• No se han encontrado resultados

Determinantes inmediatos de la productividad y su crecimientoy su crecimiento

In document CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA ASTURIANA (página 180-186)

tendencia descendente de la productividad se ve interrumpida entre 1977 y 1987 por un marcado repunte que podría deber- se, al menos en parte, a una corrección inadecuada por la evo- lución de los precios del carbón, y que contribuye de manera importante a la aparente recuperación del agregado en los mis- mos años (véase el apéndice 1 a este capítulo).

3. Determinantes inmediatos de la productividad

La variable de eficiencia técnica, ait, es de hecho una especie de cajón de sastre que resume el impacto sobre la productividad de todos los factores distintos de la dotación de capital priva- do. Utilizando el modelo estimado en el trabajo que se acaba de citar, podemos también aislar la contribución a la productivi- dad media de cada región del nivel de formación de su mano de obra, chit (donde el nivel educativo se mide por la fracción de los trabajadores ocupados que tienen al menos algo de escola- rización secundaria) y de la dotación de infraestructuras pro- ductivas, cinfit. De esta forma, podemos expresar ait como la suma de tres componentes,

ait= chit + cinfit+ bit, (IV.2) donde bit(= PTF2) es una medida refinada de la productividad total de los factores en la región i que presumiblemente reco- ge, junto con el nivel de desarrollo tecnológico propiamente di- cho, una larga serie de factores omitidos (incluyendo efectos de precios no capturados por nuestro método de deflactación a partir de índices de precios nacionales a seis sectores, la efi- ciencia en la gestión, dotaciones de recursos naturales, situa- ción geográfica, factores climáticos, etc.)18.

El gráfico IV.6 y el cuadro IV.3 resumen la evolución de la pro- ductividad media del trabajo en Asturias (medida en desviacio- nes logarítmicas, aproximadamente porcentuales) sobre el pro- medio nacional, y sus diversos componentes durante el perio- do 1965-1995. Como ya hemos visto en la sección anterior, la productividad relativa asturiana desciende unos ocho puntos entre 1965 y 1995, concentrándose el retroceso a partir de 1981 (gráfico IV.6 y cuadro IV.3). La pérdida relativa de capitali- zación privada de la economía asturiana ha contribuido 3,4 puntos porcentuales al descenso de la productividad sobre el conjunto del periodo, observándose un lento pero continuo declive de la dotación relativa de capital por empleo (gráfi- co IV.6). El resto de la pérdida de productividad proviene del retroceso de la eficiencia técnica definida en sentido amplio (a = PTF1). Los componentes de este último indicador, final- mente, muestran un comportamiento dispar. Las contribucio-

18 Los valores estimados de las elasticidades del producto con respecto a las dotaciones de capital físico, humano e infaestructuras que se utilizan para des- componer la productividad de acuerdo con las ecuaciones (IV.1) y (IV.2) son, respectivamente, 0,297, 0,286 y 0,106.

GRÁFICOIV.6 Evolucióndelaproductividadrelativaasturianaysuscomponentes 6569677371757779818385878991939565696773717577798183858789919395–20%–15%–10%–5%0%5%10% xrelckrelarel

–20%

–15%

–10%–5%

0%

5% chrelbrelcinfrel

ContribucióndelcapitalyPTFensentidoamplio(a)Componentesdecapitalhumano,infraestructurasya:b

nes de las dotaciones de infraestructuras y de capital humano han sido modestas y de signo contrario, y han mejorado con el paso del tiempo. Por último, el indicador de eficiencia técnica depurado (b = PTF2) permanece siempre por debajo del pro- medio nacional y muestra una clara tendencia a la baja que se acentúa, tras el repunte ya comentado anteriormente, a partir de 1981.

3.1. Algunos resultados a nivel sectorial

Aunque no disponemos de las estimaciones de funciones de producción a nivel sectorial que serían necesarias para repro- ducir a este nivel el análisis que acabamos de desarrollar con datos agregados, resulta posible avanzar parcialmente en esta dirección utilizando la información existente sobre las partici- paciones del capital y el trabajo en el producto sectorial. Es po- sible demostrar que, bajo ciertos supuestos19, estas participa- ciones coinciden con las elasticidades del producto con respec- to a cada uno de los factores, lo que nos permite en principio reproducir la primera de las descomposiciones utilizadas en el apartado anterior, desglosando así el producto por empleo (x) en dos componentes: uno que refleja la contribución delstock de capital privado (ck), y otro que podemos interpretar como un indicador de eficiencia técnica en sentido amplio (a), y que subsumiría los efectos de las dotaciones de capital humano y CUADRO IV.3

Evolución de la productividad relativa asturiana y sus componentes

Porcentajes

xrel ckrel arel cinfrel chrel brel 1965 . . . –1,79 7,43 –9,22 0,83 –2,13 –7,92 1995 . . . –9,57 4,02 –13,60 3,09 –0,80 –15,89 Diferencia. . . –7,79 –3,40 –4,38 +2,26 +1,33 –7,97 Promedio 1965-1995. . –4,17 6,33 –10,50 1,61 –2,08 –10,03

Nota:Los nombres de las variables coinciden con los utilizados en el texto,excepto por el sufijorel, que se utiliza para destacar que las variables se miden en términos relativos,esto es,en desviacio- nes logarítmicas (aproximadamente porcentuales) sobre el promedio nacional.

19 En concreto, que la tecnología productiva presenta rendimientos constantes a escala en estos dos factores y que el precio de cada uno de ellos es igual a su producto marginal.

público, así como el nivel de eficiencia técnica en un sentido más estricto. Con la información disponible, sin embargo, no re- sulta posible separar las contribuciones de estos tres últimos factores.

Por razones técnicas que se discuten en el apéndice 2 a este capítulo, el ejercicio no se puede realizar con garantías en los casos de la agricultura y el sector energético. El gráfico IV.7 re- sume los resultados obtenidos para los tres sectores producti- vos privados restantes, trabajando en diferencias logarítmicas con el promedio nacional. En el caso de la industria, la elevada dotación de capital por empleo observada en nuestra región genera un apreciable diferencial positivo de productividad, que se reduce muy suavemente a lo largo del periodo. Por otra par- te, el nivel de eficiencia técnica se mantiene, salvo en años pun- tuales, por debajo del promedio nacional y muestra, tras una primera etapa de rápido avance, una clara tendencia a la baja.

Dada la estabilidad de la contribución del capital, este segundo componente es el que domina la evolución de la productividad relativa del trabajo, que mejora hasta 1975, cuando llega a si- tuarse 30 puntos por encima del promedio nacional, y descien- de después hasta alcanzar niveles próximos al promedio espa- ñol a comienzos de los años noventa.

La situación es similar en términos cualitativos en el sector de los servicios destinados a la venta: la contribución delstockde capital por empleo es positiva y relativamente estable, aunque menor que en el caso de la industria, y el nivel de eficiencia es inferior al promedio, descendiente, y determina en buena parte la evolución de la productividad relativa del trabajo, que des- ciende casi continuamente a partir de un nivel inicial próximo al promedio. Finalmente, en el sector de la construcción se ob- serva un comportamiento más errático, especialmente en la se- gunda mitad del periodo. La contribución del capital es en ge- neral reducida y tanto el indicador de eficiencia como la pro- ductividad relativa del trabajo muestran importantes altibajos, manteniéndose sin embargo cercanos a sus niveles nacionales en promedio.

GRÁFICOIV.7 Evolucióndelaproductividadrelativaasturianaysuscomponentes 65676971737577798183858789919395

6567697173757779818385878991939565676971737577798183858789919395–30%–20%–10%0%10%20%30%40% xrelckrelarel

–15%–10%

–5%0%

5%10%IndustriasinenergíaConstrucción –15%–10%–5%0%5%10%Serviciosdestinadosalaventa

4. Algunos elementos de competitividad: costes

In document CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA ASTURIANA (página 180-186)