3.4 Económica
3.4.1 El Desarrollo Estabilizador de (1954-1970)
El modelo estabilizador surge a finales de la segunda guerra mundial en el año de 1945. Una época en que todos los países del mundo buscarían su readaptación al nuevo orden internacional que surgía. Ante tal hecho, México tendrían que planificar su nueva estrategia de desarrollo. Por lo que el Estado realizaría una serie de medidas de tipo político, económico y social, que finalmente desfavorecieron al país.
El estado puso en marcha políticas que favorecerían a la industrialización del país incluyendo la creación de infraestructura, subsidios, precios bajos de sus bienes y servicios, exenciones fiscales. El desarrollo industrial provocó una gran migración de la población rural hacia las ciudades. La urbe creció del 42.6% en 1950 al 58.7% de la población total en 1970; el empleo se desplazó de la agricultura a los servicios y el sector industrial (Lusting, 1981: 9-209).
Las políticas tomadas por el Estado no contemplaron las necesidades que se tenían y que surgían en el ámbito social con la aplicación de este nuevo modelo de desarrollo. El Estado creyó que era el único capaz de darle la dirección correcta al país, que de otro modo no podía alcanzar. La modernización que requería México, resultaba obvia dado el atraso y la pobreza en que se encontraba al compararse con otros países. Sin embargo, la forma como el Estado trató de llevar a cabo las políticas para la industrialización del país, no fueron las más acertadas, pues no contempló todos los aspectos que estaban estrechamente relacionados con el proceso de industrialización.
57 La forma de actuar del Estado, dejaría al descubierto su ideología partidista, es decir el partido que todo lo puede solucionar. Por tal motivo no le permitió actuar de otra manera. Las políticas implementadas por el Estado se tradujeron en la modernización de unos cuantos sectores y regiones del país, contrastando con una inmensa pobreza y estancamiento, particularmente los estados del sur del país. Ya que el gobierno priista garantizaba el monopolio sobre los subsidios, los contratos públicos, el otorgamiento de licencias y el control directo de las organizaciones laborales.
El desarrollo estabilizador se puede ubicar en dos periodos. El primer periodo, aproximadamente de 1940-1955, se caracterizó por la existencia de un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) así como de un incremento de precios y devaluaciones. Al término de la Segunda Guerra Mundial el Estado buscó proteger al sector industrial y darle prioridad para que a través de su impulso mejorara el desarrollo del país.
El segundo periodo, de 1956-1970, se caracterizó al igual que el primero, por un rápido crecimiento del PIB. El Estado continuó estimulando a la industria privada nacional y extranjera. De tal forma, que el sector industrial tuvo mayor crecimiento en comparación con otros sectores económicos del país. Este segundo período continuó con la sustitución de importaciones.
Pero a pesar de las políticas implantadas por el Estado, el desarrollo estabilizador no fue precisamente positivo para la economía mexicana. En lo económico los desajustes financieros provocados por el Estado se convirtieron en deudas que tuvieron que ser pagadas con el dinero que ingresaba de las empresas extranjeras y empresas nacionales privadas. Al paso del tiempo, estos créditos se transformaron en deuda pública, lo que complicaba el pago de intereses.
Otra variante que influyó en los asuntos económicos y al mismo tiempo incidió en la estructura política, fue el papel que jugó la inversión extranjera en el país durante el desarrollo estabilizador. En lo económico, significó apoyo a la inversión nacional, sólo que al paso del tiempo salían mayores remesas por utilidades de lo
58 que había ingresado por esa inversión, lo que originó mayores presiones en la demanda de divisas, y que el Estado recurriera a préstamos para conseguirlas.
En lo político, los inversionistas extranjeros junto con los nacionales, obtuvieron grandes beneficios, lo que originó que creciera su dominio en la economía, además de tener poder para influir en las decisiones de las políticas del Estado.
Este hecho dio lugar a que el Estado tuviera que contemplar las decisiones de los inversionistas, perdiendo espacio en su autonomía y capacidad para darle dirección al país, es decir pasar a un desarrollo más justo y equilibrado, Larissa Alder-Lomnitz y Marisol Pérez Lizaur demostraron cómo el capitalismo de Estado se impuso en México, definiendo las relaciónese de cooperación entre las elites económicas y políticas. La relación simbiótica entre el sector público y privado puede ser vista como una compleja interacción en parte cooperación y en parte competencia; las relaciones entre los dos sectores dominantes implica negociaciones continuas por una participación creciente de los recursos nacionales (1993: 256).
El Estado con su forma de intervenir en la economía, realizó una serie de medidas cuya finalidad era la modernización del país. Fue necesario crear condiciones favorables a la inversión privada nacional y extranjera, así como de permitir un mayor flujo de importaciones, No obstante las condiciones que ofreció el Estado originaron efectos negativos, tal fue el caso del crecimiento de la deuda y el descuido social. Estos errores de la administración estatal provocaron un aparato productivo dependiente del exterior y controlado por un pequeño grupo de inversionistas nacionales y extranjeros, que lograron influir en las decisiones de las políticas del Estado.
¿Pero exactamente por qué el Desarrollo Estabilizador falló, si se supone que este modelo iba a mejorar la economía mexicana con ayuda de la modernización de la industria? Para entender mejor por qué falló nos enfocaremos de manera breve y concreta, en las fallas que tuvo el Estado mexicano a la hora de intervenir en la economía del país.
59 La política fiscal tiene por objetivo, la obtención de ingresos para el Estado por medio de los impuestos. Los impuestos son una de las principales fuentes de ingreso del Estado. Este conjunto de ingresos unidos a los gastos que realiza el Estado se conoce como finanzas públicas, con datos obtenidos de la Nacional Financiera. En la década de los años cincuenta y sesenta los impuestos dentro del total de ingresos del sector público disminuyeron del 80.2% en 1950 a 32.9% en 1969. Si a esto incluimos las políticas proteccionistas del Estado y los precios bajos subsidiados de los bienes y servicios que produce el Estado, era evidente que habría una reducción importante en los ingresos, los gastos estatales conocido como déficit alcanzó los 18 millones de pesos en 1950, 7,153 millones en 1960 y 13,208 en 1969, (La economía mexicana en cifras: 305, 306,308 y 309).