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2. LA EDUCACIÓN DE JÓVENES Y ADULTOS BRASILEÑA

2.5. Desde el Iceia hacia el Ceep-Isaías Alves

En lo que respecta a la organización, el Tiempo Formativo es realizado en 4 (cuatro) tiempos de clases diarias, preferencialmente secuenciales, y el registro de la frecuencia de las clases debe ser realizado en el Diario de la Trayectoria Formativa.

Este reconocimiento es de gran importancia para el proceso de acompañamiento de los estudios de los educandos/as.

A los educadores les cabrá analizar los datos de frecuencia de la EJA para calcular el total de faltas de los educandos. Además, deberán utilizar los registros de la evaluación final, referente a la observación, para registrar las situaciones de aprendizaje de los educandos/as respecto a la frecuencia de las clases.

A este propósito, cabe señalar que los resultados del desempeño y de la frecuencia, solamente deben ser volcados en el sistema SGE16 al fin del año lectivo.

No hay volcado de los resultados parciales, por unidad lectiva, como se lo hace en el método tradicional. Por esa razón, se recomienda a la institución escolar la utilización del Diario de la Trayectoria Formativa durante todo el año lectivo.

Ubicado en la Plaza de Barbalho, s/n, Barbalho, en la ciudad de Salvador/Bahía, el colegio ICEIA marcó una época importante (1836-1964) en la educación del Estado de Bahía.

Ha sido considerada la mayor escuela pública de Brasil, y de América Latina, y su estructura física está compuesta de la siguiente manera: - Un salón "noble", con muebles finos, en el primer piso; - Una amplia biblioteca con sala de lectura en el según piso; - Conectando la planta baja al segundo y tercer piso, hay dos ascensores; - Un comedor; - Una piscina; - Un gimnasio para la práctica de varios deportes, incluso de educación física; - Una cancha para básquet y voleibol, con tribunas; - Laboratorios de Informática; - Salas de vídeo; - Área para aspectos artísticos; - Un teatro; - Un auditorio, con salón de descanso; - Los pasillos tienen piso de cerámica marajoara17, y las salas tienen parquet; - Las veredas que componen esta

"mansión" son todas de piedra portuguesa, conteniendo árboles frondosos que sombreaban toda la extensión que contorneaba el edificio.

En la década de 50/60 en Brasil, había una fuerte interacción dialéctica entre educación y cambio social. Se creía que la educación no era solamente producto del cambio - ella generaba cambios. No era solamente producto de la revolución social. Dentro de este contexto, políticos y educadores de la época, principalmente el baiano Anísio Teixeira, influenciado por la filosofía de John Dewey, supo que, en el País, sería a través de la educación que se debería realiza la revolución nacional. Así, la institución representó la materialización de los ideales de la escuela nueva, y se tornó referencia de buena educación pública, cuyo principal propósito era formar el individuo para la vida, ofreciendo calidad de enseñanza.

Salvador 1950. La ciudad tenía un espacio físico bien limitado, es decir, era una ciudad pequeña. La población no ultrapasaba los 500 y 600 habitantes. Sus límites eran fijados de un lado, por el barrio de Itapagipe, y de otro, por el barrio de Amaralina; y Cabula de un lado, Pirajá de otro. Todo era considerado suburbio y, en consecuencia, correspondía a un lugar de veraneo. El transporte de masa era el tranvía, que conducía las personas desde sus barrios hacia el centro, y vice-versa. Con el progreso, surgieron los colectivos, apodados de

"marinetes".

La población de educandos provenía de barrios periféricos y de las clases medias, ya que la escuela se dedicaba a formar profesores primarios. Pero, había educandos de las capas más bajas y, también, de las altas. En general, los hijos de los pobres estudiaban en la escuela

17 Cerámica marajoara es un tipo de cerámica sofisticada, fruto del trabajo de tribus indígenas de la isla de Marajó (Estado de Pará - región Norte de Brasil), en el inicio del rio Amazonas, durante el período pre-colonial de 400 a 1400 d.C., en Brasil.

de Aprendiz Artífices, hoy Escuela Técnica; y los hijos de los ricos, frecuentaban las buenas escuelas privadas.

Debido a su larga existencia, 177 años, el colegio guarda innúmeras historias y huellas que corresponden a un modo de pensar y hacer educación en el País, y, especialmente, en el Estado de Bahía. Sobre eso, hay registros que la escuela tenía trescientos sirvientes, para que fuera posible mantener su conservación y aseo. Los portones eran lavados los miércoles y sábados, con jabón y sapolio (abrasivo); y, todos los días, se pasaba un trapo para hacerlo brillar. Los vidrios de las partes internas y externas, igualmente, eran limpios.

Además de eso, los profesores tenían mucha autoridad sobre los educandos, y había mucho respeto. La escuela significaba un bien preciado para todos y era bien comentada, incluso en otros Estados.

Los Profesores Primarios, a su vez, se sentían comprometidos con el sistema, pues de su trabajo dependía casi siempre el éxito o el fracaso de los alumnos. Era una época en que el profesor preservaba su nombre.

Por eso, la aprobación de los alumnos importaba en forma de premio para los maestros, y la repitencia implicaba en un verdadero castigo para estos. Por ese motivo, los maestros eran más dedicados a su labor.

Veían en el éxito de los alumnos su propia realización, más allá del sueldo que estuviera recibiendo. Pues, todavía no había llegado la dicha sociedad de consumo, y, así, los valores eran otros. (Borja, 1965: 65)

Con el crecimiento poblacional y económico, y la necesidad de la escuela de atender un número mayor de educandos, fue puesta en cuestión la calidad de la educación brindada.

Surgieron las actividades industriales: Petrobrás, Cia, Pólo Petroquímico, entre otras. Paralelo a estos sectores, un sin número de actividades económicas pasaron a absorber un mayor número de personas para el trabajo. Los sentidos económico y laboral alcanzaron mayor importancia, sobre todo, debido la necesidad de vivir en la dicha sociedad de consumo, en la cual la industrialización impuso un nuevo estilo de vida.

El crecimiento económico y demográfico comprometió la calidad de la educación, generó impactos en la familia; enredando la disciplina en la escuela. De esa manera, se estableció una crisis en la escuela pública que sigue hasta los días actuales. A ésta –la escuela pública- le falta todo lo que en otros tiempos, no tan remotos, abundaba: esplendoroso equipamiento, material eficiente y dedicado cuerpo docente, conservación, y cuidado con el patrimonio, buena presentación personal por parte de los docentes. Había educandos más interesados en el conocimiento, y funcionarios responsables, cumplidores de sus obligaciones.

La industrialización del País generó la profesionalización. A su vez, la apertura democrática, ocasionó la búsqueda por el crecimiento económico, y por la preocupación con

una escuela cuyo epicentro era la profesionalización a nivel secundario. La ausencia de una fuerte inversión obstaculizó el ascenso del sector educacional.

De esa manera, Borja considera que:

… la democracia podría haber consolidado su función de respetar y garantizar la libertad humana, permitiendo que la escuela preparase el individuo no apenas para la práctica de la ciudadanía, sino también para la capacitación laboral dentro de su libre elección. (Borja, 1965: 70)

En este sentido, la democracia debería apuntar para la revisión de sus verdaderos principios, visto que, según su principal pilar, debe proporcionar a todos iguales oportunidades reales, y no apenas legales. Conviene distinguir, que el derecho a la educación representa una conquista humana, y su oferta debe ser de calidad e igual para todos, más allá del status social, económico, político o cultural de cualquier ciudadano.

Con todo, considerándose los diversos óbices, características y pujanza neoliberal del sistema educacional de Brasil, es posible decir que se complicó volver al paradigma de una escuela pública seria y de calidad, otrora representada por la antigua Escuela Normal en el Estado de Bahía.

En 1998 la institución implantó el curso de Educación de Jóvenes y Adultos, en el horario de 19hs a 22,20hs, con la premisa de posibilitar que los educandos concilien el trabajo y los estudios, y puedan dar continuidad a sus formaciones educacional y laboral.

Desde el año 2012, pasó a ser llamada de CEEP-Isaías Alves (Centro Estadual de Educación Profesional en Apoyo Educacional y Tecnología de la Información Isaías Alves), y ofrece a la propia comunidad, y aquellas provenientes de barrios próximos y/o periféricos, los cursos Secundario, Normal en enseñanza secundaria, Técnico en Informática y Magisterio.

3. LAS DIFICULTADES DE ESTUDIO Y DE ENSEÑANZA DESDE LA MIRADA DE