Los sistemas de tratamiento resultan de la combinación de procesos y operaciones unitarias en los que se pueden diferenciar distintos niveles para las aguas residuales,
dependiendo de los objetivos que se deseen cumplir. La selección del sistema de tratamiento depende de una serie de factores, dentro de los cuales se incluyen (Peñuela & Morató, 2017).
Figura 3
Sistema de tratamiento de aguas residuales
Nota. Tomado de (Peñuela & Morato, 2017).
3.9.1 Pretratamiento
Esta es la etapa preliminar del tratamiento de la depuradora. Este proceso regula y mide el caudal de aguas residuales entrantes en la estación. En esta etapa se eliminan los sólidos de mayor tamaño, la arena y la grasa, que hay presente en las aguas negras. Estos compuestos son eliminados mediante filtrado. También suele realizarse un proceso de pre-aireación, para disminuir así los compuestos orgánicos volátiles disueltos en el agua, los cuales otorgan mal olor y aumentan la DQO del agua. Entre los dispositivos utilizados, se encuentran el pozo de gruesos, el desbaste de gruesos, desbaste de finos y desarenado-desengrasado (Rodríguez, 2020).
3.9.2 Cribas
De acuerdo con la Norma CPE INEN 5 (1992) puntualiza lo siguiente:
Las cribas tienen la finalidad de proteger las bombas y otras unidades de la planta contra el atascamiento por sólidos gruesos y material fibroso. Aún en los procesos de pretratamiento y de tratamiento más simples como las lagunas, son indispensables para
impedir la obstrucción de vertederos, facilidades de división de flujo y la formación de natas, de modo que deben utilizarse en toda planta de tratamiento.
Se diseñarán preferiblemente cribas de limpieza manual, cuando las cantidades de material cribado sean manejables por dos turnos de cuadrillas de dos operadores. En este caso se diseñarán las facilidades necesarias para una operación adecuada y segura.
Figura 4
Sistema de cribado o desbaste
Nota. Tomado de (Centro de suministros y especialistas ambientales S.A.S, 2020).
3.9.2.1 Consideraciones para el diseño de cribas
Según la Norma CPE INEN 5 (1992) indica lo siguiente:
a) Se utilizarán barras de sección rectangular de 5 mm a 15 mm de espesor por 30 mm a 75 mm. En general las cribas de rejas gruesas tienen una sección mínima de 6 mm x 40 mm y máxima de 13 mm x 60 mm. Las dimensiones para escogerse dependen de la longitud de las barras y del mecanismo de limpieza.
b) El espaciamiento entre barras varía entre 25 mm y 50 mm. Para ciudades con
un sistema inadecuado de recolección de basura se recomienda un espaciamiento no mayor a 25 mm debido a que se arroja una gran cantidad de basura al sistema de alcantarillado.
c) Las dimensiones y espaciamiento entre barras se escogerán de modo que la velocidad del canal antes de y a través de las barras sea adecuada. La velocidad a través de las barras limpias debe mantenerse entre 0,4 m/s y 0,75 m/s (basado en el caudal medio). Las velocidades deben determinarse para los caudales mínimos, medio y máximo.
d) Determinadas las dimensiones se procederá a calcular la velocidad del canal antes de las barras, la misma que debe mantenerse entre 0,3 m/s y 0,6 m/s, siendo 0,45 m/s un valor comúnmente utilizado.
e) Para la determinación del perfil hidráulico se calculará (usando una de las correlaciones comúnmente aceptadas) la pérdida de carga a través de las cribas, para condiciones de caudal medio y 50% del área obstruida. La profundidad de flujo en el canal antes de las cribas y el borde libre se comprobarán para condiciones de caudal máximo y 50% del área de cribas obstruida.
f) El ángulo de inclinación de las barras será entre 44 y 60 grados con respecto a la horizontal.
g) En general la cantidad de material retenido en las cribas con aberturas del orden de 25 mm está comprendida entre 0,015 y 0,03 litros por m3 de agua residual.
Para otras aberturas se determinará la cantidad de material cribado de acuerdo con la tabla que se indica a continuación.
Tabla 10
Material cribado retenido según abertura de cribas
ABERTURA MM CANTIDAD L/M3
20 0,038
25 0,023
35 0,012
0 0,009
Nota. Tomado de (Código de Práctica Ecuatoriano [CPE INEN 5], 1992).
3.9.3 Desengrasadores
La Norma CPE INEN 5 (1992) especifica lo siguiente:
a) Los desengrasadores son tanques de permanencia corta en los cuales se permite flotar a la superficie las partículas con gravedad específica menor que la del agua.
Estos tanques se deben usar en los casos de presencia de desechos industriales con grandes cantidades de aceites y grasas.
b) Para la remoción de aceites animales o minerales (hidrocarburos), con una densidad de alrededor de 0,8 kg/l, se debe proveer una permanencia de 3 min en las pequeñas unidades (de hasta 10 l/s), de 4 min en las unidades de tamaño mediano (de 10 l/s a 20 l/s) y de 5 min en las unidades de mayor tamaño.
c) Los desengrasadores son generalmente de forma rectangular, con una relación largo/ancho de 1,8 a 1. En muchos casos se emplea el diseño con un ancho creciente hacia la salida y el fondo debe ser inclinado hacia la salida, para evitar la acumulación de arena.
3.9.4 Medidor y repartidor de caudal
La Norma CPE INEN 5 (1992) especifica lo siguiente:
a) Después de las cribas y desarenadores se debe incluir en forma obligatoria un medidor de caudal en canal abierto, pudiendo ser del tipo Parshal o Palmer Bowlus. El propósito
de esta facilidad es proveer datos históricos sobre el caudal y sus variaciones, para desarrollar criterios de diseño para futuras ampliaciones y para evaluación del funcionamiento de los procesos de tratamiento. No se recomienda la instalación de vertederos, ya que se llenan de arena y obstruyen con material flotante.
b) El medidor de caudal debe incluir facilidades para la instalación de un linógrafo, recomendándose el de acción mecánica, con cuerda o mecanismo de relojería. Este mecanismo debe estar instalado en una caseta debidamente protegido.
c) Las estructuras de repartición de caudal deben permitir la distribución de los caudales (considerando todas sus variaciones) en varias partes, en el caso de tratamiento convencional y en proporción a las áreas de las unidades primarias, en el caso de lagunas de estabilización. En general estas facilidades no deben permitir la acumulación de arena.
d) De igual manera el CPE INEN 5 (1992) indica que los repartidores pueden ser de los siguientes tipos .
Vertedero con contracciones o vertedero sumergido, para el caso de instalaciones permanentes.
Cámara de repartición de entrada central hacia arriba, con vertederos circular o cuadrado. Este tipo de facilidad tiene la ventaja de permitir el desvío de caudal de una de las unidades (con la instalación de compuertas manuales), durante condiciones de mantenimiento correctivo.
Repartidor con tabiques en régimen crítico, el mismo que se halla ubicado en canales.