• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO

2.2. B ASES TEÓRICAS

2.2.5. Competitividad

Haque (1995) y Kunkoro (2002), citados por Pino et al., 2011, definen: “la competitividad como la capacidad de incrementar constantemente la productividad” (p. 191).

Porter (1990) señala que definición apropiada de competitividad es la productividad. El único sustento de la competitividad es la productividad; que es la capacidad con que se usan los recursos. Principalmente el capital y el trabajo determinan la competitividad y para algunos autores es el único concepto válido de la competitividad. La productividad depende tanto del valor de los productos y servicios (diferenciación y calidad), como se la eficiencia con la que son producidos.

Por otro lado, Pino et al., (2011) define a la competitividad como la capacidad para suministrar con éxito bienes y servicios al mercado. Lo más importante, en esta definición, es que el mercado y no la organización tienen el veredicto final respecto del desempeño de la empresa.

La competitividad en una compañía podría mejorar, incluso, si disminuyera alguno, o algunos, de sus indicadores de productividad.

De lo citado se infiere que la competitividad es una medida de eficacia o logro de los objetivos. Suministrar con éxitos bienes y servicios al mercado presupone conocer y atender las necesidades del consumidor a un costo menor al precio transado. Resaltando a la productividad y calidad como sus elementos esenciales. Para ello, la empresa debe diseñar y gestionar procesos productivos.

2.2.5.1. Productividad

Procopenko (1989) define la productividad como la relación entre la producción obtenida en un sistema de producción o servicios y los recursos utilizados para obtenerla. La productividad también puede definirse como la relación entre los resultados y el tiempo que lleva conseguirlos.

El tiempo es a menudo un buen denominador, puesto que es una medida universal y está fuera del control humano. Cuanto menor tiempo lleve lograr el resultado deseado, más productivo es el sistema. (p. 3)

Es importante diferenciar entre productividad e intensidad de trabajo, si bien la productividad de trabajo deriva en buenos resultados en el trabajo, la intensidad refleja lo que es un incremento de trabajo (esfuerzo). Por esencia la productividad busca trabajar de la manera más inteligente, no más dura.

Porter (2009), citado por Pino et al., (2011), sostiene que las organizaciones compiten para incrementar el valor que los consumidores otorgan a los productos que ofrecen. Por su parte, tratan de ser más eficientes en la ejecución de sus actividades. La mejora de la eficiencia y eficacia se suele asociar a la productividad, al punto en que se relaciona el incremento sostenido de la productividad como una condición necesaria para la competitividad de las organizaciones. (p. 194) a. Eficacia

La eficacia es cumplir con los objetivos, pero en demerito con los recursos, con muchos problemas, muchos fallos, con un líder que no faculta, centraliza las decisiones, con un equipo de trabajo que depende del líder, no toman decisiones (no hay empoderamiento). Los posibles síntomas cuando una organización es solo eficaz, la gente se desgasta, tiempo extra, reprocesos, entrega a última hora, quejas del cliente, pero funcionales.

Agudelo y Escobar (2010) definen lo siguiente: “Eficacia es alcanzar el objetivo, entregar lo que se espera con la calidad requerida” (pg. 33). Una empresa es más eficaz a medida que se acerca al logro de sus objetivos, puede ser alcanzada con distintos niveles de eficiencia.

b. Eficiencia

Agudelo y Escobar (2010) afirman lo siguiente: “la eficiencia es el uso adecuado de los recursos que permitan determinar el costo adecuado del producto final” (p. 33). Puede establecerse de tres maneras diferentes:

-Hacer más producto con menos recursos - Hacer más producto con iguales recurso - Hacer igual producto con menos recurso

De lo expuesto se infiere que las empresas obtienen resultados de la manera costo efectivo, se basan en el control y la medición. Control estadístico de procesos, las 7 herramientas de la calidad, Six sigma, Lean, etc. permiten a la organización ser más eficiente.

c. Efectividad

Mabrieno (2015) sostiene que la efectividad se realiza a través de la planeación, prevención, planes, mejora continua, de la optimización de los recursos. Es decir, cumplir con los resultados de manera rentable, de manera permanente, de manera creciente. Cuando una organización ya aprendió de sus errores, controles y mediciones.

La gestión de procesos de negocio toma desde la eficacia, empieza a ordenar a la empresa para llevarla a la eficiencia, en la eficiencia hace hincapié en lo que es control y medición y después se va llegando a la efectividad en la que la planeación y prevención son los principales puntos para la mejora continua.

2.2.5.2. Calidad

La calidad supone que el producto o servicio deberá cumplir con las funciones y especificaciones para las que ha sido diseñado y que deberán ajustarse a las expresadas por los consumidores o clientes del mismo. La competitividad exigirá, además que todo ello se logre con rapidez y al mínimo coste, siendo así que la rapidez y bajo coste serán, con toda seguridad, requerimientos que pretenderá el consumidor del producto o servicio (Cuatrecasas, 2010, p. 17).

Asimismo, resalta que la fuerte competitividad en todos los sectores exige que la calidad en los productos y servicios también aumenten para que se dinamicen en el mercado. Ello supondrá organizar y gestionar los sistemas productivos y todos los procesos de la empresa con el objetivo de asegurar la calidad e implantarla de forma correcta y adecuada.

En relación con la competitividad, Echeverri (2007) señala que una empresa es competitiva en el mercado global cuando sus productos han sido hechos pensando en el cliente, con la confiabilidad y duración especificadas garantizadas, y con un eficiente servicio de mantenimiento posventa; son aquellos productos cuyos precios corresponden a la franja de mercado estimada, los que tienen calidad certificada, los que entregan oportunamente, los que influyen innovaciones fruto del conocimiento y la tecnología y que son vendibles en el mercado.

En su implicancia con la gestión por procesos Pino et al., (2011) sostiene que la gestión por procesos es un enfoque centrado en incrementar la satisfacción de los consumidores, muy útil para mejorar la competitividad de las organizaciones. Asimismo, explica que un proceso no debe compararse con otro. Mejorar la posición competitiva de una organización debe ser resultado de políticas, estrategias y acciones coherentes entre sí.