Porconsiderarlade interésgeneralyen especial para nosotros algunos de sus puntos—el referenteaCineEducativo,muy
directamente—reproducimos
laponenciaque D. AntonioArmenta, digno vicepresidente del Congreso Hispano- Americano
de Cinematografia leyó a la Sección correspondiente, justificando su solicitud de apoyooficialparalaproducciónnacional.
Ha sido creencia del ponente que suscribe que uno de los puntos más esenciales de este
Congreso
tendríaque ser el fomento de la
producción cinematográfica nacional;
e interesamucho
significar
que las soluciones que se ofrecen en este modestísimotrabajo
son opueden
serperfectamen
te
aplicables
atodos lospaíses
adscritos al
Congreso Hispanoamericano
deCinematografía.
Ni es
propósito
mío sembrar alarmas niproducir
filias ni fobias en cuanto amaterial
cinematográfico
se refiere.Pero como forzosamentehan de sentir
se lesionados
algunos intereses,
meveo
obligado
a extenderme en conside racionesprevias,
paraalejar
toda preocupación
yllegar
a encerrarme despuésen la aridez de los números que llevanen sí la elocuencia más convin cente.
España
tiene queproducir
cinematografía.
Debemos obsesionarnos coneste
propósito
y combatir alos «derrotistas»,
quemanejan
constantemente lostópicos vulgares
de la carencia de mercadosexteriores,
de la pequeñapercepción
que seobtiene en los cinematógrafos
delterritorio; de la dificul tad suprema de lucharcontra los gran desproductores
delmundo,
de la inexistencia de
directores, artistas,
laboratorios, operadores
y demás elemen tos esenciales de laproducción.
España
tiene dos cualidades terri bles: Abuliayfalta de creenciaen suspropios
medios. Lo único que falta enEspaña
esdinero para lacinematogra
fía. Y a buscarlo tier.deesta
ponencia;
v a
lograr
laprotección
del Gobierno paraproducir
y para que apoye la pro ducciónespañola.
Debe meditarse bien que la cinema
tografía extranjera
obtiene anualmente de la economíaespañola,
de la substan cia de nuestropaís,
alrededor de 200 millones de pesetas, siendo interesante hacer conocer el detalle de que la mayorparte de esta cantidad corresponde
a lacinematog-rafía
norteamericana.
En cambio se
percibe
por derechos de aduanas sobre el material cinematográfico extranjero
contando con el«premio
oro›, unos 6millones de pese tas,aproximadamente,
cuyo detalle es elsiguiente:
C1NEGRAFICA
Cintas
largas
5.000.000Cintas cortas 700.000
Discos 300.000
Propaganda, carteles,
fotos, etc 30.000Total 6.030.000
No esnecesario mucho esfuerzo para
comprender
lacapital importancia
quetiene la diferencia entre la cantidad metálica
española
absorbida por la pro ducciónextranjera
y la recaudación de aduanas poring-resos
depelículas,
discos y
propaganda cinematográfica.
Es de notarque
aquellos
200 millones que salen denuestra economía apenasdejan
beneficio enEspaña.
Todavíasería tolerable que a
semejanza
demuchas
industrias,
la manufactura en nuestropaís
de materias
primas
deotrospaíses, dejase
un rastro de utilidad. En
cinematografía
noocurreesto. Las co
pias
denegativo,
latitulación,
losdiscos,
todo viene ya hecho
en sumayorparte y
queda
paraEspaña
una
percepción
taninapreciable
que nomerece
siquiera
lapena de mencionarla.
Desde elpunto de vista económico que da
patentizado
quees un mal
negocio
para las finanzas na
cionales elpresenteestado de cosas y que esurg-ente remediarlo.
Intereambio
einematográfico
Ha de buscarse naturalmente que la
producción
nacional cubra una granpartede las necesidades denuestro
país
y de la de los
paises
de hablaespañola,
sin
perjuicio
de que unirvesalizadaestaproducción
asemejanza
de lo que vienenhaciendo los
norteamericanos,
losfranceses,
losalemanes, y lositalianos,
seextienda por todás partes. Esto se
lograría simplemente produciendo
cintasde buena calidad.
Los
productores
más modernos vanapoderándose
de los mercados mundia lesprecisamente
por la modernidad delas
producciones,
porla novedad de los asuntos,y sobre todo porque los europeos han
aprendido mejor
que los norteameri canos, a utilizar el
procedimiento
sonoro en suaspectoartís tico.
Cuanto más y
mejor
seproduzca
enEspaña,
menostributarios seremosde los
países extranjeros,
D. kNITONIO ARMIENTA
Del Congreso HispanoAmericano de Cinematografia
37
con
excepción
de lospaíses
de habla espa ñola que, avanzandoen su
producción
nacional al par que nos otros
podrían complementar,
enparte,nuestrasnecesidades
cinematográficas
y en
parecida
forma a como serviríamos las suyas desde
España.
El intercambio
cinematográfico
correg-irá
eldesequilibrio
que ahora exis te en nuestraeconomía, representado
—
'
por ladiferencia abrumadora que
hay
entre el minuendoae una
importación extranjera (150
a 200 millones de pese tasanuales) y el sustraendo norepre"
sentado por cantidad
alguna positiva
puesto que la
producción española
esnulaen cuantoa
exportación
serefiere.No debemos olvidar tampoco queaun cuando elintercambio
cinemato,9-,ráfico
se
reflejase
en un descenso de recauda ción por aduanas, este descenso seria tanpoco interesante para la economía delpaís
que unareducción de 3 millonesde pesetaspor tal concepto habria de
representar
que laproducción
nacional alcanzaba 75a 100 millones de pe setas.
Y con estacifra de
producción
espafiola
;_cuántos
millares defamilias,
cuántas
profesiones,
cuantasindustriascomplementarias,
cuantos comerciantes habrían de encontrarbeneficios in dudables?
Nuevas fuentes de
riqueza
Toda nueva
industria,
sobre todocuando ofrece
múltiples
aspectoscomola
cinematográfica, significa
nuevasfuentes de
riqueza,
desenvolvimiento decapitales, actividades, energías,
dinamismo.
Cualquiera
de las ciudades cinematográficas constituye
un verdaderoemporio
deriqueza.
No oshe de describir
Hollywood,
y LosAngeles
deNorteamérica; Joinvi lle,
Courvevois yVillacourt, enParis,
ni los Estudios de la Ufa o la Emelka
en
Neubabelsberg
yTempelof, (alrede
dores de
Berlín),
la Affa y la Effa en Berlínmismo;
ni los Estudios de laCines-Pittaluga
en Roma, ni los deGaumont-British y British-Internacio
nal,
en Londres.ACCION CULTURAL
Todosestos
lugares cinematográficos
dan ocasión a movilizaciones extraor dinarias de
capital,
con laconsiguiente
estela de nuevasactividades, de miles y miles de
trabajadores
conocupación
permanente
(carpinteros, albañiles,
cerrajeros, pintores,
escultores, electricistas, operarios
deescenografía,
asistencias de teatro,
operadores, operarios
de laboratorios etc.
etc.),
deprofesio
nales que viven al calor de esta activi dad
(Directores, Supervisores, Ingenie
ros
eléctricos, Ingenieros
desonido, Artistas,
Profesores deOrquesta,
Escenógrafos, Cameramens»)
y tantos otroselementoscomo han de interve nir inclusoaquellos
quecomolos Autoresy
Compositores
han de estar frecuentemente en losestudios.
Nuevas fuentes de
riqueza,
nuevodesenvolvimientode
energías,
nuevosmedios de
ingreso,
desde elEstado,
que preste sucalor y su apoyoa la ci
nematografía
nacionalhasta eloperario
más modesto que intervenga enla más nimia
operación
delséptimo
arte.La
producción
depelículas
enEspaña (e
insisto en quecuantodigo
deEspana
alcanza por
igual
atodos lospaíses
adscritosa este
Congreso), significaría,
ensuma,
llegar
aproducir
75a 100 millones depesetas enindustrianueva.Con sidero ocioso insistir en los beneficios que esto habría de
producir
a todos loselementos
españoles.
Porque
he omitido indicar que el co mercio nacional habría de beneficiarse tambiéncon la creación de esta industria,
sastres,modistos,
zapateros, som brereros,floristas,
etc., etc, habrian de dedicar actividadesalos elementos cinematográficos,
conel naturalaumentoen su
producción,
actividades que ahorason nulas en tal aspecto puesto que laspelículas
vienen hechas delextranjero.
CINEGRAFICA
Propagandas
sociales ypolíticas Cualquier
modestoespectador
de cinematógrafo
habrá tenido mil ocasiones de observar cómo cadauno de los
países productores
decinematografía
hace
propagandas
sociales ypolíticas
que interesan a sus Gobiernos franca mente unas veces, disimuladamente otras, pero
siempre
tendiendo a establecerunainfluencia manifiesta sobre elresto del mundo.
América, con suflota,susmaniobras
militares,
sus cadetes de WestPoint,
sus
rascacielos,
su movimiento abru mador de Bolsas y finanzasampIía
diariamente el (bluff» de su
importan
cia
mundial,
sinprescindir
de los usosy costumbres de sus
mujercitas gráci
les y
ligeras,
de laimposición
demodas,
de losDeportes,
en suma, decuanto
constituye
elaspectoque les in teresa alos norteamericanos exportar.Alemania,
con susenergaís pacientes
y constantes, lentas y
seguidas,
ensefian al mundo lostesoros de su
organi
zación de sus fábricas y su manera co losal» de hacer en su aspectomusical y filos6fico.
Italia,
queaprovecha
constantemente elcinematógrafo
para lapropaganda
del (fascio» y el mantenimiento del
prestigio
deMussolini,
intercala esteaspecto
político
enla exhibición de susriquezas artísticas,
desusjoyas
deartemilenario, las ruinas de
Pompeya,
deHerculano,
de laantigua
Roma.Francia,
mostrándonos de contínuo el desenfado maravilloso de sus costumbres,
y losno menos maravillosos encantosde los elementos de su turismo
alegre,
sus boulevares, la Plaza de laOpera,
la TorreEiffel,
ElTrocadero,Montmartre,las
elegancias
de sus castillos señoriales queacusan toda la his toria de los Luises sin olvidar el re
cuerdopermanente del Gran Corso que anida fervoroso en el corazón de los francesesapesar desu
republicanismo.
Cualquier país
quetenga montada la industriacinematográfica
seha validode las
grandes
cintas para intercalar disimuladamente suspropagandas
sociales y
políticas.
Y al advenir el cinesonoro ya estas
propagandas
se han hecho francas y desenvueltas mediante los noticiarios que todo loabarcan, despertando
lacuriosidad y el
aplauso
de los especta dores del mundoentero.España
necesitaproducir
cinematografía.
Es frase querepetiremos
hastasociedad en este modesto
trabajo
y que debe serreproducida
en todas lasconversacionesacercadel
Congreso
y fuera de él en cuanto encontremos lamenor
oportunidad
pararepetirla.
Porque
en el aspecto(propagandas
sociales y
políticas» España :tiene
mucho que hacer valiéndose del cinema
tógrafo
y muchomáspor la circunstan cia deimplantación
de un nuevo régimen.
Es
preciso
llevar al mundo entero testimonios claros yprecisos
de nuestracultura social y
política,
denuestrosorganismos,
denuestrosInstitutos,
denuestras
Universidades,
de nuestrasAcademias y todos
aquellos
Centrosdondese va
forjando
ypuliendo
la culturasocial y
política
deEspaña.
39
(Continuard)
Para serlibres es preciso ser fuertes.
Colaboraranuestra labor yjuntosla ha
remosfecundaen beneficio delpatrimo
nioespiritualdelpueblo espariol.