2. Marco Teórico
2.12. Como se interpreta la Diversidad
Las políticas neoliberales que aplican sistemas de “accountability y high-stakes testing” a través de estándares nacionales crean barreras para la inclusión, en la medida en que «los estudiantes que constituyen una amenaza a la escuela en términos de su reputación (académica u otra) son vistos de mala manera, lo que crea jerarquías de valoraciones de estudiantes e innumerables iniciativas para trasladar a los estudiantes indeseables a otra parte» (Graham y Jahnukainen, 2011:
268).
Será necesario indagar en un futuro no lejanola relación existente entre las dificultades o barreras para que politicas de inclusión sean puestas en marcha. En definitiva, crear escuelas inclusivas significa eliminar barreras para permitir el aprendizaje y la participación de todos los estudiantes. “Esto implica la creación de culturas inclusivas, la elaboración de políticas inclusivas y el desarrollo de prácticas inclusivas” (Booth y Ainscow, 2000: 17). Un estudio realizado en Chile, sobre política educativa concluyen que “las prácticas escolares y pedagógicas crean barreras para la inclusión, en la medida en que tienden a la individualización, a la segregación y a la desresponsabilización del aprendizaje y la participación de los estudiantes con NEE. Estas barreras son culturales, pues se sostienen por creencias respecto de la educabilidad de los estudiantes. Tales creencias se fundamentan en la noción de diversidad como problema y no como recurso. A futuro, será necesario continuar investigando cómo modificar estas creencias para eliminar barreras que permitan construir una pedagogía intercultural”.(López, V.2013: 257)
“Actualmente, la diversidad se contempla como un hecho ineludible en la escuela, nadie duda de que está siempre presente entre los Estudiantes y que debemos convivir con ella. La divergencia surge en el momento de intervenir y atender a la diversidad, para ello fundamentalmente podemos hacerlo de tres maneras” (Ainscow 2006: 6):
a) “Aplicar la lógica de la homogeneidad, que busca composiciones uniformes y aplica un modelo de categorías para seleccionar a los Estudiantes según los valores y/o las categorías de la variable elegida para uniformizar los grupos: sexo, capacidades, edad, discapacidad, lengua, religión”. ”.(López, V.2013: 257)
El resultado de la aplicación de este modelo es la segregación y la discriminación, pues ofrece oportunidades distintas basándose en la falacia que las categorías son situaciones definitivas e inalterables.
b) “Reducir la diversidad como estrategia para maquillar u ocultar la aplicación de la lógica de la homogeneidad: esta práctica educativa plantea un modelo de atención a la diversidad, donde se defienden grupos heterogéneos, pero con intervenciones paralelas homogeneizadoras: por una parte, los Estudiantes normales, que son aquellos que de mejor manera siguen las programaciones unilaterales planteadas por el profesor; por otra parte, los Estudiantes “diversos”, que debido a sus características requieren intervenciones especiales que sólo pueden ofrecerse a partir de programas o servicios paralelos fuera de los límites naturales de actuación”. (Ainscow y Miles (2008: 19)
“Se trata de reducir la diversidad, aplicando los principios de la lógica de la homogeneidad con la excusa de que estos Estudiantes estarán mejor atendidos en grupos especiales donde adaptamos la situación de aprendizaje a sus necesidades y ello no puede hacerse en el grupo ordinario”. “Así surgen toda una serie más o menos compleja y larga de programas o servicios especiales que estigmatizan y categorizan a los Estudiantes por cada una de las posibles diversidades que surgen en cada momento: NEE, multiculturalidad, refuerzo, etc. Se mantiene un modelo
de discriminación y de falta de igualdad de oportunidades, pues no se tiene en las capacidades o competencias el punto de partida, sino en la divergencia, en lo extraño, en la diferencia”. Ainscow y Miles (2008: 19)
c) “Aplicar la lógica de la heterogeneidad se fundamenta en reconocer, admitir y aceptar las diferencias humanas, como un hecho natural e inevitable con el que debemos aprender a convivir también en las aulas y los escuelas educativos.
Por ello más que preocuparnos por reducir esta diversidad o por crear y desarrollar programas paralelos e itinerarios categorizadores y diferenciados, nos preocupemos por desarrollar estrategias didácticas adaptadas a esta diversidad, que nos permita incrementar la capacidad del profesor y del grupo para responder adecuadamente a esta diversidad, sin necesidad de categorizar ni clasificar a los Estudiantes. Este planteamiento nos lleva a cuatro principios básicos de intervención”: Ainscow y Miles (2008: 19)
- No queremos reducir la diversidad, puesto que es imposible.
- Queremos aprender a trabajar con ella.
- Queremos mejorar nuestra práctica docente.
- Entendemos la diversidad como una fuente de enriquecimiento.
La contestación educativa que surte al destinar la lógica de “la heterogeneidad” promociona un modelo donde verdaderamente se da respuesta a la diversidad, no generando exclusión o discriminación, tampoco hacia la espacio de acciones conjuntas y desde una postura abierta y lógica con la “realidad social”, se despliegan tres aportes:
- “Reconocimiento explícito de que la diversidad no puede ser eliminada ni es un estorbo o una molestia,”
- “Aceptación incondicional de las capacidades de todos los Estudiantes”
único”.
- “Respeto a las diferencias, desde las semejanzas y no desde el tratamiento
“El modelo de interpretación y de conceptualización de la diversidad presente entre los Estudiantes nos delimita el modelo educativo y la intervención didáctica que vamos a plantear en la escuela, como organización, y en el aula, como intervención, que nos lleva del modelo de la integración al modelo de la educación inclusiva”. (Mountaner J. 2010: 4)
Integración y a su vez inclusión son térmonos y visiones que no es lógico confundir, dado a que suponen puntos de vista distintos de “análisis de la realidad”
y de determinación de proponen distintos modos de intervenir. La integración dos ámbitos importante: por un lado, hay un modelo educativo determinado, que atiende a estudiantes con NEE, en los PIE, provenientes de culturas y con lenguas distintas o con variadas características físicas, sensoriales, emocionales o cognitivas, que con la aplicación de la lógica de la homogeneidad estaban fuera del sistema y que ahora son integrados, provenientes de relidades sociales, individuales y cultrales muy diferentes, que bajo la anterior lógica sistemica estaban quedando al margen del sistema educativo regular, y ahora son perfectamente incorporados.
“El término integración está siendo abandonado, ya que detrás del mismo subyace la idea de que se orienta únicamente a alguien que ha sido excluido previamente, intentando adaptarlo a la vida de la escuela”. Por su parte la añade
“la integración es una cuestión de ubicación de los estudiantes con discapacidad en las escuelas, en donde tienen que adaptarse a la enseñanza y aprendizaje existente y a la organización de la escuela”. Por otra parte, en la integración se contempla que el problema está en el alumno, que requiere actuaciones especiales y la adaptación “la integración lleva implícito el concepto de reformas adicionales cuya realización es necesaria para acomodar a los Estudiantes considerados especiales en un sistema escolar tradicional e inalterado” (Ainscow 2005: 19). Las reformas y la adaptación se minimizan a la elaboración de planes puntuales e individuales para cercar las diferencias, así se logra exponr de foma muy clara, “en este modelo, se adscribe a la persona diversa al grupo normalizado y, como excepción, se diseña un programa específico para atender las diferencias.” El citado programa recuperado en una adaptación curricular y se mueven o depliegan los recurso
individuales o en pequeños grupos , con variabilidad de tiempo, en un espacio a determinado, al interior o exterior del aula regular que de ser fuera será una “aula de Recursos”, y esta atención específica. “Para justificar las actuaciones se argumenta afirmando la excepcionalidad y transitoriedad de las medidas y, sobre todo, defendiendo la necesidad de realizar una discriminación positiva para evitar otros riesgos”. Esta es la paradoja generada movilizando una serie de elementos
“específicos o especiales” para dar una respuesta acertada a cada estudiante que pueden dar como resultado, si el sistema no reflexiona al respecto “la proliferación hasta el infinito de grupos diferenciados con un gran componente segregador”
dejando de lado un necesario cuestionamiento procesos que deriven directamente en la exclusión “educativa” y si la profundidad del análisis no está presente en función de un replanteamiento de las políticas educativas de “cara a los denominados colectivos diversos”. esta visión real de las escuelas, en función de de una propuesta de referentes dados ya edetallados anteriormente, ha dejado entre ver su baja eficacia propia y clásica de enfoques médicos (en base a diagnósticos y etiques de los estudiantes) y de especialización de profesionales multidiciplinas;
que nos direccionan lamentablemente a la discriminación y al etiquetaje innecesario del alumnado. “Ante esta situación, el pensamiento científico, pedagógico y social, ha modificado sus referentes y su modelo de interpretar la realidad, pues la cuestión modificar está para responder a las necesidades de una población de niños concreta”. . (Guasp, 2010: 4)
“Esta perspectiva nos aleja de los principios y de las prácticas de la integración para introducirnos en un modelo distinto, que es la educación inclusiva, basado en la aceptación de la diversidad, en la adaptación del sistema para responder de manera adecuada a las necesidades de todos y cada uno de los Estudiantes”. (Guasp, 2010: 4)