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El desarrollo sostenible

CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO-CONCEPTUAL

2.3 El desarrollo sostenible

Desarrollo sostenible del sistema energético de una ciudad

MCA basados en la técnica síntesis de conjuntos fuzzy.

No Jovanovic et al., 2009

Escenarios de

generación alternativa de energía

PROMETHEE

Comparación de Ayuda a la Decisión

Multicriterio (MCDA) y Análisis de Costo- Beneficio (ACB)

Autoridades oficiales involucradas en el desarrollo de escenarios.

Diakoulaki, 2007

Aplicaciones de tecnología de energía a pequeña escala en los gobiernos locales

MACBETH (Measuring Attractiveness by a Categorical Based Evaluation TecHnique).

Las evaluaciones del desempeño combinan Análisis de Ciclo de Vida (LCA) y ACB (Incluyendo el cálculo del Valor Presente Neto)

Vecinos, expertos en energía y los miembros del consejo local participaron en la evaluación y

ponderación de C&I de desempeño.

Burton y Hubacek, 2007

Evaluación de la aptitud territorial para colocar un digestor anaeróbico

AHP

Utilizando Sistemas de Información Geográfica determinan los sitios óptimos. Las evaluaciones de desempeño de la distancia se combinaron con los pesos obtenidos de la aplicación de AHP para los I&C.

No Ma et al., 2007

Por otra parte, el desarrollo sostenible es definido como “una estrategia o modelo múltiple para la sociedad, que debe tener una viabilidad económica y una factibilidad ecológica”. La cual debido a su concepción multidisciplinaria es difícil de encasillar en modelos concretos y analíticamente claros (Carabias y Provencio, 1993: 7). De esta manera, no tiene sentido hablar de una “sustentabilidad ambiental o económica” pues las dimensiones que lo componen están interrelacionadas y no existe una definición única y válida, más bien la sostenibilidad debe definirse de manera local, tomando en cuenta la diversidad sociocultural y ambiental (Galván- Miyoshi et al., 2008: 42).

Según Leff (2007: 21) “no se ha definido un sentido teórico y [discursivo] capaz de unificar las vías de transición hacia la [sostenibilidad]”.Sin embargo, a pesar de la vaguedad y diversas definiciones del concepto. El desarrollo sostenible constituye un enfoque que engloba los principios normativos, retomados de las vertientes que le dieron origen, es decir, una preocupación por la conservación del ambiente (Carabias y Provencio, 1993; Foladori, 1999).

A pesar de esta discusión, los conceptos de sostenibilidad están integrándose paulatinamente en la mayoría de las disciplinas científicas e ingenieriles. Actualmente la ciencia y la ingeniería crean tecnología, por otro lado, los conceptos imperativos de sostenibilidad proporcionan desafíos y oportunidades. La sostenibilidad debe ser considerada para dirigir el desarrollo de políticas útiles, la educación, la manufactura de productos, el uso de la tecnología, los procedimientos de gestión y los principios éticos para proteger la salud humana, el bienestar, el ambiente, y las generaciones futuras (Duic et al., 2015).

Según Perdan (2011) el progreso tecnológico ha sido una fuente de crecimiento económico en los últimos dos siglos. El progreso tecnológico pueden desempeñar un papel fundamental para alcanzar el desarrollo sostenible, pues permite conciliar el desarrollo y la prosperidad económica con la conservación del ambiente, así como mejorar la calidad de vida y aportar beneficios a la salud, al conocimiento y el crecimiento económico. Para fines prácticos en la investigación se utilizará un enfoque similar al que proponen Perdan (2011:3) y la LGEEPA (2012: 3), respectivamente:“El desarrollo sostenible es un enfoque orientado hacia el desarrollo con la integración de la actividad económica procurando la protección del ambiente y en armonía con las preocupaciones sociales”. “El [desarrollo sostenible] es el proceso evaluable mediante criterios e indicadores de carácter ambiental, económico y social(…)”.

Finalmente, de acuerdo con Schlör, et al., (2015) la tendencia del cambio climático, la pérdida de la diversidad biológica y la cantidad limitada de recursos fósiles son algunos aspectos a los que debería dirigirse el desarrollo de futuros sistemas de energía. Por lo tanto, el desarrollo sostenible está estrechamente ligado con los sistemas energéticos, pues estos también requieren la consideración de la dimensión social, ambiental y económica (Santoyo-Castelazo y Azapagic, 2014).

2.3.2 Dimensión ambiental

Desde la perspectiva ecológica, la población y la demanda total de recursos debe ser regulada para mantener la integridad de los ecosistemas y la diversidad biológica. Estos elementos sostienen la vida y las actividades de la humanidad, conservando la estabilidad dinámica de la biósfera (Harris, 2003; Priego, 2003). La lectura de este planteamiento no debe hacerse en torno a limitar el tamaño de la población, más bien se debe comprender que existe una capacidad de carga en los ecosistemas, la cual fluctúa en función del tamaño de la población, el consumo de los recursos y la tecnología empleada para el manejo y aprovechamiento de los recursos (Riechmann, 1995). De esta manera la dimensión ambiental abarca cuestiones relacionadas con el cuidado y la conservación de los recursos naturales.

2.3.1 Dimensión social

De acuerdo con el Informe Brundtland, “la satisfacción de las necesidades humanas y aspiraciones humanas es el principal objetivo del desarrollo” (CMMAD, 1987: 59). Así mismo, resulta necesario plantearse cómo distinguir esas necesidades básicas y deseos socialmente legítimos (Riechmann, 1995). Para responder este planteamiento algunos de los aspectos que se han tomado en cuenta en este trabajo son la satisfacción de las necesidades básicas de salud y educación, considerados como elementos cruciales del desarrollo e interrelacionados con la dimensión ambiental (Harris, 2003).

2.3.3 Dimensión económica

La dimensión económica debe tomar en cuenta el capital natural que compone todos los recursos naturales y los servicios ambientales del planeta, como los suelos y las funciones atmosféricas.

La conservación del capital natural es esencial para la producción económica sostenible y la equidad entre generaciones. Los mecanismos de mercado no necesariamente son efectivos para

conservar el capital natural, por el contrario podrían contribuir a reducirlo y degradarlo (Harris, 2003). Así mismo, la dimensión económica debe tomar en cuenta que el crecimiento económico es un medio y no un fin para alcanzar sociedades libres, igualitarias, respetuosas de la vida y capaz de fomentar la generación de empleos dignos y de calidad (Diego, 2013).