que respondieron notablemente al riego, mecanización, fertilizantes y a los plaguicidas.
Desafortunadamente y a pesar del enorme éxito de este acontecimiento, en México, esta tecnología solo puede aplicarse en zonas de riego similares a las del noroeste, ya que restricciones ecológicas, económicas y técnicas, limitan su uso en otras regiones.
Entre las restricciones ecológicas, en las zonas áridas y semiáridas, se incluye la falta de ríos adicionales para embalsar, y el riesgo del uso masivo de plaguicidas y fertilizantes que pueden influir negativamente en la producción de otros ecosistemas importantes distantes, como pueden ser las lagunas costeras. Entre las económicas, se encuentra el costo mismo de estos insumos y su disponibilidad oportuna, cuando se les requiere.
Este último hecho adquiere gran importancia si lo vemos en una perspectiva mundial. Así, por ejemplo, si la India aplicara fertilizantes a sus cultivos en la misma cantidad a la que aplican los holandeses, India requeriría casi la mitad de los fertilizantes que se producen a nivel mundial, y quizá no tendría ni las divisas para adquirirlos ni estos estarían disponibles¹³. Entre las limitantes técnicas, se encuentra la falta de extensionistas agrícolas que asesoren a los agricultores y la de investigadores agrícolas ya que el solo hecho de aumentar la cantidad de fertilizantes o aplicar un plaguicida, no siempre trae como consecuencia un aumento en la cosecha.
Entre los principales cultivos de estas zonas de riego están: sorgo, trigo, algodón girasol y hortalizas.
India 1.2 Irán 10.0
Filipinas 1.6 Argentina 14.0
México 3.8 Japón 60.0
Paquistán 4.5 Taiwan 79.0
Tailandia 4.7 Países Bajos 113.0
Colombia 9.0
Figura 7. Número de investigadores agrícolas por cada 100,000 individuos dedicados a la agricultura 1960. Fuente USDA. Changes in Agriculture in 26 Developings Nations. 1948-1963.
Otra agricultura de riego
Además de la agricultura antes mencionada, existen otras experiencias en estas zonas que merecen ser señaladas ya que quizá, hacia el futuro, pueden llegar a ser de gran importancia.
Dado que el factor limitante es el agua y que los distritos de riego son muy ineficientes en el manejo de este valioso y escaso recurso, ya que por evaporación en presas, canales y láminas de riego se pierde un alto porcentaje de esta vital líquido, los investigadores han venido ideando otros sistemas menos derrochadores de agua entre los cuales podemos mencionar los siguientes: sistemas cerrados (invernaderos) riego por goteo, riego subterráneo.
Sistemas cerrados. Los sistemas cerrados, son muy eficientes en lo que respecta al consumo de agua que se evapora, la cual puede recogerse por su condensación en las paredes del invernadero.
Tiene, además la ventaja de que se disminuyen notablemente las plagas, e incluso, su control es más sencillo y menos peligroso para el hombre y los ecosistemas naturales, al tenerlo concentrado en una zona totalmente controlada.
Los fertilizantes también se optimizan, tanto por poder recircularlos como por la disminución drástica de malezas que los utilizan; aunado a esto se encuentra también la reducción a cero del impacto ecológico de estos insumos. Obviamente la cantidad usada es mucho menor, lo que tiene ventajas económicas.
Los sistemas cerrados o más bien semi-cerrados, tienen además la posibilidad de utilizar agua salada que usa el mismo invernadero para su desalinización. En Israel, en forma experimental, han empleado estos invernaderos que usan aguas salinas tanto para riego como para consumo humano.
En México se han desarrollado modelos experimentales de diversos tipos siendo el más notable el realizado por el Laboratorio de control Ambiental de la Universidad de Arizona en Puerto Peñasco, Sonora, en colaboración con la Universidad de Sonora. Estos invernaderos se consideran de los más avanzados en el mundo por el control preciso de todos los factores para la producción de hortalizas de alta calidad, y recientemente para la de camarones.
Son varios los problemas que presentan estos sistemas cerrados; los más importantes son los de carácter económico ya que el costo de construirlos es muy grande y hasta la fecha son pocos los productos cuya producción es rentable. La tecnología desarrollada en Puerto Peñasco se utiliza comercialmente en los Estados Unidos de América y Kuwait para la producción de hortalizas de alta calidad, y por lo mismo de alto precio.
Existen otras tecnologías mucho más sencillas y menos costosas que ya se han experimentado en México pero su masificación está aún distante, principalmente por razones económicas. Se prevé que en un futuro este tipo de producción para zonas áridas pueda llegar a ser muy importante ya que el agua cada vez es más escasa y costosa. Los mantos acuíferos subterráneos fósiles son irrenovables y su uso para fines domésticos tendrá mayor prioridad, como de hecho ya sucede en algunos lugares de los Estados Unidos. Si a esto añadimos el azolvamiento de presas y salinización de los suelos en distritos de riego, cuyo costo para remediarse es muy alto y requiere más agua, obviamente las soluciones alternativas que nos ofrecen los sistemas cerrados son de gran interés.
Quizá por este motivo los científicos israelitas están dedicando mucha atención a la construcción de invernaderos para zonas áridas. Varias compañías fabrican elementos estructurales especiales para estos fines; tal es el caso de las láminas de plástico con circulación de agua, que elimina el sobrecalentamiento de estos invernaderos, y constituía uno de los grandes obstáculos, y ahora se consiguen por pedido normal en varias casas comerciales.
Riego por goteo. Es también una de las alternativas más eficientes para la utilización del agua para fines agrícolas en zonas áridas. El sistema consiste en una serie de tubos horadados conectados a un tanque de agua. Cada horadación tiene una válvula que permite la salida del agua en forma regulada. Cada salida coincide con una planta, con lo que el agua que se riega esta dirigida únicamente a la planta sembrada y con ello se evita el desperdicio del riego por lámina.
Existen muchas variaciones del riego por goteo y varios trabajos se han escrito al respecto; sin embargo, los más avanzados son los israelitas que han hecho casi un arte de riego por goteo en su país. Evidentemente este sistema también tiene la gran restricción del costo de su instalación y mantenimiento pero, nuevamente, si consideramos el valor del agua y su escasez, esta técnica será cada vez más común en los países áridos avanzados, como lo esperamos que sea México.
Figura 9. El riego por goteo es una alternativa para la producción agrícola con escasez de agua.
(Foto Adalberto Ríos S.)
Riego subterráneo. Es un paso más allá en la optimización del uso del agua y consiste en sistemas parecidos al riego por goteo, sólo que esto se hace por debajo de la superficie del suelo, con lo que se evita incluso la pérdida por evaporación de la poca agua que usa el riego por goteo. En México se ha utilizado experimentalmente un sistema a base de tubos y filtros de material poroso que da buenos resultados. Al igual que el anterior, la principal limitante es el costo de la instalación de tubos y filtros.
Una muy novedosa modificación a un sistema desarrollado en la Universidad Autónoma de Chapingo, se ha venido ensayando en el Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos (INIREB) de México y consiste en la utilización de jarros de barro enterrados con su boca tapada y conectada al exterior con un pequeño tubo de cualquier materia. Estos jarros se les llena de agua y sobre la superficie del suelo, arriba de ellos, se plantan las semillas que se deseen. El barro, al ser material semipermeable, permite la lenta salida del agua que es superficie para abastecer las necesidades de las plantas deseadas. Cada semana, o periódicamente, se revisa el nivel del agua de los jarros y si es preciso se les llena hasta que las plantas lo demanden o el clima lo exija.
Los fertilizantes pueden suministrarse en el agua, con lo que se hace un ahorro considerable de los mismos. Las ventajas de este sencillo procedimiento es el bajo costo de su instalación y mantenimiento, pero tiene el inconveniente de requerir una gran cantidad de mano de obra. El sistema es aún experimental pero puede tener un gran futuro en nuestro país, donde la mano de obra existe y los alimentos básicos escasean.
Agricultura de temporal
A pesar de la escasa lluvia y la impredictibilidad de la misma, los campesinos de estas zonas, especialmente de las más húmedas, practican sus siembras básicas (maíz) año con año recogiendo cosechas escasas cada 5-10 o más años. La cantidad de trabajo que dedican a esta actividad es grande a pesar de los mínimos resultados.
Con frecuencia, los investigadores se han preguntado los motivos existentes detrás de esta frustrante actividad y hasta la fecha no hay respuesta satisfactoria. La única que se puede intuir es que su economía familiar y su subsistema no dependen de esta cosecha y que si se logra, sólo representa un ingreso adicional. Por otro lado sabemos que si bien el maíz que se obtiene anualmente no produce granos, la parte vegetativa siempre existe y se usa como forraje para sus escasos animales domésticos, que sí representan parte importante de la economía familiar. Si tomamos en consideración estos aspectos podremos entender la buena acogida que ha tenido la técnica de riego subterránea por jarritos sugerida por INIREB.
Además de esta incierta agricultura temporalera de maíz en las zonas áridas y especialmente en las semiáridas, existen otras especies perennes que se cultivan van ampliamente, entre las cuales se destacan nopales y magueyes.
Los nopales han sido un recurso importantísimo para el habitante de las zonas áridas y semiáridas tanto como alimento directo, caso de algunas especies cuyas pencas jóvenes y frutos son comestibles y de gran demanda, nopalitos y tunas. Estas especies comestibles alcanzan gran talla y son ampliamente cultivadas.
El origen de su cultivo no se conoce con precisión; sin embargo, se sabe que estas plantas fueron semi-cultivadas, desde épocas remotas, habiéndolo seleccionado las mejores variedades nuestros antecesores. La mayoría de las especies cultivadas son polipoides, o sea, que tienen varios juegos de cromosomas básicos y esto se produce en la naturaleza por la hibridación de dos especies cuyo producto estéril multiplica sus juegos cromosómicos logrando así ser fértil.
La pregunta que nos salta es ¿el hombre intervino en esta hibridación? o sólo observó las características favorables del polipoide o reprodujo ampliamente gracias a la propagación vegetativa de estas plantas. En realidad no lo sabemos, pero haya sido como sea, lo que heredamos fueron unas plantas impresionantes con una notable capacidad de adaptación a la sequía y grandes frutos de un sabor exquisito.
Un cultivo notable de una especie de Opuntia (O. Picus-indica), se puede ver en Milpa Alta, en el Distrito Federal, en donde campesinos xochimilcas han logrado hacer un cultivo intensivo con fertilización (principalmente orgánica) y técnicas locales muy elaboradas al grado de lograr cosechas de más de 80 toneladas por hectárea por año en suelos pobres y en zonas con escasa precipitación pluvial, lo que lo hace uno de los cultivos temporaleros más eficientes del mundo.
Existen muchas variedades silvestres y cultivadas reconocidas por los campesinos que los botánicos no han podido aún clasificar con precisión. Las siguientes especies son las principales reconocidas por su fruto como comestibles: Opuntia streptacantha, O. megacantha, O. amyclaea, O. robusta, O.
Picus-indica, O. leucotricha, O. cantabrigiensis, O. hyptiacantha, O. lasiacantha,
Se han venido haciendo estudios para seleccionar mejores variedades en sabor, presentación y especialmente sin espinas. Sin embargo aún queda mucho por hacer. Será muy necesario crear un jardín botánico, solo para nopales, en donde se introduzcan para su estudio las especies y variedades cultivadas, además de las silvestres, para realizar estudios genéticos y de mejoramiento de las variedades actuales.
Además del uso directo como alimento humano, o sea, los nopalitos, las especies de Opuntia gracias a su abundancia y ausencia de sustancias tóxicas se han usado en las zonas áridas, en forma amplia, como forraje para el ganado, muchas, especies silvestres, e incluso las cultivadas. El problema más importante para este uso es la abundancia de espi8nas y lo que se hace, es quemar las pencas antes de cortarlas (el “chamuscado”).
Desafortunadamente, y al igual de lo que sucede con otros recursos silvestres, esta explotación de nopales Para forraje se ha estado haciendo sin estudios previos y una evaluación de los mismos, con lo que se pone en peligro la riqueza silvestre, y con ello, la posible pérdida de un recurso importante que puede ser totalmente y a corto plazo, renovable.
Para dar una idea de la magnitud de esta explotación, a continuación se presentan algunas estadísticas disponibles de la introducción de estas plantas para fines forrajeros, sólo a la ciudad de Monterrey.
Figura 10. El riego con jarros de barro ensayados por el INIREB, es una alternativa ecológicamente sensata para campesinos de escasos recursos en zonas con poco agua.
Figura 11. Los nopales silvestres o semicultivados son fuente de ingresos y recursos alimenticios de gran consideración para los campesinos de las zonas áridas
DATOS SOBRE EL VALOR NUTRITIVO Y EL APROVECHAMIENTO DE DIFERENTES ESPECIES DE NOPAL COMO FORRAJE.
Genotipo Materia seca
Materia orgánica
Proteína cruda
Grasa
cruda Fibra Ceniza E. L. N.*
Nopalea spp. 10.69 73.79 8.92 1.50 17.21 26.21 50.70
Opuntia crysacantha 15.52 73.45 3.54 1.10 4.32 26.55 64.43
O. tenuispina 12.45 70.20 4.42 1.04 5.14 29.80 59.52
O. megacantha 10.12 74.51 7.71 1.38 3.75 25.49 68.87
O. rastrera** 14.41 59.81 2.78 0.76 6.18 40.11 43.23
O. azurea 12.55 68.88 4.54 1.35 3.98 30.12 58.84
O. cantabrigensis 11.89 68.46 4.79 1.09 3.70 31.54 58.87
O. engelmanii 15.07 68.41 3.32 1.19 3.58 31.59 60.32
O. lucens 17.45 69.59 3.67 0.57 2.58 30.43 62.75
O. lindehimeri* 11.57 74.50 4.15 1.03 3.02 25.50 66.25
O. robusta** 10.38 81.41 4.43 1.73 17.63 18.59 57.61
O. streptacantha** 16.10 79.38 3.17 1.99 18.88 20.62 55.34
O. leucotricha** 4.50 74.00 7.56 2.66 14.00 26.00 49.78
O. imbricada 17.71 84.25 7.11 1.75 11.51 15.75 63.86
O. cacanapo 16.95 72.51 5.19 2.06 11.20 27.49 54.04
O. stenopetala 13.24 77.87 8.84 1.74 9.14 22.13 58.16
O. duranguensis 10.34 82.94 4.51 1.29 8.23 17.06 68.91
O. Picus-indica var.
Amarillo oro 11.29 86.93 3.80 1.38 7.62 13.07 74.13
*Elementos libres de nitrógeno (E. L. N.)
** Principales especies de Opuntia utilizadas como forraje, además de O. microdusys, O. pilifera y O.
Máxima que no figuran en el cuadro.
Porcentaje de digestiblidad del nopal (Opuntia Picus-indica) reportado por varios autores
Especie Materia orgánica
Proteína cruda
Grasa
cruda Fibra E. L. N.*
Bovino 69.00 12.00 71.00 37.00 80.00
Bovino 71.00 55.00 70.00 46.00 78.00
Ovino 64.00 56.00 74.00 13.00 76.00
Ovino 68.60 68.00 31.00 53.20 73.80
Porcentaje de digestibilidad de cinco raciones alimenticias (Hare, 1908)
Alimento M.S. Ceniza Proteína cruda Grasa
Cruda Fibra E. L. N. M. O.
Nopal solo 64.91 35.69 45.56 68.46 47.66 80.77 72.76 Alfalfa sola 55.88 39.29 65.56 37.94 40.35 69.84 57.75 Harinolina sola 73.70 23.70 88.40 93.30 55.50 60.60 76.10 Nopal y alalfa 68.41 80.59 60.65 52.28 37.37 78.65 64.38 Nopal y harinolina 74.86 57.32 73.70 103.30 35.55 68.77 76.19
Es evidente que esta situación no debe prolongarse por un mayor tiempo y se hace necesario aunar esfuerzos y sabiduría de los agricultores de nopal de Milpa Alta y otros lugares, con los conocimientos agronómicos, botánicos y ecológicos, para definir las políticas del aprovechamiento forrajero de los nopales silvestres y realizar a toda costa su cultivo y repoblación.
Un uso interesante de Opuntia se le conoce principalmente del estado de Oaxaca en donde una especie de este género se le utilizó para cultivar una cochinilla o grano que es un insecto (Dactylopius spp) del que se extrae un colorante carmín muy apreciado en la industria textil. Este uso fue muy importante durante la colonia, pero por motivos de competencia con otros países durante la independencia y más sintéticos, su uso decayó y el cultivo se abandonó. Sin embargo, en tiempos recientes su demanda aumenta y quizá podría rehabilitarse su cultivo ya que la industria lo demanda. Actualmente México lo importa de Perú y esto es un absurdo.
Para aquellos que se interesen en conocer con mayor profundidad estas mexicanísimas plantas inmortalizadas en nuestro escudo nacional, les recomiendo consultar la obra Las Cactéceas de México de H. Bravo.
Loa magueyes. Son miembros del género Agave y pertenecen a la familia de las Agaváceas. Al igual que los nopales sus especies son áridas y subáridas de México. La mayor parte de las mismas son nativas de México y sólo se conocen tras especies en Estados Unidos de América, Caribe y centro y norte de Sudamérica. Varias de sus especies son de interés económico y se cultivan en muy diversas partes del mundo, sido quizá la más conocida a nivel mundial, el sisal.
La historia de los magueyes es muy parecida a la de los nopales. Sabemos que se usan y cultivan desde antaño pero poco nada se sabe de cómo se seleccionaron y mejoraron. Los estudios arqueológicos nos indican que los mexicanos han domesticado magueyes desde hace 9 mil años¹.
Lo que tenemos en la actualidad es una serie de interesantes e importantes especies y variedades de Agave que manipularon nuestros antepasados y que con el auxilio de la ciencia moderna estamos tratando de entender. En los magueyes es interesante también el hecho de que los grandes y majestuosos magueyes cultivados son también poliploides, incluso pentaploides.
Al igual que los nopales, los magueyes tienen muchas especies de interés económico diverso y algunas de ellas han tenido, y tienen, una enorme importancia industrial, además de la alimenticia, como es el caso de las especies productoras de fibras y bebidas alcohólicas.
Magueyes pulqueros. Varias especies de Agave se cultivan para la obtención de pulque y a pesar de que el consumo de esta bebida alcohólica está en descenso, sigue siendo un recurso importantísimo para muchas comunidades rurales. La savia que fluye al hoyo producido por el corte del ápice (cogollo) del maguey es producida por las hojas no cortadas y se conoce como “aguamiel” y cuando se fermenta se denomina “pulque”.
El proceso para obtener este aguamiel es muy interesante y consiste en que una vez que un maguey se reconoce que va a florecer, el recolector de pulque, conocido como “tlachiquero”, corta con un instrumento especial al centro del maguey y va raspando hasta dejar una cavidad en la base de las hojas. En esa cavidad, que se tapa con una piedra o con otro objeto, se acumula la savia que diariamente producen las hojas y que el campesino bebe para calmar su sed o la puede extraer por succión con un recipiente especializado. Este aguamiel se lleva para su fermentación a los beneficios y de ahí se distribuye a las pulquerías.