• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO II LA ESTRUCTURA TRIÁDICA DEL EXISTENCIALISMO

8.4 Consideraciones finales

observación que se hace del texto de Cavell se formula debido a que la libertad en sentido ontológico que se nos presenta en el texto de Jean Hyppolite, se muestra como una libertad que se asoma, por decirlo de una manera, bajo ciertas circunstancias, debido a que, según Hyppolite, la conciencia sostiene el Yo, en lugar de ser el Yo el que la sostenga a ella (Hyppolite, 1992, pág.

9). Lo que se puede ver con esto es que el Yo, como producto de la acción colectiva sobre el individuo, a través del lenguaje, es el que gobierna, nótese que esta es la misma acción colectiva que se ha venido siguiendo desde el inicio de esta tesis. Para Cavell la acción colectiva es dada por medio del lenguaje público. De ahí que se dijera antes que quizá Cavell a lo que se refería era a adoptar una postura externalista contra ese Yo, puesto que sería el Yo del ente colectivo inoculado en el individuo y como se ha mostrado, resulta difícil negar un estado de conciencia del que se desprende el fenómeno de la libertad, pero en sentido ontológico. Y resulta difícil negarlo debido a que el tiempo, como fenómeno intersubjetivo, es la única intersección dimensional que abre hacia el estudio de ésta (de la libertad).

acción colectiva sobre el sujeto o dicho en otros términos, la libertad sólo sería producto de una especie de persuasión a través del lenguaje. Sin embargo, aun aceptando que la libertad pudiera ser considerada como el producto de una acción externa al sujeto, esto no explica del todo a la libertad misma, puesto que un problema que se puede mencionar es que al hablar de libertad desde este punto de vista externalista, se estaría hablando de una libertad, pero coaccionada. Lo que sería estrictamente hablando una no libertad puesto que los actos serían inducidos desde el lenguaje como se ha mencionado y esto tendría como consecuencia que la libertad, desde el punto de vista externalista, no pueda considerarse una verdadera libertad.

Parte de la problemática que se quiere mencionar en esta sección final, hecha a modo de apéndice, es que desde un punto de vista existencial, la libertad sí es posible pero como fenómeno interno o subjetivo, aunque esto no quiere decir que sea una libertad imaginada (sólo para el sujeto) sino que es a partir de ahí, de donde surge el sujeto como posibilidad alcanzada y es a través de esta libertad que el hombre se determina así mismo. En este punto se diría que ya es. Lo que nos coloca en una postura de libertad pero en sentido ontológico. Así pues, hablar en sentido ontológico significa hablar de la libertad desde una postura existencial.

De ahí que, una de las cuestiones más interesantes de este planteamiento es la de explicar cómo es posible que un fenómeno de índole interna o de carácter psíquico como la libertad se pueda manifestar en el mundo material o físico. Y es interesante debido a que, volviendo al texto de Cavell, aparentemente con esta noción de libertad ontológica se muestra la manera en la que se disuelve la cuestionada frontera, que la autora mencionaba, entre el mundo externo y el mundo interno, es decir, la libertad ontológica podría considerarse el punto cenit de la existencia y entonces, la existencia sería a su vez el punto donde convergen ambos mundos, lo interno y lo externo.

Conclusión

Finalmente, en un esquema como el siguiente, lo que se puede observar en él es que la libertad, como fenómeno, sirve de objeto de estudio que es común a la esfera psicológica como a la esfera filosófica. Por tanto, respecto al fenómeno de la libertad, tratado a partir de las nociones externalistas aquí revisadas, quedaría solamente solucionado de forma parcial como problema desde la psicología conductual, pero también hay que considerar el aspecto ontológico de tal fenómeno. Así pues, por lo que se apela aquí es a no dejar de considerar que a pesar de que la libertad puede ser abordada para su estudio tanto por la psicología como por la filosofía, la noción de libertad, en sentido ontológico, subyace a la de libertad en sentido conductual.

PSICOLOGÍA FILOSOFÍA

Libertad

Percepción Intelección

ESQUEMA I

Ahora bien, si el fenómeno de la libertad en sentido existencial subyace a la conducta observacional, entonces el sustrato de formación de un individuo está en lo ontológico. Es así que el estudio del ser desde el existencialismo ateo sartreano representa la posibilidad de alcanzar el ser auténtico y a partir del cual, mediante lo que puede considerarse una ética existencial,

manifestarse en el mundo por medio de los actos. Por tanto, el estudio de la libertad en sentido ontológico tiene la capacidad de fungir como base de un sistema formativo.

Y de esta manera se comprueba el capítulo tercero en el que se trató la nada sartreana como una especie de método heurístico auxiliar en la formación humana; primero, porque se ha mostrado que una postura antisubjetivista deja sin explicar las relaciones que se dan entre el lenguaje y el ser, al ser el lenguaje manifestación del ser; segundo, porque la libertad radical en sentido ontológico como se ha tratado aquí y que es parte de la noción existencial de tiempo, tiene su umbral de acceso en lo que se ha nombrado en el capítulo precedente como una negación o una nada; tercero, lo más importante, porque la libertad en sentido ontológico o radical subyace a la conducta observacional. De ahí su carácter formativo.

Por otro lado, se toman las palabras del mismo Sartre quien nos dice al final de El ser y la nada que lo ontológico no prescribe, “La ontología no puede formular de por sí prescripciones morales. Se ocupa únicamente en lo que es, y no es posible extraer imperativos de sus indicativos.” (Sartre, 1998, pág. 757), esto quiere decir que no se puede considerar que el estudio del ser en sentido formativo como se toma en esta tesis dicte por sí mismo una moral, una ética o una conducta, sin embargo, no se está diciendo en esta tesis que por sí mismo lo haga, por sí mismo no, por eso es, en todo caso, un método heurístico o método de descubrimiento. No obstante, si bien lo ontológico no puede prescribir, lo que si puede es ser una base y eso es lo que se está diciendo aquí en esta tesis.

Es así que se ha llegado al final de este trabajo en donde se espera haber logrado alcanzar la meta que se propuso al inicio que era mostrar al existencialismo ateo de Sartre en su punto más álgido como doctrina. Parece que el recorrido ha sido extenuante, como actitud filosófica, pues estamos hablando de razonamientos que se dan a un nivel importante de abstracción, por eso es que esta tesis se ha seguido a modo de un escudriñamiento cauteloso, pero no por eso menos

serio, de lo que en primera instancia parece que es esta doctrina: un método de indagación del ser, con miras a descubrirla en su parte más pura como hacedora de hombres. De ahí que al existencialismo podría considerársele una ciencia: la ciencia del hombre.

No obstante, sólo queda dejar en claro que el hecho de haber mostrado las ideas filosóficas que actúan como base teórica y que permea a esta doctrina, no significa que por sí mismas puedan entregar un tipo de ética basada en lo existencial, porque cabe repetir que la estructura epistemológica mediante la cual se accede a este tipo de conocimiento tiene que ver con la heurística, como método de descubrimiento. Sin embargo, caben aquí muy bien las palabras de Jean Hyppolite con las que rescatamos, por lo menos, una posibilidad de que lo expuesto en esta tesis recupere el interés por el estudio de la libertad sartreana: “el resurgimiento ético sería una perpetua normatividad, frente a una alienación que nos acecha siempre. La ontología de El ser y la nada no sería más que el fundamento de una ética pura y Los caminos de la libertad, la indicación de una vía para una liberación que podría llamarse heroica” (Hyppolite, 1992, pág. 30).

Ahora bien, y he aquí la divergencia con lo que Sartre nos dice al final de El ser y la nada, que lo ontológico no prescriba no quiere decir que no señale. Y la intención de esta tesis no ha sido decir que el existencialismo sartreano prescriba, o sea, como obligatoriedad de una cosa, sino que la intención de esta tesis ha sido decir que señala, al menos según lo investigado, un horizonte al cual llegar: la libertad. Pero para poder entender esta libertad como horizonte a alcanzar será siempre necesario entender su método, aunque ese es el mayor obstáculo puesto que se muestra como un enigma, ya que el método está en la nada. De ahí que, luego de haber revisado estos cuatro breves capítulos, se pueda aceptar decir que en esta tesis se ha rebautizado al existencialismo sartreano, pues se puede hablar ahora del existencialismo ateo de Sartre como la pedagogía de la negación.

Bibliografía

Abbagnano, N. (1955). Introducción al existencialismo. México: Fondo de Cultura Económica.

Audi, R. (Ed.). (2004). Diccionario Akal de Filosofía. (H. M. Alonso, Trad.) Madrid, España: Ediciones Akal, S. A.

Bobbio, N. (1998). El existencialismo. Ensayo de interpretación. México: Fondo de Cultura Económica.

Bochenski, I. M. (1949). La filosofía actual. Madrid: Fondo de Cultura Económica.

Brentano, F. ([1935]). Psicología desde un punto de vista empírico (2a ed.). (J. Gaos, Trad.) Madrid:

Revista de Occidente.

Cavell, M. (2000). La Mente Psicoanalítica: De Freud a la Filosofía. México: Paidós.

Coplestone, F. S. (1996). Historia de la filosofía vol. VII (3a ed.). (A. Doménech, Trad.) Barcelona, España:

Ariel, S. A.

Descartes. (1937). Meditaciones metafísicas. (M. G. Morente, Trad.) Buenos Aires, Argentina: Espasa- Calpe Argentina, S. A.

Díaz, V. L. (2006). Hermenéutica y Fenomenología; Husserl, Heideggery Gadamer. Valencia: EDICEP.

Durkheim, É. (1976). Educación como socialización. Salamanca: Ediciones Sígueme.

Gadamer. (1998). Verdad y método II. Salamanca: Ediciones Sígueme.

Grondin, J. (2006). Introducción a la metafísica. Barcelona: Herder Editorial.

Heidegger, M. (1971). El Ser y el Tiempo (2a ed.). (J. Gaos, Trad.) México: FCE.

Heidegger, M. (2006). Carta sobre el humanismo. Madrid: Alianza.

Heidegger, M. (2007). Principios metafísicos de la lógica. Madrid: Síntesis S, A.

Husserl, E. (1962). Ideas relativas a una fenomenología pura y a una filosofía fenomenológica. México:

Fondo de Cultura Económica.

Husserl, E. (1982). Investigaciones lógicas I. Madrid: Alianza.

Husserl, E. (1982). La idea de la fenomenología. (M. G. Baró, Trad.) Madrid: FCE.

Husserl, E. (2006). La tierra no se mueve (2a ed.). (A. S. Haro, Trad.) Madrid: Complutense, S. A.

Hyppolite, J. (1992). La Libertad en J. P. Sartre. (F. Crespo, Trad.) Buenos Aires: Almagesto.

Jaspers, K. (1961). Filosofía de la existencia (2a ed.). (L. R. Aranda, Trad.) Madrid: Aguilar.

Kant. (2013). Crítica de la razón pura. Buenos Aires: Losada.