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III. Metodología de modelado macro-micro

4. El MEGC y la metodología de microsimulaciones

Una dificultad de todo MEGC típico es que, al estar calibrado a una MCS, y al ser esta última un conjunto de cuentas, algunas de las cuales representan grupos de factores e instituciones, sólo permite determinar la distribución del ingreso medio entre esos grupos. Por lo tanto, simulado un choque de política o de otra índole, no se puede generar ningún resultado en términos de la distribución dentro de esos grupos, a pesar de que ésta también es de suma importancia para explicar la distribución total del ingreso y la pobreza. Para subsanar esa seria limitación, el MEGC aquí utilizado se complementa con una metodología de microsimulaciones que permite desarrollar toda una estrategia de modelado macro-micro para determinar de forma más realista los efectos en la distribución y la pobreza.

Para mantener consistencia con el hecho de que el mercado de trabajo es fundamental en la explicación de los efectos distributivos y de pobreza, se emplea la metodología originalmente utilizada por Almeida dos Reis y Paes de Barros (1991) para analizar la distribución de los ingresos laborales. Ésta supone que la oferta de trabajo y las decisiones de ocupación se aproximan mediante procesos aleatorios, dada una estructura de oferta laboral. Este método fue posteriormente usado para analizar la distribución del ingreso de los hogares y la pobreza en Paes de Barros y Leite (1998), Paes de Barros (1999), Frenkel y González (2000), Vos y de Jong (2001), Ganuza y otros (2002, 2004) y Sánchez (2004).

El comportamiento en el mercado de trabajo se representa de forma rudimentaria, considerando una segmentación y la posibilidad de que los individuos se muevan de un segmento a otro, en donde se les asigna un ingreso diferente. La estructura del mercado de trabajo λ está definida en términos de tasas de participación (Pj) y desempleo (Uj) entre grupos j de la población en edad para trabajar, definidos según el nivel de calificación; la estructura de empleo (E) y remuneraciones (W), definida por sector de actividad y

50 Debido a que el MEGC satisface la Ley de Walras, cada ecuación del modelo es funcionalmente dependiente de las demás ecuaciones y, para hacer el modelo cuadrado, es válido eliminar una ecuación del modelo (generalmente el balance ahorro-inversión o, alternativamente, la balanza de la cuenta corriente con el resto del mundo). Sin embargo, en el MEGC que se usa en este estudio no se elimina ninguna ecuación, y se opta

Reformas económicas, régimen cambiario y choques externos: efectos en el desarrollo económico, la desigualdad y la pobreza …

categoría ocupacional,51 y la composición de la fuerza del trabajo ocupada según el nivel de calificación (C). En notación matemática: λ = f (P, U, E, W, C).

El nivel de calificación y la categoría ocupacional de los trabajadores tienen dos dimensiones, tal y como se explicó para el MEGC. El sector de actividad tiene también dos dimensiones: transables y no transables. Para todos los tipos de individuos, las tasas de desempleo determinan parte de la estructura del mercado laboral.52 Esta última es determinada por la estructura del empleo. Así, la fuerza laboral empleada se clasifica según el segmento k, que se define sobre la base del sector de actividad y la categoría ocupacional. Para los dos grupos de trabajadores según el nivel de calificación dentro de los segmentos k del mercado laboral, se calcula la remuneración promedio y estos promedios se expresan como proporción del promedio general. Hecho ello se analiza el impacto que diversos cambios en los parámetros de la estructura del mercado laboral tienen en la pobreza y la desigualdad, utilizando las identidades contables de ingreso que se presentan en el anexo IV (ecs. 1-2).53

La simulación de un choque de política o de otra índole a partir del MEGC provee una nueva estructura del mercado de trabajo λ*. Ésta se usa para generar números aleatorios a partir de una distribución normal; en primer lugar, para determinar los individuos en edad de trabajar que cambian su condición de participación o que se mueven de un segmento a otro y, en segundo lugar, para asignar nuevos ingresos medios a los ocupados. El supuesto implícito es que, en promedio, el efecto de los cambios aleatorios refleja correctamente el impacto real de los cambios del mercado de trabajo.

Debido a que la aproximación de la oferta de trabajo y las decisiones de ocupación se hace mediante procesos aleatorios, las microsimulaciones se repiten varias veces como en los procesos de Monte Carlo.

Ello permite la construcción de intervalos de confianza del 95% para índices de desigualdad y pobreza (con excepción del cambio simulado en la estructura y el nivel de las remuneraciones para el cual no se generan números aleatorios). Este procedimiento “desde arriba” (MEGC) “hacia abajo” (microsimulaciones), permite determinar cuál hubiera sido la distribución total de los ingresos (de las personas y hogares) y la pobreza, si la estructura del mercado de trabajo hubiera sido λ* y no λ, utilizando datos de encuestas nacionales. Es decir, se puede predecir cómo los cambios del mercado de trabajo se traducen en efectos distributivos y de pobreza considerando todos los trabajadores y hogares de la muestra de una encuesta nacional.54 La limitación del método es que no determina las retroalimentaciones que ocasionan los cambios a escala de los hogares en el funcionamiento de los mercados de factores y, posteriormente, en otras variables macroeconómicas. No obstante, en la medida en que el MEGC distingue varios grupos de hogares, éste toma en cuenta el impacto de la retroalimentación de los cambios de los ingresos relativos y los niveles de consumo de esos hogares en el resto de la economía, mediante el comportamiento diferenciado del gasto de estos grupos de hogares.

Es importante señalar dos aspectos adicionales de la metodología de microsimulaciones en este estudio. El primero tiene que ver con la determinación del ingreso per cápita de los hogares a partir del cual se estima la pobreza. En el siguiente capítulo se simula el efecto de un influjo masivo de remesas. El cambio que ello causa en el ingreso per cápita de los hogares se considera para el cálculo de la pobreza y la desigualdad, a pesar de que éste no provenga de cambios en el mercado de trabajo (véase el anexo IV).

En segundo lugar, por lo regular se usan líneas de pobreza con un valor dado para estimar la pobreza a partir de las microsimulaciones. Sin embargo, ello impide tomar en cuenta que, como se explicó en el capítulo I, tanto las políticas macroeconómicas como los choques externos, mediante el efecto que generan

51 En el caso de la remuneración también se toma en cuenta el cambio en su nivel medio.

52 La solución del MEGC provee la estructura del mercado laboral, excluyendo la tasa de participación que se calculó separadamente, una vez considerada la población económicamente activa, el empleo y el desempleo del año base. En las simulaciones se siguió el mismo procedimiento para calcular la tasa de participación, pero manteniendo la población económicamente activa constante debido al carácter estático del MEGC.

53 Una nota técnica detallada acerca de la implementación del método de microsimulaciones mediante una sintaxis computacional se presenta en Sánchez (2004), Apéndice J.

54 El procedimiento “desde arriba hacia abajo” se implementó utilizando las encuestas de hogares de cada país, incluyendo la corrección de los ingresos por subdeclaración y no declaración que realiza la CEPAL.

en los precios relativos, afectan el precio de consumo de una canasta de bienes y servicios básicos. Para reducir el potencial sesgo en la estimación de la pobreza, se usa el método propuesto en el anexo IV. Según éste, mediante la identificación del vector de precios de consumo a partir del MEGC, e implementando un procedimiento de calibración con líneas de pobreza oficiales, se determina el valor nominal de una canasta constante de bienes y servicios básicos que conforma una línea monetaria de pobreza. Un procedimiento similar se sigue para calcular una línea monetaria de indigencia que define el costo de una canasta de alimentos básicos.55 El procedimiento refleja de manera más realista el efecto de choques de política y de otra índole en la pobreza, principalmente cuando hay efectos diferenciados en el precio de consumo de los bienes y servicios básicos.

55 Las líneas de pobreza e indigencia oficiales usadas son aquellas estimadas por los respectivos institutos de estadística de cada país, pero fueron

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IV. Análisis de resultados de las