SUCESOS PRELIMINARES
14. El Licenciado Don Pedro Arroyave
( 0 Oidor honorario de la Audiencia territorial. Asesor il.-l Consulado, vocal de la J u n t a de Censura de la Provincia y electo diputado ú Cortes p o r f h i q u i m u l a . (o) Secretario (le la Diputación provincial y vocal suplente de la .tunta de Censura.
(J) Asesor de los J u z g a d o s constitucionales de la Capital y vocal de la Jiinln de Censura.
[i] Síndico Procurador pencral del Excelentísimo Ayuntamiento constitucio- nal de la Capital y Diputado Suplente á Cortes, por León de Nicaragua.
[J] Síndico Procurador general del Excelentísimo Ayuntamiento Constitució, nal de la Capital.
[k] Cura del Sagrario de la Capital.
[1] Regidor del Excelentísimo Ayuntamiento Constitucional de la Capital y Secretario d é l a J u n t a de Vacuna.
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2(i. El Dr. Don Pedro Buslamante, .Presbítero.
INDIVIDUOS b l X EMPLEO EN EL COLECIO.
3 El Licenciado Don Antonio Isidro Palomo. (;«) 5. El Excelentísimo Si\ Consejero de Estado Dr. Don
•Tose Aj-ciuena—ausente. ( » ) G. El Lie. Don José Ignacio Palomo, (o)
7. El Lie. Don José Mariano .Taúregui, ausente, (p) 8. El Lie. Don Felipe de Jesús Guerrero—ausente.
9. El Lie. Don Manuel Garrote Bueno—ausente.
10. El Dr. Don Juan de la Cruz Moreno, Presbiteri).
12. El Lie. Don Pautaleón Isidro del Águila, (</) 15. El Lie. Don Manuel Ramírez.
17. El Lie. D. Mariano Calderón Presbítero ansíate, (r) 19. El Lie. Don José Antonio Larra ve. (.v)
20. El Lie. Don Ciríaco Yillaeorta, ausente.
23. El Lie. Don José Santiago Milla, ausente. (I) 25. El Lie. Don José Manuel de la Cerda, ausente.
28. El Lie. Don Antonio Rivera 29. El Lie. Don Valerio Coronado.
30. El Lie. Don José María Zamora, ausente, (u) 32. El Lie. Don José Antonio López, ausente.
33. El Lie. Don Francisco Rivera, ausente.
35. El Lie. Don Juan Francisco Aguiíar, ausente. (,c) 37. El Lie. Don José Domingo Diesues.
[?/(] Regidor Honorario del F-íceludisiluo AMililarnicnto Constihicioual de la Capital
[íí] La p a l a b r a íítíírífíi'denota que el individuo á quien so refiere, tiene su residencia ordinaria fuera de la Capital
[d] Secretario del Consulado de la Capital.
l;>] Director del Montepío de cosecheros de añil.
[?] Relator de la J u n t a Supeiior de Hacienda p ú l d i í a y l'íseal del Peal Cuer- pu de Artillería.
(j) Cura de Zncatecolnca.
(í) Fiscal de la J u n t a de Censura.
(f) Electo Diputado á Curtes p o r Coinayag-iia.
{v) Relator de la Audiencia territorial de P u e r t o Príneipe.
(r) Secretario de la Diputación provincial de León de X'icarairua.
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C A P I T U L O V I . A ñ o <lc 1 S 1 " I .
Situación del antiguo líeiuo.—Muerte del Alcalde Ma- yor Don Juan Francisco Márquez.—El Ayuntamiento encar- ga interinamente la Alcaldía Mayor ¡í Don Manuel Antonio Yasqucz.—Kl Gobernador Intendente de Comavagua nom- bra á Don Francisco Cárdela.—Contestaciones cruzadas en- tre el Ayuntamiento y el Intendente, con este motivo.—Kl lirigadier Don Juan Antonio de Tornos.—El Capitán (¡ene- ral nombra Alcalde Mayor al Coronel Don Simón Gutiérrez.
—Fecha de su nombramiento.—Dia en que tomó posesión.
Censo de la parroquia de Tegucigalpa. — Familias españolas que liabia en Tegucigalpa en ÍSÜ'J y en ISIó.—Olicio del Capitán General, dirijido al Alcalde Mayor de Tegucigalpa, ordenándole que recoja dos impresos por conceptuarlos su Magestad trastornadores del orden.
¿Cómo se encontraba el antiguo líeino en I8I.V/
Fl antiguo Reino se encontraba en completa paz, ce- lebrando con el mayor entusiasmo los triunfos que se ob- tenian sobre los tnsirnjeiiftx de la Nueva Fspaña.
¿Que ocurría en el mes de Enero en la Villa de Teguci- galpa?
La muerte del Alcalde Mayor Don Juan I'raneisco Már- quez, acaecida el 12 del mismo mes
¿Qué providencias tomó el Ayuntamiento':'
Después de largas discusiones, acordi) encargar inte- rinamente la Alcaldía Mayor al Alcalde Ordinario de primer voto, Don Manuel Antonio Vasquez, en quien debía recaer, por ministerio de ley, y por costumbre practicada por largo tiempo en semejantes casos, mientras se daba cuenta al Capí- tan General del Reino y al Gobernador Intendente de Co- mayagua, para que estos dispusiesen lo conveniente. I'.'sto mismo se hizo en el fallecimiento del Doctor Don Francisco Xicolás del Busto y Bustamante, en Mayo de 17(i(i, y en el
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del Señor Coronel del Ejército, Don Ildefonso Ignacio de Domesain, en Junio de 17SG. Ambos fueron Alcaldes Ma- yores d é l a Villa de Tegucigalpa, y de la de Jerez de Cliolu- teea. (17)
¿Que dispuso el Gobernador Intendente de Comayagua al comunicársele la noticia?
Mandó extender el titulo de Alcalde Mayor interino al Capitán de Dragones de Nueva Segòvia, Don Francisco Cár- dela, en las cuatro causas,—de justicia, policía, hacienda y guerra; previniéndole que otorgase la fianza do ley, que habían otorgado también sus antecesores.
¿A qué dio lugar este nombramiento?
A que hubiese contestaciones entre el Gobernador Inten- dente y el Ayuntamiento de la Villa de Tegucigalpa, que no quería reconocer el encargo hecho al Capitán do Drago nos, Don Francisco Cárdela, on las cuatro causas arriba indi- cadas, por creer que ol expresado nombramiento era de la ex- clusiva competencia de la Capitanía General.
¿Cómo terminó este incidente?
Con la manifestación que hizo el Escribano Don Joa- quín Lindo, en estos términos: "Dos dias después de libra- do el título de subdelegado de Hacienda, á favor do Don Francisco Cárdela, notó la oficina la equivocación sobre la expresión de las cuatro causas; siendo así que sólo se con- traía dicho título á los ramos de reíd Hacienda." Este paso ponia en claro las injustas pretensiones del Gobernador de Comayngua, que insistía en anexarla Alcaldía Mayor á la ex- presada Intendencia, para continuar c-n los desfalcos de la real Hacienda.
¿Quién gobernaba cu este año !a provincia de Honduras?
El Brigadier Don Juan Antonio ele Tornos. O S )
[ l í j Acia del noble A y u n t a m i e n t o do la Villa J e 'lY;;iii.-i.,Mln« ,1,. Ir, i!„ Hui- ro de lSlíi —Título real lie la erección (le la Villa de Te;.'uri{ralpa, i ; ele J u n i o ile ÍTIIS. Archivo Nacional.
[1S] Título extendido á favor del C'a].it;',iL de Dragones, Don Francisco Cár- dela.—Enero 15 de 181.").—OJlcio del Alcalde Mayor interino.—Knero 21 de 181,1.
Arclnvo Xucional.
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¿Quién fiu' «1 Alcalde Mayor nombrado por el Capitán General?
El Teniente Coronel Don Simún Gutiérrez, Comandante de las milicias de Chiquinmla.
¿En qué tiempo se leconlirió este nombramiento?
El flde Setiembre de 1S1">.
¿Cuándo tomó posesión de la mencionada Alcaldía?
El 2 de Diciembre del mismo año, previo el juramento de ley, en el cual ofreció: que defendería el misterio de la purísima concepción de Nuestra Señora la Virgen María:
que cumpliría exactamente las obligaciones de' oíicio que iba á servir, observando las leyes, cédulas y órdenes:—que no llevaría derechos á los pobres de solemnidad, ni al real Fisco, y que en los asuntos de partes administraría justicia confor- me á derecho; y concluyó diciendo—(IIIU'II. <!!*)
¿A qué número ascendia en el año de que nos vamos ocupando, la estadística de la parroquia de T< gucigalpa?
A ocho mil setenta y una personas. — A q u í está la prueba.
I, l*i¡ A i: i : s .
Tt-iTHc¡¡;a]|t¡i í-Misl.mrii-i Ksii¡\fioIi>s i-n to.!.. H ciiv:n Indios ile] IUK-UO al.uj'i...
Iiitl¡..s i!.-ltl(>Ci>m;iynCn.-l Ilirt nlKij.i, mulatos . Ermita rlH lti.,0.011.1.. y \ iKli-siftiIcTíiiiiuní, in.l¡..s Tfiíunra v su Valle, mulat :i(a Mntro y l > m -
I'otr.-n. Vncii!»¡re ú ([..rcuiM-s Siintn Ito-.-i Lnar.]!!.-, i l i m a : Jaenlcapíi. Minas ile Villa .Nm Ermita .le Suynpa y su valle . Satioiiacrnnilc f. los sü¡.-<f,..
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En el año de ISO'J la estadística de los españoles aseen-
[10] De^iüc-lm .].•! fit|,ii,1n lín.i-inj. S. tiuiiLn- !' •!•-• I M . J . - . ' . I Ü : . M Ni.ll.
A y ti nt ii miento de ln Vi Un de Ti'fiiif.'ijriil] n, P i u c i n l i i r 'l del ml- in«> uím Ti nm U' pÜfr'ina 62.
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(lió á 350 familias En 1S15 á 427. Así es, tpie en trece años habia (le aumento 71 familias: y mucho unís habría sido su número, sino se hubieran ausentado, como la de Don Ja- cinto Herrera á Choluteca, la de Don Isidro llivas á Nacao- me, la de los Fiallos á Comayagua, la de Don Joaquín Tome a Danlí, la de Don Joaquín liorjas á San Antonio, la de Don .Miguel Antonio Hoijas á Yuscarán, la de Don .Martín Zepc- da á Cedros y ¡i Olancho; y la de Don José Hojas a sus ha- ciendas en otros curatos. Por un cómputo hecho en aquel tiempo resultaron 13 mujeres más en cada cien varones es- pañoles. (20)
¿Qué mandó el Capitán (íencral al Alcalde Mayor de Tegucigalpa?
Para evitar por completo la propagación de las ideas liberales, la Capitanía General, cu 2S de Agosto dirijió al Alcalde Mayor cl oh'eio que dice: "Habiéndose enterado el líey, Nuestro Señor, de dos impresos, titulados, el uno, "Ins- trucciones p a r a l a Constitución fiiiulanicnlal de la Monarquía española y su Gobierno,"' dadas por el Ayuntamiento de la ciudad de Guatemala á su Diputado el Doctor Don Antonio Larrazábal, formadas por Don José María Peinado, Regidor decano del misino Ayuntamiento, y el otro, "Apuntes ins- tructivos qne al Señor Don Antonio Larrazábal, Diputado á las Iixtraordinarias de la Nación española, por el citado Ca- bildo de la ciudad de Guatemala, dieron sus regidores Don José de Isasi, Don Sebastián Melón, Don Miguel González y D o n j u á n Antonio de Aqucche;"y convencida Su Magostad de (pie la e.\prc;ada instrucción, en la que se ven copiadas á la lelra muchas proposiciones de la Asamblea Nacional de Francia, ha sido la que ha encendido en estos paises la tea de la discordia y ocasionado la revolución de algunas provin- cias, por los piincipios sediciosos (pie contiene, ha resuelto, entre otras cosas, que se expida circular, mandando rceojer
[20] Padrón de los españoles (le teda? edades .jne tiene el curato de Teguci- galpa de ambos sexos, hecho con et General en II de Apeste, de 1*1'J, á solicitud del cura interino, Don José Francisco Pineda,
7:Í
la indicada instrucción, eomo sediciosa y trustornadoru del orden: que Don .Tose María Peinado, eomo aulor de ella, sea privado del Gobierno e intendencia de San Salvador, a' que fue promovido por la regencia del líey: que todos los (pie firmaron en el Ayuntamiento la primera parte de la mencio- nada Instrucción, donde esta comprendido su mayor vene- no, exceptuando a Don .lose de Isasi, Don Sebastián Melón, Don Miguel González y Don Antonio de Aqueche, que, aun- que firmaron, fueron de voto contrario, queden incapaces de obtener en America empleo alguno de ninguna dase, aún los concejiles de Alcalde, líegidor y Síndico; cuya real dis- posición me comunica el Kxeelentísimo Señor Secretario de Estado y del Despacho Universal de Indias, con fecha 'M de Marzo último, de orden de Su Magostad, y la traslado á Vm.
para su inteligencia y (pie cu su debido cumplimiento dis- ponga se recojan todos los ejemplares que en el distrito de su mando haya d é l a citada Instrucción y me los remita con la posible brevedad. — Dios guarde á U. muchos anos. — Gua- temala, Agosto 28 de lSlñ.—Dustainanlc.— Señor Alcalde primero encargado de la mayor de Tegucigalpa." (21) Por esto hemos extrañado y visto con sentimientos de tristeza que el Doctor Moutúl'ur, historiógrafo de las contiendas de ln America Central, trate de empequeñecer la respetable figura del Canónigo Doctor Don Antonio Larrazábal, solamente por que no perteneció al partido rojo de Guatemala. Va que el Doctor Montúfar se ha impuesto la ímproba tarea de reseñar"
todos nuestros sucesos políticos, es de desearse que se inspi- re en la imparcialidad y la justicia, dando:! Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del César, sin dejarse dominar de la mezquina pasión de bandera; por que si fatal es que es- ta presida los escritos que nacen por la manana, [tara morir, como las llores, a la caida del sol, es unís funesto y trascenden- tal que sirva de criterio á narraciones que, por su naturaleza, están llamadas a vivir cu libro, y servir de fuente y de base á
[31] Tomo X, ¡.¡l^ina 01. Archivo Nui-iona),
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nuestras futuras historias, l i e n t o grande corresponde a' Do- noso Cortes, escritor inimitable, grandilocuente, que encanta cuando no convence, por haberse atrevido á pronunciar en plenas Cortes y en la sesión del 30 de Diciembre de 1S">0, un notabilísimo discurso, que hirió de muerte al ministerio y que causó honda impresión en ambos lados de la Cámara po- pular. Tratábase de conceder ó negar la autorización solici- tada por el Gobierno para la cobranza de las contribuciones, antes de discutirse los presupuestos. Varios oradores ha- bían atacado y defendido el proyecto en el terreno de la conveniencia, de la oportunidad de las prerogativas del par- lamento, de los preceptos eontitucionales. Penoso Cortes, más filósofo y político de teorías que de prácticas, se esfor- zaba en presentar á los ojos del país, no el remedio de los males que le aquejaban, sino la cansa de donde aquellos ma- lee provenían.
Como la memoria del Doctor Montúfar lia sido iuliel al citar el pasaje de Donoso Cortés, v falseado, á nuestro juicio, su concepto, vamos hacer una digresión citándole algunos párrafos del discurso á que el se ha referido en su llescíia histórica, Tomo III, página 182, con motivo de [raer á cuento al Canónigo Larrazábal, á quien pretendemos colocar ]>or Jionradez y por justicia, fu el Juijar onc le rnrreyionrfi' cu la liittoria.
''Yo no puedo acusar á los trastornos; por que la revo- Jución me responderá: "Trastornando hago mi oficio.'' Yo no puedo acusar de esta situación á los ministerios pasados, porque podrían responderme: "Nosotros hemos estado bajo la presión revolucionaria." Pero puedo acusar y acuso al ministerio presente, porque él sólo es, entre todos que han existido desde 1S34 acá, el dueño absoluto v soberano de sus propias acciones.
"Yo no puedo acusar, y o no acuso al ministerio de ha- ber creado la situación actual ¿cómo podia acusarle do eso?
ella existia antes de que el existiese; pero lu acuso porque
!¡i conserva; pero le acuso también porque la empeora. E|
tiempo urjo, Señores; el tiempo urjo, porque tiempos más calamitosos de los que pensáis se acercan. Por do pronto ahora misino, si es verdad que el árbol se conoce por el fruto, por el fruto liabeis de conocer el árbol que liu- beis plantado: su fruto os fruto de muerte. La política do los intereses materiales lia llegado aquí ;! la última y ma's tremenda de todas sus evoluciones: aquella evolu- ción, en virtud de la cual todos dejan de hablar de in- tereses para hablar del supremo interés de los pueblos de cadentes, del interés que se. cifra cu los goces materiales.
Ksto explica las ambiciones impacientes de que se ha habla- do aquí con sobrada razón.
Nadie está bien donde está: todos aspiran á subir, y á subir, no para subir, sino para gozar. Xo hay español nin- guno que no crea oír aquella voz fatídica que oía Macbct y le decía: "Macbet, Macbet, serás rey. El que es elector, oye una voz que le dice: "elector, serás diputado." KI diputado, oye una voz que le dice: "diputado, serás ministro" VA m i - nistro oye una voz que le dice: serás yo no sé (pié, Se ñores.
Y poniendo, según su costumbre, ejemplos históricos cu corroboración de sus asertos ó profecías, continuaba: "La raza Borbónica ha venido al mundo para dos cosas: para ha- cer á los pueblos industriosos y ricos, y para morir á manos de las revoluciones. ¿Quién no admira, señores, estas gran- des, estas magníficas consonancias de la historia'- Ved ahí dos razas más enemigas todavía en el campo de las ideas, que en los campos de batalla: la raza austríaca pone en olvido los intereses materiales, y muere de hambre: la raza borbó- nica, los más de sus príncipes, por lo menos, aflojan en la conservación intacta y pura de los principios religiosos, so- ciales y políticos, para convertirse en reformistas é industria- les, y tropiezan con el espectro de Iu revolución, que los aguarda para devorarlos unos después de otros, puesto en el límite de sus industrias y de sus reformas. J'ucs bii-n, minin- tros de hule]'//, yo vengo á pediros '¡ue. a/iarfcis <lt riten-
ï t j
tat reina IJ mi reina la esj>o.-ir ríe íinthh'einn tjiie pivn .•.nhrc su raza. (22)
Igual mérito corresponde á Gástela!1, artilice de la pilla, bra, por haber condenado en discursos fulgurantes y ' bien aliñados, los p o d e es permanentes y hereditarios; pero note- se bien que estos apostrofes y estas íepulsas, se lucieron cuando las ideas de libertad dominaban casi en toda Europa:
cuando liabian crecido en España y penetrado hasta cu los palacios; cuando las revoluciones eran demasiado fuertes y los reyes demasiado débiles. Pcio mayor mérito toca, ¡í nuestro entender, al Canónigo Doctor Don Antonio Larrazá- bal, por haber tenido el valor, la sangre tria, la temeridad de decir, con carácter firme, á Fernando VII: "Aquí están las bases de la Constituciém fundamental de la monarquía es pafiola y su gobierno." Esto lo hacia el' Canémigo Earrazá- bal cuando Fernando VII no quería Constitución; cuando se irritaba con todo lo que olia á esto; cuando restablecía la In- quisición; cuando aun no se usaban las interpelaciones, al menos en la forma; cuando se vieron perseguidos unos, des terrados otros y encarcelados muchos. El mismo fué vícti ma de estas iras, [mes también fué puesto cu prisión, por ha- ber presentado semejante proyecto á un Rey demasiadamen- te absoluto.
C A P I T U L O v n . A ño (lo 181 (i.
Situación de las provincias.- •ltuidosa causa seguida contra Don Manuel .losé Midence.— Ofrecimiento que hizo su hermano Don Miguel.—Dictamen fiscal.—Eos Gobernan- tes españoles proyectan trasladar la Capital á la Villa de Te- gucigalpa:—Informe que con tal objeto dio el Ministro de
(2'¿) Obl-ns de DO" J u a n t!uiiii;-G C o m ' s , Manjm's (V Yíildt^iimus. Temo a."
P í i p i m * ne,-2 ,', l:i Í1S0. L i l a o de los clipntnilfjs. T(.|i:o '¿.- l'i'^ir.ns ::0 v :¡1.
real Hacienda.—Continuación del informe.—Los padres de San .luán de Dios lo dan también por su parlo. — Informe del Factor.—Opinión del Escribano real sobre el mismo asunto.
—Reflexiones —La Villa de Tegucigalpa se opone á este proyecto. — Informe dirigido por el Gobernador Intendente de Comayagua á la J u n t a Superior de Guatemala y al ('api- tan General.—Conclusión de esta importante solicitud.
¿Qué hechos notables ocurrieron en este'año?
Todas las provincias se encontraban gozando de com- pleta tranquilidad, ocupándose solamente la de Tegucigalpa de solemnizar con el mayor júbilo la independencia de esta provincia de la Intendencia de Comavagua, (pie el Capitán General había declarado con fecha ií de Julio, y (pie fué re- cibida cilla de 25 del mismo mes. Grandes v justos eran los motivos que tenia la Villa de Tegucigalpa para darse á todas las espansiones del contento, pues con esta declarato- ria se ponia término á las pretensiones, desfalcas y violen- cias que cometía el Gobierno de la Capital.
¿Qué. otros hechos ocupaban la atención del Gobierno y de la Alcaldía Mayor?
La causa en que se trataba de exigir del Señor Don Manuel José Midence la suma de 2(¡,6'ñ!l pesos cuatro realus, que importaba el alcance líquido confesado por él mismo, (pie como Administrador de Rentas de esta lical Villa había sa lido debiendo. Esta causa fué ruidosa por sus intrigas y por sus manejos.
¿Qué ofrecía Don Juan Miguel Midence?
Que pagaría por su hermano Don Manuel, á condición de que se le restituyese al mismo empico, y (pie todos se hi- cieran de la VIST.V COIIUA sobre lo que habia pasado.
¿Cuál fué el dictamen fiscal?
El Fiscal decia de una manera gráfica: ",-Quc (uno ijue recil'C tan víalas atentas de un eajeeo, rttdre á fiarle vas in- tereses'"
¿Qué otros asuntos de interés ocupaban la atención pública?
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La traslación de la Capital ú la Villa de Tegucigalpa, que desde el año de ISOG habían solicitado tanto el Gobierno de aquella época, como los demás empleados de Hacienda, fundados en razones tan justas como jocosas.
¿Que informe dio sobre el particular el Ministro d e l i e a l Hacienda?
El Ministro Contador General y el Oficial Mayor sustituto dccian: ''No podemos meatos que manifestar el consuelo que hemos recibido al ver el auto que se nos ha mostrado, y mayor será si la conclusión de este negocio llega á tiempo de que pueda redimir nuestras vidas: pues es público y no- torio que tanto yo como el Oficial Mayor hemos ido deca- yendo en nuestra salud, en términos que muchas veces nos hemos visto próximos á morir Si esto sucediese sólo á los dos. este informe no merecería crédito; pero esto mismo su- cede al Señor Gobernador Don Ramón Anguiano, al Minis- tro Tesorero, al Factor, al Escribano de Gobierno y :í todos los amanuenses de las Oficinas; pues ninguno goza de una completa salud, sino es aquellos que han obtenido licencia para retirarse á otros temperamentos benignos. Si esto lo produce el temperamento mortífero de esta Ciudad, dígalo su destrozado vecindario, que sólo consta ya de ocho ó diez familias de españoles, y estas de muy corto número de perso- nas: dígalo también lo continuo que se hacen entierros, pues en la estación ma's sana, no deja de haber uno ó dos diarios cuando menos. Hágase un cotejo de los que se entierran y bautizan cada año, y resultará matemáticamente que esta ciudad tiene que llegar precisamente á su absoluta disolución.
"Por estas razones y por la de utilidad que resultan al Estado, como expondremos adelante, es útil, necesario ó in- dispensable que se traslade el Gobierno y cajas, y aun el es- tado eclesiástico, de esta ciudad á otro punto.
"Para esta traslación es menester tener presente varias cosas, para no aventurar el proyecto: 1." Que el lugar de la traslación sea, sin equivocación, sano y proporcionado pit- ra labores y siembras: 2." que sea un punto que logre la-