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Discusión en Sala

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2. Discusión Ley de Presupuesto: Cámara de Diputados

2.1. Discusión en Sala

Cámara de Diputados. Legislatura 352. Sesión 19. Fecha 15 de noviembre, 2004. Discusión Informe Comisión Mixta. Se aprueba en general.

LEY DE PRESUPUESTOS DEL SECTOR PÚBLICO PARA 2005. Primer trámite constitucional.

El señor LORENZINI (Presidente).- Corresponde ocuparse del proyecto de ley de Presupuestos del sector público para el año 2005.

Antecedentes:

-Mensaje, boletín Nº 3691-51, sesión 1ª, en 5 de octubre de 2004. Documentos de la Cuenta Nº 1.

-Informe de la Comisión Especial de Presupuestos. Documentos de la Cuenta Nº 8, de esta sesión.

El señor LORENZINI (Presidente).- Solicito la autorización de los señores diputados para que ingrese a la Sala el director de Presupuestos, Mario Marcel.

¿Habría acuerdo?

Acordado.

Según lo acordado por los Comités, se destinarán tres horas para el debate general, distribuidas proporcionalmente entre los distintos Comités parlamentarios: la UDI dispondrá de 54 minutos, la Democracia Cristiana, de 36 minutos; el PPD, de 31 minutos y medio; Renovación Nacional, de 31 minutos y medio, Socialista y Radical Social Demócrata, de 27 minutos. Solicito a los jefes de los Comités que nos hagan llegar las listas de los diputados que van a intervenir, con el tiempo asignado a cada uno.

En cuanto a las indicaciones, sólo se recibirán hasta las 15.30 horas.

Una vez terminadas las tres horas de debate, votaremos el proyecto en general, con lo cual todas aquellas glosas y partidas que no hayan sido objeto de indicaciones y aquellas respecto de las cuales no se haya pedido votación separada, se tendrán por aprobadas también en particular.

Después de ello, iniciaremos la discusión particular, para lo cual se han destinado dos horas. En esta discusión, los oradores podrán referirse también a los ítemes, glosas y partidas respecto de los cuales se pidió votación separada y aquellos que han sido objeto de indicaciones. Hasta el momento han llegado entre doce y catorce indicaciones.

Según el acuerdo de los Comités, esas dos horas de debate se distribuirán de la siguiente forma:

Para el Comité de la UDI, 36 minutos; para el de la Democracia Cristiana, 24 minutos; para el del PPD, 21 minutos; para el de Renovación Nacional, 21 minutos, y para el Comité de los partidos Socialista y Radical Social Demócrata, 18 minutos. Durante estas dos horas se podrá abordar cualquiera de las glosas o partidas que queden para la discusión particular.

Una vez terminada esta discusión, esto es, alrededor de las 21.00 horas, se votarán en particular las partidas que fueron objeto de indicación o respecto de las cuales se pidió votación separada.

Eso son los tiempos, según lo acordado. Recuerdo a la Sala que esta iniciativa se tramitará hoy hasta su total despacho.

En discusión general el proyecto.

Tiene la palabra el diputado señor Enrique Jaramillo.

El señor JARAMILO.- Señor Presidente, una vez más esta Sala se aboca a la discusión de la iniciativa de ley más importante para el país, que año a año nos entrega la visión del estado de la economía, según la orientación dada por el gobierno de turno. La ley de Presupuestos ordena las finanzas públicas y asigna los recursos necesarios para que el aparato fiscal funcione y para que las administraciones satisfagan las necesidades de los distintos sectores.

Este año la discusión está marcada por un optimismo a toda prueba. Los años de contracción del proceso productivo definitivamente van quedando atrás. El crecimiento se expande casi a un 5,5 por ciento, y para el próximo año estamos con el ánimo, el optimismo y el deseo de lograr el anhelado 6 por ciento -que así sea- o más.

Sin duda, la conducción económica seria nos ha hecho llegar al sitial y a la consideración que el mundo entero nos reconoce como país interesante para invertir, solvente y responsable. Todo ello, gracias a la conducción del Presidente Lagos y de su equipo económico liderado por Nicolás Eyzaguirre.

Chile, como pocos países de la región, tiene una economía de bases sólidas. Eso ya nadie lo discute. La crisis asiática dejó un reguero de desempleo muy doloroso en Chile, pero de ninguna manera causó los efectos que provocó en otros países, como en nuestros vecinos.

Con la economía abierta al mundo no estamos ajenos a los vaivenes de la economía global; nadie lo está, pero tenemos la coraza protectora construida por el equilibrio macroeconómico que nos permite soportar las amenazas económicas transfronterizas provenientes de los países vecinos.

Según lo indicó el ministro de Hacienda, la situación del Medio Oriente también nos afecta, así como el recrudecimiento de la inseguridad por el terrorismo en los países desarrollados, y, ligada con ello, el aumento del precio del petróleo. El valor del combustible en los mercados internacionales provoca vaivenes inesperados en la economía de los países. Por lo tanto, dependerá del desempeño de esas variables de riesgo si nuestra economía logra crecer el próximo año entre 5,5 y 6 por ciento.

Sin embargo, la gran pregunta que debería plantearse en este debate es cómo se refleja esta mejora económica en las expectativas de la población. El gasto público se ha estructurado sobre la base de una regla superavitaria de

1,5 por ciento, la que se ha mantenido en los últimos años con fuerte disciplina fiscal y completo alejamiento de prácticas pasadas de corte populista, más visibles cuando se acercaban los procesos electorales, períodos en que muchos suelen confundir a la opinión pública, lo cual, por decir lo menos, resulta muy injusto.

El proyecto de ley de Presupuestos que estamos debatiendo, serio, con altura de miras y con mirada estratégica, refleja de cuerpo entero lo que ha sido el Gobierno del Presidente Ricardo Lagos y la gestión del ministro de Hacienda, señor Nicolás Eyzaguirre, y de su equipo económico. Hay seriedad y conocimiento a toda prueba; hay confianza en que cuando las cosas se hacen bien a la población le llegan los beneficios del desarrollo. Hoy, podemos decir que el Gobierno ha puesto su mirada en la educación y en la salud pública, dos objetivos de largo aliento.

En la educación está el cuello de botella que impide dar un salto cuantitativo y cualitativo a nuestra economía y a nuestra sociedad. Si Chile quiere ser un país desarrollado en los próximos diez o quince años -no seamos tan urgentes en esa expectativa, sino realistas- necesita que su economía esté fundada en el conocimiento. Tenemos que hacer nuestro el dominio de la ciencia y de la tecnología, porque los recursos naturales, como los de la minería, que son los más importantes, no son eternos; no son renovables. Por eso es tan grave que, por cuestionamientos políticos o por opiniones conservadoras, no se haya aprobado la iniciativa sobre regalías mineras. Se debe insistir en el proyecto que establece un royalty para la minería con la urgencia debida, ojalá a principios del próximo año.

Es interesante que para el año 2005 se contemple en educación un incremento que en promedio es de 6,5 veces superior al de 2004, a pesar de haber tenido que soportar los aumentos de cobertura, el aporte por estudiantes y la mayor inversión en educación y en capital humano. Eso nos hace pensar que el camino indicado es poner la educación en primer lugar. De hecho, 1.732.000 estudiantes quedarán incorporados a la jornada escolar completa y se crearán 24 mil nuevas plazas en educación preescolar para niños provenientes de familias de escasos recursos; las becas para estudiantes de educación superior crecerán en 11,5 por ciento real, la recuperación de créditos y el mayor aporte fiscal permitirán incrementar los fondos solidarios de crédito universitario en 7,7 por ciento.

Como el tiempo es breve, en una visión global de este proyecto de ley de Presupuestos pondré énfasis en sus aspectos más importantes.

Concretamente, me detendré en dos puntos que son esencialmente sensibles e importantes y que han marcado permanentemente mi desempeño como parlamentario.

El primero dice relación con la agricultura y en especial con la agricultura tradicional del sur, con la economía agraria, que da contenido a la cultura de varios cientos de miles de familias chilenas que viven en el y para el campo.

Gracias al trabajo conjunto y transversal de varios colegas representantes de distritos agrícolas hemos logrado que el Ejecutivo, convenga en un protocolo que contempla la entrega, mediante reasignaciones presupuestarias, de 15

millones de dólares para financiar instrumentos de fomento productivo en el campo.

La gran novedad es que estos 15 millones de dólares estarán dirigidos a los mini agricultores, a aquellos olvidados desde hace tiempo en los presupuestos, a aquellos que en el mundo rural sólo tienen el predio en el que viven y que también tienen derecho a querer ser ciudadanos de esa tierra.

Hoy, con este proyecto, ellos lograrán insertarse en el mundo rural y donde otrora eran los olvidados. Tenemos para ello herramientas, como el Programa de Desarrollo Local, Prodesal y de Indap, institución ésta última que fue tan cuestionada tiempo atrás y que hoy es el verdadero motor de aquellos que tienen menos en el mundo rural campesino.

Me siento satisfecho, ya que este proyecto de ley de Presupuestos llegará a toda la gente.

He dicho.

El señor LORENZINI (Presidente).- En el tiempo del Partido Socialista y Radical Social Demócrata, tiene la palabra, por cinco minutos, el diputado señor Robles.

El señor ROBLES.- Señor Presidente, éste es el proyecto de la ley que distribuye los recursos para que el Estado de Chile pueda actuar durante el año siguiente.

Hay dos aspectos muy importantes que perfeccionar en la partida del Ministerio de Salud.

En ella vemos que se considera un importante aumento en el presupuesto de la atención primaria, algo que hemos venido planteando desde hace bastante tiempo. Sin embargo, al revisar la partida en su detalle, se puede advertir que la prevención de las patologías que hoy afectan en mayor grado a la ciudadanía requiere de un presupuesto mayor. Reconozco que la propuesta es un avance, por eso lo destaco, pero la atención primaria necesita que se le entreguen recursos aún mayores.

En salud, las proyecciones presupuestarias se deben hacer por varios años para ser coherentes con nuestros planteamientos, en especial en lo que dice relación el plan Auge. La atención primaria requiere, en forma urgente, de recursos cada vez más significativos para financiar acciones de prevención y así evitar que las instancias de atención secundaria y terciaria tengan que atender en problemas de salud que pueden resolverse antes. Pero, reitero, no puedo dejar de reconocer que en el proyecto de ley de Presupuestos de 2005, partida del Ministerio de Salud, se destinan mayores recursos a la atención primaria.

En ese mismo sentido, los chilenos tenemos un compromiso de solidaridad con una institución muy importante como es la Teletón. Desde ya se están consiguiendo recursos para apoyarla. Pero algo que no ha funcionado con toda la eficiencia que quisiéramos es la entrega de los recursos que el Gobierno se comprometió con la Teletón, atendida la cantidad importante de prestaciones que otorga, principalmente a beneficiarios del Fonasa. El año

pasado había un compromiso del Ministerio de Salud de entregar más de mil quinientos millones de pesos a la Teletón por concepto de prestaciones a beneficiarios del sistema público de salud y que hoy sólo las puede realizar dicha entidad por contar con las capacidades, con los conocimientos y con la tecnología para ello. Lo anterior porque los dineros quedan trabados en el presupuesto global de los servicios de salud.

Por lo tanto, he presentado una indicación para incluir una nueva glosa en el presupuesto del Fondo Nacional de Salud, considerando que estos mil quinientos millones de pesos financiarán prestaciones institucionales dirigidas a la atención por la Teletón de pacientes discapacitados. Así, los servicios de salud tendrán claro que estos recursos sólo pueden ser asignados a la Teletón por la atención de los discapacitados, y en ese marco, hacer mucho más fluido el trámite en las distintas instancias. En definitiva, la indicación contribuye a que efectivamente esta fundación obtenga los recursos que el Ministerio ya concordó con ellos, lo que evidentemente se agilizará, según la forma en que los servicios de salud manejen su presupuesto.

Otro tema relevante es el de la regionalización.

Es muy importante que el presupuesto se regionalice cada vez más.

Cuando se revisan las diferentes partidas, se puede advertir que una cantidad importante de recursos que están en los ministerios quedan a discreción del ministro de turno. Por ello, debemos avanzar fuertemente en el tema de la regionalización de los recursos de todas las glosas presupuestarias y de su identificación por ministerio, como ocurrirá en las Regiones Primera, Segunda y Tercera.

Por eso, es tremendamente importante que para el próximo año el Ministerio de Hacienda sea capaz de entregar no sólo el presupuesto de cada uno de los ministerios, sino también de cada una de las regiones. Por ejemplo, cuánto de los recursos destinados al Ministerio de Obras Públicas se va a invertir en la región de Atacama, cuáles son los ítem y por qué. Ello, para hacer una comparación de lo que está ocurriendo en el resto del país.

Mientras más avancemos en descentralización administrativa y presupuestaria, más efectiva será la descentralización.

He dicho.

El señor LORENZINI (Presidente).- En representación de Renovación Nacional, tiene la palabra el diputado Carlos Kuschel.

El señor KUSCHEL.- Señor Presidente, este año terminaremos con un balance fiscal positivo para el gobierno central de, aproximadamente, 1,9 por ciento del producto interno bruto, luego de estimarse el año pasado un déficit de 0,1 por ciento, según la metodología de base devengada. Una vez más las estimaciones presupuestarias se alejan de la realidad. Afortunadamente -en este caso-, la realidad está resultando mejor de lo proyectado, y no como sucedió en años anteriores. O sea, los ingresos fiscales están creciendo en un 16 por ciento en vez del 4,4 por ciento proyectado. Ello, se explica principalmente por el mejor precio del cobre.

Otros factores que actúan en contra nuestra, como el precio del petróleo, y de otras importaciones que también han visto incrementado su valor, se compensan o se anulan porque el precio de nuestras exportaciones también ha mejorado.

Este presupuesto considera un crecimiento de 4,2 por ciento del producto interno bruto y fija en 93 centavos de dólar la libra de cobre. Con ello, los ingresos públicos estructurales crecerán 5,4 por ciento el año 2005.

Ese es el límite superior de expansión de los gastos del sector público, si el Gobierno cumple el criterio comprometido.

La demanda interna puede crecer algo más de 6 por ciento, con una demanda externa estimulante, aunque no tanto como la de este año.

Las proyecciones de Hacienda se parecen a las del Banco Central; en otras oportunidades hemos visto que no coinciden.

Este presupuesto contempla un aumento del gasto público de 5,5 por ciento respecto de la ejecución en gastos proyectada para 2004. Asimismo, contempla un 12 por ciento de aumento de los gastos de capital o inversión en los Ministerios de Obras Públicas y de Vivienda y Urbanismo, y en los fondos nacionales de desarrollo regional -aunque no tanto en estos últimos-.

Los ingresos fiscales crecerán en 2,2 por ciento en relación con 2004, con aumento en los ingresos tributarios de 9.4 por ciento y de los ingresos brutos del cobre, cayendo en cerca de 3 por ciento respecto de los actuales.

Como dije, se considera un precio del cobre de 93 centavos de dólar la libra.

Con ello, el balance fiscal, con base devengada alcanzaría, en 2005, un superávit de 1,2 por ciento del producto interno bruto, o sea, casi mil doscientos millones de dólares, y 1 por ciento en su versión estructural.

En general, la apariencia macroeconómica es normal a favorable. Pero, como lo hemos planteado en otras oportunidades, nos aflige la nula preocupación por el incremento, en los últimos años, de las deudas municipales. Éstas se han más que duplicado de 2002 a 2003. No conocemos su resultado final para 2004 ni las proyecciones para 2005. El ministro ni el director de Presupuestos nos han aclarado qué ha pasado con las deudas hospitalarias y de los servicios de salud.

Aprobamos, hace siete u ocho años, una ley por la cual se eliminó el 2 por ciento de subsidio a las isapres. Se decía que con los recursos obtenidos por ese concepto se terminarían definitivamente las deudas hospitalarias. Sin embargo, ello no ha sido así; por el contrario, han seguido incrementándose.

En cuanto a la inversión regional, a los parlamentarios de regiones nos incomoda la gran cantidad de recursos que se vuelven a inyectar en este Presupuesto al Plan Transantiago, vía Ministerios del Interior, de Vivienda, de Obras Públicas, así como al Metro. Hay cero consideración para con las zonas extremas o aisladas; para las denominadas fronteras interiores, como, por ejemplo, la comuna de Cochamó.

Tampoco se discutión con la Comisión Especial de Presupuestos un reordenamiento y una reducción de los impuestos. Estamos teniendo grandes superávit, pero, a su vez, hemos venido subiendo muchos impuestos. En ese sentido, quizás debiéramos tener un equilibrio fiscal más apretado, pero que la

gente decidiera el destino de sus recursos, lo que es mucho más dinamizador y vigorizante para la marcha de la economía.

Asimismo, nos preocupa el olvido de las grandes obras regionales que se han ofrecido por parte del Presidente Lagos, como, por ejemplo, el puente del canal de Chacao para el bicentenario. Como deben estar concretadas para el año 2010, las obras deben iniciarse por lo menos en 2005, porque, de lo contrario, no se cumplirán los plazos. Sin embargo, no hay nada para ello.

He dicho.

El señor LEAL (Vicepresidente).- Tiene la palabra el diputado señor Alvarado.

El señor ALVARADO.- Señor Presidente, en esta discusión general, más que referirme a consideraciones macroeconómicas relacionadas con el Presupuesto, considero interesante abordar algunos temas que tienen que ver con los recursos que se destinan a las zonas extremas.

Sería conveniente que los instrumentos legales aprobados por el Congreso Nacional, algunos de larga data, como por ejemplo, el DFL Nº 15, que apoya la inversión mediante subsidios importantes a las zonas extremas, tuvieran mayor consideración durante la discusión del proyecto de Presupuestos.

Cuando se realizan inversiones en zonas aisladas, alejadas de los mercados, en donde los fletes son el doble más caros que en otros puntos del país, una bonificación a la inversión del 10, 15 ó 20 por ciento, sin lugar a dudas, es un incentivo no menor, importante y permite, de una u otra manera, generar inversión y fuentes de empleo. Entonces, cuando nos encontramos con que en el proyecto de la ley de Presupuestos se destinan 1.900 millones de pesos a las zonas extremas, sin duda muchos proyectos deberán quedar en lista de espera. Pero la idea es que quienes se atreven a invertir obtengan el beneficio establecido por ley, de manera que esto no se transforme en una suerte de sorteo, en virtud del cual muy pocos de los proyectos presentados obtienen recursos, en tanto los demás van quedando en lista de espera. Creo que sería conveniente que los instrumentos potentes, desde el punto de vista de la inversión y de la generación de empleos como el DFL Nº 15, recibieran mayor asignación de recursos.

Otra consideración importante dice relación con los subsidios al transporte terrestre, marítimo y, en algunos casos, aéreo, que se efectúa al interior de determinadas provincias o regiones que están muy aisladas. En el caso de Palena, hace mucho tiempo que en las discusiones presupuestarias de la Quinta Subcomisión venimos solicitando que se realice un estudio para definir un subsidio aéreo, porque esa comunidad queda asilada durante gran parte del año, y su única comunicación es vía marítima, lo que implica más de doce horas de navegación desde Puerto Montt. Esto impide una comunicación efectiva y un traslado expedito ante cualquier necesidad de la población. Por eso, es necesario fortalecer las fronteras interiores mediante el otorgamiento de subsidios más definidos y de más recursos para el trasporte, en particular el marítimo; por

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